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futuro. Al brindarles la oportunidad de asumir responsabilidades desde pequeños, les estamos regalando
las herramientas para convertirse en adultos independientes, responsables y comprometidos con su
entorno (Subsecretaria de Fundamentos Educativos, 2018).
Todas estas actividades contribuyen a lograr una convivencia armónica en el aula, desarrollar
habilidades sociales, prepararlos para la vida adulta. En el camino hacia el éxito académico, los hábitos
de estudio son herramientas fundamentales. Estos hábitos no solo permiten un mejor rendimiento en las
aulas, sino que también preparan a los estudiantes para un aprendizaje continuo a lo largo de la vida,
implica la creación de una rutina que facilite el aprendizaje, la misma que debe ser personalizada y
adaptable a las necesidades de cada estudiante, incluyendo elementos como: dedicar tiempo específico
al estudio cada día ayuda a crear una disciplina y facilita la concentración, buscar un lugar tranquilo,
ordenado y con buena iluminación es fundamental para un estudio efectivo, priorizar las tareas y
establecer metas realistas ayuda a optimizar el tiempo y el esfuerzo (Apde, 2017).
En definitiva, desarrollar hábitos de estudio es una inversión en el futuro de los estudiantes. Estos
hábitos no solo les brindarán mejores resultados académicos, sino que también les proporcionarán las
herramientas necesarias para ser personas independientes, responsables y con capacidad de aprendizaje
continuo.
Las tareas escolares no solo son un complemento del aprendizaje en el aula, sino también una
oportunidad invaluable para la participación de los padres en la educación de sus hijos. A través de las
tareas, se crea un puente entre el hogar y la escuela, fortaleciendo la comunicación y el apoyo entre
ambos entornos. Las tareas escolares permiten a los padres conocer el avance académico de sus hijos,
identificar dificultades y brindar apoyo oportuno (Apde, 2017).
Mantener un diálogo abierto con los hijos sobre sus tareas y su progreso académico. Las tareas
escolares, con la participación activa de los padres, se convierten en un puente que conecta el hogar y
la escuela, impulsando el desarrollo integral de los niños Las campañas de concientización que
respaldan la participación de los padres en las actividades escolares fomentarán la adopción de
decisiones responsables y la formación de familias estables, proporcionando a los estudiantes un
entorno saludable lleno de afecto, seguridad y estabilidad emocional. Únicamente de esta manera
podremos asegurar un futuro mejor para las generaciones venideras.