pág. 6651
NEUROMIELITIS ÓPTICA Y TROMBOSIS DE
SENO CAVERNOSO EN INFECCIÓN OCULAR

NEUROMYELITIS OPTICA AND CAVERNOUS SINUS

THROMBOSIS IN OCULAR INFECTION

Nury Liseida Guevara Rosero

Universidad del Valle, Colombia

María Alejandra Tobón Arango

Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia

Paola Andrea Mier Zúñiga

Universidad de Sucre, Colombia

María Paulina Garay Borrero

Universidad Libre Seccional Barranquilla, Colombia

Mayerly del Carmen Mercado Oliva

Universidad de Sucre, Colombia

Diana Lorena Bravo Solarte

Universidad del Cauca, Colombia

Mayerly del Carmen Mercado Oliva

Universidad de Sucre, Colombia

Daiana Cristina Pacheco Montalvo

Universidad Simón Bolívar, Colombia

Daniela Giraldo Morcillo

Institución Universitaria Visión de las Américas
pág. 6652
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i3.11862
Neuromielitis Óptica y Trombosis de Seno Cavernoso en Infección Ocular

Nury Liseida Guevara Rosero
1
nuryguevara1111@gmail.com

https://orcid.org/0009-0007-3549-6383

Médico General de la Universidad del Valle

Colombia

María Alejandra Tobón Arango

nubelar10@gmail.com

https://orcid.org/0000-0002-7800-682X

Médico Especialista en Gerencia de la Calidad
en Salud. Universidad Pontificia Bolivariana

Colombia

Paola Andrea Mier Zúñiga

pamierz17@gmail.com

https://orcid.org/0009-0000-1970-4102

Médico General de la Universidad de Sucre

Colombia

María Paulina Garay Borrero

mariapgarayb@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-9985-220X

Médico General de la Universidad Libre
Seccional Barranquilla

Colombia

Mayerly del Carmen Mercado Oliva

mayerly2495@gmail.com

https://orcid.org/0009-0002-1242-5973

Médico general de la Universidad de Sucre

Colombia

Mayerly del Carmen Mercado Oliva

mayerly2495@gmail.com

https://orcid.org/0009-0002-1242-5973

Médico General

Universidad de Sucre, Colombia

Daniela Giraldo Morcillo

danielagiraldo789@gmail.com

Médica General

Institución Universitaria Visión de las Américas

Diana Lorena Bravo Solarte

dianitabravo@hotmail.com

Médico General de la Universidad del Cauca

Colombia

Daiana Cristina Pacheco Montalvo

daianapachecom@outlook.com

https://orcid.org/0009-0003-7241-0308

Médico General de la Universidad Simón
Bolívar, Colombia

RESUMEN

La neuromielitis óptica (NMO), es una enfermedad rara, autoinmunitaria idiopática que se caracteriza
por la presencia de lesiones inflamatorias que afectan a diferentes estructuras del sistema nervioso
central, aunque de forma predominante al nervio óptico y a la médula espinal. Por otra parte, la
Trombosis del seno cavernoso (TSCV) es una enfermedad, que al igual que la NMO es poco frecuente,
y consiste en la formación de trombos en el seno cavernoso. Ambas entidades afectan el sistema nervioso
central, ocasionando una serie de síntomas neurológicos en los pacientes que afectan directamente
funciones básicas para la vida diaria, tales como la visión, la marcha, entre otras y es sabido y
mencionado por varios autores que pueden considerarse complicaciones secundarias a infecciones, sobre
todo de sitios adyacentes como es el caso de las infecciones oculares. Por tal razón, y en aras de la
búsqueda de un diagnóstico oportuno y la disminución de complicación post infecciones oculares, el
objetivo del presente artículo es realizar una revisión de la literatura para resaltar el papel de la infección
ocular en el desarrollo de neuromielitis óptica y trombosis del seno cavernoso.

Palabras claves: Neuromielitis, Trombosis, Seno cavernoso, NMO, Infección Ocular

1
Autor principal
Correspondencia:
nuryguevara1111@gmail.com
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Neuromyelitis Optica and Cavernous Sinus Thrombosis in Ocular Infection

ABSTRACT

Neuromyelitis optica (NMO) is a rare, idiopathic autoimmune disease that is characterized by the

presence of inflammatory lesions that affect different structures of the central nervous system, although

predominantly the optic nerve and the spinal cord. On
the other hand, Cavernous Sinus Thrombosis
(CSVT) is a disease, which like NMO is rare, and consists of the formation of thrombi in the cavernous

sinus. Both entities affect the central nervous system, causing a series of neurological symptoms in

patients
that directly affect basic functions for daily life, such as vision, walking, among others, and it
is known and mentioned by several authors that they can be considered secondary complications. to

infections, especially from adjacent sites such as eye inf
ections. For this reason, and in search of a timely
diagnosis and the reduction of complications after ocular infections, the objective of this article is to

carry out a review of the literature to highlight the role of ocular infection in the development
of
neuromyelitis optica and cavernous sinus thrombosis.

Keywords:
Neuromyelitis, Thrombosis, Cavernous sinus, NMO, Eye Infection
Artículo recibido 22 mayo 2024

Aceptado para publicación: 25 junio 2024
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INTRODUCCIÓN

La neuromielitis óptica (NMO) o también denominada síndrome de Devic, es una enfermedad rara,
autoinmunitaria idiopática que cursa con la presencia de lesiones inflamatorias que afectan a diferentes
estructuras del sistema nervioso central, aunque de forma predominante al nervio óptico y a la médula
espinal (1). Esta patología se caracteriza por ataques de neuritis óptica aguda y mielitis transversa,
adicionalmente autores mencionan que comparte un número de características clínicas y radiológicas de
la esclerosis múltiple (EM) sin embargo, tienen sus diferencias como se observa en la tabla 1 (2) . En la
mayoría de los pacientes, la NMO es causada por autoanticuerpos IgG séricos patógenos contra la
acuaporina 4 (AQP4), la proteína del canal de agua más abundante en el sistema nervioso central (3).
La prevalencia estimada es de 0,3-4,4 por 100.000 habitantes (4). Asimismo, es causa de enfermedad
desmielinizante relativamente común en poblaciones de razas diferentes a la blanca como los
afrobrasileños (15%), en individuos japoneses (20-30%), oeste de India (27%), asiáticos del este como
China (36%), Singapur (48%) e India (10-23%) y con menor prevalencia, se presenta en pacientes
caucásicos procedentes de Estados Unidos, Canadá y Europa llegando a un 1,5-2% (5). Cabe aclarar que
en Asia y Latinoamérica su prevalencia sería mayor (6) La edad media de inicio es de 39 años, puede
presentarse en población pediátrica y en ancianos, y es más frecuente en mujeres que en hombres con
una relación 9:1 (7). Además, alrededor de un 3% de los pacientes con NMO tiene familiares con esta
enfermedad.
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Tabla 1. Diferencias entre la NMO y la EM.

BOC: bandas oligoclonales; EM: esclerosis múltiple; LCR: líquido cefalorraquídeo; LETM: mielitis
transversa longitudinal extensa (del ingles); NMO: neuromielitis óptica; RM: resonancia magnética
nuclear; SB: sustancia blanca. Tomado de: Wingerchuk et al.

Por otra parte, la Trombosis del seno cavernoso (TSCV) es una enfermedad, que al igual que la NMO
es poco frecuente, y su mortalidad ha disminuido pasando del 100% en la era pre antibiótica , a 30% en
la actualidad en los mejores centros hospitalarios (8) . La morbilidad es cercana al 50% en estos
pacientes, y la neuropatía craneal es la causa más frecuente. En cuanto a datos importantes, se ha
observado que puede ocurrir a cualquier edad aunque en mayor frecuencia se da en pacientes jóvenes
donde la clínica suele ser insidiosa, retardando el diagnóstico, pese a esto, una vez se tiene la sospecha
la Resonancia Magnética (RM) es la herramienta paraclínica de elección (9).
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Imagen 1. Límites de la región del triángulo de filatov

Ahora bien, tanto la neuromielitis óptica como la trombosis del seno cavernoso suelen ser
complicaciones de infecciones, generalmente de aquellas que se encuentran más adyacentes como las
oculares. De hecho, dentro de la patogenia de la trombosis del seno cavernoso, los principales agentes
causales suelen ser la diseminación local, a menudo desde venas faciales y oftálmicas sin
válvulas,infecciones adyacentes, como la sinusitis (posiblemente la causa más común), especialmente
la esfenoiditis y la etmoiditis, celulitis o absceso facial especialmente dentro del triángulo de peligro de
la cara, formado por las comisuras de la boca y el puente de la nariz (imagen 1) entre otras que se
observan en la tabla 2 (10). Por su parte, en la neuromielitis se sabe que el cuerpo es el encargado de
atacar a las sustancias propias, en el contexto de una infección previa, el cuerpo busca eliminar lo extraño
y en el proceso puede dañar lo propio originando tal enfermedad. El objetivo del presente artículo es
realizar una revisión de la literatura para resaltar el papel de la infección ocular en el desarrollo de
neuromielitis óptica y trombosis del seno cavernoso.
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Tabla 2. Causas de TSCV

Infecciones adyacentes, como la sinusitis (posiblemente la causa más común), especialmente la

esfenoiditis y la etmoiditis

Celulitis o absceso facial

Celulitis periorbitaria y orbitaria

Diseminación local

Faringitis

Amigdalitis

Otitis media

Mastoiditis

Infección dental

Fuente: Elaboración propia

MATERIALES Y MÉTODOS

Se realizó una búsqueda bibliográfica detallada de información publicada más relevante en las bases de
datos pubmed, scielo , medline, bibliotecas nacionales e internacionales especializadas en los temas
tratados en el presente artículo de revisión. Se utilizaron los siguientes descriptores: Neuromielitis,
Trombosis, Seno cavernoso, NMO, Infección Ocular. La búsqueda de artículos se realizó en español e
inglés, se limitó por año de publicación y se utilizaron estudios publicados desde 2001 a la actualidad.

RESULTADOS

La neuromielitis óptica es una enfermedad autoinmune del sistema nervioso central que se caracteriza
por la presencia de neuritis óptica y mielitis transversa longitudinal extensa. En muchos casos, los
pacientes presentan anticuerpos contra la acuaporina-4 (AQP4), un canal de agua localizado en las
terminaciones de los astrocitos. Estos anticuerpos pueden ocasionar episodios aislados o recurrentes de
neuritis óptica, mielitis transversa extensa, o recaídas cerebrales y del tronco encefálico, que no
necesariamente cumplen con los criterios diagnósticos revisados por Wingerchuk para esta enfermedad
(11).

En el año 2010, Olindo y colaboradores exponen el caso de un hombre afrocaribeño de 61 años con
diabetes mellitus que fue hospitalizado en el Hospital Universitario de Fort-de-France debido a una
paraplejia que progresó rápidamente. Cinco años antes había experimentado una pérdida visual bilateral
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que no había sido investigada. Desde hacía cinco meses presentaba dificultades en la marcha que
empeoraron rápidamente hasta que quedó postrado en cama dos semanas antes de su ingreso. En el
examen neurológico se observó paraplejia flácida con reflejos tendinosos profundos aumentados en las
extremidades inferiores, signos de Babinski bilaterales y retención urinaria. Además, presentaba
disminución en la agudeza visual y atrofia óptica bilateral. Las pruebas inmunológicas y serológicas
fueron en su mayoría negativas, excepto para HTLV-1, con una carga proviral elevada tanto en sangre
como en líquido cefalorraquídeo. La resonancia magnética de la médula espinal mostró una mielitis
extensa sin realce de contraste, mientras que la resonancia magnética cerebral fue normal. La biopsia
muscular reveló miositis necrótica e infiltración inflamatoria, y la biopsia de glándulas salivales menores
mostró infiltración linfocítica. Se administró metilprednisolona intravenosa seguida de prednisolona
durante seis meses, lo que resultó en una mejoría clínica aunque el paciente no recuperó la capacidad de
caminar. Este caso subraya una asociación poco común entre la infección por HTLV-1 y la neuromielitis
óptica, sugiriendo la importancia de considerar pruebas de HTLV-1 en pacientes de áreas endémicas
con síntomas clínicos y radiológicos sugestivos de NMO (12).

Asimismo, en el año 2013 Tokgoz y colaboradores dan a conocer el reporte del caso de una mujer de
38 años que fue ingresada con una pérdida total de visión, súbita e indolora, en el ojo derecho (OD). El
examen oftalmológico confirmó amaurosis total del OD debido a neuritis óptica (ON). A pesar del
tratamiento con metilprednisolona (1,000 mg/día IV y una dosis oral de 48 mg/día durante un mes), la
pérdida de visión persistió. Dos meses después, la paciente presentó una pérdida visual súbita en el ojo
izquierdo, retención urinaria y paraparesia mientras continuaba con el tratamiento con esteroides orales.
La agudeza visual en el OD era de 3/60 y la paciente no tenía percepción de luz. El examen neurológico
mostró paraparesia (2/5 en el lado derecho y 4/5 en el lado izquierdo) y una lesión medular por debajo
de T6 con disfunción de esfínteres, reflejos tendinosos hiperactivos y reflejos cutáneos plantares
positivos.

La resonancia magnética (RM) de la médula espinal reveló un aumento de la señal en T2 desde T3 hasta
T9, y una lesión hipointensa en imágenes T1 sin realce con gadolinio. La RM craneal con contraste fue
normal. Debido a la presentación atípica, se realizaron pruebas para excluir enfermedades infecciosas,
encontrando serología positiva para CMV con altos niveles de IgM y anti-CMV IgG. El examen del