LOS RETOS POLÍTICOS Y PEDAGÓGICOS
DE LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL
THE POLITICAL AND PEDAGOGICAL CHALLENGES
OF INTERCULTURAL EDUCATION
Erika Marcela Arboleda Mojica
Universidad Metropolitana de Educación Ciencia y Tecnología, Pana
Narlisbeth Martínez Borja
Universidad Tecnológica Diego Luis Cordoba, Colombia
pág. 11709
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i5.14562
Los Retos Políticos y Pedagógicos de la Educación Intercultural
Erika Marcela Arboleda Mojica1
erikaarboleda.est@umecit.edu.pa
https://orcid.org/0009-0008-4729-0590
Universidad Metropolitana de Educación
Ciencia y Tecnología
Panamá
Narlisbeth Martínez Borja
nharlys0519@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-1617-4788
Universidad Tecnológica Diego Luis Cordoba
Colombia
RESUMEN
La idea de considerar cuales son los múltiples retos y desafíos, como múltiples obstáculos, de los
ensayos didácticos, por una educación eficaz que reduzca la discriminación, el conflicto social, y
muchos de los conflictos que vemos en las aulas de maltrato recurrente y de dificultad por encontrar
un dispositivo seguro para dirigir a unos sujetos en formación, hacia caminos de convivencia, equidad
y justicia, es una de las consideraciones que en este ejercicio reflexivo quiere desarrollarse, a partir de
analizar el contexto histórico y la comprensión general de un momento que ofrece contrasentidos
múltiples, en los que encontramos esa tensión permanente entre lo que significa, resolver conflicto con
guerra o la posibilidad reconciliadora que se une a la situación vencida. Pero en el escenario hay eventos
en donde priman costumbres, frente a la imposición legal y racional por resolver en los escenarios
educativos, como currículo. Entonces hay un enfrentamiento por la búsqueda de la acertada fórmula
que conduzca a satisfacer justicia, reconocimiento y equidad.
Palabras clave: resolución de conflictos, educación intercultural, currículo problematizador
1
Autor principal
Correspondencia: erikaarboleda.est@umecit.edu.pa
pág. 11710
The Political and Pedagogical Challenges of Intercultural Education
ABSTRACT
The idea of considering the multiple challenges and obstacles in educational trials, aiming for effective
education that reduces discrimination, social conflict, and many of the issues we see in classrooms such
as recurring mistreatment and difficulties in finding a safe approach to guide students towards paths of
coexistence, equity, and justice, is one of the key considerations in this reflective exercise. It seeks to
analyze the historical context and the overall understanding of a moment filled with multiple
contradictions, where we constantly face the tension between resolving conflict through war or
embracing the possibility of reconciliation as a response to a defeated situation. However, in the
educational setting, events often prioritize customs over the legal and rational impositions aimed at
solving these issues, as part of the curriculum. Thus, we are confronted with the search for the right
formula that leads us to achieve justice, recognition, and equity.
Keywords: conflict resolution, intercultural education, curriculum
Artículo recibido 10 septiembre 2024
Aceptado para publicación: 12 octubre 2024
pág. 11711
INTRODUCCN
Con este artículo, tipo ensayo, se pretende analizar algunos factores que se consideran críticos frente a
las proyecciones de una educación con sentido intercultural y que implican lo que podemos señalar
como obstáculos o retos, relacionados con procesos en los que cambios culturales y de estructura social,
ofrecen otras duraciones en la dinámica transformadora o de giros socioculturales dentro de la
experiencia escolar. Una mirada por el contexto político, desde una perspectiva histórica, nos permite
considerar la viabilidad de procesos educativos efectivos, junto con elementos centrales como la actitud
marcada en el racismo que caracteriza las relaciones sociales en muchos lugares del mundo
contemporáneo. A esto se suma la mirada sobre las preguntas que se generan frente, no solo, a una
viabilidad de procesos educativos, sino, de la duración de los mismos y del posible retorno a una
atomización social y de la persistente práctica violenta que caracteriza a la mayoría de los entornos y
comunidades educativas, para ofrecernos un ambiente hostil en las instituciones y en espacios concretos
como la misma aula y los demás espacios que se distribuyen en lo escolar. Cabe considerar la
experiencia y demanda por la etnoeducación, sus procesos y posibilidades de acción intercultural. Por
último, analizar una eficacia de los ambientes creados o ensayados para procesos interculturales y de
su medida, en cuanto a la coherencia con los currículos institucionales y las inercias sociales y
culturales que soportan los sujetos incluidos en el proceso pedagógico, tanto en lo institucional
directivo, así como en el cuerpo docente y de la comunidad educativa, principalmente madres y padres
de familia y el contexto cotidiano de los estudiantes.
Este ejercicio, se organiza entonces, en una revisión parcial de textos afines a la inquietud por establecer
la pertinencia, lugar y desarrollos que tiene la educación intercultural, a partir de una mirada
sociohistórica latinoamericana, que nos permita ubicar lo que en materia de dichas búsquedas
curriculares, representa para el caso colombiano, en la medida de proponer nuevas tesis educativas
desde este enfoque.
1. Contexto político conflictivo. Democracia o totalitarismo
La modernidad pregonó una seguridad optimista sentada en el bienestar de las sociedades que se
sumaron al proceso civilizador, pero partiendo de una base real desigual, jerárquica y vertical. Este
proceso avanzado de occidentalización desarrolló condiciones de adaptación y articulación a los
pág. 11712
intereses de potencias europeas y de los Estados Unidos en pleno de su configuración capitalista y de
economía de mercado en un orden de competencia globalizadora con la cual cada país necesitó
demostrar su capacidad para ser parte de las relaciones internacionales (Carmagnani, 2011). Bajo
criterios universalistas, se colocó un único referente o paradigma, fijado en lo originado o procesado
desde el occidente europeo. La historia de América Latina ha estado marcada por el conflicto, la guerra
y las diferencias sociales que derivan en discriminación y racismo a partir de ese proceso de
occidentalización luego de la invasión europea.
Si miramos un pasado reciente, el siglo XX se caracterizó por el reflejo del fascismo en las experiencias
de las dictaduras militares con casos muy sonados como Argentina y Chile. En el contexto de la Guerra
Fría, a partir de los años 50 hasta finales de los ochentas, se sentó como pretexto una lanzada contra un
enemigo interno comunista, con especial atención al contexto amparado en los regímenes socialistas en
cabeza de la Unión Soviética. La finalización de esta época tubo como uno de sus efectos movimientos
sociales y presiones internacionales de demandas por los derechos humanos a raíz de las desapariciones
y asesinatos extrajudiciales, ejercidos bajo el estado de excepción, que dio pie a la crisis de regímenes
militares en América Latina. Otro proceso paralelo como la caída del muro de Berlín y la crisis de la
URSS, marcaron el reimpulso a la cuestión nacional.
En Latinoamérica lo que se llegó a denominar como grito por la democracia a finales de los años 80 del
siglo XX, y el cambio hacia una recuperación de derechos fundamentales, dieron la posibilidad para la
restauración constitucional y la reivindicación del Estado de Derecho. Este proceso, como lo indicamos
antes, se vio complementado con el impulso de movimientos y protestas sociales, muchos en contra del
neoliberalismo ya activo desde las dictaduras y que buscaron nacionalizar los beneficios democráticos
de sectores estratégicos de la economía, como en el caso boliviano de la guerra del gas y del agua en
contra de transnacionales explotadoras de dichos recursos. Movimientos indígenas confederados como
CONAIE en Ecuador se lanzan en contra de gobiernos afines al capitalismo salvaje de la época y a
aquellos tratados de libre comercio con beneficios parcializados a países industrializados. Es una época
de movilizaciones que dan lugar a proyectos como los del socialismo del siglo XXI desde el liderazgo
de Hugo Chaves en Venezuela. Todas las crisis tuvieron unas manifestaciones en los paros cívicos y
bloqueos de multitudes (Ibarra, 2004).
pág. 11713
Todos estos procesos que significan una gran incidencia democrática de base, van a suscitar reacciones
desde sectores de clases poderosas que apoyadas en el capital internacional y de base en países de
economías muy fuertes, regeneran una derecha internacional que cobra fuerza luego de los eventos del
2001 cuando son derribadas las torres gemelas en Nueva York. Desde allí cualquier contradictor es
tachado de terrorista y colocado en una lista de terrorista y de gobiernos protectores del terrorismo.
Hablamos aquí de muchos de los procesos en los que la tensión entre democracia y totalitarismos se
marcan dentro de la lucha política y que generan conflicto y guerra. Hoy se amplía dicha tensión en
donde el interés capitalista o de la economía de mercado, se ve en contra del progresismo que representa
una línea más democrática y de control económico por los estados.
Una educación intercultural se ve sometida a estos vaivenes de los regímenes que pueden ver en lo
multicultural una amenaza, o, por otro lado, regímenes que pueden defender la diversidad. Esto significa
riesgos a la continuidad de políticas educativas, además por las prioridades estatales se financiar guerra
y defensa nacionales, en detrimento de políticas educativas sólidas en inversión de infraestructura y de
docencia.
2. La prevalencia racista
El escenario escolar, como reflejo social, se ve afectado, o es continuidad, de prácticas afianzadas en la
cultura desigual, vertical y jerárquica, que podemos atribuir a la lógica de la historia emanada y
afianzada desde la “egología” y la “teología”, que se suman desde la universalización cristiana y del
conocimiento científico para nutrir la geopolítica del conocimiento. Esto que se extrae de las reflexiones
del filósofo Walter Mignolo (2007), está sustentada en posiciones racistas como una continuidad
histórica del eurocentrismo que se justificó en una lógica de la historia, que colocó a Europa como
culmen de la racionalidad y de la salvación cristiana a través de la evangelización. En el siglo XIX todo
se refuerza con las medidas de superación de la tensión entre civilización o barbarie, con lo que muchos
pueblos originarios son sometidos a exterminio y repliegue fronterizo. La llamada independencia de
América fue todo un proceso liderado por el criollismo que replicó todo lo señalizado desde los intereses
de potencia particularmente de origen inglés y francés, con una continua segregación y repliegue de
sociedades originarias y afrodescendientes.
pág. 11714
El racismo prevalece en la vida cotidiana y en la política educativa, que solo logra ser moderada a partir
de 1948, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de las derivaciones de Derechos
civiles y políticos, muchos procesos desde las luchas afro en Estados Unidos. El racismo se modera,
pero no es eliminado. Tendremos aquí, como en muchos casos, la imposición de normas, pero poco de
su aplicación real. La cultura se resiste a cambios drásticos y permanece la costumbre en un ethos
negativo a dichos cambios.
Este racismo se mantiene en todos los lugares, sumado al miedo a los pobres, tan manifiesto en las
revueltas sociales de los llamados “estallidos sociales” en Chile, 2019, y Colombia, 2021, en donde las
barreras sociales en zonas urbanas se ven marcadas sica y simbólicamente, en muchos casos
amparadas en las tensiones de los derechos humanos agudizadas por la crisis de pandemia (el derecho
a la protesta vs el derechos al trabajo o la libre movilidad o al mercado…)
Superar este problema o sopesarlo en proyectos educativos y en procesos didácticos específicos,
significan un reto central para una educación intercultural. Muchos factores confluyen para envolver al
currículo en series de contingencias, cuando currículo discurre en un proceso deontológico que sufre de
muchos contrasentidos, muchos irresueltos y solamente sometidos al castigo y la sanción. La escuela
se ve incapaz de modificar el comportamiento humano, solamente sujeta a modelos pedagógicos para
la socialización y el avance científico o tecnológico y últimamente como preparación al trabajo.
3. ¿Educación propia, etnoeducación versus interculturalidad?
La modernidad nos sometió a muchas tensiones respecto de las tradiciones y de la conservación cultural.
Ha significado el reto de conservar la identidad y la autenticidad. Pero por otro lado ha también llamado
la atención sobre los derechos de los pueblos a cambiar y a aprender de otros. Hoy por hoy el panorama
se juega en unas mezclas entre tradiciones y modernizaciones, incluso llamadas posmodernas.
La etnoeducación ha sido considerada por muchos grupos étnicos como un derecho a educarse de forma
autónoma en beneficio de la diversidad y las diferencias coexistentes. ¿Se hace necesario acaso un
intercambio de saberes en estos campos? ¿O es mejor apelar a esa autonomía? Se necesitan los
momentos de intercambio y diálogo. El conflicto puede permanecer cuando las diferencias no se
negocian o son irreconciliables.
pág. 11715
Devia, B. E. B(2019) en una texto titulado: Educación intercultural ¿Un espacio de encuentro o un
campo de lucha?, analiza el fenómeno de la escuela Misak en Cajibio Cauca en donde establece como
con las políticas de reconocimiento conllevan una nueva invisibilizarían de la desigualdad, así como
nuevas formas de identificación y participación social y política, conllevan a configurar campos de
fuerza y de lucha entre pueblos. Es decir, a pesar de los reconocimientos, las diferencias prevalecen y
nuevos escenarios de encuentro se enmarcan como nuevos escenarios de sus luchas. Muchas veces los
pueblos tienen problemas ligados a sus ancestros y que marcan sus destinos, muchos son problemas
territoriales, etc, se necesitarán otros procesos para negociar. Así, un escenario intercultural se hace
complejo.
No obstante lo indicado, la etnoeducación sigue su proceso en otros ámbitos étnicos y seguirá sopesando
las forma de entrar en contacto con la modernidad o con otras etnias coexistentes. Este aspecto cobra
sentido en relación a la necesidad de ampliación de perspectivas, cuando ya no se considera suficiente
el reconocimiento multicultural, sino cómo es cada vez más necesario y en muchos casos es un hecho,
que la experiencia intercultural ha sido una vía de convivencia y aprendizaje para reconocer diferencias,
asimilar e incorporar acciones, valores, formas de ser en beneficio de la coexistencia para seguir
procesos comunes, más aún dentro de sectores marginados históricamente. Esta dinámica ha tenido un
eco a nivel de la formación universitaria con varias experiencias en América Latina (Matos, 2018). La
cualificación de maestros, cobra nuevos sentidos precisamente, cuendo ser etnoeducador, significa, no
ya un ejercicio aislante, sino más de posibilidades para ampliar solidaridades étnicas para también
resolver sus propias diferencias internas y pasar a una fortaleza movilizadora y educadora. Así la
etnoeducación registra aperturas para dar ejemplos acerca de nuevas reconstrucciones de convivencia
con fines de empoderamiento de sociedades originarias.
4. Eficacia de ambientes de aprendizaje. Un ambiente propicio a la interculturalidad.
La escuela es un campo de conflicto en todos los niveles; entre estudiantes, entre profesores, entre
padres y madres, entre personal logístico y de servicios, etc. Los ejercicios didácticos o ambientes de
aprendizaje constituyen juegos y ensayos o simulaciones que buscan aprender y general cambios
actitudinales.
pág. 11716
Desde los inicios de la educación activa, aprender haciendo, como lo planteó Jhon Dewey; esa idea de
la experiencia por parte del discente como un paso de aprendizaje eficaz (aprehender) como paso
avanzado hacia la comprensión y no solo como conocimiento. Lograr una eficacia es el reto. Muchos
ensayos llegan al fracaso y está en la persistencia, la condición para un logro pleno y satisfactorio. Se
necesita conocer sobre experiencias significativas que continúen, ya que el escenario escolar suele
recaer en inmovilidad y abandono de proyectos que solo son pasajeros o son “tareas” por cumplir.
Algunas ideas se presentan en una ideal disposición de los participantes en escenarios educativos, en
reconocimiento de que la escuela es un lugar de reflejo de la violencia o es en sí misma violenta desde
el currículo. Construir ese escenario como apertura de espacio y creación de espacialidad (Mendez,
2011), se convierte para muchos en un ideal por realizar o con logros parciales, ya que ser violento y
dominante, sometedor y poderoso sobre otros, suele ser una práctica propia de sitios del acoso y maltrato
entre compañeros. Disposición y empatías, es la búsqueda de unas virtudes escazas que recaen en
muchos casos, en minorías que ahora corren el riesgo de ser segregados al ser vistos como débiles o
entregados a la obediencia institucional.
Una eficacia de este tipo de proyectos no solo puede ser medida en cuanto a un logro pensado como lo
deseable; en este caso se aspira a un escenario de convivencia pacífica permanente y de aprendizaje en
cadena de muchos otros procesos, y se suele ignorar o rechazar de entrada las posibilidades de nuevos
conflictos y nuevas contradicciones, que subyacen a la condición humana egocéntrica y territorialista.
La cuestión está en asumir la condición humana marcada por el conflicto por el poder y la dominación
que el discurso cultural intenta evanescer, Si bien el mudo es representaciones simbólicas, también es
experiencias vividas y reales de usurpación y eliminación de pueblos por otros. La guerra y la paz es
otra gran tensión permanente.
CONCLUSIONES
Como muchos otros proyectos, la educación intercultural se desarrolla en una serie de contrasentidos
que implican sus retos y perspectivas. El principal es la política que se plasma en norma a seguir, pero
que no se cumple en la realidad y que solo queda registrada en algunas actividades. Pero lo de fondo
está en una realidad de desigualdad, de diferencias sustentada en racismo milenario que reforzó la
colonización europea; un esquema que marcó la organización del mundo entre el norte y el sur entre el
pág. 11717
primer, segundo y tercer mundo y otras formas de organizar y determinar la situación de muchos
pueblos. Mientras eso prevalezca, los retos para la educación están en su propia persistencia y no
renuncia para que los niños, niñas y jóvenes puedan a futuro generar cambios progresivos para que
resolver los conflictos no impliquen la eliminación de los otros.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Bastiani Gómez, J., Ruiz-Montoya, L., Estrada Lugo, E., Cruz Salazar, T., & Aparicio Quintanilla, J.
A. (2012). Política educativa indígena: práctica docente, castellanización, burocracia y
centralización de la educación como limitaciones del éxito pedagógico en la región Ch'ol,
Chiapas. Perfiles educativos, 34(135), 8-25
Bautista Martínez, E. y Briseño Maas, L. 2011. La educación indígena en Oaxaca, entre la Pedagogía y
la Política. Matices del Posgrado Aragón. 5, 11 (jun. 2011).
Carmagnani, Marcelo (2011). El Otro Occidente: América Latina desde la invasión europea hasta la
globalización. Fondo de Cultura Económica. Fedeicomiso Historia de las Américas
Devia, B. E. B. (2019). Educación intercultural ¿Un espacio de encuentro o un campo de lucha?. Revista
nuestrAmérica, 7(14), 105-127
Ibarra, C. F. Protesta popular y procesos políticos en América Latina. Archipielago. Revista cultural de
nuestra América, 11(42).
Mateos Cortés, L. S., & Dietz, G. (2015). ¿Qué de intercultural tiene la" universidad intercultural"? Del
debate político-pedagógico a un estudio de caso veracruzano. Relaciones. Estudios de historia
y sociedad, 36(141), 13-45
Mato, D. (2018). Diversidad cultural e interculturalidad en educación superior. Experiencias en
América Latina.
Méndez, J. M. (2011). Espacialidad y educación: Aportes para la construcción de ambientes educativos
no violentos. SIWÔ'Revista de Teología/Revista de Estudios Sociorreligiosos, (4), 41-60.
Mignolo, Walter. (2007). La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial. Gedisa,
Barcelona
pág. 11718
Rivera Ríos, A. R., Galdós Sotolondo, S. Á., & Espinoza Freire, E. E. (2020). Educación intercultural
y aprendizaje significativo: un reto para la educación básica en el Ecuador. Conrado, 16(75),
390-396.
Ruiz, P. O., & Vallejos, R. M. (1997). El reto de la educación intercultural. Teoría de la educación.
Revista interuniversitaria, 9.
Sichra, I., Guzmán, S., Terán, C., & García, I. (2007). Logros y retos de la educación intercultural para
todos en Bolivia. Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países
Andinos.