FOMENTO DE LA CONCIENCIA AMBIENTAL Y
DESARROLLO SOSTENIBLE A TRAVÉS DE LA
CREACIÓN DEL GRUPO AMBIENTAL Y LA
HUERTA ORGÁNICA EN LA INSTITUCIÓN
EDUCATIVA BARRO BLANCO DE RIONEGRO,
ANTIOQUIA, COLOMBIA
PROMOTION OF ENVIRONMENTAL AWARENESS AND
SUSTAINABLE DEVELOPMENT THROUGH THE CREATION OF
THE ENVIRONMENTAL GROUP AND THE ORGANIC GARDEN AT
THE BARRO BLANCO EDUCATIONAL INSTITUTION OF RIONEGRO,
ANTIOQUIA-COLOMBIA
Luis Fernando Álzate López
Universidad Popular del César, Colombia
Yenifer García Murcia
Universidad Popular del César, Colombia
pág. 4528
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i6.15174
Fomento de la Conciencia Ambiental y Desarrollo Sostenible a Través de la
Creación del Grupo Ambiental y la Huerta Orgánica en la Institución
Educativa Barro Blanco de Rionegro, Antioquia, Colombia
Luis Fernando Álzate López
1
lfalzate@ser.edu.co
https://orcid.org/0009-0007-7084-5681
Universidad Popular del César
Colombia
Yenifer García Murcia
yennigar79@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-6741-7623
Universidad Popular del César
Colombia
RESUMEN
El contenido teórico-práctico de esta investigación tiene por objetivo potenciar la adquisición del
concepto de conciencia ambiental en los estudiantes de la Institución Educativa Barro Blanco de
Rionegro (Ant.), por medio de estrategias de enseñanza que comprometan a nivel vivencial a los
jóvenes en la adquisición de técnicas para la siembra, el cultivo, la disposición de residuos sólidos, entre
otros; para ello, se conformó un grupo ambiental con 20 estudiantes voluntarios de bachillerato a los
que se les aplicó encuestas de entrada y salida, participaron en la creación de una huerta ecológica
ubicada en la Institución y otras actividades ambientales. Como resultado, se halló que el 75% de los
estudiantes involucrados, adquirieron una real conciencia ambiental, viéndose reflejado en acciones
posteriores que ellos realizaron por su propia voluntad en sus hogares y otros espacios, como la
reforestación de zonas específicas del municipio como voluntarios en proyectos ecológicos. Esta
investigación es una prueba a favor de la construcción de tejido social que se puede generar desde los
colegios con la implementación de iniciativas que desde lo experiencial vinculen a los jóvenes en el
reconocimiento de su responsabilidad ambiental y que su conciencia trasciende en acciones que
disminuyen el impacto del daño al medio ambiente.
Palabras clave: conciencia ambiental, grupos ambientales, huerta orgánica, desarrollo sostenible,
educación ambiental
1
Autor principal
Correspondencia: lfalzate@ser.edu.co
pág. 4529
Promotion of Environmental Awareness and Sustainable Development
Through the Creation of the Environmental Group and the Organic
Garden at the Barro Blanco Educational Institution of Rionegro,
Antioquia-Colombia
ABSTRACT
The theoretical-practical content of this research aims to enhance the acquisition of the concept of
environmental awareness in the students of the Barro Blanco Educational Institution of Rionegro (Ant.),
through teaching strategies that engage young people at an experiential level in the acquisition of
techniques for planting, cultivation, solid waste disposal, among others; To this end, an environmental
group was formed with 20 high school volunteer students who were administered entrance and exit
surveys, participated in the creation of an ecological garden located in the Institution and other
environmental activities. As a result, it was found that 75% of the students involved acquired a real
environmental awareness, which was reflected in subsequent actions that they carried out of their own
free will in their homes and other spaces, such as the reforestation of specific areas of the municipality
as volunteers in ecological projects. This research is proof in favor of the construction of a social fabric
that can be generated from schools with the implementation of initiatives that experientially link young
people in the recognition of their environmental responsibility and that their awareness transcends into
actions that reduce the impact of damage to the environment.
Keywords: environmental awareness, environmental groups, organic garden, sustainable development,
environmental education
Artículo recibido 10 octubre 2024
Aceptado para publicación: 15 noviembre 2024
pág. 4530
INTRODUCCIÓN
En un mundo cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad ambiental, las instituciones
educativas desempeñan un papel fundamental en la promoción de prácticas responsables y en la
formación de ciudadanos comprometidos con el cuidado del medio ambiente. Como menciona
(Burbano Delgado, 2020), las escuelas pueden convertirse en espacios vitales para la educación
ambiental y el desarrollo sostenible, influenciando positivamente las actitudes y comportamientos de
las generaciones futuras.
Este trabajo se centra en el fomento de la conciencia ambiental y el desarrollo sostenible en la Institución
Educativa Barro Blanco de Rionegro, Antioquia, a través de la implementación de un grupo ambiental
y una huerta orgánica. El objetivo es crear una propuesta pedagógica que integre prácticas ambientales
responsables en el currículo educativo. La metodología adoptada es cualitativa. La creación del grupo
ambiental y la huerta orgánica se desarrollaron con el propósito de promover la educación ambiental y
la sostenibilidad en la institución. Los resultados se presentan en una propuesta integral que aborda la
conciencia ambiental y el desarrollo sostenible en la institución educativa, destacando las implicaciones
para la conservación del medio ambiente y el desarrollo socioeconómico.
La Institución Educativa Barro Blanco de Rionegro, Antioquia, se encuentra en una posición
privilegiada para liderar iniciativas que fomenten la educación ambiental y el desarrollo sostenible en
su comunidad estudiantil y local. Como señala (Burbano Delgado, 2020). las instituciones educativas
son entornos ideales para promover prácticas sostenibles y empoderar a los estudiantes para que se
conviertan en agentes de cambio ambiental.
Este proyecto se propone abordar uno de los desafíos más apremiantes que enfrenta la institución: la
gestión de residuos sólidos.
Como afirma el Consejo Nacional de Política Económica y Social, (2018), la gestión adecuada de los
residuos sólidos es fundamental para proteger el medio ambiente y salvaguardar la salud pública. En un
mundo donde la producción de desechos continúa aumentando, es fundamental adoptar estrategias
efectivas para minimizar el impacto ambiental y promover la reutilización y el reciclaje.
pág. 4531
Por ello, unas de las acciones del proyecto está dirigida al desarrollo sostenible que sea evidenciable y
se pueda mantener en el tiempo al dar elementos a los jóvenes para superar las falta de conciencia
ambiental y proyectarse como sujetos activos y responsables en las prácticas ambientales.
La implementación de un grupo ambiental y una huerta orgánica en la Institución Educativa Barro
Blanco emerge como una respuesta innovadora y efectiva a este desafío. Como sugiere (Aguilar
Sánchez, 2019), las huertas escolares no solo promueven la seguridad alimentaria y la educación
nutricional, sino que también pueden servir como herramientas poderosas para enseñar a los estudiantes
sobre la importancia de la biodiversidad y el ciclo de vida de los alimentos.
Por otra parte, los beneficios de las huertas escolares son diversos y abarcan tanto el ámbito educativo
como el ambiental y el social. Las huertas escolares permiten a los estudiantes aprender de manera
práctica sobre la agricultura, la biología, la ecología y la sostenibilidad; esto complementa la educación
teórica con experiencias concretas que facilitan la comprensión de conceptos difíciles y abstractos
((Eugenio Gozalbo et al., 2018); (Cutter-Mackenzie-Knowles, 2009) Los estudiantes adquieren
habilidades prácticas como la planificación, la siembra, el cuidado de las plantas, la gestión del agua y
la cosecha. Además, fomentan habilidades sociales como el trabajo en equipo, la resolución de
problemas y la responsabilidad individual y colectiva (Bell & Dyment, 2008; Ozer, 2007)) promueven
la conexión de los estudiantes con la naturaleza y el medio ambiente. Este contacto directo les ayuda a
comprender la importancia de la biodiversidad, la conservación de recursos naturales y la protección
del entorno local (Schultz & Rosen, 2022; Tidball & Krasny, 2011).
Al adoptar un enfoque metodológico cualitativo, este estudio busca comprender en profundidad los
patrones de generación de residuos sólidos en la institución, así como las actitudes y percepciones de
los estudiantes y el personal educativo hacia la gestión ambiental.
La importancia de este estudio radica en su potencial para catalizar un cambio significativo en la cultura
institucional y en la forma en que la comunidad educativa aborda la gestión ambiental. Al promover la
conciencia ambiental y el desarrollo de habilidades prácticas, este estudio contribuye no solo a la
conservación del medio ambiente, sino también al bienestar y la prosperidad de la comunidad educativa
en su conjunto.
pág. 4532
METODOLOGÍA
Para la creación del Grupo Ambiental "Green Force" se tuvieron en cuenta como criterio de selección
estudiantes que desearan participar del proyecto y tuvieran interés en temas relacionados con la
ecología. En total fueron 20 estudiantes de bachillerato de todos los niveles quienes estuvieron
dispuestos a ser voluntarios y asumieron roles activos en la planificación y ejecución de diversas
actividades ambientales. Entre las actividades realizadas se incluyeron campañas de sensibilización,
jornadas de limpieza, charlas educativas, siembra y cuidado en la huerta escolar y la promoción de
prácticas de reciclaje en la institución. Además, el grupo sirvió como plataforma para el intercambio de
ideas y la colaboración en proyectos relacionados con la conservación del medio ambiente.
La creación de la huerta escolar fue una parte fundamental del proyecto de conciencia ambiental en la
Institución Educativa Barro Blanco; esta se estableció con el objetivo de proporcionar a los estudiantes
un espacio para aprender sobre la agricultura sostenible, la producción de alimentos y la importancia de
la biodiversidad. Allí se sembraron una variedad de cultivos, que incluyeron frijol, lechuga, tomate,
zuccini, pepino, pimentón, zanahoria, maíz, romero, maíz, uchuva, hierbas aromáticas, entre otros. Los
estudiantes participaron activamente en todas las etapas del proceso, desde la preparación del suelo
hasta la cosecha de los cultivos. Durante este proceso, adquirieron conocimientos prácticos sobre
técnicas de siembra, cuidado de plantas y manejo de plagas de manera sostenible.
Figura 1. Mapa mental con resumen de las actividades realizadas, a saber: selección de estudiante,
trabajo en la huerta y actividades emergentes
pág. 4533
Las actividades de siembra y cultivo en la huerta escolar proporcionaron a los estudiantes una
experiencia práctica invaluable en la producción de alimentos y el cuidado del medio ambiente. A través
de la siembra y el cuidado de los cultivos, los estudiantes aprendieron sobre la importancia de la
agricultura sostenible y la conservación de los recursos naturales. Además, durante las actividades de
siembra, los estudiantes se dividieron en equipos y se encargaron de preparar el suelo, sembrar las
semillas y cuidar de las plantas.
A medida que los cultivos crecían, los estudiantes monitoreaban su desarrollo y aplicaban técnicas de
riego y fertilización adecuadas. Estas actividades no solo promovieron el aprendizaje práctico, sino que
también fomentaron el trabajo en equipo y el sentido de responsabilidad ambiental entre los
participantes.
Como parte del proyecto de conciencia ambiental, los estudiantes tuvieron la oportunidad de realizar
visitas pedagógicas a centros de investigación ambiental, como La Selva Agrosavia en Rionegro,
Antioquia. Durante estas visitas, los estudiantes interactuaron con expertos en el campo y aprendieron
sobre investigaciones y proyectos relacionados con la conservación de la biodiversidad, la agricultura
sostenible y el manejo de recursos naturales.
Durante las visitas, los estudiantes participaron en actividades prácticas, como recorridos por los
terrenos, talleres educativos y demostraciones de técnicas agrícolas. Estas experiencias les permitieron
ampliar sus conocimientos sobre temas ambientales y establecer conexiones entre lo que aprendieron
en el aula y la vida real.
La creación del Grupo Ambiental "Green Force", la implementación de la huerta escolar y las visitas
pedagógicas a centros de investigación fueron componentes fundamentales del proyecto de conciencia
ambiental en la Institución Educativa Barro Blanco. Estas actividades proporcionaron a los estudiantes
una plataforma para aprender sobre la importancia de la conservación del medio ambiente y promover
prácticas sostenibles en su comunidad. A través de estas experiencias, los estudiantes no solo
adquirieron conocimientos prácticos sobre temas ambientales, sino que desarrollaron habilidades
sociales, como trabajo en equipo, liderazgo y comunicación. Adicionalmente, las actividades
contribuyeron a fortalecer el sentido de responsabilidad ambiental y el compromiso con la protección
del entorno natural entre los participantes.
pág. 4534
Se pueden cultivar una variedad de frutas, verduras y hierbas frescas que pueden ser utilizadas en el
comedor escolar o llevadas a casa por los estudiantes; esto promueve una alimentación saludable al
aumentar el acceso a alimentos frescos y nutritivos ((Blair, 2009); (Davis et al., 2023)). Además, la
implementación y mantenimiento de las huertas escolares involucra a toda la comunidad escolar,
incluyendo estudiantes, profesores, administradores y padres de familia; lo que fortalece los lazos
comunitarios y promueve una cultura escolar más unida y comprometida con el medio ambiente ((Greer
et al., 2019)).
Estos beneficios muestran cómo las huertas escolares no solo contribuyen al aprendizaje académico y
al bienestar físico de los estudiantes, sino también al desarrollo de ciudadanos conscientes y
responsables con el medio ambiente.
Sin embargo, enfrentan algunos desafíos. Las huertas escolares requieren espacio físico adecuado,
recursos financieros y humanos para su implementación y mantenimiento (Turner-Hill et al., 2021;
Keatinge et al., 2012)); es necesario integrar las huertas escolares en el currículo para maximizar su
impacto educativo (Kumar et al., 2024; Campos Castillo et al., 2020). La participación de la comunidad
educativa es fundamental para el éxito de las huertas escolares (Greer et al., 2019; Palacios Palacios,
2016).
Finalmente, es importante mencionar que la sensibilización ambiental es un componente crucial en este
proceso. Los grupos ambientales dentro de las escuelas juegan un papel importante en promover la
sensibilización ambiental, permitiendo a los estudiantes comprender las problemáticas ambientales y la
importancia de la sostenibilidad, como destacan (Chawla, 2015;Alejandra et al., 2012). Además, la
conexión con la naturaleza es fundamental para fomentar una mayor conciencia ambiental. De esta
forma, las huertas escolares son una herramienta eficaz en este sentido, ayudando a los estudiantes a
desarrollar un mayor respeto y aprecio por la naturaleza. Esta conexión se evidencia por un mayor
interés en aprender sobre el medio ambiente y una mayor disposición a cuidarlo y protegerlo, según
(Williams & Brown, 2012) y Tidball & Krasny, (2011).
pág. 4535
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La conciencia ambiental se refiere a la comprensión y el reconocimiento de los problemas ambientales
y la adopción de actitudes y comportamientos responsables hacia el medio ambiente. Es un concepto
que ha sido ampliamente discutido y definido por diversos autores en el campo de la educación y la
sostenibilidad. Según Hungerford & Volk, (1990) la conciencia ambiental implica una sensibilización
hacia el entorno y la adquisición de conocimientos que permitan a los individuos identificar problemas
ambientales y participar en su resolución. Ellos subrayan que el desarrollo de una conciencia ambiental
es fundamental para fomentar un comportamiento proactivo en la protección del medio ambiente.
Alejandra et al., (2012) expanden esta definición al señalar que la conciencia ambiental no solo
involucra el conocimiento y la sensibilización, sino también la capacidad crítica para evaluar las
prácticas y políticas ambientales.
Destacan que una verdadera conciencia ambiental debe incluir una comprensión profunda de las
interconexiones entre los sistemas naturales y sociales. Igualmente, Hungerford & Volk, (1990)
destacan la importancia de la sensibilización hacia el entorno como un paso clave en el desarrollo de la
conciencia ambiental. Los resultados de la encuesta inicial confirman esta afirmación: un 55% de los
estudiantes expresaron preocupación por problemas ambientales como la contaminación y la
deforestación (ver Figura 5). Además, un 38.9% de los estudiantes manifestó un interés genuino en
aprender más sobre prácticas sostenibles, lo que evidencia una disposición favorable para adquirir
conocimientos que les permitan tomar decisiones informadas.
Resultados encuesta de sondeo Inicial
Los estudiantes demostraron una diversidad de niveles de experiencia en el manejo de huertas, que iban
desde principiantes hasta aquellos con experiencia previa en huertas escolares o familiares. Un 33% de
los encuestados respondió negativamente a la pregunta: ¿Has tenido alguna experiencia previa (formal
o informal) en el cuidado de huertas o jardines?, mientras que un 66.7% (ver Figura 2) manifestó contar
con algún tipo de experiencia.
Esta alta proporción puede atribuirse al hecho de que muchos estudiantes residen en zonas rurales,
donde las huertas son comunes tanto en el ámbito familiar como escolar.
pág. 4536
Figura 2. Experiencia previa (formal o informal) en cuidado de Huertas
Nota 1. Resultados a la pregunta realizada a los estudiantes pertenecientes al grupo Green force sobre la experiencia previa en
el cuidado de huertas o jardines muestran que el 66.7% de los estudiantes manifestó tener experiencia previa, lo que puede
atribuirse a su residencia en zonas rurales. Dando respuesta a la Pregunta: ¿Has tenido alguna experiencia previa (formal o
informal) en el cuidado de huertas o jardines?
En relación con el conocimiento auto percibido sobre agricultura orgánica y prácticas sostenibles, los
resultados mostraron una variada distribución entre los participantes (ver Figura 3):
Figura 3. Distribución del nivel de conocimiento sobre agricultura orgánica entre los estudiantes
Nota 2. Los niveles se agrupan en bajo (1-2), intermedio (3) y avanzado (4-5), según la autoevaluación de los estudiantes.
Dando respuesta a la Pregunta: En una escala del 1 al 5, ¿cómo calificarías tu nivel de conocimiento sobre agricultura orgánica
(incluyendo prácticas sostenibles y ecológicas)?
Nivel bajo (1-2): Un 27.8% de los encuestados se autoevaluó con un nivel de conocimiento bajo o muy
bajo, lo que evidencia la necesidad de ofrecer una introducción más detallada a los conceptos
fundamentales de la agricultura orgánica.
5,60%
22,20%
50%
16,70%
5,60%
0,00%
10,00%
20,00%
30,00%
40,00%
50,00%
60,00%
1 2 3 4 5
Porcentaje de estudiantes
Nivel de conocimiento (en una escala del 1 al 5)
Distribución del nivel de conocimiento sobre
agricultura orgánica entre los estudiantes
33%
67%
Porcentaje de experiencia previa de los estudiantes
Si No
pág. 4537
Nivel intermedio (3): La mayoría de los estudiantes, un 50%, se ubicó en un nivel de conocimiento
moderado. Este grupo posee una comprensión básica de los principios de la agricultura orgánica y
podría beneficiarse de actividades que profundicen en temas específicos.
Nivel avanzado (4-5): Un 22.2% de los encuestados se consideró con un nivel de conocimiento alto o
muy alto. Estos participantes aportaron significativamente al grupo y actuaron como mentores,
contribuyendo al proceso de aprendizaje colaborativo. Esta información fue crucial para adaptar las
actividades del proyecto a las necesidades y expectativas de cada individuo.
Figura 4. Porcentaje de Familiaridad de los Estudiantes con el Proceso de Compostaje
Nota 3: La figura mostró la distribución del nivel de familiaridad de los estudiantes con el proceso de compostaje. El 33.3%
de los participantes indicó tener un conocimiento moderado, mientras que el 27.8% reportó no tener ningún conocimiento.
Este análisis reveló que, aunque existía un grupo significativo con una comprensión básica del compostaje, aún era necesario
profundizar en actividades educativas sobre el reciclaje de materia orgánica. Dando respuesta a la Pregunta: ¿Qué tan
familiarizado/a estás con el proceso de compostaje (reciclaje de materia orgánica para abono)?.
La mayor parte de los participantes, un 33.3%, indicó haber tenido un nivel de familiaridad moderado
con el proceso de compostaje, lo que sugirió que poseían una comprensión básica de los principios
fundamentales de esta práctica de reciclaje de materia orgánica. Este grupo pudo beneficiarse de
actividades formativas que ampliaran su conocimiento y profundizaran en aspectos específicos del
compostaje, tales como técnicas avanzadas de manejo y optimización del proceso.
Por otro lado, un 27.8% de los encuestados señaló no haber tenido ningún conocimiento sobre el
compostaje, lo cual evidenció una necesidad clara de intervención educativa. La implementación de
programas introductorios para este grupo resultaba estratégica para reducir la brecha de conocimiento.
27,80%
11,10%
33,30%
16,70%
11,10%
0,00%
5,00%
10,00%
15,00%
20,00%
25,00%
30,00%
35,00%
Ninguno Un poco Moderado Bastante Mucho
Porcentaje de familiaridad con el proceso de
compostaje
pág. 4538
Un 16.7% de los participantes manifestó haber estado bastante familiarizado con el compostaje,
mientras que un 11.1% afirmó haber tenido un conocimiento limitado. Estos dos grupos representaron
una oportunidad para reforzar habilidades prácticas y teóricas que pudieron contribuir a una mayor
adopción de prácticas sostenibles en sus contextos.
Finalmente, el 11.1% de los encuestados afirmó haber tenido un conocimiento avanzado del compostaje.
Este subgrupo pudo actuar como promotor o facilitador de iniciativas más avanzadas dentro de su
comunidad educativa, compartiendo sus experiencias y conocimientos con los demás.
Este análisis evidenció la necesidad de intervenciones formativas diferenciadas para atender los
distintos niveles de familiaridad con el compostaje entre los participantes.
Figura 5. Interés en aprender sobre agricultura orgánica y huertas
Nota 4. Distribución de los niveles de interés de los participantes en aprender sobre agricultura orgánica y huertas, en una
escala del 1 al 5, donde 1 representa "Nada interesado" y 5 "Muy interesado". Los datos reflejan una tendencia positiva hacia
el aprendizaje en este ámbito. Dando respuesta a la Pregunta: ¿Qué tan interesado/a estás en aprender sobre agricultura orgánica
y huertas, en una escala del 1 al 5?
La mayoría de los participantes, un 38.9%, indicó haber estado muy interesado en aprender sobre
agricultura orgánica y huertas, lo que reflejó un alto nivel de motivación por adquirir conocimientos en
este ámbito. Este grupo mostró una predisposición favorable para involucrarse en actividades
formativas que promovieran prácticas sostenibles.
Un 33.3% de los encuestados señaló haber estado bastante interesado, lo que sugirió una apertura
significativa hacia la educación en agricultura orgánica, aunque podrían haber requerido un enfoque
más práctico o aplicado para mantener su interés a largo plazo.
pág. 4539
El 16.7% de los participantes manifestó un interés moderado, lo que indicó que, si bien podrían haber
tenido cierta curiosidad sobre el tema, tal vez necesitaran enfoques más atractivos o específicos para
captar completamente su atención.
Finalmente, un 11.1% de los encuestados señaló no haber tenido ningún interés en aprender sobre
agricultura orgánica y huertas. Este grupo podría haber representado un reto para las intervenciones
educativas, por lo que se podrían haber explorado estrategias personalizadas para despertar su interés.
Este análisis evidenció una tendencia positiva general hacia el aprendizaje de prácticas sostenibles, lo
que podría haber facilitado la implementación de programas educativos en agricultura orgánica y
huertas escolares.
Figura 6. Distribución de los objetivos de aprendizaje o logros esperados por los participantes al unirse
al proyecto de huerta orgánica
Nota 5. El gráfico presentado ofrece una visión clara de los principales motivos que impulsaron a los miembros del grupo
ambiental Green Force a participar en el proyecto de huerta orgánica. Respondiendo con esto a la Pregunta: ¿Qué esperas
aprender o lograr al participar en nuestro proyecto de huerta orgánica?
Los resultados de la encuesta revelan una amplia gama de motivaciones que impulsaron a los
participantes a involucrarse en el proyecto de huerta orgánica. Si bien el aprendizaje del cultivo orgánico
(25%) y la contribución al cuidado del medio ambiente (25%) constituyeron los objetivos principales,
un porcentaje considerable expresó interés en comprender los principios de la agricultura sostenible
(17.5%) y desarrollar habilidades prácticas en jardinería (17.5%). Además, un 15% de los encuestados
buscaba establecer una conexión más profunda con la naturaleza, destacando así el valor que otorgaban
a la experiencia personal y a la relación con el entorno. El hecho de que ningún participante seleccionara
25,00%
17,50%
15,00%
17,50%
25,00%
0,00% 5,00% 10,00% 15,00% 20,00% 25,00% 30,00%
Aprender a cultivar alimentos orgánicos
Comprender los principios de la agricultura sostenible
Conectar más con la naturaleza
Desarrollar habilidades prácticas en jardinería
Contribuir al cuidado del medio ambiente
Distribución de los objetivos de aprendizaje o logros esperados
por los participantes al unirse al proyecto de huerta orgánica
pág. 4540
la opción 'Otros' indica que las categorías propuestas lograron captar de manera exhaustiva los intereses
de los participantes.
Análisis de la encuesta final sobre la experiencia de participación en el grupo ambiental “Green
Force”
Posterior a 8 meses de trabajo del grupo ambiental, se aplicó otro instrumento de valoración de la
experiencia y los resultados confirman que los estudiantes adquirieron conocimiento y herramientas
para intervenir en el medio ambiente e impactar de forma positiva. Los aspectos más relevantes se
enfocan en: fortalecimientos de la conciencia ambiental, comprender y aplicar los conceptos de la
agricultura sostenible y prácticas de reciclaje, frente a los cuales la investigación arrojó los siguientes
resultados.
Con relación a la pregunta: ¿qué actividades específicas has realizado en la huerta durante el tiempo
de participación en el grupo ambiental “Green Force”?
Figura 7. Actividades realizadas por los participantes en la huerta.
Nota 6. Distribución de las respuestas sobre las actividades realizadas en la huerta por los participantes
El análisis de los datos sobre la participación en las actividades de la huerta orgánica revela un patrón
interesante. Un 19% de los participantes se involucró en las etapas iniciales del proceso, como la
preparación del suelo y la siembra, lo que indica un alto nivel de entusiasmo y compromiso al comienzo
del proyecto. Sin embargo, se observa una disminución en la participación en las fases posteriores,
como la cosecha y el mantenimiento, donde solo el 13% de los estudiantes reportó haber realizado estas
tareas. Esta disminución podría atribuirse a diversos factores, tales como la pérdida de interés a medida
19%
19%
13%
19%
13%
13%
3,13%
3,13%
0% 2% 4% 6% 8% 10% 12% 14% 16% 18% 20%
Preparación del suelo
Siembra de semillas
Cuidado de plántulas
Riego
Cosecha
Mantenimiento (podas, control de plagas)
Otros (por favor especifica)
No he realizado actividades en la huerta
Actividades realizadas por los participantes en la huerta.
pág. 4541
que avanzaba el proyecto, la falta de tiempo debido a otras actividades, o la percepción de que estas
tareas eran menos atractivas que las iniciales.
Además, es notable que un 12.5% de los estudiantes reportó haber realizado otras actividades no
especificadas en la encuesta. Esta diversidad de actividades sugiere un interés genuino por el proyecto
y una disposición a explorar diferentes roles. Sin embargo, la falta de especificación de estas actividades
dificulta un análisis más profundo de sus características y motivaciones.
Por otro lado, un 3.13% de los estudiantes indicó no haber participado en ninguna actividad de la huerta.
Este bajo nivel de participación podría estar relacionado con factores individuales, como falta de interés,
dificultades de horario o problemas personales. También es posible que existan factores contextuales
que hayan influido en su decisión, como la falta de apoyo familiar o escolar.
Los resultados muestran una participación inicial alta en las actividades de la huerta, pero con una
disminución en las etapas posteriores. La diversidad de actividades realizadas por los estudiantes
sugiere un interés genuino por el proyecto, aunque es necesario profundizar en el análisis de las "otras
actividades" para comprender mejor las motivaciones de los participantes. Además, es fundamental
abordar las razones detrás de la baja participación de algunos estudiantes para garantizar una mayor
inclusión y compromiso en futuros proyectos.
Figura 8. Análisis de Aspectos Aprendidos sobre el Cuidado de las Plantas y Gestión de Residuos
Sólidos
Nota 7. Distribución de las respuestas sobre los aspectos aprendidos por los participantes en la huerta. La pregunta que
respondieron fue: ¿Qué aspectos has aprendido sobre el cuidado de las plantas y gestión de residuos sólidos durante la
participación en el grupo ambiental? (Marca todas las opciones que correspondan).
15,9%
18,2%
11,4%
18,2%
6,8%
4,5%
9,1%
15,9%
0,0%
0,0%
0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0%10,0%12,0%14,0%16,0%18,0%20,0%
Preparación del suelo
Siembra de semillas
Cuidado de plántulas
Riego adecuado
Métodos de control orgánico de plagas
Podas y mantenimiento de plantas
Técnicas de compostaje
Otros (por favor especifica)
No he aprendido sobre algunos de estos aspectos
Análisis de Aspectos Aprendidos sobre el Cuidado de las Plantas y
Gestión de Residuos Sólidos
pág. 4542
La Figura 8 presenta los resultados de la encuesta sobre los aspectos aprendidos por los participantes
en el cuidado de las plantas y la gestión de residuos sólidos. Los datos revelan una amplia gama de
conocimientos adquiridos durante su participación en el grupo ambiental.
Un porcentaje considerable de participantes adquirió conocimientos sobre la preparación del suelo
(15.91%), la siembra de semillas (18.18%) y el riego adecuado (18.18%), lo cual es fundamental para
el cultivo exitoso de plantas. Asimismo, un número significativo de participantes aprendió sobre
técnicas de compostaje (15.91%), demostrando un interés en la gestión sostenible de los residuos
orgánicos.
Otros aspectos abordados incluyeron la identificación de plagas y enfermedades (6.82%), los métodos
de control de plagas (4.55%) y las podas y mantenimientos (9.09%). Estos conocimientos son esenciales
para garantizar la salud y el crecimiento óptimo de las plantas.
Es importante destacar que ninguno de los participantes indicó no haber aprendido nada nuevo, lo que
refleja el éxito del programa educativo y la relevancia de los temas abordados.
Figura 9. Actividades deseadas por el grupo ambiental Green Force para realizar en el futuro
Nota 8. Distribución de las respuestas sobre las actividades que los participantes desearían realizar en la huerta. Pregunta:
¿Qué tipo de actividades te gustaría realizar en el futuro con el grupo ambiental?
La Figura 9 nos muestra las aspiraciones de los miembros del grupo ambiental Green Force en cuanto
a las actividades futuras. Los resultados revelan un fuerte deseo de profundizar en el aprendizaje y la
práctica de la agricultura sostenible.
14,6%
12,2%
14,6%
12,2%
14,6%
14,6%
12,2%
4,9%
0,0%
0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0% 10,0% 12,0% 14,0% 16,0%
Talleres sobre técnicas agrícolas
Actividades de sensibilización ambiental
Eventos comunitarios
Ampliar la huerta
Riego automatizado
Más siembra de árboles
Más salidas pedagógicas
Una compostera más grande
Otros (especificar)
Actividades deseadas por el grupo ambiental Green Force para
realizar en el futuro
pág. 4543
Un porcentaje significativo de los participantes expresó interés en la realización de talleres sobre
técnicas agrícolas (14.6%), lo que indica una necesidad de adquirir conocimientos más especializados.
Asimismo, existe un interés por ampliar la huerta (12.2%) y realizar más siembra de árboles (14.6%),
lo que demuestra un compromiso con la creación de espacios verdes y la mejora del entorno.
Los resultados también reflejan un deseo de aumentar el impacto social del grupo. Un porcentaje
considerable de los participantes mencionó la importancia de realizar actividades de sensibilización
(12.2%) y organizar eventos comunitarios (14.6%), lo que sugiere un interés en involucrar a más
personas en la causa ambiental.
Además, los participantes mostraron interés en mejorar la infraestructura de la huerta, como la
implementación de un riego automatizado (14.6%) y la construcción de una compostera más grande
(4.9%). Estas propuestas demuestran una visión a largo plazo y un compromiso con la sostenibilidad.
Los miembros del grupo ambiental Green Force tienen una visión clara de cómo quieren desarrollar el
proyecto en el futuro, con un enfoque en la educación, la acción práctica y la participación comunitaria.
Figura 10. Influencia de la participación en la huerta orgánica en los hábitos ambientales.
Nota 9. Distribución de las respuestas sobre la influencia de la participación en la huerta orgánica en los hábitos personales
respecto al cuidado del medio ambiente. Pregunta: ¿cómo ha influido tu participación en el grupo ambiental frente a tus hábitos
personales de cuidado del medio ambiente?
Con relación a esta pregunta el 50% de los estudiantes afirmaron haber mejorado significativamente
sus hábitos de cuidado del medio ambiente, reflejados en acciones posteriores visibles, cómo la
participación en acciones ambientales voluntarias (ver figura 10). Este grupo reflejó una transformación
50%50%
0%
0%
Influencia de la participación en la huerta orgánica en los
hábitos ambientales.
Ha mejorado significativamente
mishábitos ambientales
Ha mejorado mis hábitos
ambientalesen cierta medida
No ha tenido un impacto
significativo enmis hábitos
No estoy seguro/a
pág. 4544
notable en su comportamiento hacia prácticas más sostenibles y responsables, lo que sugiere que la
experiencia en la huerta tuvo un impacto profundo en su conciencia ecológica.
Otro 50% de los participantes mencionó que sus hábitos ambientales habían mejorado en cierta medida.
Esto indica que, aunque la influencia no fue tan drástica como en el primer grupo, hubo un cambio
positivo en su forma de interactuar con el medio ambiente, lo que es igualmente alentador.
Cabe destacar que ninguno de los encuestados mencionó que su participación no tuvo un impacto
significativo en sus hábitos (0%), ni que estaban inseguros sobre la influencia de su experiencia en la
huerta (0%). Esto sugiere que, en general, todos los participantes reconocieron algún grado de mejora
en sus hábitos ambientales (ver figura 10).
Figura 11. Aplicación de conocimientos adquiridos en la huerta en otros aspectos de la vida.
Nota 10. Distribución de las respuestas de los participantes sobre la aplicación de conocimientos adquiridos en la huerta
orgánica en otros aspectos de sus vidas o en proyectos específicos, donde cada porcentaje representa el número de respuestas
a la Pregunta: ¿Has aplicado los conocimientos adquiridos en el grupo ambiental Green Force en otros aspectos de tu vida o
en otros proyectos?
La participación en acciones ambientales es una estrategia clave para fortalecer la conciencia ambiental.
Los grupos ambientales en las escuelas permiten a los estudiantes participen en proyectos prácticos de
acción ambiental, como la limpieza de áreas verdes, la reforestación y el reciclaje; estas actividades no
solo benefician al medio ambiente, sino que también contribuyen a desarrollar un sentido de comunidad
y pertenencia entre los estudiantes. Ardoin et al., (2020) y Wals, (2009) subrayan la importancia de estas
experiencias prácticas en la formación de una conciencia ambiental activa y comprometida
CONCLUSIONES
La implementación de este proyecto es una evidencia real de que la conciencia ambiental es un
constructo multifacético que involucra conocimientos, habilidades, actitudes y comportamientos
orientados a la protección y sostenibilidad del medio ambiente. Diversos autores coinciden en que la
pág. 4545
educación ambiental efectiva, basada en experiencias directas y aprendizajes transformadores, es
fundamental para desarrollar una conciencia ambiental sólida en los individuos que propicien un
proceso continuo y sostenible, que se adapte a las necesidades de los estudiantes y la comunidad
educativa.
Muchos de los integrantes del grupo ambiental viven en ambientes rurales y tiene huertas en sus propios
hogares, sin embargo, lograron ampliar sus conocimientos sobre agricultura orgánica, posibilitando que
puedan mejorar las prácticas con las que interactúan en sus propios hogares.
Los estudiantes adquirieron aprendizajes de forma vivencial como: la identificación de plagas y
enfermedades en las plantas, las especies vegetales que atrajeron plagas específicas, el control biológico
de plagas, la rotación de cultivos, los insecticidas naturales, nutrientes del suelo, abonos orgánicos. los
conocimientos fueron implementados no solo en el trascurso del proyecto, sino que trascendió la
ejecución de estas técnicas en otros lugares como sus casas y se realizaron replicas para que otros
compañeros también tuvieran acceso a la información.
Los estudiantes lograron adquirir conciencia ambiental, evidenciado en su compromiso con el medio
ambiente al proponerse como voluntarios en actividades de reforestación por parte de entidades
externas, en el aumento de la creación de huertas caseras con las familias y en el manejo de los residuos
sólidos, adicionalmente, manifestaron el deseo de continuar con el grupo ambiental.
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