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Comparación de la Efectividad entre el Sistema Vac
Vs Aseo Quirúrgico + Parches Hidrocoloides en el
Manejo de la Úlcera Sacra por Presión
Comparison of the Effectiveness of the Vac System Vs Surgical
Cleansing + Hydrocolloid Patches in the Management of Sacral
Pressure Ulcer
Jennifer Bautista Muñoa
Instituto Mexicano Del Seguro Social
Jorge Ayón Aguilar
Instituto Mexicano Del Seguro Social
Gonzalo Pérez Chávez
Instituto Mexicano Del Seguro Social
pág. 11727
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i6.15965
Comparación de la Efectividad entre el Sistema Vac Vs Aseo Quirúrgico +
Parches Hidrocoloides en el Manejo de la Úlcera Sacra por Presión
Dra. Jennifer Bautista Muñoa 1
ibn_sina7@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-2944-8787
Instituto Mexicano Del Seguro Social
Dr. Jorge Ayón Aguilar
jorge.ayona@imss.gob.mx
https://orcid.org/0000-0001-9704-8032
Instituto Mexicano Del Seguro Social
Dr. Gonzalo Pérez Chávez
surgle.surgical.learning@gmail.com
https://orcid.org/0009-0003-0629-0483
Instituto Mexicano Del Seguro Social
RESUMEN
Antecedentes: Las úlceras por presión se consideran una de las lesiones cutáneas más prevalentes,
sobre todo en personas de edad avanzada y dependientes. Las escaras, úlcera por decúbito o úlcera por
presión, son lesiones de la piel, que puede llegar al tejido celular subcutáneo o músculo, provocada por
presión, fricción, rozamiento prolongado, por lo general sobre una prominencia ósea. En el manejo de
la úlcera por presión se debe considerar: valoración de los riesgos según escala elegida, valoración de
la presencia de la lesión y la estatificación, clasificación inicial según estadios, descripción de la úlcera
por presión, el alivio de presión sobre las superficies ósea, cambios posturales, medidas antiescaras,
evitar la humedad o el exceso de calor, buen soporte nutricional. La Terapia de Presión Negativa se
presenta como una de las mejores alternativas de tratamiento en los últimos años, debido a los múltiples
beneficios que produce como la estimulación precoz del tejido de granulación. Objetivo: Comparar la
efectividad entre sistema VAC vs aseo quirúrgico + parches hidrocoloides en el manejo de la úlcera
sacra por presión. Material y métodos: Se realizó un estudio comparativo y longitudinal en el servicio
de Cirugía General en el Hospital General de Zona Número 20 “La Margarita” IMSS, Puebla. Se
incluyeron hombres y mujeres mayores de 18 años, con los siguientes criterios de inclusión: que
ingresaran al servicio de Cirugía General con diagnóstico de úlcera sacra por presión, que ameritaran
tratamiento intrahospitalario, candidatos a recibir tratamiento de su úlcera por presión, ya sea con
sistema VAC o con aseos quirúrgicos + parches hidrocoloides. Se utilizó estadística descriptiva e
1
Autor principal.
Correspondencia: ibn_sina7@hotmail.com
pág. 11728
inferencial por medio de análisis de X2 con una significancia estadística ≤0.05. Resultados: Se
estudiaron 170 pacientes, 102 hombres y 68 mujeres. De los cuales, 93 pacientes fueron intervenidos
quirúrgicamente para realización de aseo quirúrgico, ameritando hasta 2 o 3 intervenciones quirúrgicas
durante su hospitalización vs 77 pacientes que fueron intervenidos quirúrgicamente para colocación de
Sistema VAC, ameritando hasta 2 o 3 recambios. La comorbilidad más asociada fue Diabetes mellitus.
La mediana de días de Estancia Intrahospitalaria del tratamiento quirúrgico fue de 10 (IQR 10) para
aseo quirúrgico y parche coloide y de 7 (IQR 7) para colocación de sistema VAC. Conclusión: La
efectividad del tratamiento de sistema VAC fue adecuada (7 días) si se compara con el tratamiento con
aseo quirúrgico (>7 días).
Palabras clave: úlceras por presión, terapia de presión negativa (vac), aseo quirúrgico, parche
hidrocoloide, efectividad del tratamiento
pág. 11729
Comparison of the Effectiveness of the Vac System Vs Surgical Cleansing +
Hydrocolloid Patches in the Management of Sacral Pressure Ulcer
Background: Pressure ulcers are considered one of the most prevalent skin lesions, especially in elderly
and dependent people. Bed sores, bedsores or pressure ulcers, are skin lesions that can reach the
subcutaneous cellular tissue or muscle, caused by pressure, friction, prolonged friction, usually on a
bony prominence. In the management of pressure ulcers, the following should be considered: risk
assessment according to the chosen scale, assessment of the presence of the lesion and staging, initial
classification according to stages, description of the pressure ulcer, relief of pressure on bone surfaces,
postural changes, anti-decubitus measures, avoidance of humidity or excess heat, good nutritional
support. Negative Pressure Therapy is presented as one of the best treatment alternatives in recent years,
due to the multiple benefits it produces such as the early stimulation of granulation tissue. Objective:
Compare the effectiveness between the VAC system vs surgical cleansing + hydrocolloid patches in
the management of sacral pressure ulcer. Material and methods: A comparative and longitudinal study
was carried out in the General Surgery service at the General Hospital of Zone Number 20 “La
Margarita” IMSS, Puebla. Men and women over 18 years of age were included, with the following
inclusion criteria: that they entered the General Surgery service with a diagnosis of sacral pressure ulcer,
that warranted in-hospital treatment, and that they were candidates to receive treatment for their pressure
ulcer, either with the VAC system or with surgical toilets + hydrocolloid patches. Descriptive and
inferential statistics were used through X2 analysis with a statistical significance ≤0.05. Results: 170
patients were studied, 102 men and 68 women. Of which, 93 patients underwent surgery to perform
surgical cleansing, requiring up to 2 or 3 surgical interventions during their hospitalization vs. 77
patients who underwent surgery to place the VAC System, requiring up to 2 or 3 replacements. The
most associated comorbidity was Diabetes mellitus. The median number of days of in-hospital stay for
surgical treatment was 10 (IQR 10) for surgical cleansing and colloid patch and 7 (IQR 7) for VAC
system placement. Conclusion: The effectiveness of the VAC system treatment was adequate (7 days)
when compared to treatment with surgical cleansing (>7 days).
Keywords: pressure ulcers, negative pressure therapy (vac), surgical cleansing, hydrocolloid patch,
treatment effectiveness
Artículo recibido 20 noviembre 2024
Aceptado para publicación: 27 de diciembre 2024
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INTRODUCCIÓN
Las úlceras por presión se consideran una de las lesiones cutáneas más prevalentes sobre todo en
personas de edad avanzada y dependientes. Las escaras, úlcera por decúbito o ulcera por presión, son
lesiones de la piel, que puede llegar a celular subcutáneo o musculo provocada por presión, fricción,
rozamiento prolongado, por lo general sobre una prominencia ósea. En el manejo de la ulcera por
presión se debe considerar: Valoración de los riesgos según escala elegida, valoración de la presencia
de la lesión y la estatificación, clasificación inicial según estadios, descripción de la ulcera por presión,
el alivio de presión sobre las superficies ósea, cambios posturales, medidas antiescaras, evitar la
humedad o el exceso de calor, buen soporte nutricional. (1) A pesar de los avances en prevención y
tratamiento, las UPP en la región sacrocoxígea persisten tanto en entornos hospitalarios como
domiciliarios, representando un costo económico, social y sanitario significativo. Del total de UPP, el
60.7% corresponde a estadios I-II, resaltando la importancia de la prevención (2). Se estima que un
95% de las UPP podrían evitarse, subrayando la necesidad de que los enfermeros centren sus esfuerzos
en la prevención mediante la reducción de la presión, el cuidado de la piel, la nutrición adecuada y la
intervención en la curación cuando sea necesario. El más reciente estudio llevado a cabo por el Grupo
Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNAUPP)
evidenció que, dentro de las lesiones relacionadas con la dependencia (LRCD) que afectan la piel, las
úlceras por presión eran las más comunes, con una prevalencia del 7%. Dentro de este conjunto de
LRCD, el 7,8% correspondía a individuos mayores de 65 años. Los resultados de esta investigación
revelaron que una úlcera por presión puede desarrollarse en un lapso de 6 días. Después del alta
hospitalaria, el 74% de los pacientes desarrollaron úlceras por presión, siendo la región sacra la más
afectada, con una incidencia del 27% (3). El proceso de cicatrización está influenciado por diversos
factores no modificables, como la edad, el esquema de medicamentos, las concentraciones de
hormonas sexuales, la presencia de infecciones y diabetes, entre otros. Otros factores de riesgo
modificables han cobrado relevancia, entre los que destacan el estrés psicológico, tabaquismo, alcohol
y el consumo subóptimo de nutrientes. La proliferación celular y síntesis proteica durante el proceso de
cicatrización hace que el cuerpo aumente sus necesidades nutricionales, siendo la desnutrición una
causa y también una consecuencia de la presencia de UPP (4). La prevalencia de las UPP es mayor
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en pacientes con desnutrición, según lo documentado por Shanin et al., al observar mayor
incidencia en pacientes hospitalizados que cursaron con pérdida de peso, IMC < 18,5 kg/m2 o
disminución en el consumo de alimentos. Fry et al., también reportaron que la malnutrición preexistente
y pérdida de peso son factores predictivos de condiciones quirúrgicas no deseadas y adquiridas en el
ámbito hospitalario, incluyendo UPP (5). La asociación entre desnutrición y UPP radica en que la
primera ocasiona alteraciones en la integridad de la piel (adelgazamiento de la piel),
inmunosupresión, disminución en la proliferación de fibroblastos y en la síntesis de colágeno
provocando con ello retrasos en la cicatrización, incrementando con ello el riesgo de UPP e
infección de las mismas. Todo paciente con UPP debe ser evaluado nutricional-mente y tener un plan
de cuidado nutricional individualizado. El propósito del plan de cuidado nutricional es mantener o
mejorar el estado nutricional y la función inmunológica, promoviendo con ello una adecuada
cicatrización. Los hallazgos de la evaluación nutricional exhaustiva marcarán la pauta para definir las
estrategias terapéuticas más adecuadas, como la incorporación de suplementos orales, y estrategias
de suplementación de micronutrientes, entre otros. A pesar de que una gran cantidad de estudios
han evaluado la efectividad de distintas estrategias en la cicatrización de UPP, existe poco
consenso debido a las diferencias metodológicas empleadas, no existiendo lineamientos res-pecto
a cuánto y durante cuánto tiempo suplementar. Considerando esto, los esfuerzos deben enfocarse
en lograr el consumo vía oral de las cantidades adecuadas de hidratación, energía, macronutrientes
y micronutrientes clave. Bazualdo Fiorini (6) menciona que el objetivo del tratamiento inicial es evitar
la infección invasiva, contener el crecimiento del tamaño de la herida existente, evitar la presentación
de nuevas ulceras por presión y determinar si el paciente es candidato a cierre de la herida. Existen
principios para el manejo quirúrgico de las ulceras por presión, las cuales a pesar de ser algo
antiguas, son de uso aún vigentes, los cuales fueron propuestos por Conway y Griffith (7) en 1956;
los cuales son los que detallamos a continuación:• Extirpación completa de la ulcera que incluye la
bursa o pseudocápsula de tejido inflamatorio que recubre la ulcera, y asimismo la extirpación del tejido
cicatrizal circundante.• Desbridamiento quirúrgico con resección total de prominencias óseas y tejido
óseo infectado y desvitalizado, el hueso resecado se envía para estudio anatomopatológico y
microbiológico.• Hemostasia cuidadosa y evaluación de posibles lesiones genito urinarias.• Uso
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de drenajes aspirativos de circuito cerrado por periodos prolongados.• Obliteración de espacios
muertos y cobertura cutánea con un diseño cuidado-so sin comprometer la irrigación futura de los
colgajos, que cierren la herida sin tensión. Otras consideraciones para el éxito de la cirugía pueden ser:
a. Estados nutricionales adecuados para exponer al paciente a cirugías son, un nivel preoperatorio de
albumina sérica mayor de 3.5 g/dl y un nivel de Transferrina mayor de 220 g/dl. b. Medidas higiénicas
que disminuyan la humedad indebida de la zona operatoria y las consecuencias de las
incontinencias que predisponen a infecciones, para ello es necesario la esterilización del tracto urinario
pre operatoriamente con la introducción de un catéter vesical, el mismo que será cambiado
semanalmente y debe ser usado de preferencia por un mes. Asimismo el uso de colostomía
desfuncionalizante puede ser sugerido para pacientes con antecedente de parapléjico para mejorar
del cuidado y aseo personal para evitar infecciones y sobre infecciones en ulceras recurrentes. c.
Solución y tratamiento de la espasticidad muscular sea con medicación o quirúrgicamente. La Terapia
de Presión Negativa se presenta como una de las mejores alternativas de tratamiento en los últimos
años, debido a los múltiples beneficios que produce como la estimulación precoz del tejido de
granulación. La terapia con presión negativa se empezó a utilizar a mediados del siglo pasado, sin
embargo, no ha sido hasta estas dos últimas décadas cuando su aplicación se ha extendido en el medio
hospitalario. A finales de los años 90 Argenta y Morykwas la introdujeron como tratamiento
complementario en heridas crónicas y úlceras. La terapia V.A.C. (Vacuum Assisted Closure) es un
sistema avanzado de presión negativa, que utiliza un apósito de esponja de poliuretano o alcohol
polivinílico que actúa como interfaz entre la superficie de la herida y la fuente de vacío. Alcántara, en
2016, llevó a cabo una investigación para examinar los resultados y beneficios asociados con la
aplicación tópica de la Terapia de Presión Negativa en pacientes que presentaban heridas infectadas (8).
Se condujo un estudio retrospectivo que incluyó a 20 pacientes, de los cuales 17 eran hombres y 3
mujeres, con una edad promedio de 42 años. Estos pacientes tenían heridas infectadas causadas por
traumas y habían recibido tratamiento mediante la Terapia de Presión Negativa, utilizando el sistema
VAC con una presión continua de 100 a 125 mm Hg. El análisis contempló factores como la ubicación
de las heridas, la frecuencia de cambios en el sistema VAC, el tamaño de los defectos en los tejidos
blandos y la evolución del estado de las heridas. Además, en la evaluación se tomaron en cuenta la
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duración de la hospitalización, el período de administración de antibióticos intravenosos y las
complicaciones vinculadas a las heridas. Los resultados obtenidos en este estudio fueron variados. En
primer lugar, se observó que tanto la estancia hospitalaria promedio como la duración de la terapia y la
terapia antibacteriana fueron de 41 días. La utilización de la terapia de Presión Negativa resultó en una
disminución promedio del 29% en el tamaño de la herida. Únicamente un paciente no manifestó mejoría
en el estado final de la herida, con la erradicación completa de la infección. Las recientes
investigaciones han demostrado que el tratamiento intermitente estimula más rápidamente el
crecimiento del epitelio sano. Aun así, según la mayoría de los distintos protocolos consultados se
recomienda comenzar las primeras 48 horas del tratamiento con presión negativa continúa, si bien es
cierto, que tras este periodo se recomienda pasar a la terapia intermitente (9). ¿Qué ventajas ofrece la
terapia de presión negativa? Menor riesgo de infecciones, cicatrización más rápida, puede disminuir el
tamaño y la profundidad de la lesión a tratar.
En el Hospital General de Zona No. 20, tanto en el servicio de Urgencias como en piso de Cirugía
General se encuentra una afluencia importante de pacientes que cursan con diagnóstico de úlceras por
presión, siendo de éstas la úlcera sacra de las más comunes. Sin embargo, el tratamiento aún no se
encuentra estandarizado en este hospital para dichos pacientes, ya que se elegirá dependiendo de las
características de la úlcera, así como las comorbilidades del paciente y su estado nutricional. Por lo que
la finalidad de este estudio es comparar el resultado obtenido en el manejo de estos cuadros en base al
uso de sistemas de presión negativa como el sistema VAC, y el manejo a base de aseo quirúrgico y
empleo de parches hidrocoloides.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio comparativo y longitudinal, en el servicio de Cirugía General en el Hospital
General de Zona Número 20 “La Margarita” IMSS, Puebla, donde se incluyeron 170 pacientes, hombres
y mujeres de 18 y más años de edad, que ingresaron al servicio de Cirugía General con diagnóstico de
úlcera sacra por presión. Se utilizó la hoja de recolección de datos para obtener las variables a evaluar
en este estudio, tomando la información de aquéllos pacientes que fueron ingresados en el servicio de
cirugía general por diagnóstico de úlcera por presión y que ameritarán tratamiento quirúrgico en dicha
hospitalización; siendo sometidos a aseo quirúrgico y/o colocación de sistema VAC.
pág. 11734
La presente investigación se sometió a evaluación y aprobación por parte del Comité Local de Ética e
Investigación 2108 de IMSS Puebla, obteniendo número de registro R-2022-2108-086. Toda la
información recolectada en las hojas del Instrumento de Recolección de Datos, las características de los
participantes y de los resultados se efectuó mediante medidas de tendencia central y de dispersión de
acuerdo con la distribución de los datos. Se vació en el programa estadístico SPSS v.25, donde se
procesaron todos los datos. Se realizó la estadística inferencial mediante análisis bivariado por
diferencia de medias por medio de la prueba t de Student, con un nivel de significancia de 0.05, para
determinar cuál de los dos tratamientos fue más efectivo en el tratamiento de las úlceras sacras por
presión.
RESULTADOS
Las variables evaluadas fueron: género, ocupación, edad, comorbilidades asociadas, tipo de tratamiento
utilizado durante su hospitalización y días de estancia intrahospitalaria. La mediana de días de EIH del
aseo quirúrgico + colocación de parche coloide fue de 10 (RIC 10) y la de VAC fue de 7 (RIC 7). Al
utilizar la prueba U de Mann-Whitney para muestras independientes con resultado de 0.019 se rechaza
la hipótesis nula. Sí hay diferencia estadísticamente significativa entre las medianas de los días de EIH
de ambos tratamientos, siendo a favor del tratamiento con sistema VAC, por lo que la efectividad del
tratamiento de sistema VAC fue adecuada (7 días) si se compara con el tratamiento con aseo quirúrgico
(>7 días).
Tratamiento
Estadístico
Días estancia
intrahospitalaria
95% de intervalo de
confianza para la
media
Límite
inferior
10.09
Límite
superio
r
12.47
Mediana
10.00
Rango intercuartil
10
Límite
inferior
7.91
pág. 11735
95% de intervalo de
confianza para la
media
Límite
superio
r
10.27
Mediana
7.00
Rango intercuartil
7
DISCUSIÓN
Los hallazgos encontrados en el presente estudio son de suma importancia y relevancia ya que en el
hospital general de zona 20, IMSS Puebla, no se encuentran datos previos sobre la eficacia del aseo
quirúrgico o la colocación de parches coloides vs sistema VAC.
pág. 11736
Se encontró que el grupo de población más afectado es el de los mayores de 65 años (84,7%) y el 27%
corresponde al ámbito de atención primaria. La presencia de úlceras por presión es del 8 al 12 % en
pacientes inmovilizados, estando presentes en pacientes encamados durante largo tiempo, con escasa o
nula movilidad, en su mayoría ancianos. Las úlceras por presión (UPP) localizadas en la región sacro-
coxígea siguen estando presentes en hospitales y domicilios, a pesar de los avances existentes en su
prevención y curación, representando un gran coste económico, social y sanitario. De todas las úlceras,
el 60,7% corresponde a estadios i-ii (Herrera Nieto, Colombia, 2018), estimándose que un 95% de las
UPP se podrían evitar. Dicho resultado es concordante con lo descrito en la literatura y bibliografía
mencionada previamente.
En el presente estudio, se encontró que el género masculino tiene mayor tendencia a presentar UPP,
representando el 60% de la población estudiada. Es importante mencionar que, a nivel institucional, la
disponibilidad de insumos, así como la disponibilidad de espacio quirúrgico impacta directamente en
los días de estancia intrahospitalaria; así como aumentando la necesidad de más intervenciones
quirúrgicas. Este componente es una variable no especificada en los estudios que se utilizaron como
marco teórico para esta investigación.
Se estudiaron 170 pacientes, 102 hombres y 68 mujeres. De los cuales, 93 pacientes fueron intervenidos
quirúrgicamente para realización de aseo quirúrgico y colocación de parche coloide, ameritando hasta
2 o 3 intervenciones quirúrgicas durante su hospitalización vs 77 pacientes que fueron intervenidos
quirúrgicamente para colocación de Sistema VAC, ameritando hasta 2 o 3 recambios. De las
comorbilidades más frecuentemente encontradas en los pacientes con úlceras por presión se encuentra
en primer lugar Diabetes Mellitus tipo 2 y en segundo lugar Hipertensión Arterial Sistémica; dichas
enfermedades crónico degenerativas son las de mayor prevalencia en los estudios realizados
previamente por diferentes autores en otras unidades hospitalarias. (Lima Serrano, Bolivia, 2018)
Usupof y Yepifanov (Colombia, 2017) reportan mejoría estadísticamente significativa en el tratamiento
de úlceras por presión al haber recibido terapia de presión negativa, lo cual es consistente con los
resultados arrojados en este estudio. La eliminación de detritos microscópicos implicados en procesos
migratorios y sobrecrecimiento bacteriano en la herida ha tenido resultados satisfactorios con la terapia
de presión negativa, tal como reporta Rotella et al en su estudio publicado en 2022 (Colombia). Sin
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infravalorar el tratamiento conservador con apósitos activos y manejo por clínica de heridas, el cual
también ha demostrado buenos resultados para úlceras en estadios II y III, tal como reporte Ausili y
cols en el estudio publicado en 2013 (España).
Existen diferentes opciones de tratamiento para el manejo intrahospitalario de las úlceras por presión,
dependiendo su extensión y profundidad, así como su asociación a comorbilidades. Sin embargo, es de
importancia mencionar que la gran mayoría de ellas podrían evitarse si se fortaleciera la cultura de
prevención y diagnóstico temprano de esta entidad. Implementando programas de educación a pacientes
en riesgo y familiares de pacientes con postración, con ejercicios de rehabilitación, cambios de posición
y los principales cambios cutáneos para acudir a atención médica a tiempo y evitar de esta manera la
necesidad de intervenciones quirúrgicas o estancia intrahospitalaria prolongada.
CONCLUSIÓN
La efectividad del tratamiento con sistema VAC fue adecuada (7 días) si se compara con el tratamiento
con aseo quirúrgico y colocación de parche coloide (>7 días).
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