IMPACTO DE LAS INTERVENCIONES
EDUCATIVAS EN LA REDUCCIÓN DE LA
REINCIDENCIA DELICTIVA EN JÓVENES
EGRESADOS DEL CEMA CHETUMAL

IMPACT OF EDUCATIONAL INTERVENTIONS ON REDUCING

CRIMINAL RECIDIVISM IN YOUNG GRADUATES OF CEMA

CHETUMAL

Erick Joel Magaña Vargas

Universidad Vizcaya de las Américas Campus Chetumal
pág. 1189
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i2.16965
Impacto de las intervenciones educativas en la reducción de la reincidencia
delictiva en jóvenes egresados del CEMA Chetumal

Erick Joel Magaña Vargas
1
erickyam862@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-2703-7943

Universidad Vizcaya de las Américas Campus
Chetumal

México

RESUMEN

Este estudio se enfoca en preguntarse si la educación puede realmente cambiar el rumbo de los
adolescentes que han tenido problemas con la ley, donde se examina a fondo la situación en el centro
donde se aplica la sanción a jóvenes en Chetumal, Quintana Roo. Un gran reto es la alta tasa de
reincidencia en delitos, lo que indica que muchos jóvenes vuelven a caer en comportamientos delictivos.
Lo anterior como consecuencia de la ausencia de una formación adecuada y la insuficiencia de
preparación en habilidades prácticas en el CEMA, lo que parece ser un factor clave en esta repetición
de delitos. Muchos de estos jóvenes han cometido delitos graves, y la investigación señala que las
limitaciones del CEMA, como pocas horas de clase, la escasez de docentes con la preparación adecuada
y la carencia de planes de estudio técnicos que les sean útiles, están obstaculizando su desarrollo. De
acuerdo con la teoría de Piaget, esto impide que adquieran las habilidades necesarias para razonar y
tomar decisiones adecuadas. En resumen, la falta de educación parece estar directamente vinculada con
la reincidencia en los delitos.
Para entender esto, el estudio recurre a ideas de criminólogos famosos
como los de las teorías del Aprendizaje Social, la Anomia, la Desorganización Social y el Control Social.
Se busca entender cómo la educación y la capacitación técnica pueden ayudar a reducir las
probabilidades de que estos jóvenes vuelvan a delinquir y facilitar su reinserción en la sociedad. En esta
tesitura, se propone que se pongan en marcha programas educativos que no solo ofrezcan formación
académica, sino también habilidades técnicas que les permitan encontrar un empleo. De esta manera, se
busca mejorar sus oportunidades de reintegrarse a la sociedad y, en última instancia, reducir la
reincidencia.

Palabras claves: reincidencia, adolescentes, educación, cema

1
Autor principal.
Correspondencia:
erickyam862@gmail.com
pág. 1190
Impact of educational interventions on
reducing criminal recidivism in
young graduates of CEMA Chetumal

ABSTRACT

This study focuses on whether education can truly change the course of adolescents who have been in

trouble with the law. It examines in depth the situation at the juvenile detention center in Chetumal,

Quintana Roo. A major challenge is the high rate of r
ecidivism, indicating that many young people fall
back into criminal behavior. This is a consequence of the lack of adequate training and insufficient

preparation in practical skills at the CEMA, which appears to be a key factor in this repetition of

offen
ses. Many of these young people have committed serious crimes, and research indicates that the
CEMA's limitations, such as limited classroom hours, a shortage of adequately trained teachers, and a

lack of useful technical curricula, are hindering their dev
elopment. According to Piaget's theory, this
prevents them from acquiring the skills necessary to reason and make appropriate decisions. In short, a

lack of education appears to be directly linked to recidivism. To understand this, the study draws on

ideas
from renowned criminologists such as those from the theories of Social Learning, Anomie, Social
Disorganization, and Social Control. It seeks to understand how education and technical training can

help reduce the likelihood of these young people reoffendi
ng and facilitate their reintegration into
society. In this context, it is proposed that educational programs be implemented that not only offer

academic training but also technical skills that will allow them to find employment. This seeks to

improve thei
r opportunities for reintegration into society and, ultimately, reduce recidivism.
Keywords:
recidivism, adolescents, education, cema
Artículo recibido 13 febrero 2025

Aceptado para publicación: 19 marzo 2025
pág. 1191
INTRODUCCIÓN

El desafío que representa la repetición de actos delictivos constituye un reto significativo para el sistema
penitenciario y la sociedad en general, destacándose como una problemática compleja que afecta a
diversos estados de México, entre ellos Quintana Roo. Según el periódico Sol de Quintana Roo (2021),
este estado se sitúa en la segunda posición a nivel nacional respecto a la recurrencia de actos delictivos,
con una tasa de reincidencia del 16.1%.

Las graves consecuencias de esta situación afectan de manera significativa a las principales fuentes de
financiamiento del Estado, como el sector turístico y comercial, al mantener un ciclo de violencia e
inseguridad que daña la estructura social y económica. La situación en las prisiones de Chetumal es
particularmente preocupante.

Según el informe de la Encuesta Nacional sobre Personas Privadas de Libertad (2021), más de 530
individuos, tanto hombres como mujeres, reincidieron en delitos como homicidio, tráfico de drogas,
extorsión y cobro ilegal, después de haber sido condenados anteriormente por estos u otros crímenes.
Este patrón de comportamiento pone de manifiesto una debilidad alarmante en los sistemas actuales
destinados a la reintegración de los reclusos en la sociedad. Muchas de estas personas en prisión no han
recibido la educación necesaria y carecen de habilidades esenciales, como la lectura, la escritura efectiva
y los cálculos básicos.

La alta tasa de reincidencia delictiva en jóvenes egresados del Centro de Ejecución de Medidas para
Adolescentes (CEMA) en Chetumal plantea un desafío crítico para el sistema de justicia juvenil. Esta
situación sugiere que, para muchos jóvenes, el paso por el CEMA no está resultando en una verdadera
transformación y reinserción social. Como consecuencia de la ausencia de una formación adecuada y la
insuficiencia de preparación en habilidades prácticas en el CEMA, lo anterior parece ser un factor clave
en esta repetición de delitos. Muchos de estos jóvenes han cometido delitos graves, y la investigación
señala que las limitaciones del CEMA, como pocas horas de clase, la escasez de docentes con la
preparación adecuada y la carencia de planes de estudio técnicos que les sean útiles, están obstaculizando
su desarrollo. En este contexto, la pregunta sobre si la educación puede realmente cambiar el rumbo de
estos adolescentes se vuelve fundamental.

La literatura especializada ofrece perspectivas valiosas sobre el impacto de las intervenciones educativas
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en jóvenes infractores. Programas multicomponentes que integran terapias cognitivo-conductuales,
tratamientos para reducir el uso de drogas, formación profesional y programas sociales y familiares han
demostrado reducir la reincidencia en jóvenes infractores violentos (Plataforma de Evidencias del BID,
n.d.). En México, programas como "Construye T" buscan disminuir los riesgos de violencia, exclusión
y adicciones en estudiantes de bachillerato, promoviendo la seguridad, equidad e inclusión (SEP, 2008).
Sin embargo, no todos los estudios son optimistas sobre el impacto de la educación en este contexto.
García Vázquez (2017) señala que los programas educativos no están generando un impacto positivo en
los jóvenes, sino más bien el resultado general es la indiferencia. Esto subraya la importancia de analizar
críticamente los programas existentes y adaptarlos a las necesidades específicas de los jóvenes,
considerando factores como las deficientes relaciones familiares, la influencia de grupos delincuenciales
(García Vázquez, 2017) y, en el caso de Chetumal, la situación particular del CERESO y sus factores
de riesgo (zYUcHfDVUueaXH7BwYm7GRFE98LKwHgco0miZYe3, n.d.). Para ello, se realizan
diversas actividades encaminadas al fortalecimiento de valores y normas sociales, mismas que se
encuentran establecidas en el Programa de Prevención Social (Secretaría de Seguridad, Estado de
México, n.d.).

A pesar de los desafíos, existen ejemplos de programas exitosos que demuestran el potencial de la
educación para reducir la reincidencia. El programa "Líderes Creativos" implementado en el CEMA
Chetumal busca la reinserción social de las personas privadas de su libertad a través de la proporción de
información y herramientas para que ellos mismos desarrollen sus propios proyectos de vida (Sesesp de
Quintana Roo, 2023). De igual forma, la organización Reinserta ha creado un Modelo de Reinserción
Social para Adolescentes y Jóvenes que incluye los ámbitos de educación, salud mental, bienestar,
autocuidado, habilitación laboral y justicia restaurativa. Este modelo busca proporcionar a los
participantes las herramientas necesarias para construir una vida alejada del delito y un rol productivo
dentro de sus propias comunidades. Los resultados del programa Reinserta indican que un 97% de los
participantes no reincidieron y 9 de cada 10 mantuvieron un empleo tras seis meses de haber concluido
su estancia en el programa (Reinserta, 2018; Subsecretarías del Sistema Penitenciario, Usaid, 2024).

Ahora bien, es importante decir que la ausencia de una formación educativa limita gravemente sus
opciones para conseguir un empleo y reintegrarse correctamente, esto incrementa las posibilidades de
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que participen nuevamente, en conductas delictivas. En el CEMA de Chetumal, se aprecian de manera
evidente los desafíos educativos que deben enfrentar. Algunos de los mayores desafíos incluyen la
ausencia de reconocimiento del rendimiento académico de los jóvenes privados de libertad (JPL), la
falta de docentes con la preparación adecuada y la ausencia de un mecanismo eficaz para categorizar a
los jóvenes de acuerdo con su estatus legal. Esto resulta en un enfoque educativo fragmentado y
deficiente. Con solo dos horas diarias de clases, la educación que se ofrece no es suficiente para
satisfacer las necesidades de estos jóvenes, lo que los deja vulnerables a la reincidencia.

Asimismo, la carencia de personal idóneo, materiales educativos y la falta de estímulo hacia los
aprendizajes basados en proyectos en el entorno escolar, contribuyen a la falta de interés de ciertos
jóvenes y agravan esta situación. La carencia de programas educativos adecuados no solo limita el
progreso académico de los estudiantes con altas capacidades, sino que también obstaculiza su desarrollo
cognitivo y ético, tal como lo señala el modelo de desarrollo del pensamiento de Jean Piaget. Es esencial
disponer de una educación de calidad para avanzar en las diversas etapas del crecimiento y del desarrollo
cognitivo, ya que esto fomenta una reflexión profunda y una toma de decisiones bien fundamentadas.
Sin embargo, cuando no se asignan suficientes recursos a estas habilidades, puede generarse un desajuste
en el desarrollo personal, aumentando así el riesgo de incurrir en errores repetidos.

Este estudio nace de la urgente necesidad de implementar métodos educativos en las prisiones, que no
solo se concentren en la enseñanza académica, sino que también abarque el desarrollo de habilidades
técnicas que mejoren las perspectivas laborales de los internos. Diseñar programas educativos ajustados
a las demandas del mercado laboral local podría ser fundamental para romper el ciclo del crimen.

Además, es vital promover la enseñanza de valores y habilidades sociales para asegurar una reinserción
exitosa, mejorar las condiciones en el interior de las cárceles y establecer un entorno propicio para el
crecimiento y el cambio.

El propósito de esta investigación es analizar el impacto de la educación en la reducción de la
reincidencia delictiva entre los jóvenes internados en centros especializados de Chetumal. La hipótesis
principal sugiere que la falta de formación académica y de programas de capacitación técnica en estos
centros está directamente relacionada con la repetición de conductas delictivas.

Este estudio también examina diversas teorías criminológicas, como el Aprendizaje Social de Bandura,
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la Anomia de Merton, la Desorganización Social y el Control Social de Hirschi. Su objetivo es
comprender cómo los programas educativos y la formación técnica pueden contribuir a reducir la
reincidencia delictiva y facilitar la reintegración de los jóvenes en la sociedad.

El comportamiento delictivo es un fenómeno social complejo que tiende a agravarse si no se le presta
la atención adecuada en términos de educación y principios éticos. La formación es esencial para el
desarrollo integral de las personas, no solo en el ámbito del conocimiento, sino también en la
consolidación de valores. La falta de educación, especialmente aquella que fomenta una ética sólida,
puede ser un factor determinante que incline a algunos individuos hacia conductas delictivas.

En este contexto, la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget ofrece una perspectiva valiosa sobre
cómo la educación en las distintas etapas de crecimiento puede influir en la probabilidad de cometer
actos delictivos. Durante los primeros años de vida, en la fase sensoriomotriz (de 0 a 2 años), los niños
comienzan a explorar su entorno a través de sus sentidos y el movimiento. Sin estímulos adecuados en
esta etapa, las conexiones neuronales esenciales pueden no desarrollarse de manera óptima, lo que
repercute tanto en su crecimiento cognitivo como emocional. Esta falta de estímulos puede dificultar el
control de emociones y comportamientos en el futuro, favoreciendo la aparición de conductas
problemáticas.

En la fase preoperacional (de 2 a 7 años), los niños tienden a pensar de manera egocéntrica, lo que
implica que les resulta difícil ponerse en el lugar de los demás. Si no reciben una educación adecuada,
este egocentrismo puede persistir, dificultando su capacidad para reconocer y respetar los derechos
ajenos, un aspecto estrechamente relacionado con las conductas delictivas. Por lo tanto, es fundamental
brindar una educación que fomente la empatía y las habilidades sociales desde una edad temprana.

Cuando los niños atraviesan la etapa de las operaciones concretas (entre los 7 y 11 años), comienzan a
desarrollar habilidades para razonar de manera lógica y comprender las relaciones causales. En este
período, una educación bien diseñada juega un papel crucial para fomentar el análisis reflexivo y la toma
de decisiones basadas en principios éticos. La falta de una formación adecuada en esta etapa puede
dificultar que los niños evalúen las consecuencias de sus actos, lo que podría derivar en decisiones
impulsivas y, en algunos casos, en comportamientos delictivos.

Al llegar a la fase de operaciones formales, alrededor de los 11 años, los adolescentes adquieren la
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capacidad de pensar de manera abstracta y reflexionar sobre ideas hipotéticas. Es fundamental que en
esta etapa reciban una educación sólida que los ayude a comprender normas sociales complejas y
principios éticos. Si no cuentan con esta formación, los jóvenes pueden desarrollar una visión limitada
de lo que es ético, priorizando la gratificación inmediata en lugar del bienestar a largo plazo, lo que
aumenta el riesgo de comportamientos delictivos.

En resumen, la ausencia de una educación adecuada puede ser un factor clave en la aparición de
conductas delictivas. La falta de una formación ética sólida, la carencia de habilidades para resolver
conflictos y las dificultades para establecer relaciones interpersonales son elementos que pueden llevar
a una persona a tomar decisiones erróneas. La educación juega un papel esencial en la promoción de la
ética y las competencias sociales, y su ausencia puede favorecer la justificación de conductas criminales.

Un ejemplo claro de esto se observa en el Centro de Ejecución de Medidas para Adolescentes (CEMA)
en Chetumal, Quintana Roo. Allí, los jóvenes privados de libertad enfrentan serias dificultades para
reintegrarse de manera efectiva a la sociedad. La escasez de recursos y la falta de programas educativos
adecuados, como aquellos enfocados en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC),
limitan gravemente las oportunidades para que los jóvenes adquieran los conocimientos necesarios para
su desarrollo.

Además, las restricciones de tiempo, con solo dos horas de clase diarias, impiden que los jóvenes reciban
la formación necesaria para salir del ciclo de delincuencia y reintegrarse positivamente a la sociedad.

La falta de profesores idóneos para orientar a los APL mediante un plan de estudios pertinente y eficaz
hace que la educación en el CEMA sea solo un trámite, sin la influencia transformadora crucial para
evitar que vuelvan a delinquir.

De acuerdo con lo mencionado por Pérez, A. en una conversación privada el 8 de junio de 2023, la
realidad educativa en el CEMA se caracteriza por la incorporación de estudiantes con dificultades en
lectoescritura y la existencia de alumnos que no han finalizado su educación secundaria.
Frecuentemente, al no contar con las destrezas requeridas para el trabajo y la inclusión en la sociedad,
estas personas suelen optar por cometer actos delictivos como hurtos y agresiones para cubrir sus
necesidades financieras.

El tiempo disponible resulta insuficiente para cubrir las demandas educativas de los jóvenes, lo cual
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obstaculiza la adquisición de habilidades fundamentales requeridas para lograr una reintegración
exitosa. La falta de profesionales cualificados y entusiastas en educación empeora la problemática.

La carencia de programas educativos apropiados en el CEMA influye en que los individuos bajo
custodia y en libertad condicional vuelvan a cometer actos delictivos.

La problemática en el CEMA muestra cómo la falta de una formación educativa apropiada puede afectar
el crecimiento cognitivo en todas las etapas, incrementando la inclinación hacia comportamientos
delictivos. Según lo mencionado por Heredia (2024), es común que los jóvenes que han sido
sentenciados con anterioridad tengan historial de deserción escolar y carencias en competencias
fundamentales. La falta de una educación de alto nivel restringe las oportunidades laborales y la
habilidad de reintegrarse de manera efectiva en la comunidad.
La importancia de la educación en el
crecimiento tanto intelectual
como moral es resaltada por la teoría de Piaget.
La falta de una educación integral en el CEMA limita el desarrollo del pensamiento lógico y crítico,
fomenta el egocentrismo y obstaculiza la autonomía moral de los APL, lo que facilita la repetición de
comportamientos delictivos.
En este sentido, es fundamental resaltar que la elevada frecuencia de
reincidencia
en actividades delictivas entre los jóvenes en Quintana Roo está estrechamente relacionada
con la falta de formación académica y las pocas oportunidades educativas disponibles en el CEMA.

Al mejorar el nivel educativo en el CEMA, se ofrece a la comunidad de APL la oportunidad de adquirir
habilidades y conocimientos que no solo los preparan para el mundo laboral, sino que también les
proporcionan alternativas para alejarse de actividades delictivas. La educación juega un papel crucial en
la ruptura del ciclo de reincidencia, ya que proporciona herramientas y competencias que ayudan a los
jóvenes a construir un futuro mejor fuera del entorno carcelario. Implementar programas de formación
técnica dentro de los centros penitenciarios puede ser una estrategia eficaz para preparar a los internos
para integrarse al mercado laboral. Al recibir capacitación en áreas específicas, los jóvenes tienen la
oportunidad de obtener certificaciones que son muy valoradas por los empleadores, lo que mejora sus
perspectivas laborales tras su liberación.

El enfoque educativo en el CEMA va más allá de lo técnico; también se enfoca en el desarrollo de
valores y habilidades sociales. Los programas que tratan temas como ética, responsabilidad y
habilidades para la vida permiten a los jóvenes reflexionar sobre sus decisiones pasadas y adoptar una
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actitud más positiva y constructiva. Las áreas de formación técnica, como tecnología de la información,
reparación de automóviles y carpintería, están diseñadas para responder a las demandas del mercado
local. Este enfoque facilita la transición al mundo laboral y reduce las probabilidades de que los jóvenes
se vean tentados a recurrir a conductas delictivas para conseguir dinero.

Es fundamental enseñarles a los jóvenes a valorar principios como el respeto, la empatía y el autocontrol,
para que comprendan el impacto de sus decisiones y se comprometan con conductas más positivas.
Además, la educación promueve la autorreflexión y el crecimiento personal, elementos esenciales para
su reintegración exitosa en la sociedad. Una educación de calidad también ayuda a crear un ambiente
más constructivo dentro de las instituciones educativas, favoreciendo el desarrollo de los jóvenes. Al
ofrecer actividades educativas y productivas a los internos, se rompe la rutina y se reduce la frustración
que podría derivar en conflictos o agresiones dentro del centro.

Este enfoque no solo mejora las oportunidades laborales, sino que también promueve el bienestar
general y una actitud más optimista hacia el futuro.

Promover la colaboración y el respeto mutuo en un ambiente educativo positivo contribuirá a fortalecer
la convivencia y disminuir la tensión en el centro educativo. Asimismo, al dirigir la energía de los
jóvenes hacia actividades educativas y de crecimiento, se reduce la posibilidad de conductas
perjudiciales y se fomenta una mentalidad de aprendizaje y progreso.

METODOLOGÍA

El principal
propósito de estudio es analizar los elementos que influyen en la repetición de conductas
delictivas,
y los obstáculos que dificultan la reintegración social propósito exitoso de los jóvenes
recluidos
en el establecimiento encargado de la ejecución de medidas para menores en Quintana Roo.
Con el fin de analizar este fenómeno de gran complejidad, se empleará
una estrategia metodológica
integrada que combina métodos cualitativos y cuantitativos conforme a lo propuesto por Hernández
Sampieri.

(2014) acerca de la eficacia de esta estrategia en investigaciones que exigen una comprensión holística.

En una primera etapa, se realizará un análisis detallado de la literatura académica y normativa sobre la
justicia juvenil y la reincidencia en delitos.
Se consultarán diversas referencias de datos en repositorios
de información
como Redalyc y Scielo, así como en informes oficiales de organismos nacionales como