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INTRODUCCIÓN
Este estudio tiene como objetivo analizar y evaluar la relación entre el comercio automotriz y el
Producto Interno Bruto (PIB) de México, anterior y posteriormente al inicio de la guerra comercial con
Estados Unidos. Esto se realizará mediante un modelo de cambio estructural para determinar el impacto
de los aranceles en la venta de vehículos.
El sector automotriz es una de las industrias más importantes en México. Tan solo en 2019 se
produjeron aproximadamente 4.01 millones de vehículos, lo que representa el 4.35% de la producción
mundial, convirtiendo a México en el sexto productor de autos más grande del mundo y aportando el
3.57% del Producto Interno Bruto (PIB) (INEGI, 2020; OICA, 2020). Además de ello, es una de las
industrias que más Inversión Extranjera Directa (IED) ha percibido; en el período de enero a
septiembre de 2024, este sector recibió $7,552 millones de dólares (Bancomext, s.f.), impulsando el
crecimiento de esta industria, la creación de empleos y el financiamiento de las empresas.
Desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, México se
ha convertido en un destino de nearshoring, siendo un punto clave para la manufactura y exportación
de vehículos automotrices, fomentando la integración de cadenas de valor con Estados Unidos y
Canadá (Carvajal, 2014). Este tratado permitió que empresas internacionales establecieran plantas
en territorio mexicano, aprovechando los menores costos de producción, proximidad geográfica y
reglas comerciales favorables.
Sin embargo, durante el primer mandato del presidente de EE.UU. Donald Trump en 2017, como
consecuencia de su política comercial proteccionista bajo el lema "America First", varias industrias
sufrieron la imposición de aranceles. Aunque no se aplicaron inmediatamente, en 2018 comenzó la
guerra comercial imponiendo un arancel del 25% al acero y del 10% al aluminio, afectando
directamente los costos de producción de la industria automotriz mexicana, que depende en gran medida
de estos insumos (Cámara de Diputados, 2019). Asimismo, en 2019 Trump amenazó con poner un
arancel progresivo que iría del 5% al 25% a todos los productos mexicanos si no se cumplían ciertas
condiciones en materia migratoria. Estas decisiones derivaron en la implementación del T-MEC en
2020, el cual reemplazó al TLCAN e incluyó nuevos requisitos laborales, ambientales y de contenido
regional.