pág. 1
RELACIÓN ENTRE EL PIB Y LAS
EXPORTACIONES DEL SECTOR
AUTOMOTRIZ EN MÉXICO
RELATIONSHIP BETWEEN GDP AND AUTOMOTIVE
SECTOR EXPORTS IN MEXICO
Ricardo Ramos Montes
Universidad Autónoma de Queretaro, México
Humberto Banda Ortiz
Universidad Autónoma de Queretaro, México
pág. 5306
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i3.18162
Relación entre el PIB y las Exportaciones del Sector Automotriz en México
Ricardo Ramos Montes 1
ricardo.ramoss@uaq.mx
Universidad Autónoma de Queretaro
México
Humberto Banda Ortiz
humberto. banda@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-2542-5166
Universidad Autónoma de Queretaro
México
RESUMEN
El objetivo de la presente investigación es determinar si existe una relación entre las exportaciones del
sector automotriz y el Productor Interno Bruto (PIB) en México. Para lograr cumplir con el objetivo
planteado se utilizó un modelo de cointegración. Las variables que se analizaron fueron el Productor
Interno Bruto en México y las exportaciones que se realizaron en el sector automotriz en dicho país,
durante el periodo comprendido del primer trimestre del año 2018 al cuarto trimestre del año 2024. Para
facilitar el análisis las variables se transformaron a pesos constantes. Se evito usar el Producto Interno
Bruto nominal, debido a que se busca conocer el impacto en las variables sin el sesgo de la inflación.
De la misma manera, las exportaciones del sector automotriz en México fueron deflactadas con el Índice
de Precios al Consumidor (INPC) en México. Ambos datos, se encuentran a precios de 2018.Los
resultados que se obtuvieron durante la investigación indican que existe una relación de largo plazo
entre las exportaciones automotrices y el Producto Interno Bruto de México, lo cual es respaldando por
la hipótesis que indica que el crecimiento económico de un país es liderado por las exportaciones que
dicho país realiza. Se concluye, por lo tanto, que las exportaciones del sector automotriz de México
tienen un impacto significativo en el crecimiento económico.
Palabras clave: sector automotriz, crecimiento económico, sectores productivos
1
Autor principal
Correspondencia: ricardo.ramoss@uaq.mx
pág. 5307
Relationship Between GDP and Automotive Sector Exports in Mexico
ABSTRACT
The objective of this research is to determine whether there is a relationship between automotive sector
exports and Mexico's Gross Domestic Product (GDP). To achieve this objective, a cointegration model
was used. The variables analyzed were Mexico's Gross Domestic Product and automotive sector exports
from the first quarter of 2018 to the fourth quarter of 2024. To facilitate the analysis, the variables were
converted to constant pesos. Nominal Gross Domestic Product was avoided because the objective was
to determine the impact on the variables without biasing inflation. Similarly, automotive sector exports
in Mexico were deflated using the Mexican Consumer Price Index (CPI). Both data are based on 2018
prices. The results obtained during the research indicate a long-term relationship between automotive
exports and Mexico's Gross Domestic Product, which supports the hypothesis that a country's economic
growth is driven by its exports. It is therefore concluded that Mexican automotive sector exports have
a significant impact on economic growth.
Keywords: automotive sector, economic growth, productive sectors
Artículo recibido 16 mayo 2025
Aceptado para publicación: 25 junio 2025
pág. 5308
INTRODUCCIÓN
Este estudio tiene como objetivo analizar y evaluar la relación entre el comercio automotriz y el
Producto Interno Bruto (PIB) de México, anterior y posteriormente al inicio de la guerra comercial con
Estados Unidos. Esto se realizará mediante un modelo de cambio estructural para determinar el impacto
de los aranceles en la venta de vehículos.
El sector automotriz es una de las industrias más importantes en México. Tan solo en 2019 se
produjeron aproximadamente 4.01 millones de vehículos, lo que representa el 4.35% de la producción
mundial, convirtiendo a México en el sexto productor de autos más grande del mundo y aportando el
3.57% del Producto Interno Bruto (PIB) (INEGI, 2020; OICA, 2020). Además de ello, es una de las
industrias que más Inversión Extranjera Directa (IED) ha percibido; en el período de enero a
septiembre de 2024, este sector recibió $7,552 millones de dólares (Bancomext, s.f.), impulsando el
crecimiento de esta industria, la creación de empleos y el financiamiento de las empresas.
Desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, México se
ha convertido en un destino de nearshoring, siendo un punto clave para la manufactura y exportación
de vehículos automotrices, fomentando la integración de cadenas de valor con Estados Unidos y
Canadá (Carvajal, 2014). Este tratado permitió que empresas internacionales establecieran plantas
en territorio mexicano, aprovechando los menores costos de producción, proximidad geográfica y
reglas comerciales favorables.
Sin embargo, durante el primer mandato del presidente de EE.UU. Donald Trump en 2017, como
consecuencia de su política comercial proteccionista bajo el lema "America First", varias industrias
sufrieron la imposición de aranceles. Aunque no se aplicaron inmediatamente, en 2018 comenzó la
guerra comercial imponiendo un arancel del 25% al acero y del 10% al aluminio, afectando
directamente los costos de producción de la industria automotriz mexicana, que depende en gran medida
de estos insumos (Cámara de Diputados, 2019). Asimismo, en 2019 Trump amenazó con poner un
arancel progresivo que iría del 5% al 25% a todos los productos mexicanos si no se cumplían ciertas
condiciones en materia migratoria. Estas decisiones derivaron en la implementación del T-MEC en
2020, el cual reemplazó al TLCAN e incluyó nuevos requisitos laborales, ambientales y de contenido
regional.
pág. 5309
Estas políticas generaron incertidumbre sobre la continuidad del libre comercio entre ambos países.
Para una industria tan profundamente integrada con el mercado estadounidense casi el 80% de las
exportaciones automotrices mexicanas se destinan a EE.UU, este contexto representó un riesgo
considerable (Campos & Campos, 2021). Además, los cambios regulatorios impuestos por el T-MEC
podrían haber alterado los incentivos de producción y distribución regional.
Debido a que el sector automotriz es uno de los pilares fundamentales en el PIB mexicano, es
importante entender y analizar cómo los cambios en la política comercial podrían afectar de manera
crucial el crecimiento económico del país, al alterar los flujos comerciales, la confianza de inversión
y los costos de producción en una industria altamente integrada en cadenas globales de valor. La
relevancia del presente estudio también radica en que analiza el posible cambio en el patrón de
crecimiento económico en el marco de la globalización, la reconfiguración geoeconómica y las
tendencias proteccionistas en Norteamérica.
MARCO TEÓRICO
A nivel internacional, la industria automotriz es uno de los sectores más relevantes tanto por el tamaño
de sus empresas como por el nivel de empleo que genera. De acuerdo con la Organización
Internacional de Constructores de Automóviles (OICA, 2016), esta industria da empleo directo a más
de nueve millones de personas y crea cinco empleos indirectos por cada empleo directo. Además, su
valor de producción supera los dos billones de euros anuales, lo cual demuestra su enorme peso
económico.
En el caso de México, la historia de la industria automotriz se remonta a 1925 con la instalación de
la primera planta de Ford. Posteriormente llegaron General Motors y Chrysler (Vicencio, 2007). En
sus primeros años, esta industria se desarrolló gracias a factores como los bajos costos de producción,
la cercanía con el mercado estadounidense y un incipiente mercado interno.
De acuerdo con Vicencio (2007), la industria vivió su primera gran transformación en 1962 con la
emisión del Decreto Automotriz, el cual implementó un modelo de sustitución de importaciones que
impulsó la instalación de nuevas plantas productivas como Volkswagen y Nissan. Más adelante, en
1972, se emitió un nuevo decreto que buscaba fomentar las exportaciones y limitar la importación
de componentes, fortaleciendo la capacidad exportadora de México. Sin embargo, fue en 1994 con la
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entrada en vigor del TLCAN cuando el sector adquirió un carácter global, integrándose plenamente
en las cadenas de suministro norteamericanas y eliminando la intervención estatal como actor
dominante.
Terceros como Thirdwall (2003) han destacado que no todos los sectores tienen el mismo peso en
el crecimiento económico. Aquellos con mayor capacidad de generar valor y empleo, como la industria
automotriz, son clave para el desarrollo económico y la atracción de capitales internacionales.
Industria automotriz y su aporte al PIB: Mecanismo de transmisión
El Producto Interno Bruto (PIB) es el indicador macroeconómico por excelencia para medir la
producción total de bienes y servicios en un país. La industria automotriz contribuye al PIB de México
no sólo de forma directa mediante la producción y exportación de vehículos, sino también
indirectamente a través del efecto multiplicador que tiene sobre sectores como logística, transporte,
comercio y servicios financieros (Campos & Campos, 2021). A este fenómeno se le conoce como
mecanismo de transmisión, ya que la actividad económica del sector se propaga hacia otras ramas
productivas, generando un impacto mayor al de su peso relativo.
Sin embargo, algunos estudios como el de García et al. (2021) sugieren que la industria automotriz, a
pesar de su peso en exportaciones, presenta una integración nacional limitada. Esto significa que
muchos de sus insumos son importados, lo cual reduce su efecto de arrastre sobre el resto de la economía
mexicana. En otras palabras, es una industria intensiva en comercio internacional pero relativamente
desconectada de proveedores nacionales, lo que limita su capacidad para estimular el desarrollo interno.
Por tanto, al analizar su relación con el PIB, es necesario considerar tanto sus efectos directos como las
limitaciones estructurales derivadas de su integración global.
Políticas de Trump y su efecto en esta relación
Desde el inicio de su mandato en 2017, el presidente Donald Trump adoptó una política comercial
abiertamente proteccionista. Bajo su administración, Estados Unidos abandonó acuerdos multilaterales
como el TPP y renegoció otros como el TLCAN, argumentando que estos perjudicaban a la industria y
el empleo estadounidense.
En 2018, EE.UU. impuso aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio importados, lo cual tuvo un
efecto directo sobre los costos de producción en la industria automotriz mexicana. Estos materiales son
pág. 5311
esenciales para la fabricación de vehículos, por lo que el aumento de su precio redujo la competitividad
de las exportaciones mexicanas. Además, en 2019 Trump amenazó con imponer aranceles a todos los
productos mexicanos, lo que generó un ambiente de alta incertidumbre, afectando la percepción de
riesgo país y desincentivando nuevas inversiones.
Aunque no se materializaron aranceles directos a los automóviles, la expectativa de que ello ocurriera
afectó la planificación y proyección de las empresas del sector. Asimismo, la renegociación del TLCAN
derivó en la firma del T-MEC, el cual impuso nuevos requisitos de contenido regional (75% en lugar
del 62.5% del TLCAN) y de condiciones laborales, afectando la estructura de costos y la localización
de actividades productivas.
Carrillo (2009) subraya que, pese al tamaño del sector automotriz, su impacto sobre el PIB ha sido
modesto en términos relativos. Aunque cuenta con altos niveles de producción y exportación, su efecto
sobre la economía interna está limitado por su bajo nivel de encadenamiento con sectores nacionales.
García et al. (2021) complementan esta visión señalando que los sectores productivos que conforman
la industria automotriz presentan vínculos débiles con el resto de la economía, lo cual dificulta que su
dinamismo se traduzca en un crecimiento generalizado.
Por otro lado, Campos y Campos (2021) plantean que el crecimiento del sector ha tenido efectos
positivos en términos de desarrollo regional. En sus estudios, encuentran que la expansión de la industria
automotriz ha incrementado el empleo, la matrícula escolar de nivel medio superior y la actividad
económica local, especialmente en estados como Guanajuato, Puebla y Coahuila.
METODOLOGÍA
La metodología busca alcanzar el objetivo de la investigación, que es analizar la relación entre las
exportaciones del sector automotriz y el Producto Interno Bruto. Mediante dos pruebas de cointegración
(una con tendencia y otra sin tendencia) se examinará la relación las exportaciones del sector automotriz
y el Producto Interno Bruto (PIB). En este contexto, la cointegración se refiere a la combinación lineal
de variables no estacionarias. Además de ello, las variables deben de estar integradas del mismo orden
para poder formar una relación de cointegración. Asimismo, la mayoría de los estudios acerca de la
cointegración se centran en el caso donde las variables contienen una única raíz unitaria.
pág. 5312
Las variables usadas para las pruebas de cointegración, fueron extraídas del Instituto nacional de
Geografía y Estadística (INEGI) y Data México. En este sentido, el PIB fue extraído del INEGI, y las
exportaciones fueron extraídas de Data México, ambas páginas oficiales del Gobierno de México. Para
facilitar el análisis, utilizamos el PIB real y las exportaciones, ambas presentadas en forma trimestral.
Se evito usar el PIB nominal, ya que buscamos conocer el impacto en las variables sin el sesgo de la
inflación. De la misma manera, las exportaciones fueron deflactadas con el Índice de Precios al
Consumidor (INPC). Ambos datos, se encuentran a precios de 2018.
La base teórica de la investigación son autores Campos y Campos (2021) quienes indican que el PIB es
el indicador macroeconómico por excelencia para medir la producción total de bienes y servicios en un
país. La industria automotriz contribuye al PIB de México no sólo de forma directa mediante la
producción y exportación de vehículos, sino también indirectamente a través del efecto multiplicador
que tiene sobre sectores como logística, transporte, comercio y servicios financieros. A este fenómeno
se le conoce como mecanismo de transmisión, ya que la actividad económica del sector se propaga
hacia otras ramas productivas, generando un impacto mayor al de su peso relativo.
Pruebas de cointegración.
Para las pruebas de cointegración planteado entre el Producto Interno Bruto (PIB) de México (Y) y las
exportaciones automotrices (X) y basado en autores como Campos y Campos (2021). Se usará el
software EVIEWS y tendrá la forma de la Ecuación 1.
(1)
Donde:


La Ecuación 1 señala una relación entre las exportaciones y el Producto Interno Bruto (PIB), la cual,
está ampliamente respaldada por la teoría económica del crecimiento liderado por exportaciones.
Nicholas Kaldor, a través de sus leyes de crecimiento, enfatiza que la expansión del sector
manufacturero, generalmente exportaciones, genera rendimientos crecientes a escala y efectos
multiplicadores en la economía. Según la Ley de Verdoorn, el aumento en la producción manufacturera
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impulsa la productividad del trabajo, lo que a su vez estimula el crecimiento del PIB. Además, estudios
como el de Feder (1982) destacan que el sector exportador tiene una productividad superior y es un
canal para la transferencia tecnológica y la adopción de mejores prácticas productivas, beneficiando a
otros sectores y promoviendo el crecimiento económico general.
Para las pruebas de cointegración, antes de realizar la regresión cointegrante que tendrá la forma de la
Ecuación 1. Es necesario requieren hacer las pruebas de raíces unitarias sobre todas las variables para
verificar que estas cumplan con dos condiciones que son que las variables son no estacionarias en
niveles y de orden de integración uno. Las pruebas de raíces unitarias que se emplearan son las pruebas
Dickey-Fuller aumentada. Con esta prueba se podra confirmar que ambas variables son no estacionarias
en niveles y de orden de integración uno. Para dichas pruebas se usó el software EVIEWS.
Posteriormente, si las variables cumplen con las condiciones señaladas se procede a la estimación de la
Ecuación 1, por medio de una regresión cointegrante, con le objeto de obtener los residuos de dicha
regresión. Sobre estos residuos se harán las pruebas de cointegración Engle y Granger para obtener el
estadístico Engle-Granger tau y así establecer si los que las variables examinadas están cointegradas.
Para lo cual, se usarán los valores p de estas pruebas. Si los valores p son menores a 5 %, se establece
que las variables están cointegradas; por su parte, cuando los valores p son mayores a 5 % significa que
las variables no están cointegradas.
Si las pruebas de cointegración indican cointegración, sería evidencia estadística que las exportaciones
automotrices tienen una relación de largo plazo con el PIB; mientras que sí, se halla evidencia que no
hay cointegración, sería evidencia estadística de que las exportaciones automotrices no tienen una
relación de largo plazo con el PIB.
RESULTADOS
Los resultados de las pruebas de raíces unitarias se muestran en las Tablas 1 y 2.
Tabla 1: Pruebas de raíces unitarias Dickey-Fuller aumentada en niveles.
Variable
Valor p de
la tendencia
Punto de
significancia
del estadístico
Durbin-
Watson con
Estadísti
co
Durbin-
Watson
¿Hay
correlac
ión
serial
positiva
pág. 5314
un alfa del
5%.
en
niveles?
Exportaciones sin
tendencia
1.9708
1.802
NO
PIB sin tendencia
2.3898
1.760
NO
Exportaciones con
tendencia
0.0012
2.1252
1.760
NO
PIB con tendencia
0.8714
1.9969
1.788
NO
Fuente: Elaboración propia
Tabla 1: Pruebas de raíces unitarias Dickey-Fuller aumentada con primeras diferencias.
Variable
Valor P
(Prueba DFA
en niveles.
Valor p
de la
tendencia
Punto de
significancia
del estadístico
Durbin-
Watson con un
alfa del 5%.
Estadíst
ico
Durbin-
Watson
¿Hay
correlació
n serial
positivos
primeras
diferencia
s?
Exportaciones sin
tendencia
0.000
1.9986
1.760
NO
PIB sin tendencia
0.000
2.0024
1.760
NO
Exportaciones con
tendencia
0.00
0.0555
1.97
1.788
NO
PIB con tendencia
0.00
0.6401
2.0019
1.802
NO
Fuente: Elaboración propia
Para validar la prueba de raíces unitarias en niveles (Tabla 1), se analizaron los estadísticos Durbin-
Watson de los residuos obtenidos en los modelos estimados. Los valores observados se encuentran
dentro del rango aceptable, siendo estos mayores a los límites superiores correspondientes para cada K,
lo que indica que no existe evidencia significativa de autocorrelación serial positiva en niveles. Esta
ausencia de correlación serial respalda la validez de las pruebas de raíz unitaria aplicadas, fortaleciendo
la confiabilidad de los resultados obtenidos en las pruebas de estacionariedad.
Para validar los resultados de la prueba de raíces unitarias con primeras diferencias (Tabla 2), se
examinaron los estadísticos Durbin-Watson correspondientes a los residuos de las regresiones. Los
pág. 5315
valores obtenidos se encuentran dentro del rango adecuado, siendo mayores a los límites superiores
correspondientes para cada K, lo que indica que no existe evidencia significativa de autocorrelación
serial positiva en primeras diferencias. Esta ausencia de correlación serial es fundamental para asegurar
que los supuestos de independencia de errores se cumplen, lo que a su vez fortalece la validez y
confiabilidad de las pruebas de raíces unitarias aplicadas a las series en diferencias primeras.
En la Tabla 1, de acuerdo con los valores de las pruebas de raíces unitarias Dickey-Fuller aumentada
en niveles, sus valores son mayores a 0.05, lo que indica que las variables son no estacionarias en
niveles. Ahora, en la Tabla 2, los valores de las pruebas de raíces unitarias Dickey-Fuller con primeras
diferencias, son menores a 0.05, lo que indica que las variables son de orden de integración 1. Ahora,
se procede a estimar las pruebas de cointegración, las cuales se muestran en la Tabla 3.
Tabla 3: Pruebas de cointegración.
Variable
PIB
Constante
Tendencia
Valor P del
estadístico
Engle-Gran
ger tau
Están
cointegradas
Exportaciones
sin tendencia
0.11269
0.0041
0.0000
Sí están
cointegradas
Exportaciones
con tendencia
0.115708
0.0061
0
0.0000
Sí están
cointegradas
Fuente: Elaboración propia.
En las pruebas de cointegración mostrados en la Tabla 3, los valores del estadístico Engle-Grenger
obtenidos fueron menores a 0.05, lo que indica que existe evidencia estadísticamente significativa para
indicar que las están cointegradas, es decir, hay una relación a largo plazo entre el PIB mexicano y las
exportaciones automotrices. Esto significa que, con un nivel de confianza del 95%, se puede concluir
que ambas variables comparten una relación de equilibrio a largo plazo. Gracias a estos resultados
descritos anteriormente, se valida la hipótesis teórica de que las exportaciones automotrices influyen
positivamente en el crecimiento económico, reflejado en el PIB y que esta relación se mantiene estable
en el tiempo.
Los resultados obtenidos en este estudio coinciden plenamente con las expectativas teóricas planteadas
inicialmente. Conforme a la teoría del crecimiento liderado por exportaciones y los postulados de Feder,
pág. 5316
se esperaba encontrar una relación positiva y significativa entre las exportaciones automotrices y el
Producto Interno Bruto (PIB) de México. El análisis econométrico confirmó esta hipótesis, mostrando
que el coeficiente estimado para las exportaciones es positivo y estadísticamente significativo, lo que
indica que un aumento en las exportaciones automotrices se traduce en un incremento del PIB en el
largo plazo.
DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Los hallazgos obtenidos evidencian que las exportaciones automotrices juegan un papel importante
como motor del crecimiento económico en México, corroborando la hipótesis de que el sector
exportador automovilístico impulsa el Producto Interno Bruto a través de efectos y mejoras en la
productividad. La cointegración entre las variables nos indica que a pesar de las fluctuaciones de corto
plazo existe una relación de equilibrio a largo plazo que mantiene muy de la mano el desempeño de las
exportaciones y el crecimiento económico.
Cabe destacar que, aunque el modelo presenta un buen ajuste y cumple con los supuestos estadísticos
que nosotros consideramos para realizar las pruebas, es recomendable considerar en futuros estudios la
inclusión de variables adicionales que puedan capturar otros factores macroeconómicos relevantes que
permitan analizar el fenómeno a un nivel más complejo. No obstante, los resultados actuales
proporcionan evidencia sólida para respaldar políticas orientadas al fortalecimiento del sector
exportador automotriz como vía para promover el crecimiento económico sostenido e incluso podemos
decir que un debilitamiento al sector automotriz pone en riesgo, en su debida proporción, al Producto
Interno Bruto de México.
CONCLUSIONES
La investigación ha permitido demostrar que existe una relación de largo plazo entre las exportaciones
automotrices y el Producto Interno Bruto (PIB) de México, respaldando la hipótesis del crecimiento
liderado por exportaciones planteada en el marco teórico. A través del modelo de cointegración, se
evidenció que, a pesar de las fluctuaciones a corto plazo, ambas variables comparten un equilibrio de
largo plazo que se mantuvo estable incluso tras la implementación de políticas proteccionistas por parte
de Estados Unidos en 2018.
pág. 5317
En línea con lo expuesto por Kaldor y la Ley de Verdoorn, los resultados obtenidos reflejan que un
aumento en las exportaciones de vehículos no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también
genera efectos multiplicadores sobre otros sectores vinculados, como el logístico, el manufacturero y el
financiero. Sin embargo, tal como sugieren García et al. (2021), la baja integración de proveedores
nacionales en la cadena de valor automotriz limita parcialmente el impacto positivo del sector sobre el
resto de la economía, lo que representa un área de oportunidad para futuras políticas industriales.
Este estudio contribuye al entendimiento de las dinámicas de crecimiento económico en México bajo
un esquema de integración comercial, resaltando la importancia del sector automotriz como un motor
clave para la economía, pero también destacando la necesidad de políticas que fomenten una mayor
integración nacional para maximizar sus beneficios económicos a largo plazo.
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