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INTRODUCCIÓN
A finales del año 2024, se aplicó una batería de test a los estudiantes de pregrado de la Facultad de
Ciencias Contables, Administrativas y Económicas, como una forma de evaluación educativa antes de
finalizar el año escolar.
La batería de test fue “Aptitudes Mentales Primarias” por L.L. Thurstone y Th. G. Thurstone, 11º
edición, editado por el Departamento I+D de TEA Ediciones.
A principios del siglo XX, Charles Spearman propuso la teoría del factor general de inteligencia (factor
g), que sugiere que la inteligencia es un constructo unitario subyacente a todas las habilidades
cognitivas. Spearman llegó a esta conclusión mediante el análisis factorial de pruebas de inteligencia
(Spearman, 1904). Sin embargo, esta visión fue cuestionada por investigadores posteriores, incluido
Thurstone, quien argumentó que la inteligencia no podía reducirse a un solo factor.
En 1938, Thurstone identificó y estableció la existencia de ocho factores cognitivos: comprensión
verbal, concepción espacial, razonamiento, cálculo, fluidez verbal, memoria, coordinación motora y
rapidez perceptiva. Con la colaboración de T. G. Thurstone, se desarrolló una primera batería
experimental para medir siete de estas dimensiones, excluyendo la coordinación motora.
Posteriormente, los factores de rapidez perceptiva y memoria también fueron eliminados, lo que llevó
a una revisión y ajuste del instrumento.
Actualmente, la prueba se divide en cinco factores, los cuales son:
Comprensión verbal o Factor V
Es la capacidad de comprender las ideas que son expresadas en palabras, ya sean habladas o escritas,
así como captar el contexto de ellas. La subprueba consta de 50 elementos, en los que hay que
identificar, en selección múltiple, el sinónimo de la palabra propuesta, midiendo el vocabulario, la
memoria y la atención.
Habilidades en comprensión verbal lleva a fortalezas en: Análisis de textos, ensayos, debate, ya que
sirven mucho en una comunicación efectiva, adquirir más conocimientos a través de la lectura, escritura
y la escucha, facilita la interacción y el entendimiento, permitiendo respuestas adecuadas en relaciones
personales y profesionales y poder analizar y evaluar la información que es dada de manera lógica.