MANEJO DE LAS PACIENTES CON CÁNCER DE
MAMA SEGÚN LA ETAPA CLÍNICA Y EL SUBTIPO
INMUNOHISTOQUÍMICO, EN UNA COHORTE
RETROSPECTIVA HOSPITALARIA, RECABADA
EN EL IMSS PUEBLA
MANAGEMENT OF BREAST CANCER PATIENTS ACCORDING TO
CLINICAL STAGE AND IMMUNOHISTOCHEMICAL SUBTYPE: A
RETROSPECTIVE HOSPITAL-BASED COHORT FROM IMSS
PUEBLA, MEXICO
Paulina Cortés Hernández
Centro de Investigación Biomédica de Oriente IMSS, México
Jessica Mildred Jiménez Fuentes
IMSS. Hospital General de Zona #20, México
Amy Jocelyn Mengual Ku
Universidad de las Américas Puebla, México
pág. 6108
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i4.19234
Manejo de las Pacientes con Cáncer de Mama Según la Etapa Clínica y el
Subtipo Inmunohistoquímico, en una Cohorte Retrospectiva Hospitalaria,
Recabada en el IMSS Puebla
Paulina Cortés Hernández 1
paulina.cortes.hernandez@gmail.com
Centro de Investigación Biomédica de Oriente
IMSS. Metepec, Puebla
México
Jessica Mildred Jiménez Fuentes
miiildred@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-8383-8006
IMSS. Hospital General de Zona #20
México
Amy Jocelyn Mengual Ku
dra.amymengualku@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-1058-9434
IMSS BIENESTAR. C.S. Santo Tomas Cahutla
Universidad de las Américas, Puebla
México
RESUMEN
Introducción. El cáncer de mama constituye una de las principales causas de mortalidad entre las
mujeres mexicanas. La detección oportuna y el tratamiento integral son fundamentales para mejorar el
pronóstico y la supervivencia. Objetivo. Describir las características clínicas, histopatológicas, subtipos
inmunohistoquímicos y esquemas terapéuticos recibidos por pacientes con cáncer de mama atendidas
en una Unidad Médica de Alta Especialidad en Puebla, México. Método. Estudio observacional,
retrospectivo, en pacientes diagnosticadas con cáncer de mama entre 2013 y 2016. Se analizaron
variables sociodemográficas, clínicas, histopatológicas y terapéuticas. Se realizaron análisis
descriptivos y pruebas de asociación entre tipo de tratamiento, etapa clínica y subtipo
inmunohistoquímico. Resultados. Se incluyeron 167 pacientes con edad media de 54.9 años (DE ±10.8).
El grupo etario más frecuente fue de 51 a 60 años (32.3%). La mayoría residía en Puebla (86.8%) y
tenía escolaridad primaria (37.7%). El carcinoma ductal infiltrante fue el tipo histológico predominante
(92.2%). El subtipo luminal A (ER+/PR+/HER2−) fue el más común (49.1%), seguido del triple
negativo (17.4%) y luminal B (13.8%). La etapa clínica IIA fue la más prevalente (28.1%). Todas las
pacientes recibieron tratamiento quirúrgico; el esquema neoadyuvante se asoció significativamente con
etapas clínicas avanzadas (p<0.001), mientras que el tratamiento adyuvante no mostró asociación
estadística con la etapa clínica (p=0.373). Discusión. Los hallazgos concuerdan con estudios nacionales
previos y resaltan la importancia de fortalecer la calidad de los registros clínicos. La proporción de
diagnósticos en etapas tempranas evidencia el impacto positivo de los programas de detección.
Conclusiones. El carcinoma ductal infiltrante y la etapa IIA fueron los hallazgos más frecuentes. El
tratamiento quirúrgico predomicomo modalidad terapéutica inicial. Es prioritaria la consolidación
de bases de datos robustas y el seguimiento clínico sistemático para optimizar el manejo y la
supervivencia.
Palabras clave: cáncer de mama, detección temprana, subtipos moleculares, tratamiento neoadyuvante,
México
1
Autor principal.
Correspondencia: paulina.cortes.hernandez@gmail.com
pág. 6109
Management of Breast Cancer Patients According to Clinical Stage and
Immunohistochemical Subtype: A Retrospective Hospital-Based Cohort
from IMSS Puebla, Mexico
ABSTRACT
Introduction: Breast cancer remains a leading cause of cancer-related mortality among Mexican women.
Early-stage detection and individualized therapeutic approaches are critical to improving prognosis and
long-term survival. Objective: To describe the clinical stage, histopathological features,
immunohistochemical subtypes, and treatment strategies employed in patients with breast cancer treated
at a tertiary care referral center in Puebla, Mexico. Methods: A retrospective observational study was
conducted, including 167 patients diagnosed with breast cancer between 2013 and 2016 at a High
Specialty Medical Unit. Sociodemographic, clinical, histopathological, and therapeutic data were
analyzed. Associations between clinical stage, molecular subtype, and type of treatment were explored
using descriptive statistics and chi-square tests. Results: The mean age at diagnosis was 54.9 ± 10.8
years, with the 5160 age group being the most frequent (32.3%). Invasive ductal carcinoma was the
most common histological type (92.2%). The predominant immunohistochemical subtype was luminal
A (49.1%), followed by triple-negative (17.4%) and luminal B (13.8%). Clinical stage IIA was the most
frequent (28.1%). All patients underwent surgical treatment; neoadjuvant therapy was significantly
associated with advanced stages (p < 0.001), while no significant association was observed between
adjuvant therapy and clinical stage (p = 0.373) or molecular subtype (p = 0.632). Discussion: The
distribution of stages and subtypes aligns with national trends. The high proportion of early-stage
diagnoses may reflect the impact of early detection efforts. However, the lack of association between
subtype and therapeutic approach highlights a gap in the integration of tumor biology into clinical
decision-making. Conclusion: Invasive ductal carcinoma and luminal A subtype were the most common
findings. Neoadjuvant treatment was used primarily in advanced stages. Strengthening clinical
registries and incorporating molecular profiles into standardized treatment pathways are essential to
improving outcomes in Mexican breast cancer patients.
Keywords: breast cancer, clinical stage, immunohistochemistry, neoadjuvant therapy, Mexico
Artículo recibido 17 julio 2025
Aceptado para publicación: 20 agosto 2025
pág. 6110
INTRODUCCN
El cáncer de mama representa la neoplasia maligna más común a nivel global, con más de 2.3 millones
de casos nuevos y aproximadamente 685,000 defunciones registradas en 20201. Aunque el 45%
de los diagnósticos se presenta en países de ingresos bajos y medianos, estas regiones concentran más
del 55% de las muertes relacionadas con esta patología2. En México y Centroamérica, la incidencia
es relativamente menor en comparación con América del Norte; sin embargo, las proyecciones estiman
un incremento del 40 al 50% en el número de casos hacia el año 20303,4. En el contexto nacional,
la tasa de mortalidad por cáncer de mama en mujeres mayores de 20 años fue de 18 por cada 100,000,
con variabilidad entre entidades federativas, siendo Puebla una de las que reportan tasas más bajas (13.5
por 100,000 mujeres), aunque con una tendencia ascendente en incidencia y mortalidad4,5.
Mientras que en países de altos ingresos, como Estados Unidos, la implementación de programas de
detección temprana y tratamientos estandarizados ha logrado reducir la mortalidad hasta en un 40%
1,6, en México persisten múltiples desafíos estructurales que limitan la prevención, el diagnóstico
oportuno y el acceso a tratamientos oncológicos integrales5. Entre los principales obstáculos
destacan las barreras geográficas, económicas y sociales, así como la falta de rutas clínicas unificadas
y eficientes.
Desde el punto de vista clínico, la estadificación del cáncer de mama se realiza mediante el sistema
TNM (tumor, nódulos, metástasis) o el sistema SEER, empleado con fines epidemiológicos6. La
enfermedad puede ser asintomática en etapas tempranas y, en fases avanzadas, manifestarse con signos
clínicos como nódulos palpables, retracción cutánea, secreción mamaria o dolor1,6. A nivel
histopatológico, el carcinoma ductal infiltrante representa el tipo más frecuente, seguido del carcinoma
lobulillar6,7. La clasificación inmunohistoquímica permite distinguir subtipos moleculares con
implicaciones pronósticas y terapéuticas significativas: luminal A, luminal B, HER2 positivo, triple
negativo y otros7. Estos se definen con base en la expresión de receptores hormonales (RE, RP),
HER2 y el índice de proliferación celular Ki-67, siendo el subtipo luminal
A el de mejor pronóstico y el triple negativo el de evolución más agresiva y menor respuesta a terapias
pág. 6111
dirigidas2,6,7.
En población mexicana, se ha evaluado el modelo de predicción de riesgo de Gail con resultados
aceptables; por ejemplo, en un estudio del Instituto Nacional de Ciencias dicas y Nutrición Salvador
Zubirán, todas las pacientes que desarrollaron cáncer dentro de cinco años habían obtenido un puntaje
≥1.668. Sin embargo, aún son limitados los estudios nacionales que analicen la respuesta
terapéutica y la supervivencia en relación con la etapa clínica y el subtipo inmunohistoquímico.
Diversas investigaciones, como las realizadas en el Instituto Jalisciense de Cancerología9,10y el
Centro Médico Nacional “20 de Noviembredel ISSSTE11, han documentado una correlación
significativa entre el subtipo inmunohistoquímico, la etapa clínica y la supervivencia global. Por
ejemplo, las pacientes con tumores positivos a receptores hormonales (RH+) mostraron mejor
pronóstico en comparación con aquellas con tumores triple negativos. Asimismo, estudios del Instituto
de Enfermedades de la Mama (IEM-FUCAM) han confirmado que el carcinoma ductal es el más
prevalente (79.7%) y que factores como antecedentes familiares, etnicidad y estilos de vida influyen en
el riesgo de desarrollar esta neoplasia12.
Ante este panorama, es prioritario generar evidencia contextualizada que permita fortalecer las
estrategias de atención y contribuir a la mejora de los resultados clínicos. En este estudio se analiza el
manejo de pacientes con cáncer de mama atendidas en una unidad hospitalaria de alta especialidad del
IMSS Puebla, considerando la etapa clínica al momento del diagnóstico y el subtipo
inmunohistoquímico, como determinantes en la toma de decisiones terapéuticas y el pronóstico
oncológico.
METODOLOGÍA
Se llevó a cabo un estudio observacional, descriptivo, transversal y retrospectivo, que incluyó a
pacientes adultas diagnosticadas con cáncer de mama con confirmación histopatológica, atendidas en
la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades del IMSS en Puebla,
durante el periodo comprendido entre 2013 y 2016.
Se utilizó una base de datos previamente recolectada como parte de un protocolo autorizado por la
Comisión Nacional de Investigación Científica del IMSS (registro R-2016-785-092), la cual incluyó
pág. 6112
información clínica, histopatológica, inmunohistoquímica, y datos relativos al tratamiento y
seguimiento hasta el año 2019.
La muestra fue seleccionada mediante muestreo por conveniencia, incluyendo exclusivamente a
pacientes con expediente clínico completo, registrado en las bases de datos del hospital o del Centro de
Investigación Biomédica de Oriente (CIBIOR) del IMSS. Se excluyeron aquellos casos con
información incompleta o sin diagnóstico confirmado.
La recolección de datos se realizó conforme al instrumento estandarizado de la Red Nacional de
Registros Poblacionales de Cáncer, basado en los lineamientos de la Agencia Internacional para la
Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las variables
analizadas incluyeron características sociodemográficas (edad, sexo, estado civil, ocupación,
escolaridad, entidad de residencia), características clínicas y tumorales (tipo histológico, localización
anatómica, grado histológico, clasificación CIE-O 3.2), marcadores inmunohistoquímicos (receptores
de estrógenos [ER], progesterona [PR], HER2, Ki-67), clasificación molecular en subtipos (luminal A,
luminal B, HER2 enriquecido y triple negativo), así como parámetros de estadificación clínica (tamaño
tumoral, compromiso ganglionar, presencia de metástasis) de acuerdo con la clasificación TNM (8ª
edición, AJCC).
Asimismo, se registraron los tratamientos oncológicos recibidos, incluyendo cirugía, quimioterapia
(adyuvante y neoadyuvante), radioterapia, hormonoterapia y terapia dirigida anti-HER2. Todos los
expedientes fueron codificados para garantizar el anonimato, y los datos se almacenaron bajo estrictas
medidas de confidencialidad, con acceso exclusivo al equipo de investigación.
Para el análisis estadístico se emplearon medidas de tendencia central (medias y desviaciones estándar)
y frecuencias relativas para variables cualitativas. Las asociaciones entre los subtipos moleculares, la
etapa clínica y los esquemas terapéuticos fueron evaluadas mediante la prueba de Chi cuadrada,
considerando un valor de p < 0.05 como estadísticamente significativo. El análisis se realizó con base
en la naturaleza transversal y retrospectiva del diseño.
pág. 6113
RESULTADOS
Se incluyeron 167 pacientes con diagnóstico confirmado de cáncer de mama atendidas en la UMAE
Hospital de Especialidades del IMSS Puebla, durante el periodo de 2013 a 2016. Del total de registros
iniciales, se excluyeron 958 expedientes debido a datos incompletos o diagnósticos no confirmados
histopatológicamente.
Figura 1. Distribución porcentual de pacientes según etapa clínica y subtipo inmunohistoquímico
(n = 167).
La edad media al momento del diagnóstico fue de 54.9 años (DE ±10.8), con un rango de 29 a 86 años.
El grupo etario más frecuente fue el de 51 a 60 años (32.3%), seguido por los de 41 a 50 años (25.1%)
y 61 a 70 años (19.2%). La mayoría de las pacientes tenía residencia en el estado de Puebla (86.8%),
mientras que el 12.6% provenía del estado de Tlaxcala. En cuanto al nivel educativo, el 37.7% contaba
con estudios de primaria, el 21.6% con nivel universitario y el 19.2% con secundaria. La mayoría estaba
casada (62.3%) y el 61.1% se dedicaba a labores del hogar. Al momento del diagnóstico, el 43.7% de
las pacientes presentaba obesidad, de acuerdo con el índice de masa corporal reportado (Tabla 1).
pág. 6114
Tabla 1. Características sociodemográficas y clínicas de las pacientes con cáncer de mama (n = 167)
En relación con la estadificación clínica mediante el sistema TNM, la etapa IIA fue la más prevalente
(28.1%), seguida por la IIIA (19.2%) e IA (18.0%). El tipo histológico predominante fue el carcinoma
ductal infiltrante, representando el 92.2% de los casos. Respecto a la clasificación inmunohistoquímica,
el subtipo luminal A (ER+/PR+/HER2−) fue el más común (49.1%), seguido del subtipo triple negativo
Característica
Categoría
Frecuencia (n)
Edad (años)
< 40
13
4049
52
5059
54
6069
33
≥ 70
15
Estado de residencia
Puebla
145
Tlaxcala
21
Oaxaca
1
Veracruz
0
Escolaridad
Analfabeta/nula
4
Primaria
63
Secundaria
32
Preparatoria/Bachillerato
11
Carrera técnica
19
Licenciatura
36
Posgrado/Maestría/Doctorado
2
Estado civil
Casada
104
Soltera
34
Viuda
19
Divorciada
6
Unión libre
4
Ocupación
Ama de casa
102
Empleada
55
Jubilada
10
Índice de masa corporal
Peso normal (IMC 18.524.9)
57
Sobrepeso (IMC 25.029.9)
37
Obesidad (IMC 30.0)
73
n: frecuencia absoluta; IMC: índice de masa corporal.
pág. 6115
(17.4%) y luminal B (13.8%) (Tabla 2).
Todas las pacientes incluidas en el estudio recibieron tratamiento quirúrgico. En cuanto al uso de
tratamiento neoadyuvante, el 70.1% no lo recibió, mientras que el 28.1% fue tratado con quimioterapia
neoadyuvante. El tratamiento adyuvante fue administrado en el 34.7% de los casos (Tabla 3).
Tabla 3. Tipos de tratamiento recibidos por las pacientes con cáncer de mama (n = 167)
Tipo de tratamiento
Categoría
Frecuencia (n)
Porcentaje (%)
Tratamiento quirúrgico
167
100
No
0
0
Tratamiento
neoadyuvante
No recibido
117
70.1
Quimioterapia (QT)
47
28.1
QT + anti-HER2
(QT+AHer2)
1
0.6
Hormonoterapia (HT)
2
1.2
Tratamiento adyuvante
58
34.7
No
109
65.3
n: frecuencia absoluta; QT: quimioterapia; HT: hormonoterapia; anti-HER2: anticuerpo contra HER2.
Al analizar la asociación entre el tratamiento neoadyuvante y la etapa clínica, se observó una diferencia
estadísticamente significativa (p < 0.001). La omisión del tratamiento neoadyuvante fue más frecuente
en las etapas tempranas (IA y IIA), mientras que su administración fue predominante en las etapas
avanzadas (IIIA y IIIB), lo cual se alinea con los lineamientos terapéuticos vigentes. Por el contrario,
no se encontró asociación estadísticamente significativa entre el tratamiento neoadyuvante y el subtipo
inmunohistoquímico (p = 0.335) (Tabla 4).
pág. 6116
Tabla 4. Distribución del tratamiento neoadyuvante según etapa clínica y clasificación
inmunohistoquímica del tumor (n = 167)
Categoría
No (n, %)
QT (n, %)
QT+AHer2
(n, %)
HT (n, %)
p
Etapa clínica al
diagnóstico
0
3 (2.6%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
<0.001
IA
29 (24.8%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
1 (50.0%)
IIA
46 (39.3%)
1 (2.1%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
IIB
24 (20.5%)
5 (10.6%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
IIC
1 (0.9%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
IIIA
8 (6.8%)
24 (51.1%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
IIIB
3 (2.6%)
12 (25.5%)
0 (0.0%)
1 (50.0%)
IIIC
1 (0.9%)
3 (6.4%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
IV
2 (1.7%)
2 (4.3%)
1 (100.0%)
0 (0.0%)
Clasificación
inmunohistoquímica
Triple Negativo
16 (13.7%)
13 (27.7%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
0.335
ER+/PR+/HER2-
64 (54.7%)
16 (34.0%)
0 (0.0%)
2 (100.0%)
ER+/PR+/HER2+
16 (13.7%)
6 (12.8%)
1 (100.0%)
0 (0.0%)
ER-/PR-/HER2+
8 (6.8%)
8 (17.0%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
ER+/PR-/HER2+
2 (1.7%)
1 (2.1%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
ER-/PR+/HER2-
3 (2.6%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
ER+/PR-/HER2-
7 (6.0%)
1 (2.1%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
ER-/PR+/HER2+
1 (0.9%)
2 (4.3%)
0 (0.0%)
0 (0.0%)
QT = quimioterapia; QT+AHer2 = quimioterapia y anti-HER2; HT = hormonoterapia; p = valor de prueba de chi-cuadrada
de independencia.
Respecto al tratamiento adyuvante, se observó que la mayoría de las pacientes que no lo recibieron se
encontraba en etapas iniciales (IA y IIA), mientras que aquellas con etapas IIA, IIIA y IV fueron las
que más lo recibieron. Sin embargo, no se halló asociación estadísticamente significativa entre el
tratamiento adyuvante y la etapa clínica (p = 0.373), ni entre el tratamiento adyuvante y la clasificación
inmunohistoquímica (p = 0.632) (Tabla 5).
pág. 6117
Tabla 5. Distribución del tratamiento adyuvante según etapa clínica y clasificación
inmunohistoquímica del tumor (n = 167)
Categoría
Sí (n, %)
No (n, %)
p
Etapa clínica al diagnóstico
0
0 (0.0%)
3 (2.8%)
0.373
IA
8 (13.8%)
22 (20.2%)
IIA
16 (27.6%)
31 (28.4%)
IIB
9 (15.5%)
20 (18.3%)
IIC
0 (0.0%)
1 (0.9%)
IIIA
13 (22.4%)
19 (17.4%)
IIIB
6 (10.3%)
10 (9.2%)
IIIC
2 (3.4%)
2 (1.8%)
IV
4 (6.9%)
1 (0.9%)
Clasificación
inmunohistoquímica
ER+/PR+/HER2-
33 (56.9%)
49 (45.0%)
0.632
Triple Negativo
9 (15.5%)
20 (18.3%)
ER+/PR+/HER2+
7 (12.1%)
16 (14.7%)
ER-/PR-/HER2+
4 (6.9%)
12 (11.0%)
ER+/PR-/HER2+
1 (1.7%)
2 (1.8%)
ER-/PR+/HER2-
1 (1.7%)
2 (1.8%)
ER+/PR-/HER2-
1 (1.7%)
7 (6.4%)
ER-/PR+/HER2+
2 (3.4%)
1 (0.9%)
p = valor de prueba de chi-cuadrada de independencia.
DISCUSIÓN
Este estudio describe el perfil clínico, histopatológico e inmunohistoquímico de pacientes con cáncer
de mama atendidas en una unidad hospitalaria de alta especialidad del IMSS en Puebla, México. Los
hallazgos obtenidos reflejan tendencias consistentes con reportes nacionales e internacionales,
particularmente en cuanto a edad al diagnóstico, tipo histológico predominante y distribución de
subtipos moleculares.
La edad media al diagnóstico (54.9 años) se alinea con estudios previos realizados en México y América
Latina, donde el cáncer de mama tiende a presentarse una década antes que en países de alto ingreso,
pág. 6118
como Estados Unidos o Canadá1,2. Este fenómeno podría relacionarse con factores genéticos,
epigenéticos y ambientales aún en estudio, además de barreras estructurales que dificultan el acceso
temprano a servicios preventivos.
La etapa clínica IIA fue la más común, lo cual puede interpretarse como un indicador positivo en
términos de detección oportuna, aunque no exento de retos. La elevada proporción de casos en etapas
iniciales contrasta con lo observado en otros centros oncológicos del país donde predominan
diagnósticos en estadios localmente avanzados (IIIBIV)10,11. Esta diferencia podría atribuirse
al papel de la red de referencia regional del IMSS y a la mayor accesibilidad a servicios en zonas
urbanas.
El carcinoma ductal infiltrante fue el tipo histológico predominante (92.2%), en concordancia con la
literatura mundial, donde representa más del 70% de los casos6,7. Respecto a los subtipos
moleculares, se observó un predominio del fenotipo luminal A, seguido del triple negativo, lo que
concuerda con múltiples estudios poblacionales en mujeres mexicanas11,12. Sin embargo, destaca
la elevada frecuencia de casos triple negativos (17.4%), la cual es superior a lo reportado en series
europeas o asiáticas, lo que sugiere posibles diferencias biológicas o epigenéticas regionales que
ameritan mayor investigación.
La asociación estadísticamente significativa entre la etapa clínica y la indicación de tratamiento
neoadyuvante refuerza la pertinencia del abordaje escalonado en función de la extensión tumoral. La
ausencia de asociación entre los subtipos moleculares y el tipo de tratamiento recibido, tanto
neoadyuvante como adyuvante, pone de relieve una posible área de oportunidad para la incorporación
sistemática de la clasificación inmunohistoquímica en la toma de decisiones clínicas. Aunque en la
práctica institucional se considera esta información, su documentación estructurada aún es limitada y
dependiente del grado de consolidación de los registros clínico-patológicos.
Otro hallazgo relevante fue la alta proporción de pacientes con obesidad al momento del diagnóstico
(43.7%), lo cual coincide con los índices nacionales de sobrepeso y obesidad en mujeres mexicanas en
edad adulta. Este factor no solo representa un riesgo en la carcinogénesis mamaria, sino también un
elemento condicionante en la respuesta al tratamiento, la aparición de eventos adversos y la
pág. 6119
supervivencia global2,4.
Entre las limitaciones del estudio se encuentra el diseño retrospectivo y la pérdida de información que
derivó en una reducción importante del tamaño muestral (solo el 9.5% de los registros fue utilizable).
Esta situación pone en evidencia la urgente necesidad de fortalecer los sistemas de información
hospitalarios y la integración de bases de datos oncológicas nacionales. Asimismo, la ausencia de
seguimiento longitudinal impidió analizar desenlaces clínicos como recurrencia o supervivencia a cinco
años, lo que sería altamente deseable en futuras investigaciones multicéntricas.
La consolidación de registros oncológicos robustos como el que se propone en el marco del programa
CIBIOR del IMSS permitiría mejorar no solo la vigilancia epidemiológica, sino también la
planeación de recursos, el desarrollo de estrategias de medicina personalizada y la evaluación de
impacto de los programas de detección oportuna.
Finalmente, este estudio resalta la necesidad de capacitar de forma continua al personal de primer
contacto y ginecólogos en la evaluación integral del riesgo, sospecha clínica oportuna y adecuada
referencia de las pacientes, especialmente considerando el aumento proyectado en la carga de
enfermedad para las próximas décadas.
CONCLUSIONES
El cáncer de mama continúa representando una de las principales causas de mortalidad en mujeres
mexicanas, lo cual subraya la necesidad imperante de fortalecer las estrategias de prevención, tamizaje
oportuno y abordaje terapéutico integral. En esta cohorte hospitalaria, el carcinoma ductal infiltrante
fue el tipo histológico predominante, con una media de edad al diagnóstico de 54.9 años y mayor
frecuencia de presentación en la etapa clínica IIA, lo que podría reflejar los efectos positivos de los
programas de detección temprana implementados en el primer nivel de atención del IMSS.
El tratamiento quirúrgico fue la modalidad terapéutica universalmente aplicada, mientras que el
esquema neoadyuvante mostró asociación significativa con etapas clínicas avanzadas. No se
identificaron asociaciones estadísticamente significativas entre los subtipos inmunohistoquímicos y los
tratamientos neoadyuvantes o adyuvantes, lo cual plantea la necesidad de una integración más
sistemática de la biología tumoral en la toma de decisiones clínicas.
pág. 6120
Estos resultados reafirman la importancia de consolidar registros clínico-patológicos robustos y
actualizados, que permitan evaluar de manera integral los desenlaces a mediano y largo plazo,
incluyendo la supervivencia global, la recurrencia local y la calidad de vida de las pacientes. Asimismo,
enfatizan la necesidad de fortalecer el enfoque multidisciplinario en el manejo del cáncer de mama y de
impulsar la investigación clínica basada en datos reales que orienten políticas sanitarias regionales.
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