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Diversos investigadores coinciden en que el síndrome de Down se identifica fácilmente por ciertas
características físicas y cognitivas. Los estudiantes con discapacidad cognitiva, debido a su grado de
afectación intelectual, presentan dificultades en el aprendizaje que requieren más tiempo para asimilar,
responder e interpretar la información (Jiménez, 2021). Su capacidad intelectual suele estar por debajo
del promedio general, lo que hace necesaria una mayor estimulación, apoyo educativo y tiempo en su
proceso formativo. Aunque los niños con síndrome de Down tienen características cognitivas
específicas, pueden desarrollar las mismas actividades que sus compañeros sin discapacidad. Estas
diferencias no les impiden participar en el proceso educativo, en el cual pueden fortalecer sus
habilidades, adquirir destrezas y aprender a leer, escribir o dibujar; sin embargo, requieren métodos
concretos que les permitan realizar estas tareas de forma adecuada, con los apoyos apropiados, tienen
la posibilidad de alcanzar sus objetivos académicos y concluir sus estudios, ya que su condición no les
excluye del sistema educativo (Jiménez, 2021).
En los estudiantes con síndrome de Down (SD), el desarrollo lingüístico se manifiesta a través de su
funcionalidad, actividades comunicativas y producción verbal, estas manifestaciones repercuten en la
comprensión, expresión y eficacia del lenguaje; durante el período escolar, es común observar
dificultades en la gramática, en el uso correcto de los artículos y tiempos verbales, así como en las
concordancias entre sujeto y verbo, y en el uso de adjetivos y sustantivos (Yaymar, 2021).
Por consiguiente, en lo que respecta a la comprensión lingüística, los adolescentes con SD suelen
mostrar problemas para interpretar estructuras complejas, como oraciones con subordinación o en voz
pasiva, y es habitual que malinterpreten frases largas o con negaciones complicadas.
Tal como señala Urzagasti (2022) uno de los principales retos en la escolarización de personas con SD
es fomentar sus habilidades comunicativas, asimismo, es fundamental hallar estrategias efectivas que
les permitan desarrollar estas capacidades y comunicarse con los demás, aunque pueden tener un
desarrollo cognitivo aceptable, su lenguaje expresivo acostumbra a estar más atrasado.
Respecto al desarrollo lingüístico en el SD, Burla (2021) indica que las habilidades cognitivas y
comprensivas tienden a desarrollarse antes que las expresivas, los problemas que pueden presentarse
van desde un vocabulario limitado hasta un lenguaje poco estructurado o, en casos más severos, la
ausencia de expresión oral.