MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA Y EL PIZARRÓN:
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL GENERATIVA
COMO ALIADA ESTRATÉGICA EN LA
EDUCACIÓN HÍBRIDA UNIVERSITARIA

BEYOND THE SCREEN AND THE BLACKBOARD:
GENERATIVE ARTIFICIAL INTELLIGENCE AS A
STRATEGIC ALLY IN HYBRID UNIVERSITY EDUCATION

Marcelo Gastón Jorge Navarro

Universidad Católica de Salta, Argentina

Gustavo Alejandro Iovino

Universidad Católica de Salta, Argentina

José Luis Sitek

Universidad Católica de Salta, Argentina
pág. 10132
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i4.19572
Más Allá de la Pantalla y el Pizarrón: La Inteligencia Artificial Generativa
como Aliada Estratégica en la Educación Híbrida Universitaria

Marcelo Gastón
Jorge Navarro1
mgjorge@ucasal.edu.ar

https://orcid.org/0000
-0003-0453-4053
Universidad Católica de Salta

ICSOH/CONICET

Argentina

Gustavo Alejandro Iovino

giovino@ucasal.edu.ar

https://orcid.org/0009
-0004-1981-0844
Universidad Católica de Salta

Argentina

José Luis
Sitek
jsitek@ucasal.edu.ar

https://orcid.org/0009-0003-6227-6387

Universidad Católica de Salta

Argentina

RESUMEN

La inclusión de las inteligencias artificiales generativas (IAG) en la educación superior representa un
cambio significativo en los procesos de enseñanza-aprendizaje, enriqueciendo la experiencia educativa
y planteando nuevos desafíos éticos y metodológicos. Las IAG pueden recopilar, organizar y ofrecer
acceso a una amplia gama de recursos educativos en línea, adaptándose a los intereses y necesidades de
los estudiantes. Esto no solo amplía el acceso a materiales de calidad, sino que también promueve un
aprendizaje activo y colaborativo.En este contexto, es crucial que los educadores y gestores desarrollen
competencias para guiar a los estudiantes en el uso consciente de estas herramientas. La formación
docente adquiere un papel fundamental en este contexto, preparando a los futuros profesionales para un
mundo laboral en constante transformación, donde la creatividad, la ética y la capacidad de adaptación
serán esenciales. El siguiente ensayo se propone reflexionar sobre la integración de la IAG y analizar
los beneficios asociados a la implementación de inteligencia artificial generativa en entornos híbridos
de enseñanza, considerando que esta tecnología puede contribuir a una gestión más eficiente de los
recursos y favorecer nuevas formas de interacción y participación, lo que impacta en diferentes aspectos
de la calidad de los procesos educativos.

Palabras clave:
inteligencia artificial, hibrido, universidad
1 Autor principal

Corrrespondencia:
mgjorge@ucasal.edu.ar
pág. 10133
Beyond the
Screen and the Blackboard: Generative Artificial Intelligence
as a
Strategic ally in Hybrid University Education
ABSTRACT

The inclusion of generative artificial intelligence (GAI) in higher education represents a significant shift

in teaching and learning processes, enriching the educational experience and raising new ethical and

methodological challenges. GAIs can compile, o
rganize, and provide access to a wide range of online
educational resources, adapting to students' interests and needs. This not only expands access to quality

materials but also promotes active and collaborative learning. In this context, it is crucial fo
r educators
and administrators to develop skills to guide students in the conscious use of these tools. Teacher

training takes on a fundamental role in this context, preparing future professionals for a constantly

changing world of work, where creativity,
ethics, and adaptability will be essential. The following essay
aims to reflect on the integration of AI and analyze the benefits associated with implementing generative

artificial intelligence in hybrid learning environments, considering that this technol
ogy can contribute
to more efficient resource management and foster new forms of interaction and participation, impacting

various aspects of the quality of educational processes.

Keywords:
artificial intelligence, hybrid, university
Artículo recibido 04 Agosto 2025

Aceptado para publicación: 29 Agosto 2025
pág. 10134
INTRODUCCIÓN

La irrupción de la inteligencia artificial generativa (IAG) viene a representar uno de los fenómenos más
disruptivos en el ámbito educativo contemporáneo, especialmente en contextos caracterizados por
modalidades híbridas que combinan simultáneamente entornos físicos y digitales. En el actual escenario
educativo de post pandemia, las instituciones universitarias particularmente han consolidado enfoques
híbridos que demandan una integración efectiva y planificada de tecnologías emergentes para poder
garantizar una experiencia pedagógica inclusiva, interactiva y enriquecedora a sus alumnos.

En este marco, la inteligencia artificial generativa emerge como una herramienta clave y novedosa para
superar algunas de las limitaciones tradicionales de las aulas híbridas, particularmente en lo que respecta
a la personalización del aprendizaje, la generación dinámica de contenidos educativos y el
fortalecimiento de la interacción tanto docente-estudiante, como entre pares. Mediante el uso de
modelos generativos avanzados, como los GPT (Generative Pretrained Transformers), los docentes y
alumnos pueden disponer de sistemas capaces de producir contenidos nuevos adaptados a distintas
capacidades cognitivas y ritmos individuales, promoviendo de esta forma un aprendizaje
significativamente más personalizado y efectivo.

El siguiente ensayo académico es el resultado del proyecto de investigación Nº 311/2023 titulado
“Gestión y Enseñanza en postpandemia: Uso y desafíos de las salas híbridas y de videoconferencias en
la educación presencial universitaria”, realizado por la Universidad Católica de Salta (UCASAL). El
objetivo del estudio fue analizar la experiencia de estudiantes y profesores de la UCASAL en el uso
innovador de salas de videoconferencia y aulas híbridas en contexto de pandemia y postpandemia.

En base a las reflexiones surgidas en el desarrollo de nuestra investigación, nos proponemos en este
escrito explorar en profundidad los beneficios derivados de implementar inteligencia artificial
generativa en contextos híbridos de enseñanza, argumentando que dicha implementación no solo facilita
la gestión eficiente de recursos, sino que además potencia nuevas dinámicas de interacción y
participación, incrementando la calidad de los procesos educativos en múltiples dimensiones.
pág. 10135
DESARROLLO

Los aportes a la formación profesional universitaria

En el contexto global actual, la formación de profesionales universitarios se ve profundamente
influenciada por la convergencia digital y la irrupción de la inteligencia artificial (IA). La IA se presenta
como una herramienta poderosa para investigar, aprender, prever y enseñar, lo que implica una
transformación significativa en todos los sectores vinculados a la producción de conocimientos,
incluyendo principalmente a los sistemas educativos.

Partimos de entender que la idea de educación híbrida refiere a esta como un espacio educativo que
integra las potencialidades de la formación online y presencial y que permite a docentes interactuar con
estudiantes que se encuentran tanto en el aula física como en entornos virtuales, utilizando plataformas
educativas como eje central del proceso de comunicación y aprendizaje.

En este sentido, la integración de la IA en la educación híbrida se erige como una estrategia de mejora
de los procesos pedagógico al potenciar la personalización del aprendizaje y la capacidad de adaptación
de los sistemas educativos en sus diversos niveles. Así por ejemplo al analizar datos de rendimiento y
estilos de aprendizaje en aulas híbridas, la IA generativa podría ofrecer recomendaciones
personalizadas, contenido específico y bitácoras de aprendizaje adaptadas a cada estudiante, facilitando
un aprendizaje más eficiente y una atención individualizada. Además, podría proporcionar
retroalimentaciones inmediatas sobre desempeño y trayectoria en general, permitiendo a los estudiantes
identificar fortalezas, corregir errores y ser partícipes en la toma de decisiones en pos de la mejora de
su aprendizaje.

Pero la incorporación de IA al proceso educativo no implica que el factor humano quede relegado o que
cumpla un rol secundario, sino que, por el contrario, en este entorno el trabajo humano estará cada vez
más articulado con las actividades de máquinas y algoritmos a través de la IA, cumpliendo un rol
esencial de orientación y acompañamiento de las trayectorias educativas de los estudiantes.

Las proyecciones a futuro anticipan diversos entornos de trabajo: totalmente humano, totalmente de
máquinas e intermedio, con tareas interrelacionadas. Esto genera una demanda de actualización de
estudios y especialización, ya que algunos conocimientos se volverán obsoletos, mientras que otros,
especialmente aquellos que solo los humanos pueden aportar como la imaginación, la creatividad, la
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intuición, la emoción y la ética, cobrarán mayor importancia. Es por eso por lo que los perfiles de
egresados surgidos de las universidades más humanos, creativos y flexibles serán privilegiados, siendo
la ética y la capacidad de trabajo en equipo la que se constituirán en ejes significativos de los futuros
profesionales ante la automatización del trabajo.

Podemos imaginar un futuro no muy lejano, donde las empresas buscarán profesionales con carteras de
competencias diferenciadas, que permitan no solo una especialización, sino varias, y, sobre todo, la
capacidad de integrar nuevas experiencias y activos académicos a lo largo de la vida y de múltiples
empleos, lo que se podría pensar como un profesional polifacético y con amplia capacidad de adaptación
e innovación. La IA también puede impulsar el incremento de la densidad tecnológica de los procesos
de trabajo, promoviendo una nueva articulación ser humano-máquina y exigiendo una formación y
desarrollo de competencias laborales diferentes, requiriendo por ende innovaciones a nivel curricular
en las universidades.

Para preparar a los estudiantes para este futuro, es crucial que desde su formación de grado desarrollen
un sentido crítico para evaluar la información proporcionada por la IA y utilizar todas las herramientas
disponibles de forma consciente, creativa, ética e inteligente. Aquí radica el papel fundamental del
profesor, quien debe orientar al alumno en este proceso. La inclusión de la IAG en la formación docente
debe abordarse de manera ética y reflexiva, considerando posibles sesgos y reflexionando críticamente
sobre las respuestas generadas, orientando su uso y desarrollo, pero también siendo un agente que
impulse su constante revisión ética.

La formación docente adquiere un rol más importante en este contexto, ya que debe responder a nuevos
desafíos y enfoques. Es necesario desarrollar competencias digitales en los docentes para una
integración exitosa de la IA en la educación superior. Esto implica comprender los principios
fundamentales que la sustentan y sus aplicaciones reales y potenciales en la educación conociendo los
riesgos, desafíos éticos e implicaciones sociales que uso tiene.

En este punto es relevante poner en debate la necesidad de mantener un equilibrio adecuado entre la
tecnología y la interacción humana, ya que la educación se define en esencia como un proceso social
que se nutre siempre de la presencia y orientación de educadores profesionales y de los alumnos que
buscan construir sus aprendizajes en esa mediación.
pág. 10137
Por ellos si pensamos en la introducción de la Inteligencia Artificial en el quehacer docente, esta debe
evitar la sobrecarga de trabajo para los profesores con aspectos burocráticos y de armados de
planificaciones desde su visión tradicional, y debe ante todo promover una evaluación efectiva de las
nuevas prácticas educativas.

La formación de un profesional universitario en el contexto global actual exige una adaptación a la era
digital y la integración de la IA en los procesos de enseñanza-aprendizaje dentro de aulas híbridas. Esto
implica el desarrollo de competencias tanto técnicas como humanas, un enfoque ético y crítico hacia la
tecnología, y un rol activo y guía por parte de los educadores para preparar a los estudiantes para un
mundo laboral en constante transformación.

Usos y beneficios de la ia para el aprendizaje

La IA beneficia el aprendizaje en la educación de múltiples maneras, ofreciendo personalización,
retroalimentación, acceso a recursos, automatización, fomento del autoaprendizaje, mejora del
compromiso y la identificación de dificultades.

Por un lado, nos permite adaptar el contenido educativo y las rutas de aprendizaje propuestas en la
planificación a las necesidades, estilos y ritmos individuales de cada estudiante. A través del análisis de
datos sobre el rendimiento y comportamiento de los alumnos, la IA puede identificar patrones y
ofrecernos materiales y actividades pertinentes a perfiles diferenciados y variados.

En relación con el proceso de acompañamiento y fortalecimiento de estos trayectos de aprendizaje, la
IA nos puede proporcionar una retroalimentación inmediata y personalizada sobre el desempeño de los
estudiantes en tareas y evaluaciones. Esto nos permite identificar con mayor rapidez sus fortalezas y
debilidades, revisar errores y mejorar las estrategias de aprendizaje de manera más eficiente.

Por otro lado, la incorporación de Inteligencia Artificial a los procesos educativos puede ayudar a
recopilar, organizar y ofrecer acceso a una amplia gama de recursos educativos en línea. Los sistemas
de recomendación de IA pueden sugerirnos desde materiales de lectura, videos, ejercicios prácticos
hasta otros tipos de recursos relevantes que surgen desde los propios intereses y necesidades de los
estudiantes. Esto claramente amplía el acceso a recursos educativos de calidad y enriquece el proceso
de aprendizaje, al convertirlo en un proceso con mayores canales de participación para los actores
principales.
pág. 10138
Las tareas rutinarias del quehacer docente se pueden automatizar como por ejemplo la corrección y
puntuación de redacciones y pruebas en línea, la organización y procesamiento de datos estadísticos, y
la gestión de asistencias y programación de clases. Esto ahorra tiempo a los profesores, permitiéndoles
enfocarse en otras tareas como el acompañamiento y orientación de los procesos en sí al ofrecer rutas
de aprendizaje personalizadas y acceso a una gran cantidad de recursos.

En relación con la enseñanza y el aprendizaje de los alumnos, el uso de la IA puede hacer que el proceso
sea más dinámico y atractivo con la incorporación al modelo tradicional de escolaridad de modalidades
como las plataformas virtuales, aulas invertidas y enseñanza híbrida, favorecidas por la IA. Nuevas
formas de enseñar y aprender: La IA ofrece nuevas formas de enseñar y aprender al permitir la
exploración de metodologías innovadoras como el aprendizaje basado en proyectos o el aprendizaje
colaborativo en línea, y facilita la implementación de aulas invertidas y aprendizaje combinado.

La inclusión de las IAG en la Educación Superior

La inclusión de las inteligencias artificiales generativas (IAG) en la educación superior representa un
cambio significativo en la forma en que se concibe el aprendizaje y la enseñanza. Se parte de entender
que las IAG pueden enriquecer los procesos educativos, al tiempo que plantea desafíos éticos y
metodológicos que deben ser abordados por la comunidad académica.

Uno de los enfoques iniciales del artículo es la intersección entre el arte y la tecnología, destacando la
colaboración entre pintores y herramientas tecnológicas para la creación de imágenes. Este proceso
implica tanto la producción visual como un análisis crítico que busca entender las razones detrás de la
construcción de estas herramientas. Los estudiantes son invitados a imaginar objetos tecnológicos
futuros que podrían influir en la educación, fomentando la creatividad y la innovación.

En el ámbito de la literatura, las IAG se utilizan para analizar grandes volúmenes de texto, permitiendo
a estudiantes y profesores descubrir patrones literarios y desarrollar nuevas hipótesis sobre obras
clásicas y contemporáneas. Este uso de la tecnología enriquece el análisis literario e invita a la co-
creación de textos, donde los estudiantes interactúan con la IAG siguiendo pautas y estilos definidos.
Este enfoque promueve un aprendizaje activo y colaborativo, desafiando las nociones tradicionales de
autoría y creatividad. Las IAG pueden facilitar la generación de ideas y preguntas, pero también es
fundamental que los estudiantes aprendan a formular interrogantes genuinos y relevantes.
pág. 10139
La educación tradicional tiende a preparar a los estudiantes para responder preguntas en lugar de crear
nuevas, lo que puede limitar su capacidad de innovación y pensamiento crítico (Lion & Kap, 2024).

Otro punto clave es la tensión entre la oportunidad y la amenaza que representan las IAG en la
educación. Reducir este debate a una dicotomía simplista limita la comprensión de las complejidades
que enfrenta la enseñanza en el contexto actual. En lugar de ver las IAG como una amenaza, se podría
pensar en ellas desde un enfoque que promueva una inmersión profunda en sus posibilidades,
explorando sus implicancias y usos en la educación.

En este sentido, como indican Lion & Kap (2024), la inclusión de las IAG en la educación también
plantea la necesidad de asumir una responsabilidad en la gubernamentalidad algorítmica. Esto implica
un enfoque que enfatice el diálogo, la autonomía y la participación ciudadana. La educación debe ser
un espacio donde se fomente la vida democrática y se reconozcan las implicancias éticas de la
tecnología en la sociedad.

Estos mismos autores plantean una serie de hipótesis sobre el impacto de las IAG en la educación. La
primera sugiere que las IAG representan un cambio de paradigma que atraviesa diversos aspectos de
nuestras vidas, incluyendo lo cultural, político y educativo. La segunda hipótesis plantea que la
integración de las IAG puede interpelar a las democracias, cuestionando las estructuras de poder y
promoviendo una educación más inclusiva y equitativa. La tercera hipótesis desafía el mito del
solucionismo tecnológico, sugiriendo que las IAG deben ser vistas desde un prisma multidimensional
que reconozca tanto sus oportunidades como sus riesgos (Lion & Kap, 2024).

La contribución de la inteligencia artificial al desarrollo de los alumnos en su proceso formativo

La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una herramienta fundamental en el ámbito
educativo, brindando oportunidades excepcionales para la personalización del aprendizaje y preparando
a los estudiantes para un mercado laboral en constante evolución. Su integración en el proceso formativo
de los alumnos no solo facilita la adquisición de conocimientos, sino que también promueve el
desarrollo de competencias clave, esenciales en la sociedad contemporánea.

Uno de los principales beneficios de la IA en la educación es su capacidad para adaptar el aprendizaje
a las necesidades individuales de cada estudiante (Ayuso del Puerto & Gutiérrez Esteban, 2022).
pág. 10140
Mediante algoritmos avanzados, la IA puede analizar el rendimiento académico y las necesidades
particulares de los alumnos, ajustando el contenido y las estrategias pedagógicas en consecuencia. Esta
personalización permite que los estudiantes progresen a su propio ritmo, beneficiándose especialmente
en entornos educativos con niveles de habilidad diversos. Al proporcionar recursos educativos
adaptados, la IA fomenta un aprendizaje más eficaz y significativo, incrementando la motivación y el
compromiso de los estudiantes.

Además, la IA facilita la implementación de proyectos educativos innovadores que estimulan la
creatividad y el pensamiento crítico. Los estudiantes pueden participar en el diseño y desarrollo de
proyectos de IA, aplicando sus conocimientos en contextos prácticos y reales. Esta experiencia
enriquecedora no solo profundiza su comprensión de la materia, sino que también les dota de
habilidades técnicas altamente valoradas en el mercado laboral (Ayuso del Puerto & Gutiérrez Esteban,
2022). La capacidad de trabajar en proyectos de IA fomenta un aprendizaje activo, donde los estudiantes
asumen un rol protagonista en su propio proceso educativo.

La formación inicial universitaria también se ve beneficiada por la IA, ya que los futuros docentes
aprenden a integrar esta tecnología en sus prácticas pedagógicas. Capacitar a los educadores en el uso
de herramientas de IA les habilita para diseñar experiencias de aprendizaje inclusivas y efectivas. Esto
es crucial, considerando el papel fundamental de los docentes en la implementación de la IA en el aula,
garantizando que los estudiantes reciban una educación de calidad optimizada por esta tecnología.

No obstante, la implementación de la IA en la educación presenta ciertos desafíos. Según Ayuso del
Puerto & Gutiérrez Esteban (2022), es imperativo abordar las preocupaciones éticas y de privacidad
relacionadas con el uso de datos de los estudiantes. Asimismo, es esencial asegurar que todos los
alumnos tengan acceso equitativo a las herramientas de IA, evitando la creación de brechas digitales.
La formación continua de los docentes y la revisión de los planes de estudio son vitales para garantizar
que la IA se utilice de manera efectiva y responsable en el contexto educativo.

La inclusión de la inteligencia artificial (IA) en la educación superior representa una oportunidad
transformadora capaz de revolucionar la enseñanza y el aprendizaje. A medida que las nuevas
tecnologías continúan desarrollándose, la educación enfrenta el desafío de adaptarse a estas
innovaciones para preparar a los estudiantes para un futuro cada vez más digital.
pág. 10141
La IA ofrece una amplia gama de potencialidades que pueden mejorar la calidad educativa, personalizar
el aprendizaje y optimizar la gestión institucional.

Además, la IA puede facilitar el acceso a recursos educativos de alta calidad. Plataformas de aprendizaje
impulsadas por IA pueden ofrecer materiales didácticos, tutorías y evaluaciones en tiempo real,
permitiendo a los estudiantes acceder a información y apoyo en cualquier momento y lugar (Zamora
Varela & Mendoza Encinas, 2023). Esto resulta especialmente beneficioso para aquellos que enfrentan
barreras geográficas o económicas, ya que la IA democratiza el acceso a la educación superior,
proporcionando oportunidades a un público más amplio.

Según Zamora Varela & Mendoza Encinas (2023), la implementación de la IA también puede optimizar
la gestión administrativa de las instituciones educativas. Herramientas de análisis de datos permiten a
las universidades identificar tendencias en el rendimiento estudiantil, gestionar recursos de manera
eficiente y mejorar la planificación estratégica. Esto posibilita que las instituciones tomen decisiones
informadas basadas en datos concretos, resultando en una mejor asignación de recursos y una mejora
en la calidad de los servicios ofrecidos.

Otro aspecto relevante es la capacidad de la IA para fomentar la innovación pedagógica. La
incorporación de tecnologías como los chatbots y asistentes virtuales proporciona un respaldo
complementario a los estudiantes, atendiendo sus consultas y orientándolos en su trayectoria educativa.
Asimismo, la IA facilita la creación de entornos de aprendizaje colaborativos, donde los estudiantes
interactúan y trabajan juntos en proyectos, enriqueciendo su experiencia educativa.

La implementación de herramientas de IA también puede optimizar la gestión del tiempo y la
organización del estudio. Asistentes virtuales, por ejemplo, ayudan a los estudiantes a planificar sus
actividades académicas, recordándoles fechas de entrega y sugiriendo recursos relevantes. Esta
capacidad de organización es fundamental para el aprendizaje autónomo, permitiendo a los estudiantes
gestionar su tiempo de manera más efectiva y equilibrar sus responsabilidades académicas con otras
actividades.

Uno de los principales beneficios de la IA en el aprendizaje autónomo es la capacidad de proporcionar
retroalimentación inmediata y personalizada.
pág. 10142
A través de sistemas de corrección automática y análisis de datos, los estudiantes reciben información
sobre su desempeño en tiempo real, identificando áreas de mejora y ajustando sus estrategias de estudio.
Esta retroalimentación fomenta la autoconfianza y promueve un enfoque proactivo hacia el aprendizaje,
permitiendo a los estudiantes establecer metas personales y trabajar hacia su consecución.

La IA facilita la creación de entornos de aprendizaje interactivos y colaborativos. Plataformas de
enseñanza virtual, impulsadas por IA, permiten a los estudiantes participar en actividades síncronas y
asíncronas, fomentando la interacción entre pares y el trabajo en equipo (Menacho Ángeles et al., 2024).
Esta interacción enriquece el proceso de aprendizaje y ayuda a los estudiantes a desarrollar habilidades
sociales y de comunicación, esenciales en el mundo laboral actual.

La analítica del aprendizaje, otro componente clave de la IA, permite a los educadores monitorear el
progreso de los estudiantes y adaptar sus métodos de enseñanza en consecuencia. Al analizar patrones
de comportamiento y rendimiento, los docentes pueden identificar a los estudiantes que requieren apoyo
adicional y ofrecerles recursos específicos, como tutorías personalizadas o grupos de estudio. Esto
mejora el rendimiento académico y contribuye a la autonomía del estudiante, empoderándolo para que
asuma la responsabilidad de su propio aprendizaje.

Sin embargo, la inclusión de la IA en la educación superior no está exenta de desafíos. Es fundamental
abordar cuestiones éticas relacionadas con la privacidad de los datos y la equidad en el acceso a la
tecnología. Las instituciones deben establecer políticas claras que regulen el uso de la IA, garantizando
que se utilice de manera responsable y en beneficio de todos los estudiantes.

La inteligencia artificial tiene el potencial de transformar la educación superior al personalizar el
aprendizaje, facilitar el acceso a recursos, optimizar la gestión institucional y fomentar la innovación
pedagógica. A medida que las instituciones educativas se preparan para integrar estas tecnologías, es
crucial que lo hagan de manera ética y equitativa, asegurando que todos los estudiantes se beneficien
de las oportunidades que la IA puede ofrecer. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la
tecnología y la enseñanza tradicional, creando un entorno educativo que potencie el aprendizaje crítico
y la creatividad en la era digital.
pág. 10143
CONCLUSION

Cómo la Inteligencia Artificial Generativa redefine las aulas híbridas para un aprendizaje
inclusivo y personalizado

La inteligencia artificial generativa (IAG) está transformando el ámbito educativo, especialmente en el
contexto de las aulas híbridas, donde se combinan métodos de enseñanza presenciales y en línea. Este
enfoque permite a los estudiantes aprender a su propio ritmo y promueve un aprendizaje inclusivo y
personalizado, adaptándose a las necesidades individuales de cada alumno. La integración de la IAG en
la educación híbrida ofrece una oportunidad para mejorar la experiencia de aprendizaje, facilitando la
personalización y la interacción, elementos importantes en el proceso educativo.

La educación híbrida, como menciona Marcelo Campi (2023), combina el aprendizaje en línea y
presencial, permitiendo a los estudiantes adaptarse a su propio estilo de aprendizaje (Rama, 2021). Este
modelo se beneficia de la IAG, que tiene la capacidad de analizar datos de rendimiento y estilos de
aprendizaje de los estudiantes en tiempo real. Al hacerlo, la IAG puede ofrecer recomendaciones
específicas, contenido especializado y rutas de aprendizaje adaptadas a cada estudiante, lo que facilita
un aprendizaje más eficiente. Esta personalización es importante, ya que cada estudiante tiene diferentes
fortalezas, debilidades e intereses, y la IAG puede ayudar a identificar y abordar estas diferencias.

Un aspecto destacado de la IAG en el contexto de la educación híbrida es su capacidad para
proporcionar retroalimentación inmediata. Los estudiantes pueden recibir información sobre su
rendimiento en tareas y evaluaciones, lo que les permite identificar sus fortalezas y corregir errores
oportunamente. Esta retroalimentación mejora el aprendizaje y fomenta un ambiente de aprendizaje
dinámico y colaborativo. La IAG puede automatizar la evaluación, permitiendo a los educadores
centrarse en la enseñanza y el apoyo a los estudiantes, en lugar de dedicar tiempo a tareas
administrativas. Según un estudio de Luckin et al. (2016), la retroalimentación personalizada es crucial
para el aprendizaje efectivo, y la IAG puede facilitar este proceso.

Además, la IAG puede facilitar el acceso a recursos educativos en línea, recomendando materiales
basados en los intereses y necesidades de los estudiantes. Esto es relevante en un mundo donde la
información está en constante expansión y los estudiantes pueden sentirse abrumados por la cantidad
de contenido disponible.
pág. 10144
Al utilizar algoritmos de aprendizaje automático, la IAG puede filtrar y presentar recursos relevantes,
mejorando la experiencia de aprendizaje y promoviendo la inclusión al garantizar que todos los
estudiantes tengan acceso a materiales adecuados a sus necesidades. Como señala Siemens (2006), la
personalización del aprendizaje es esencial para abordar la diversidad en el aula, y la IAG puede ser
una herramienta útil en este sentido.

La implementación de chatbots educativos basados en IAG también representa un avance en la
interacción entre estudiantes y tecnología. Estos pueden responder preguntas de manera más natural y
personalizada, permitiendo a los estudiantes interactuar con la tecnología de una manera similar a la
interacción humana. Esta capacidad de respuesta inmediata y personalizada puede beneficiar a
estudiantes que pueden sentirse intimidados al hacer preguntas en un entorno de aula tradicional. Al
proporcionar un espacio seguro para que los estudiantes hagan preguntas y busquen ayuda, los chatbots
pueden fomentar un aprendizaje más inclusivo. Según Gordon Graell (2023), estas herramientas pueden
mejorar la experiencia de aprendizaje al ofrecer apoyo adicional y recursos a los estudiantes.

Sin embargo, es necesario que la implementación de la IAG en las aulas híbridas se realice de manera
ética y responsable. La educación es un proceso social que se beneficia de la presencia y orientación de
educadores profesionales, y por tanto no debe pensarse en términos de reemplazo de los educadores,
sino en términos de complementariedad. La interacción humana sigue siendo esencial en el proceso
educativo, y los educadores deben estar capacitados para utilizar inteligencia artificial de manera
efectiva, asegurando que se mantenga un equilibrio adecuado entre la tecnología y la interacción
humana. Según el informe de la UNESCO (2024), la formación de los educadores en el uso de
tecnologías emergentes es fundamental para garantizar que estas herramientas se utilicen de manera
efectiva y ética en el aula.

Como advierte Daniel Innerarity (2025), el riesgo central de la inteligencia artificial no reside en su
poder técnico, sino en la creciente externalización de decisiones humanas hacia sistemas automatizados,
lo que compromete nuestra capacidad de autodeterminación y la naturaleza deliberativa de la vida
democrática. Desde su enfoque de una teoría crítica de la razón algorítmica, Innerarity subraya que no
basta con dotar de ética a los sistemas automatizados, sino que es necesario cuestionar los supuestos
mismos de la racionalidad técnica que los sostiene.
pág. 10145
En el ámbito educativo, esto implica repensar no sólo el uso pedagógico de las IAG, sino las formas en
que estas tecnologías configuran los procesos de decisión, de evaluación y de representación del
conocimiento. Así, integrar IA en las aulas no debe significar su rendición acrítica a lógicas de eficiencia
o automatismo, sino su rearticulación bajo principios de responsabilidad epistémica, justicia educativa
y deliberación colectiva.

La urgencia de aprovechar el potencial de la IAG en la educación híbrida es evidente. A medida que
avanzamos hacia un futuro donde la tecnología desempeñará un papel más importante en nuestras vidas,
es fundamental que los educadores y las instituciones educativas se preparen para integrar estas
herramientas de manera efectiva. Esta herramienta tiene el potencial de abordar algunos de los desafíos
que enfrenta la educación hoy en día, como la deserción estudiantil y la falta de personalización en el
aprendizaje. Al utilizar inteligencia artificial para analizar datos y predecir el éxito estudiantil, las
instituciones pueden tomar decisiones informadas que ayuden a prevenir la deserción y mejorar el
rendimiento académico. Según un estudio de Heffernan y Heffernan (2014), el uso de datos para
personalizar el aprendizaje puede tener un impacto significativo en el rendimiento de los estudiantes.

Además, la IAG puede contribuir a la creación de un "campus inteligente" (Campi, 2023), donde la
tecnología se utiliza para mejorar la experiencia educativa en todos los niveles. Esto incluye la
automatización de tareas administrativas, la mejora de la comunicación entre estudiantes y educadores,
y la creación de entornos de aprendizaje más interactivos y colaborativos. La implementación por tanto
en este contexto no solo beneficiará a los estudiantes, sino que también permitirá a las instituciones
educativas ser más eficientes en su misión de educar.

La IAG también puede desempeñar un papel importante en la promoción de la equidad en la educación,
al proporcionar recursos y apoyo personalizados puede ayudar a nivelar el campo de juego para
estudiantes de diversos orígenes y habilidades. Esto es relevante en un contexto donde las disparidades
en el acceso a la educación y los recursos son evidentes. Según un estudio de Warschauer y Matuchniak
(2010), la tecnología puede ser una herramienta poderosa para cerrar la brecha educativa, siempre que
se utilice de manera equitativa y accesible.

Es importante abordar las preocupaciones éticas y de privacidad asociadas con el uso de la IAG en la
educación.
pág. 10146
La recopilación y análisis de datos de los estudiantes plantean preguntas sobre la privacidad y la
seguridad de la información. Es esencial que las instituciones educativas implementen políticas claras
y transparentes sobre el uso de datos y la protección de la privacidad de los estudiantes. Desde otra
perspectiva,
los sistemas educativos deben comprender la capacidad de la IAG para invisibilizar las
estructuras de poder que la configuran. En educación, esto obliga a repensar no solo qué hacemos con
la IAG, sino quién decide cómo se entrena, con qué fines y desde qué modelos de conocimiento. Una
alfabetización digital crítica requiere también una alfabetización democrática sobre la tecnología
(Innerarity, 2024).

En conclusión, la inteligencia artificial generativa está redefiniendo las aulas híbridas, ofreciendo un
enfoque más inclusivo y personalizado para el aprendizaje. Al analizar datos de rendimiento y estilos
de aprendizaje, la inteligencia artificial generativa puede proporcionar recomendaciones personalizadas
y retroalimentación inmediata, mejorando la experiencia educativa de los estudiantes. Sin embargo, es
esencial que esta tecnología se implemente de manera ética y responsable, manteniendo un equilibrio
entre la tecnología y la interacción humana. A medida que avanzamos hacia un futuro donde la
tecnología desempeñará un papel más importante en la educación, es fundamental que los educadores
y las instituciones se preparen para aplicar el potencial de la IAG, creando un entorno de aprendizaje
que beneficie a todos los estudiantes. La educación del futuro debe ser inclusiva, equitativa y centrada
en el estudiante, y la inteligencia artificial tiene el potencial de ser una herramienta clave en la
realización de esta visión.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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