pág. 10566
CONSECUENCIAS DE LA RUPTURA
PREMATURA DE MEMBRANAS EN EL
BIENESTAR NEONATAL: ESTUDIO DEL
APGAR Y RESULTADOS NEONATALES
CONSEQUENCES OF PREMATURE RUPTURE OF
MEMBRANES ON NEONATAL WELL-BEING: STUDY OF
APGAR SCORE AND NEONATAL OUTCOMES
Aldo David Guzmán Soria
Investigador Independiente, Ecuador
pág. 10567
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i4.19611
Consecuencias de la Ruptura Prematura de Membranas en el Bienestar
Neonatal: Estudio del Apgar y Resultados Neonatales
Aldo David Guzmán Soria
1
aldoguzmansoria1993@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-2277-9619
Investigador Independiente
Ecuador
RESUMEN
El objetivo de esta investigación fue determinar las consecuencias de la ruptura prematura de membranas
(RPM) en el bienestar neonatal. La investigación tuvo un enfoque cuantitativo con análisis descriptivo
e inferencial. El diseño utilizado fue observacional y transversal. La población de estudio estuvo
conformada por gestantes atendidas en el año 2024 en un hospital de tercer nivel de la ciudad de
Guayaquil, Ecuador. Se trabajó con un grupo de 82 gestantes con edades comprendidas entre los 19 y
42 años, todas cursando embarazos únicos a término (37 a 40 semanas) y con diagnóstico de ruptura
prematura de membranas. El 35 % de las pacientes fue primigesta y el 65 % multigesta. El registro
cardiotocográfico fue normal en el 92,7 % de los pacientes y anormal en el 7,3 %. El rango de la edad
gestacional de las pacientes fue de 37 a 40 semanas, y la principal vía de nacimiento fue el parto vaginal.
La mayoría de las gestantes tuvo un peso adecuado para la edad gestacional, y un registro
cardiotocográfico anormal se relacionó con Apgar bajo.
Palabras clave: ruptura prematura de membranas, bienestar neonatal, Apgar
1
Autor principal
Correspondencia: aldoguzmansoria1993@gmail.com
pág. 10568
Consequences of Premature Rupture of Membranes on Neonatal Well-
being: Study of Apgar Score and Neonatal Outcomes
ABSTRACT
The objective of this study was to determine the consequences of premature rupture of membranes
(PROM) on neonatal well-being. The research used a quantitative approach with descriptive and
inferential analysis. The design was observational and cross-sectional. The study population consisted
of pregnant women treated in 2024 at a tertiary care hospital in Guayaquil, Ecuador. The study group
included 82 pregnant women between the ages of 19 and 42, all with full-term singleton pregnancies
(37 to 40 weeks) and diagnosed with PROM. 35% of the patients were primigravidae, and 65% were
multimigrated. The cardiotocographic record was normal in 92.7% of patients and abnormal in 7.3%.
The gestational age range of the patients was 37 to 40 weeks, and the primary mode of delivery was
vaginal delivery. Most pregnant women had an adequate weight for gestational age, and an abnormal
cardiotocographic record was associated with a low Apgar score.
Keywords: premature rupture of membranes, neonatal well-being, Apgar
Artículo recibido 07 agosto 2025
Aceptado para publicación: 11 septiembre 2025
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INTRODUCCN
El líquido amniótico cambia durante el embarazo y contiene nutrientes y factores de crecimiento que
ayudan al proceso de crecimiento fetal y a la amortiguación mecánica del feto. También contiene
componentes antimicrobianos que ayudan a proteger al feto de enfermedades. El líquido amniótico se
forma a partir del plasma materno; sin embargo, en la segunda mitad del embarazo, la micción fetal y la
capacidad de deglutir el líquido amniótico permiten mantener su volumen (Roubelakis et al., 2012).
Se han descrito vías relacionadas con la producción del líquido amniótico, como la excreción de orina
fetal, la secreción de fluidos pulmonares, orales, traqueales y nasales. También la absorción de líquido
amniótico mediante la deglución fetal y las vías que permiten la transferencia de líquidos y solutos a
través de la membrana amniótica (Roubelakis et al., 2012).
El oligohidramnios puede causar un aumento en las cesáreas, sufrimiento fetal y un puntaje de Apgar
bajo, mientras que el polihidramnios puede aumentar el riesgo de partos prematuros, anomalías en el
desarrollo y bajo peso al nacer. Las principales causas de polihidramnios suelen ser diabetes materna,
trastornos genéticos y anemia fetal. Usualmente, el líquido amniótico se mide evaluando el índice de
líquido amniótico (ILA) y el diámetro de bolsa mayor (SFD). Se considera oligohidramnios cuando el
ILA es menor de 5 cm y polihidramnios cuando el ILA es mayor de 24 cm (Cho et al., 2021).
Los trastornos del líquido amniótico pueden llevar a la asfixia perinatal donde se comprende un estado
de privación de oxígeno con afectación del intercambio gaseoso. Para su diagnóstico, se deben establecer
una puntuación de Apgar menor a 5 a los 5 minutos, acidosis metabólica, evidencia en estudios de
imagen de lesión aguda e insuficiencia orgánica múltiple (Salvo et al., 2007).
La sangre oxigenada ingresa al feto por la vena umbilical, atravesando el ductus venoso y llegando al
corazón (Moreno et al., 2024).
La sangre que tiene poco oxígeno pasa a la parte derecha del corazón, se dirige al tronco pulmonar y se
desvía por el conducto arterioso hacia la aorta distal. De esta forma, regresa a la placenta mediante las
arterias umbilicales. El intercambio de gases puede verse afectado antes, durante y después del parto.
Las principales causas de asfixia perinatal están relacionadas con diabetes, preeclampsia e hipertensión,
las cuales alteran la vasculatura placentaria y disminuyen el flujo sanguíneo. Asimismo, la hipotensión
puede afectar la circulación fetal, y las causas más comunes son la medicación y las enfermedades
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maternas. Entre las causas placentarias se encuentran la hemorragia, la corioamnionitis y la inflamación
(Moreno et al., 2024).
El cordón umbilical se puede comprimir y afectar la circulación fetal. La interrupción del flujo sanguíneo
inicia cambios adaptativos en el feto, los cuales están relacionados de manera circulatoria y no
circulatoria (Murlewska et al., 2023).
Los cambios circulatorios causan una redistribución del gasto cardíaco hacia los órganos más
importantes, mientras que los no circulatorios tienen el objetivo de preservar la viabilidad celular. Los
quimiorreceptores de la arteria carótida detectan la hipoxemia, la cual causa la liberación de
catecolaminas, lo que ocasiona vasoconstricción periférica y centralización del flujo sanguíneo
(Sutovska et al., 2022).
Los riesgos relacionados con la ruptura prematura de membranas (RPM) son la corioamnionitis y el
desprendimiento prematuro de placenta normoinserta. El período de latencia de la ruptura prematura de
membranas a término se define como el intervalo que transcurre desde la RPM hasta el inicio de las
contracciones uterinas, produciéndose generalmente el parto a las 24 horas. La RPM a término se asocia
con la presencia de contracciones uterinas y con el debilitamiento de las membranas ovulares (Araujo-
Vargas et al., 2024).
El diagnóstico se basa en la evidencia de salida de líquido amniótico a través de los genitales externos;
sin embargo, cuando este se dificulta, pueden emplearse pruebas complementarias como la
determinación del pH vaginal, en la cual el líquido amniótico presenta un valor cercano a 7.4 en contraste
con el pH vaginal de aproximadamente 4, de modo que un resultado alcalino puede ser indicio de líquido
amniótico en la cavidad vaginal. También se puede recurrir a la cristalografía, que consiste en detectar
un patrón de arborización producido por la presencia de cloruro de sodio en el líquido amniótico, así
como a la evaluación ecográfica, que permite demostrar la presencia de oligohidramnios previamente
inexistente (Araujo-Vargas et al., 2024).
La prueba de Apgar evalúa el estado del neonato después de su nacimiento y consiste en la valoración
de cinco parámetros: color, frecuencia cardíaca, reflejos, tono muscular y respiración. Este método
permite identificar signos como cianosis, depresión respiratoria, hipotonía, bradicardia y alteraciones en
la perfusión. Cada parámetro se califica con un puntaje de 0, 1 o 2, y la suma total se registra al primer
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y quinto minuto de vida. Una puntuación entre 7 y 10 se considera normal, de 4 a 6 indica un estado
moderadamente deprimido y de 0 a 3 corresponde a un puntaje bajo. Cuando a los 5 minutos se obtiene
un Apgar bajo, este puede asociarse con un mayor riesgo de mortalidad neonatal y de parálisis cerebral
(Simon et al., 2017).
Un estudio realizado por Daniel et al. encontró que las gestantes con antecedentes de RPM tienen mayor
probabilidad de sufrir resultados adversos. Las causas estarían relacionadas con antecedentes de cuello
uterino corto e infecciones vaginales. Las gestantes con enfermedades de transmisión sexual tienen
mayor probabilidad de presentar RPM, debido a que los agentes etiológicos pueden ascender al cuello
uterino y liberar mediadores inflamatorios que debilitan las membranas amnióticas, ocasionando su
futura ruptura. Edades mayores de 37 años y edades gestacionales de 37 a 39 semanas también se
encuentran asociadas a RPM, con complicaciones como sepsis puerperal, anemia, amnionitis y
complicaciones fetales como hipoglucemia, sepsis neonatal y dificultades respiratorias (Daniel et al.,
2023).
El objetivo de esta investigación fue determinar las consecuencias de la ruptura prematura de membranas
(RPM) en el bienestar neonatal. Como hipótesis, se plantea que los antecedentes maternos están
relacionados con la presencia de RPM a término y que un registro cardiotocográfico (RCTG) patológico
puede predecir un resultado neonatal desfavorable, lo que permitiría una intervención oportuna para
reducir complicaciones neonatales.
METODOLOGÍA
La investigación tuvo un enfoque cuantitativo con análisis descriptivo e inferencial. El tipo de
investigación fue descriptivo. El diseño utilizado fue observacional y transversal, ya que los datos se
recolectaron en un único momento durante el año 2024. La población de estudio estuvo conformada por
gestantes atendidas en un hospital de tercer nivel de la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Se trabajó con un
grupo de 82 gestantes con edades comprendidas entre los 19 y 42 años, todas las pacientes cursando con
embarazos únicos a término (37 a 40 semanas) y con diagnóstico de ruptura prematura de membranas a
término. Se excluyeron los embarazos múltiples, las pacientes con enfermedades crónicas, así como
aquellas con antecedentes de preeclampsia, infecciones maternas activas, malformaciones congénitas,
restricción del crecimiento intrauterino, sufrimiento fetal agudo o cesáreas programadas por causas
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distintas a la ruptura de membranas. La recolección de la información se realizó mediante la revisión de
historias clínicas y se utiliun formulario de preguntas en el que se registraron las variables de interés:
edad materna, número de embarazos previos, edad gestacional, registro cardiotocográfico, vía de
nacimiento, peso fetal y puntaje de Apgar. Los datos recolectados fueron procesados y resumidos con
técnicas de estadística descriptiva e inferencial, lo que permitió caracterizar las principales variables
maternas y neonatales en la población estudiada. En cuanto a las consideraciones éticas, el acceso a la
información se realizó con autorización del hospital, garantizando la confidencialidad de los pacientes.
RESULTADOS
Se analizaron 82 mujeres que fueron atendidas en el área de ginecología y se encontró que la edad
mínima de las gestantes fue de 19 años, lo que demuestra que hay pacientes jóvenes que pueden tener
R.P.M. Además, se encontró que la edad máxima fue de 42 años, demostrando que las pacientes añosas
también pueden presentar R.P.M (Tabla:1).
Tabla 1: Edad materna
Edad
Resultados
Promedio
26 años
Mínimo
19 años
Máximo
42 años
En relación con el número de embarazos se encontró que el 35.4 % de las gestantes fueron primigesta.
Por otro lado, se encontró que el 64.6 % de las gestantes eran multigesta (Tabla: 2)
Tabla 2: Número de embarazos
Embarazos
Suma
Porcentaje
Primigesta
29
35.4 %
Multigesta
53
64.6 %
Total
82
100 %
Se analizaron los registros cardiotocográficos y se encontró que el 92.7 % de las gestantes presentaron
un examen normal. Por otro lado, el 7.3 % de las pacientes registraron un registro cardiotocográfico
patológico. Estos resultados permiten evaluar el número de gestantes que puedan presentar signos
clínicos de sufrimiento fetal agudo (Tabla: 3)
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Tabla 3: Registro cardiotocográfico
Registro cardiotocográfico
Porcentaje
Normal.
92.7 %
Patológico.
7.3 %
Total.
100 %
Se evidenció que el promedio de las semanas de gestación fue de 37 semanas y la mayor fue de 40
semanas. Estos resultados evidencian que todas las gestantes con RPM tenían un embarazo a término
(Tabla: 4).
Tabla 4: Semanas de Gestación
Edad
RESULTADOS
Promedio
37 semanas de gestación
Mínimo
37 semanas de gestación
Máximo
40 semanas de gestación
En relación con la vía de nacimiento, se encontraron 81.7 % de pacientes que tuvieron un parto vaginal,
mientras que el 18.3 % tuvieron una cesárea. Estos resultados demuestran un mayor número de partos
en este grupo de gestantes (Tabla: 5).
Tabla 5: Vía de nacimiento
Vía de nacimiento
Suma
Porcentaje
Vaginal
67
81.7 %
Cesárea
15
18.3 %
Total
82
100 %
Se analizó el peso fetal de los recién nacidos y se observó que el 96.3 % de los neonatos presentaron un
peso adecuado para la edad gestacional, mientras que el 3.7 % fueron pequeños para la edad gestacional.
Estos resultados muestran que la mayoría de los recién nacidos presentaron un peso adecuado para la
edad gestacional (Tabla: 6).
Tabla 6: Peso Fetal
Peso fetal
Suma
Porcentaje
Adecuado para edad gestacional
79
96.3 %
Pequeño para edad gestacional
3
3.7 %
total
82
100 %
pág. 10574
Se evaluó los registros cardiotocográficos (RCTG) de 82 neonatos que fueron clasificados como
normales (n: 76) y patológicos (n:6). Al minuto el 97 % de los neonatos con RCTG normal presentaron
un APGAR normal (7-10) mientras que el 3 % de los neonatos con RCTG patológico presentaron
depresión neonatal (Tabla:7).
Tabla 7: RCTG / Apgar
RCTG /
Apgar
Normal
(7-10)
Depresión
(4-10)
Total
%
Normal
%
Depresión
Chi-
cuadrado
p-valor
Al minuto
49.33
p<0.001
Normal
(RCTG)
74
2
76
97.4%
2.6%
Patológico
(RCTG)
0
6
6
0%
100%
Total
74
8
82
90.2%
9.8%
A los 5
minutos
45.36
p < 0.001
Normal
(RCTG)
80
0
80
100%
0%
Patológico
(RCTG)
0
2
2
0%
100%
Total
80
2
82
97.6%
2.4%
DISCUSIÓN
Conocer las complicaciones neonatales de la RPM a término es un paso muy importante para
comprender las implicaciones que puede tener esta condición en embarazos a término y determinar si
puede causar sufrimiento fetal agudo debido a los cambios relacionados con la pérdida de líquido
amniótico. Por lo tanto, la edad de las pacientes estuvo entre 19 y 42 años, con un promedio de 26 años.
Estudios realizados por Wahabi et al. demostraron una relación entre la edad y la RPM, evidenciando
que embarazadas menores de 35 años pueden presentar mayor incidencia de RPM. Resultados similares
se encontraron en este estudio, lo que demuestra una asociación entre la edad y la RPM (Wahabi et al.,
2024). Estudios realizados por Jiang et al. encontraron que las multíparas tenían más probabilidad de
sufrir RPM. Resultados similares se encontraron en este estudio, donde se asocia la multiparidad a
cambios en el útero y cuello uterino, fragilidad de las membranas ovulares, infecciones vaginales y
urinarias, y patologías que se relacionan con el incremento del volumen uterino (Jiang et al., 2025).
Estudios realizados por Endale et al. quienes revisaron la duración de la RPM y su latencia, asociaron
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resultados maternos desfavorables, siendo las gestantes con RPM mayor de 12 horas las que presentaron
más complicaciones que aquellas con menos de 12 horas (Endale et al., 2016). Estudios realizados por
Miranda et al. demostraron que un registro cardiotocográfico normal puede conducir a un nacimiento
por vía vaginal sin necesidad de cesárea. Aunque en este estudio un porcentaje significativo de pacientes
con RPM tuvo su parto por vía cesárea, esto demuestra que la RPM, aunque con un registro
cardiotocográfico normal, puede llevar a una cesárea. Se deben considerar otros parámetros como: el
tiempo de RPM y las complicaciones intraparto (Miranda Palacios, 2017). El peso fetal fue normal para
la edad gestacional en el 96,3 % de los embarazos, lo que demuestra que la mayoría de los neonatos con
RPM a término presentaron un peso adecuado para la edad gestacional. Estudios realizados por Endale
et al. demostraron que el peso fetal menor a 2.500 gramos está relacionado con una mortalidad neonatal
elevada, especialmente durante el primer mes de vida. También encontraron que los neonatos con bajo
peso al nacer que ingresan a la UCI tenían mayor probabilidad de presentar resultados neonatales
desfavorables (Endale et al., 2016). Nuestros resultados muestran que un RCTG patológico se relaciona
de forma estadísticamente significativa con depresión neonatal al minuto y a los cinco minutos. Todos
los neonatos con RCTG patológico presentaron APGAR bajo mientras que los neonatos con RCTG
normal presentaron un APGAR normal. De esta forma se puede concluir que el RCTG puede ser un
buen predictor de depresión neonatal permitiendo así el uso de una técnica adecuada para ser utilizada
en la sala de parto con la finalidad de detectar sufrimiento fetal agudo. Estudios realizados por Nabiyal
et al. analizaron el RCTG, la acidemia y los puntajes de Apgar durante el ingreso, la RPM y antes del
parto. Los resultados indican que no hubo una diferencia significativa en el RCTG, la acidemia y los
puntajes de Apgar. Durante la RPM se asoció un RCTG anómalo con acidemia y Apgar fetal bajo al
minuto y a los cinco minutos, lo que demuestra que, si durante el parto y la RPM se encuentra un RCTG
patológico, es posible detectar un Apgar alterado, evidenciando compromiso fetal. Por lo tanto, un
RCTG realizado durante el trabajo de parto y la RPM puede ser predictor de Apgar bajo, convirtiéndose
en una herramienta idónea para detectar resultados neonatales adversos (Nabiyal et a., 2025).
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CONCLUSIONES
La ruptura prematura de membranas se asocia con edades maternas jóvenes y avanzadas, así como con
multigetas y vías de nacimiento vaginal. Los neonatos con RCTG normales presentaron un Apgar
normal, mientras que un porcentaje menor presentó un RCTG patológico y Apgar bajo. La mayoría de
los neonatos presentó un peso adecuado para la edad gestacional.
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