pág. 12997
TERAPIAS DIRIGIDAS EN PSORIASIS:
AVANCES CLÍNICOS Y DESAFÍOS EN LA
MEDICINA PERSONALIZADA

TARGETED THERAPIES IN PSORIASIS: CLINICAL ADVANCES AND

CHALLENGES IN PERSONALIZED MEDICINE

María Angélica Mosquera Romero

Médico General, Universidad Santiago de Cali (Colombia)

Juana Valentina Llanten Burgos

Médico general, universidad Santiago de Cali (Colombia)

Sergio Alejandro Tasco Múnera

Médico general, Universidad de La Sabana, Chia (Colombia)

Jesus Camilo Velez

Médico General, Pontificia Universidad Javeriana Cali (Colombia)

Marianella Insandará Paz

Médico General, Pontificia Universidad Javeriana Cali (Colombia)

Daniela Fernanda Pérez Mantilla

Médica general, Universidad El Bosque, Bogotá (Colombia)
pág. 12998
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i5.20524
Terapias Dirigidas en Psoriasis: Avances Clínicos y Desafíos en la Medicina
Personalizada

María Angélica Mosquera Romero
1
https://orcid.org/0009-0004-3255-2309

Médico General, Universidad Santiago de Cali
(Colombia)

Juana Valentina Llanten Burgos

Juanallantenb@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-1152-6839

Médico general, universidad Santiago de Cali
(Colombia)

Sergio Alejandro Tasco Múnera

Sergiotamu@unisabana.edu.co

https://orcid.org/0009-0001-9677-9877

Médico general, Universidad de La Sabana,
Chia (Colombia).

Jesus Camilo Velez

jesusvelezcamilo@gmail.com

https://orcid.org/0009-0000-9984-8527

Médico General, Pontificia Universidad
Javeriana Cali (Colombia).

Marianella Insandará Paz

marianellainsandara@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-8958-2291

Médico General, Pontificia Universidad
Javeriana Cali (Colombia).

Daniela Fernanda Pérez Mantilla

perezmantilladaniela@gmail.com

https://orcid.org/0000-0003-0057-2079

Médica general, Universidad El Bosque, Bogotá
(Colombia)

RESUMEN

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, inmunomediada y multisistémica que afecta entre
el 2 y 3% de la población mundial. En las últimas dos décadas, el conocimiento de las vías
inmunológicas implicadas, especialmente el eje IL-23/Th17, ha permitido el desarrollo de terapias
dirigidas que transformaron el tratamiento clínico de la enfermedad. Este artículo presenta una revisión
narrativa de la evidencia publicada entre 2020 y 2025 sobre las terapias biológicas y moléculas pequeñas
empleadas en psoriasis moderada y grave. Se analizaron las principales clases terapéuticas anti-TNF-
α, anti-IL-12/23, anti-IL-17, anti-IL-23 y moduladores orales como apremilast y deucravacitinib
evaluando su eficacia, seguridad y aplicabilidad clínica. Los resultados indican que los fármacos anti-
IL-17 y anti-IL-23 ofrecen las tasas más altas de respuesta clínica sostenida (PASI-90 > 70%), con
excelente perfil de seguridad y mejoría significativa en la calidad de vida. Sin embargo, los altos costos
y la inequidad en el acceso limitan su disponibilidad en países latinoamericanos. La integración de
biomarcadores, inteligencia artificial y medicina de precisión permitirá optimizar la selección
terapéutica y reducir la brecha de acceso. Se concluye que las terapias dirigidas representan un cambio
de paradigma hacia un manejo personalizado, eficaz y seguro de la psoriasis, con implicaciones éticas
y de equidad que requieren políticas sanitarias inclusivas.

Palabras clave: psoriasis; terapias dirigidas; biológicos; medicina personalizada; inmunología clínica

1
Autor principal
Correspondencia:
Juanallantenb@gmail.com
pág. 12999
Targeted Therapies in Psoriasis: Clinical Advances and Challenges in

Personalized Medicine

ABSTRACT

Psoriasis is a chronic, immune
-mediated, systemic inflammatory disease affecting 23% of the global
population. Over the past two decades, advances in immunopathogenesis
particularly the IL-23/Th17
axis
have enabled the development of targeted biologic and small-molecule therapies that have
revolutionized its clinical management. This narrative review synthesizes current evidence (2020
2025)
on major therapeutic classes, including anti
-TNF-α, anti-IL-12/23, anti-IL-17, anti-IL-23, and oral small
molecules s
uch as apremilast and deucravacitinib, focusing on efficacy, safety, and real-world
applicability.
Findings show that anti-IL-17 and anti-IL-23 agents achieve the highest sustained clinical
responses (PASI
-90 > 70%) with excellent safety and significant improvement in quality of life.
Nevertheless, high costs and inequitable access restrict availability
across Latin America. The
integration of predictive biomarkers, artificial intelligence, and precision medicine strategies is expected

to optimize patient
-specific therapy and reduce access disparities. Targeted therapies thus represent a
paradigm shift toward effective, safe, and personalized psoriasis care, demanding equitable health

policies to ensure universal access.

Keywords:
psoriasis; targeted therapy; biologics; personalized medicine; clinical immunology
Artículo recibido 18 setiembre 2025

Aceptado para publicación: 05 octubre 2025
pág. 13000
INTRODUCCIÓN

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, crónica, no transmisible, mediada inmunológicamente, que
afecta la piel, las articulaciones y, en muchos casos, múltiples órganos sistémicos. Se caracteriza
clínicamente por la aparición de placas eritematoescamosas bien delimitadas, cubiertas por una
descamación blanquecina o plateada, que suelen localizarse en cuero cabelludo, codos, rodillas y región
lumbosacra. A nivel histopatológico, se observa hiperplasia epidérmica, angiogénesis dérmica y una
intensa infiltración de células T activadas, neutrófilos y células dendríticas (Armstrong y Read, 2020).
Su prevalencia global oscila entre el 2 y el 3% de la población, con importantes variaciones geográficas
y raciales; siendo más frecuente en poblaciones del norte de Europa y América del Norte, y menos
común en Asia y África (Greb et al., 2016).

Durante décadas, la psoriasis fue considerada una enfermedad exclusivamente cutánea. Sin embargo, la
evidencia científica acumulada desde finales del siglo XX demostró que se trata de una condición
multisistémica asociada con un estado inflamatorio crónico de bajo grado. Este estado inflamatorio se
asocia con comorbilidades metabólicas y cardiovasculares, como obesidad, diabetes mellitus tipo 2,
dislipidemia, hipertensión arterial, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular aterosclerótica
(Gelfand et al., 2021). Además, se han descrito alteraciones neuropsiquiátricas como depresión, ansiedad
y deterioro cognitivo, así como un aumento del riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal y artritis
psoriásica. Por tanto, la psoriasis es hoy entendida como un desorden inflamatorio sistémico complejo,
con un profundo impacto en la calidad de vida de los pacientes.

El impacto psicosocial de la psoriasis es considerable. Las lesiones visibles, el prurito persistente, la
descamación constante y la incomodidad física afectan la autoimagen y la autoestima, generando
estigmatización, aislamiento social y, en muchos casos, desempleo o dificultades laborales (Radtke et
al., 2020). De hecho, diversos estudios han mostrado que la calidad de vida de los pacientes con psoriasis
moderada o grave puede ser tan limitada como la de personas con enfermedades crónicas incapacitantes,
como la diabetes o la insuficiencia cardíaca. Por ello, el abordaje terapéutico no solo debe centrarse en
la remisión clínica de las lesiones cutáneas, sino también en la restauración integral del bienestar físico,
psicológico y social del individuo.
pág. 13001
Fisiopatología y bases inmunológicas de la psoriasis

La comprensión de los mecanismos inmunopatogénicos de la psoriasis ha evolucionado drásticamente
en las últimas dos décadas. Hoy se reconoce que la activación anómala del sistema inmunitario
adaptativo, particularmente de los linfocitos T colaboradores tipo 1 (Th1) y tipo 17 (Th17), desempeña
un papel central en la patogénesis de la enfermedad. El eje IL-23/IL-17 se ha consolidado como la vía
inflamatoria dominante en la psoriasis, promoviendo la producción de citoquinas proinflamatorias como
IL-17A, IL-17F, IL-22, TNF-α y IFN-γ, que inducen la proliferación de queratinocitos y la amplificación
del proceso inflamatorio cutáneo (Lowes et al., 2019).

En individuos genéticamente predispuestos, factores ambientales y epigenéticos como infecciones,
estrés, obesidad, tabaquismo y ciertos medicamentos (litio, betabloqueantes, interferón,
antimaláricos) pueden desencadenar una respuesta inmune desregulada. Esta respuesta conduce a una
activación exagerada de células dendríticas plasmocitoides y mieloides, que liberan IL-12 e IL-23,
promoviendo la diferenciación de linfocitos Th1 y Th17. Los queratinocitos, a su vez, actúan como
células inmunes no convencionales, liberando quimioquinas (CXCL1, CXCL8, CCL20) que perpetúan
el ciclo inflamatorio (Nestle et al., 2009).

Esta compleja red de interacciones celulares y moleculares convierte a la psoriasis en un modelo
paradigmático de enfermedad inflamatoria mediada por citoquinas. La identificación de las vías de
señalización implicadas particularmente TNF-α, IL-17 e IL-23 ha permitido el desarrollo de
terapias biológicas altamente específicas, marcando el inicio de una nueva era terapéutica basada en la
medicina dirigida y personalizada.

Evolución terapéutica: del control sintomático a la inmunomodulación selectiva

Hasta la década de 1990, el tratamiento de la psoriasis se limitaba a terapias tópicas (corticoides,
análogos de la vitamina D, alquitrán, retinoides), fototerapia (UVB, PUVA) y agentes sistémicos
tradicionales (metotrexato, ciclosporina, acitretina). Aunque efectivos en muchos casos, estos
tratamientos presentaban limitaciones significativas relacionadas con la toxicidad hepática, renal y
hematológica, así como con la pérdida progresiva de eficacia (Mrowietz et al., 2019).

El advenimiento de las terapias biológicas a inicios del siglo XXI transformó radicalmente este
panorama. Los agentes biológicos son proteínas recombinantes que actúan sobre moléculas específicas
pág. 13002
del sistema inmunitario, bloqueando citoquinas clave o sus receptores, lo que permite una inhibición
selectiva de la inflamación con menos efectos secundarios sistémicos. Los primeros fármacos biológicos
aprobados fueron los anti-TNF-α (etanercept, infliximab, adalimumab), seguidos de los anti-IL-12/23
(ustekinumab), anti-IL-17 (secukinumab, ixekizumab, brodalumab) y anti-IL-23 (guselkumab,
risankizumab, tildrakizumab). En los últimos años, se han incorporado moléculas pequeñas orales, como
apremilast (inhibidor de PDE4) y deucravacitinib (inhibidor selectivo de TYK2), que amplían el
espectro terapéutico (Langley et al., 2022).

Estos tratamientos han demostrado tasas de respuesta clínica significativas, con proporciones crecientes
de pacientes alcanzando PASI-75, PASI-90 e incluso PASI-100, es decir, remisiones parciales o
completas de las lesiones. Además, han mostrado mejorar sustancialmente la calidad de vida y reducir
las hospitalizaciones por brotes severos (Greb et al., 2016; Blauvelt et al., 2021).

La medicina personalizada en psoriasis: un nuevo paradigma

La introducción de terapias dirigidas ha impulsado el concepto de medicina personalizada, que busca
adaptar el tratamiento a las características genéticas, inmunológicas y clínicas de cada paciente. La
variabilidad en la respuesta a los tratamientos biológicos sugiere que factores como el perfil genético
(polimorfismos en genes como IL23R, TNFAIP3, HLA-Cw6), el microbioma cutáneo, la obesidad o el
tabaquismo influyen en la eficacia terapéutica (Talamonti et al., 2021).

La identificación de biomarcadores predictivos de respuesta terapéutica es uno de los principales retos
de la dermatología moderna. Marcadores séricos (IL-17A, IL-22, CRP, leptina), genómicos y
transcriptómicos se están evaluando para optimizar la selección de fármacos y predecir la respuesta
clínica. En este sentido, la inteligencia artificial y los modelos de aprendizaje automático están
comenzando a integrarse en la práctica clínica para analizar grandes volúmenes de datos (big data) y
generar modelos predictivos de respuesta (Egeberg et al., 2023).

No obstante, la implementación de la medicina personalizada en psoriasis enfrenta desafíos
significativos en países de ingresos medios y bajos, donde las limitaciones presupuestarias, la falta de
acceso a medicamentos biológicos y la escasez de centros de referencia dificultan su aplicación (Sánchez
et al., 2022). En América Latina, la desigualdad en el acceso a terapias biológicas sigue siendo marcada,
pág. 13003
y en muchos sistemas de salud pública su disponibilidad es restringida. Por ello, la equidad en el acceso
a terapias innovadoras constituye no solo un desafío clínico, sino también ético y social.

Objetivo del estudio

El presente artículo tiene como propósito realizar una revisión narrativa actualizada sobre las terapias
dirigidas en psoriasis, describiendo sus principales mecanismos de acción, eficacia clínica, perfil de
seguridad y desafíos en su implementación dentro del paradigma de la medicina personalizada.
Asimismo, se busca reflexionar sobre el impacto de estas terapias en la calidad de vida de los pacientes
y los retos que enfrentan los sistemas sanitarios, particularmente en América Latina, para garantizar su
accesibilidad y sostenibilidad.

METODOLOGÍA

Esta revisión narrativa se desarrolló entre junio y octubre de 2025, con el objetivo de sintetizar la
evidencia más reciente sobre las terapias dirigidas en psoriasis. Se siguieron los lineamientos de la
narrative review methodology descrita por Ferrari (2015) y adaptada al ámbito biomédico, priorizando
la exhaustividad en la búsqueda bibliográfica y la integración crítica de hallazgos clínicos relevantes.

Fuentes de información

Se consultaron bases de datos biomédicas internacionales de alto impacto: PubMed/MEDLINE, Scopus,
ScienceDirect y Cochrane Library. La búsqueda incluyó artículos publicados entre enero de 2020 y
septiembre de 2025, tanto en inglés como en español. Para garantizar representatividad, se incluyeron
también guías de práctica clínica de sociedades dermatológicas reconocidas, como la American
Academy of Dermatology (AAD), la European Academy of Dermatology and Venereology (EADV) y la
Latin American Psoriasis Network (LAPN).

Estrategia de búsqueda

Se utilizaron combinaciones de términos MeSH y palabras clave libres: (psoriasis) AND (biologic
therapy OR targeted therapy OR anti-TNF OR anti-IL-17 OR anti-IL-23 OR small molecules OR JAK
inhibitors OR personalized medicine OR Latin America). Se emplearon operadores booleanos
(AND/OR) y filtros por tipo de estudio (ensayos clínicos fase IIIV, revisiones sistemáticas, metaanálisis
y guías clínicas).
pág. 13004
Criterios de inclusión y exclusión

Criterios de inclusión:

Estudios clínicos con población adulta diagnosticada con psoriasis en placas moderada o grave.
Ensayos clínicos controlados o revisiones que evaluaran eficacia y seguridad de terapias
dirigidas.

Publicaciones revisadas por pares, con datos cuantitativos de resultados clínicos (PASI-
75/90/100, DLQI, BSA).

Criterios de exclusión:

Estudios en modelos animales o in vitro.
Artículos sin disponibilidad de texto completo.
Informes duplicados o revisiones no revisadas por pares.
Evaluación de la calidad de la evidencia

Los artículos seleccionados fueron analizados según los criterios GRADE modificados (Guyatt et al.,
2011), evaluando consistencia, precisión, aplicabilidad y riesgo de sesgo. Las revisiones sistemáticas se
ponderaron con mayor peso, seguidas de ensayos clínicos aleatorizados (ECA). Los resultados se
organizaron en tablas comparativas según clase terapéutica y mecanismo de acción.

RESULTADOS

La revisión integró 92 artículos, de los cuales 45 fueron ensayos clínicos fase III/IV, 20 metaanálisis, 17
revisiones sistemáticas y 10 guías clínicas internacionales. Los hallazgos confirman una evolución
progresiva de la eficacia y seguridad de las terapias dirigidas frente a los tratamientos convencionales,
consolidando el papel de los biológicos como primera línea en psoriasis moderada-grave.

1. Terapias anti-TNF-α

Los inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) fueron los primeros biológicos aprobados
para la psoriasis y continúan siendo referencia terapéutica. Entre ellos destacan etanercept, infliximab y
adalimumab, aprobados entre 2002 y 2008.

Mecanismo de acción: bloquean la unión del TNF-α a sus receptores p55 y p75, reduciendo la activación
de linfocitos T, la producción de IL-1 e IL-6 y la expresión de moléculas de adhesión endotelial.
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Evidencia clínica

Etanercept: estudios fase III (Leonardi et al., 2003) reportaron tasas de respuesta PASI-75 ≈ 49
56% a la semana 12.

Infliximab: mostró respuestas rápidas (PASI-75 ≈ 80% a semana 10), con eficacia sostenida a
largo plazo (Reich et al., 2005).

Adalimumab: alcanzó PASI-75 ≈ 70% y PASI-90 ≈ 45% en 16 semanas (Menter et al., 2008).
Perfil de seguridad: reacciones en el sitio de inyección, infecciones respiratorias leves y, en raros casos,
reactivación de tuberculosis o hepatitis B.

Ventajas: eficacia comprobada, amplia experiencia clínica y costo decreciente por biosimilares.

Limitaciones: pérdida secundaria de respuesta (anti-drug antibodies), necesidad de cribado para
infecciones y eficacia reducida en algunos fenotipos.

Terapias anti-IL-12/23 (Ustekinumab)

El anticuerpo monoclonal ustekinumab fue el primero en dirigirse específicamente contra la subunidad
p40 compartida por IL-12 y IL-23, interfiriendo tanto en la vía Th1 como Th17.

Evidencia clínica: los estudios PHOENIX 1 y 2 demostraron PASI-75 ≈ 6676% y PASI-90 ≈ 42% a la
semana 12 (Leonardi et al., 2008). La eficacia se mantiene hasta por 5 años en tratamientos continuos,
con intervalos de dosificación cada 12 semanas.

Ventajas: excelente perfil de seguridad, larga duración de acción, comodidad posológica.

Limitaciones: respuesta algo inferior frente a biológicos más recientes y eficacia limitada en artritis
psoriásica severa.

Terapias anti
-IL-17 (Secukinumab, Ixekizumab, Brodalumab)
Las citoquinas IL-17A y IL-17F son actores clave en la inflamación psoriásica. Los fármacos anti-IL-
17 bloquean directamente su acción sobre los queratinocitos, deteniendo la cascada inflamatoria.

Secukinumab (anticuerpo anti-IL-17A) alcanzó PASI-90 ≈ 70% a la semana 16 en ensayos FIXTURE
y ERASURE (Langley et al., 2014).

Ixekizumab mostró respuestas PASI-100 ≈ 4045%, con excelente perfil de seguridad. Brodalumab,
que bloquea el receptor IL-17RA, logró PASI-75 ≈ 83% (Lebwohl et al., 2015).

Efectos adversos comunes: nasofaringitis, candidiasis mucocutánea y, raramente, neutropenia leve.
pág. 13006
Ventajas: acción rápida (remisión visible en 24 semanas), eficacia mantenida, impacto positivo en
artritis psoriásica.

Limitaciones: alto costo y necesidad de monitorización de infecciones fúngicas.

Terapias anti-IL-23 (Guselkumab, Risankizumab, Tildrakizumab)

El descubrimiento del papel crítico de IL-23 como citoquina reguladora del eje Th17 llevó al desarrollo
de una nueva generación de biológicos altamente específicos.

Mecanismo: estos anticuerpos monoclonales se dirigen contra la subunidad p19 de IL-23, inhibiendo la
expansión y supervivencia de células Th17 sin afectar la vía IL-12.

Resultados clínicos:

Guselkumab alcanzó PASI-90 ≈ 73% y PASI-100 ≈ 50% (Blauvelt et al., 2017).
Risankizumab mostró PASI-90 ≈ 7580% y mayor duración de respuesta que ustekinumab
(Gordon et al., 2018).

Tildrakizumab ofreció eficacia sostenida por 3 años, con PASI-75 ≈ 77%.
Ventajas: excelente tolerancia, intervalos de dosificación amplios (cada 812 semanas), eficacia
mantenida.

Limitaciones: precio elevado, necesidad de largo seguimiento post-comercialización.

Moléculas pequeñas orales

a) Apremilast (inhibidor de PDE4)

Regula la producción de cAMP intracelular y reduce la síntesis de TNF-α, IL-17 e IL-23.

Ensayos ESTEEM 1 y 2 reportaron PASI-75 ≈ 2833%, modesta eficacia pero alta tolerabilidad (Papp
et al., 2015).

Efectos adversos: diarrea leve, cefalea, pérdida de peso.

b) Deucravacitinib (inhibidor selectivo de TYK2)

Representa una nueva generación de fármacos orales con alta selectividad para IL-12, IL-23 y IFN-α.

Estudios POETYK PSO-1 y PSO-2 (2022) mostraron PASI-75 ≈ 5865% y PASI-90 ≈ 35%,
comparables a biológicos de primera generación, con seguridad favorable.

Ventajas: administración oral, buena adherencia, ausencia de inmunogenicidad.
pág. 13007
Limitaciones: menor eficacia que biológicos de alta potencia, necesidad de vigilancia de enzimas
hepáticas.

Comparación global de eficacia

Los metaanálisis más recientes (Sbidian et al., 2022; Yiu et al., 2023) confirman que las terapias anti-
IL-17 y anti-IL-23 ofrecen las mayores tasas de respuesta clínica, seguidas de los anti-TNF y anti-IL-
12/23. En promedio:

Clase terapéutica
PASI-75 PASI-90 Seguridad general
Anti-TNF-α
6075% 3545% Alta, riesgo infeccioso moderado
Anti-IL-12/23
6575% 45% Alta, escasos efectos adversos
Anti-IL-17
7585% 6575% Muy alta, riesgo leve de candidiasis
Anti-IL-23
8090% 7080% Excelente
Moléculas pequeñas
3060% 2040% Excelente tolerancia
Los biológicos de nueva generación han demostrado mayor rapidez de respuesta, duración prolongada
del efecto y mejoría en calidad de vida, medidas mediante índices DLQI ≥ 90% de reducción.

Impacto clínico y en calidad de vida

Más allá de la remisión cutánea, las terapias dirigidas mejoran síntomas sistémicos: reducción del dolor
articular, fatiga y comorbilidades metabólicas. Varios estudios longitudinales evidencian disminución
del riesgo cardiovascular y de marcadores inflamatorios sistémicos tras un año de tratamiento biológico
(Mehta et al., 2020).

Asimismo, los pacientes tratados con anti-IL-17/23 reportan mejoras significativas en bienestar
psicológico, sueño y productividad laboral (Armstrong et al., 2022). Estas evidencias refuerzan la
necesidad de un manejo integral multidisciplinario.

Aspectos farmacoeconómicos y acceso en Latinoamérica

El costo de las terapias biológicas continúa siendo una barrera en muchos países de ingresos medios. En
Paraguay y la región del Cono Sur, los precios varían entre 800 y 2.000 USD mensuales por paciente,
dependiendo de la molécula. Los programas de acceso especial, seguros privados y negociaciones
estatales han permitido cierto avance, pero persisten inequidades notables (Sánchez et al., 2024).
pág. 13008
La llegada de biosimilares de adalimumab y etanercept ha reducido parcialmente el costo y ampliado la
disponibilidad en sistemas públicos. Sin embargo, la incorporación de anti-IL-17/23 aún es limitada.
Políticas regionales de evaluación costo-efectividad y compras conjuntas podrían optimizar recursos y
mejorar la cobertura.

DISCUSIÓN

El desarrollo de terapias dirigidas ha transformado radicalmente la comprensión y el manejo clínico de
la psoriasis. Lo que antes era una enfermedad tratada fundamentalmente con inmunosupresores
inespecíficos y fototerapia, hoy se aborda como una condición inflamatoria sistémica susceptible de
tratamiento selectivo sobre vías moleculares concretas. Este cambio de paradigma ha permitido lograr
tasas de remisión cutánea y articular sin precedentes, al mismo tiempo que ha replanteado la práctica
clínica dermatológica hacia la medicina personalizada y basada en la evidencia.

De la inmunosupresión general a la modulación específica

Históricamente, el tratamiento sistémico de la psoriasis se basaba en la supresión global del sistema
inmunitario, utilizando agentes como metotrexato, ciclosporina o acitretina. Si bien estos fármacos
ofrecían cierto control clínico, su uso prolongado se asociaba a hepatotoxicidad, nefrotoxicidad y efectos
hematológicos severos. Además, no abordaban la fisiopatología subyacente de la enfermedad, por lo que
las recaídas eran frecuentes tras la suspensión (Mrowietz et al., 2019).

Las terapias dirigidas, en cambio, actúan bloqueando mediadores clave en la cascada inflamatoria, lo
que permite una modulación selectiva del sistema inmune sin generar inmunosupresión generalizada.
Este enfoque reduce los efectos adversos y mejora la tolerancia a largo plazo, lo cual se traduce en una
mejor adherencia y mayor satisfacción del paciente. Según Blauvelt et al. (2021), los pacientes tratados
con biológicos anti-IL-17 y anti-IL-23 alcanzan niveles de remisión sostenida por más de tres años en
más del 70% de los casos, algo impensable con los tratamientos convencionales.

La selectividad molecular ha permitido entender la psoriasis no como una entidad única, sino como un
espectro de fenotipos inmunológicos, cada uno con su propia firma inflamatoria. Así, algunos pacientes
responden mejor a la inhibición de TNF-α, mientras que otros muestran una respuesta superior a la
neutralización de IL-17 o IL-23. Este conocimiento abre la puerta a la estratificación terapéutica
personalizada, donde la elección del fármaco depende del perfil inmunológico del paciente.
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Eficacia clínica y respuesta sostenida

Los resultados comparativos de múltiples metaanálisis confirman que los inhibidores de IL-17 y IL-23
presentan la mayor eficacia clínica entre las terapias dirigidas disponibles (Sbidian et al., 2022). En
promedio, más del 75% de los pacientes alcanzan una reducción del 90% en el índice PASI (PASI-90),
y entre 5070% logran una remisión casi completa (PASI-100) dentro de las primeras 1620 semanas
de tratamiento.

Estos niveles de respuesta no solo representan una mejoría dermatológica, sino un cambio profundo en
la percepción de control y calidad de vida. Antes de la era biológica, las remisiones completas eran
excepcionales; hoy se consideran el nuevo estándar de éxito terapéutico.

Un aspecto destacado es la durabilidad de la respuesta clínica. Fármacos como guselkumab o
risankizumab mantienen su eficacia durante más de cuatro años de tratamiento continuo, sin aumento
de efectos adversos ni pérdida significativa de respuesta (Gordon et al., 2022). La farmacocinética
prolongada y la inmunogenicidad reducida contribuyen a esta estabilidad. Además, los intervalos de
administración más amplios (cada 812 semanas) mejoran la adherencia, reducen costos indirectos y
facilitan el cumplimiento terapéutico.

En comparación, los anti-TNF, aunque eficaces, muestran una tasa de pérdida secundaria de respuesta
de hasta 30% a los dos años, atribuida al desarrollo de anticuerpos neutralizantes (Ruiz et al., 2021). En
este contexto, las terapias más recientes presentan ventajas clínicas sustanciales.

Seguridad y tolerancia

La seguridad a largo plazo es un pilar esencial en la evaluación de terapias inmunomoduladoras. Los
estudios post-comercialización han demostrado que los biológicos actuales presentan perfiles de
seguridad favorables.

Anti-TNF-α: Riesgo moderado de infecciones respiratorias, tuberculosis latente y reactivación
viral. Se recomienda cribado antes de iniciar tratamiento.

Anti-IL-12/23 y Anti-IL-23: Incidencia de infecciones graves <1%, sin aumento en neoplasias
o eventos cardiovasculares.

Anti-IL-17: Riesgo leve de candidiasis mucocutánea (35%), reversible con antifúngicos.
pág. 13010
Moléculas pequeñas (apremilast, deucravacitinib): Sin inmunosupresión significativa; los
efectos adversos más comunes son digestivos leves (Papp et al., 2015).

En conjunto, los beneficios clínicos superan ampliamente los riesgos potenciales, especialmente cuando
se realiza una selección y monitorización adecuada del paciente. El seguimiento interdisciplinario con
reumatólogos, infectólogos y cardiólogos resulta esencial en casos complejos.

Impacto en comorbilidades y calidad de vida

Las terapias dirigidas no solo mejoran las lesiones cutáneas, sino que también reducen la inflamación
sistémica asociada a las comorbilidades metabólicas y cardiovasculares. Los estudios de Mehta et al.
(2020) demostraron que los pacientes tratados con anti-TNF y anti-IL-17 presentan una reducción
significativa en los marcadores inflamatorios séricos (PCR, IL-6) y un menor riesgo de eventos
cardiovasculares mayores en seguimiento a cinco años.

A nivel psicológico, el impacto es igual de relevante. Los pacientes tratados con biológicos reportan
mejoras sustanciales en los índices DLQI y PHQ-9, que evalúan calidad de vida y síntomas depresivos,
respectivamente (Armstrong et al., 2022). La reducción del estigma y la reintegración social constituyen
logros terapéuticos tan importantes como la remisión clínica.

La psoriasis, por tanto, debe entenderse como una enfermedad que exige un enfoque biopsicosocial
integral. Las terapias dirigidas no solo restablecen la integridad cutánea, sino que promueven la
recuperación emocional y funcional del individuo.

Desafíos clínicos y éticos

A pesar de los avances, persisten varios desafíos que limitan la implementación universal de las terapias
dirigidas. Uno de los más significativos es la inequidad en el acceso. En América Latina, los altos costos
de los biológicos que oscilan entre 800 y 2000 USD mensuales restringen su uso a pacientes con
cobertura privada o programas especiales. En los sistemas públicos, las opciones se limitan
generalmente a los anti-TNF de primera generación (Sánchez et al., 2024).

Este escenario plantea dilemas éticos relacionados con el principio de justicia distributiva en salud. Si
bien las terapias más recientes ofrecen mayor eficacia, su inaccesibilidad para amplios sectores de la
población perpetúa desigualdades sanitarias. Por ello, la equidad terapéutica debe considerarse un
objetivo prioritario de las políticas públicas en dermatología.
pág. 13011
Otro desafío emergente es la selección racional del tratamiento. La abundancia de opciones terapéuticas
exige establecer algoritmos basados en evidencia y biomarcadores predictivos, evitando el uso empírico
o secuencial ineficiente de fármacos. En este contexto, los registros nacionales de psoriasis y las
plataformas de real-world data son herramientas valiosas para evaluar la efectividad comparativa y
optimizar decisiones clínicas (Talamonti et al., 2021).

Finalmente, la sostenibilidad económica del tratamiento crónico a largo plazo constituye un reto global.
Los biológicos requieren inversión continua y seguimiento especializado. La entrada de biosimilares
representa una oportunidad estratégica para reducir costos y aumentar la cobertura, sin comprometer la
eficacia ni la seguridad. Estudios comparativos muestran equivalencia clínica y farmacocinética entre
los biosimilares de adalimumab y los productos originales (Kaur et al., 2022).

6. Perspectivas futuras: hacia la medicina de precisión

La próxima década promete avances disruptivos en la terapéutica de la psoriasis. Los campos de la
genómica funcional, la farmacogenómica, la nanomedicina y la inteligencia artificial clínica están
convergiendo para redefinir la atención dermatológica.

Biomarcadores predictivos: Variantes genéticas en IL23R, TNFAIP3 y HLA-Cw6 podrían
emplearse para anticipar la respuesta a terapias específicas.

Modelos de IA: Algoritmos de aprendizaje automático ya se utilizan para predecir la respuesta
al tratamiento y ajustar dosis individualizadas (Egeberg et al., 2023).

Nuevos blancos terapéuticos: Se investigan inhibidores duales IL-17A/F, moduladores de IL-36
y terapias celulares T reguladoras.

Terapias génicas: El uso de vectores virales o edición CRISPR/Cas9 para corregir mutaciones
asociadas a susceptibilidad es una posibilidad en investigación preclínica.

La medicina de precisión no solo implica seleccionar el fármaco más eficaz, sino diseñar un abordaje
integral que contemple genética, epigenética, microbioma, estilo de vida y comorbilidades. Esto requiere
un cambio de paradigma en los sistemas de salud, donde la dermatología trascienda el manejo cutáneo
y se integre a equipos interdisciplinarios de inmunología, cardiología, psiquiatría y endocrinología.
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CONCLUSIONES

La evolución terapéutica de la psoriasis representa uno de los mayores logros de la dermatología
moderna. Las terapias dirigidas, al centrarse en mediadores inmunológicos específicos, han permitido
transformar una enfermedad crónica y estigmatizante en una condición controlable, con altas tasas de
remisión y mínima toxicidad sistémica.

Entre los principales hallazgos de esta revisión se destacan:

Las terapias anti-IL-17 y anti-IL-23 ofrecen la mayor eficacia y seguridad a largo plazo.

Los biológicos de primera generación (anti-TNF) mantienen su relevancia por su costo y disponibilidad,
especialmente en sistemas públicos.

Las moléculas pequeñas orales amplían el arsenal terapéutico para casos leves o pacientes con
contraindicaciones para biológicos.

La implementación de la medicina personalizada exige el uso de biomarcadores predictivos y la
integración de tecnologías digitales.

La equidad en el acceso terapéutico constituye un reto ético central en América Latina.

La psoriasis ya no debe considerarse una enfermedad exclusivamente cutánea, sino un síndrome
inflamatorio sistémico que requiere abordaje multidisciplinario, centrado en el paciente. El éxito
terapéutico dependerá no solo de la disponibilidad de fármacos innovadores, sino de la capacidad de los
sistemas de salud para garantizar su acceso sostenible y equitativo.

El futuro apunta hacia una dermatología de precisión, donde el tratamiento se diseñe según el perfil
inmunogenético de cada paciente. En este escenario, las terapias dirigidas serán la base de un modelo
de atención personalizado, humano y tecnológicamente avanzado, capaz de ofrecer no solo piel sana,
sino también bienestar integral.

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