CONSUMO DE BEBIDAS AZUCARADAS
Y SU ASOCIACIÓN CON INDICADORES
ANTROPOMÉTRICOS METABÓLICOS
EN UNIVERSITARIOS
SUGAR-SWEETENED BEVERAGE CONSUMPTION AND ITS
ASSOCIATION WITH ANTHROPOMETRIC AND METABOLIC
INDICATORS AMONG UNIVERSITY STUDENTS
Brenda Carolina Argüelles Estrada
Universidad Autónoma de Zacatecas, México
Paola Yanine López Hernández
Universidad Autónoma de Zacatecas, México
Rosa Adriana Martínez Esquivel
Universidad Autónoma de Zacatecas, México
Anahi Anguiano Maldonado
Universidad Autónoma de Zacatecas, México

pág. 417
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.20858
Consumo de Bebidas Azucaradas y su Asociación con Indicadores
Antropométricos Metabólicos en Universitarios
Brenda Carolina Argüelles Estrada1
brenda.arguelles@uaz.edu.mx
https://orcid.org/0000-0003-1735-8976
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zacatecas, México
Paola Yanine López Hernández
paola.lopez@uaz.edu.mx
https://orcid.org/0000-0002-9930-085X
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zacatecas, México
Rosa Adriana Martínez Esquivel
radriana.martineze@uaz.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-7848-6328
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zacatecas, México
Anahi Anguiano Maldonado
anahi.anguiano@uaz.edu.mx
https://orcid.org/0009-0007-9143-9244
Universidad Autónoma de Zacatecas
Zacatecas, México
RESUMEN
Objetivo: Determinar la relación entre los indicadores antropométricos metabólicos: índice de masa
corporal (IMC), circunferencia de cintura (CC) y diámetro abdominal sagital (DAS) y la frecuencia de
consumo de bebidas azucaradas en estudiantes universitarios.Métodos: Estudio observacional,
transversal y descriptivo con muestreo no probabilístico por conveniencia, conformado por 52
estudiantes del tercer semestre de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Universidad Autónoma
de Zacatecas; con edad promedio de 20 años. Se midieron masa corporal, talla, CC y DAS, y se aplicó
una encuesta sociodemográfica y de frecuencia de consumo de bebidas azucaradas. Los datos fueron
analizados mediante el programa IBM SPSS versión 25.Resultados: El 26.9% de los participantes
presentó malnutrición por exceso (sobrepeso u obesidad), el 35% mostró una CC con riesgo a la salud
según la OMS y el 19.23% presentó un DAS indicativo de posible alteración metabólica. En cuanto al
consumo de bebidas azucaradas, el 84.62% reportó consumirlas regularmente, siendo el refresco la
bebida más frecuente (46.15%), seguido por las aguas endulzadas (21.15%). El principal lugar de
consumo fue el hogar (48.08%). Además, el 63.46% de los estudiantes no consideró el etiquetado frontal
al momento de comprar estas bebidas. Conclusión: No se encontró una relación estadísticamente
significativa entre el consumo de bebidas azucaradas y los indicadores antropométricos evaluados,
posiblemente por el tamaño de muestra. Sin embargo, los resultados resaltan la necesidad de continuar
investigando este tema en poblaciones universitarias y promover estrategias educativas orientadas al
consumo responsable y saludable de bebidas.
Palabras clave: bebidas azucaradas, índice de masa corporal (IMC), circunferencia cintura (CC),
diámetro abdominal sagital (DAS)
1 Autor principal
Correspondencia: brenda.arguelles@uaz.edu.mx

pág. 418
Sugar-Sweetened Beverage Consumption and Its Association with
Anthropometric and Metabolic Indicators Among University Students
ABSTRACT
Objective: To determine the relationship between anthropometric metabolic indicators:Body Mass
Index (BMI), Waist Circumference (WC), and Sagittal Abdominal Diameter (SAD) and the frequency
of sugar-sweetened beverage (SSB) consumption among university students. Methods: This was an
observational, cross-sectional, and descriptive study using a non-probabilistic convenience sample of
52 students enrolled in the third semester of the Bachelor’s Degree in Foreign Languages at the
Autonomous University of Zacatecas, with a mean age of 20 years. Anthropometric measurements
included body mass, height, WC, and SAD. A sociodemographic and beverage-consumption frequency
questionnaire was applied. Data were processed using IBM SPSS version 25 to obtain descriptive
statistics and evaluate possible associations between SSB consumption and anthropometric indicators.
Results: Among participants, 26.9% presented malnutrition due to excess (overweight or obesity), 35%
showed a WC classified as health-risk according to WHO standards, and 19.23% had an SAD
suggesting potential metabolic alteration. Regarding beverage consumption, 84.62% reported
consuming SSBs, with soft drinks being the most frequently consumed (46.15%), followed by
homemade sweetened beverages (21.15%). The home was the main consumption setting (48.08%), and
63.46% of students reported not considering front-of-package labeling when purchasing such drinks.
Conclusion: No statistically significant association was found between SSB consumption frequency
and anthropometric indicators, possibly due to the limited sample size. Nevertheless, findings highlight
the importance of continuing research on this topic in university populations and promoting educational
strategies to encourage healthier beverage consumption habits.
Keyword: sugar-sweetened beverage, body mass index (BMI), waist circumference (WC), sagittal
abdominal diameter (SAD)
Artículo recibido 20 octubre 2025
Aceptado para publicación: 15 noviembre 2025

pág. 419
INTRODUCCIÓN
La agenda del 2030 para el desarrollo sostenible contempla dentro de sus objetivos” Garantizar una
vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”(UN,2015) sin embargo en México
aún hay muchos retos por cumplir ya que en relación a la presencia de enfermedades no transmisibles
(ENT) México presenta prevalencias altas que ocupan los primeros lugares a nivel mundial de obesidad,
de acuerdo a Shamah, T. y cols. (2024) la prevalencia en México del 2020-2023 de sobrepeso y obesidad
fue de 36.5% y 40.4% en escolares y adolescentes, respectivamente y el consumo de azúcares añadidos
es muy alta en este grupo de población, el cual contribuye con 21.9% de la ingesta diaria de energía
además de que cerca del 66% de la población supera el límite máximo recomendado de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) del 10% de energía, esto relacionado al alto consumo de azúcares añadidos
que incrementan la probabilidad de desarrollar sobrepeso y obesidad además de que esta población
presenta un bajo consumo de frutas y verduras. De acuerdo a Paredes, P. 2016 las bebidas
azucaradas son líquidos que durante su elaboración se les agregaron edulcorantes calóricos, u otra
forma de azúcar, se les añaden edulcorantes no calóricos para reducir el contenido de energía sin
disminuir el dulzor, además de que constituyen un grupo diverso de productos en los que se incluyen la
mayoría de las bebidas carbonatadas o no carbonatadas, bebidas energéticas, jugos y néctares de frutas.
A continuación se muestra en la (Tabla 1) los alimentos no recomendados para consumo cotidiano entre
ellos se encuentran las bebidas endulzadas y los diferentes tipos.
Tabla 1
Fuente: INSP(2025).

pág. 420
El consumo de bebidas azucaradas en México representa un problema de salud pública importante, el
Instituto Nacional de Salud Pública (INSP, 2020) declara que México se encuentra entre los países con
una mayor ingesta de bebidas azucaradas, por persona se consumen aproximadamente 163 litros al año
y las principales implicaciones a la salud con el alto consumo bebidas azucaras se relaciona con la
aparición de obesidad, trastornos metabólicos y caries. A su vez, la obesidad se relaciona con diabetes
tipo II, hipertensión, dislipidemias, algunos tipos de cáncer y con una inflamación crónica que debilita
la respuesta inmune.
De acuerdo a la Encuesta de salud y nutrición Continua 2023 (INSP, 2025) el 86.1% de los de los
adolescentes tienen un consumo frecuente de bebidas azucaradas, considerando que las guías
alimentarias de México (Gobierno de México 2023) recomiendan que el consumo de frutas y verduras
sea del 50% de los alimentos diarios, es importante considerar que que en el grupo de los adolescentes,
el 38% consume frutas de manera cotidiana y sólo el 29.7% consume las verduras de manera cotidiana,
lo anterior permite identificar que el consumo de alimentos no recomendables para ningún grupo de
población, como lo son las bebidas azucaradas se consumen de manera frecuente entre el 70% y 90%.
Los datos anteriores demuestran que los patrones alimentarios tienden a una selección frecuente de
alimentos industrializados y de alta densidad calórica como son las bebidas azucaradas y que pueden
tener un relación directa con la aparición de diversas enfermedades como lo son la obesidad y sobrepeso,
además se vuelve importante identificar en poblaciones jóvenes esta relación directa, para establecer
rutas de acción.
De acuerdo a Acosta, M., Montenegro, G., Muñoz, A., & Chamorro, M. (2024) la preferencia por el
consumo de bebidas azucaradas por adolescentes es motivo de preocupación ya que el consumo de estas
bebidas de manera repetitiva y en cantidades abundantes representa un riesgo a la salud ya que se
relaciona con exceso de peso asociado a la obesidad abdominal, aumento del índice de masa corporal
y aumento de la circunferencia de cintura el cual es un factor predisponente para que se presenten ENT,
además de que la incorporación de grandes cantidades de azúcares puede ocasionar algunas alteraciones
en la salud mental como conductas agresivas, hiperactividad y depresión, además se añade que algunas
de las bebidas azucaradas contienen cafeína que puede inducir a los adolescentes a comportamientos
agresivos, estados de nerviosismo y alteraciones del sueño.

pág. 421
La obesidad es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2024) como una enfermedad
crónica y multifactorial, caracterizada por una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que
representa un riesgo para la salud. Esta condición se ha convertido en uno de los principales problemas
de salud pública a nivel mundial debido a su elevada prevalencia y a las múltiples enfermedades
asociadas, como la diabetes mellitus tipo 2, la hipertensión arterial, las dislipidemias, algunos tipos de
cáncer y las enfermedades cardiovasculares. En 2022, alrededor del 16 % de los adultos de 18 años o
más en todo el mundo eran obesos. La prevalencia de la obesidad en todo el mundo se duplicó con
creces entre 1990 y 2022 (Okunogbe et al.).
De acuerdo con la OMS, la obesidad se clasifica comúnmente mediante el índice de masa corporal
(IMC), que se obtiene al dividir el peso corporal en kilogramos entre la talla en metros al cuadrado. Un
IMC igual o superior a 30 kg/m² indica obesidad, mientras que valores entre 25 y 29.9 kg/m² se
consideran sobrepeso en adultos. Sin embargo, se ha señalado que el IMC, aunque útil como
herramienta poblacional, no distingue entre masa magra y masa grasa, ni permite identificar la
distribución del tejido adiposo.
Por ello, en los últimos años se ha dado mayor importancia a la evaluación de la obesidad central o
abdominal, ya que la acumulación de grasa visceral se asocia más estrechamente con el riesgo
cardiometabólico. En este contexto, medidas antropométricas como la circunferencia de cintura, la
relación cintura/talla y el diámetro abdominal sagital (DAS) se han utilizado para estimar de manera
más precisa el grado de adiposidad visceral (Toapanta et. 2025). Diversos estudios han mostrado que el
DAS es un predictor confiable de resistencia a la insulina, dislipidemias y síndrome metabólico, siendo
una herramienta práctica y no invasiva para la evaluación del riesgo en la población adulta.
De esta manera, la obesidad no sólo representa un desafío clínico, sino también un fenómeno social y
epidemiológico que requiere estrategias de prevención, diagnóstico temprano y control basadas en
indicadores antropométricos más sensibles y específicos que los tradicionalmente empleados.

pág. 422
Objetivo general
Determinar la relación entre los indicadores antropométricos metabólicos: Índice de masa corporal
(IMC) circunferencia de la cintura (CC), diámetro abdominal sagital (DAS) y la frecuencia de consumo
de bebidas azucaradas en estudiantes Universitarios.
Objetivos específicos
▪ Evaluar los indicadores antropométricos (IMC, CC y DAS) en los estudiantes universitarios.
▪ Identificar la frecuencia de consumo de bebidas azucaradas en estudiantes universitarios.
▪ Investigar los espacios donde consumen con mayor frecuencia las bebidas azucaradas los
estudiantes universitarios.
▪ Establecer la influencia que tiene el etiquetado frontal de los alimentos en los estudiantes de una
universidad pública en la selección de bebidas que consumen.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación fue de tipo observacional, transversal y descriptiva, se utilizó un muestreo no
probabilístico intencional por conveniencia conformado por estudiantes de tercer semestre de la
Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Universidad Autónoma de Zacatecas, con una muestra total
de 52 estudiantes siendo 39 (75%) mujeres y 13 (25%) hombres; con una edad promedio de 20 años.
Los criterios de inclusión considerados fueron aquellos alumnos que asistieron en los periodos de
medición antropométrica y decidieron participar de manera voluntaria en la aplicación del instrumento.
Para la recolección de datos, se emplearon los siguientes instrumentos y procedimientos:
1. Cuestionario sociodemográfico: Se administró un cuestionario estructurado que recolectó
información sobre variables sociodemográficas, incluyendo edad, sexo, y otras características
relevantes del grupo estudiado.
2. Cuestionario sobre consumo de bebidas azucaradas: Se aplicó un cuestionario específico para
evaluar el patrón de consumo de bebidas azucaradas. Este instrumento contenía preguntas acerca
de la frecuencia (diaria, semanal, ocasional), cantidad, tipo de bebidas y lugar de consumo.
3. Mediciones antropométricas: La evaluación de medidas se realizó en el Laboratorio de Cultura
Física y Deporte de la Universidad Autónoma de Zacatecas, asegurando estandarización en las
mediciones y confidencialidad por medio de un consentimiento informado, las mediciones se

pág. 423
llevaron a cabo por antropometristas certificados nivel 3 y Nivel 2 , siguiendo las pautas de la
Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría (ISAK) (Esparza et al., 2019). Las
medidas y material que se evaluaron fueron: Masa corporal (kg) con una Báscula electrónica y
calibrada, situada sobre suelo rígido y nivelado con una precisión de 50 g (SECA® 874, Hamburgo,
Alemania). Talla o Estatura con un estadiómetro calibrado, situado sobre suelo rígido y nivelado,
con una precisión de 1 mm (SECA® 217, Hamburgo, Alemania). Diámetro sagital abdominal
(DAS) o diámetro antero- posterior del abdomen que es la distancia lineal horizontal entre el punto
del abdomen inmediatamente inferior del ombligo y la superficie dorsal correspondiente del
tronco, se utilizó un antropómetro de ramas largas marca Smartmet. Se realizó una medición
adicional fuera del protocolo ISAK, que consistió en evaluar la circunferencia de cintura (CC) según
la metodología utilizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el National Institutes of
Health (NIH) que determina que la medición de la CC debe tomarse justo por encima de la cresta
ilíaca, se midió con una cinta antropométrica marca Lufkin de acero flexible con una longitud
mínima de 1.5m de largo; inextensible, flexible.
Los datos obtenidos fueron almacenados en el programa excel y procesados para su análisis estadístico
en el programa IBM SPSS versión 25, para obtener medidas de tendencia central y determinar posibles
asociaciones entre el consumo de bebidas azucaradas y los indicadores antropométricos de los
estudiantes por medio de la prueba de Chi cuadrada (X2) complementando con la prueba exacta de
fisher.
RESULTADOS
De acuerdo al análisis de las medidas antropométricas y la aplicación del instrumento de frecuencia de
consumo de bebidas azucaradas se obtuvo que del total de participantes el 26.9% presentan una
malnutrición por exceso (obesidad y sobrepeso), el 35% presentó una CC categorizada como riesgo a
la salud según la OMS (Figura 1), el DAS mostró que el 19.23% de la población se encuentra en
riesgo de una alteración metabólica. En relación a la frecuencia de consumo de bebidas azucaradas el
84.62% afirmó consumir bebidas azucaradas y el 15.38% mencionó no consumirlas |(Figura 2), siendo
el refresco la bebida de mayor consumo con el 46.15%, seguida de las aguas naturales de sabor
endulzadas con azúcar 21.15% (Figura 3), el espacio donde más se consumen bebidas azucaradas es

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en el hogar con 48.08% y en el espacio escolar 28.85% (Figura 4). En lo que respecta a la influencia
que tiene el etiquetado frontal en la compra de bebidas azucaradas se identificó que 63.46% de los
estudiantes universitarios no consideran el etiquetado frontal y el 36.53% sí lo consideran al momento
de comprar bebidas azucaradas (Figura 4).
El resultado de aplicar la prueba de chi cuadrado (X2) donde se utilizó la prueba exacta de fisher, se
obtuvo un valor de p=0.698 lo que demuestra que no hay asociación estadísticamente significativa
entre el diagnóstico de CC y el consumo de bebidas azucaradas, por lo cual se acepta la hipótesis nula
de independencia de las variables sin embargo se obtuvo información relevante ya que del total de
participantes el 30.77% respondió si consumir bebidas azucaradas y tiene una CC de riesgo, y el 53.85%
que presentó una CC normal afirmó consumir bebidas azucaradas lo que pudiera significar que la
población se encuentra en riesgo de desarrollar alteraciones metabólicas si se sigue con la misma
frecuencia de consumo.
Figura 1. Relación del Dx de Circunferencia de cintura y el consumo de bebidas azucaradas.
Figura 2. Consumo de bebidas azucaradas
30.77%
53.85%
3.85%
11.54%
Riesgo Normal
Dx Circunferencia de cintura (CC)/Consumo de bebidas azucaradas
Consume bebidas azucaradas
Si
No
84.62%
15.38%
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
Si No
Porcentaje
Consumo de bebidas azucaradas
pág. 425
Figura 3. Tipo de bebida que más se consume.
Figura 4. Lugar donde los estudiantes consumen mayormente las bebidas azucaradas.
Figura 5. Influencia que tiene el etiquetado frontal en los estudiantes al comprar bebidas azucaradas.
46,15%
3,85% 3,85%
21,15%
7,69%
3,85% 5,77%
1,92%
5,77%
0
5
10
15
20
25
30
35
40
45
50
Porcentaje
Tipo de bebida que más consume
28.85%
48 .08%
9.62%
3.85%
9.62%
0
10
20
30
40
50
60
Escuela Hogar Otro Trabajo No consume
Porcentaje
Lugar dónde mayormente consume las bebidas azucaradas
36.53%
63.46%
0
10
20
30
40
50
60
70
Si No
Porcentaje
¿Lees la cantidad de azucar o sellos antes de comprar las bebidas?

pág. 426
Tabla 2. Prueba de asociación Chi cuadrada X2
Pruebas de chi-cuadrado
Valor df
Significación
asintótica
(bilateral)
Significación
exacta
(bilateral)
Significación
exacta
(unilateral)
Probabilidad
en el punto
Chi-cuadrado de Pearson .386a 1 .534 .698 .426
Corrección de
continuidadb
.047 1 .828
Razón de verosimilitud .404 1 .525 .698 .426
Prueba exacta de Fisher .698 .426
Asociación lineal por
lineal
.379c 1 .538 .698 .426 .273
N de casos válidos 52
DISCUSIÓN
En el presente estudio se muestra que cerca del 26.9% presentó una malnutrición por exceso (sobrepeso
u obesidad) la cifra se asemeja a lo que arrojan las estadisticas mostradas en ENSANUT que indican
que la prevalencia nacional de obesidad en adultos es de alrededor de 37.1 % y en adolescentes de
(sobrepeso 23.9% ybobesidad 17.2%), así mismo el 35% de la población presentó una circunferencia de
cintura categorizada como de riesgo.
En relación a la frecuencia de consumo de bebidas azucaradas se mostró que un porcentaje alto consume
con frecuencia bebidas azucaradas, lo que de acuerdo a la bibliografía consultada en el presente artículo
el consumo de ese tipo de alimentos de manera frecuente y por tiempo prolongado representa un riesgo
a la salud.
En los adolescentes participantes en el presente estudio el refresco es la bebida azucarada de mayor
consumo con un 46.15% seguido de las aguas naturales de sabor con 21.15%, además de que el 63.46%
no leen la cantidad de sellos o azúcar al comprar bebidas azucaradas.
En el estudio realizado por Mendez, A. (2023) se obtuvo un porcentaje menor de consumo de bebidas
azucaradas ya que el 58% de su población consume bebidas azucaradas, presentándose con mayor
porcentaje el consumo de agua de frutas, en comparación con el presente estudio donde 84.62%
consume bebidas de manera frecuente siendo el refresco la bebida que más se consume entre los
estudiantes universitarios.

pág. 427
Ferrara, M. Vazquez, M. Sanchez, E., Barreto, M. (2024) realizaron un estudio de tipo transversal,
correlacional y observacional en jóvenes universitarios donde identificaron que si hay una asociación
entre el consumo de bebidas azucaradas e indicadores antropométricos como la circunferencia
abdominal, en el presente estudio no se encontró una relación de estas dos variables, sin embargo el
consumo alto de bebidas azucaradas no deja de ser alarmante y con posibles efectos metabólicos
negativos a la salud en etapas posteriores.
CONCLUSIONES
En el presente estudio, cuyo objetivo fue analizar la asociación entre el consumo de bebidas azucaradas
y los indicadores antropométricos metabólicos en estudiantes universitarios, no se encontró una relación
estadísticamente significativa entre la frecuencia de consumo de estas bebidas y las variables
antropometricas evaluadas. Este resultado podría atribuirse, en parte, al tamaño limitado de la muestra,
así como a posibles factores de confusión relacionados con los hábitos alimentarios, el nivel de actividad
física o el autorreporte del consumo.
Así mismo cabe recalcar que de acuerdo a los resultados obtenidos un porcentaje de la muestra muy
pequeño considera el etiquetado frontal al decidir que tipo de alimentos consumir, asi también uno de
los hallazgos relevantes del presente estudio fue que la mayoría de los estudiantes universitarios
reportaron consumir bebidas azucaradas principalmente en el hogar, lo cual sugiere que este entorno
representa un espacio clave para intervenir en la promoción de hábitos alimentarios más saludables.
Este resultado resalta la necesidad de fortalecer las estrategias educativas dirigidas no solo al ámbito
escolar, sino también al familiar, con el fin de reducir el consumo habitual de bebidas con alto contenido
de azúcar.
Asimismo, el estudio destaca la importancia de incorporar nuevos indicadores antropométricos en la
evaluación del estado nutricional, como el DAS y la CC, los cuales permiten obtener mediciones más
objetivas, prácticas y representativas de la distribución de grasa corporal y del riesgo metabólico. El
uso de estos indicadores complementa las herramientas tradicionales, ofreciendo una visión más precisa
del estado de salud de la población universitaria y su relación con los hábitos alimentarios.
En conjunto, los resultados evidencian la necesidad de continuar investigando sobre el consumo de
bebidas azucaradas en el ámbito universitario, y su vínculo con los indicadores antropométricos y

pág. 428
metabólicos, con el propósito de generar evidencia que contribuya al diseño de intervenciones
preventivas para el desarrollo de sobrepeso, obesidad y alteraciones metabólicas a largo plazo.
Se recomienda que futuros estudios incluyan muestras más amplias y diversas, así como la
incorporación de indicadores bioquímicos y de estilo de vida, con el fin de fortalecer la evidencia
científica y contribuir al diseño de estrategias preventivas y educativas orientadas a promover hábitos
de consumo más saludables entre la población universitaria.
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