IMPACTO DE LA CRONONUTRICIÓN EN LA
PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD EN ADULTOS; UNA
REVISIÓN SISTEMÁTICA
IMPACT OF CHRONONUTRITION ON THE PREVENTION
OF OBESITY IN ADULTS; A SYSTEMATIC REVIEW
Jesús Jovany Barajas Herrera
Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, México
José Carlos Fajardo López
Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, México
Leslie Patricia Flores Garcia
Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, México
Miguel Hidalgo Torres
Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, México
Adrián Álvarez Macías
Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara, México
pág. 15931
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i5.20859
Impacto de la Crononutrición en la Prevención de la Obesidad en Adultos;
Una Revisión Sistemática
Jesús Jovany Barajas Herrera1
Jesus.barajas9157@alumnos.udg.mx
https://orcid.org/0009-0007-9288-1587
Centro Universitario del Sur de la Universidad de
Guadalajara
México
José Carlos Fajardo López
jose.fajardo0047@alumnos.udg.mx
https://orcid.org/0009-0006-5589-1228
Centro Universitario del Sur de la Universidad de
Guadalajara
México
Leslie Patricia Flores Garcia
leslie.flores0803@alumnos.udg.mx
https://orcid.org/0009-0008-7382-3565
Centro Universitario del Sur de la Universidad de
Guadalajara
México
Miguel Hidalgo Torres
miguel.hidalgo0804@alumnos.udg.mx
https://orcid.org/0009-0008-5930-4873
Centro Universitario del Sur de la Universidad de
Guadalajara
México
Adrián Álvarez Macías
adrian.alvarez@cusur.udg.mx
https://orcid.org/0000-0002-5772-4523
Centro Universitario del Sur de la Universidad de
Guadalajara
México
RESUMEN
Introducción: La crononutrición, o el momento de la ingesta de alimentos, ha adquirido importancia
como un factor que determina el metabolismo energético y la regulación del peso corporal. Objetivo:
Examinar los hallazgos más significativos de estudios recientes que analizan la relación entre los
patrones de horario alimentario (incluyendo la frecuencia, el momento de las comidas y la ventana de
ingesta) y la prevención de la obesidad en adultos. Metodología: Se llevó a cabo una búsqueda
sistemática (Web of Science, PubMed y Scopus). Se incorporaron investigaciones que analizaran el
momento de la alimentación y cuantificaran la obesidad o adiposidad en adultos (≥18 años). Resultados:
Estudios revelaron que el saltarse el desayuno, los patrones de alimentación tardíos y las ventanas de
alimentación extendidas están relacionados con un IMC más alto y con una mayor adiposidad. Por otro
lado, tener ventanas tempranas (TRE temprano) y concentrar la enera en las primeras horas de la
mañana están vinculados con un perfil metabólico más saludable y con una disminución del riesgo de
obesidad. Conclusión: La crononutrición es un método prometedor para prevenir la obesidad. No
obstante, para determinar causalidad y guiar sugerencias prácticas son necesarios más estudios
longitudinales y ensayos clínicos.
Palabras clave: Crononutrición, horario de comidas, obesidad, adultos, ritmo circadiano
1
Autor principal.
Correspondencia: Jesus.barajas9157@alumnos.udg.mx
pág. 15932
Impact of Chrononutrition on the Prevention of Obesity in Adults; A
Systematic Review
ABSTRACT
Introduction: Chrono-nutrition, or the timing of food intake, has gained importance as a factor
determining energy metabolism and regulation of body weight. Objective: To examine the most
significant findings of recent studies analyzing the relationship between eating schedule patterns
(including frequency, meal timing, and eating window) and the prevention of obesity in adults.
Methodology: A systematic search was conducted (Web of Science, PubMed, and Scopus). Studies that
analyzed meal timing and quantified obesity or adiposity in adults (≥18 years) were included. Results:
Studies revealed that skipping breakfast, late eating patterns, and extended eating windows are
associated with higher BMI and increased adiposity. On the other hand, having early time-restricted
eating windows (early TRE) and concentrating energy intake in the early morning hours are linked to a
healthier metabolic profile and a reduced risk of obesity. Conclusion: Chrono-nutrition is a promising
method for preventing obesity. However, more longitudinal studies and clinical trials are needed to
determine causality and guide practical recommendations.
Keywords: chrono-nutrition, meal timing, obesity, adults, circadian rhythm
Artículo recibido 15 octubre 2025
Aceptado para publicación: 21 noviembre 2025
pág. 15933
INTRODUCCN
La obesidad es uno de los problemas sanitarios más importantes a escala global, con una prevalencia
creciente en naciones industrializadas y en desarrollo. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
(OMS), el 39 % de los adultos tienen sobrepeso y el 13 % son obesos, lo cual aumenta las probabilidades
de padecer diabetes tipo 2, cáncer y enfermedades del corazón (World Health Organization (WHO),
2023).
Asimismo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha proyectado
que, si las tendencias actuales persisten, el sobrepeso podría disminuir en casi tres años la esperanza de
vida mundial para 2050 (OECD, 2019). En el ámbito económico, la obesidad supone un gasto cercano
a los 2 billones de dólares al año, lo que equivale al 2.8 % del Producto Interno Bruto (PIB) global
(McKinsey Global Institute, 2014).
Según la World Obesity Federation (2023), esta cantidad podría aumentar hasta 4.32 billones de dólares
para el año 2035, lo que representaría alrededor del 3 % del PIB mundial. Estos datos demuestran que
la obesidad no solo tiene serias consecuencias para la salud, sino también un significativo efecto a nivel
económico y social, lo cual resalta la necesidad de poner en marcha estrategias preventivas más
efectivas.
La crononutrición (Garaulet & Gómez-Abellán, 2014), que se basa en el análisis del momento de la
ingesta alimentaria como un elemento clave del metabolismo, es una nueva perspectiva que ha surgido
en años recientes. En contraste, la investigación sobre obesidad se había enfocado tradicionalmente en
la calidad y cantidad de los alimentos consumidos, este panorama ha incentivado la búsqueda de
perspectivas novedosas que añadan a las estrategias convencionales de tratamiento y prevención de la
obesidad.
La crononutrición investiga la correlación entre los patrones de alimentación y los ritmos circadianos,
tomando en cuenta que la hora del día cuando se ingiere energía tiene efecto sobre la regulación del
metabolismo, el almacenamiento de grasa corporal, la secreción hormonal y la sensibilidad a la insulina
(Lopez-Minguez et al., 2019). Varios estudios observacionales han mostrado que el riesgo de sufrir
síndrome metabólico y obesidad puede verse afectado por el horario de las comidas y la distribución
calórica a lo largo del día. Por ejemplo, según (Longo-Silva et al., 2022) y (Santonja et al., 2023a), el
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hecho de no desayunar o de cenar tarde está relacionado con un índice más alto de adiposidad abdominal
e índice de masa corporal (IMC).
Por otro lado, estrategias conductuales como la alimentación limitada en términos de tiempo (time-
restricted eating, TRE) se han vuelto importantes como método potencial para prevenir y gestionar el
sobrepeso. Este método implica restringir la ingesta diaria a un marco de tiempo determinado
(normalmente entre 8 y 10 horas) para facilitar que el metabolismo se sincronice con los ritmos
circadianos internos (Patterson & Sears, 2017) (Farsijani et al., 2023).
Según los datos, las ventanas de alimentación a primera hora (por ejemplo, entre las 8:00 y 16:00 h)
tienen el potencial de aumentar la sensibilidad del cuerpo a la insulina y disminuir la adiposidad, si se
les compara con patrones más tardíos o prolongados (Gill & Panda, 2015). Sin embargo, existen todavía
lagunas de conocimiento a pesar de los progresos realizados en este ámbito.
Los hallazgos de las investigaciones son diversos y fluctúan dependiendo de la población, de la
metodología utilizada y de cómo se definen los patrones alimentarios horarios (Dote-Montero et al.,
2024). La mayoría de las investigaciones existentes son transversales, lo que a su vez restringe la
inferencia causal. Por lo tanto, es imprescindible resumir la evidencia existente acerca de cómo la
crononutrición puede prevenir que los adultos padezcan obesidad, para así guiar las futuras
recomendaciones nutricionales y estrategias de intervención.
Por lo tanto, es crucial sistematizar la evidencia científica existente para entender en su totalidad cómo
los patrones de horario de alimentación afectan la prevención de la obesidad en adultos. El objetivo de
esta revisión sistemática es examinar los hallazgos más significativos de estudios recientes que analizan
la relación entre los patrones de horario alimentario (incluyendo la frecuencia, el momento de las
comidas y la ventana de ingesta) y la prevención de la obesidad en adultos.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática, durante los meses de julio a octubre de 2025. Después de la búsqueda
inicial, se encontraron 30 artículos para el proceso de selección. Posteriormente de examinar títulos,
resúmenes y textos completos, se descartaron 22 artículos porque no satisfacían los requisitos
(población, tipo de investigación o resultado). Al final, se incorporaron ocho estudios que satisfacían
todos los criterios establecidos. En la figura 1 se observa el procedimiento de la revisión sistemática.
pág. 15935
Figura 1. Procedimiento de elección de artículos científicos
Nota. Elaboración propia.
Se revisaron bases de datos en línea: Scopus, Web of Science y PubMed. Se emplearon
combinaciones de términos como: “chrono-nutrion”, “meal ming, “me-restricted
eang”, “obesity, “adult, y “eang window. La revisión se llevó a cabo durante los meses
de julio a octubre de 2025.
Se excluyeron estudios realizados en personas menores de 18 años; revisiones narravas o
metaanálisis que no tuvieron datos originales; asi como estudios que no miden la ventana
alimentaria o el empo de las comidas, invesgaciones que no contengan indicadores de
obesidad/adiposidad. Al examinar los tulos, resúmenes y textos íntegros, se descalicaron
22 arculos por no sasfacer las normas (po de estudio, población o resultado).
Al nal se incluyeron n = 8 estudios que cumplían
todos los criterios.
pág. 15936
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Autor
Titulo
Objetivo y n de los
participantes
Metodología
Resultados
Conclusión
(Longo-
Silva et
al., 2022)
Breakfast skipping
and timing of
lunch and dinner:
Relationship with
BMI and obesity
Evaluar la relación
entre el horario de
comidas (desayuno,
almuerzo, cena) y el
IMC en adultos. n =
776 adultos
brasileños
Investigación
virtual exploratoria
transversal;
estratificación por
"desayunadores
contra saltadores" y
por horas de
almuerzo/cena
tempranas/tardías;
regresión lineal
ajustada y logística.
Cada hora de demora
en la comida del
mediodía se relacionó
con un aumento de
0.74 kg/m² en el
índice de masa
corporal (IMC).
Aumentó la
probabilidad de ser
obeso (OR ~1.84 y
1.61,
respectivamente)
cuando se omite el
desayuno y se cena
tarde.
Se relacionan
con un IMC
más alto el
hecho de que
se salte el
desayuno y
que las
comidas sean
tardías.
(Jeong et
al., 2023)
Higher energy
consumption in
the evening is
associated with
increased odds of
obesity and
metabolic
syndrome:
Findings from the
2016–2018 Korea
National Health
and Nutrition
Examination
Survey (7th
KNHANES)
Analizar la
asociación entre el
patrón horario de
ingesta energética y
la obesidad/síndrome
metabólico. n =
8,147 adultos
coreanos (20–65
años)
Examen de
encuestas
representativas
(KNHANES);
agrupamiento por el
patrón horario
energético (DTW +
Kernel k-means);
regresión
multivariada para el
síndrome
metabólico y la
obesidad.
El grupo con mayor
cantidad de energía
consumida en la
tarde/noche presentó
peores resultados en
cuanto a IMC, HEI,
circunferencia de
cintura y lípidos; el
OR de obesidad fue
más alto para los
grupos con consumo
vespertino (Cluster 3
OR≈1.19).
Aumentar el
consumo de
energía
durante la
tarde/noche
incrementa el
riesgo de
obesidad y
síndrome
metabólico.
(Santonja
et al.,
2023b)
Meal-timing
patterns and
chronic disease
prevalence in two
representative
Austrian studies
Explorar los patrones
de horario de
comidas y su relacn
con enfermedades
crónicas en Austria.
N=1,961 adultos
austríacos
Aplicación de dos
encuestas al
público; cálculo de
la duración de las
comidas, el tiempo
de ayuno nocturno y
la omisión del
desayuno; análisis
de clústeres;
regresión logística.
Detectaron grupos
con alimentos más
tardíos y una
probabilidad alta de
obesidad, insomnio
crónico y depresión.
Se relacionan
los hábitos de
alimentación
tardía con una
peor salud
general.
(Mazri et
al., 2021)
Do Temporal
Eating Patterns
Differ in Healthy
versus Unhealthy
Overweight/Obese
Individuals?
Determinar si los
patrones temporales
de ingesta difieren
entre adultos
metabólicamente
sanos (MHO) y no
sanos (MUO). n =
299 adultos malayos.
Estudio transversal;
DHQ de 7 días y
anotación del
horario de las
comidas;
categorización
MHO versus MUO.
La ingesta calórica en
la ventana tardía
(después de las 20:00)
se relacionó con un
IMC más elevado y
parámetros
metabólicos menos
favorables.
La ingesta
tardía de
alimentos
afecta
negativamente
el
metabolismo.
(Farsijani
et al.,
2023)
Comprehensive
Assessment of
Chrononutrition
Behaviors and
Their Associations
with Obesity in
US Adults
Examinar la
distribución temporal
de la ingesta en EE.
UU. y su relación con
obesidad. N = 34,470
adultos
estadounidenses
Análisis de ocho
ciclos NHANES
(recuerdos de 24
horas), en el que se
evalúan los tiempos
de la primera y la
última ingesta, la
ventana alimentaria
y el consumo
nocturno.
El 35% de los adultos
tenía ventanas de al
menos 13 horas,
mientras que el 59%
comía después de las
nueve de la noche. Se
relacionan las
ventanas largas y las
comidas tardías con
un aumento de la
obesidad.
Los horarios
de comida
nocturna y las
ventanas
largas son
frecuentes y
están
vinculados con
la obesidad.
pág. 15937
(De
Amicis et
al., 2020)
Is Abdominal Fat
Distribution
Associated with
Chronotype in
Adults
Independently of
Lifestyle Factors?
Investigar la
asociación entre
cronotipo
(matutino/vespertino)
y grasa abdominal. n
= 416 adultos
italianos
Investigación
transversal;
ultrasonido
abdominal;
cronotipo rMEQ;
corrección por
medio de actividad
física y
alimentación.
La adherencia a la
dieta modera la
relación, y el
cronotipo vespertino
se relaciona con una
mayor adiposidad
abdominal (VAT).
La
eveningness
incrementa el
riesgo
metabólico y
la adiposidad
abdominal.
(Kahleova
et al.,
2017)
Meal Frequency
and Timing Are
Associated with
Changes in Body
Mass Index in
Adventist Health
Study 2
Evaluar la relación
entre frecuencia y
horario de comidas
con cambios en IMC
a largo plazo. N =
50,660 adultos
estadounidenses
Investigación
longitudinal (de 7
años); frecuencia y
horario de las
comidas; ajuste
multivariable.
Se relaciona con un
aumento de peso más
bajo el hecho de
ayunar durante
períodos más largos y
comer solamente 1 o
2 veces al día. En
contraste, consumir
snacks
frecuentemente
incrementa el IMC.
El ayuno
prolongado y
la disminución
de las comidas
ayudan a
controlar el
IMC.
(Dote-
Montero
et al.,
2024)
Efficacy of
Different 8 h
Time-Restricted
Eating Schedules
on Visceral
Adipose Tissue
and
Cardiometabolic
Health: A Study
Protocol
Evaluar el impacto de
diferentes ventanas
de alimentación
restringida (TRE)
sobre la grasa
visceral y salud
cardiometabólica.
Investigación en
desarrollo;
examinará las
variaciones entre
ventanas de TRE en
la grasa visceral.
Intenta establecer si la
hora del TRE tiene un
impacto en su
eficacia. Ventanas de
grasa visceral y
alimentación en
adultos de España
Ventanas de
grasa visceral
y alimentación
en adultos de
España
La hipótesis de que los patrones temporales a la hora de comer son importantes para evitar la obesidad
se ve respaldada por los hallazgos de esta revisión sistemática. Según la mayoría de las investigaciones
que se han incluido, existe correlación entre una mayor circunferencia de cintura, un índice de masa
corporal (IMC) más alto y un perfil cardiometabólico desfavorable (Garaulet & Gómez-Abellán, 2014;
Lopez-Minguez et al., 2019) con consumir más energía por la tarde o por la noche, saltarse el desayuno
o extender en exceso la ventana alimentaria.
Desde el punto de vista circadiano fisiológico, este fenómeno cuenta con un fundamento firme. La
secreción de insulina, la oxidación de sustratos y el gasto energético son funciones metabólicas
esenciales que están reguladas por ritmos biológicos y que varían cada día (Lopez-Minguez et al., 2019).
Alimentarse fuera de los horarios del reloj biológico, como por ejemplo a altas horas de la noche, puede
modificar la coordinación metabólica, lo cual conlleva una reducción de la termogénesis postprandial y
fomenta un almacenamiento lipídico más eficaz (Garaulet & Gómez-Abellán, 2014).
Por otra parte, las intervenciones de alimentación limitada en el tiempo (TRE) han demostrado tener la
capacidad de mejorar el perfil metabólico y de reducir peso, a pesar de que los resultados son variados.
pág. 15938
En un ensayo aleatorizado con 116 adultos, por ejemplo, se descubrió que la TRE (ventana de ingesta
de 8 horas) produjo una disminución del peso de -0,94 kg (IC 95 %: –1,68 a –0,20), aunque no hubo
diferencias estadísticamente relevantes en comparación con el grupo control (Gill & Panda, 2015; Su et
al., 2022).
(Zhao et al., 2020) realizaron un metanálisis reciente con 2,485 participantes y encontraron que cuando
las estrategias de distribución temporal de la comida, como la TRE y el consumo temprano de calorías,
se mantienen durante un mínimo de 12 semanas, su relación con una mayor pérdida de peso y mejoras
metabólicas es más fuerte.
No obstante, la diversidad metodológica sigue siendo significativa. La comparación entre
investigaciones y la generalización de los resultados se complican debido a que la duración de la ventana
alimentaria, el tiempo para comer y los métodos para evaluar el horario de las comidas presentan
variaciones. Asimismo, una parte importante de los empleos disponibles son transversales, lo que
restringe la inferencia causal. La pertinencia del timing alimentario como un elemento preventivo de la
obesidad está respaldada por la consistencia de los hallazgos observacionales, a pesar de lo anterior
(Patterson & Sears, 2017).
Algunas investigaciones apuntan que la TRE es segura y se puede aplicar en el día a día, pero otras
señalan que sus ventajas podrían disminuir si no hay una mejora paralela en la calidad de la dieta o en
el estilo de vida general (Lowe et al., 2020; Su et al., 2022). Por lo tanto, la crononutrición debería
considerarse no como una dieta restrictiva, sino como una adición conductual y fisiológica a los métodos
convencionales de control del peso.
CONCLUSIONES
La revisión de la evidencia observacional indica que la prevalencia más alta de obesidad y síndrome
metabólico en adultos, así como un IMC más elevado, se relacionan con saltarse el desayuno, tener
ventanas largas para alimentarse y consumir más energía por las tardes-noches. La importancia del
momento en que se hace la ingesta de alimentos, como un elemento modulador de la energía metabólica
y del riesgo de obesidad en adultos, es respaldada por las pruebas analizadas.
La evidencia en conjunto indica que los hábitos alimentarios que se ajustan a los ritmos biológicos,
sobre todo aquellos que concentran la mayor parte de la energía aportada durante las primeras horas del
pág. 15939
día, podrían ser una estrategia eficaz para prevenir la obesidad, además de la mejora de la calidad de la
dieta y el control calórico.
Sin embargo, la mayoría de las investigaciones existentes tienen un diseño transversal o son de corta
duración, lo que dificulta la posibilidad de determinar relaciones causales. Por lo tanto, se sugiere que
en investigaciones futuras se incorporen ensayos clínicos multicéntricos y longitudinales para examinar
el efecto duradero de la crononutrición en la composición del cuerpo y en los indicadores metabólicos.
En resumen, la crononutrición es una herramienta que promete prevenir la obesidad en adultos; sin
embargo, para su implementación práctica se necesita una mayor base empírica y una integración
interdisciplinaria entre la salud pública, la nutrición clínica y la cronobiología.
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