GESTIÓN DEL RIESGO TECNOLÓGICO EN
LA MODERNIZACIÓN DE SISTEMAS
LEGACY: ESTRATEGIAS PARA UNA
TRANSICIÓN EFICIENTE

TECHNOLOGY RISK MANAGEMENT IN LEGACY
SYSTEM MODERNIZATION: STRATEGIES FOR AN
EFFICIENT TRANSITION

Samuel Elías Díaz Alvarado

Universidad Mariano Gálvez, Guatemala
pág. 3449
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.21454
Gestión del Riesgo Tecnológico en la Modernización de Sistemas Legacy:
Estrategias Para una Transición Eficiente

Samuel Elías Díaz Alvarado1

samm.diaz.alvarado@gmail.com

https://orcid.org/0009-0005-1462-2497

Universidad Mariano Gálvez

Guatemala

RESUMEN

La modernización de sistemas legacy representa un desafío significativo para las organizaciones,
especialmente en términos de gestión de riesgos tecnológicos. La transición hacia nuevas arquitecturas
y tecnologías expone a las organizaciones a diversos riesgos, que incluyen problemas de
interoperabilidad, continuidad operativa y seguridad de la información. A pesar de la existencia de
modelos tradicionales de gestión de riesgos, muchos de ellos no logran adaptarse a la naturaleza
dinámica y compleja de los entornos híbridos en la transformación digital. En respuesta a estas
limitaciones, se ha propuesto un modelo flexible y modular, diseñado para gestionar de manera efectiva
los riesgos en procesos de modernización tecnológica, este modelo integra metodologías ágiles y
arquitecturas resilientes, con un enfoque cíclico que permite una evaluación continua del riesgo y su
adaptación a cambios imprevistos. Un aspecto fundamental de este enfoque es la inclusión de un
proceso de evaluación contextual, que permite la validación y ajuste dinámico de las decisiones
estratégicas a medida que la organización avanza en su transición; su diseño conceptual permite facilitar
una transición eficiente y segura hacia nuevas infraestructuras tecnológicas. Este enfoque busca
alinearse con los objetivos organizacionales y garantizar una gestión de riesgos que evoluciona junto
con el entorno

Palabras clave: sistemas heredados, devops, resiliencia computacional, cumplimiento

1
Autor principal
Correspondencia:
samm.diaz.alvarado@gmail.com
pág. 3450
Technology Risk Management in Legacy System Modernization: Strategies
for an Efficient Transition

ABSTRACT

The modernization of legacy systems represents a significant challenge for organizations, especially in

terms of managing technological risks. The
transition to new architectures and technologies exposes
organizations to various risks, including issues of interoperability, operational continuity, and

information security.
Despite the existence of traditional risk management models, many of them fail
to adapt to the dynamic and complex nature of hybrid environments in the digital transformation. In

response to these limitations, a flexible and modular model has been proposed
, designed to effectively
manage risks in technology modernization processes. T
his model integrates agile methodologies and
resilient architectures, with a cyclical approach that allows for continuous risk evaluation and adaptation

to unforeseen changes.
A fundamental aspect of this approach is the inclusion of a contextual assessment
process, which enables the dynamic validation and adjustment of strategic decisions as the organization

progresses in its transition. Its conceptual design facilitates an eff
icient and secure transition toward
new technological infrastructures. This appr
oach seeks to align with organizational objectives and
ensure a risk management process that evolves along with the environment

Keywords: legacy, devops, computational resilience, compliance
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INTRODUCCIÓN

La modernización de sistemas legacy se ha convertido en una necesidad estratégica para las
organizaciones que buscan responder a entornos tecnológicos cada vez más cambiantes. Aunque estos
sistemas han sostenido durante años la operación institucional por su estabilidad y fiabilidad, hoy
enfrentan limitaciones importantes en escalabilidad, interoperabilidad y capacidad de adaptación. Esta
brecha genera un problema relevante, ya que la transición hacia plataformas modernas implica riesgos
que pueden afectar la continuidad operativa, la seguridad de la información y el cumplimiento
normativo. En este escenario, comprender el fenómeno desde una perspectiva amplia permite
dimensionar tanto la complejidad técnica del proceso como la necesidad de contar con esquemas de
gestión del riesgo que se ajusten a estas transformaciones.

Los marcos tradicionales como COBIT, ISO 31000, NIST o ITIL ofrecen lineamientos consolidados,
pero suelen mostrar rigidez cuando se aplican a entornos híbridos donde conviven sistemas heredados
y tecnologías emergentes. Sus dificultades para integrarse con metodologías ágiles o reevaluar
amenazas en tiempo real han dejado vacíos evidentes en prácticas de transformación digital. Estas
limitaciones resaltan la importancia de plantear alternativas más flexibles, capaces de responder a
escenarios donde el cambio tecnológico y las necesidades del negocio avanzan con rapidez.

Los riesgos asociados a este proceso no se limitan a lo técnico; también incluyen impactos operativos,
financieros y reputacionales. Interrupciones de servicio, fallas de interoperabilidad o incumplimientos
regulatorios pueden afectar directamente la estabilidad institucional. Ante ello, se vuelve necesario un
enfoque que permita anticipar y mitigar riesgos sin frenar el avance tecnológico. En respuesta a esta
necesidad surge el modelo de Gestión Avanzada de Riesgos Tecnológicos (GARTEC), diseñado con
una estructura modular y cíclica que integra cinco macroprocesos y un enfoque AAA (Ágil, Adaptativo
y Avanzado) para ajustar continuamente la evaluación de riesgos según el contexto.

La propuesta se basa en una revisión crítica de los marcos tradicionales y en la identificación de fallos
frecuentes en procesos reales de transformación digital, especialmente en la integración ágil, la
evaluación contextual y la alineación con la gobernanza tecnológica. Aunque el modelo aún no ha sido
validado empíricamente, su diseño apunta a facilitar una implementación progresiva en organizaciones
con distintos niveles de madurez, promoviendo transiciones más seguras y sostenibles.
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Este artículo se desarrolla en el marco de los procesos contemporáneos de modernización tecnológica
y tiene como propósito presentar el modelo GARTEC como una alternativa innovadora para gestionar
riesgos tecnológicos en la transición de sistemas legacy hacia arquitecturas más modernas. Su aporte
radica en ofrecer un enfoque más dinámico y contextualizado para apoyar decisiones críticas durante la
transformación digital.

METODOLOGÍA

El estudio se desarrolló con un enfoque cualitativo, basado exclusivamente en fuentes secundarias,
utilizando artículos científicos, tesis, informes técnicos y otras publicaciones académicas relacionadas
con la gestión del riesgo tecnológico y la modernización de sistemas legacy. No se emplearon encuestas
ni experimentos, lo que permitió centrarse en el análisis conceptual y comparativo de modelos
documentados.

El proceso metodológico consistió en identificar y depurar diversos modelos de gestión de riesgo
tecnológico hasta seleccionar un conjunto final de cuatro, que fueron analizados para reconocer sus
enfoques y determinar los elementos más útiles para la propuesta del modelo propio. Para ello se realizó
una búsqueda sistemática en bases de datos académicas y repositorios abiertos, utilizando palabras clave
definidas en el estudio y combinando búsquedas directas con búsquedas relacionales. Se aplicaron
criterios de inclusión que exigieron textos completos, un tratamiento central del riesgo tecnológico y
una fecha de publicación igual o posterior a 2020, lo que permitió integrar información reciente y
coherente con las tendencias de los últimos años.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Desafíos Técnicos y Operativos en Entornos Legacy

Los desafíos técnicos en un entorno de sistemas heredados (legacy) son complejos de determinar, por
la costumbre que los propios técnicos tienen a ellos; es una tarea compleja ver fuera de la caja para
detectarlos y es aún más complejo administrativamente coordinar los cambios que se requieren. El nivel
de adopción de tecnologías que integre la entidad determinará realmente la complejidad que puede
llegar a generar un cambio de entorno y así poder superar realmente esas deudas técnicas para contar
con un ambiente tecnológico sostenible en la organización.
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La modernización de software es una actividad fundamental en la actualidad, por la variedad de
requerimientos que surgen y el dinamismo que requieren los nuevos requerimientos de usuarios. Los
avances tecnológicos con los nuevos modelos de negocio también generan esta necesidad y cada vez es
más evidente el problema que pueden generar mantener sistemas legacy en las organizaciones
(Assunção et al., 2024).

Cuando se habla de la implementación de nuevas tecnologías no es suficiente con la utilización de una
variedad de tecnologías digitales adecuadas, es necesario integrarlas en los empleados, los procesos
operativos y rutinas de la organización para lograr una ventaja competitiva real en un mercado tan
dinámico como en la actualidad (González Varona, 2021).

Riesgos de Continuidad Operativa y Soporte Técnico

La modernización de sistemas legacy conlleva riesgos inherentes que pueden traducirse en periodos de
inactividad no planificados, potenciales pérdidas de información y alteraciones en los procesos
operativos. Estos eventos adversos, de materializarse, amenazan la continuidad de las operaciones y
pueden erosionar la confianza de los clientes. Con el fin de contener y atenuar dichas contingencias,
resulta esencial implementar una estrategia basada en ciclos iterativos e incrementales, de modo que
cada fase de la transformación se someta a validaciones y ajustes antes de avanzar a la siguiente.

La ejecución de proyectos piloto en entornos controlados permite identificar y corregir desvíos sin
exponer el ambiente productivo a riesgos significativos. La elaboración de planes de contingencia
detallados, que incluyan procedimientos de respaldo y recuperación de datos, asegura una respuesta ágil
ante eventualidades. Paralelamente, la instalación de sistemas de monitoreo continuo, capaces de alertar
de forma temprana sobre anomalías en el rendimiento o en la integridad de la información, contribuye
a minimizar el impacto de interrupciones imprevistas. Este conjunto de prácticas, articulado de manera
coherente, favorece una modernización ordenada y con menor exposición a impactos negativos en la
operación diaria (Charles James & Meyer, 2024).

Es imprescindible diseñar y poner en práctica mecanismos y protocolos que permitan una respuesta ágil
y eficiente ante incidentes, garantizando la recuperación rápida de procesos críticos. De este modo, no
solo se protege la reputación organizacional, sino que también se fortalece la posición competitiva, al
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demostrar a clientes y socios la solidez de la gestión integral de riesgos y la capacidad de mantener la
operatividad en escenarios adversos (Montalban Ordoñez, 2022).

Riesgos Tecnológicos y Organizacionales en Procesos de Modernización

Las organizaciones disponen de cuatro enfoques fundamentales para gestionar los riesgos: evitarlos,
mitigarlos, transferirlos o aceptarlos. La selección de la estrategia adecuada depende tanto de la
naturaleza y criticidad del riesgo como de la capacidad de la entidad para enfrentar sus posibles efectos.
Adoptar un método estructurado de clasificación y respuesta garantiza que los esfuerzos de control de
riesgos se alineen con los objetivos estratégicos y operativos, optimizando la asignación de recursos y
salvaguardando la continuidad del negocio.

La estrategia de evitación se basa en suprimir cualquier iniciativa que pueda incrementar la probabilidad
de que un riesgo identificado llegue a materializarse. En la práctica, esto implica renunciar o modificar
proyectos, procesos o características específicas cuya ejecución conlleve peligros inaceptables. La
mitigación persigue disminuir tanto la probabilidad como el impacto de un riesgo a niveles tolerables.
Esto se logra mediante la implementación de controles técnicos y organizativos como pruebas de
penetración continuas, segmentación de la red o revisiones periódicas de código y el seguimiento
sistemático de indicadores clave de riesgo. La transferencia del riesgo consiste en desplazar las
consecuencias económicas o legales de un evento adverso a un tercero, generalmente mediante
contratos de seguro o acuerdos de servicio gestionados por proveedores externos. Al hacerlo, la
organización conserva la operación del proceso en cuestión, pero delega la responsabilidad financiera
o la restitución de servicios en otra parte. Finalmente, la aceptación del riesgo implica reconocer su
existencia y continuar con la actividad sin medidas de contención específicas; se suele aplicar cuando
el coste de mitigación supera a las posibles pérdidas derivadas del propio riesgo, o cuando su
probabilidad e impacto son considerados marginales para la operación global (Salazar-Coto, 2022).

Vulnerabilidades en Seguridad de la Información y Ciberataques

Para abordar este desafío de forma efectiva, es indispensable desglosar y caracterizar cada componente
del sistema: desde el inventario de activos críticos y las configuraciones de red hasta los procesos,
acciones de los usuarios y eventos clave que puedan abrir brechas de seguridad.
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También es fundamental trazar la secuencia de sucesos e hitos en los que una amenaza podría
aprovechar una vulnerabilidad, lo que permite priorizar los controles más adecuados y diseñar
contramedidas específicas. Al realizar este mapeo detallado de escenarios potenciales de ciberataque,
las organizaciones están en posición de anticipar y neutralizar proactivamente los puntos débiles,
reduciendo a su vez la superficie de exposición y fortaleciendo la resiliencia de sus entornos frente a
incidentes de seguridad (Chuqui Quille & Orellana González, 2023).

Un componente fundamental en esta defensa es la gestión de vulnerabilidades. Este es un proceso
sistemático y constante que involucra la identificación proactiva de debilidades o fallos de seguridad en
los sistemas y aplicaciones de una organización. Una vez identificadas, estas vulnerabilidades se
evalúan en términos de su potencial impacto y se abordan mediante la implementación de medidas
correctivas. El objetivo primordial de la gestión de vulnerabilidades es minimizar el riesgo de que
actores malintencionados puedan explotar estas debilidades para llevar a cabo ciberataques, asegurando
así que las amenazas se neutralicen antes de que puedan ser utilizadas para comprometer la seguridad
de la información (Santillan et al., 2025).

Para resaltar la trascendencia de salvaguardar datos sensibles, resulta imprescindible reforzar las
medidas de control en el marco de la gestión de riesgos de la información, de modo que se prevengan
filtraciones que pongan en peligro la integridad de los sistemas. Como lo mencionan los expertos:

“Cuando la información es de carácter privado, es necesario considerar medidas de prevención para
evitar el robo de información con fines desconocidos que pueden generar pérdidas a la organización y
perjudicar la reputación” (Ortiz et al., 2023).

Compliance y Riesgo Reputacional

La efectividad del compliance tecnológico radica en su integración estratégica dentro de la
infraestructura de TI y en el apoyo de una cultura organizacional que valore la transparencia y la mejora
continua. Al fusionar innovación digital y prácticas de cumplimiento, las organizaciones pueden
fortalecer su integridad operativa, asegurar la confiabilidad de sus sistemas y mantener un grado alto de
conformidad sin sacrificar agilidad ni eficiencia (Galicia, 2025). La tecnología ha transformado por
completo el modo en que las empresas gestionan el cumplimiento normativo, con la automatización del
procesamiento avanzado de datos y las plataformas de gestión de riesgos, las organizaciones pueden
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operar dentro del marco legal con mayor rapidez y precisión. Conforme estas soluciones tecnológicas
sigan evolucionando, el compliance será todavía más eficiente y se ajustará mejor a las necesidades de
un entorno empresarial dinámico. Es importante contar con un equipo jurídico que se mantenga
constantemente informado sobre las últimas novedades en materia de regulación (Fraguas García,
2023).

Estrategias para Mitigar los Riesgos Tecnológicos

Muchas organizaciones han integrado la tecnología de manera intuitiva en sus operaciones diarias, sin
apoyarse en un marco estructurado de gestión de riesgos. Al carecer de un modelo específico que
permita anticipar y responder de forma inmediata a eventos como la pérdida de datos o el daño a los
activos tecnológicos, se deja expuesto todo proceso que dependa de TI. Esta vulnerabilidad inherente
pone en peligro la continuidad operativa y la seguridad de la información, por lo que resulta
imprescindible diseñar e implementar un sistema de gestión de riesgos de TI que identifique amenazas,
evalúe impactos y defina protocolos de reacción ágil ante incidentes (Milian Saavedra, 2024).

Metodologías de Migración Gradual: DevOps y Arquitecturas Escalables

Las metodologías ágiles favorecen la incorporación paulatina de los microservicios y permiten validar
de manera constante los avances en la migración. Finalmente, se destaca la necesidad de realizar pruebas
rigurosas y continuas tanto en etapas previas como durante la propia migración. Este enfoque garantiza
que cada nuevo componente introducido cumpla con los estándares de calidad establecidos y minimiza
la probabilidad de errores en producción (Muraca, 2023).

Las prácticas de Integración Continua (CI) y Entrega Continua (CD) constituyen pilares fundamentales
de DevOps que aportan gran valor en proyectos de modernización. Estas metodologías permiten
integrar cambios de forma frecuente y controlada, así como desplegarlos con mayor agilidad, lo que
resulta especialmente útil cuando se trabaja con arquitecturas complejas o poco documentadas, como
suele ser el caso de los sistemas legacy (Islavath, 2022).

Diseño de Arquitecturas Resilientes y Tolerantes a Fallos

El diseño de arquitecturas resilientes y tolerantes a fallos ha emergido como una respuesta clave,
especialmente en entornos distribuidos de creciente complejidad.