MODELO METODOLÓGICO PARA EL
DESARROLLO DE PROYECTOS DE
INVESTIGACIÓN EN EL TECNOLÓGICO
NACIONAL DE MÉXICO
METHODOLOGICAL MODEL FOR THE
DEVELOPMENT OF RESEARCH PROJECTS AT THE
NATIONAL TECHNOLOGICAL INSTITUTE OF
MEXICO
Amira del Carmen Dagnino Olivas
Tecnológico Nacional de México Campus Los Cabos, México
Paulina Escalante Ramírez
Tecnológico Nacional de México Campus Los Cabos, México

pág. 4500
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.21557
Modelo Metodológico Para el Desarrollo de Proyectos de Investigación en
el Tecnológico Nacional de México
Amira del Carmen Dagnino Olivas1
amira.do@loscabos.tecnm.mx
https://orcid.org/0000-0001-6558-7218
Tecnológico Nacional de México Campus Los
Cabos, México
Paulina Escalante Ramírez
paulina.er@loscabos.tecnm.mx
https://orcid.org/0000-0002-5657-7357
Tecnológico Nacional de México Campus Los
Cabos, México
RESUMEN
El desarrollo de la investigación en la educación superior ha sido, por mucho tiempo, un elemento
discrepante en el quehacer docente; existen diferentes posturas metodológicas que complican la
consolidación de propuestas investigativas profundas que atiendan necesidades contextuales relevantes,
aunado al fortalecimiento de las competencias profesionales de los estudiantes de los distintos
programas educativos. En los modelos educativos del Tecnológico Nacional de México, tanto para el
Modelo Educativo para el Siglo XXI formación y Desarrollo de Competencias profesionales (2012),
como para el Modelo Educativo Humanismo para la Justicia Social (2025), la investigación representa
un eje transversal en la formación de los estudiantes. Sin duda, la investigación, permite el diálogo con
el conocimiento y estructuración de saberes desde el pensamiento crítico.
Este proceso de investigación- acción tiene como objetivo diseñar un modelo metodológico integrado
al Sistema Nacional de Competencias que supere la rigidez paradigmática, orientando el desarrollo de
investigaciones hacia la articulación coherente de métodos para abordar la complejidad de los
fenómenos sociales contemporáneos. El presente estudio, con un enfoque cualitativo, alcance
descriptivo y análisis longitudinal, comprende resultados de la alineación de las asignaturas de Taller
de Investigación I y II de los programas educativos de Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Civil y
Licenciatura en Turismo al EC-0360 desde 2023 a 2025, del Tecnológico Nacional de México campus
Los Cabos, con el estándar de competencias laborales referente a la aplicación de la metodología básica
de investigación en la educación en el ámbito educativo
Participaron 353 estudiantes de séptimo semestre, con 150 proyectos durante el año 2024-2025 en
periodos semestrales. Se logró el 86% de proyectos alineados al estándar de competencias, un 95% de
la tasa de aprobación y un promedio de consistencia de 75% de acuerdo a una autoevaluación realizada
por los propios estudiantes
Palabras clave: investigación, educación superior, estándar de competencia laboral, modelo
metodológico
1 Autor principal
Correspondencia: amira.do@loscabos.tecnm.mx

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Methodological Model for the Development of Research Projects at the
National Technological Institute of Mexico
ABSTRACT
The development of research in higher education has long been a point of contention in teaching
practice. Different methodological approaches complicate the consolidation of in-depth research
proposals that address relevant contextual needs, while also hindering the strengthening of students'
professional competencies across various educational programs. In the educational models of the
National Technological Institute of Mexico, both for the 21st Century Educational Model: Training and
Development of Professional Competencies (2012) and for the Educational Model: Humanism for
Social Justice (2025), research represents a cross-cutting axis in student training. Undoubtedly, research
allows for dialogue with knowledge and the structuring of understanding through critical thinking.
This process aims to design a methodological model integrated into the National Competency System
that overcomes paradigmatic rigidity, guiding research development toward the coherent articulation of
methods to address the complexity of contemporary social phenomena. In this study, with a qualitative
approach, descriptive scope, and longitudinal analysis, this action research comprises the results of
aligning the Research Workshop I and II courses of the Electromechanical Engineering, Civil
Engineering, and Tourism degree programs with EC-0360 from 2023 to 2025 at the Technological
Institute of Higher Studies of Los Cabos, with the Labor Competency Standard regarding the
application of basic research methodology in education.
Three hundred and forty-five seventh-semester students participated, developing 150 projects during
the 2024-2025 academic year in semester-based periods. Eighty-six percent of the projects were aligned
with the competency standard, with a 95% approval rate and an average consistency of 75%, according
to a self-evaluation conducted by the students themselves
Keywords: higher education, methodological model, occupational competency standard, research
Artículo recibido 8 noviembre 2025
Aceptado para publicación: 15 diciembre 2025

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INTRODUCCIÓN
La implementación metodológica en la investigación científica suele forzar una elección rígida entre
paradigmas, lo que lleva a visualizar una brecha limitativa hacia el abordaje de realidades complejas en
las que actualmente el individuo está inmerso, sobre todo en un mundo tecnológico carente de propiciar
el pensamiento crítico, proceso fundamental en la construcción de nuevos conocimientos. Esta
perspectiva, desde la didáctica docente, propicia un enfoque más a la forma que al fondo del diseño
metodológico de la investigación científica.
Como señalan Hernández et al. (2014), a lo largo de la historia de la ciencia, se han configurado
múltiples escuelas filosóficas, entre las que destaca: el empirismo, el materialismo dialéctico, el
positivismo, la fenomenología y el estructuralismo, así como distintos sistemas de interpretación de la
realidad, como el realismo y el constructivismo. Este pluralismo teórico ha generado una variedad de
caminos posibles para la indagación y construcción del conocimiento. Dicha interpretación es necesaria
que se realice desde la habilidad de la investigación, para lo que el Tecnológico Nacional de México,
desde su modelo educativo (DGEST, 2012), definió con claridad esta habilidad intrínseca al proceso
educativo central a la formación de profesionales, como estrategia para impulsar la actividad productiva
en cada región del país, para alcanzar un mayor desarrollo social, económico, cultural y humano, aun
cuando en dicho modelo, centraba su atención en el capital humano, la competitividad y la inserción de
México en la economía global, participar en los espacios comunes de la educación superior tecnológica
y asumirse como actores de cambio. Recientemente, en el nuevo modelo educativo Humanismo para
la Justicia Social, se integra una visión que promueve el bienestar comunitario, sostenibilidad, inclusión
y la soberanía tecnológica (TecNM, 2025). Se propone fomentar una investigación cuyo fin sea lograr
la justicia social, democratizar el conocimiento y garantizar la independencia y soberanía tecnológica
del país; crear escenarios de innovación social que puedan resolver problemas complejos y atender
necesidades colectivas priorizando el bien público; para ello, requiere de un modelo de innovación de
la pentahélice que integre a cinco actores estratégicos: academia, industria, gobierno, sociedad civil y
medio ambiente para promover ese dialogo de saberes que fomenta la interculturalidad y valida los
conocimientos de pueblos originarios y comunidades locales para generar soluciones conjuntas.
(TECNM, 2025)

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En este sentido, la relevancia de definir un modelo metodológico específico para la investigación en la
Educación Superior Tecnológica radica en la necesidad crítica de superar la dicotomía paradigmática
predominante (cualitativo-cuantitativo), la cual frecuentemente impone un diseño rígido que prioriza la
forma procedural sobre la profundidad epistémica.
La rigidez paradigmática se refiere a la preferencia o la imposición de un único marco epistemológico
y metodológico en un campo de estudio, hasta el punto de excluir alternativas útiles para la pregunta de
investigación. Esta definición aparece en la crítica a la inflexibilidad de paradigmas y en trabajos que
exponen cómo la hegemonía paradigmática puede sesgar la producción de conocimiento (Ukpabi et.
al., 2014) y la visualiza como esa adhesión inflexible a un paradigma que condiciona preguntas,
métodos y criterios de evidencia. Por su parte, Haynes (2010) sostiene que la rigidez no es simplemente
preferencia metodológica; es una limitación normativa que impide el pluralismo metodológico y la meta
metodología que puede converger diferentes posturas epistemológicas sin que comprometan el alcance
del conocimiento. En la tabla 1 se muestra una comparativa de paradigmas utilizados con mayor
frecuencia.
Tabla 1.
Paradigma Epistemología típica Métodos habituales Rasgos que generan
rigidez
Positivista/Cuantitativ
o
Realismo
/Objetivismo
Experimentos,
encuestas, análisis
estadísticos
Enfoque en causalidad y
generalización que
pueden excluir contextos
particulares
Interpretativo/Cualitati
vo
Constructivismo/
Interpretivismo
Etnografía,
entrevistas, análisis
textual
Prioriza significado
contextual y puede
descartar mediciones
cuantitativas
Crítico Emancipatorio/
Transformador
Análisis crítico,
estudios de poder
Orientación normativa
que prioriza cambio
social y puede descartar
neutralidad técnica

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Pragmático/pluralista Pragmática
instrumental
Métodos mixtos,
diseño iterativo
Centrado en la utilidad
puede ser amplio, pero
requiere juicio, y a veces
tiene resistencia
ortodoxa.
Fuente: Elaboración propia con base en Ukpabi et. Al. (2014) y Haynes (2010).
Nota: Se comparan las características esenciales de al menos cuatro paradigmas frecuentemente mencionados y muestra cómo
cada uno puede manifestar rigidez en el diseño de investigación. La tabla resume rasgos comparativos y debajo se atribuye la
evidencia.
En el análisis paradigmático se observa que el predominio del positivismo favorece grandes bases de
datos y análisis cuantitativos; esta hegemonía ha sido criticada por favorecer un único “conocimiento
legítimo” en campos como contabilidad y marketing (Fraser, 2014). Este mismo autor señala que el
paradigma crítico ofrece análisis de poder y cambio social, pero su carácter normativo puede ser
percibido como incompatible con enfoques “objetivos”; mientras que Gage (1989) menciona que los
enfoques interpretativos transformaron áreas como la investigación educativa al priorizar la
comprensión cultural, al tiempo que generaron rechazo desde posiciones objetivistas. Autores como
Smyth et al. (2006) y Melles (2008) proponen el realismo o el pragmatismo como bases para integrar
contexto y explicación, reduciendo la polarización, aunque su adopción implica cambios
epistemológicos.
• Crítico El paradigma crítico ofrece análisis de poder y cambio social, pero su carácter normativo
puede ser percibido como incompatible con enfoques “objetivos”
• Pragmático y realista Autores proponen el realismo o el pragmatismo como bases para integrar
contexto y explicación, reduciendo la polarización, aunque su adopción implica cambios
epistemológicos.
La relevancia de desarrollar un modelo metodológico específico para la investigación en la Educación
Superior Tecnológica radica en la necesidad crítica de superar la dicotomía paradigmática
predominante, la cual frecuentemente impone un diseño rígido que prioriza la forma procedural sobre
la profundidad epistémica. Este enfoque limitante resulta particularmente problemático en un contexto
donde la complejidad de los fenómenos educativos —entrecruzados con variables técnicas, sociales y
humanas— exige marcos de indagación flexibles y situados (Haynes, 2010).

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La rigidez metodológica no solo obstaculiza la comprensión integral de estas realidades, sino que, en
un entorno formativo que a menudo privilegia la instrumentalización técnica, puede perpetuar una
práctica investigativa acrítica y desvinculada de los problemas sustantivos del entorno local (Ukpabi et
al., 2014).
Abordar esta problemática es fundamental por tres razones interrelacionadas: primero, para dotar a los
investigadores educativos tecnológicos de un marco conceptual y práctico que legitime y guíe diseños
metodológicos mixtos o alternativos, coherentes con la naturaleza de sus objetos de estudio; segundo,
para fomentar una cultura investigativa que valore el pensamiento crítico y la construcción de
conocimiento situado y con impacto social; y tercero, para contribuir a la maduración epistémica del
campo, promoviendo metodologías que sean tan innovadoras y complejas como la propia realidad
tecnológico-educativa que se pretende transformar. La propuesta de un modelo propio se justifica, por
tanto, como una respuesta necesaria a una brecha tanto teórica como práctica que condiciona la calidad
y pertinencia de la investigación en este nivel educativo.
EL SISTEMA NACIONAL DE COMPETENCIAS
El Sistema Nacional de Competencias (SNC) coordinado por CONOCER, es un instrumento del
Gobierno Federal que busca impulsar la certificación de competencias con la finalidad de fortalecer la
productividad, incrementar la calidad educativa y por ende, incidir en el desarrollo social del país. Su
objetivo principal es que los sectores empresariales, laborales, docentes, estudiantil y administración
pública cuenten con los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para destacar en un mercado
cada vez más globalizado y competitivo. Actualmente el Registro Nacional de Estándares de
Competencias (RENEC) cuenta con más de 1600 registros de funciones productivas, accesibles a la
población en general.
El estándar de competencia EC-0360 “Aplicación de la metodología básica de investigación en el
ámbito educativo, se encuentra inscrito en el Sistema Nacional de Competencias a través del Consejo
de Normalización y Certificación de Competencias Laborales - CONOCER-. No se trata de programa
de estudios, sino un referente oficial y normativo que define las habilidades, destrezas y conocimientos
que una persona debe demostrar para ser certificada en dicha competencia.
Su objetivo final es garantizar que los individuos puedan desempeñar una función específica (en este

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caso, desarrollar investigación básica en educación) con un nivel de calidad reconocido y válido a nivel
nacional (CONOCER, 2013)
El estándar se organiza en torno a tres grandes elementos de competencia, que constituyen la columna
vertebral del proceso investigativo; el primero de ellos, consiste en seleccionar información para el
diseño de una propuesta de investigación en el ámbito educativo, donde se establece que se debe ser
capaz de identificar y procesar fuentes académicas válidas para la instrumentación del objeto de estudio
y el marco contextual. El segundo elemento es elaborar el marco contextual del tema para el diseño de
una propuesta de investigación en el ámbito educativo, donde la competencia se centra en la
construcción del sustento teórico y conceptual, requiere que la persona domine diferentes tipos de textos
académicos (narrativos, descriptivos, expositivos, argumentativos) y adapte su perfil de escritura para
construir un marco coherente. Se destaca el uso estratégico de la lectura (exploratoria y de comprensión)
para filtrar y profundizar en la información. El resultado debe ser un marco contextual que no solo
compile datos, sino que los articule para delimitar y justificar el problema de investigación; y por último,
desarrollar la propuesta de investigación en el ámbito educativo, se presenta como el tercer elemento
del estándar de competencia donde se debe demostrar capacidad para dar forma completa al proyecto.
El estándar especifica que la propuesta debe incluir un planteamiento del problema bien estructurado,
con preguntas, objetivos, justificación e hipótesis (ajustadas al tipo de estudio: exploratorio, descriptivo,
correlacional o explicativo). Asimismo, debe presentar un plan metodológico sólido, donde se defina el
enfoque (cuantitativo, cualitativo o mixto), el tipo de estudio, los métodos de muestreo (probabilístico
o no probabilístico), las variables (dependiente, independiente, interviniente) y los instrumentos de
medición. La competencia también abarca la elaboración de una tabla de codificación para el análisis
de datos y la planeación de recursos y cronograma. (CONOCER, 2013) Las certificaciones de
competencias laborales, pueden considerarse como microcredenciales, ya que son reconocimientos
individuales acumulables y alineados con las competencias profesionales, que visibilizan y verifican
habilidades laborales específicas. Son breves, centrados y basados en competencias que certifican el
dominio de habilidades o competencias laborales claramente definidas, en lugar de un conocimiento
disciplinario amplio, y están diseñadas para ser acumulables en cualificaciones más amplias o para
señalar habilidades específicas para el empleo (Surono y Josuf, 2025). Para Maina et. al. (2022), un

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enfoque de calidad los trata como alineados con los estándares de la industria, evaluados en función de
los resultados del aprendizaje de competencias y regidos por un sistema de gestión para garantizar la
credibilidad y reconocimiento. En la discusión de las microcredenciales como un auge de la formación
profesional, se hacen visibles para los empleadores habilidades específicas de empleabilidad y pueden
mejorar la preparación para el trabajo cuando se corresponden con competencias valoradas por ellos.
Las percepciones de los empleadores y los resultados del programa muestran señales más fuertes cuando
las credenciales son emitidas por universidades, se transcriben o se diseñan en conjunto con socios de
la industria (Gurjar et. al., 2024). Existen estudios realizados en organizaciones internacionales
dedicadas al análisis del mercado laboral destacan la urgencia de fortalecer las competencias de
empleabilidad de los recién graduados y de transparentar los mecanismos para su reconocimiento.
Frente a esta exigencia, esta investigación propone la metodología de Microcredenciales de
Competencias de Empleabilidad (ESMC), desarrollada en el marco del proyecto Horizonte 2020 EPICA
y pilotada en tres universidades de África Oriental. Dicha metodología demuestra potenciar la
innovación pedagógica y favorecer la integración y visibilidad de dichas competencias. Apoyada en un
ePortfolio basado en competencias y un sistema digital de microcredencialización, la ESMC fue
evaluada mediante un diseño de método mixto que combinó estadística descriptiva y análisis de
contenido cualitativo, recogiendo las perspectivas de 13 profesores, 169 estudiantes y 24 empleadores.
Los resultados señalan que este enfoque constituye una vía prometedora para acompañar la transición
de los estudiantes hacia el mundo laboral. Su implementación, que involucra activamente a los
empleadores, exige repensar prácticas educativas y currículos para integrar las competencias de
empleabilidad, ampliando la comprensión común sobre la relación entre educación superior y sector
empresarial, y garantizando visibilidad, transparencia y fiabilidad en el proceso de reconocimiento.
Estos hallazgos sugieren la existencia de condiciones favorables en la región para adoptar este modelo,
el cual se presenta como una solución significativa para que la comunidad de actores involucrados
pueda cerrar la brecha de habilidades existente (Maina et. al, 2022) En este orden de ideas, promover
un modelo metodológico integrado favorece la inserción de los estudiantes en trayectoria de egreso a
un mercado laboral demandante de competencias, habilidades y destrezas específicas que aporten
dinamismo y eficiencia de la mano con los perfiles de egreso de cada programa educativo.

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Contexto
Para situar adecuadamente el presente estudio, es fundamental comprender el entorno único del
Municipio de Los Cabos, en el estado de Baja California Sur, que sirve como escenario para la
formación de los estudiantes analizados. El desarrollo del destino se considera un factor activo que
modela las necesidades, oportunidades y perspectivas del pensamiento investigativo en las carreras de
Ingeniería Civil, Ingeniería Electromecánica y Licenciatura en Turismo.
Los Cabos ha experimentado, histórica y económicamente, una transformación radical en las últimas
cinco décadas, pasando de ser una región aislada, sustentada en la pesca y la agricultura de subsistencia,
a consolidarse como uno de los destinos turísticos de lujo más importantes a nivel internacional; se ha
reconfigurado por completo su economía, su paisaje urbano y su mercado laboral. La presión sobre la
infraestructura, recursos hídricos y energéticos, y la necesidad de una planificación urbana sostenible,
crean un campo de problemas reales y urgentes que demandan soluciones ingenieriles innovadoras y
basadas en evidencia. Paralelamente, la industria turística, ahora sumamente especializada en
segmentos de alto poder adquisitivo, golf y convenciones, requiere profesionales con una capacidad
analítica que vaya más allá de la operación hotelera, hacia la investigación de mercados, la gestión
cultural del patrimonio y el diseño de experiencias sustentables.
Demográficamente, el municipio presenta una dinámica peculiar, ya que según datos del INEGI (2020),
es una de las zonas con mayor crecimiento poblacional en México, impulsado por una intensa migración
interna y temporal de mano de obra calificada y no calificada atraída por la industria de la construcción
y los servicios turísticos. Esta afluencia genera una estructura poblacional joven y en constante
movimiento, que impacta directamente en la matrícula y el perfil de los estudiantes universitarios,
muchos de los cuales son primera generación en educación superior en sus familias o combinan estudios
con trabajo. Además, existe una brecha significativa entre la demanda de profesionales especializados
que requiere la economía local y la oferta formativa, lo que dota de una relevancia social inmediata a la
formación de competencias investigativas aplicadas que puedan cerrar esta brecha.
Los Cabos es un espacio de contrastes y transición cultural y social, derivado a que coexisten una cultura
tradicional sudcaliforniana, de ritmo pausado y arraigo comunitario, con una cultura globalizada,
transitoria y demandante propia de un enclave turístico internacional.

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Este mestizaje cultural y constante interacción con estándares internacionales (en construcción,
servicios, medio ambiente) crean un entorno ideal para fomentar una investigación aplicada y
transcultural, donde los estudiantes deben aprender a diagnosticar problemas que van desde la
conservación del patrimonio cultural local hasta la implementación de normativas internacionales de
eficiencia energética en hoteles.
El contexto educativo de desarrollo del presente estudio se sitúa en el Instituto Tecnológico de Estudios
Superiores de Los Cabos o Tecnológico Nacional de México campus Los Cabos, ubicado en San José
del Cabo, con una población estudiantil mayor a 2500 estudiantes en ocho programas educativos que
se ofrecen a la comunidad desde veinticinco años. Dentro de las asignaturas comunes se encuentran
aquellas que favorecen el desarrollo de las habilidades de investigación desde el primer semestre a
través de Fundamentos de Investigación, cuya competencia solicita que el estudiante aplique los
elementos de la investigación documental para elaborar escritos académicos de su entorno profesional;
en sexto semestre se retoma el hilo con la asignatura de Taller de Investigación I, donde se elabora un
protocolo de investigación en el que se presenta soluciones científico - tecnológicas a problemáticas
relacionadas con el campo profesional en diversos contextos; y en séptimo semestre se consolida el
protocolo de investigación para ejecutar la investigación y obtener productos para su exposición,
defensa y gestión de la trascendencia del estudio desarrollado.
De ahí que surja la pregunta de investigación, ¿cómo pueden superarse los esquemas paradigmáticos
rígidos para diseñar metodologías integradas que respondan a la complejidad de los fenómenos sociales
contemporáneos, sin recurrir a un eclecticismo carente de fundamento?, que da la pauta para establecer
el objetivo de este estudio, diseñar ese modelo metodológico integrado que supere la rigidez
paradigmática, orientando el desarrollo de investigaciones hacia la articulación coherente de métodos
para abordar la complejidad de los fenómenos sociales contemporáneos.
METODOLOGÍA
El estudio se construyó dentro del enfoque cualitativo, con alcance descriptivo observacional; se
determinó que fuese longitudinal para analizar información recopilada en dos años y recopilación de
información con un método etnográfico, como lo menciona Rojas (2019), al considerar la investigación
cualitativa como una “forma de investigación flexible, sistemática y crítica de las regularidades del

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comportamiento de los agentes educativos.”; y considera que las investigaciones etnográficas conectan
“mediante la descripción y comprensión las interacciones internas, externas del sentido y significado
que la estructura social de la institución educativa atribuye al sentimiento, pensamiento y acción
colectiva” la naturaleza de una verdadera “cultura educativa emergente” (Rojas,2019); lo que permite
obtener una visión integral del acontecer didáctico y donde la innovación se hace presente ante la
reflexión de la práctica educativa.
Se establecieron tres categorías principales: alineación de proyectos al estándar de competencia,
consistente en el número total de proyectos registrados desde la asignatura de Taller de Investigación I
y aquellos que concluyeron con la divulgación de sus resultados de investigación en la asignatura de
Taller de Investigación II; se incluyeron los proyectos que hicieron uso de la plantilla diseñada para
cumplir con los elementos del estándar de competencia EC-0360 “Aplicación de la metodología básica
de la investigación en ámbitos educativos”. Además de aplicar un modelo integrado y estandarizado
para el desarrollo de la investigación, este proceso de alineación permite atender las demandas de
formación basada en microcredenciales, que de acuerdo con Maina et al. (2022), la alineación del ancla
de calidad con los estándares de la industria y un sistema formal de gestión de calidad por medio de
este mecanismo, aumenta el reconocimiento y la capacidad de acumulación de reconocimientos
individuales que constituye una solución significativa para que la comunidad de interesados aborde la
brecha de habilidades.
La segunda categoría fue la tasa de aprobación de la asignatura, que para Simon et al. (2019) se
conceptualiza como la proporción de estudiantes aprobados respecto a las matrículas o a quienes se
presentan en la asignatura; para la asignatura de Taller de Investigación II, la competencia busca que el
estudiante consolide el protocolo para ejecutar la investigación y obtener productos para su exposición,
defensa y gestión de su trascendencia, lo que permite diversificar las evidencias que cumplan con la
competencia, y que representa un elemento ambiguo que se inclina hacia la no acreditación, que resulta
en retraso en la trayectoria de formación profesional o incluso deserción. Para Bedard (2002), se
relaciona estrechamente con la calidad del programa educativo, ya que muchos actores regulares y
acreditadores consideran esta categoría como un indicador clave para esta dimensión, así como para la
toma de decisiones sobre admisión o currículo.

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Por otro parte, esta categoría se presenta como uno de los mejores predictores de abandono o titulación
en estudios longitudinales, lo que la vuelve como una medida temprana del riesgo académico (Muller,
2013); y en un ámbito trascendental, representa una métrica de eficiencia institucional, ya que cuando
se relaciona con los recorridos curriculares como la matrícula versus aprobaciones, permite identificar
obstáculos, dar una visión de la praxis docente y de la acción estudiantil (Simon et al., 2019).
La tercera categoría se instrumentó hacia la consistencia en la construcción del proyecto de
investigación, que de acuerdo con De Cassai et al.(2025) la consistencia metodológica se refiere a la
correspondencia justificada y aplicable entre la pregunta de investigación, el diseño elegido, los
procedimientos de recolección de datos y los análisis realizados; es decir, coherencia sistemática en
todas las fases del estudio, lo que se busca que se logre a través de los elementos del estándar de
competencia. Este análisis se logra mediante una autoevaluación del objeto de estudio, mismo que se
articula durante la asignatura de Taller de Investigación I de duración semestral. Al inicio de Taller de
Investigación II se aplica como estrategia didáctica un conjunto de rúbricas de escala Likert, donde se
valora el contenido generado para el objeto de estudio, esta tabla consiste en 33 ítems distribuidos en
los apartados del objeto de estudio: antecedentes del problema, planteamiento del problema, objetivos,
justificación, campo hipotético y definición espacial y temporal.
La población atendida durante los dos años ascendió a 353 estudiantes inscritos de manera formal en
ambas asignaturas, durante los años 2023, 2024 y 2025 de las carreras de Ingeniería Electromecánica,
(105), Ingeniería Civil (108), Licenciatura en Turismo (140), con base en las listas oficiales de la
asignatura de Taller de Investigación II emanadas del sistema de control escolar de los semestres agosto-
diciembre 2023, agosto- diciembre 2024 y agosto diciembre 2025.
El grupo total de estudiantes, de sexto semestre, realizó 150 protocolos de investigación, durante este
período, se aborda la construcción del objeto de estudio y marco contextual, así como el diseño
metodológico del estudio; éste último en una primera versión. Una vez que ingresan a séptimo semestre,
se retoma el proyecto para su ejecución en un periodo de 16 semanas; se da inicio con la revisión del
protocolo entregado, por medio de una autoevaluación como estrategia didáctica que permite a los
estudiantes analizar desde una perspectiva más objetiva lo que se ha desarrollado hasta ese momento,
ya que el no tener contacto con el protocolo por un lapso de dos meses, les permite pensar y analizar de

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manera lógica y sustantiva con un enfoque más objetivo sobre su proceso de pensamiento de
investigación.
La presente investigación se ajustó a los principios éticos fundamentales, toda vez que el estudio se
basó en el análisis de documentos (protocolos) generados como parte de las actividades académicas
regulares y en datos agregados y anonimizados de listas oficiales, no se requirió la aplicación de
consentimiento informado individual, según lo estipulado en normativas internacionales como la
Declaración de Helsinki. Se respetaron los criterios de confidencialidad, ya que toda información
utilizada como listas de estudiantes y protocolos fue manejada de forma estrictamente confidencial y
los datos personales fueron disociados, lo que favorece la imposibilidad de identificar a individuos en
los resultados. La no maleficencia y beneficencia se atendieron dentro del proceso de autoevaluación y
análisis de protocolos como parte integral de la estrategia pedagógica de la asignatura de Taller de
Investigación II, que fue diseñada para beneficiar el aprendizaje de los estudiantes; el desarrollo de la
presente investigación no interfirió con su evaluación académica ni generó riesgos a su integridad,
siempre bajo el cumplimiento del marco normativo relativo a la acreditación de las asignaturas. Aunado
a lo anterior, los protocolos son propiedad intelectual de los estudiantes y su análisis para fines de este
estudio se realizó con el propósito exclusivo de mejorar los procesos educativos y se enmarca dentro de
las funciones docentes y de praxis investigativa de las autoras.
Para efectos de identificar los criterios de inclusión se determinaron como sujetos de estudio todos los
protocolos de investigación desarrollados por estudiantes formalmente inscritos en las asignaturas
Taller de Investigación I en sexto semestre y su continuidad en séptimo semestre, durante los ciclos
2023, 2024 y 2025. Así mismo, aquellos pertenecientes a los tres programas educativos mencionados
con anterioridad, quedando excluidos protocolos de estudiantes de otras carreras no especificadas en el
ámbito de este estudio.
Al tratarse de un estudio centrado en una población específica de una sola institución y en carreras
particulares, los hallazgos no son generalizables a otros contextos universitarios, disciplinas o sistemas
educativos; lo anterior dado que su alcance es principalmente descriptivo y contextual. La Validación
interna es otro componente limitativo, ya que el proceso de aprendizaje y la calidad de los protocolos
pueden estar influenciados por variables no controladas, como la motivación intrínseca de los

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estudiantes o sus conocimientos previos; la estrategia de autoevaluación, aunque valiosa, introduce un
componente subjetivo en la medición del progreso.
Otro factor limitante recae en la evaluación de la objetividad y la mejora sustantiva del pensamiento
investigativo a través de la autoevaluación es compleja y se basa en instrumentos cualitativos o escalas
de valoración que, si no están estandarizados, pueden limitar la comparabilidad y objetividad de las
conclusiones.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos demuestran un comportamiento evolutivo en la consolidación del modelo
metodológico propuesto, ya que, se obtuvieron indicadores favorables en las tres categorías planteadas:
alineación de proyectos al estándar de competencia (91%), tasa de aprobación de la asignatura (95%) y
consistencia en la construcción del proyecto de investigación (75%). De manera general, se habla de
una constante incremental en los tres resultados; aun cuando algunos criterios de exclusión como las
deserciones o bajas administrativas aportaron valores negativos en los resultados obtenidos. La
discusión de cada categoría se presenta en los siguientes gráficos.
Categoria 1. alineación de proyectos al estándar de competencia
Gráfico 1. proyectos alineados
Elaboración propia
En el año 2023 se consiguió un porcentaje de alineación de proyectos del 96%, que estribó en la
incipiente incorporación del proceso de alineación a los elementos del estándar, por lo que ese factor
de adaptación para docentes y estudiantes representó que no se exigiera un rigor académico estricto en
cada uno de los apartados.
50
31
69
48
27
62
0 10 20 30 40 50 60 70 80
2023
2024
2025
Alineación # Proyectos

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En el 2024 bajó a un considerable 87%, que tuvo que ver con una serie de situaciones académicas donde
los estudiantes priorizaron otras actividades de asignaturas de especialización de su formación
profesional, reservando para un tiempo cercano al cierre del semestre para desarrollar el protocolo de
investigación. Existieron algunas problemáticas de índole personal que provocaron que estudiantes
pusieran una pausa a su trayectoria de egreso, lo que también incidió en este resultado. Para 2025, se
remonta al 90% siendo este periodo uno donde el rigor académico fue elevado; se solicitó a los
estudiantes que incorporaran mayores elementos de consulta, análisis y descripción de los fenómenos
estudiados.
De manera puntual, se realizaron ejercicios de análisis de técnicas como la entrevista, discurso y
encuestas; así como experimentales en el caso de Ingeniería Electromecánica o Ingeniería, donde los
instrumentos se diseñaron cuidando que los componentes brindaran la solución de los problemas
complejos que atendieron como la escasez de agua, condiciones de instalaciones hidráulicas en la
comunidad, proyectos sostenibles y problemáticas socioambientales que brindaron una
interdisciplinariedad que se propone como objeto de estudio posterior. Aquí se presenta una
confirmación de la postura de Mainan et al. (2022) donde la calidad de la investigación por medio de
microcredenciales (asumidas como las competencias laborales para este estudio), constituye esa
solución que brinda significado a la reducción de brecha de habilidades que se requiere reducir para
promover una mayor inserción en el ámbito laboral; aunado a lo anterior, consolida la postura de los
modelos educativos del Tecnológico Nacional de México para formar profesionistas capaces de
investigar para el bienestar común en diferentes entornos.
Categoria 2. Tasa De Aprobación De La Asignatura.
Esta categoría fue analizada una vez concluido el periodo de segunda oportunidad de evaluación, de
acuerdo al Manual de Lineamientos Académico- Administrativos del Tecnológico Nacional de México
(2015), que permite evaluar en un momento complementario al estudiante que no haya alcanzado el
desarrollo de la competencia planteada.

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Gráfico 2. tasa de aprobación
Elaboración propia
Los resultados de esta categoría contemplan primera y segunda oportunidad de evaluación, teniendo
un comportamiento estrechamente vinculado con el resultado de la categoría anterior. Se puede
determinar que a mayor número de proyectos alineados al estándar de competencia, mayor es el
resultado de la aprobación de los estudiantes; en 2023 se tuvo un 98% de aprobación, de 125 estudiantes
inscritos aprobaron 122; en 2024, 90 de 97 y en 2025, 116 de 123, lo que confirma la viabilidad de la
incorporación de esta propuesta de innovación pedagógica como mecanismo de aseguramiento para la
acreditación de una asignatura que por mucho tiempo había sido vista como ambigua, “de relleno” o
carente de trascendencia en su formación profesional.
Un aspecto clave en esta categoría fueron las prácticas didácticas dentro del ambiente áulico:
seguimiento sistematizado de la construcción del protocolo, con revisiones semanales de cada apartado;
manejo de medios digitales para sincronización de la información y retroalimentación en sitio para
asentar ideas y corregir alcances, coincidente con la postura de Simon et al. (2019) al promover una
visión de la praxis docente y la acción estudiantil. Esto permite formar profesionistas con un enfoque
sistémico y bajo el Modelo de Pensamiento Crítico para desarrollar proyectos posteriores en esa tesitura.
Categoría 3. Consistencia En La Construcción Del Proyecto De Investigación
En esta categoría se obtuvo un resultado general por apartado analizado, con un 77% de consistencia
general. Los apartados analizados fueron: antecedentes del problema, planteamiento del problema,
campo hipotético y justificación.
98%
92%
94%
88% 90% 92% 94% 96% 98% 100%
1
Tasa de aprobación
2025 2024 2023

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Grafico 2. consistencia de proyectos
Elaboración propia
Esta categoría en particular hace referencia a la evaluación que los estudiantes hicieron una valoración
de su trabajo dos meses después de haberlo concebido e instrumentado como protocolo de
investigación. Aun cuando se estableció un marco de ponderación escala Likert, se puede ver un
promedio menor en planteamiento del problema (70%) lo que demuestra que la concepción de la idea
en el antecedente, dentro de las “generalizaciones empíricas” mencionadas por Hernández et al. (2014),
constituyen un elemento a reforzar en las siguientes emisiones de este proyecto de innovación.
La evaluación rigurosa de un objeto de estudio en el marco de una investigación académica requiere la
articulación de múltiples componentes metodológicos y estructurales. En primer lugar, es
necesario contextualizar el tema de manera amplia, ofreciendo los hechos pertinentes y describiendo
escenarios —desde lo internacional hasta lo local— que permitan visualizar el problema de manera
deductiva, es decir, de lo general a lo específico. Este planteamiento debe explicar claramente el
problema que necesita ser estudiado y, hacia su final, establecer una relación directa con la pregunta o
preguntas de investigación, las cuales deben interrogar aspectos concretos del fenómeno y no su
totalidad; es recomendable que dicha fundamentación incluya citas de autores o referencias
oficiales que sustenten la relevancia del tema.
Debe definir sus objetivos de forma concisa, clara y en infinitivo; solo debe formularse un objetivo
general que resuma el fin último del estudio, acompañado de entre dos y cuatro objetivos
específicos que, manteniendo una relación lógica entre sí, conduzcan de manera progresiva al

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cumplimiento de la meta principal. Estos objetivos representan las metas de conocimiento a las que se
aspira, planteadas de manera genérica.
Además, la propuesta debe incorporar una justificación que exponga la pertinencia y significancia del
estudio, describiendo los motivos que lo avalan y detallando sus posibles impactos —ético, tecnológico,
social, ambiental y económico— en el área de conocimiento correspondiente.
Finalmente, en el plano hipotético-operacional, se requiere al menos una hipótesis o supuesto de
investigación bien definido, junto con la identificación clara de variables, incluyendo una dependiente
y al menos dos independientes. Cada variable debe contar con su correspondiente definición
conceptual (qué es) y operacional (cómo se mide o observa), garantizando así la precisión metodológica
necesaria para la validación empírica del estudio.
Esto solo deja abierta la posibilidad de estudios más profundos sobre el desarrollo de la investigación
desde este modelo metodológico integrado, mismo que constituye un desahogo de la rigidez
paradigmática ante las posturas dicotómicas tradicionales que dejan por fuera la creatividad e
innovación que son referentes de esta generación de estudiantes investigadores.
CONCLUSIONES
La implementación de un marco metodológico robusto, formalmente alineado con una estrategia
nacional de competencias, se erige como un componente fundamental para la articulación efectiva entre
la educación, el mercado laboral y las demandas de la sociedad contemporánea. Este enfoque estratégico
permite trascender las respuestas aisladas y construir un ecosistema de formación capaz de dar una
respuesta sistémica, ágil y pertinente a las necesidades emergentes de los diversos sectores productivos
y sociales. La validación práctica de la estructura metodológica en contextos reales —como se ha
demostrado— no solo corrobora su utilidad teórica, sino que también genera un conocimiento empírico
invaluable para su mejora continua y adaptación contextual.
Uno de los aportes más significativos de este modelo es su capacidad para fomentar la
interdisciplinariedad y estandarizar competencias transversales, como el pensamiento crítico, la
colaboración y resolución de problemas complejos, de acuerdo a los objetivos planteados por el nuevo
modelo educativo del TECNM (2025), Humanismo para la Justicia Social.

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Al operar como un modelo transversal, compatible con otros sistemas como la gestión del trabajo por
proyectos (por ejemplo, en coordinación con estándares como el (EC-0935) dentro de las opciones que
promueve el Sistema Nacional de Competencias, se promueve una cultura de integración de saberes y
metodologías que enriquece tanto los procesos formativos como los resultados profesionales. Además,
este marco impulsa una transformación profunda del discurso metodológico tradicional, desplazándolo
desde enfoques centrados exclusivamente en contenidos hacia paradigmas orientados a evidencias de
desempeño y portafolios de competencias.
En el contexto de la creciente demanda de alternativas de acreditación flexible y específica, este modelo
responde de manera directa a la necesidad de microcredenciales que certifiquen habilidades de manera
ágil, visible y confiable. Al hacerlo, no solo se atiende una tendencia global en educación superior y
formación profesional, sino que también se fortalece la transparencia y la transferibilidad de los
aprendizajes entre distintos ámbitos laborales y geográficos. En síntesis, la adopción de este marco
metodológico alineado estratégicamente representa una vía estructurada para cerrar brechas de
habilidades, fomentar la innovación educativa y, en última instancia, contribuir al desarrollo de capital
humano con las capacidades necesarias para impulsar la productividad, inclusión y competitividad en
un entorno socioeconómico en constante evolución. La consolidación de estas prácticas no es solo una
mejora técnica, sino un compromiso con la construcción de sistemas de aprendizaje a lo largo de la
vida, más justos, eficaces y conectados con las realidades del siglo XXI.
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