INCIDENCIA DE UROLITIASIS EN PACIENTES
ATENDIDOS EN UN HOSPITAL DE SEGUNDO
NIVEL EN MÉXICO
INCIDENCE OF UROLITHIASIS IN A SECOND
LEVEL HOSPITAL
Dr. Jesús Hurtado Rivera
Hospital General de Zona No. 20, México
Dr. Héctor Alvarez Mejía
Hospital General de Zona No. 20, México
Dr. Antonio Montero Santos
Hospital General de Zona No. 20, México

pág. 8440
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.21969
Incidencia de Urolitiasis en Pacientes Atendidos en un Hospital de Segundo
Nivel en México
Dr. Jesús Hurtado Rivera1
riivera.jesus@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0001-9914-2663
Hospital General de Zona No. 20
México
Dr. Héctor Alvarez Mejía
hecalme@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0007-5236-5676
Hospital General de Zona No. 20
México
Dr. Antonio Montero Santos
montero.antonio@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-0273-1139
Hospital General de Zona número 20
México
RESUMEN
Antecedentes: La litiasis de la vía urinaria, o urolitiasis, es uno de los diagnósticos más frecuentes en la
consulta urológica, con implicaciones multifactoriales que demandan un uso considerable de recursos
diagnósticos y terapéuticos. Objetivo: determinar la incidencia de urolitiasis en pacientes atendidos en
el Hospital General de Zona No. 20 en Puebla, México Métodos: Estudio transversal, longitudinal,
prospectivo y unicéntrico que incluyó a 12,445 pacientes de ambos sexos, mayores de edad, con
diagnóstico confirmado de urolitiasis. Resultados y discusión: La incidencia estimada de urolitiasis en
2024 fue de 22.2%, en quienes predominaron los hombres (70.6%) con edad promedio de 51.8 años
(DE±19). El 68.3% de los litros se reportaron a nivel renal, mientras que los síntomas más comunes
fueron hematuria (73.2%) y cólico renoureteral (85.7%). El factor más frecuentemente relacionado con
urolitiasis fue la baja ingesta de agua. La incidencia de urolitiasis en nuestra unidad fue similar a la
reportada a nivel mundial (26.7%). Conclusión: La incidencia de urolitiasis está en aumento por lo que
la identificación de factores de riesgo e implementar estrategias preventivas puede reducir el número
de casos.
Palabras clave: urolitiasis, incidencia, nefrolitiasis, cálculos renales, uretra
1 Autor principal
Correspondencia: riivera.jesus@hotmail.com

pág. 8441
Incidence of Urolithiasis in a Second Level Hospital
ABSTRACT
Background: Urinary tract stones, or urolithiasis, are one of the most frequent diagnoses in urological
consultation, with multifactorial implications that demand a considerable use of diagnostic and
therapeutic resources. Objective: To determine the incidence of urolithiasis in patients treated at General
Hospital No. 20 in Puebla, Mexico. Methods: A cross-sectional, longitudinal, prospective, single-center
study that included 400 patients of both sexes, oldert than 18 years, with a confirmed diagnosis of
urolithiasis. Results and discussion: The estimated incidence of urolithiasis in 2024 was 22.2%,
predominantly affecting men (70.6%) with a mean age of 51.8 years (SD ± 19). 68.3% of the urolithiasis
was reported in the kidneys, while the most common symptoms were hematuria (73.2%) and renal colic
(85.7%). The most frequently associated factor with urolithiasis was low water intake. The incidence
of urolithiasis in our unit was similar to that reported worldwide (26.7%). Conclusion: The incidence
of urolithiasis is increasing, so identifying risk factors and implementing preventive strategies can
reduce the number of cases.
Keywords: urolithiasis, incidence, nephrolithiasis, kidney calculi, ureter
Artículo recibido 30 noviembre 2025
Aceptado para publicación: 30 diciembre 2025

pág. 8442
INTRODUCCIÓN
La urolitiasis, también conocida como litiasis urinaria, constituye una de las patologías urológicas más
frecuentes a nivel mundial. Esta enfermedad se caracteriza por la formación de cálculos en el sistema
urinario, resultado de múltiples factores metabólicos, anatómicos y ambientales que alteran la
composición urinaria y favorecen la precipitación de cristales (Shastri et al., 2023). Su prevalencia ha
ido en aumento, representando una causa importante de consulta en los servicios de urología, así como
de hospitalización por complicaciones asociadas. El presente estudio aborda la caracterización clínica
y epidemiológica además de la incidencia de urolitiasis en pacientes atendidos en el servicio de Urología
del Hospital General de Zona #20 durante el año 2024.
La litiasis urinaria es la tercera afección urológica más común tras las infecciones de vías urinarias y
los trastornos prostático. Se estima el 5% de la población mundial presente litiasis urinaria en algún
momento de su vida. Los litos de las vías urinarias son estructuras cristalinas y de consistencia sólida
que tienen su origen a nivel renal que pueden ser únicos o múltiples, de dimensiones variables y que
pueden desplazarse desde los riñones hasta la uretra. (Alelign et al., 2018) Estos tienen su origen cuando
las sales presentes en la orina se sobresaturan en el medio, dando lugar a la formación de cristales que
pueden ser eliminados a través de la uresis o comportarse como núcleos que crecen hasta formar un
cálculo. (Allam et al, 2024)
La estimulación hormonal ejercida por la testosterona favorece el desarrollo de litos, lo que explica una
mayor incidencia de esta afección en hombres. En contraste, en las mujeres, el efecto del estrógeno
actúa como inhibidor en la formación de litos. En cuanto a la edad, la urolitiasis puede presentarse en
cualquier etapa de la vida, pero es más frecuente entre la treinta y cuarenta años. (García et al, 2016)
Los litos puede estar compuestos de oxalato o fostafo de calcio, estruvita, ácido úrico y cistina. Los
litos más comunes son los compuestos por calcio (hasta un 85%). Los cálculos de estruvita se forman
tras infecciones por microorganismos productores de ureasa como enterobacterias, pseudomonas,
Klebsiella pneumoniae y Proteus mirabilis, por mencionar algunos. (Leslie et al, 2024) La ureasa
permite la descomposición de la urea en amoníaco elevando el pH urinario y favoreciendo la formación
del lito6.

pág. 8443
La sintomatología está relacionada en gran medida con el sitio de alojamiento del lito e incluyen el
característico dolor tipo cólico muy intenso, súbito, en flancos e irradiación típica hacia zona inguinal
y/o genital que se puede acompañar con nausea, vómito, hematuria e infección de vías urinarias. (Moya
et al, 2024)
El problema de investigación se centra en la escasa información sistematizada sobre el perfil clínico y
demográfico de los pacientes con urolitiasis en nuestra población, lo cual limita la capacidad de
establecer estrategias preventivas y de manejo basadas en evidencia local. Es así como surge la
necesidad de generar conocimiento que permita identificar patrones, factores de riesgo y modalidades
de presentación que guíen la toma de decisiones clínicas.
La relevancia del estudio no solo radica en conocer la incidencia de la urolitiasis, sino que también
contempla los factores relacionados al desarrollo de complicaciones como infecciones urinarias,
uropatía obstructiva e insuficiencia renal crónica (Heers et al, 2022). A su vez, estudiar el impacto
económico que representa esta patología tanto en la atención médica del paciente como para el costo de
los insumos hospitalarios del sistema de salud. Por ello, abordar esta problemática desde un enfoque
clínico-epidemiológico permite mejorar el manejo integral de la enfermedad.
Múltiples teorías fisiopatológicas explican la formación de cálculos a partir de procesos de
sobresaturación urinaria, nucleación, crecimiento y agregación de cristales. Alteraciones en el pH
urinario, la concentración de calcio, oxalato y ácido úrico, así como la deficiencia de inhibidores
naturales como el citrato e infecciones por microrganismos productores de ureasa son factores que
influyen en el desarrollo de urolitiasis (Ferraro et al, 2020). La estimulación hormonal ejercida por la
testosterona favorece es un factor relacionado con la urolitiasis, lo que explica la alta incidencia en
hombres, mientras que por otro lado, el efecto estrogénico cíclico en las mujeres actúa como factor
protector de esta enfermedad. (García-Perdomo et al., 2016). La baja ingesta de agua se ha considerado
un factor asociado a la formación de los litos, ya que favorecen la sobresaturación de las sales presentes
en la orina, desencadenando el proceso de cristalización (Gamage et al, 2020).
La incidencia de litiasis urinaria reportada en 1994 era del 6.2% en hombres y del 4.1% en mujeres, con
el sitio de obstrucción variando según diferentes factores de riesgo. (Hill et al, 2022)

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La incidencia de urolitiasis a nivel mundial entre los años 2000 y 2021 fue de 17.5% (GBD, 2024),
mientras que Latinoamérica, la incidencia estimada fue de 32.1 y 16.9% (IC95% 13.4-20.5). (Akram et
al., 2025). Entre géneros, la incidencia de urolitiasis es mayor el hombre que en mujeres, con una
relación en el 2021 de 2.04:1. Para el año 2014, en Estados Unidos, estas cifras aumentaron a 10% en
hombres y 7.1% en mujeres, de acuerdo con el National Health and Nutrition Examination Survey
(NHANES). Según la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, se estimó que la incidencia
de litiasis aumentó del 3.8% al 8.8% en los últimos 30 años. En países del norte de Europa, donde la
dieta contiene un alto consumo de proteínas de origen animal, se ha observado una mayor tasa de
incidencia de litiasis. (Antonelli et al, 2014) En 2019, Rusia registró las tasas de incidencia de litiasis
estandarizadas por edad más elevadas, seguidas por Ucrania, Letonia y Bielorrusia. (Sharma et al, 2021)
Se presentaron 57.921 casos de urolitiasis diagnosticados en la base de datos del NHIS durante los 11
años estudiados y de los pacientes con urolitiasis, el 21,3% experimentó recurrencia de la enfermedad
dentro de los 5 años. La incidencia acumulada a 11 años fue del 5,71 %, y la incidencia en hombres fue
mayor que la observada en mujeres (7,07 % frente a 4,34 %, respectivamente). La incidencia acumulada
de 11 años en el grupo de 60 a 69 años (9,08%) fue mayor que la observada en cualquier otro grupo de
edad. Se estimó que la tasa general de prevalencia estandarizada a lo largo de la vida era del 11,5 %:
12,9 % en hombres y 9,8 % en mujeres. (Madhu et al, 2024)
En México, no se han registrado reportes recientes de incidencia de litiasis; sin embargo, se observa un
aumento en la frecuencia de este padecimiento tanto en consultas como en hospitalizaciones dentro del
área de urología. Investigaciones realizadas en distintos países de Latinoamérica también han
evidenciado un aumento de la litiasis urinaria relacionado con factores dietéticos, climáticos y
socioeconómicos. Sin embargo, existen pocos estudios locales actualizados que caractericen a la
población peruana afectada, lo que destaca el aporte original de este trabajo.
METODOLOGÍA
El presente estudio es observacional, descriptivo, no experimental, de corte transversal y retrospectivo
que adopta un enfoque cuantitativo. La investigación se realizó en el Hospital General de Zona #20, en
Puebla, México e incluyo a expedientes médicos de pacientes mayores de 18 años que recibieron
diagnóstico de urolitiasis durante el año 2024.

pág. 8445
Se aplicó un tipo de muestreo a conveniencia con un total de 12,445 expedientes de pacientes. Para la
recolección de datos, se empleó una ficha estructurada que permitió obtener información relevante de
los expedientes clínicos de pacientes con urolitiasis. Esta ficha incluyó variables demográficas,
características del cuadro clínico (síntomas, localización del cálculo) y tipo de tratamiento médico
recibido. El estudio fue aprobado por el Comité Local de Investigación en Salud (registro R-2023-2108-
153). Se empleo un análisis descriptivo mediante medidas de tendencia central para obtener la
incidencia además de las características demográficas y clínicas de los pacientes.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
De los 2764 pacientes con urolitiasis, el 73.2% eran hombres, con una edad media de 51.8 años (DE±19)
como se observa en el Gráfico 1. El grupo etario más afectado fue el de 35 a 44 años con 17.3% (Gráfico
2). La hematuria se presentó en el 73.2% mientras que el 85.7% tuvo cólico renoureteral. El 52.8% de
los pacientes señalaron ingerir menos de 2 litros agua al día. En cuanto al tratamiento analgésico previo
a su ingreso, 52.7% de los pacientes no habían recibido medicación mientras que el tratamiento
expulsivo fue indicado en 54.1% de los pacientes. El riñón fue identificado como el sitio de mayor
ocurrencia de litos (68.3%), seguido de uréter (15.2%). (Tabla 1)
En el presente estudio, la incidencia estimada de urolitiasis en los pacientes hospitalizados durante el
2024 fue de 22.2%. Durante el 2017 a 2020, en Estados Unidos se estimó una incidencia de 1.8% (Chew
et al., 2024), mientras que un estudio que incluyó a 10 521 participantes reportó una incidencia de
urolitiasis en el 2021 de 2.1% en el cual también se identificaron a la edad, el índice de masa corporal,
la raza y el antecedente de hipertensión como factores relacionados (Hills et al., 2022). En Asia, la
incidencia reportada es menor con 5.71% reportada entre el 2001 y 2013 en Corea y Malasia, lo cual
puede ser debida al tipo de alimentación presente en el oriente, la baja prevalencia de enfermedades
crónico degenetarivas como diabetes mellitus e hipertensión arterial, baja prevalencia de obesidad y
factores geneticos que evitan la formación de litos. (Tae et al., 2018). Conforme la edad incremente
también lo hace la incidencia de litiasis, pues se ha reportado un 10.2% en pacientes mayores a 20 años
y esto se debe principalmente a una combinación de factores relacionados con el estilo de vida
occidental, cambios fisiológicos asociados a la edad y la acumulación de exposiciones a lo largo del
tiempo, en comparación con los niños, donde las causas genéticas o infecciosas son más comunes. (Mao

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et al, 2021) La incidencia de casos de urolitiasis en nuestro estudio fue mayor en hombres que mujeres,
lo que concuerda con lo demostrado en un estudio realizado en China. (Wang et al, 2024). Esto puede
ser explicado por las diferencias metabólicas, hormonales y de estilo de vida entre ambos géneros como
explicamos previamente, sin embargo, esta relación ha ido gradualmente disminuyendo.
Relacionando nuestros hallazgos respecto a la prevalencia de hematuria fue mayor que la reportada en
un estudio realizado en Colombia, donde solo el 31.6% de los pacientes con urolitiasis presentaba este
síntoma.
También se ha demostrado que pacientes con litos mayores a 8 mm presentaron hematuria en 62.5% de
los casos, comparados con litos de menor tamaño con 29.1%. (Lallas et al 2021). El sitio anatomico
más frecuente de litiasis fue el riñon, lo que concuerda con un estudio realizado en Mexico en el que se
reporta también que 64.7% de los pacientes estudiados tenía un solo lito, mientras que el 35.3%
presentaba más de dos en el sistema urinario. (Sánchez et al, 2023).
La poblacion diana de este estudio demostro que en su mayoria consume menos de 2 litros de agua
diariamente. La ingesta de agua mayor a 2 litros diarios es suficiente para disminuir la saturación
urinaria y evitar la formación de litos y/o su recurrencia, como lo describe la Asociación Americana de
Urología.
(Nirumand et al, 2018). La deshidratación concentra la orina, creando un entorno ideal para que los
minerales y sales (como oxalato de calcio, ácido úrico) se cristalicen y formen litos. A mayor volumen
de orina, mayor será la dilución de estos minerales, evitando su agrupación y ayudando a la expulsión
de las pequeñas formaciones.
CONCLUSIONES
La conclusión de este estudio, centrado en la incidencia de urolitiasis en un Hospital de segundo nivel,
subraya la significativa carga epidemiológica que esta patología impone a una institución de segundo
nivel de atención. El análisis de los factores evaluados en nuestra población confirmó una fuerte relación
entre la litogénesis y variables ambientales y conductuales modificables. Específicamente, la baja
ingesta de agua emergió como el factor de riesgo más prevalente, evidenciando un déficit en la
hidratación que se convierte en un pilar para la sobresaturación urinaria.

pág. 8447
Este hallazgo es especialmente relevante si consideramos el contexto geográfico de la zona,
caracterizado por climas calursos y fluctuaciones estacionales que intensifican las pérdidas insensibles
de líquidos y disminuyen el volumen urinario protector. Otros factores de riesgo sistémicos, como la
diabetes mellitus y la hipertensión arterial, observados en los antecedentes de nuestros pacientes,
funcionan como importantes coadyuvantes en la enfermedad litiásica.
En retrospectiva, la evidencia generada permite afirmar que la urolitiasis en este hospital no solo es una
patología frecuente, sino que está íntimamente ligada a prácticas de vida que pueden ser intervenidas.
La elevada incidencia justifica la priorización de programas de salud pública que promuevan una
adecuada hidratación, especialmente en las temporadas de calor. La identificación y modificación
oportuna de estos factores de riesgo representan la estrategia más costo-efectiva para disminuir la
prevalencia, aliviar la presión asistencial sobre un hospital de segundo nivel y así reducir la necesidad
de procedimientos invasivos como la nefrolitotomía percutánea e incluso la necesidad de
procedimientos quirúrgicos con mayor comorbilidad como la nefrectomía.
Ilustraciones, tablas, figuras
Grafico 1
pág. 8448
Grafico 2
Tabla 1. Variables clínicas de los pacientes con urolitiasis
n %
Hematuria
Si
No
2023
741
73.2
26.8
Cólico renoureteral
Si
No
2368
396
85.7
14.3
Sitio anatómico
Riñón
Uréter
Vejiga
Uretra
1887
420
352
105
68.3
15.2
12.7
3.8
Tratamiento analgésico previo
Si
No
1457
1307
52.7
47.3
Tratamiento expulsivo
Si
No
1495
1269
54.1
45.9
Ingesta de 2 litros de agua al día
Si
No
1305
1459
47.2
52.8
Fuente: Elaboración propia

pág. 8449
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