LA TRANSVERSALIDAD CURRICULAR
COMO ELEMENTO IMPRESCINDIBLE
PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

EN ENFERMERÍA

CURRICULAR TRANSVERSALITY AS AN ESSENTIAL
ELEMENT FOR UNIVERSITY NURSING EDUCATION

María del Carmen Tovar - Moncada

Universidad Autónoma del Estado de México, México
pág. 8477
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.21972
La Transversalidad Curricular como Elemento Imprescindible para la
Educación Universitaria en Enfermería

María del Carmen Tovar Moncada
1
profesoratovar@gmail.com

mdtovarm@uaemex.mx

https://orcid.org/0000-0001-6484-0656

Universidad Nacional Autónoma de México

Universidad Autónoma del Estado de México

México

RESUMEN

La universidad es una institución que tiene entre sus funciones principales: la educación profesional, la
investigación y su difusión y la vinculación con la sociedad. En la educación profesional se incluyen
los procesos de enseñanza y de aprendizaje; basados actualmente en el desarrollo de competencias, que
incorpora conocimientos teóricos, prácticos y actitudinales; todos ellos favoreciendo o limitado el
aprendizaje de los estudiantes. Desde luego, es imprescindible la observación detallada y minuciosa
tanto de la teoría como de la práctica; sin embargo, el elemento actitudinal resalta por ser un eslabón
que reúne y fortalece los distintos aprendizajes obtenidos en su paso por la universidad. Ahí resalta la
importancia de la transversalidad, se enriquece el trabajo cotidiano en el aula permitiendo que los
docentes relaten sus experiencias y brinden a los alumnos desde su propia perspectiva recomendaciones
y consejos para analizar la realidad que afrontarán. Las temáticas transversales incluyen tanto actitudes,
valores, emociones y temáticas que según el caso, se puedan considerar esenciales, en la carrera de
enfermería se habla sobre identidad, vocación, liderazgo, simulación clínica, investigación y otros. En
esta carrera como en otras, los responsables de esta revisión principalmente son los tutores; pero,
también los docentes, como formadores, sin importar su grado académico ni su contratación, tienen una
función sustancial al ser los encargados directamente de brindar acompañamiento en las diferentes
asignaturas durante la formación profesional en las universidades.

Palabras clave:
transversalidad, universidad, educación en enfermería
1
Autor principal.
Correspondencia:
profesoratovar@gmail.com
pág. 8478
Curricular Transversality as an Essential Element for University Nursing
Education

ABSTRACT

The university is an institution that has among its main functions: professional education, research and
its dissemination, and links with society. Professional education includes teaching and learning
processes; currently based on the development of competencies, which incorporates theoretical,
practical and attitudinal knowledge; all of them favoring or limiting student learning. Of course, detailed
and thorough observation of both theory and practice is essential; However, the attitudinal element
stands out for being a link that brings together and strengthens the different learning obtained during
their time at the university. There, the importance of transversality is highlighted, daily work in the
classroom is enriched by allowing teachers to relate their experiences and provide students with
recommendations and advice from their own perspective to analyze the reality they will face. The
transversal themes include attitudes, values, emotions and themes that, depending on the case, can be
considered essential. In the nursing career, we talk about identity, vocation, leadership, clinical
simulation, research and others. In this career as in others, those responsible for this review are mainly
the tutors; But teachers, as trainers, regardless of their academic degree or hiring, also have a substantial
role as they are directly responsible for providing support in the different subjects during professional
training at universities.

Keywords:
transversality, university, nursing education
Artículo recibido 30 noviembre 2025

Aceptado para publicación: 30 diciembre 2025
pág. 8479
INTRODUCCIÓN

La educación debe responder a la sociedad actual, a sus cambios y transformaciones que en este siglo
XXI se están precipitando y avanzan cada vez a mayor velocidad. Uno de esos cambios, ha surgido a
partir de la educación, en lo que se llama sociedad del conocimiento, donde los procesos cognitivos
tienen gran valía; ahí se enmarca el trabajo educativo hacia el ser, el hacer, el aprender y el saber, como
un conjunto de requisitos que se deben trabajar a lo largo de la vida. Los docentes son los principales
facilitadores del aprendizaje, sobre todo en la educación formal, y se busca de manera general que la
educación promueva en la actualidad personas que consigan su desarrollo humano (Acevedo y Romero,
2019). Este objetivo es esencial en todos los niveles educativos, pero, principalmente en la universidad,
porque está en juego la formación de futuros profesionistas.

En las universidades, la formación incluye un conjunto de procesos personales de construcción de
conocimientos con el acompañamiento de otros seres humanos. Estos procesos formativos son
relevantes porque a partir de ellos se incorpora la conciencia colectiva en la conciencia del ser, de
acuerdo con Gadamer, quien afirma que la formación va más allá de la adquisición de habilidades
técnicas que hablen de imagen o apariencia, sino más referente a cuestiones que marquen y guíen
comportamientos futuros, como las habilidades y, sobre todo, las actitudes que dan forma al
conocimiento teórico (Abate y Orellano, 2020).

Las cuestiones actitudinales incluyen además de actitudes, emociones y estados de ánimo. Elementos
de naturaleza subjetiva, de percepción personal, junto con valores y cuestiones éticas y morales que
guían a docentes y a estudiantes. Todo ello, junto con el conocimiento teórico y práctico deben promover
en el actuar autonomía y responsabilidad, para que en su trabajo académico participe en las diferentes
racionalidades (lógica, estética, ética y política) y sea partícipe activo de su formación laboral, social,
ciudadana, pero principalmente, humana.

Los procesos educativos buscan la integralidad, en el diario devenir existen elementos que pueden
abarcarse desde la perspectiva transversal, donde todos los participantes abonan al trabajo a partir de la
comunicación con sus experiencias y que de cierta manera complementan el trabajo tutorial que se
desarrolla en las universidades.
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METODOLOGÍA

El trabajo se abordó como una investigación cualitativa, documental descriptiva, utilizando el enfoque
de la teoría fundamentada en los datos a partir del análisis de diferentes fuentes teóricas que analizan
los contenidos transversales y se analiza la relevancia de estos en la formación universitaria de pregrado
de la carrera de enfermería.

DESARROLLO

La universidad es la responsable directa de la formación profesional de sus estudiantes. La formación
es un proceso complejo, es una tarea ardua que debe ir más allá de la fragmentación de los
conocimientos, aunque existe especialización en conocimientos técnicos y se han privilegiado los
aspectos técnicos super especializados, el objetivo de las instituciones de educación superior debe ser
influir positivamente en seres humanos, integrales, complejos (Pegalajar, Martínez y Burgos, 2021).

Las competencias educativas incluyen tres elementos básicos, conocimientos teóricos, conocimientos
prácticos y conocimientos actitudinales. El conjunto de los tres elementos promueve la integralidad; sin
embargo, a las cuestiones actitudinales se les ha relegado del trabajo cotidiano en los planes y programas
de estudios (Tobón, 2006). Esto es principalmente por la naturaleza subjetiva que conllevan; por lo que
son elementos importantes que forman parte del conocimiento y debe ser considerado por todos los
docentes, como actores activos del currículum. Los docentes deben buscar la integralidad del
conocimiento desde las distintas perspectivas personales y profesionales; y de este modo, contribuir a
la formación permitiendo en los alumnos la consideración de las individualidades, pero principalmente,
buscando coincidencias y recomendaciones de personajes que laboran o ya laboraron en las cuestiones
profesionales más allá de las aulas.

La formación universitaria está basada, como se mencionó previamente, en planes y programas de
estudio que de acuerdo con la organización interna guían los elementos objetivos de la formación en
cuestión; es decir, a partir del desarrollo explícito de conocimientos teóricos y prácticos con el objetivo
de lograr su revisión, ejecución y apropiación por los estudiantes participantes. Además de ello, se
encuentran los elementos actitudinales, que permiten visualizar el manejo de capacidades
socioemocionales, actitudes, valores y elementos éticos y morales que acompañan todo el trabajo
educativo (Moreno y Quintero, 2021).
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Ahora, además del trabajo académico basado en los planteamientos curriculares formales quedan
algunas situaciones, sobre todo subjetivas, para su revisión y análisis desde la perspectiva transversal,
es decir, a partir principalmente en dos situaciones: en pláticas con los docentes de cada carrera y en las
sesiones con los tutores asignados.

La transversalidad busca la visión integral de la realidad, desde diferentes perspectivas posibles
positivas y sanas. El trabajo transversal propone otras formas de comunicación, donde todos los sujetos
participantes tienen responsabilidad, uno de los objetivos también es la motivación, este trabajo se
propone como un red de unión para buscar estrategias de solución a problemas comunes, profesionales,
pedagógicos, sociales, etcétera. Por lo que el trabajo transversal debe incluir elementos del
conocimiento teórico y del práctico, más cuestiones actitudinales que incluyen emociones y valores
para atender estas problemáticas; aquí son importantes cuestiones como la comunicación y el diálogo,
la reflexibilidad en el trabajo formativo, la promoción del aprendizaje para toda la vida, la
responsabilidad y el protagonismo necesario para guiar su propia vida profesional y personal (González
y Duque, 2019).

Aquí es necesario reconocer el papel del docente como guía en el trabajo transversal. El docente es el
modelo de actuación profesional que influye directamente en el estudiante y tiene una función relevante
al ser mediador y guía entre el conocimiento formal, los marcos cognitivos, culturales y afectivos en
los estudiantes. Las posturas ideológicas, los valores aplicados y el ejemplo en su ser diario como
docente se reflejará en el futuro profesionista. Por lo que el docente universitario debe tener un
desempeño ejemplar en su vocación y su forma de ser en general.

El currículum universitario nutrido con los temas transversales potencia la direccionalidad hacia los
problemas sociales para aportar a las estrategias de solución posibles, con proyectos que pueden ser
compartidos, incluso, entre diferentes carreras (Abate y Arellano, 2020). Además, es recomendable
participar en la formación continua como una actividad que acompaña al desempeño áulico. La
participación como asistente, ponente u organizador de cursos, diplomados y/o especialidad de su
carrera, del apartado didáctico pedagógico y de aspectos de investigación, como una de las herramientas
más valiosas para conseguir visibilizar lo que ocurre al interior de los procesos formativos y proponer
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estrategias de cambio, desde la perspectiva del propio docente, como actor de primera mano en los
procesos de enseñanza y de aprendizaje (Aldana, Tovar, Vargas y Joya 2020).

Los aprendizajes transversales contribuyen a la funcionalidad y significatividad desde la conexión entre
los conocimientos disciplinares y temas culturales, sociales, éticos en los entornos de los sujetos
participantes. Incluye temas de desarrollo sostenible y sustentable, generación y uso de fuentes de
energía alterna, acciones de autocuidado, opiniones políticas y de participación social, así como temas
de sexualidad, relaciones sociales y manejo de las emociones.

El trabajo tutorial es una herramienta que abona a los objetivos de la universidad. La tutoría tiene
influencia en la formación académica de los estudiantes, de manera que promueve su vinculación a la
institución y los integra a la universidad. A partir de la tutoría se promueve la autonomía del alumnado,
se promueve la curiosidad y la iniciativa de los alumnos, fomenta la formación, aviva la cooperación,
integra la función docente y potencia la intervención social. De manera que se promueva la conexión
de los alumnos y los profesores con la realidad que cada uno de ellos viven y se puedan plantear
reflexiones, críticas constructivas y, sobre todo, propuestas de solución o de intervención que abonen a
la mejora de los seres humanos, en cada situación particular (Fernández, 2020).

En específico, el currículum de la carrera de enfermería se organiza por asignaturas o por sistema
modular, de manera que cada institución de educación superior consiga cumplir con el objetivo
propuesto previamente. Sin embargo, para llevar a cabo la puesta en acción del plan de estudios los
docentes deben desarrollar los contenidos, movilizando lo que piensa, lo que siente y lo que vive cada
uno de ellos, considerando su desempeño práctico previo o actual como personal encargado de la
atención de pacientes a su cargo directamente.

En el caso de esta carrera encargada del cuidado profesional del ser humano, los temas transversales
complementan el trabajo curricular, las temáticas que se abarcan desde la tutoría buscan mejorar los
lazos de la universidad con el alumnado, promover la participación cultural, social y política de los
estudiantes con la universidad y con la sociedad; así como el manejo de las capacidades intra e
interpersonales como una necesidad de toda persona, de mejorar las relaciones sociales con cada uno
de los estudiantes para sí mismos y para con los demás.
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Además, en los temas transversales se consideran algunos elementos como la investigación, vocación
e identidad profesional, educación en cuestiones de género y violencia, el autocuidado, la simulación
clínica, humanización del cuidado y algunas otras temáticas que influyen de manera directa al objeto
de estudio de la carrera de enfermería (Rojas, Rivera y Medina, 2019).

CONCLUSIONES

La universidad es la principal encargada de la formación de profesionistas, actualmente se promueve la
educación por competencias, que incluye el reconocimiento de conocimientos teóricos, prácticos y
actitudinales. Los primeros dos forman parte del trabajo áulico cotidiano y esencial en los procesos de
enseñanza y de aprendizaje; sin embargo, los elementos actitudinales pueden quedarse rezagados o
distantes porque su procedencia incluye cuestiones subjetivas como el manejo de emociones, actitudes
y valores que deben revisarse como parte de los contenidos transversales a lo largo del currículum
universitario.

La transversalidad es esencial en todos los currículums, ahí resaltan elementos necesarios como las
cuestiones actitudinales, así como conceptos de desarrollo sostenible y sustentable, perspectiva de
género e incluso alcances culturales y políticos de su actuación cotidiana; de manera que estas revisiones
complementen el trabajo áulico. En la carrera de enfermería se incluyen también revisión de cuestiones
como la identidad universitaria y profesional, simulación clínica, alcances de la investigación,
implicaciones de la vocación y algunos conceptos más, que favorezcan una visión lo más integral
posible de la universidad para su formación, y aquí, es necesario el trabajo activo, crítico y reflexivo de
los docentes participantes.

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