VALORACIÓN DEL COMPROMISO
ORGÁNICO EN EMERGENCIAS
HIPERTENSIVAS: RESULTADOS EN
UN HOSPITAL DE SEGUNDO NIVEL
ASSESSMENT OF ORGAN INVOLVEMENT IN
HYPERTENSIVE EMERGENCIES: RESULTS IN
A SECONDARY LEVEL HOSPITAL
Maria del Rayo Ramirez Galindo
Hospital General Santaigo Ramon y Cajal de ISSSTE, México
Gloria Beatriz Torres García
Hospital General 450 de los Servicios de Salud de Durango, México
Roció Elizabeth Téllez Serna
Hospital General 450 de los Servicios de Salud de Durango, México
Luisa Fernanda Carbonell Montes
Hospital Miguel Hidalgo Aguascalientes, México

pág. 9661
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.22069
Valoración del Compromiso Orgánico en Emergencias Hipertensivas:
Resultados en un Hospital de Segundo Nivel
RESUMEN
Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las causas más comunes de discapacidad y
muerte prematura en todo el mundo, entre ellas, la Hipertensión Arterial (HA), la Emergencia
Hipertensiva (EH) una de las principales complicaciones, que pueden provocar daño orgánico y ser
potencialmente mortales. Metodología: Estudio descriptivo, observacional y prospectivo, se incluyeron
pacientes con EH que acudieron al servicio de Urgencias del Hospital General 450 en Durango México,
en el periodo de un año; se utilizó estadística descriptiva para el análisis de las variables clínicas y
demográficas y estadística inferencial para determinar diferencias en los niveles de presión arterial
media y el daño orgánico. Resultados: La incidencia de emergencia hipertensiva fue del 0.28%, el daño
orgánico más frecuente fue el neurológico (47,6%), seguido por el cardíaco (33%), renal (16,5%) y
pulmonar (1%). No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los niveles de
Presión Arterial Media (PAM) y el órgano afectado (F = 1.93, p = 0.151); al comparar los valores de
Presión Arterial Sistólica (PAS), Presión Arterial Diastólica (PAD) y PAM por compromiso órganos
entre grupos de edad se encontró diferencias significativas en los valores de PAD (p = 0.033) y PAM (p
= 0.040). Conclusiones: La emergencia hipertensiva es una condición que afecta principalmente al
cerebro, los niveles de PAM no mostraron diferencias significativas, sin embargo, en la edad si se
observaron diferencias importantes en la PAD y PAM.
Palabras clave: hipertensión arterial, emergencia hipertensiva, compromiso orgánico
1 Autor principal
Correspondencia: draramirezurg@hotmail.com
Maria del Rayo Ramirez Galindo1
draramirezurg@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0008-6205-3198
Bioética de los Servicios de Salud de Durango
Adscrita a Urgencias de HGR N.1 IMSS
Hospital General Santaigo Ramon y Cajal de
ISSSTE Durango, Dgo, México
Gloria Beatriz Torres García
betytorresgarcia@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0007-9031-1927
Hospital General 450 de los Servicios de Salud
de Durango
Durango, Dgo. México
Roció Elizabeth Téllez Serna
dra_rociotellez@hotmail.com
Hospital General 450 de los Servicios de Salud
de Durango
Durango, Dgo. México
Luisa Fernanda Carbonell Montes
luisafernandacarbonell@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0001-5480-6710
Cuidados del enfermo crítico Centenario
Hospital Miguel Hidalgo
Aguascalientes, Ags. México

pág. 9662
Assessment of Organ Involvement in Hypertensive Emergencies: Results in
a Secondary Level Hospital
ABSTRACT
Cardiovascular diseases are one of the most common causes of disability and premature death
worldwide, including high blood pressure (HBP) and hypertensive emergency (HE), one of the main
complications, which can cause organ damage and be potentially fatal. Methodology: This was a
descriptive, observational, prospective study that included patients with HE who attended the
emergency department of Hospital General 450 in Durango, Mexico, over a one-year period.
Descriptive statistics were used to analyze clinical and demographic variables, and inferential statistics
were used to determine differences in mean blood pressure levels and organ damage. Results: The
incidence of hypertensive emergency was 0.28%. The most frequent organ damage was neurological
(47.6%), followed by cardiac (33%), renal (16.5%), and pulmonary (1%). No statistically significant
differences were observed between mean arterial pressure (MAP) levels and the affected organ (F =
1.93, p = 0.151). when comparing systolic blood pressure (SBP), diastolic blood pressure (DBP), and
MAP values by organ involvement between age groups, significant differences were found in DBP (p
= 0.033) and MAP (p = 0.040) values. Conclusions: Hypertensive emergency is a condition that mainly
affects the brain. MAP levels did not show significant differences; however, significant differences in
DBP and MAP were observed in relation to age.
Keywords: hypertension, hypertensive emergency, organ involvement
Artículo recibido 10 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 10 enero 2026

pág. 9663
INTRODUCCIÓN
La hipertensión arterial (HA) es una enfermedad crónica con una prevalencia de 25% a nivel mundial,
considerada el principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares en los
países occidentales (1) la Organización mundial de la Salud (OMS) estima que 17 millones de personas
mueren por año debido a causas cardiovasculares, de las cuales la HA representa el 9.4 millones de esta
causa (2). En la región de las Américas ocurren cerca de 1.6 millones de muertes por enfermedades
cardiovasculares, el 20 al 40% se relaciona con hipertensión arterial (3); en México, una de cada cuatro
personas padece HA, con una prevalencia estimada es de 30 % (criterio de 140/90 mm Hg), lo que
equivale alrededor de 30 millones con diagnóstico de hipertensión (4).
Es un principal motivo de consulta en la atención primaria y secundaria del sistema de salud siendo las
emergencias hipertensivas una complicación grave (5) con alta morbimortalidad y aumento del riesgo
de compromiso cardiovascular, neurológico, renal y oftálmico (6).
A lo largo de la historia se han utilizado diversos términos para describir la elevación grave de la presión
arterial; ya desde 1914, Volhard y Fahr describió un síndrome caracterizado por Hipertensión Arterial
(HA) severa acompañado por signos de lesión vascular en la retina (papiledema), corazón, cerebro y
riñones (7); para 1939 Keith Wagener público el primer estudio clínico que describió la evolución
natural de la emergencia hipertensiva (8). En 1984 una comisión de expertos propuso las definiciones
de urgencia y emergencia hipertensiva haciendo referencia a la presencia o no de lesiones a órgano
blanco y un compromiso vital (9). Recientemente se ha propuesto el termino hipertensión aguda grave
para identificar a los pacientes con elevación grave de la presión arterial sin evidencia de daño orgánico
agudo (10), mientras que la Emergencia Hipertensiva (HE) se define como Presión Arterial (PA) de
≥180/110 mmHg asociado a compromiso orgánico agudo. Las emergencias hipertensivas son
potencialmente mortales y requieren una intervención inmediata y cuidadosa para reducir la PA (11);
las manifestaciones y daños agudos dependerán del órgano afectado e incluye eventos
cerebrovasculares (EVC), disección aortica, síndromes coronarios agudos (SCA), insuficiencia cardíaca
congestiva aguda (ICCA) con edema pulmonar, preeclamsia/eclampsia, insuficiencia renal aguda y
anemia hemolítica microangiopática (12).

pág. 9664
Bress y cols (2024) definen la emergencia hipertensiva como una Presión Arterial Sistólica (PAS)
>180mmHg y una Presión Arterial Diastólica (PAD) de 110-120 mmHg con evidencia de daño nuevo
o empeoramiento de órganico, sin embargo, es necesario reconocer que el compromiso a órganos diana
relacionado con la PA podría manifestarse incluso cuando la PA se encuentra por debajo este umbral,
por lo que este punto de referencia no debe considerarse como un indicativo inequívoco de definición
de EH. En cuanto al compromiso orgánico, este se define por cualquier síntoma, signo o hallazgo
diagnóstico indicativo de daño agudo relacionado con la PA (13).
Las Emergencias Hipertensivas (HE) pueden ocurrir de novo en pacientes sin antecedentes conocidos
de hipertensión arterial, la hipertensión aguda grave representa entre el 2% y el 25% de todos los
pacientes que visitan urgencias; mientras que las emergencias hipertensivas representan un 0.3 % de
todas las admisiones, que en muchas ocasiones se presentan con síntomas inespecíficos, lo que podría
representar un retraso en el diagnóstico y un riego para la vida (14).
Con este estudio se pretende Identificar la incidencia de emergencia hipertensiva, el compromiso
orgánico y la relación entre las cifras de PA en la población atendida en el servicio de urgencias del
Hospital General 450 en Durango; con lo que se espera aportar conocimiento sobre la presentación
clínica y protocolo diagnóstico; ya que en hospitales como el nuestro, estos pacientes no suelen ingresar
en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), por lo que las estrategias de tratamiento y seguimiento como
reducir la PAM hasta un 25% en la primera hora y alcanzar una PA entre 160/100-110 mmHg en las
siguientes 2-6 horas (15) son ejecutadas por el médico de Urgencias, labor que requiere conocimiento
actualizado a fin de contribuir a mejorar la morbimortalidad por esta patología.
METODOLOGÍA
Se realizo un estudio descriptivo, observacional y prospectivo, el cual fue evaluado y aprobado por el
comité de ética y el comité de ética en investigación de HG 450; se realizó muestro no probabilístico
que incluyo a todos los pacientes mayores de 18 años que ingresaron al servicio de urgencias de Hospital
General 450 con diagnóstico de ingreso de emergencia hipertensiva, la cual se definió como
compromiso orgánico (cerebro, corazón, riñón, pulmonar y retina) secundario a elevación de la presión
arterial; que quisieron participar en el estudio y que firmaron el consentimiento informado; en el periodo
de marzo 2022 a febrero 2023.

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Del expediente clínico se obtuvieron datos sociodemográficos como edad, sexo, antecedentes y
comorbilidades; se recabaron también estudios de gabinete (radiografía de tórax, TC simple de cráneo
y electrocardiograma) y de laboratorios (Biometría hemática, perfil cardiológico, hepático y renal) para
demostrar el daño órgano especifico, para el análisis de datos se utilizó estadística descriptiva donde a
las variables cualitativas se les calculó la frecuencia y rangos; a las variables cuantitativas se les calculó
la media o mediana y su desviación o error estándar; estadística inferencial para determinar si existían
diferencias significativas en los niveles de PAM entre los distintos órganos blanco afectados,
adicionalmente, se realizó un análisis de varianza de un factor (ANOVA) para comparar los niveles de
presión arterial media entre los grupos definidos por el órgano afectado. Posteriormente, se aplicó la
prueba de comparaciones múltiples de Tukey HSD para evaluar diferencias entre pares de grupos y se
aplicó Prueba de Kruskal-Wallis para analizar los grupos con edad con el daño orgánico considerando
un valor de p < 0.05 como estadísticamente significativo. Los datos fueron procesados en el programa
SPSS (Statistical Package for Social Sciences).
RESULTADOS
Durante el periodo del estudio fueron atendidos 35,843 pacientes en el servicio de Urgencias de HG
450; de los cuales 103 pacientes se registraron con diagnóstico de ingreso de emergencia hipertensiva,
lo que corresponde a una incidencia de 0.28%.
Se encontró predominio de pacientes del sexo masculino con el 52.4% de los casos, con una mediana
de edad de 60 años, la comorbilidad más frecuente fue la Hipertensión Arterial (HA) reportada en el
72.8% de los pacientes, seguida de Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) con un 33% de los casos; el 57.3%
presentó algún tipo de toxicomanía, de las cuales el tabaquismo fue el más frecuente con el 50.5%,
seguida de alcoholismo con el 26.2% de los casos; estos datos se muestran en la Tabla I.
Tabla I. Descripción demográfica de la población
Sexo Masculino Femenino
n= 54
(52.4%)
n= 49
(42.6%)
Edad (años) Mínima Máxima Mediana Desv. Típica
18 88 60 17
Comorbilidades HAS DM2 ERC Cardiopatía isquémica
n= 34
(33%)
n= 17
(16.5%)
n= 15
(14.6%)
n= 5
(4.9%)

pág. 9666
Toxicomanías Ninguna Tabaquismo Alcoholismo Drogas ilícitas
n= 12
(42.7%)
n= 52
(50.5%)
n= 27
(26.2%)
n= 2
(1.9%)
HAS: Hipertensión Arterial Sistémica; DM2: Diabetes Mellitus tipo 2; ERC: Enfermedad Renal Crónica
Respecto a la presión arterial de los pacientes al ingreso, se encontró: Presión Arterial Sistólica (PAS)
con una mediana de 182.0mm Hg; Presión Arterial Diastólica (PAD) con una mediana de 110.0 mm
Hg; y en la Presión Arterial Media (PAM) con una mediana de 132.9 mm Hg, como se muestra en la
Tabla II.
Tabla II. Presión arterial de los pacientes al ingreso a Urgencias de HG 450
Presión arterial
PAS PAD PAM
Mediana 182 mm Hg 110 mm Hg 132 mm Hg
Mínimo 140 mm Hg 68 mm Hg 116.6 mm Hg
Máximo 260 mm Hg 180 mm Hg 200 mm Hg
PAS: presión arterial sistólica, PAD: presión arterial diastólica, PAM: presión arterial media
Los síntomas más frecuentes al ingreso fueron cefalea (73.8%), algún tipo de deterioro neurológico
(47.6%), disnea (45.6%), dolor precordial (35.9%) y convulsiones (2.9%).
En relación con el compromiso orgánico se encontró que el más afectado fue el cerebro con 51 casos,
seguido del corazón (n= 35); después el riñón (n=17) y por último el pulmón (n=1) (Figura 1).
Figura 1. Frecuencia de daño a órgano blanco
49%
33.7%
16.3%
1%
0
5
10
15
20
25
30
35
40
45
50
Cerebro Corazón Riñon Pulmon
Evaluación del Daño Orgánico

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En el daño orgánico especifico se encontró que del 49% con daño cerebral el 19.2% fue por Evento
Vascular Cerebral isquémico (EVC) y el 30.5% por EVC hemorrágico manifestado por Hemorragia
intraparenquimatosa (HI) (17.2%), Hemorragia intraventricular (HI) (10.5%) y Hemorragia
Subaracnoidea (HSA) (2.8%). En cuanto al daño cardiaco se reportó el infarto agudo de miocardio con
elevación del segmento ST (IAMCEST) en el 19.4%; infarto agudo de miocardio sin elevación del ST
(IAMSEST) en el 11.7%, bloqueo de rama izquierda (BRIHH) 7.8% (n=8); Fibrilación auricular (FA)
con un 6.8% (n=7); Extrasístoles Ventriculares (EV) en el 5.8% (n=6); finalmente, de la afectación renal
el 21.4% presento lesión renal aguda AKIN 1, un 28.6% con AKIN 2 y el 50% con AKIN 3, con valores
de urea mínimo de 8.6 mg/dL, máximo de 300.0 mg/dL y mediana de 42.0 mg/dL y creatinina con
mínimo de 0.4 mg/dL, máximo de 26.2 mg/dL y mediana de 0.9 mg/dL (Tabla III).
Tabla III
Tipo de daño orgánico Subtipos frecuentes
Neurológico
(49.0%)
EVC isquémico EVC hemorrágico
19.2% (n=20) 30.5% (n=32)
Cardiaco
(33.7%)
IAMCEST IAMSEST BRIHH, FA, EV
19.4% (n=20) 11.7% (n=12) (2.6%)
Renal
(16.3%)
AKI 1 AKIN 2 AKIN 3
el 21.4% (n=3) 28.6% (n=4) 50% (n=7)
EVC: Evento Vascular Cerebral; IAMCEST: Infarto Agudo al Miocardio con elevación del Segmento ST; IAMSEST: Infarto
Agudo al Miocardio sin elevación del segmento ST; AKIN: Lesión Renal Aguda
Para determinar si existían diferencias significativas en los niveles de presión arterial media entre los
distintos órganos afectados se realizó un análisis de varianza de un factor (ANOVA); no se observaron
diferencias estadísticamente significativas entre los grupos (F = 1.93, p = 0.151).
La prueba de Tukey HSD tampoco mostró diferencias significativas entre pares de órganos: Cerebro vs
Corazón (p = 0.235), Cerebro vs Riñón (p = 0.630), Corazón vs Riñón (p = 0.951), lo que indica que
los s niveles de presión arterial media al ingreso no difieren significativamente según el tipo de daño
organico (Figura 2).

pág. 9668
Figura 2. Diagrama de cajas de presión arterial media según órgano blanco afectado. No se observaron
diferencias estadísticamente significativas entre grupos.
Se realizó una prueba de Kruskal-Wallis para comparar los valores de presión arterial sistólica (PAS),
diastólica (PAD) y media (PAM) entre los diferentes órganos blancos afectados, estratificados por
grupos de edad (menores y mayores de 60 años). En el grupo de pacientes menores de 60 años, se
observaron diferencias estadísticamente significativas en los valores de PAD (p = 0.033) y PAM (p =
0.040) entre los diferentes órganos blancos afectados. Esto sugiere que, en este grupo etario, la
afectación de distintos órganos blancos se asocia a variaciones relevantes en la presión arterial diastólica
y media. Para la PAS, aunque se encontró una tendencia hacia la diferencia (p = 0.065), esta no alcanzó
significancia estadística. En contraste, en el grupo de pacientes mayores de 60 años, no se observaron
diferencias estadísticamente significativas en PAS (p = 0.285), PAD (p = 0.738) ni PAM (p = 0.187)
entre los diferentes órganos afectados.
Estos hallazgos sugieren que la relación entre la presión arterial y el compromiso organico podría ser
más evidente en etapas más tempranas de la vida, mientras que, en edades avanzadas, otros factores
podrían influir en la homogeneidad de los valores de presión arterial entre los diferentes tipos de daño.

pág. 9669
DISCUSIÓN
Las emergencias hipertensivas representan entre el 0,2% y el 0,8% del total de ingresos a los servicios
de Urgencias (16); Un metaanálisis de evaluaciones de los servicios de urgencias en Europa, el sudeste
asiático y América del Sur encontraron una tasa de alrededor del 0.3% (17); resultados similares a los
reportados en el presente estudio donde se evidencio una incidencia de emergencias hipertensivas del
0.28%.
Según García et al. (18) las emergencias hipertensivas representan el 20.2% de las crisis hipertensivas,
con predominio en el sexo masculino (70%), mientras que Sánchez et al. (19) demostraron que las
emergencias hipertensivas fueron más frecuentes en mujeres (67.6%) con edad media de 67.8 años; esto
demuestra lo heterogéneo de los resultados, pues en el presente estudio se observó que los más afectados
fueron los hombres (52.4%) en relación con las mujeres (47.6%); con edad media de 60 años.
El estudio de Al-Solaiman y cols (20) demostró que el 86.5% de los pacientes con emergencias
hipertensiva tenían antecedentes de hipertensión arterial sistémica, el 36.4% de diabetes mellitus tipo
2; el 25.1% de enfermedad renal crónica, el 23.8% de enfermedad cardiovascular y el 12.9% de
accidente cerebrovascular. Otro estudio (21) demostró que el 93.9% de los pacientes tenían antecedentes
de hipertensión, el 35.4% de diabetes, el 29,3% de enfermedad renal crónica, el 28,3% de enfermedad
cardiovascular y el 11.6% de accidente cerebrovascular.
Resultados similares a los obtenidos en el presente estudio, donde predomino el antecedente de
hipertensión arterial sistémica (72.8%), seguida de diabetes mellitus tipo 2 (57.3%), mientras que las
otras comorbilidades como enfermedad renal crónica, Cardiopatía isquémica y enfermedad
Cerebrovascular se presentaron en menor proporción respecto al estudio citado, con el 16.5%, 4.9% y
el 1. 9% respectivamente. De lo anterior se puede concluir que la mayoría de los pacientes presentan
una emergencia hipertensiva ya se conocen como hipertensos y han recibido tratamiento, donde el
incumpliendo del mismo es el factor precipitante más común.
Pinna et al. (21) demostró que el 22.9% de los pacientes con emergencia presentaron daño orgánico
agudo, siendo el más frecuente el edema pulmonar con el 10.8%, seguido por el accidente
cerebrovascular isquémico con el 6.8%, el infarto agudo de miocardio con un 2.8% y la encefalopatía
hipertensiva con el 2.5%; en contraste con lo encontrado en el presente estudio donde el daño cerebral

pág. 9670
fue el más frecuente con el 49%, mientras que el daño pulmonar fue uno de los menos frecuentes,
únicamente el 7.7% se presentó como edema agudo pulmonar.
Los niveles de Presión arterial por sí mismos no predicen el daño orgánico agudo, debe sospecharse de
acuerdo con los signos y síntomas de presentación; la velocidad con la que se produce la elevación de
la PA es igual de crucial como el valor máximo alcanzado en la evaluación de la gravedad clínica y el
año a los órganos vitales ( 22); un estudio realizado por Astarita A. et al (17) no se encontraron
diferencias clínicamente significativas para los niveles de PA en las presentaciones
(urgencia/emergencia), mientras, Fragoulis (23) reportan que los valores de PAS y PAD fueron mayores
en los pacientes con emergencias que en los de urgencias, con P < 0,001 para ambos. Otro estudio (24)
encontró un valor p<0,001 para la edad y en las comparaciones de PAS y PAD entre los grupos de
emergencia hipertensiva, urgencia y crisis pseudohipertensiva, enfatizando las diferencias en la lectura
de la PA entre dichos grupos.
En este estudio los datos fueron muy similares para las emergencias hipertensivas, con una PAM con
una mediana de 132.9 mm Hg, mínima de 116.6 mm Hg y máxima de 200 mm Hg, sin que se encontrara
diferencia significativa entre los niveles de presión arterial media al ingreso según el tipo de órgano
blanco afectado.
CONCLUSIONES
Aunque el compromiso neurológico fue el más frecuente, seguido del cardíaco y renal, los niveles de
presión arterial media no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre estos grupos. Este
hallazgo puede explicarse por la alta variabilidad individual en la tolerancia a cifras elevadas de presión
arterial y por factores como la cronicidad de la hipertensión, la velocidad de elevación y la capacidad
de autorregulación orgánica.
Este estudio destaca la importancia de considerar la edad al evaluar la relación entre la presión arterial
y el daño orgánico, ya que se demostró que, en pacientes menores de 60 años, las diferencias
significativas en PAD y PAM sugieren que la presión arterial podría desempeñar un papel más
determinante en la afectación de órganos específicos.
Es importante considerar que, si bien la presión arterial es un parámetro clave, su interpretación en el
contexto de compromiso orgánico debe siempre integrar otros hallazgos clínicos, paraclínicos e

pág. 9671
imagenológicos. Reconocer la gravedad de los síntomas y los valores de la PA es esencial para un
diagnóstico temprano y una intervención efectiva, buscando un pronóstico favorable para los pacientes.
Limitaciones. Entre las limitaciones de este estudio se encuentra el tamaño reducido de la muestra, así
como la exclusión de un caso con afectación pulmonar, lo cual podría haber afectado la potencia
estadística del análisis.
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