ESTADO DE CALIDAD RÍO AGUALOTE
DURANTE LOS AÑOS 2023 AL 2025 EN
GRECIA, COSTA RICA: PRINCIPALES
IMPACTOS ANTROPOGÉNICOS
ASOCIADOS CON LA CALIDAD DEL AGUA
AGUALOTE RIVER QUALITY STATUS DURING THE
YEARS 2023 TO 2025 IN GRECIA, COSTA RICA: MAIN
ANTHROPOGENIC IMPACTS ASSOCIATED WITH THE
QUALITY OF ITS WATERS
John Diego Bolaños-Alfaro
Universidad de Costa Rica, Costa Rica

pág. 9727
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.22074
Estado de Calidad Río Agualote Durante los Años 2023 al 2025 en Grecia,
Costa Rica: Principales Impactos Antropogénicos Asociados con la Calidad
del Agua
John Diego Bolaños-Alfaro1
john.bolanos@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-1884-5373
Universidad de Costa Rica
Costa Rica
RESUMEN
El río Agualote constituye uno de los ríos más impactados del cantón de Grecia con descargas de aguas
residuales domésticas e industriales, así como por arrastre de residuos líquidos y desechos sólidos
principalmente. Se evaluó su calidad fisicoquímica y biológica durante los años 2023, 2024 y 2025, se
consideró la estación seca y lluviosa, utilizando el índice holandés de calidad del agua y el índice
BMWP-CR, según establece el Reglamento de Calidad de Aguas Superficiales del país, Decreto Nº
33903-MINAE-S; se realizaron muestreos en tres zonas de la cuenca (alta, media y baja), donde se
determinaron como parámetros fisicoquímicos relevantes: Demanda Biológica de Oxígeno (DBO5),
porcentaje de oxígeno disuelto (%OD), nitrógeno amoniacal (N-NH4+), nitratos, fosfatos, turbidez, pH,
conductividad, entre otros, así como el índice BMWP-CR a partir de macroinvertebrados bentónicos.
Los resultados muestran un incremento progresivo de la sumatoria de puntos del índice holandés, con
valores promedio anual de 4 en 2023, 5 en 2024 y 7 en 2025, lo que indica un deterioro de la calidad
fisicoquímica, asociada a mayores concentraciones de nutrientes y alta materia orgánica que catalogan
el río con contaminación de incipiente a moderada. En particular, se observaron valores
extremadamente altos de nitratos en la época lluviosa de 2023, de hasta 390 mg/L ubicados en la zona
baja del río, así como un aumento marcado de la DBO5 durante la época seca de 2025, alcanzando un
pico de 148 mg/L en la zona alta. El BMWP-CR clasifica el agua del río principalmente en las categorías
mala o muy contaminada, con una ligera mejora en 2025 pero sin alcanzar condiciones buenas o
regulares. Estos hallazgos confirman que el río Agualote mantiene una condición de contaminación
importante que amerita acciones encausadas hacia el saneamiento, el control de vertidos y por supuesto
la gestión integral de la subcuenca.
Palabras clave: calidad del agua, índice holandés, BMWP-CR, macroinvertebrados, río Agualote,
Costa Rica
1 Autor principal
Correspondencia: john.bolanos@ucr.ac.cr

pág. 9728
Agualote River Quality Status During the Years 2023 to 2025 in Grecia,
Costa Rica: Main Anthropogenic Impacts Associated with the Quality of its
Waters
ABSTRACT
The Agualote River is one of the most impacted rivers in the canton of Greece with discharges of
domestic and industrial wastewater, as well as the dragging of liquid and solid waste mainly. Its
physicochemical and biological quality was evaluated during the years 2023, 2024 and 2025, the dry
and rainy season was considered, using the Dutch water quality index and the BMWP-CR index, as
established by the country's Surface Water Quality Regulations, Decree No. 33903-MINAE-S;
sampling was carried out in three areas of the basin (high, medium and low), where the following were
determined as relevant physicochemical parameters: Biological Oxygen Demand (BOD5), percentage
of dissolved oxygen (%OD), ammoniacal nitrogen (N-NH4+), nitrates, phosphates, turbidity, pH,
conductivity, among others, as well as the BMWP-CR index from benthic macroinvertebrates. The
results show a progressive increase in the sum of points of the Dutch index, from annual mean values
of 4 in 2023 to 5 in 2024 and 7 in 2025, indicating a deterioration in physicochemical quality associated
with higher concentrations of nutrients and organic matter, which currently classify the river as having
incipient to moderate pollution. In particular, extremely high nitrate values were observed during the
2023 rainy season, reaching up to 390 mg/L in the lower reach of the river, as well as a marked increase
in BOD₅ during the 2025 dry season, with a peak of 148 mg/L in the upper reach. The BMWP-CR index
classified the river mainly within the “poor” or “heavily polluted” categories, with a slight improvement
in 2025 but without reaching “good” conditions. These findings confirm that the Agualote River
maintains a significant pollution condition that merits actions aimed at sanitation, discharge control and,
of course, the integral management of the sub-basin.
Keywords: water quality, Dutch index, BMWP-CR, macroinvertebrates, Agualote River, Costa Rica
Artículo recibido 10 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 10 enero 2026

pág. 9729
INTRODUCCIÓN
La degradación de los ecosistemas fluviales es un fenómeno asociado a presiones antrópicas como la
expansión urbana, los cambios de uso del suelo, las descargas de aguas residuales y el aporte difuso de
nutrientes, que alteran la calidad del agua y la biodiversidad acuática (Allan, 2004; Vörösmarty et al.,
2010; United Nations Environment Programme [UNEP], 2016). En ríos que atraviesan centros
poblados, estas presiones tienden a concentrarse y amplificarse por la coexistencia de fuentes puntuales
con efluentes domésticos e industriales, así como fuentes difusas que por escorrentía arrastran
sedimentos con nutrientes y otros contaminantes, lo que favorece respuestas ecológicas complejas
(Allan, 2004; UNEP, 2016).
Desde la perspectiva biogeoquímica y ecológica, los incrementos de carga orgánica biodegradable y
nutrientes principalmente nitrogenados y fosforados pueden inducir condiciones de eutrofización en el
río, que incrementan la demanda bioquímica de oxígeno y provocan cambios en la transparencia y
episodios de hipoxia en el agua afectando la biota acuática (Camargo & Alonso, 2006; Dodds & Smith,
2016). Esta disminución del oxígeno disuelto puede asociarse a mortalidad de peces y cambios drásticos
en la comunidad acuática donde aumenta la turbidez, especialmente cuando confluyen descargas
residuales y ocurren condiciones hidrológicas desfavorables (Mallin et al., 2007).
Por ello, la evaluación de calidad de agua en ríos se fortalece cuando integran indicadores
fisicoquímicos e indicadores biológicos; en particular, el uso de macroinvertebrados bentónicos como
bioindicadores permite inferir presiones y efectos acumulados en escalas temporales mayores a las que
captura una medición instantánea fisicoquímica, aumentando la capacidad diagnóstica sobre
perturbaciones recurrentes (Bonada et al., 2006; Mafla, 2005).
En Costa Rica, el marco normativo nacional incorpora este enfoque integrador en el Reglamento para
la Evaluación y Clasificación de la Calidad de Cuerpos de Agua Superficiales (Decreto Ejecutivo N.º
33903-MINAE-S), que establece metodologías y criterios para clasificar la calidad del agua superficial
con base en variables fisicoquímicas y herramientas biológicas complementarias. Se ha documentado
su uso en diversas cuencas costarricenses, permitiendo describir gradientes de contaminación y
contrastes estacionales que son importantes (Calvo-Brenes & Mora-Mora, 2012; Pérez-Gómez et al.,
2021).

pág. 9730
El río Agualote, ubicado en el cantón de Grecia en la provincia de Alajuela, constituye uno de los cauces
más impactados de este cantón, tanto por la influencia de actividades urbanas, como por las posibles
contribuciones de fuentes puntuales y difusas que deterioran su condición ecológica. La importancia de
contar con información científica sistemática, refuerza la necesidad de orientar decisiones de gestión
local, así como de propiciar esfuerzos comunitarios asociados a la recuperación del río (Observatorio
Bienes Comunes UCR, 2024; Universidad de Costa Rica, 2024).
Además de los posibles impactos crónicos, el río Agualote ha presentado episodios agudos de deterioro
ambiental; reportes periodísticos documentan varios eventos de muerte de peces y condiciones
anómalas con olores desagradables y presencia de sustancias oleosas, asociados con descargas y
contaminación del cauce, incrementando la percepción de riesgo socioambiental y la demanda de
evidencia técnico-científica para sustentar acciones correctivas (Bolaños, 2022).
En este estudio, la evaluación fisicoquímica se estructura con base en el índice holandés, que asigna
puntajes a tres variables: porcentaje de saturación de oxígeno (%OD), demanda bioquímica de oxígeno
(DBO5) y nitrógeno amoniacal (N-NH₄⁺).
La suma de puntajes permite clasificar la calidad en categorías que van desde “sin contaminación” hasta
“contaminación muy severa”, según los umbrales definidos en el reglamento (Decreto Ejecutivo N.º
33903-MINAE-S, 2007).
Para transparentar los criterios aplicados, se presentan los cuadros normativos de puntuación y
clasificación (Cuadros 1 y 2).
Cuadro 1. Valoración de la calidad fisicoquímica del agua superficial conn el sistema Holandés.
Puntos PSO (%) DBO (mg/L) N-NH₄⁺ (mg/L)*
1 91 – 100 ≤ 3 < 0.50
2 71 – 90; 111 – 120 3.1 – 6.0 0.50 – 1.0
3 51 – 70; 121 – 130 6.1 – 9.0 1.1 – 2.0
4 31 – 50 9.1 – 15 2.1 – 5.0
5 ≤ 30 o > 130 > 15 > 5.0
Fuente: (Decreto Nº 33903-MINAE-S, 2007)

pág. 9731
Cuadro 2. Asignación de clases de calidad del agua según el Sistema Holandés
Clase Sumatoria de puntos Código de color Interpretación de la calidad
1 3 Azul Sin contaminación
2 4–6 Verde Contaminación incipiente
3 7–9 Amarillo Contaminación moderada
4 10–12 Anaranjado Contaminación severa
5 13–15 Rojo Contaminación muy severa
Fuente: Decreto Nº 33903-MINAE-S (2007).
En complemento, se evalúa la calidad biológica mediante el índice Biological Monitoring Working
Party - Costa Rica o índice biológico adaptado para Costa Rica (BMWP-CR), para estimar la condición
del cuerpo de agua según la sensibilidad de las familias de macroinvertebrados presentes, aportando
evidencia integrada de la perturbación y permitiendo discutir la coherencia entre respuesta biológica y
presión fisicoquímica (Mafla, 2005; Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007); y para consistencia
metodológica y trazabilidad, se incluye la clasificación de referencia utilizada (Cuadro 3).
Cuadro 3. Asignación de clases de calidad del agua según el BMWP-CR
Nivel de calidad BMWP-CR Color Representativo
Aguas de calidad excelente. >120 Excelente
Aguas de calidad buena, no contaminadas o no
alteradas de manera sensible.
101-120 Buena
Aguas de calidad regular, eutróficas, contaminación
moderada.
61-100 Moderada
Aguas de calidad mala, contaminadas. 36-60 Mala, contaminada
Aguas de calidad mala, muy contaminadas. 16-35 Muy contaminada
Aguas de calidad muy mala, extremadamente
contaminadas.
<15 Extremadamente
contaminada
Fuente: Decreto Nº 33903-MINAE-S (2007).
En consecuencia, el objetivo de esta investigación es evaluar la calidad fisicoquímica y biológica del
río Agualote durante tres años, considerando estación seca y lluviosa, mediante el índice holandés y el
índice BMWP-CR, con muestreos en tres sitios representativos del río (cuenca alta, media y baja),
aportando evidencia útil para la gestión local y la discusión científica sobre presiones urbanas en ríos
tropicales (Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007; Universidad de Costa Rica, 2024).

pág. 9732
METODOLOGÍA
Área de estudio: El río Agualote nace en la comunidad de San Roque de Grecia y atraviesa sectores
densamente poblados del cantón como Cooperativa Victoria, San Roque Abajo, Barrio León Cortés,
Barrio Latino, Calle Carmona, Rincón de Salas, Peralta y La Argentina, hasta confluir con el río
Colorado; en su recorrido recibe aportes asociados a descargas de aguas residuales (la mayoría sin
tratamiento), escorrentía urbana y agropecuaria que se descarga al alcantarillado público, junto con el
arrastre de residuos sólidos (Municipalidad de Grecia, 2019; Allan, 2004; UNEP, 2016). La selección
del Agualote como caso de estudio responde a que los ríos urbanos suelen integrar simultáneamente
presiones puntuales y difusas, lo que se traduce en gradientes espaciales de contaminación y con
variabilidad estacional marcada; por ello, su monitoreo requiere diseños comparativos por sitio y por
época hidrológica para capturar cambios y reconocer procesos de dilución, y conocer si ocurren pulsos
de nutrientes o contaminantes (Vörösmarty et al., 2010; Dodds & Smith, 2016).
Diseño de muestreo: Entre 2023 y 2025 se realizaron dos campañas de muestreo por año, el primero
para la estación seca (febrero a marzo) y el segundo para estación lluviosa (julio a agosto), siguiendo el
principio de incorporar contrastes hidrológicos típicos de cuencas tropicales para interpretar cambios
en parámetros asociados a contaminación orgánica y aportes por escorrentía (Allan, 2004; ISO, 2014).
Sitios de muestreo: Se seleccionaron tres sitios representativos del río, codificados como zona alta
(AgP1), zona media (AgP2) y zona baja (AgP3), donde se recolectaron muestras de agua superficial
para análisis fisicoquímico y de macroinvertebrados bentónicos para calcular el índice BMWP-CR
(DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007; Rosenberg & Resh, 1993). En la figura 1 se
aprecia la localización dichos puntos en la subcuenca del río Agualote y su distribución longitudinal a
lo largo del gradiente altitudinal; permitiendo contextualizar espacialmente las presiones antrópicas
identificadas y justificar el enfoque de zona alta, media y baja, como aproximación para capturar el
incremento de cargas e impactos aguas abajo (Allan, 2004; Vörösmarty et al., 2010).
pág. 9733
Figura 1. Localización de los puntos de muestreo en la subcuenca del río Agualote
Caracterización de los tramos: Las características socioambientales y la georreferenciación de los
sitios se resumen en el Cuadro 4 donde se incorpora información para sustentar el componente
demográfico asociado a la presión antrópica y establecer el contraste entre un tramo periurbano (AgP1),
un tramo urbano (AgP2) y un tramo periurbano-industrial en expansión (AgP3) (INEC, 2023; Allan,
2004).
Cuadro 4. Georreferenciación y características de las zonas definidas del río Agualote
Puntos
de
muestreo
Coordenadas geográficas
Latitud Norte, Longitud Oeste
Altitud
(m
s.n.m.)
Densidad
poblacional
(hab/km²)
Características
AgP1 10°04’45.00”N 84°19’07.35”W 995 488 Zona periurbana con
beneficiado de café y
caña, se aprecian
descargas de aguas
residuales por
alcantarillado y
abundantes desechos
sólidos visibles en
ambos lados de la
ribera.

pág. 9734
AgP2 10°03’59.52”N 84°19’57.41”W 937 1882 Zona urbana con
algunos cafetales y
cañales dispersos;
presencia de desechos
sólidos, basureros
informales y
alcantarillados con
descargas de aguas
residuales.
AgP3 10°02’32.05”N 84°21’03.22”W 850 600 Zona periurbana,
agropecuaria (cañal,
café, y potreros) e
industrial (zonas
francas); también
presenta alta densidad
de viviendas en
urbanización y
condominios; el río
denota alta cantidad de
residuos sólidos.
Fuente: Elaboración propia con apoyo del INEC (2023).
Mediciones in situ: Los parámetros determinados in situ fueron la temperatura, pH, turbidez,
conductividad, sólidos disueltos totales (SDT), %OD y salinidad. Estas variables son ampliamente
usadas en monitoreo de ríos por su sensibilidad a cambios de corto plazo y por su papel explicativo en
procesos de oxidación-reducción, transporte de sedimentos y respuesta ecológica ante descargas y
escorrentía. Se propondrán gráficas tipo radar, para ubicar los parámetros fisicoquímicos, utilizando
fuente normativa o bibliográfica de definir los valores límites y la respectiva clasificación (Decreto
Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007; APHA et al., 2023).
Análisis fisicoquímicos: En el laboratorio de química de la Universidad de Costa Rica - Recinto de
Grecia, se cuantificaron los parámetros DBO₅, DQO, N-NH₄⁺, nitratos, sulfatos, cloruros, fosfatos,
nitrógeno total y fósforo totales. La selección responde tanto al marco regulatorio nacional para
clasificación de calidad (Sistema Holandés), como a la necesidad de incorporar indicadores

pág. 9735
complementarios que den robustez para el análisis de cómo influyen sobre la condición trófica y el
consumo de oxígeno en el río (Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007; Dodds & Smith, 2016).
Evaluación por índices: La investigación es de tipo mixto, descriptiva y correlacional, de ahí que el
diseño de muestreo totaliza 18 eventos de muestreo para el componente fisicoquímico, provenientes de
tres sitios, durante dos estaciones (seca y lluviosa), durante tres años de estudio, permitiendo
comparaciones temporales por estación y análisis espacial por tramo o zona del río. Esta estructura es
consistente con recomendaciones internacionales de diseño mínimo para evaluar tendencias cuando se
dispone de campañas discretas y se busca contrastar estación seca y lluviosa (ISO, 2014). La calidad
fisicoquímica se interpretó mediante el Sistema Holandés del decreto, que asigna puntajes a %OD,
DBO5 y N-NH4+; la suma de puntajes se transforma en una clase cualitativa de nivel o grado de
contaminación. Los parámetros complementarios se utilizaron para fortalecer la discusión de causas
probables y fuentes de presión (Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007; ISO, 2014).
El componente biológico se evaluó mediante el índice BMWP-CR, que asigna puntajes a familias de
macroinvertebrados según su tolerancia a la contaminación; el uso de este tipo de índices se fundamenta
en que los macroinvertebrados integran condiciones ambientales a escalas temporales mayores,
ofreciendo una señal robusta frente a perturbaciones crónicas o recurrentes que pueden no ser captadas
por mediciones puntuales (Rosenberg & Resh, 1993; Hering et al., 2006). En cada sitio se realizaron
muestreos con red tipo D y el material se preservó en etanol debidamente etiquetado para su
identificación taxonómica a nivel de familia en laboratorio de biología de la Universidad de Costa Rica
- Recinto de Grecia, según estipula reglamento (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007).
A partir del listado de familias se calculó el BMWP-CR por sitio y época (seca y lluviosa) y se clasificó
la calidad biológica según la escala de interpretación definida en el Cuadro 3 (Gutiérrez-Fonseca &
Lorion, 2014). Para el análisis comparativo se calcularon promedios anuales del BMWP-CR para cada
época, lo que permite observar tendencias interanuales y contrastar la estabilidad o variabilidad
ecológica bajo condiciones hidrológicas distintas (Hering et al., 2006).
Tratamiento de la información: Los resultados se organizaron en cuadros por año, estación y sitio;
para cada parámetro se contrastan los valores entre tramos (AgP1-AgP3) y entre épocas (seca y
lluviosa), en coherencia con el diseño comparativo del estudio y para facilitar la comparación

pág. 9736
multivariable entre sitios y estaciones se elaboraron gráficos tipo radar que incluyen variables
complementarias como turbidez, conductividad y nutrientes; estas se estandarizaron en forma
adimensional respecto a un valor de referencia (L) para evitar diferencias de escala entre unidades,
manteniendo el criterio de que valores mayores representen mayor condición de alerta: I = X/L para
parámetros donde el incremento implique deterioro y, cuando aplique, I = L/X para parámetros donde
la disminución también indique deterioro, como es el caso del %OD.
Las fuentes de los valores de referencia utilizados se consignaron explícitamente con la normativa
nacional con el Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S (2007) y para los no definidos como fosfatos,
cloruros y sulfatos (EPA, 2000), conductividad (EPA, 2011), salinidad (EPA, 1986; OMS, 2017), se
utilizó literatura como referencia.
Para cada parámetro se definió el índice (I), calculado a partir del promedio por estación, así:
• Tipo máx. → I = Promedio/Lmaˊx
• Tipo mín. → I = Lmıˊn/Promedio
• Tipo rango → I = ∣valor−centro del rango∣
(ancho del rango/2)
• I = 1→ justo en el límite.
• I < 1→ mejor calidad.
• I > 3→ supera el valor permitido.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Del sistema holandés (índice fisicoquímico)
La clasificación de la calidad del agua del río Agualote con el sistema holandés (Cuadro 5) muestra
cambios interanuales y espaciales entre las tres zonas (AgP1-AgP3) y entre estación seca y lluviosa. En
2023 predominan las categorías de contaminación incipiente y sin contaminación, con sumatorias de 3
a 5 puntos; en 2024 se observa que empeora la calidad del río hacia contaminación moderada en la zona
alta (AgP1) durante ambas estaciones (7-8 puntos), mientras que en 2025 se incrementa la sumatoria
hacia las categorías de contaminación moderada en la zona alta y baja, especialmente durante estación
seca (Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007).

pág. 9737
Cuadro 5. Clasificación de la Calidad el agua del río Agualote durante el período 2023-2025 según el
Sistema Holandés.
Año Sitio Sumatoria
de puntos Estación Seca Sumatoria
de puntos Estación Lluviosa
2023 AgP1 4 C. Incipiente 5 C. Incipiente
AgP2 3 Sin contaminación 4 C. Incipiente
AgP3 4 C. Incipiente 3 Sin contaminación
2024 AgP1 7 C. Moderada 8 C. Moderada
AgP2 5 C. Incipiente 3 Sin contaminación
AgP3 5 C. Incipiente 3 Sin contaminación
2025 AgP1 8 C. Moderada 6 C. Incipiente
AgP2 6 C. Incipiente 5 C. Incipiente
AgP3 8 C. Moderada 7 C. Moderada
A escala de promedios por estación (promedio de las tres zonas por campaña), la sumatoria del índice
holandés pasa de 3,7 (seca) y 4,0 (lluviosa) en 2023, a 5,7 (seca) y 4,7 (lluviosa) en 2024; y finalmente
a 7,3 (seca) y 6,0 (lluviosa) en 2025. En términos de clasificación normativa, este patrón implica un
tránsito desde condiciones promedio de contaminación incipiente hacia contaminación moderada,
particularmente en estación seca, de acuerdo con los rangos definidos en el Cuadro 2 (Decreto Ejecutivo
N.º 33903-MINAE-S, 2007).
Figura 2. Calidad el agua del río Agualote para período 2023-2025 según sistema holandés.
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3
2023 2024 2025
Sumatoria de puntos (Sistema
holandés)
Punto de muestreo / Año
E.Seca E.Lluviosa

pág. 9738
La figura 2 sintetiza la clasificación por sitio y estación para el sistema holandés, evidenciando que la
estación seca concentra los valores más altos de sumatoria, con un máximo en 2025. El patrón visual
es consistente con el Cuadro 5 y con la interpretación normativa de la sumatoria de puntos (Decreto
Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S, 2007).
Figura 3. Valor promedio anual del sistema holandés por estación y año del Río Agualote.
La figura 3 resume los promedios anuales reportados para el índice holandés y enfatiza el incremento
interanual, con un aumento más pronunciado de la contaminación en estación seca. Dado que la
clasificación oficial depende directamente de la sumatoria de puntajes, esta síntesis facilita la
identificación del tránsito de clase entre años conforme al Cuadro 2 (Decreto Ejecutivo N.º 33903-
MINAE-S, 2007).
Del BMWP-CR (índice biológico)
El índice BMWP-CR que se aprecia en el Cuadro 6 evidencia una condición predominantemente
degradada del río Agualote durante el período 2023-2025, con valores que ubican la mayoría de
campañas y sitios dentro de categorías mala o muy contaminada. En 2023, los promedios por estación
fueron 53,7 (seca) y 37,3 (lluviosa). De acuerdo con la escala BMWP-CR (Cuadro 3), un promedio de
53,7 se ubica en el rango de agua de calidad mala, contaminada, igual que 37,3 que se ubica en el mismo
rango y refleja una condición biológica deteriorada; en paralelo, el desglose por sitio evidencia valores
puntuales en el rango 61-100 con contaminación moderada durante la estación seca (Cuadro 6), lo cual
resalta la heterogeneidad espacial dentro de un mismo año (Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S,
2007; Mafla Herrera, 2005).
0
1
2
3
4
5
6
7
8
2023 2024 2025
Promedio Sistema Holandés
Año
E.Seca E.Lluviosa

pág. 9739
Cuadro 6. Clasificación de la Calidad el agua del río Agualote durante el período 2023-2025 según el
Índice BMWP-CR.
Estación Seca Estación Lluviosa
Años Sitio BMWP Nivel de Calidad BMWP Nivel de Calidad
2023
Arriba 23 Muy contaminada 34 Muy contaminada
Medio 66 C. Moderada 51 Mala, contaminada
Bajo 72 C. Moderada 27 Muy contaminada
2024
Arriba 19 Muy contaminada 34 Muy contaminada
Medio 43 Mala, contaminada 29 Muy contaminada
Abajo 44 Mala, contaminada 37 Mala, contaminada
2025
Arriba 37 Mala, contaminada 31 Muy contaminada
Medio 71 C. Moderada 46 Mala, contaminada
Abajo 60 Mala, contaminada 58 Mala, contaminada
En 2024, el BMWP-CR muestra una disminución de los promedios a 35,3 (seca) y 33,3 (lluviosa),
ubicando al río principalmente en categorías de mala a muy contaminada. En 2025 se observa una
recuperación relativa de los promedios a 56 (seca) y 45 (lluviosa); sin embargo, estas puntuaciones
permanecen en rangos que no corresponden a categorías buena o excelente (Cuadro 3) y, por tanto, no
describen una condición biológica recuperada a niveles de referencia (Decreto Ejecutivo N.º 33903-
MINAE-S, 2007; Gastezzi-Arias et al., 2023).
Figura 4. Calidad el agua del río Agualote para el período 2023-2025, según índice BMWP-CR
0
10
20
30
40
50
60
70
80
Arriba Medio Bajo Arriba Medio Abajo Arriba Medio Abajo
2023 2024 2025
Sumatoria de puntos (Índice BMWP-
CR)
Punto de muestreo / Año
E.Seca E.Lluviosa

pág. 9740
La figura 3 muestra variabilidad entre años, estaciones y sitios, con predominio de categorías mala o
peores y solo casos puntuales en condición moderada/regular (≥61). Este comportamiento concuerda
con el Cuadro 6 y refuerza el valor del indicador biológico para integrar presiones de contaminación
sobre la biota acuática (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007; Rosenberg & Resh,
1993).
Figura 5. Promedio anual del BMWP-CR por estación y años del Río Agualote.
La figura 5 destaca la disminución observada en 2024 y la recuperación relativa en 2025, sin alcanzar
la categoría de buena calidad. La interpretación se mantiene consistente con la escala BMWP-CR
indicada en el Cuadro 3 y en aplicaciones nacionales del índice (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-
MINAE-S, 2007; Mafla Herrera, 2005).
Coherencia entre índices fisicoquímico y biológico
Al comparar el comportamiento del sistema holandés (Cuadro 5) con el BMWP-CR (Cuadro 6), se
observa que ambos índices coinciden en señalar una condición de calidad comprometida en el río
Agualote, aunque pueden diferir en más menos una clase asignada para las campañas específicas; es
notorio que tal diferencia se hace más tangible durante la estación lluviosa, cuando la clasificación
biológica tiende a reflejar un deterioro sostenido aun si algunos parámetros fisicoquímicos mejoran por
dilución. Las causas plausibles de estas divergencias y su interpretación ecológica se desarrollan con
mayor profundidad en el apartado de discusión (Rosenberg & Resh, 1993; Barbour et al., 1999).
0,0
10,0
20,0
30,0
40,0
50,0
60,0
2023 2024 2025
Promedio BMWP-CR
Año
E.Seca E.Lluviosa

pág. 9741
Parámetros fisicoquímicos complementarios
Cuadro 7. Parámetros fisicoquímicos complementarios del agua superficial del río Agualote durante la
estación seca de los años 2023-2025.
E.Seca 2023 E. Seca 2024 E. Seca 2025
Parámetro AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3
N-NH4+(mg/L) NR NR NR 1,7 0,9 1,2 1,0 2,5 1,2
%OD 78,0 96,1 81,1 55,0 74,5 94,0 97,4 97,7 110,1
DBO5 (mg/L) 1,0 2,0 3,0 2,0 1,0 2,0 148,0 3,0 11,0
Temperatura (°C) 19,2 19,7 20,7 21,5 22,0 22,1 19,7 22,6 20,7
Turbidez (NTU) 10,9 5,3 5,3 12,0 4,1 6,9 5,4 12,2 5,3
pH 6,9 6,8 7,0 7,2 7,3 7,4 6,7 5,5 5,8
SDT (mg/L) 42,8 39,5 39,3 43,7 38,8 35,9 194,0 329,4 314,2
Conductividad (ms/cm) 134,8 126,9 125,7 148,1 128,7 116,1 188,8 333,3 313,3
Salinidad (ms/L) 0,0 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1
DQO (mg/L) 78,0 146,0 183,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 37,0
Nitratos (mg/L) NR NR NR 6,0 3,4 4,4 3,5 8,9 4,3
Sulfatos (mg/L) NR NR NR NR NR NR NR NR NR
Cloruros (mg/L) NR NR NR NR NR NR NR NR NR
Fosfatos (mg/L) NR NR NR 0,8 0,8 0,7 3,0 2,8 2,8
Fósforo total (mg/L) NR NR NR 0,3 0,3 0,2 1,0 0,9 0,9
Nitrógeno total (mg/L) NR NR NR 1,4 0,8 1,0 0,8 2,0 1,0
Nota: NR = análisis no realizado.
En la estación seca de 2023 (Cuadro 7) se registran valores bajos de DBO₅ en los tres sitios (1,0-3,0
mg/L) y %OD variables (78,0-96,1%), mientras que en la estación lluviosa de 2023 (Cuadro 8) se
observa un pulso de nitratos con un máximo de 390,0 mg/L en la zona baja (AgP3) y un aumento de
turbidez (23,2–59,4 UNT), acompañado por una DBO₅ entre 3,0 y 7,5 mg/L.
Durante 2024, en estación seca (Cuadro 7) se reportan concentraciones de nitrógeno amoniacal (0,9-1,7
mg/L) y fosfatos (0,7-0,8 mg/L), junto con un %OD que desciende hasta 55,0% en AgP1, mientras que
en estación lluviosa (Cuadro 8), los nitratos se mantienen elevados en los tres sitios (6,5-18,6 mg/L) y
la turbidez presenta valores de 8,3-22,5 UNT, evidenciando variación espacial y estacional dentro del
mismo año (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007).

pág. 9742
Cuadro 8. Parámetros fisicoquímicos complementarios del agua superficial del río Agualote durante la
estación lluviosa de los años 2023-2025.
E.Lluviosa 2023 E. Lluviosa 2024 E. Lluviosa 2025
Parámetro AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3 AgP1 AgP2 AgP3
N-NH4+ 0,3 0,0 0,0 5,1 0,3 0,3 2,0 0,9 0,3
%OD 97,2 101,7 96,4 112,0 108,3 105,5 102,1 109,0 95,5
DBO5 (mg/L) 7,5 4,5 3,0 3,0 2,0 2,0 1,0 3,0 21,0
Temperatura (°C) 20,4 21,1 22,0 21,5 20,1 21,0 20,5 20,8 20,7
Turbidez (NTU) 23,2 59,4 46,1 22,5 8,3 14,0 19,7 19,7 77,7
pH 7,0 6,6 5,7 7,4 7,1 7,2 7,0 7,0 6,9
SDT (mg/L) 41,7 40,4 38,3 67,2 55,5 48,7 165,9 164,2 142,0
Conductividad (ms/cm) 133,4 130,4 124,0 135,0 110,6 97,6 168,9 163,8 144,0
Salinidad (ms/L) 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1
DQO (mg/L) 7,0 3,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 5,0
Nitratos (mg/L) 51,0 18,5 390,0 18,6 6,5 7,2 7,1 6,0 6,3
Sulfatos (mg/L) NR NR NR 15,0 18,5 18,2 12,7 16,2 14,9
Cloruros (mg/L) NR NR NR 0,2 0,3 0,4 4,8 4,6 4,5
Fosfatos (mg/L) 0,3 2,1 1,7 0,5 0,4 2,5 1,7 0,9 0,0
Fósforo total (mg/L) NR NR NR 0,2 0,1 0,8 0,6 0,3 0,0
Nitrógeno total (mg/L) NR NR NR 4,2 0,3 0,4 1,7 0,7 6,6
En 2025, la estación lluviosa (Cuadro 8) presenta nitratos entre 6,0 y 7,1 mg/L, turbidez entre 19,7 y
77,7 UNT y DBO₅ con un máximo de 21,0 mg/L en AgP3. Por su parte, la estación seca de 2025 (Cuadro
7) incluye un episodio con DBO₅ de 148,0 mg/L en AgP1 y en esa misma campaña se reportan SDT de
329,4 mg/L (AgP2) y 314,2 mg/L (AgP3), así como una conductividad de 333,3 μS/cm (AgP2) y 313,3
μS/cm (AgP3), en conjunto, estos resultados indican un aporte masivo de nutrientes y materia orgánica
asociado principalmente con escorrentía en la cuenca y debido a las descargas puntuales de aguas
residuales con escaso o nulo tratamiento en la parte media y baja del río.
La figura 6 sintetiza promedios por parámetro para estación seca utilizando una escala ordinal donde
los resultados más cercanos al 0 son los ideales o mejores, los más cercanos o alrededor del 1 son valores
alerta o máximos permitidos y los cercanos a 3 están muy por encima del límite y se consideran muy
elevados.

pág. 9743
Figura 6. Calidad del agua superficial durante la estación seca, según parámetros fisicoquímicos
promedio de 3 años realizados al Río Agualote.
Figura 7. Calidad del agua superficial durante la estación lluviosa, según parámetros fisicoquímicos
promedio de 3 años realizados al Río Agualote.
Similar a la figura anterior, la figura 7 que facilita entender el comportamiento promedio por parámetro
en época lluviosa, donde se aprecian pulsos de turbidez y nutrientes del Cuadro 8, la figura es
particularmente útil para resaltar parámetros dominantes en el perfil de impacto.
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
N-NH4+ (mg/L)
%OD
DBO5 (mg/L)
Temperatura (°C)
Turbidez (NTU)
pH
SDT (mg/L)
Conductividad (μS/cm)
Salinidad (mg/L)
DQO (mg/L)
Nitratos (mg/L)
Fosfatos (mg/L)
Fósforo total (mg/L)
Nitrógeno total (mg/L)
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
N-NH4+ (mg/L)
%OD
DBO5 (mg/L)
Temperatura (°C)
Turbidez (NTU)
pH
SDT (mg/L)
Conductividad (μS/cm)
Salinidad (mg/L)
DQO (mg/L)
Nitratos (mg/L)
Sulfatos (mg/L)
Cloruros (mg/L)
Fosfatos (mg/L)
Fósforo total (mg/L)
Nitrógeno total (mg/L)

pág. 9744
Evolución temporal de la contaminación en el río Agualote:
Los resultados del período 2023-2025 indican que el río Agualote mantiene una condición de presión
antrópica sostenida, evidenciada primero el deterioro de la clasificación fisicoquímica según el sistema
holandés (Cuadros 5) y segundo por la persistencia de valores BMWP-CR mayoritariamente ubicados
en categorías de calidad biológica muy contaminada acentuado durante la estación lluviosa (Cuadros
6). Esta convergencia es consistente con estudios que describen que los ríos urbanos y periurbanos
tienden a acumular cargas orgánicas y de nutrientes, además de perturbaciones hidromorfológicas, que
se reflejan en la pérdida de integridad ecológica y de servicios ecosistémicos (Allan, 2004; Vörösmarty
et al., 2010; UNEP, 2016).
El incremento de la sumatoria del sistema holandés desde promedios anuales cercanos a 4 para el año
2023 hasta de 7 en el año 2025 (Figura 2 y 3) sugieren un agravamiento del componente de
contaminación orgánica y nitrogenada que captura este método mediante DBO₅, %OD y nitrógeno
amoniacal (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007). En sistemas urbanos, este patrón
suele asociarse a aportes persistentes de aguas residuales de tipo puntuales y a escorrentía con lixiviados
como contaminación difusa, cuya magnitud puede variar en el tiempo por cambios en conectividad de
drenajes, la poca o nula eficiencia de la infraestructura de saneamiento de las industrias en la zona y
crecimiento de la huella urbana (Allan, 2004; UNEP, 2016).
Estacionalidad, contraste entre dilución y perturbación del hábitat
El comportamiento estacional observado, con calificaciones fisicoquímicas generalmente más críticas
en estación seca apreciables en Cuadro 7, con presencia de valores elevados de DBO₅, incluyendo un
episodio de 148,0 mg/L en estación seca 2025 en AgP1 (Cuadro 7), con mínimos en % OD constituye
una señal de alta carga de materia orgánica biodegradable; por otra parte el aumento de turbidez y
nutrientes durante la estación lluviosa (Cuadro 8), es coherente con la dinámica de ríos tropicales
afectados por descargas donde en época seca disminuye el caudal y, por tanto, la capacidad de dilución
de fuentes puntuales; mientras que en época lluviosa aumenta el arrastre superficial de sedimentos,
minerales, contaminantes asociados al suelo como los fertilizantes, que aumentan al intensificarse la
variabilidad hidrológica (Allan, 2004; Dodds & Smith, 2016).

pág. 9745
La literatura describe que incrementos de DBO₅ elevan el consumo biológico de oxígeno y pueden
contribuir a descensos del oxígeno disuelto, con efectos negativos sobre fauna acuática y, en casos
extremos, eventos de mortalidad (Aguilar-Torrejón et al., 2023; US EPA, 2025). En el caso del río
Agualote, los registros históricos de mortandad de peces reportados por prensa local y analizados por
la Municipalidad del cantón (Periódico Mi Tierra, 2022; Esquivel, 2005; Concejo Municipal de Grecia,
2022), refuerzan la pertinencia de interpretar la contaminación orgánica y la dinámica del oxígeno como
un riesgo recurrente que amerita monitoreo de alta resolución temporal y trazabilidad de fuentes
(Esquivel, 2005; US EPA, 2025).
El sistema holandés prioriza el nitrógeno amoniacal como indicador de contaminación y lo integra con
DBO₅ y %OD (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-MINAE-S, 2007), debido a que desde un punto de
vista ecotoxicológico, es relevante recordar que la fracción de amoníaco no ionizado (NH₃) puede ser
altamente tóxica para organismos acuáticos y su proporción aumenta con pH y temperatura, por lo que
un mismo valor de nitrógeno amoniacal puede implicar riesgos distintos según el contexto
fisicoquímico (Camargo & Alonso, 2006). Por ello, aun cuando el estudio se ajusta a la normativa
nacional, la discusión de impactos biológicos se fortalece si se considera explícitamente esta
dependencia sobre el pH y la temperatura al interpretar episodios con mayores cargas nitrogenadas
(Camargo & Alonso, 2006; US EPA, 2013).
En la estación lluviosa 2023 se reporta un valor de nitratos de 390 mg/L en la zona baja del río (Cuadro
8); y dado que los nitratos en ríos responden fuertemente a escorrentía agrícola, infiltración desde suelos
enriquecidos con fertilizantes y aportes de aguas residuales, un pulso de esta magnitud sugiere un evento
intenso de entrada de nitrógeno oxidado, con potencial de favorecer eutrofización y alterar procesos
biogeoquímicos (Dodds & Smith, 2016; Camargo & Alonso, 2006).
Los máximos de turbidez en estación lluviosa con hasta 77,7 UNT en 2025; (Cuadro 8) son esperables
en ríos con incrementos de escorrentía y remoción de sedimentos. La turbidez en ese momento se
aproxima a los sedimentos en suspensión y cuando se eleva de manera recurrente puede reducir la
penetración de luz, afectar procesos tróficos y alterar el hábitat bentónico; no obstante, la relación entre
los UNT y los sólidos suspendidos puede variar entre cuencas, de ahí que la interpretación ecológica
debe hacerse con cautela (USGS, 2018; Henley et al., 2000); en este sentido, la coincidencia de turbidez

pág. 9746
elevada y deterioro BMWP-CR puede interpretarse como un escenario donde la contaminación se
combina con perturbación física del lecho, afectando a macroinvertebrados por smothering, pérdida de
microhábitats, el aumento considerable de caudal en estación lluviosa y cambios en disponibilidad de
alimento (Henley et al., 2000; Barbour et al., 1999).
BMWP-CR como integrador de impactos crónicos en el río Agualote
El BMWP-CR está diseñado para capturar la respuesta de comunidades bentónicas a impactos
acumulativos, por lo que resulta esperable que sus valores reflejen condiciones crónicas incluso cuando
mediciones fisicoquímicas puntuales no alcanzan a describir toda la variabilidad temporal (Rosenberg
& Resh, 1993; Gutiérrez-Fonseca & Lorion, 2014). La persistencia de categorías BMWP-CR
deterioradas (Cuadros 6) es por lo tanto, consistente con la hipótesis de presiones recurrentes debido a
las descargas, arrastre de sedimentos y la alteración del hábitat ribereño, dado que exceden lo capturable
en los muestreos fisicoquímicos de una sola campaña (Barbour et al., 1999; Rosenberg & Resh, 1993).
El hecho de que las tres zonas del río (AgP1, AgP2, AgP3) presenten en distintos momentos condiciones
críticas de calidad (Cuadros 5, 7 y 8) indica que la degradación no puede interpretarse únicamente como
un gradiente lineal desde aguas arriba y hasta aguas abajo, sino que probablemente existen focos locales
de presión a lo largo del cauce (Allan, 2004; UNEP, 2016); en ríos urbanos, la combinación de descargas
puntuales debido a conexiones ilegales, alivios pluviales, aportes industriales y fuentes difusas con
escorrentía sobre superficies impermeables y áreas agropecuarias producen mosaicos de calidad que
requieren herramientas de trazabilidad para priorizar intervenciones con inspecciones sistemáticas,
cartografía de drenajes y muestreos dirigidos (UNEP, 2016; US EPA, 2025).
Los hallazgos respaldan que para propiciar una recuperación del río Agualote se requieren acciones
combinadas de saneamiento que reduzcan las cargas orgánicas, nitrogenadas y fosforadas, así como la
gestión de residuos sólidos y restauración de la franja denominada zona de protección del río a lo largo
de toda la subcuenca. A nivel global, informes y síntesis destacan que los beneficios en salud pública y
biodiversidad dependen de intervenciones integrales más que de acciones aisladas (Vörösmarty et al.,
2010). En el ámbito local, la existencia de campañas de limpieza y acciones comunitarias e
institucionales en el río Agualote demuestra capacidad de movilización y liderazgo en el cantón Griego;
sin embargo, su efectividad ambiental dependerá de complementar la remoción de residuos con control
pág. 9747
de fuentes de contaminación líquida y fiscalización sobre la poca infraestructura de saneamiento
existente (Municipalidad de Grecia, 2025; UCR Sede de Occidente, 2019).
Situaciones visibles en el río
Figura 8. AgP1: peces muertos, espumas, sedimentos y sustancias oleosas detectados en el río
.
Figura 9. AgP2: cafetal, charral, desechos sólidos, desagües y mal olor en zonas de protección
.

pág. 9748
Figura 10. AgP3: Niños y adultos se bañan en el río, E.Coli, coliformes totales y desechos visibles
.
Las evidencias visuales documentadas en las Figuras 8, 9 y 10 constituyen un complemento cualitativo
relevante que permite vincular los resultados fisicoquímicos y biológicos con manifestaciones
ambientales directas y observables en el territorio; donde la afectación de la vida acuática con espumas
persistentes, sustancias oleosas y sedimentos finos (Figura 8), junto con desechos sólidos, descargas
visibles y malos olores en las zonas de protección ribereña (Figura 9), como indicadores visuales
refuerzan la interpretación de los elevados valores de DBO₅ (Figura 6), nutrientes nitrogenados y
turbidez registrados en la figura 7, y sustentan la hipótesis de presiones recurrentes que exceden la
variabilidad natural del sistema, generando episodios de estrés ecológico tanto agudo, como crónico
(Mallin et al., 2007; Allan, 2004).
Adicionalmente, la evidencia mostrada en la Figura 10, donde se observa el uso recreativo directo del
río por parte de la comunidad en un contexto de contaminación documentada, introduce una dimensión
sanitaria y social crítica que trasciende la evaluación ecológica. Diversos estudios han señalado que la
coexistencia de contaminación orgánica, coliformes y nutrientes con actividades recreativas incrementa
significativamente los riesgos para la salud pública, especialmente en ríos con escasa capacidad de
autodepuración durante la estación seca (Vörösmarty et al., 2010; UNEP, 2016). En este sentido, las
imágenes no solo validan los resultados obtenidos mediante los índices holandés y BMWP-CR, sino
que hablan sobre urgencia de integrar la gestión de la calidad del agua con estrategias de saneamiento,

pág. 9749
educación ambiental y ordenamiento territorial, orientadas a reducir riesgos ecológicos y humanos en
la subcuenca del río Agualote.
CONCLUSIONES
En el período 2023-2025, la evaluación del río Agualote indica un estado de calidad comprometido con
señales consistentes de presión antrópica a lo largo de toda la subcuenca, según las respuestas
fisicoquímicas relacionadas con la materia orgánica y nitrógeno amoniacal y el oxígeno disuelto y a la
respuesta biológica de las comunidades bentónicas cuantificadas (DECRETO EJECUTIVO N.º 33903-
MINAE-S, 2007; Rosenberg & Resh, 1993; Gutiérrez-Fonseca & Lorion, 2014).
Los patrones descritos en los resultados y la discusión son consistentes con el comportamiento
documentado en ríos urbanos y periurbanos, donde las cargas de nutrientes y materia orgánica
provenientes de descargas residuales y escorrentía, junto con presiones hidromorfológicas y de residuos
sólidos, generan deterioro ecológico (Allan, 2004; Vörösmarty et al., 2010; UNEP, 2016). En particular,
el río Agualote sufre un deterioro progresivo ligado principalmente a incrementos en la DBO5, los
fosfatos y los nitratos, mientras que según el índice BMWP-CR la clasificación de río mayoritaria es de
aguas malas a muy contaminadas principalmente en época lluviosa, debido a los pulsos de nitratos y
turbidez.
La variabilidad estacional observada es congruente con la influencia de eventos de lluvia, así como de
descargas puntuales y el arrastre difuso de nutrientes que afectan la calidad del agua; afectando procesos
ecológicos clave como la reducción de luz, alteración de hábitats y estrés para organismos acuáticos, y
justifican un monitoreo que capture tanto condiciones de base como eventos extremos (Henley et al.,
2000; Crain et al., 2010).
Finalmente, la persistencia de condiciones de contaminación orgánica y por compuestos nitrogenados,
en conjunto con los antecedentes locales de episodios agudos reportados por la prensa y la comunidad,
refuerza la necesidad de acciones de saneamiento y control de fuentes, respaldadas por evidencia técnica
y coordinación interinstitucional para reducir riesgos ecológicos y sanitarios futuros (Camargo &
Alonso, 2006; Esquivel, 2005; Periódico Mi Tierra, 2022).

pág. 9750
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Alfaro, J. D. B., Hernández, L., & colaboradores. (2025). Calidad de agua superficial en ríos del Cantón
de Grecia como indicador de impacto antropogénico frente al cambio climático [PDF]. South
Florida Journal of Environmental and Animal Science.
https://ojs.southfloridapublishing.com/ojs/index.php/sfjeas/article/download/5095/3449/12853
Acosta, R., Ríos, B., Rieradevall, M., & Prat, N. (2009). Protocolo de calidad ecológica de los ríos
andinos (CERA). Grupo de Investigación F.E.M. (Documento técnico).
https://www.researchgate.net/publication/303147906
Aguilar-Torrejón, J. A., Sánchez-Soto, I., & Martínez-Delgado, I. (2023). COD, BOD, and TOC in
water—An overview through time. Discover Applied Sciences, 5, 318.
https://doi.org/10.1007/s42452-023-05318-7
American Public Health Association, American Water Works Association, & Water Environment
Federation. (2023). Standard methods for the examination of water and wastewater (24th ed.).
APHA Press. https://www.standardmethods.org/
Allan, J. D. (2004). Landscapes and riverscapes: The influence of land use on stream ecosystems.
Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics, 35, 257–284.
https://doi.org/10.1146/annurev.ecolsys.35.120202.110122
Barbour, M. T., Gerritsen, J., Snyder, B. D., & Stribling, J. B. (1999). Rapid bioassessment protocols
for use in streams and wadeable rivers: Periphyton, benthic macroinvertebrates and fish (2nd ed.;
EPA 841-B-99-002). U.S. Environmental Protection Agency.
https://www.epa.gov/sites/default/files/2019-02/documents/rapid-bioassessment-streams-rivers-
1999.pdf
Bolaños U., R. (2022, 6 de mayo). Regidores de Nueva República piden investigar contaminación del
río Agualote. Periódico Mi Tierra. periodicomitierra.com
Bonada, N., Prat, N., Resh, V. H., & Statzner, B. (2006). Developments in aquatic insect biomonitoring:
A comparative analysis of recent approaches. Annual Review of Entomology, 51, 495–523.
https://doi.org/10.1146/annurev.ento.51.110104.151124

pág. 9751
Calvo-Brenes, G., & Mora-Molina, J. (2012). Contaminación fecal en varios ríos de la Gran Área
Metropolitana y la Península de Osa. Revista Tecnología en Marcha, 25(4), 33–39.
https://doi.org/10.18845/tm.v25i4.617
Camargo, J. A., & Alonso, Á. (2006). Ecological and toxicological effects of inorganic nitrogen
pollution in aquatic ecosystems: A global assessment. Environment International, 32(6), 831–
849. https://doi.org/10.1016/j.envint.2006.05.002
Castillo Arroyo, B. (2022). Informe de resultados obtenidos en análisis de agua del río Agualote en
Grecia, Alajuela durante el año 2022. Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente.
Concejo Municipal de Grecia. (2022, 5 de mayo). Acta de la Sesión Ordinaria N.º 162 [Acta municipal
en PDF]. Municipalidad de Grecia.
https://www.grecia.go.cr/files/folder/6zmcFaW81bA81SFhlO1pel5ynboMMAVa7ZxjW524.pd
f
Crain, A. S., Caskey, B. J., & Frey, J. W. (2010). Breakpoint analysis and assessment of selected
stressor variables on benthic macroinvertebrate and fish communities in Indiana streams:
Implications for developing nutrient criteria (Scientific Investigations Report 2010–5164). U.S.
Geological Survey. https://pubs.usgs.gov/sir/2010/5164/pdf/sir2010-5164.pdf
Decreto Ejecutivo N.º 33903-MINAE-S. (2007). Reglamento para la evaluación y clasificación de la
calidad de cuerpos de agua superficiales. Sistema Costarricense de Información Jurídica (SCIJ).
https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?nValor1=1&
nValor2=61013&nValor3=69088¶m1=NRTC&strTipM=TC
Dodds, W. K., & Smith, V. H. (2016). Nitrogen, phosphorus, and eutrophication in streams. Inland
Waters, 6(2), 155–164. https://doi.org/10.5268/IW-6.2.909
Esquivel, J. (2005, 7 de junio). Alarma en Grecia por peces muertos. La Nación.
https://www.nacion.com/el-pais/alarma-en-grecia-por-peces-
muertos/C3ZEMAHQL5A6BCPZAR45FHBVTY/story/
Gastezzi-Arias, P., & Rincón, J.-E. (2023). Composición de los macroinvertebrados según la calidad
del agua en turberas de altura, Costa Rica. Revista de Biología Tropical, 71(1), e54605.
https://doi.org/10.15517/rev.biol.trop.v71i1.54605

pág. 9752
Gutiérrez-Fonseca, P. E., & Lorion, C. M. (2014). Application of the BMWP-Costa Rica biotic index
in aquatic biomonitoring: Sensitivity to collection method and sampling intensity. Revista de
Biología Tropical, 62(S2), 275–289. https://doi.org/10.15517/rbt.v62i0.15792
Henley, W. F., Patterson, M. A., Neves, R. J., & Lemly, A. D. (2000). Effects of sedimentation and
turbidity on lotic food webs: A concise review for natural resource managers. Reviews in
Fisheries Science, 8(2), 125–139. https://www.srs.fs.usda.gov/pubs/ja/ja_henley001.pdf
Hering, D., Feld, C. K., Moog, O., & Ofenböck, T. (2006). Cook book for the development of a
multimetric index for biological condition of aquatic ecosystems: Experiences from the European
AQEM and STAR projects and related initiatives. Hydrobiologia, 566, 311–324.
https://doi.org/10.1007/s10750-006-0087-2
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2023, 9 noviembre). INEC publica distribución a nivel de
distrito de las estimaciones de población y vivienda 2022. https://inec.cr/noticias/inec-publica-
distribucion-nivel-distrito-las-estimaciones-poblacion-vivienda-2022
International Organization for Standardization. (2006). Water quality - Sampling for microbiological
analysis (ISO 19458:2006). https://www.iso.org/standard/33845.html
International Organization for Standardization. (2014). Water quality - Sampling - Part 6: Guidance on
sampling of rivers and streams (ISO 5667-6:2014). https://www.iso.org/standard/55451.html
International Organization for Standardization. (2018). ISO 5667-3:2018 Water quality - Sampling -
Part 3: Preservation and handling of water samples. ISO.
https://www.iso.org/standard/72370.html
International Organization for Standardization. (2020). ISO 5667-1:2020 Water quality - Sampling -
Part 1: Guidance on the design of sampling programmes and sampling techniques. ISO.
https://www.iso.org/standard/72369.html
Mafla Herrera, M. (2005). Guía para evaluaciones ecológicas rápidas con indicadores biológicos en ríos
de tamaño mediano: Talamanca, Costa Rica. CATIE.
https://repositorio.catie.ac.cr/bitstream/handle/11554/2267/Guia_para_evaluaciones_ecologicas
_rapidas_con_indicadores_biologicos.pdf

pág. 9753
Mallin, M. A., Cahoon, L. B., Toothman, B. R., & Parsons, D. C. (2007). Impacts of a raw sewage spill
on water and sediment quality in an urbanized estuary. Marine Pollution Bulletin, 54(1), 81–88.
https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2006.09.003
Municipalidad de Grecia. (2019). Campaña de limpieza del río Agualote.
https://www.grecia.go.cr/micrositio/articulo/261/campana-de-limpieza-rio-agualote
Municipalidad de Grecia. (2025, 11 julio). Limpieza Río Agualote.
https://www.grecia.go.cr/micrositio/3/articulo/261/limpieza-rio-agualote
Observatorio Bienes Comunes UCR. (2024, 25 de noviembre). Rescate del Río Agualote, Conversamos
con Rocío Porras. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/rescate-del-rio-agualote-conversamos-
con-rocio-porras/
Pérez-Gómez, G., et al. (2021). Calidad fisicoquímica y microbiológica del agua superficial del río
Grande de Tárcoles, Costa Rica: Un enfoque ecológico. Cuadernos de Investigación UNED,
13(1). https://doi.org/10.22458/urj.v13i1.3148
Periódico Mi Tierra. (2022, 22 de abril). Vecinos del río Agualote en Grecia denuncian la aparición de
peces muertos. Facebook.
https://www.facebook.com/periodicomitierra/posts/367504455395426/
Rosenberg, D. M., & Resh, V. H. (Eds.). (1993). Freshwater biomonitoring and benthic
macroinvertebrates. Springer. https://link.springer.com/book/9780412022517
United Nations Environment Programme, UNEP. (2016). A snapshot of the world’s water quality:
Towards a global assessment.
https://wesr.unep.org/media/docs/assessments/unep_wwqa_report_web.pdf
United Nations Environment Programme. (2016). A snapshot of the world’s water quality: Towards a
global assessment. UNEP.
https://wesr.unep.org/media/docs/assessments/unep_wwqa_report_web.pdf
Universidad de Costa Rica. (2024, 19 de junio). Investigación determina la calidad de las aguas
superficiales en ríos del cantón de Grecia.
https://www.ucr.ac.cr/noticias/2024/6/19/investigacion-determina-la-calidad-de-las-aguas-
superficiales-en-rios-del-canton-de-grecia.html

pág. 9754
UCR Sede de Occidente. (2019, 20 de noviembre). Campaña Limpieza del Río Agualote “Unidos por
un Ambiente Mejor”. https://grecia.so.ucr.ac.cr/gestion-ambiental/campana-limpieza-del-rio-
agualote-unidos-por-un-ambiente-mejor
U.S. Environmental Protection Agency. (2011). A field-based aquatic life benchmark for conductivity
in Central Appalachian streams (EPA/600/R-10/023F). U.S. Environmental Protection Agency.
https://nepis.epa.gov/Exe/ZyPURL.cgi?Dockey=P100E3OP.TXT
U.S. Environmental Protection Agency. (2013). Aquatic life ambient water quality criteria for
ammonia—Freshwater (2013). https://www.epa.gov/sites/default/files/2015-
08/documents/aquatic-life-ambient-water-quality-criteria-for-ammonia-freshwater-2013.pdf
U.S. Environmental Protection Agency. (2025, February 7). Ammonia (CADDIS).
https://www.epa.gov/caddis/ammonia
U.S. Geological Survey. (2010). Breakpoint analysis and relations of nutrient and turbidity stressor
variables to biological response variables: Development of candidate water-quality criteria for
streams in nutrient ecoregion IX (Scientific Investigations Report 2010–5164).
https://pubs.usgs.gov/sir/2010/5164/pdf/sir2010-5164.pdf
U.S. Environmental Protection Agency. (2025, October 3). Dissolved oxygen (CADDIS).
https://www.epa.gov/caddis/dissolved-oxygen
U.S. Environmental Protection Agency. (2000). Nutrient criteria technical guidance manual: Rivers and
streams (EPA-822-B-00-002). U.S. Environmental Protection Agency.
https://www.epa.gov/sites/default/files/2018-10/documents/nutrient-criteria-manual-rivers-
streams.pdf
U.S. Environmental Protection Agency. (1986). Quality criteria for water 1986 (EPA 440/5-86-001).
U.S. Environmental Protection Agency. https://www.epa.gov/sites/default/files/2018-
10/documents/quality-criteria-water-1986.pdf
U.S. Geological Survey. (2018, June 6). Turbidity and water (Water Science School).
https://www.usgs.gov/water-science-school/science/turbidity-and-water
Vörösmarty, C. J., McIntyre, P. B., Gessner, M. O., Dudgeon, D., Prusevich, A., Green, P., Glidden, S.,
Bunn, S. E., Sullivan, C. A., Liermann, C. R., & Davies, P. M. (2010). Global threats to human
pág. 9755
water security and river biodiversity. Nature, 467(7315), 555–561.
https://doi.org/10.1038/nature09440
World Health Organization. (2017). Guidelines for drinking-water quality (4th ed., incorporating the
1st addendum). World Health Organization
https://www.who.int/publications/i/item/9789241549950