EFICACIA CLÍNICA DEL MAGNESIO EN
TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA Y
TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E
HIPERACTIVIDAD: UNA REVISIÓN
SISTEMÁTICA

CLINICAL EFFICACY OF MAGNESIUM IN AUTISM

SPECTRUM DISORDER AND ATTENTION
-
DEFICIT/HYPERACTIVITY DISORDER: A SYSTEMATIC

REVIEW

Pablo Julián López González

Universidad Autónoma de Chihuahua

Claudia Virginia Figueroa Méndez

Universidad Autónoma de Chihuahua

Jazmin Leticia Tobías Espinoza

Universidad Autónoma de Chihuahua

Gabriela Velázquez Saucedo

Universidad Autónoma de Chihuahua

Aztrid Elena Estrada Beltrán

Universidad Autónoma de Chihuahua
pág. 9804
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.22081
Eficacia clínica del magnesio en trastorno del espectro autista y trastorno por

déficit de atención e hiperactividad: una revisión sistemática

Paola Angulo Sepúlveda
1
pangulo@uach.mx

https://orcid.org/0009-0004-6172-9118

Universidad Autónoma de Chihuahua

México

Claudia Virginia Figueroa Méndez

vfigueroa@uach.mx

https://orcid.org/0009-0000-9350-5427

Universidad Autónoma de Chihuahua

México

Jazmin Leticia Tobías Espinoza

jtobias@uach.mx

https://orcid.org/0000-0002-5013-7369

Universidad Autónoma de Chihuahua

México

Gabriela Velázquez Saucedo

gvelazquez@uach.mx

https://orcid.org/0000-0002-4928-6981

Universidad Autónoma de Chihuahua

México

Aztrid Elena Estrada Beltrán

aeestrada@uach.mx

https://orcid.org/0000-0002-3880-0658

Universidad Autónoma de Chihuahua

México

RESUMEN

El trastorno del espectro autista (TEA) y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
son trastornos del neurodesarrollo, cuya prevalencia mundial se estima en alrededor del 1 % y 8 %,
respectivamente. Su abordaje clínico es complejo, debido a su heterogeneidad y a la variabilidad en la
respuesta a las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas. En este contexto, el magnesio ha
sido propuesto como tratamiento complementario por su posible papel en la modulación neurológica y
la reducción de la hiperexcitabilidad neuronal. La revisión de estudios muestra resultados mixtos:
algunos ensayos reportan mejoras significativas en variables emocionales, cognitivas y conductuales,
mientras que otros no evidencian beneficios adicionales frente a tratamientos convencionales.
Asimismo, se observan deficiencias nutricionales frecuentes y alteraciones en el metabolismo del
magnesio, en poblaciones con TEA y TDAH. Aunque la evidencia sugiere un posible rol del magnesio
y otros micronutrientes en estos trastornos, aún se requieren estudios más rigurosos y homogéneos para
determinar su eficacia clínica y definir qué subgrupos podrían beneficiarse más de su suplementación.

Palabras clave: Suplementación de magnesio; Trastorno del espectro autista; Trastorno por déficit de
atención e hiperactividad; Modulación neurológica.

1
Autor principal
Correspondencia:
pangulo@uach.mx
pág. 9805
Clinical Efficacy of Magnesium in Autism Spectrum Disorder and

Attention
-Deficit/Hyperactivity Disorder: A Systematic Review
ABSTRACT

Autism spectrum disorder (ASD) and attention
-deficit/hyperactivity disorder (ADHD) are
neurodevelopmental disorders with an estimated global prevalence of approximately 1% and 8%,

respectively. Their clinical management is challenging due to their heteroge
neity and the variability in
response to both pharmacological and non
-pharmacological interventions. In this context, magnesium
has been proposed as a complementary treatment because of its potential role in neurological modulation

and the reduction of neu
ronal hyperexcitability. The review of available studies shows mixed results:
some trials report significant improvements in emotional, cognitive, and behavioral domains, whereas

others do not demonstrate additional benefits compared to conventional treatm
ents. Frequent nutritional
deficiencies and alterations in magnesium metabolism have also been observed in individuals with ASD

and ADHD. Although the evidence suggests a potential role for magnesium and other micronutrients in

these disorders, more rigoro
us and homogeneous studies are needed to determine their clinical efficacy
and to identify which subgroups may benefit most from supplementation.

Keywords
: Magnesium supplementation; Autism spectrum disorder; Attention deficit hyperactivity
disorder; Neurological modulation.
pág. 9806
INTRODUCCIÓN

El trastorno del espectro autista (TEA) y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

son trastornos del neurodesarrollo. El TEA se caracteriza por dificultades persistentes en la

comunicación e interacción social, así como por patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento,

intereses o actividades, según lo establece el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders

(American Psychiatric Association, 2022). Su manifestación clínica es amplia y heterogénea, con

variaciones significativas en el funcionamiento adaptativo, cognitivo y conductual entre los individuos

diagnosticados (Lord et al., 2018). El TEA presenta una prevalencia creciente a nivel mundial, lo que

ha impulsado la búsqueda de intervenciones complementarias que apoyen el manejo de síntomas

relacionados con la conducta, la regulación emocional y la integración sensorial (Zeidan et al., 2022).

Según estimaciones recientes del gobierno de México, se considera que cerca del 1 % de la población

mundial cada año presenta TEA (Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, n.d.; Cuenca et al.,

2025). Esta cifra coincide con lo observado a nivel mundial, donde se ha documentado un incremento

en los diagnósticos durante la última década, ya sea por mayor conocimiento de la población, mejoras

en los sistemas de diagnóstico o una combinación de ambos factores. Además, un análisis global

derivado del Global Burden of Disease Study (2021), informó que aproximadamente 61.8 millones de

personas en todo el mundo viven con TEA, lo que equivale a alrededor de 1 de cada 127 personas.

Por su parte, el TDAH es un trastorno definido por niveles clínicamente significativos de inatención,

hiperactividad y/o impulsividad que afectan el desempeño académico, social y emocional (American

Psychiatric Association, 2022). El TDAH es uno de los trastornos más frecuentes en la infancia, su

prevalencia en niños y adolescentes se sitúa alrededor del 8 % impactando de manera crónica la

funcionalidad en la vida cotidiana hasta la edad adulta (Biederman et al., 2012). Su etiología

multifactorial y la variabilidad clínica en la respuesta al tratamiento, han generado un creciente interés

por explorar intervenciones complementarias y alternativas terapéuticas, especialmente en el ámbito de

la nutrición (Thapar et al., 2013; Faraone et al., 2015). Estos datos subrayan la magnitud del TEA como

un desafío de salud pública y la necesidad de continuar fortaleciendo los sistemas de detección temprana,

atención especializada e investigación epidemiológica.
pág. 9807
El tratamiento de los trastornos del neurodesarrollo, como el TEA y el TDAH, representa un desafío

clínico debido a la complejidad y heterogeneidad de sus manifestaciones, así como la variabilidad en la

respuesta a las intervenciones tanto farmacológicas, como no farmacológicas. En los últimos años, el

magnesio ha sido propuesto como una terapia complementaria, con posibles beneficios en la modulación

neurológica, la reducción de la hiperexcitabilidad neuronal y la mejora de síntomas conductuales y

cognitivos.

El magnesio es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones bioquímicas, incluyendo la

regulación de la neurotransmisión, la estabilización de membranas neuronales y la modulación de la

excitabilidad del sistema nervioso central (De Baaij et al., 2015). Una de sus funciones más relevantes

es como bloqueador fisiológico de los receptores NMDA, canales que regulan la entrada de calcio y

participan en procesos de plasticidad sináptica, aprendizaje y regulación de la excitabilidad neuronal.

En condiciones normales, el magnesio se une al canal NMDA y evita una activación excesiva; sin

embargo, cuando los niveles de magnesio son bajos, este bloqueo disminuye, favoreciendo la

hiperexcitabilidad neuronal, la desregulación sensorial y posibles alteraciones en la conducta o la

atención. Debido a lo anterior, el magnesio se ha propuesto como un posible modulador de la conducta,

la atención y la reactividad emocional (Barbagallo & Dominguez, 2022). En consecuencia, se ha

señalado que niveles reducidos de magnesio se asocian con disfunción neuronal y alteraciones

conductuales, lo que ha impulsado el interés por evaluar su eficacia terapéutica en trastornos del

neurodesarrollo.

En los últimos años, algunos estudios han sugerido una posible asociación entre alteraciones en el

metabolismo del magnesio y los trastornos del neurodesarrollo. Se ha observado que los niveles de

magnesio pueden diferir significativamente entre niños con TEA, TDAH o ambos trastornos y niños

neurotípicos, específicamente, se han reportado niveles reducidos de magnesio en cabello en niños con

TDAH o TEA y TDAH, junto con una mayor excreción urinaria en el grupo con comorbilidad, lo cual

podría indicar un desequilibrio en el almacenamiento o regulación del mineral (Kozielec & Starobrat-

Hermelin, 2020).

En el TDAH, se ha indicado que el magnesio podría tener efectos beneficiosos en la atención, la

actividad motora y la regulación emocional, especialmente en casos donde existe deficiencia confirmada
pág. 9808
del mineral. Algunos estudios han reportado niveles séricos más bajos de magnesio en niños con TDAH

(Kozielec & Starobrat-Hermelin, 1997), mientras que revisiones posteriores señalan que los

suplementos nutricionales, incluyendo el magnesio, pueden contribuir a la mejoría de ciertos síntomas

(Bloch & Mulqueen, 2014).

Asimismo, investigaciones recientes han encontrado que los niños con TEA presentan niveles séricos

de magnesio significativamente menores que los controles neurotípicos, reforzando la relación entre la

deficiencia de magnesio y la disfunción neuronal en este trastorno (Öztürk et al., 2024). De manera

complementaria, estudios sobre intervenciones nutricionales muestran que las familias suelen reportar

mejoras en la conducta, sensibilidad y calidad del sueño cuando se utilizan suplementos vitamínicos y

minerales, entre ellos magnesio, aunque la evidencia científica sigue siendo limitada y heterogénea (Satz

et al., 2022).

Tanto el TEA como el TDAH son condiciones de alta prevalencia mundial, caracterizadas por una
notable heterogeneidad clínica y por respuestas variables a los tratamientos convencionales, que además,
pueden coexistir en una misma persona. No obstante, la evidencia científica disponible para su manejo
sigue siendo inconsistente, lo que limita la comprensión de su impacto real. Esto justifica la necesidad
de realizar una revisión sistemática que sintetice el conocimiento existente, evalúe la calidad
metodológica de los estudios y determine la eficacia clínica del magnesio en estas poblaciones (Sarris
et al., 2015).

El presente estudio aborda de manera sistemática la evidencia disponible sobre el uso del magnesio en
personas con TEA y TDAH, con el propósito de valorar su potencial terapéutico y ofrecer conclusiones
actualizadas y fundamentadas. A pesar del creciente interés en el empleo de suplementos nutricionales
en el manejo de estos trastornos, los hallazgos actuales sobre el magnesio permanecen divididos, y en
ocasiones, contradictorios. Mientras algunos estudios reportan beneficios en la conducta, la atención o
la regulación emocional, otros no encuentran efectos clínicamente significativos, lo que genera un vacío
de conocimiento respecto a la eficacia real del magnesio, la solidez de los diseños de estudio y la
consistencia de los resultados en distintos subgrupos clínicos.

Analizar con profundidad el papel del magnesio contribuye a orientar la toma de decisiones clínicas,
promover prácticas basadas en evidencia y enriquecer la comprensión del rol de los micronutrientes en
pág. 9809
los trastornos del neurodesarrollo. De esta manera, la presente revisión sistemática ofrece una
contribución necesaria para clarificar el valor terapéutico del magnesio y apoyar el desarrollo de futuras
líneas de investigación.

METODOLOGÍA

El presente estudio se llevó a cabo mediante una revisión sistemática, siguiendo los lineamientos de la
Declaración PRISMA 2020, esto con el propósito de sintetizar y evaluar la evidencia científica
disponible sobre la eficacia clínica de la suplementación con magnesio en personas con trastorno del
espectro autista (TEA) y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Fuentes de información y estrategia de búsqueda:

Se realizó una búsqueda exhaustiva y estructurada en bases de datos electrónicas: PubMed/MEDLINE,
Scopus, Web of Science, Embase, Cochrane Library y SciELO. La búsqueda se desarrolló con
descriptores DeCS/MeSH y términos libres, combinados mediante operadores booleanos para
maximizar la sensibilidad y especificidad de recuperación bibliográfica. Se utilizaron términos como
“Magnesium”, “Magnesium supplementation”, “Autism Spectrum Disorder”, “ASD”, “Attention
Deficit Hyperactivity Disorder”, “ADHD”, “Efficacy” y “Treatment”.

Se aplicaron límites por idioma, tanto inglés como español y por periodo de publicación, abarcando
estudios publicados entre 2020 y 2025. Además, se realizó una búsqueda manual en listas de referencias
para identificar literatura adicional pertinente.

Criterios de inclusión:

Se contemplaron estudios originales con diseño experimental o cuasiexperimental, como ensayos
clínicos o casos y controles; niños, adolescentes o adultos con diagnóstico de TEA y/o TDAH; que
fueran intervenciones basadas en suplementación con magnesio, tanto de forma aislada o en
combinación con otros micronutrientes, siempre que fuera posible discriminar sus efectos; reportes de
resultados clínicos, conductuales o neuropsicológicos asociados al tratamiento y artículos disponibles a
texto completo en revistas arbitradas.

Criterios de exclusión:

Se excluyeron revisiones narrativas, editoriales, cartas al editor, estudios en animales o in vitro, así como
investigaciones en las que el efecto del magnesio no pudiera identificarse de manera independiente.
pág. 9810
También se descartaron trabajos sin datos cuantificables.

Proceso de selección:

Los registros recuperados fueron exportados a un gestor bibliográfico para la eliminación de duplicados.

Los estudios potencialmente elegibles se sometieron a revisión a texto completo. Las discrepancias se
resolvieron mediante discusión y la intervención de un tercer revisor. El proceso se documentó mediante
un diagrama de flujo PRISMA, que detalla las fases de identificación, cribado, elegibilidad e inclusión
final.

Extracción y análisis de datos:

La extracción de datos se llevó a cabo mediante un formulario que incluyó: autor y año de publicación,
tipo de estudio, población muestra, diseño metodológico, instrumentos de medición empleados y
resultados clave.

Síntesis de la evidencia:

Debido a la heterogeneidad observada entre los estudios en aspectos como población, dosis de magnesio,
duración del tratamiento y escalas de evaluación, se optó por realizar una síntesis narrativa de los
hallazgos. Las variables de interés incluyeron cambios en la hiperactividad, atención, conducta,
pág. 9811
habilidades sociales y presencia de eventos adversos.

Consideraciones éticas:

Dado que esta investigación se basó en el análisis de estudios previamente publicados y disponibles en
el dominio científico, no fue necesaria la aprobación por parte de un comité de ética en investigación.
Se mantuvo el cumplimiento de los principios de integridad académica y se respetaron los criterios
internacionales de citación y derechos de autor.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los estudios analizados exploraron la relación entre los niveles de magnesio y las expresiones

conductuales relacionadas con el TEA y el TDAH. Si bien los resultados aún son heterogéneos y en

algunos casos contradictorios, se identifica evidencia que respalda la hipótesis del papel modulador del

magnesio en ciertos perfiles clínicos.

En el estudio realizado por Sayedur Rahman (2020), los niños con TEA que recibieron suplementación

con vitamina B6 y magnesio durante tres meses mostraron una mejora significativamente mayor

respecto al placebo (81 % vs. 47 %; p < 0.05), con efectos positivos específicamente cognitivos y en el

control de sus emociones. Por su parte, la investigación de Hunter et al. (2025), reveló que tanto niños

como adultos diagnosticados con TDAH presentaron deficiencias en nutrientes esenciales, y que los

niveles de estos nutrientes se correlacionaron significativamente con la gravedad del TDAH en la

población infantil. De manera complementaria, el estudio de Skalny y colaboradores (2020), encontró

alteraciones en el estado del magnesio en niños con TDAH y TDAH+TEA, observándose reducción del

contenido capilar y aumento significativo de los niveles urinarios, los cuales se identificaron como

predictores de la complejidad clínica mediante modelos factoriales y de regresión.

Sin embargo, los ensayos clínicos de intervención presentaron resultados discrepantes, lo que evidencia

la heterogeneidad tanto en los diseños de estudio como en las formulaciones y dosis de magnesio

empleadas. El estudio realizado por Thapar et al. (2013), que comparó metilfenidato más magnesio (10

mg) frente a metilfenidato más placebo, no encontró diferencias significativas entre grupos (p = 0.870).

Este trabajo utilizó una dosis baja, muy por debajo de la recomendada en la mayoría de los ensayos

nutricionales, lo cual podría explicar la falta de efectividad en la suplementación. En contraste, el estudio

de Faraone (2015), reportó que la suplementación combinada de vitamina D y magnesio (6 mg/kg/día)
pág. 9812
durante ocho semanas produjo mejoras clínicamente relevantes en variables conductuales en niños con

TDAH en comparación con placebo. Este hallazgo sugiere un posible efecto sinérgico entre ambos

micronutrientes, aunque la intervención combinada dificulta atribuir los beneficios exclusivamente al

magnesio. Finalmente, el estudio de Biederman (2012), un ensayo abierto que evaluó la formulación de

L-treonato de magnesio (LTAMS), mostró que el 47 % de los participantes alcanzó criterios de respuesta

clínica y presentó mejoras en síntomas, funciones ejecutivas y desempeño cognitivo. No obstante, al

tratarse de un estudio sin grupo control y con un tamaño muestral reducido, existe un mayor riesgo de

sesgos, como efecto placebo o regresión a la media. En conjunto, estos resultados subrayan que la

evidencia actual sobre la eficacia clínica del magnesio en TDAH es prometedora pero aún limitada, y

depende en gran medida del tipo de compuesto, la dosis utilizada y la calidad metodológica de los

ensayos.

En conjunto, los resultados sugieren que las alteraciones en el estado del magnesio, ya sea por déficit en

la ingesta o metabolismo alterado, podrían estar relacionadas con la gravedad y la presentación clínica

del TDAH y el TEA. Los estudios observacionales coinciden en señalar niveles subóptimos de magnesio

y otros nutrientes esenciales en pacientes con estos trastornos. Estos hallazgos apoyan la hipótesis de

que la corrección de déficits nutricionales puede contribuir a la mejoría sintomática. Sin embargo, la

evidencia no es uniforme. La heterogeneidad metodológica constituye una limitación importante. Las

formulaciones de magnesio varían entre estudios, así como las dosis, duraciones de tratamiento,

población objetivo y medidas de resultados.

Pese a estas limitaciones, los hallazgos globales apuntan a que el magnesio podría tener un papel

relevante como coadyuvante terapéutico en subgrupos específicos de pacientes con TDAH o TEA,

especialmente cuando existen deficiencias nutricionales concomitantes.
pág. 9813
ILUSTRACIONES, TABLAS, FIGURAS.

CONCLUSIONES

La evidencia revisada sugiere que el magnesio podría desempeñar un papel relevante en la modulación

de los síntomas asociados al TDAH y al TEA, ya sea por su participación en procesos neuroquímicos

fundamentales o por la presencia frecuente de deficiencias nutricionales en estas poblaciones. Si bien

los hallazgos preliminares son prometedores y apoyan la plausibilidad de intervenciones nutricionales
pág. 9814
como complemento terapéutico, se requiere investigación adicional mediante ensayos aleatorizados,

doble ciego y con muestras suficientemente grandes, que permitan determinar con precisión la eficacia,

seguridad y aplicabilidad clínica del magnesio en los trastornos del neurodesarrollo.

En síntesis, el magnesio representa una intervención potencialmente útil, especialmente en pacientes

con deficiencias demostradas; sin embargo, su uso debe considerarse con cautela y dentro de un marco

basado en evidencia, con dosis específicas para el ciclo de vida y condiciones fisiológicas en espera de

estudios más robustos que puedan confirmar su verdadera contribución terapéutica.

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