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cultural, la aceptación social y la convivencia escolar, en forma de respuestas con escalas de Likert
adaptadas (nunca, casi nunca, alguna vez, con frecuencia, casi siempre, siempre).
La segunda fase consistió en el diseño e implementación de la estrategia pedagógica, esto con base en
la revisión documental de los referentes teóricos que sustentan las competencias ciudadanas, la
educación inclusiva y el aprendizaje colaborativo, construyendose, posteriormente una matriz de
revisión documental que sistematizase los aportes de Booth et al. (2004) sobre el modelo de
investigación-acción colaborativa, el Index for Inclusion de Booth y Ainscow (2000), el modelo de
capacidades de Nussbaum (2006), el modelo de enfoque democrático de Dewey revisado por van der
Ploeg (2020) y los hallazgos de Messiou et al. (2022) sobre las experiencias estudiantiles de inclusión.
La estrategia pedagógica fue estructurada en tres momentos: diagnóstico y sensibilización a través del
mapa de los problemas en el grupo, también, el desarrollo de competencias a través del mural de las
diferencias y coincidencias y juego de roles en actividades tales como ponte en mis zapatos y el
momento de la evaluación a través del semáforo para la inclusión. Cada momento estuvo integrado
por actividades colaborativas en la que el objetivo era trabajar la reflexión crítica, el diálogo y el
reconocimiento y respeto a la diversidad.
En la tercera fase de evaluación se utilizaron entrevistas semiestructuradas realizadas a los participantes
para valorar la importancia de la estrategia en las dinámicas de convivencia escolar y el reconocimiento
de la diversidad. El guion de entrevista estuvo compuesto por un total de 8 preguntas abiertas sobre los
cambios que se habían experimentado, los momentos de mayor importancia, los espacios de opinión,
las mejoras en la convivencia, la importancia del trabajo colaborativo y las dificultades que habían
encontrado y sobre el rol del docente.
El análisis de la información se realizó mediante la codificación abierta, la agrupación temática y la
triangulación de fuentes, así se fueron identificando las unidades de significado que resultaban más
relevantes, para luego agruparlas en distintas categorías emergentes, tales como (convivencia,
percepciones sobre la diversidad, prácticas inclusivas, resolución de conflictos) y contrastando los datos
que resultaban de los diferentes instrumentos utilizados con el objetivo de garantizar la validez
interpretativa. La investigación se realizó de acuerdo a las consideraciones éticas que establece la
Declaración de Helsinki, obteniendo el consentimiento informado de los participantes y la autorización