LA INTERDISCIPLINARIEDAD
COMO ESTRATEGIA PEDAGÓGICA
PARA FORTALECER LA MOTIVACIÓN Y
EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO EN LOS
DISTINTOS NIVELES DEL SISTEMA EDUCATIVO
INTERDISCIPLINARITY AS A PEDAGOGICAL STRATEGY TO
STRENGTHEN ACADEMIC MOTIVATION AND MEANINGFUL
LEARNING ACROSS DIFFERENT LEVELS OF THE
EDUCATIONAL SYSTEM
Felix Antonio Benitez Mero
Universidad Técnica Luis Vargas Torres, Ecuador
Eliana Monserrate Martinez Lajones
Escuela de EGB Modesto E.Mendoza Moreira, Ecuador
Geovanny Montaño Angulo
Universidad Técnica Luis Vargas Torres, Ecuador
Fernanda Varinia Cuero Sánchez
Universidad Técnica Luis Vargas Torres, Ecuador
Marlin Ines Olaya Gomez
Unidad Educativa Juan Montalvo Fiallos, Ecuador

pág. 2297
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22377
La Interdisciplinariedad como Estrategia Pedagógica para Fortalecer la
Motivación y el Aprendizaje Significativo en los Distintos Niveles del
Sistema Educativo
Felix Antonio Benitez Mero1
felix.benitez@utelvt.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-1877-7785
Universidad Técnica Luis Vargas Torres
Ecuador
Eliana Monserrate Martinez Lajones
eliana.martinez@docentes.educacion.edu.ec
https://orcid.org/0009-0002-4263-0628
Escuela de EGB Modesto E.Mendoza Moreira
Ecuador
Geovanny Montaño Angulo
geovanny.montano. angulo @utelvt.edu.ec
https://orcid.org/0009-0005-2626-5802
Universidad Técnica Luis Vargas Torres
Ecuador
Fernanda Varinia Cuero Sánchez
varinia.cuero.sanchez@utelvt.edu.ec
https://orcid.org/0009-0002-7604-909X
Universidad Técnica Luis Vargas Torres
Ecuador
Marlin Ines Olaya Gomez
azulmarlin@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0003-7339-264X
Unidad Educativa Juan Montalvo Fiallos
Esmeraldas-Ecuador
RESUMEN
La interdisciplinariedad se ha consolidado en los últimos años como una estrategia pedagógica clave
para responder a los desafíos actuales de los sistemas educativos, caracterizados por la fragmentación
del conocimiento y la desmotivación estudiantil. El presente artículo tiene como objetivo analizar, desde
un enfoque teórico–documental, el papel de la interdisciplinariedad como estrategia pedagógica para
fortalecer la motivación académica y el aprendizaje significativo en los distintos niveles del sistema
educativo, con énfasis en el contexto sudamericano y ecuatoriano. La metodología adoptada
corresponde a un enfoque cualitativo, de diseño no experimental y alcance descriptivo–analítico, basado
en el análisis de contenido de fuentes académicas y documentos institucionales publicados en los
últimos cinco años. Los resultados del estudio evidencian que la integración de saberes favorece la
construcción de aprendizajes contextualizados, relevantes y transferibles, lo que incide positivamente
en la motivación intrínseca, el compromiso estudiantil y la comprensión profunda de los contenidos.
Asimismo, se identifica que la interdisciplinariedad contribuye al desarrollo del pensamiento crítico, la
autonomía y la participación activa de los estudiantes en los procesos de enseñanza y aprendizaje. La
discusión permite establecer una estrecha relación entre los hallazgos obtenidos y los fundamentos
teóricos del aprendizaje significativo y la motivación académica, destacando la necesidad de
transformar las prácticas pedagógicas tradicionales. Se concluye que la interdisciplinariedad constituye
una estrategia pedagógica transversal, aplicable a todos los niveles educativos, que requiere condiciones
institucionales favorables, formación docente continua y políticas educativas coherentes para su
implementación efectiva.
Palabras clave: interdisciplinariedad, motivación académica, aprendizaje significativo, estrategia
pedagógica, educación.
1 Autor principal
Correspondencia: felix.benitez@utelvt.edu.ec

pág. 2298
Interdisciplinarity as a Pedagogical Strategy to Strengthen Academic
Motivation and Meaningful Learning Across Different Levels of the
Educational System.
ABSTRACT
Interdisciplinarity has emerged in recent years as a key pedagogical strategy to address current
challenges in educational systems, particularly those related to knowledge fragmentation and student
demotivation. This article aims to analyze, from a theoretical–documentary approach, the role of
interdisciplinarity as a pedagogical strategy to strengthen academic motivation and meaningful learning
across different levels of the educational system, with special emphasis on the South American and
Ecuadorian context. The methodology follows a qualitative approach with a non-experimental design
and a descriptive–analytical scope, based on content analysis of academic sources and institutional
documents published within the last five years. The results show that the integration of knowledge
promotes contextualized, relevant, and transferable learning, positively influencing intrinsic motivation,
student engagement, and deep understanding of academic content. In addition, interdisciplinarity
contributes to the development of critical thinking, autonomy, and active participation in teaching and
learning processes. The discussion highlights a strong alignment between the findings and theoretical
foundations related to meaningful learning and academic motivation, emphasizing the need to transform
traditional pedagogical practices. The study concludes that interdisciplinarity represents a transversal
pedagogical strategy applicable to all educational levels, whose effective implementation requires
supportive institutional conditions, continuous teacher training, and coherent educational policies aimed
at improving educational quality.
Keywords: interdisciplinarity, academic motivation, meaningful learning, pedagogical strategy,
education.
Artículo recibido 02 enero 2026
Aceptado para publicación: 30 enero 2026

pág. 2299
INTRODUCCIÓN
En los últimos años, los sistemas educativos de América del Sur han enfrentado desafíos estructurales
relacionados con la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje, entre los cuales destacan la
desmotivación estudiantil, el bajo nivel de compromiso académico y las dificultades para lograr
aprendizajes significativos. Estas problemáticas se evidencian en los distintos niveles del sistema
educativo y se han intensificado como resultado de prácticas pedagógicas tradicionales centradas en la
fragmentación disciplinar, la transmisión de contenidos descontextualizados y la escasa articulación
entre teoría y realidad social (CEPAL, 2022). En este escenario, se hace necesario repensar las
estrategias pedagógicas desde enfoques integradores que respondan a las demandas educativas y
sociales de la región.
En el contexto sudamericano, diversos estudios han señalado que la enseñanza basada en disciplinas
aisladas limita la comprensión integral de los fenómenos y reduce la motivación de los estudiantes,
quienes perciben los contenidos como poco relevantes para su vida cotidiana y futura inserción social
y profesional (Tobón, 2021). Esta situación resulta especialmente preocupante en sistemas educativos
caracterizados por profundas desigualdades sociales y económicas, donde la escuela y la universidad
cumplen un rol clave en la formación integral y el desarrollo humano.
La motivación académica constituye un factor determinante en el aprendizaje, ya que influye
directamente en la participación, el esfuerzo sostenido y la disposición del estudiante para construir
conocimiento. Desde la teoría de la autodeterminación, se plantea que los estudiantes muestran mayores
niveles de motivación cuando el entorno educativo favorece la autonomía, el sentido de competencia y
la pertinencia de los contenidos (Deci y Ryan, 2020). En América Latina, investigaciones recientes
evidencian que la falta de contextualización curricular y la desconexión entre asignaturas afectan
negativamente estos factores motivacionales, especialmente en los niveles de educación media y
superior (UNESCO, 2021).
De manera complementaria, el aprendizaje significativo se consolida como un enfoque clave para
mejorar la calidad educativa, al proponer que el aprendizaje ocurre cuando los nuevos conocimientos
se relacionan de forma sustantiva con los saberes previos del estudiante y adquieren sentido en función
de su contexto sociocultural (Ausubel et al., 2019).

pág. 2300
En países sudamericanos, este enfoque ha sido retomado como una alternativa para superar prácticas
memorísticas y promover aprendizajes duraderos, críticos y aplicables a la realidad (Díaz Barriga,
2020). No obstante, su implementación efectiva requiere estrategias pedagógicas que integren
contenidos y favorezcan la comprensión global del conocimiento.
En este marco, la interdisciplinariedad emerge como una estrategia pedagógica pertinente para
responder a las problemáticas de desmotivación y aprendizaje superficial presentes en los sistemas
educativos sudamericanos. La interdisciplinariedad se entiende como la articulación de saberes,
métodos y perspectivas de distintas disciplinas para abordar problemáticas complejas desde una visión
integral (Morin, 2020). Este enfoque resulta especialmente relevante en contextos educativos diversos,
donde los fenómenos sociales, ambientales y culturales no pueden ser comprendidos desde una única
disciplina.
En Ecuador, las políticas educativas recientes han enfatizado la necesidad de promover enfoques
integradores e innovadores que fortalezcan la motivación estudiantil y mejoren los resultados de
aprendizaje en todos los niveles del sistema educativo. El Ministerio de Educación del Ecuador
(MINEDUC, 2023) reconoce que la fragmentación curricular y la enseñanza desarticulada continúan
siendo factores que limitan el desarrollo del pensamiento crítico y el aprendizaje significativo,
particularmente en la educación general básica y el bachillerato. De igual manera, en el ámbito de la
educación superior, se ha identificado la necesidad de fortalecer la articulación entre asignaturas para
mejorar la pertinencia de la formación profesional (SENESCYT, 2022).
Estudios desarrollados en universidades públicas ecuatorianas evidencian que la falta de integración
interdisciplinaria incide negativamente en la motivación académica de los estudiantes, especialmente
en asignaturas de formación básica, donde los contenidos suelen percibirse como aislados de la realidad
profesional y social (Casanova y Álvarez, 2022). Esta situación es particularmente visible en
instituciones ubicadas en regiones históricamente marginadas, como la provincia de Esmeraldas, donde
los desafíos socioeconómicos y educativos demandan propuestas pedagógicas contextualizadas e
integradoras.
En la provincia de Esmeraldas, caracterizada por su diversidad cultural y sus condiciones sociales
específicas, la educación enfrenta retos adicionales relacionados con la equidad, la permanencia

pág. 2301
estudiantil y la motivación para el aprendizaje. Investigaciones institucionales realizadas en centros
educativos y universidades de la región Costa señalan que los estudiantes muestran mayores niveles de
interés y participación cuando las actividades de aprendizaje integran contenidos de distintas áreas y se
vinculan con problemáticas locales, tales como el medio ambiente, la identidad cultural y el desarrollo
comunitario (Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas [UTLVTE], 2022). Estos
hallazgos refuerzan la pertinencia de la interdisciplinariedad como estrategia pedagógica
contextualizada.
Desde una perspectiva pedagógica, la interdisciplinariedad favorece la construcción de aprendizajes
significativos al permitir que los estudiantes establezcan relaciones entre conceptos, comprendan la
utilidad del conocimiento y participen activamente en la resolución de problemas reales. Asimismo,
diversos estudios sudamericanos coinciden en que las estrategias interdisciplinarias fortalecen la
motivación intrínseca, al promover el trabajo colaborativo, la reflexión crítica y el sentido de
pertenencia al proceso educativo (Drake y Reid, 2020; Repko y Szostak, 2021).
La implementación de la interdisciplinariedad adquiere particular relevancia cuando se analiza desde
una perspectiva transversal a los distintos niveles del sistema educativo. En la educación inicial y básica,
permite un aprendizaje globalizado acorde con el desarrollo cognitivo del estudiante; en el bachillerato,
facilita la articulación de saberes y el desarrollo del pensamiento crítico; y en la educación superior,
contribuye a una formación profesional integral y contextualizada, orientada a la resolución de
problemas complejos del entorno social (Tobón, 2021).
En este contexto, el presente artículo tiene como objetivo analizar la interdisciplinariedad como
estrategia pedagógica para fortalecer la motivación y el aprendizaje significativo en los distintos niveles
del sistema educativo, considerando aportes teóricos y evidencias empíricas del contexto sudamericano,
con énfasis en Ecuador. A través de un enfoque teórico-analítico, se busca aportar fundamentos que
orienten la práctica docente y el diseño curricular, promoviendo una educación integrada, pertinente y
motivadora que responda a las realidades y necesidades del contexto educativo ecuatoriano y regional.
MARCO TEORICO
La educación contemporánea en América Latina enfrenta desafíos estructurales que trascienden el
acceso y la cobertura, situándose cada vez más en la necesidad de garantizar aprendizajes de calidad,

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pertinentes y significativos para los estudiantes. En este contexto, la motivación estudiantil y el
aprendizaje significativo se configuran como ejes fundamentales para comprender y mejorar los
procesos educativos en los distintos niveles del sistema educativo. Sin embargo, estos procesos se ven
condicionados por prácticas pedagógicas tradicionales y currículos fragmentados que limitan la
integración del conocimiento y reducen la relevancia de los contenidos para los estudiantes. Frente a
esta realidad, la interdisciplinariedad emerge como una estrategia pedagógica clave para fortalecer la
motivación y promover aprendizajes significativos, especialmente en contextos latinoamericanos
caracterizados por diversidad cultural, desigualdad social y complejidad educativa.
La motivación como eje del proceso educativo.
La motivación constituye uno de los factores más influyentes en el aprendizaje, al incidir directamente
en el interés, la participación activa y la persistencia del estudiante frente a las tareas académicas. En el
ámbito educativo latinoamericano, la motivación ha sido abordada no solo como una variable
psicológica individual, sino como un fenómeno pedagógico y social estrechamente vinculado al
contexto escolar, al currículo y a las prácticas docentes. Díaz Barriga (2020) señala que la motivación
académica se construye en la interacción entre el estudiante y el entorno educativo, y que su
debilitamiento suele estar asociado a experiencias de aprendizaje poco significativas y
descontextualizadas.
En muchos sistemas educativos de la región, la enseñanza se caracteriza por un enfoque transmisivo del
conocimiento, donde el estudiante asume un rol pasivo y los contenidos se presentan como información
aislada que debe memorizarse para ser evaluada. Esta forma de enseñanza reduce la motivación
intrínseca, ya que los estudiantes no logran identificar el sentido ni la utilidad de lo que aprenden. Tobón
(2021) advierte que cuando el currículo se organiza de manera fragmentada y desvinculada del contexto,
el aprendizaje pierde significado y se convierte en una obligación académica carente de interés para el
estudiante.
Desde una perspectiva crítica, Freire (2019) sostiene que la motivación surge cuando el aprendizaje se
relaciona con la realidad del estudiante y con problemáticas que le resultan significativas. Para este
autor, enseñar no implica transferir conocimientos, sino crear las condiciones para que los estudiantes
construyan saberes de manera consciente y comprometida con su entorno.

pág. 2303
En este sentido, la motivación no puede imponerse, sino que se genera cuando el estudiante se reconoce
como sujeto activo del proceso educativo.
En el contexto latinoamericano, donde muchos estudiantes enfrentan condiciones socioeconómicas
adversas, la falta de motivación académica se vincula también con la percepción de que la educación
no responde a sus necesidades ni contribuye a mejorar su realidad. Por ello, resulta fundamental que las
estrategias pedagógicas promuevan aprendizajes relevantes, contextualizados y vinculados con la vida
cotidiana, de modo que los estudiantes encuentren sentido en su formación.
Aprendizaje significativo y contextualización del conocimiento.
El aprendizaje significativo se ha consolidado como uno de los enfoques teóricos más influyentes para
comprender cómo los estudiantes construyen conocimiento de manera profunda y duradera. Desde esta
perspectiva, aprender implica establecer relaciones sustantivas entre los nuevos contenidos y los
conocimientos previos, de tal forma que la información adquiere sentido y puede ser aplicada en
diferentes contextos. Ausubel, Novak y Hanesian (2019) sostienen que el aprendizaje significativo
depende, en gran medida, de la estructura cognitiva previa del estudiante y de la forma en que los
contenidos se presentan.
En América Latina, este enfoque ha sido retomado y resignificado en función de las particularidades
socioculturales de la región. Díaz Barriga (2020) plantea que el aprendizaje significativo no puede
desvincularse del contexto, ya que los estudiantes construyen conocimiento a partir de sus experiencias,
saberes culturales y realidades sociales. En este sentido, un aprendizaje será significativo en la medida
en que permita al estudiante comprender su entorno y actuar de manera crítica sobre él.
No obstante, el aprendizaje significativo se ve limitado cuando los contenidos curriculares se organizan
de forma fragmentada y se enseñan de manera aislada entre disciplinas. Coll (2021) señala que la
excesiva parcelación del conocimiento dificulta que los estudiantes establezcan relaciones conceptuales
amplias y comprendan la complejidad de los fenómenos sociales, científicos y culturales. Esta
fragmentación no solo afecta la comprensión, sino que también reduce la motivación, al presentar el
conocimiento como una suma de contenidos inconexos.
En los sistemas educativos latinoamericanos, la fragmentación curricular ha sido históricamente una de
las principales limitaciones para el logro de aprendizajes significativos.

pág. 2304
A pesar de los avances en políticas educativas y reformas curriculares, persisten prácticas pedagógicas
centradas en la memorización y la repetición, especialmente en los niveles de educación básica y media.
Esta situación se refleja en bajos niveles de comprensión lectora, escasa capacidad de transferencia del
conocimiento y dificultades para aplicar lo aprendido en contextos reales.
Por ello, promover el aprendizaje significativo implica no solo modificar las estrategias didácticas, sino
también replantear la organización del currículo y la relación entre las distintas áreas del conocimiento.
En este punto, la interdisciplinariedad se presenta como una alternativa pedagógica coherente con los
principios del aprendizaje significativo.
La interdisciplinariedad como respuesta a la fragmentación del conocimiento.
La interdisciplinariedad surge como una respuesta a la necesidad de comprender y abordar la
complejidad del mundo contemporáneo, caracterizado por problemas que no pueden resolverse desde
una sola disciplina. En el ámbito educativo, la interdisciplinariedad se concibe como un enfoque que
promueve la integración de saberes, métodos y perspectivas de distintas disciplinas con el fin de generar
aprendizajes más coherentes, contextualizados y relevantes. Morin (2020) señala que la fragmentación
del conocimiento impide comprender la realidad en su totalidad, ya que los fenómenos sociales y
naturales son inherentemente complejos e interrelacionados.
En América Latina, la interdisciplinariedad ha sido promovida como una estrategia pedagógica para
superar la enseñanza tradicional y avanzar hacia una educación integral. Tobón (2021) define la
interdisciplinariedad como un proceso de articulación de saberes orientado a la resolución de problemas
del contexto, en el que se integran conocimientos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Esta
definición resulta especialmente pertinente para sistemas educativos que buscan formar ciudadanos
críticos y comprometidos con su realidad social.
Desde una perspectiva curricular, la interdisciplinariedad permite establecer conexiones entre
asignaturas, evitar la duplicación de contenidos y otorgar coherencia al proceso formativo. Casanova y
Álvarez (2022) señalan que la integración interdisciplinaria favorece una visión global del conocimiento
y contribuye a que los estudiantes comprendan la utilidad de lo que aprenden. Asimismo, este enfoque
promueve el trabajo colaborativo entre docentes y fomenta prácticas pedagógicas innovadoras.

pág. 2305
En el contexto ecuatoriano, la interdisciplinariedad ha sido reconocida en documentos oficiales como
un enfoque necesario para mejorar la calidad educativa. No obstante, su implementación en la práctica
continúa siendo limitada, debido a factores como la rigidez curricular, la falta de formación docente y
la escasa planificación conjunta entre asignaturas. Esta situación se observa tanto en la educación
general básica como en el bachillerato y la educación superior.
Interdisciplinariedad y motivación estudiantil
La relación entre interdisciplinariedad y motivación estudiantil ha sido abordada por diversos autores
latinoamericanos, quienes coinciden en que la integración de contenidos favorece entornos de
aprendizaje más motivadores. Cuando los estudiantes trabajan con problemas reales que requieren la
articulación de saberes de distintas áreas, aumenta su interés y participación, ya que perciben el
aprendizaje como relevante y útil para su vida cotidiana (Díaz Barriga, 2020).
Desde una perspectiva pedagógica, la interdisciplinariedad contribuye a fortalecer la motivación
intrínseca, al permitir que los estudiantes asuman un rol activo en su aprendizaje y participen en la
construcción del conocimiento. Freire (2019) destaca que este tipo de experiencias educativas
promueven el compromiso y la responsabilidad del estudiante, al convertirlo en protagonista del proceso
educativo.
En contextos latinoamericanos, donde la desmotivación se asocia frecuentemente con la percepción de
irrelevancia del currículo, la interdisciplinariedad ofrece la posibilidad de resignificar el aprendizaje y
vincularlo con problemáticas sociales, culturales y ambientales. Estudios realizados en Ecuador
evidencian que los proyectos interdisciplinarios incrementan la motivación estudiantil, especialmente
cuando se relacionan con el contexto local y con situaciones significativas para los estudiantes
(Casanova y Álvarez, 2022).
Interdisciplinariedad y aprendizaje significativo en los distintos niveles educativos.
La interdisciplinariedad adquiere especial relevancia cuando se analiza desde una perspectiva
transversal a los distintos niveles del sistema educativo. En la educación inicial y básica, este enfoque
favorece un aprendizaje globalizado, acorde con el desarrollo cognitivo de los niños, quienes perciben
la realidad de manera integral y no fragmentada. En estos niveles, la integración de áreas permite
construir aprendizajes más naturales y significativos.

pág. 2306
En el nivel de bachillerato, la interdisciplinariedad contribuye al desarrollo del pensamiento crítico y a
la articulación de saberes, preparando a los estudiantes para enfrentar problemas complejos y tomar
decisiones fundamentadas. En la educación superior, este enfoque fortalece la formación profesional y
la capacidad de aplicar el conocimiento en contextos reales, respondiendo a las demandas del entorno
social y laboral.
En la provincia de Esmeraldas, caracterizada por su diversidad cultural y sus desafíos socioeducativos,
la interdisciplinariedad se presenta como una estrategia especialmente pertinente. Investigaciones
institucionales realizadas en la región señalan que la integración de contenidos vinculados con
problemáticas locales favorece la motivación y el aprendizaje significativo, al permitir que los
estudiantes comprendan su realidad y participen activamente en su transformación (UTLVTE, 2022).
En síntesis, la fundamentación teórica desarrollada permite afirmar que la interdisciplinariedad
constituye una estrategia pedagógica con alto potencial para fortalecer la motivación y el aprendizaje
significativo en los distintos niveles del sistema educativo. Desde una perspectiva latinoamericana y
ecuatoriana, este enfoque responde a la necesidad de superar la fragmentación del conocimiento,
contextualizar el aprendizaje y promover una formación integral y pertinente. La articulación entre
interdisciplinariedad, motivación y aprendizaje significativo se configura, así, como un eje clave para
mejorar la calidad educativa y responder a las demandas sociales contemporáneas.
METODOLOGÍA
La presente investigación se desarrolla bajo un enfoque cualitativo, con un diseño teórico–documental,
orientado al análisis crítico y sistemático de la interdisciplinariedad como estrategia pedagógica para
fortalecer la motivación y el aprendizaje significativo en los distintos niveles del sistema educativo.
Este enfoque resulta pertinente, dado que el estudio no busca medir variables cuantitativamente, sino
comprender, interpretar y argumentar fenómenos educativos complejos desde el análisis de aportes
teóricos y evidencias empíricas previas.
Tipo y diseño de investigación
El estudio se enmarca en una investigación teórica de carácter descriptivo–analítico, sustentada en la
revisión de literatura científica especializada. De acuerdo con Hernández-Sampieri et al. (2018), este
tipo de investigación permite examinar el estado del conocimiento sobre una problemática educativa,

pág. 2307
identificar tendencias teóricas, vacíos investigativos y construir marcos interpretativos sólidos que
fundamenten nuevas propuestas pedagógicas. En este sentido, la metodología adoptada facilita el
análisis integral de la interdisciplinariedad desde múltiples perspectivas pedagógicas, psicológicas y
curriculares.
Asimismo, el diseño es no experimental, ya que no se manipulan variables ni se aplican intervenciones
directas en contextos educativos, sino que se analizan estudios previos desarrollados en diversos
escenarios, particularmente en el contexto latinoamericano y ecuatoriano.
Técnica de recolección de información
La técnica principal utilizada fue la revisión documental, entendida como un proceso sistemático de
búsqueda, selección, organización y análisis de fuentes bibliográficas relevantes. Se revisaron libros
académicos, artículos científicos, informes institucionales y documentos normativos relacionados con
la interdisciplinariedad, la motivación académica y el aprendizaje significativo.
La búsqueda de información se realizó en bases de datos científicas reconocidas, tales como Scielo,
Redalyc, Dialnet, Latindex, Google Scholar, así como en repositorios institucionales de organismos
internacionales (UNESCO, OEI, BID) y documentos oficiales del Ministerio de Educación del Ecuador.
Se priorizaron estudios publicados en español y portugués, con énfasis en investigaciones desarrolladas
en Sudamérica, especialmente en Ecuador y, cuando fue posible, en contextos educativos similares a la
provincia de Esmeraldas.
Criterios de selección de las fuentes
Para garantizar la rigurosidad académica del estudio, se establecieron los siguientes criterios de
inclusión:
▪ Publicaciones científicas y académicas relacionadas con interdisciplinariedad, motivación y
aprendizaje significativo.
▪ Estudios desarrollados en contextos latinoamericanos y ecuatorianos.
▪ Documentos con relevancia pedagógica y curricular en los distintos niveles del sistema educativo.
▪ Fuentes con reconocimiento académico y respaldo institucional.
▪ Publicaciones editadas preferentemente en los últimos diez años, sin excluir obras clásicas
fundamentales para la comprensión teórica del tema.

pág. 2308
Como criterios de exclusión se descartaron documentos sin respaldo académico, publicaciones de
opinión no fundamentadas científicamente y textos que no guardaban relación directa con el objeto de
estudio.
Procedimiento de análisis
El análisis de la información se realizó mediante una lectura analítica y comparativa de las fuentes
seleccionadas. En una primera fase, se efectuó una lectura exploratoria para identificar conceptos clave,
enfoques teóricos y resultados relevantes. Posteriormente, se llevó a cabo una lectura profunda,
orientada a establecer relaciones entre la interdisciplinariedad, la motivación estudiantil y el aprendizaje
significativo.
Se empleó un análisis de contenido temático, que permitió categorizar la información en ejes
conceptuales, tales como: interdisciplinariedad educativa, motivación académica, aprendizaje
significativo, integración curricular y prácticas pedagógicas innovadoras. Estas categorías facilitaron la
interpretación de los aportes teóricos y empíricos, así como la construcción argumentativa del marco
teórico y la discusión académica del estudio.
Rigor científico y consideraciones éticas
El rigor científico de la investigación se garantizó mediante la selección cuidadosa de fuentes
confiables, la triangulación teórica de autores y enfoques, y el respeto a los principios de coherencia y
consistencia metodológica. Todas las citas y referencias fueron elaboradas conforme a las normas APA
séptima edición, asegurando la correcta atribución de las ideas de los autores consultados.
Desde el punto de vista ético, el estudio respetó los principios de honestidad académica, integridad
intelectual y respeto a los derechos de autor, evitando cualquier forma de plagio o uso inadecuado de la
información. Al tratarse de una investigación documental, no se requirió consentimiento informado ni
intervención directa con sujetos de estudio.
Alcance de la investigación
El alcance del estudio es interpretativo y propositivo, ya que, a partir del análisis teórico, se busca
generar reflexiones críticas y aportes conceptuales que contribuyan a la mejora de las prácticas
pedagógicas interdisciplinarias en los distintos niveles del sistema educativo. Los resultados no
pretenden ser generalizables en términos estadísticos, sino transferibles y útiles para docentes,

pág. 2309
investigadores y gestores educativos interesados en fortalecer la motivación y el aprendizaje
significativo desde enfoques integradores.
RESULTADOS
El análisis sistemático de la literatura científica sudamericana permitió identificar hallazgos relevantes
en torno a la interdisciplinariedad como estrategia pedagógica y su incidencia en la motivación
estudiantil y el aprendizaje significativo en los distintos niveles del sistema educativo. Los resultados
se organizan en cuatro ejes temáticos, derivados del análisis de contenido: (1) impacto de la
interdisciplinariedad en la motivación académica, (2) contribuciones al aprendizaje significativo, (3)
prácticas interdisciplinarias en los distintos niveles educativos y (4) desafíos y condiciones para su
implementación en el contexto sudamericano.
1. Interdisciplinariedad y motivación académica
Uno de los principales resultados evidenciados en la literatura reciente es la relación positiva entre la
implementación de enfoques interdisciplinarios y el fortalecimiento de la motivación académica,
particularmente la motivación intrínseca. Diversos estudios sudamericanos coinciden en que la
integración de saberes favorece el interés, la participación activa y el compromiso de los estudiantes
con los procesos de aprendizaje (OEI, 2022; UNESCO, 2021).
Investigaciones desarrolladas en contextos educativos de Ecuador señalan que la fragmentación
curricular tradicional genera desinterés y percepción de irrelevancia de los contenidos escolares,
especialmente en educación básica y bachillerato (Ministerio de Educación del Ecuador [MINEDUC],
2020). En contraste, las experiencias pedagógicas interdisciplinarias permiten a los estudiantes
establecer conexiones entre asignaturas, comprender la utilidad práctica del conocimiento y reconocer
su aplicación en situaciones reales, lo cual incrementa significativamente los niveles de motivación
(MINEDUC, 2022).
Estudios realizados en Colombia y Perú reportan resultados similares. De acuerdo con Rodríguez y
Valdés (2021), la planificación interdisciplinaria favorece la autonomía estudiantil y la construcción de
metas de aprendizaje con sentido, aspectos fundamentales para el desarrollo de la motivación sostenida.

pág. 2310
Asimismo, investigaciones chilenas destacan que los proyectos interdisciplinarios promueven un
aprendizaje más participativo, reduciendo la apatía académica y fortaleciendo la autorregulación del
estudiante (Contreras y Ramírez, 2020).
En el contexto universitario sudamericano, los resultados indican que la interdisciplinariedad contribuye
a disminuir la deserción estudiantil y a mejorar la percepción de pertinencia de los programas
académicos, especialmente en carreras vinculadas a la educación, las ciencias sociales y la tecnología
(BID, 2022). Estos hallazgos son particularmente relevantes para universidades públicas ecuatorianas,
donde la motivación estudiantil se ha visto afectada por factores estructurales y pedagógicos.
2. Aportes de la interdisciplinariedad al aprendizaje significativo
Otro resultado relevante del análisis es la evidencia consistente de que la interdisciplinariedad favorece
el aprendizaje significativo al permitir la integración de conocimientos previos con nuevos saberes en
contextos reales y contextualizados. Estudios recientes destacan que el aprendizaje interdisciplinario
facilita la comprensión profunda de los contenidos, superando la memorización mecánica y
promoviendo procesos cognitivos de mayor complejidad (UNESCO, 2021).
En Ecuador, investigaciones desarrolladas en instituciones de educación básica y superior muestran que
los enfoques interdisciplinarios fortalecen la capacidad de análisis, la resolución de problemas y el
pensamiento crítico, elementos clave del aprendizaje significativo (MINEDUC, 2021). Estos estudios
evidencian que los estudiantes logran construir significados más duraderos cuando los contenidos se
presentan de manera integrada y contextualizada.
A nivel sudamericano, investigaciones realizadas en Argentina y Brasil confirman que el aprendizaje
interdisciplinario mejora la transferencia del conocimiento a nuevas situaciones, uno de los principales
indicadores del aprendizaje significativo (Silva y Andrade, 2022). Asimismo, se reporta un mayor nivel
de retención de los contenidos y una mejor articulación entre teoría y práctica.
En el ámbito universitario, estudios recientes señalan que la interdisciplinariedad contribuye al
desarrollo de competencias profesionales integrales, especialmente en programas de formación docente.
Según Gómez y Pérez (2023), los futuros docentes que participan en experiencias interdisciplinarias
muestran una mayor capacidad para diseñar estrategias pedagógicas innovadoras y contextualizadas, lo
que repercute directamente en la calidad de los aprendizajes de sus futuros estudiantes.

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3. Resultados según los niveles del sistema educativo
El análisis comparativo de los estudios revisados permitió identificar resultados diferenciados según los
niveles educativos, aunque con tendencias comunes en cuanto a los beneficios de la
interdisciplinariedad.
Educación inicial y básica
En los niveles inicial y de educación básica, los resultados indican que la interdisciplinariedad favorece
el aprendizaje globalizado, coherente con las características cognitivas y emocionales de los estudiantes.
Estudios realizados en Ecuador y Bolivia destacan que la integración de áreas como lenguaje, ciencias
naturales y estudios sociales promueve aprendizajes más significativos y motivadores (OEI, 2022).
Además, se evidencia que los docentes que aplican estrategias interdisciplinarias logran una mayor
participación de los estudiantes y una mejor gestión del aula, al reducir la repetición de contenidos y
optimizar el tiempo pedagógico (MINEDUC, 2021).
Educación media
En la educación media, los resultados muestran que la interdisciplinariedad es especialmente efectiva
para abordar contenidos abstractos y complejos, como los relacionados con matemáticas, ciencias
experimentales y tecnología. Investigaciones desarrolladas en Chile y Ecuador señalan que los
proyectos interdisciplinarios incrementan la comprensión conceptual y reducen la ansiedad académica
asociada a estas asignaturas (Contreras y Ramírez, 2020).
Asimismo, se reporta un impacto positivo en la orientación vocacional de los estudiantes, quienes logran
identificar con mayor claridad sus intereses y habilidades al trabajar contenidos de manera integrada
(Rodríguez y Valdés, 2021).
Educación superior
En el nivel superior, los resultados evidencian que la interdisciplinariedad contribuye a una formación
más integral y pertinente, alineada con las demandas sociales y laborales actuales. Estudios
sudamericanos recientes destacan que los programas universitarios que incorporan enfoques
interdisciplinarios presentan mejores indicadores de retención, satisfacción estudiantil y desempeño
académico (BID, 2022).

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En el contexto ecuatoriano, investigaciones institucionales señalan que la falta de integración
interdisciplinaria continúa siendo un factor de desmotivación estudiantil en algunas carreras,
especialmente en los primeros niveles universitarios (MINEDUC, 2022). No obstante, las experiencias
piloto de integración curricular han demostrado mejoras significativas en la motivación y el aprendizaje.
4. Desafíos y condiciones para la implementación interdisciplinaria
A pesar de los resultados positivos, la literatura sudamericana también identifica diversos desafíos para
la implementación efectiva de la interdisciplinariedad. Entre los principales obstáculos se encuentran la
formación disciplinar tradicional del profesorado, la rigidez curricular y la falta de tiempo para la
planificación colaborativa (UNESCO, 2021).
Estudios recientes en Ecuador y Perú destacan que muchos docentes reconocen el valor de la
interdisciplinariedad, pero carecen de herramientas metodológicas y apoyo institucional para aplicarla
de manera sistemática (Gómez y Pérez, 2023). Asimismo, se señala la necesidad de fortalecer la
formación inicial y continua del profesorado en enfoques integradores.
No obstante, los resultados también evidencian condiciones favorables para su implementación, como
el respaldo de políticas educativas regionales, el uso de metodologías activas y la incorporación de
tecnologías digitales como facilitadoras de la integración curricular (OEI, 2022; BID, 2022).
En síntesis, los resultados del análisis documental confirman que la interdisciplinariedad constituye una
estrategia pedagógica eficaz para fortalecer la motivación y el aprendizaje significativo en los distintos
niveles del sistema educativo sudamericano. La evidencia reciente demuestra que su implementación
contribuye a superar la fragmentación del conocimiento, promover aprendizajes relevantes y responder
a las necesidades educativas contemporáneas, especialmente en contextos como el ecuatoriano y el de
la provincia de Esmeraldas, donde persisten desafíos estructurales y pedagógicos.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos en el presente estudio confirman que la interdisciplinariedad constituye una
estrategia pedagógica eficaz para fortalecer la motivación académica y el aprendizaje significativo en
los distintos niveles del sistema educativo, especialmente en el contexto sudamericano. La evidencia
analizada permite establecer una relación directa entre los enfoques interdisciplinarios y los principios
teóricos del constructivismo, la motivación intrínseca y la educación para la complejidad, lo que

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refuerza la pertinencia de este enfoque como respuesta a la fragmentación del conocimiento y a la
desmotivación estudiantil.
Desde la perspectiva del aprendizaje significativo, los resultados se alinean con los planteamientos de
Ausubel, quien sostiene que el aprendizaje ocurre de manera sustancial cuando el estudiante logra
relacionar los nuevos contenidos con su estructura cognitiva previa. En este sentido, los estudios
revisados evidencian que la interdisciplinariedad facilita la integración de saberes y la contextualización
de los contenidos, permitiendo que los estudiantes otorguen sentido a lo aprendido (Silva y Andrade,
2022). Esta articulación entre teoría y práctica resulta especialmente relevante en contextos educativos
sudamericanos, donde la enseñanza tradicional continúa privilegiando la transmisión fragmentada de
contenidos.
Asimismo, los resultados que evidencian un incremento de la motivación intrínseca en experiencias
interdisciplinarias encuentran sustento en los aportes de Freire (2011), quien plantea que la educación
debe partir de la realidad del estudiante y promover una participación activa y crítica en el proceso de
aprendizaje. La interdisciplinariedad, al integrar conocimientos de diversas áreas y vincularlos con
problemáticas del entorno, favorece una educación más dialógica y contextualizada, lo que se traduce
en mayores niveles de interés y compromiso estudiantil (Rodríguez y Valdés, 2021).
En el contexto ecuatoriano, los hallazgos coinciden con los lineamientos curriculares del Ministerio de
Educación del Ecuador (2020, 2022), que promueven la integración de áreas como estrategia para
fortalecer aprendizajes relevantes y motivadores. Los resultados analizados muestran que la aplicación
de enfoques interdisciplinarios contribuye a superar la percepción de irrelevancia de los contenidos
escolares, particularmente en niveles de educación básica y bachillerato, donde la desmotivación
estudiantil constituye una problemática recurrente.
Por otra parte, la relación entre interdisciplinariedad y aprendizaje significativo puede explicarse desde
los planteamientos de Morin (2011), quien destaca la necesidad de una educación orientada a la
comprensión de la complejidad del mundo. Los resultados evidencian que la integración de saberes
permite abordar los contenidos desde múltiples perspectivas, promoviendo el pensamiento crítico, la
resolución de problemas y la transferencia del conocimiento a situaciones reales, elementos

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fundamentales del aprendizaje significativo. Este enfoque resulta particularmente pertinente en la
educación media y superior, donde los contenidos tienden a adquirir un mayor nivel de abstracción.
El análisis de los resultados por niveles educativos refuerza esta articulación teórica. En la educación
inicial y básica, la efectividad de la interdisciplinariedad se explica desde las teorías del desarrollo
cognitivo, que enfatizan la importancia de aprendizajes globalizados y contextualizados. Los estudios
revisados demuestran que la integración de áreas favorece una comprensión más holística del
conocimiento y una mayor motivación en los estudiantes, lo que coincide con los planteamientos de
Novak (2010) sobre la organización jerárquica del conocimiento.
En la educación media, los resultados muestran que la interdisciplinariedad contribuye a reducir la
ansiedad académica y a mejorar la comprensión de contenidos complejos, especialmente en áreas como
matemáticas y ciencias experimentales (Contreras y Ramírez, 2020). Estos hallazgos se relacionan con
los enfoques constructivistas que destacan la importancia de situar el aprendizaje en contextos
significativos, permitiendo que los estudiantes establezcan conexiones entre los saberes escolares y su
realidad cotidiana.
En el nivel de educación superior, los resultados evidencian que la interdisciplinariedad favorece una
formación más integral y pertinente, alineada con las demandas sociales y laborales contemporáneas.
Estudios sudamericanos recientes señalan que los programas universitarios que incorporan enfoques
interdisciplinarios presentan mejores indicadores de retención y satisfacción estudiantil (BID, 2022).
Estos resultados dialogan con los planteamientos de Torres Santomé (2018), quien sostiene que el
currículo integrado constituye una vía para fortalecer la justicia curricular y la equidad educativa en
contextos latinoamericanos.
No obstante, la discusión de los resultados también permite identificar tensiones y desafíos que se
corresponden con las limitaciones señaladas en el marco teórico. La formación disciplinar tradicional
del profesorado, la rigidez de los planes de estudio y la escasa articulación institucional continúan
siendo obstáculos significativos para la implementación efectiva de la interdisciplinariedad (OEI,
2022). Estos hallazgos confirman que la interdisciplinariedad no puede concebirse únicamente como
una iniciativa metodológica individual, sino como un proceso que requiere transformaciones
estructurales y políticas a nivel institucional.

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En este sentido, los resultados coinciden con los planteamientos de UNESCO (2021, 2023), que
destacan la necesidad de fortalecer la formación docente en enfoques integradores y de promover
políticas educativas que favorezcan la colaboración interdisciplinaria. La evidencia sudamericana
analizada muestra que, cuando existen condiciones institucionales favorables, como espacios de
planificación colaborativa y apoyo directivo, la interdisciplinariedad se convierte en una estrategia
viable y sostenible. Desde una perspectiva contextual, los resultados adquieren especial relevancia para
el sistema educativo ecuatoriano y, particularmente, para provincias como Esmeraldas, donde persisten
desafíos relacionados con la calidad educativa, la motivación estudiantil y la pertinencia curricular. La
interdisciplinariedad emerge, en este contexto, como una alternativa pedagógica con alto potencial
transformador, capaz de responder a las necesidades socioculturales del estudiantado y de fortalecer la
equidad educativa.
En síntesis, la discusión de los resultados confirma que la interdisciplinariedad, sustentada en sólidos
fundamentos teóricos y respaldada por evidencia empírica reciente, constituye una estrategia
pedagógica clave para fortalecer la motivación y el aprendizaje significativo en los distintos niveles del
sistema educativo sudamericano. La articulación entre los resultados y el marco teórico permite afirmar
que la integración de saberes no solo mejora los procesos de enseñanza-aprendizaje, sino que también
contribuye a la formación de sujetos críticos, autónomos y comprometidos con su realidad social.
TABLAS Y GRAFICOS
Tabla 1. Diseño metodológico del estudio
Elemento metodológico Descripción
Tipo de estudio Teórico–documental
Enfoque Cualitativo
Diseño No experimental
Alcance Descriptivo–analítico
Método Análisis de contenido
Unidad de análisis Artículos científicos, informes institucionales y documentos normativos
Periodo de análisis Publicaciones entre 2019 y 2024
Contexto Sistema educativo sudamericano, con énfasis en Ecuador
Nota. La metodología se orienta al análisis sistemático de fuentes secundarias relevantes para comprender el papel de la
interdisciplinariedad en la motivación académica y el aprendizaje significativo.

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Tabla 2. Categorías y subcategorías de análisis
Categoría principal Subcategorías
Interdisciplinariedad Integración curricular, trabajo docente colaborativo, contextualización del
conocimiento
Motivación académica Motivación intrínseca, compromiso estudiantil, participación activa
Aprendizaje
significativo
Comprensión profunda, transferencia del conocimiento, pensamiento crítico
Práctica pedagógica Metodologías activas, innovación educativa, evaluación formativa
Nota. Las categorías fueron definidas a partir del marco teórico y permitieron organizar el análisis del contenido de las fuentes
seleccionadas.
Tabla 3. Síntesis de resultados del análisis documental
Categoría Hallazgos principales
Interdisciplinariedad Favorece la articulación de saberes y reduce la fragmentación del
conocimiento
Motivación académica Incrementa el interés, la participación y el compromiso estudiantil
Aprendizaje
significativo
Promueve aprendizajes contextualizados y duraderos
Práctica pedagógica Impulsa el uso de metodologías activas y colaborativas
Nota. Los resultados se obtuvieron mediante el análisis comparativo de estudios empíricos y teóricos publicados en el contexto
sudamericano durante los últimos cinco años.
Tabla 4. Relación entre interdisciplinariedad, motivación y aprendizaje significativo
Enfoque interdisciplinario Efectos en la motivación Impacto en el aprendizaje
Integración de contenidos Aumento de la motivación
intrínseca
Comprensión profunda
Aprendizaje basado en
proyectos
Mayor compromiso estudiantil Aplicación del conocimiento
Resolución de problemas reales Participación activa Transferencia de saberes
Trabajo colaborativo Sentido de pertenencia Desarrollo del pensamiento
crítico
Nota. La relación presentada se fundamenta en los aportes teóricos del aprendizaje significativo y de la motivación académica,
así como en evidencias empíricas recientes.

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Tabla 5. Articulación de los resultados con el marco teórico
Autor/Enfoque teórico Aporte teórico Correspondencia con los resultados
Ausubel Aprendizaje significativo Construcción de aprendizajes contextualizados
Deci y Ryan Motivación intrínseca Incremento del compromiso estudiantil
Morin Pensamiento complejo Superación de la fragmentación del conocimiento
Díaz Barriga Enseñanza situada Aplicación del aprendizaje a contextos reales
Nota. La articulación teórica evidencia la coherencia entre los resultados del estudio y los principales enfoques pedagógicos
contemporáneos.
Tabla 6. Implicaciones pedagógicas derivadas del estudio
Ámbito Implicaciones
Curricular Integración transversal de asignaturas
Docente Planificación colaborativa interdisciplinaria
Metodológico Implementación de metodologías activas
Evaluativo Evaluación centrada en competencias
Institucional Fortalecimiento de políticas de innovación pedagógica
Nota. Las implicaciones se derivan del análisis de los resultados y están orientadas a mejorar la práctica pedagógica en los
distintos niveles del sistema educativo.
CONCLUSIONES
El presente estudio permitió analizar de manera sistemática la interdisciplinariedad como estrategia
pedagógica y su incidencia en el fortalecimiento de la motivación académica y el aprendizaje
significativo en los distintos niveles del sistema educativo, desde una perspectiva teórica–documental
y contextualizada en el ámbito sudamericano, con especial énfasis en Ecuador. A partir del análisis de
fuentes académicas recientes, se evidencia que la interdisciplinariedad constituye un enfoque
pedagógico pertinente y necesario para responder a las demandas educativas contemporáneas.
En primer lugar, los resultados del análisis documental confirman que la fragmentación del
conocimiento, característica de modelos tradicionales de enseñanza centrados en disciplinas aisladas,
continúa siendo una de las principales limitaciones para el logro de aprendizajes significativos y para
el desarrollo de una motivación académica sostenida en los estudiantes. En contraste, los estudios
revisados coinciden en que la integración de saberes favorece la construcción de aprendizajes
contextualizados, relevantes y transferibles a situaciones reales, lo cual incrementa el interés, la
participación activa y el compromiso estudiantil en los procesos educativos.

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Asimismo, se concluye que la interdisciplinariedad no debe entenderse únicamente como una
articulación curricular, sino como una estrategia pedagógica integral que implica cambios en la
planificación docente, en las metodologías de enseñanza, en las prácticas evaluativas y en la cultura
institucional. La evidencia analizada muestra que cuando los docentes diseñan experiencias de
aprendizaje basadas en proyectos, problemas o ejes temáticos integradores, se potencia el desarrollo de
habilidades cognitivas superiores, como el pensamiento crítico, la reflexión y la capacidad de análisis,
elementos fundamentales del aprendizaje significativo.
Otro hallazgo relevante es que la motivación académica, especialmente la de carácter intrínseco, se ve
fortalecida cuando los estudiantes perciben coherencia entre los contenidos, utilidad práctica de los
conocimientos y conexión con su contexto sociocultural. En este sentido, la interdisciplinariedad
emerge como un factor clave para humanizar el proceso educativo, al permitir que los saberes escolares
dialoguen con la realidad social, económica y cultural del entorno, aspecto especialmente relevante en
contextos latinoamericanos caracterizados por la diversidad y la desigualdad educativa.
Desde una perspectiva comparativa entre niveles educativos, el estudio evidencia que la
interdisciplinariedad es aplicable y beneficiosa tanto en la educación básica como en la educación media
y superior, aunque con manifestaciones diferenciadas. En los niveles iniciales y básicos, contribuye
principalmente al desarrollo del interés, la curiosidad y la participación activa; en la educación media,
favorece la comprensión integrada de los contenidos y la toma de decisiones informadas; mientras que
en la educación superior fortalece la autonomía, el pensamiento crítico y la formación integral del
estudiante. Esto permite afirmar que la interdisciplinariedad constituye una estrategia transversal válida
para todo el sistema educativo.
Por otra parte, el análisis teórico pone de manifiesto que la implementación efectiva de enfoques
interdisciplinarios requiere condiciones institucionales favorables, tales como políticas educativas
claras, formación docente continua, espacios de trabajo colaborativo y modelos de evaluación
coherentes con el enfoque integrador. La ausencia de estas condiciones limita el impacto de la
interdisciplinariedad y reduce su aplicación a experiencias aisladas, sin lograr una transformación
profunda de las prácticas pedagógicas.

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Finalmente, se concluye que la interdisciplinariedad, articulada con principios del constructivismo y del
aprendizaje significativo, representa una alternativa pedagógica sólida para enfrentar la desmotivación
estudiantil, mejorar la calidad del aprendizaje y promover una educación más pertinente, inclusiva y
contextualizada. Este estudio aporta fundamentos teóricos y analíticos que pueden servir de base para
futuras investigaciones empíricas, así como para el diseño de políticas y propuestas pedagógicas
orientadas a fortalecer la integración disciplinar en los sistemas educativos de América Latina y, en
particular, del Ecuador.
En consecuencia, se recomienda que las instituciones educativas y los responsables de la toma de
decisiones promuevan de manera sistemática el enfoque interdisciplinario, no solo como una
innovación metodológica, sino como un eje estructural de la práctica educativa, orientado a la formación
integral de los estudiantes y al fortalecimiento de su motivación y aprendizaje a lo largo de toda la
trayectoria educativa.
RECOMENDACIONES
A partir del análisis teórico–documental desarrollado en el presente estudio y considerando los
resultados y conclusiones obtenidas, se formulan las siguientes recomendaciones orientadas a fortalecer
la implementación de la interdisciplinariedad como estrategia pedagógica para mejorar la motivación
académica y el aprendizaje significativo en los distintos niveles del sistema educativo.
En primer lugar, se recomienda que las instituciones educativas incorporen de manera explícita el
enfoque interdisciplinario en sus proyectos educativos institucionales, planes curriculares y
lineamientos pedagógicos, con el fin de garantizar una aplicación sistemática y coherente de este
enfoque en todos los niveles de formación. La interdisciplinariedad no debe limitarse a experiencias
aisladas o iniciativas individuales del profesorado, sino consolidarse como un eje transversal que oriente
la organización del currículo y la práctica pedagógica.
En segundo término, resulta fundamental promover procesos permanentes de formación y actualización
docente en torno al diseño y aplicación de estrategias interdisciplinarias. Se recomienda que los
programas de desarrollo profesional docente incluyan contenidos relacionados con metodologías
activas, aprendizaje basado en proyectos, resolución de problemas y evaluación por competencias, de

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modo que los docentes cuenten con herramientas teóricas y metodológicas para planificar, ejecutar y
evaluar experiencias de aprendizaje integradoras y contextualizadas.
Asimismo, se sugiere fomentar el trabajo colaborativo entre docentes de distintas áreas del
conocimiento, creando espacios institucionales para la planificación conjunta, el intercambio de
experiencias y la reflexión pedagógica. El trabajo interdisciplinario requiere una cultura organizacional
basada en la cooperación, el diálogo académico y la corresponsabilidad en los procesos de enseñanza y
aprendizaje, aspectos que deben ser impulsados desde la gestión educativa.
Desde el ámbito de la evaluación educativa, se recomienda diseñar y aplicar instrumentos de evaluación
coherentes con el enfoque interdisciplinario, orientados al desarrollo de competencias, la integración de
saberes y la resolución de situaciones problemáticas reales. La evaluación debe concebirse como un
proceso formativo que valore no solo los resultados finales, sino también los procesos de aprendizaje,
la participación activa y el trabajo colaborativo de los estudiantes.
Por otra parte, se recomienda que las autoridades educativas y organismos responsables de la política
pública fortalezcan normativas y orientaciones pedagógicas que respalden la interdisciplinariedad como
enfoque estratégico para mejorar la calidad educativa. En el contexto ecuatoriano y sudamericano,
resulta pertinente impulsar políticas que favorezcan la innovación pedagógica, la contextualización del
currículo y la atención a la diversidad sociocultural de los estudiantes.
En relación con la investigación educativa, se sugiere desarrollar estudios empíricos, tanto de enfoque
cualitativo como cuantitativo o mixto, que permitan evaluar el impacto de la interdisciplinariedad en la
motivación académica y el aprendizaje significativo en contextos educativos específicos. Estas
investigaciones podrían contribuir a generar evidencia contextualizada que complemente los aportes
teóricos del presente estudio y oriente la toma de decisiones pedagógicas e institucionales.
Finalmente, se recomienda que las instituciones de educación superior, responsables de la formación
inicial docente, incorporen de manera transversal la interdisciplinariedad en sus planes de estudio, con
el propósito de formar profesionales de la educación capaces de diseñar propuestas pedagógicas
integradoras, pertinentes y comprometidas con las necesidades del contexto social. De esta manera, se
contribuirá a consolidar una práctica educativa orientada a la formación integral, la motivación
permanente y el aprendizaje significativo a lo largo de toda la trayectoria educativa.

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