pág. 2658
Igualmente, Davenport y Ronanki (2018) argumentan que la automatización cognitiva y la analítica
avanzada permiten acceder a la información a los niveles operativos, lo que permite que la toma de
decisiones sea más veloz y, al tiempo, está más contextualizada. Pero Foss y Husted (2010), por el
contrario, afirman que la idea de la eliminación completa de los mandos medios es un pensamiento
irreal, puesto que estos siguen teniendo un papel relevante como mediadores no solo éticos, sino
también en estratégicos, entre la IA y el ser humano. La IA no hace desaparecer la gestión humana, sino
que transforma su propia naturaleza para volverla hacia la dirección digital, la coordinación de
funciones y la interpretación crítica de las decisiones algorítmicas.
Transformación de roles y competencias organizacionales
La irrupción de la IA en la organización empresarial está dando lugar a la creación de nuevas posiciones
y también es una revisión de las competencias de dirección. Existen referencias a la aparición de puestos
como la de Chief Data Officer (CDO) y de expertos en ética algorítmica, lo que hace más amplia la
diferenciación horizontal de la estructura (Bughin et al., 2021). Por otro lado, los gerentes intermedios
han pasado a ser de supervisores de tareas a roles de facilitadores, mentores o conectores entre personas
y sistemas inteligentes (Davenport & Kirby, 2016). Teece (2018) nos dice que este tipo de impacto
permite a las organizaciones confeccionar organizaciones ambidiestras, aquellas que pueden combinar
la eficiencia de la automatización con la exploración de nuevas oportunidades basadas en el análisis de
datos. Por lo tanto, la gestión del presente requiere un hilo conductor que permita mantener el equilibrio
entre la dependencia algorítmica y el valor del juicio humano, condición junto a la ambidiestras
necesaria para favorecer la creatividad, la innovación y la adaptabilidad de las organizaciones.
Coordinación algorítmica y control estructural
Los textos académicos actuales evidencian cómo la coordinación algorítmica da lugar a una nueva
forma de estructura de supervisión (Zeng et al., 2022) y, diferentemente de las antiguas maneras de
supervisar manualmente o de estandarizar las tareas manualmente, con la coordinación algorítmica se
construyen programas automáticamente legislando y revisando datos automáticamente, facilitando la
formalización de manera automática y continuada. Si bien ello, no carece de peligros por cuestión de
qué tan libre es el trabajador, lo comprensible que puedan ser los sistemas informáticos y quiénes deben
rendir cuentas en la empresa (Felin et al., 2019).