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MARCO TEÓRICO
La Ingeniería de Software como disciplina.
La Ingeniería de Software se define como el conjunto de métodos, técnicas y herramientas orientadas al
diseño, desarrollo, mantenimiento y gestión de sistemas informáticos de calidad. Pressman y Maxim
señalan que esta disciplina surge para enfrentar la complejidad creciente del software y garantizar
productos confiables, seguros y escalables. Sommerville destaca que la Ingeniería de Software integra
principios de ingeniería, gestión de proyectos y ciencias computacionales, lo que la convierte en un
campo interdisciplinario con fuerte impacto en la industria y la educación.
Formación en Ingeniería de Software en la educación superior.
La incorporación de esta disciplina en los planes de estudio responde a la necesidad de preparar
profesionales capaces de enfrentar los desafíos de la transformación digital. El aprendizaje basado en
competencias, propuesto por autores como Tobón, orienta la formación hacia el desarrollo de
habilidades técnicas y transversales: pensamiento crítico, resolución de problemas, comunicación
técnica y trabajo colaborativo. La literatura educativa enfatiza la importancia de integrar proyectos
reales, laboratorios especializados y metodologías activas para fortalecer la pertinencia formativa.
Metodologías ágiles y prácticas contemporáneas
Las metodologías ágiles, especialmente Scrum y XP, introducidas por Beck y otros autores del
Manifiesto Ágil, han transformado la forma en que se enseña y desarrolla software. Estas prácticas
promueven iteración, retroalimentación continua y trabajo en equipo. Asimismo, DevOps, según Bass,
Humble y Kim, integra desarrollo y operaciones para mejorar la entrega continua y la calidad del
software. La enseñanza universitaria incorpora progresivamente estas prácticas para alinear la formación
con las demandas del sector productivo.
Modelos de calidad y arquitectura de software.
Los modelos de calidad, como ISO/IEC 25010, y las arquitecturas modernas, descritas por Bass,
Clements y Kazman, constituyen pilares teóricos esenciales para comprender la construcción de
sistemas robustos. Estos marcos conceptuales permiten analizar atributos como mantenibilidad,
seguridad, rendimiento y usabilidad, fundamentales en la formación de ingenieros de software.