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y el pago de servicios esenciales —electricidad, agua potable, entre otros— se convirtió en un reto
considerable para ellos y sus familias.
Asimismo, las personas que resultaron contagiadas por el virus y que tuvieron que permanecer en
aislamiento, junto con los integrantes de sus hogares, enfrentaron una situación aún más compleja. En
muchos casos, el confinamiento implicó la imposibilidad de continuar con sus actividades laborales, la
pérdida temporal o definitiva de ingresos y la necesidad de cubrir gastos médicos y tratamientos. A ello
se suman los costos asociados a los gastos funerarios de las familias que perdieron a uno o más
integrantes a causa del COVID-19, lo que profundizó el impacto económico y social de la pandemia.De
acuerdo con los datos publicados en el Reporte Coahuila del Plan Estatal de Prevención y Control del
COVID-19, a mediados del mes de junio de 2020 se contabilizaban en la entidad 2,434 casos
confirmados de COVID-19, incluyendo 122 decesos. Para finales del mes de noviembre del mismo año,
estas cifras se habían incrementado de manera considerable, alcanzando 42,339 casos confirmados y
3,167 fallecimientos. En ese momento, aunque ya se difundía mayor información sobre las medidas de
prevención y control del virus, aún no se contaba con una vacuna disponible para la población en general,
lo que mantenía un panorama de alta incertidumbre en los ámbitos de la salud, lo social, lo económico
y lo laboral en el Estado.Sería hasta diciembre de 2020 cuando se dispuso por primera vez de una vacuna
contra el COVID-19, iniciando su aplicación de manera limitada al personal de salud del Instituto
Mexicano del Seguro Social en algunos municipios de Coahuila y del vecino Estado de Nuevo León.
No obstante, esta vacuna no estuvo disponible para la población en general sino hasta el transcurso del
año siguiente. Al 1 de enero de 2021, según el mismo reporte estatal, se contabilizaban en Coahuila un
total de 50,825 casos confirmados de COVID-19, incluidos 4,109 decesos, cifras que reflejan la
magnitud del impacto de la pandemia y ayudan a contextualizar los efectos observados en el mercado
laboral y en los indicadores de desempleo del Estado.
METODOLOGÍA
El desempleo en el Estado de Coahuila, a partir de la aparición de la pandemia por COVID-19, impactó
de manera diferenciada a diversos sectores de la población, abarcando tanto a las grandes empresas
como al sector obrero, los trabajadores informales, los empleados del sector público y los trabajadores
de pequeños y medianos establecimientos, entre otros. Esta afectación no fue homogénea, ya que