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presentándose como efluvio anagénico difuso 1–3 semanas tras la administración del fármaco. La
mucositis oral afecta al 40–80% de los pacientes bajo quimioterapia intensiva. Otras manifestaciones
incluyen el eritrodisestesia palmoplantar (síndrome mano-pie), la hiperpigmentación cutánea y ungueal,
la extravasación con necrosis tisular local, y las reacciones de recuerdo por radiación (radiation recall
dermatitis).
Terapias dirigidas
Los inhibidores de la vía EGFR (cetuximab, erlotinib, gefitinib) producen un exantema papulopustuloso
acneiforme característico en el 50–80% de los pacientes, predominantemente en áreas seborreicas (cara,
cuero cabelludo, tronco superior), que se ha correlacionado con mejor respuesta terapéutica antitumoral.
Los inhibidores de BRAF (vemurafenib, dabrafenib) se asocian a fotosensibilidad severa,
queratoacantomas múltiples y carcinomas escamocelulares cutáneos, estos últimos con incidencia del
15–30%, atribuidos a la activación paradójica de la vía MAPK. Los inhibidores multicinasa (sorafenib,
sunitinib) producen síndrome mano-pie, cambios de coloración capilar y hemorragias subungueales.
Inhibidores de puntos de control inmunitario (ICI)
Los ICI (anti-CTLA-4: ipilimumab; anti-PD-1: nivolumab, pembrolizumab; anti-PD-L1: atezolizumab,
durvalumab) han revolucionado la oncología, pero se asocian a un espectro único de eventos adversos
inmunomediados (irAEs) que reflejan la activación inmunitaria desregulada. Las manifestaciones
cutáneas son las irAEs más frecuentes, afectando al 30–50% de los pacientes, y generalmente las
primeras en aparecer (medianas de 3–6 semanas tras inicio). Las irAEs cutáneas más comunes incluyen
el exantema maculopapular (presentación más frecuente), el prurito (hasta 35% de los pacientes), el
vitiligo (considerado marcador de respuesta antitumoral en melanoma), la psoriasis de novo o
exacerbada, las reacciones liquenoides orales y cutáneas, y la alopecia areata.
Las irAEs cutáneas severas incluyen el síndrome de Stevens-Johnson/necrólisis epidérmica tóxica
(SSJ/NET), el penfigoid ampolloso (particularmente asociado a anti-PD-1/PD-L1), y las reacciones
psoriasiformes severas. El manejo se basa en la clasificación de gravedad según el Common
Terminology Criteria for Adverse Events (CTCAE) e incluye corticosteroides tópicos y sistémicos,
antihistamínicos, y en casos severos o refractarios, terapias biológicas (infliximab, rituximab) y la
suspensión del ICI, según las guías de la ASCO y la ESMO.