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INTRODUCCIÓN
La OMS define bioseguridad como el conjunto de medidas preventivas, destinadas a mantener el control
de factores de riesgo laboral que provienen de agentes biológicos, físicos o químicos asegurando la
prevención para lograr que los procedimientos no afecten la salud del personal, pacientes, o incluso de
los visitantes.
Los trabajadores del ámbito de la salud presentan un alto índice de heridas por objetos punzocortantes
como agujas, hojas de bisturí, tijeras, aguja de sutura1,2. Se estima que en el mundo cada año hay 35
millones de accidentes con objetos punzocortantes, en Estados Unidos se estima de 600,000 a 800, 000,
en la Unión Europea suceden aproximadamente cerca de un millón, puntualmente en Alemania se
calculan 500,000 mientras que en el Reino Unido 100,000 al año. En México aproximadamente hay 1,
441,000 personas laborando en este ámbito pero no hay un registro a nivel nacional de la cantidad de
accidentes, debido a que no presentan un instrumento para evaluarlo3.
Sanz (2015) menciona que entre los diferentes trabajadores del ámbito de la salud, los que presentan
mayor riesgo de contraer agentes patógenos son los estomatólogos, debido a que la cavidad oral es un
sitio de concentración de grandes bacterias debido a la temperatura que presenta, ellas se pueden
reproducir y desarrollar con mayor facilidad aumentando el riesgo de contraer alguna enfermedad como
son virus de la inmunodeficiencia humana (VIH),el virus de Hepatitis B (VHB),el virus de Hepatitis C
(VHC), dichas enfermedades son las más comunes4. Otras enfermedades que se pueden transmitir son:
brucelosis, herpes, paludismo, leptospirosis, tuberculosis y otras enfermedades microbacteriosis como
sífilis, toxoplasmosis, infecciones estafilocócicas y estreptocócicas5.
El VHB se transmite por contacto con la sangre o los líquidos corporales de personas infectas esto es,
del mismo modo que el VIH. Sin embargo, el VHB es de 50 a 100 veces más infeccioso que el VIH6.
Algunos autores como Oliveira, MI en el 2018 mencionan que los accidentes punzocortantes se vuelven
algo critico en el ámbito de la salud, ya que se trabaja con objetos filosos y de corte, es por eso que se
deben conocer los protocolos a seguir después de un accidente y considerar varios aspectos, primero al
momento de tener el accidente lavar con mucha agua y dejar que la sangre fluya (en caso de que el
instrumento haya perforado piel), después de lavar acudir a la primera valoración a un centro de
epidemiologia donde obtendrán una muestra de sangre tanto del operador como del paciente para