pág. 5750
LA VIVIENDA COLECTIVA VERTICAL COMO
MODELO FRENTE A LA SOBREPOBLACIÓN EN
MÉXICO
VERTICAL COLLECTIVE HOUSING AS A MODEL TO ADDRESS
OVERPOPULATION IN MEXICO
Jesus Reyno Perez Lagunes
Centro Universitario Continetal, México
pág. 5751
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22691
La Vivienda Colectiva Vertical como Modelo frente a la Sobrepoblación en
México
Jesus Reyno Perez Lagunes
1
pelajr19r16@redcuc.edu.mx
https://orcid.org/0009-0002-3692-0944
Centro Universitario Continetal
Pachuca Hidago, México
RESUMEN
La sobrepoblación urbana en México constituye uno de los principales problemas para la planificación
territorial, la provisión de vivienda digna y el desarrollo sostenible de las ciudades. En las últimas
décadas el acelerado crecimiento demográfico, la expansión horizontal descontrolada y la limitada
disponibilidad de suelo urbano han intensificado diversas problemáticas de carácter social, ambiental y
económica. Frente a este escenario, este artículo busca investigar la vivienda colectiva; vertical como
un modelo urbano viable frente a la sobrepoblación en México. La investigación se basa en un enfoque
cualitativo, de tipo descriptivo y documental fundamentado en literatura académica, informes
institucionales y marcos normativos sobre vivienda, planificación urbana y desarrollo sostenible. Los
hallazgos evidencian que la vivienda vertical; favorece un uso más eficiente del suelo, promueve una
densificación urbana ordenada, reduce los costos asociados a la infraestructura y contribuye como
solución a la sobrepoblación urbana; Este tema no solo se refiere a la planificación urbana de la ciudad,
sino también a cuestiones relacionadas con la calidad del diseño arquitectónico y su aceptación y uso en
la sociedad. Debidamente regulada y con una planificación urbana; la vivienda colectiva vertical
representa una alternativa estratégica para satisfacer la demanda de vivienda y enfrentar la
sobrepoblación en las principales ciudades mexicanas.
Palabras clave: vivienda colectiva, vivienda vertical, sobrepoblación urbana, desarrollo urbano
1
Autor principal
Correspondencia: pelajr19r16@redcuc.edu.mx
pág. 5752
Vertical Collective Housing as a Model to Address Overpopulation in Mexico
ABSTRACT
Urban overpopulation in Mexico is one of the main challenges for territorial planning, the provision of
decent housing, and the sustainable development of cities. In recent decades, rapid population growth,
uncontrolled horizontal expansion, and the limited availability of urban land have intensified various
social, environmental, and economic problems. Faced with this scenario, this article seeks to investigate
vertical collective housing as a viable urban model to address overpopulation in Mexico. The research
is based on a qualitative, descriptive, and documentary approach grounded in academic literature,
institutional reports, and regulatory frameworks on housing, urban planning, and sustainable
development. The findings demonstrate that vertical housing promotes more efficient land use, fosters
orderly urban densification, reduces infrastructure costs, and contributes to solving urban
overpopulation. This issue not only relates to urban planning but also to matters concerning the quality
of architectural design and its acceptance and use in society. Properly regulated and within the
framework of urban planning; Vertical collective housing represents a strategic alternative to meet the
demand for housing and address overpopulation in major Mexican cities.
Keywords: collective housing, vertical housing, urban overpopulation, urban development
Artículo recibido 10 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 25 enero 2026
pág. 5753
INTRODUCCIÓN
Las ciudades mexicanas constituyen un punto de inflexión caracterizado por la continua expansión de
la población y la creciente presión sobre el territorio urbano. Las poblaciones solo van a crecer, al igual
que el impacto en nuestros lugares de vida, pero esta presión sobre la tierra y las personas en nuestro
entorno físico también está alterando cómo la comunidad vive, trabaja y se relaciona en nuestras
ciudades. Calles abarrotadas, largos desplazamientos y dificultades para acceder a una vivienda
adecuada son la realidad de la ciudad que millones de sus habitantes reconocen. Esto nos lleva a una
pregunta que debería estar en el corazón de esta situación: ¿qué tipo de ciudad se está construyendo y
para quién? El desarrollo urbano en México históricamente se ha inclinado hacia un movimiento más
horizontal, con la gran mayoría de la población empujada hacia los márgenes durante décadas. El
resultado ha sido ciudades extensas, fragmentadas y profundamente desiguales. La brecha entre los
lugares de residencia y las áreas donde se lleva a cabo el empleo, la educación y los recursos básicos
está empeorando, reduciendo la calidad de vida y aumentando las desigualdades sociales.
Mientras tanto, la oferta de tierra que alguna vez fue fácilmente accesible a medida que la ciudad
avanzaba ha disminuido, con la vivienda en el centro de un complejo debate entre economía, política
pública y derechos sociales. En este contexto, la vivienda colectiva vertical se presenta como un modelo
alternativo de ocupación del espacio urbano que fomenta el regreso a una conceptualización de la
ocupación del espacio. La noción de vivir en edificios altos no es neutral ni monolítica, encarna ciertas
configuraciones sociales, nuevas formas de asociación y una conexión diferente con nuestro entorno.
En Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, los complejos de vivienda vertical han explotado,
creando tanto demanda como resistencia. En algunas disciplinas, señalan cercanía a servicios y
oportunidades; en otras, plantean preguntas sobre densidad, anonimato o el declive de la identidad de
un barrio.
Este artículo se orienta en torno a: una discusión sobre si y cómo la vivienda colectiva vertical podría
desempeñar un papel positivo como respuesta inmediata a los entornos urbanos superpoblados en
México: las realidades sociales, económicas y territoriales de la población. No se trata solo de medir
cómo puede acomodar a más personas en menos espacio, sino también de evaluar cómo este modelo se
integra con las estructuras urbanas existentes y cuál es el efecto que tiene en las vidas de quienes viven
pág. 5754
en ellas. La importancia del tema es que las decisiones de vivienda determinan la forma urbana a largo
plazo y afectan factores que determinan el acceso: a oportunidades, a servicios, al bienestar.
El análisis también se informa teóricamente por el pensamiento urbano crítico y los enfoques de la
ciudad como un espacio socialmente producido. Teorías que posicionan la vivienda no solo como un
objeto tangible, sino como un aspecto fundamental de la vida urbana, con relaciones de poder, políticas
públicas y prácticas diarias que se intersectan dentro de su tejido. Aquellos autores que se enfrentan al
derecho a la ciudad y la justicia espacial proporcionan herramientas conceptuales para interrogar los
modelos de desarrollo que valoran la rentabilidad de la tierra sobre la necesidad social.
La investigación sobre estudios previos ha reportado un progreso sustancial en el análisis de la
densificación urbana y la vivienda en altura en contextos globales y nacionales. Sin embargo, hay una
falta de evaluación integral de la vivienda colectiva vertical en México en cuanto a su aceptabilidad
social, la calidad del diseño arquitectónico y su articulación con políticas de vivienda a largo plazo. Hay
aspectos técnicos o económicos en juego aquí, sin embargo, con la experiencia cotidiana de quienes
experimentan estos espacios como una idea secundaria. Esta investigación tiene lugar en las ciudades
mexicanas actuales que presentan un crecimiento demográfico continuo, disparidades territoriales
masivas, así como los problemas de planificación institucional.
Estos componentes conforman un cuadro complejo en el que las respuestas no pueden ser todas sencillas
o universales. Es aceptando la complejidad de esto que se pueden escapar interpretaciones
reduccionistas, y abriendo el discurso hacia modelos urbanos que tengan en cuenta dimensiones
espaciales y sociales. Este documento pretende hacerlo analizando la vivienda colectiva vertical como
una forma urbana en un contexto de sobrepoblación en México e identificando sus beneficios, desafíos
y potencialidades en un área de planificación territorial dirigida hacia un desarrollo urbano sostenible
basado en el contexto descrito anteriormente. Para ello, esta evaluación pretende ofrecer los
componentes que pueden ayudar a contribuir a un mayor sentido de lo que hace que la vivienda vertical
sea una ciudad más habitable y justa para los habitantes urbanos actuales de ahora.
METODOLOGÍA
Como estudio cualitativo, esta investigación es de naturaleza descriptiva y documental. Reconoce el
problema de investigación que se estudia bajo el paradigma de los estudios cualitativos, que se ocupa
pág. 5755
de la comprensión de un fenómeno urbano complejo a través del enfoque teórico, las regulaciones y las
experiencias previamente documentadas, en lugar de cuantificar variables y aplicar los datos en un
entorno de laboratorio. El enfoque principal es investigar las formas en que la vivienda colectiva vertical
ha sido teorizada, implementada y discutida en relación con la sobrepoblación en el paisaje urbano de
México.
El tipo de investigación es descriptivo, ya que intenta describir el modelo de vivienda colectiva vertical,
las características clave dentro de él y las condiciones bajo las cuales se presenta como una alternativa
al crecimiento de la población urbana. En el proceso, emergen patrones, similitudes y tensiones
encontradas en la literatura especializada y documentos institucionales. Con la suposición de no
intervención, el diseño de la investigación se considera transversal sin pruebas experimentales; se lleva
a cabo sobre datos establecidos durante un período determinado. El sujeto de investigación serán fuentes
académicas, publicaciones técnicas, marcos regulatorios sobre vivienda y planificación urbana, y
desarrollo urbano sostenible en México. No se emplea una muestra estadística en el sentido estricto,
pero el corpus documental ha sido cuidadosamente elegido deliberadamente, teniendo en cuenta la
relevancia temática, la actualidad y el reconocimiento académico o institucional de las fuentes.
Los informantes clave son personas que trabajan para agencias públicas y/o escritores especializados
relacionados con estudios de vivienda urbana y densificación en contextos metropolitanos. La revisión
documental constituye el método principal para recopilar información. Esto se logró mediante la lectura
de ciertos libros de texto y revistas, la lectura de informes de investigación y documentos oficiales de
agencias gubernamentales y organizaciones internacionales. Para ayudar en eso, se empleó una matriz
de análisis documental, y la información relevante se organizó según categorías, incluyendo el marco
teórico, tipo de modelo de vivienda, contexto urbano, ventajas y limitaciones mencionadas por los
autores.
El segundo paso en el proceso fue recopilar datos y desarrollar relaciones entre todos los enfoques.
Éticamente, nuestro estudio cumple con el uso responsable de fuentes secundarias y las pautas de autoría
intelectual y prácticas de citación del Manual de Estilo de la Asociación Americana de Psicología (7ª
edición). No se ha manipulado ningún dato y las voces originales de los autores consultados nunca se
alteran. Los criterios de inclusión incluyen documentos directamente asociados con la vivienda
pág. 5756
colectiva, densificación y sobrepoblación en México o América Latina, y se excluyen las fuentes sin
evidencia académica o institucional detrás de ellas.
Una limitación del estudio es dada su condición de investigación documental; por lo tanto, los resultados
son relativos y varían según la medida en que estas fuentes estén disponibles. De manera similar, el
estudio carece de trabajo de campo y experiencias directas de los residentes, y para futuros estudios que
combinen métodos de investigación de naturaleza empírica para apoyar los datos derivados de este
trabajo es así deseado.
RESULTADOS
En este apartado se presentan los hallazgos derivados del análisis documental y estadístico enfocado en
la expansión urbana, la política habitacional y la sustentabilidad en las ciudades mexicanas. Los
resultados se organizan siguiendo una secuencia lógica que permite observar cómo los procesos urbanos
se entrelazan con decisiones institucionales, dinámicas sociales y condiciones territoriales que, lejos de
ser simples, muestran múltiples capas de tensión y contradicción. Cada resultado guarda
correspondencia directa con la metodología aplicada y con los enfoques teóricos revisados, lo que
permite sostener una lectura coherente del fenómeno urbano contemporáneo.
Uno de los hallazgos centrales es la permanencia de un patrón de crecimiento urbano extensivo y
disperso en las principales zonas metropolitanas del país. Los datos del Censo de Población y Vivienda
2020 evidencian que la expansión física de las ciudades ha avanzado a un ritmo mayor que el crecimiento
demográfico, configurando paisajes urbanos cada vez más fragmentados y difíciles de gestionar (INEGI,
2022). Este tipo de crecimiento no solo transforma el territorio; también modifica la vida cotidiana,
alargando los trayectos, encareciendo los servicios públicos y profundizando la distancia entre vivienda,
trabajo y equipamientos urbanos. Aguilar (2016) ya advertía que esta lógica territorial representa uno
de los mayores frenos para construir ciudades con criterios de sustentabilidad, y los datos analizados
refuerzan esa advertencia con claridad.
A la par de este proceso territorial, los resultados muestran una relación problemática entre la política
habitacional y la planeación urbana. Los programas nacionales de vivienda reconocen formalmente el
derecho a una vivienda adecuada, aunque en la práctica han impulsado, durante años, esquemas de
producción masiva en zonas periféricas, donde el suelo resulta más barato pero las condiciones urbanas
pág. 5757
suelen ser precarias (SEDATU, 2020). Esta forma de crecimiento ha dejado huellas visibles: conjuntos
habitacionales aislados, baja conectividad, escaso acceso al transporte público y una dependencia casi
total del automóvil. Coulomb (2015) y Ward (2015) describen este fenómeno como una de las
expresiones más claras de la segregación socio espacial, y los resultados obtenidos confirman que esta
lógica sigue presente en buena parte del territorio nacional.
Desde el plano demográfico y habitacional, el análisis revela una paradoja persistente. Aunque el
número total de viviendas ha aumentado de manera sostenida, los déficits cualitativos continúan siendo
un rasgo estructural del sistema habitacional mexicano. Los datos oficiales muestran carencias
relacionadas con el acceso al agua potable, drenaje, electricidad, así como situaciones de hacinamiento
y localizaciones poco favorables en términos urbanos (INEGI, 2023). Este escenario refuerza la idea de
que el problema de la vivienda no puede medirse solo en términos de volumen construido. Ziccardi
(2017) y Pírez (2019) sostienen que la vivienda debe analizarse como parte de un entramado urbano más
amplio, donde el territorio, los servicios y la vida comunitaria tienen un peso decisivo.
El contraste entre los marcos normativos nacionales y los lineamientos internacionales también arrojó
hallazgos relevantes. Documentos como la Nueva Agenda Urbana y los reportes globales de ONU-
Hábitat plantean modelos urbanos compactos, incluyentes y socialmente integrados. Al confrontar estos
principios con la realidad mexicana, se observa una distancia evidente entre lo que se plantea en el
discurso y lo que ocurre en el territorio (ONU-Hábitat, 2016). Esta brecha no responde a una sola causa;
intervienen factores económicos, institucionales y políticos que complejizan cualquier intento de lectura
lineal del fenómeno urbano.
La siguiente tabla sintetiza los principales resultados obtenidos, permitiendo observar de manera
ordenada las tendencias identificadas y las fuentes teóricas y empíricas que las respaldan.
Tabla 1 Características del crecimiento urbano y habitacional en ciudades mexicanas
Variable analizada
Tendencia observada
Fuente
Expansion territorial urbana
Crecimiento extensivo superior al
poblacional
INEGI (2022)
Localización de vivienda social
Predominio en periferias urbanas
Coulomb (2015)
Acceso a servicios urbanos
Distribución desigual y fragmentada
INEGI (2023)
Integración con planeación
urbana
Articulación institucional limitada
Gutiérrez
(2019)
pág. 5758
Estos resultados, lejos de ofrecer respuestas simples, muestran un escenario urbano atravesado por
tensiones persistentes. El crecimiento de las ciudades mexicanas refleja decisiones acumuladas a lo largo
del tiempo, algunas guiadas por necesidades urgentes, otras por intereses económicos, y muchas
marcadas por una coordinación institucional insuficiente. Reconocer esta complejidad no debilita el
análisis, al contrario, permite comprender por qué los problemas urbanos tienden a reproducirse y por
qué las soluciones requieren miradas integrales y de largo aliento.
DISCUSIONES
Son los resultados los que, por lo tanto, permiten una conversación crítica con enfoques teóricos y
antecedentes sintetizados, es decir, que los problemas urbanos y de vivienda en México no responden a
una sola causa o a un único fallo del sistema. Son un marco complejo donde las decisiones de política
pública, las dinámicas del mercado de tierras, la desigualdad social histórica y los modos concretos de
producir el espacio urbano se intersectan. Sin embargo, esta interacción de variables explica por qué, a
pesar de la existencia de procesos regulatorios sofisticados, los problemas estructurales continúan
existiendo en el territorio.
El patrón de expansión urbana extensiva identificado aquí refleja lo que Aguilar (2016) y Delgado
(2018) han discutido, o la noción de crecimiento horizontal redefinió cómo México ha llegado a entender
las dinámicas ciudad-territorio en el crecimiento horizontal. Y no es solo una historia de ciudades
creciendo, sino también de ciudades fragmentándose, volviéndose difíciles de articular. Este tipo de
ocupación del suelo crea una sensación diaria de separación: residencias que están distantes del trabajo,
redes de transporte y necesidades, con el costo del modelo urbano siendo efectivamente soportado por
los habitantes.
En ese sentido, la ciudad deja de sentirse cercana; se convierte en un lugar sobrecargado e inaccesible.
Desde una perspectiva política, los resultados hablan directamente a las reflexiones de Coulomb (2015)
y Ziccardi (2017), quienes advierten que el derecho a la vivienda no puede limitarse a la entrega de una
unidad de vivienda. La vivienda está ubicada, está urbanizada e integrada socialmente, y estos elementos
son los que determinan si la vivienda cumple su propósito social. Los hallazgos revelan que la
producción de vivienda periférica que se ha promovido durante generaciones reforzó procesos de
pág. 5759
segregación y debilitó el tejido urbano, resultando en entornos con oportunidades limitadas para la vida
comunitaria y movilidad diaria generalizada.
La lectura de Ward (2015) es de especial interés aquí porque el autor destaca que las políticas de vivienda
en México están integradas con lógicas económicas y de mercado. Esta orientación puede ayudar a
desentrañar por qué el número de casas no necesariamente conduce a mejores condiciones de vida en
las áreas urbanas. Los datos analizados reflejan esta paradoja: Cuantas más casas en una ciudad, no
mejor la ciudad. El problema, entonces, no es solo el déficit cuantitativo sino también cómo se produce,
distribuye y vive el espacio urbano. La discusión también se basa en un modelo teórico más amplio
introducido por Lefebvre (1974) y reanalizado por Harvey (2014). Como valor de cambio, el proceso
de producción del espacio urbano no es neutral, sino que responde a relaciones de poder, la economía y
el cálculo político que producen la ciudad en términos de uso potencial.
Lo que la investigación revela es que tanto, en gran medida, la vivienda como el suelo urbano han sido
mercantilizados y el espacio urbano construido, limitando su propósito social y geográfico. Este análisis
trabaja para explicar por qué ciertas áreas de la ciudad se centran en oportunidades positivas mientras
que otras tienen negativas. Contrastando con los hallazgos con los estándares internacionales de ONU-
Hábitat, se ha hecho evidente que continúa existiendo una brecha entre los principios establecidos
promovidos por ONU-Hábitat como estándar mundial y cómo se llevan a cabo localmente (ONU-
Hábitat, 2016). Los documentos internacionales han propuesto ciudades compactas, integradas y
socialmente inclusivas, pero la realidad mexicana es un éxito desigual y, en algunos casos, solo
normativo.
Esta situación expone tensiones institucionales y capacidades dispares en diferentes niveles de gobierno,
no facilitando que traduzcan estos principios en acciones tangibles para el territorio. El análisis de
Smolka (2013) y Gutiérrez (2019) proporciona elementos significativos para entender estas
limitaciones. Ambos autores enfatizan que la gestión del suelo urbano en América Latina está plagada
de impedimentos legales, administrativos y políticos que condicionan cualquier intento de cambio
estructural. Concluyen que uno de los mayores obstáculos para el progreso en la integración urbana ha
sido la falta de articulación institucional. No es la ausencia de diagnósticos sino más bien la incapacidad
de reconciliar decisiones de vivienda, transporte, territorio, uso del suelo y planificación territorial.
pág. 5760
En este contexto, la vivienda colectiva vertical es otra opción con promesa estratégica y también
tensiones. Como indican Borja y Castells (2017), la densificación urbana puede ayudar a unir ciudades
en una forma más cohesiva si está alineada con buenos estándares públicos y de equidad social. Según
estos resultados, hay amplia evidencia de que este modelo de vivienda tiene claras ventajas sobre la
expansión periférica, aunque su implementación necesita venir con regulaciones claras, buen diseño
arquitectónico y aceptación social.
La verticalidad en sí misma no garantiza ciudades de calidad; su efectividad depende del contexto de la
ciudad en el que se inserta. La discusión también señala limitaciones del estudio. De manera
documental/descriptiva, los hallazgos no pretenden determinar una conexión causal clara de tal manera
que proporcionen una interpretación del urbanismo que sea crítica y sólida. Esta delimitación
metodológica no debilita el análisis, pero es útil para contextualizar las conclusiones dentro de un marco
interpretativo receptivo a futuras investigaciones empíricas que estudien casos específicos.
Desde una visión hipotética, esos resultados y su discusión confirman el mérito de volver a ver la
vivienda y la planificación urbana como dos procesos fundamentalmente inseparables. La vivienda
colectiva vertical, en una estrategia de ciudad compacta integrada con accesibilidad real a servicios y
oportunidades, es una opción atractiva para abordar la demanda de vivienda en las grandes ciudades
mexicanas. Su significado no reside simplemente en la tierra ahorrada, sino en cómo reescribe la relación
entre territorio, vivienda y vida urbana, una relación que la ciudad está actualmente en el punto más
desgastado de convertirse.
CONCLUSIONES
Los hallazgos indican que los desafíos residenciales y urbanos en México no pueden resolverse
utilizando soluciones o políticas concentradas en el número de casas generadas. La evidencia revisada
revela que la expansión territorial, la formulación de políticas públicas y la gestión del suelo urbano han
contribuido a ciudades fragmentadas caracterizadas por una profunda desigualdad espacial y un
creciente desafío en proporcionar condiciones de vida adecuadas. Este evento solo confirma que la
vivienda no es un problema aislado, sino un subconjunto de una estructura urbana extensa basada en el
territorio, la movilidad, los servicios y la estructura social.
pág. 5761
Después de una serie de análisis documentales y de datos, se ha demostrado que la expansión urbana
extensiva ha implicado varios costos sociales, económicos y ambientales con impactos importantes en
la sostenibilidad de las ciudades mexicanas. Este tipo de ocupación del suelo ha sido sostenido durante
décadas por políticas de vivienda orientadas hacia la periferia que han apoyado una desconexión de la
vivienda de la ciudad. La evidencia revisada respalda la noción de que la persistencia de este modelo
restringe el potencial para crear espacios urbanos coherentes y funcionales a pesar de la existencia de
legislación que afirma explícitamente el derecho a la vivienda.
En ese contexto, se propone la vivienda colectiva vertical como una opción efectiva frente a la presión
demográfica y la falta de suelo urbano en las ciudades más grandes del país. Su importancia no solo
radica en la concentración espacial de la vivienda, sino también en la articulación de usos del suelo,
reduciendo las distancias espaciales en el día a día y facilitando la integración en la planificación urbana.
Tanto los datos como la teoría examinada apoyan este modelo como una herramienta potencial para una
reestructuración urbana más fluida, con la condición de que el desarrollo esrespaldado por criterios
de diseño claramente definidos para la ubicación, la calidad del diseño arquitectónico y la regulación
pública.
La investigación también nos permite confirmar que la discrepancia entre los principios de urbanismo
negociados internacionalmente y su implementación en el contexto mexicano sigue siendo un problema.
Mientras que la retórica institucional sostiene la idea de una metrópoli compacta e inclusiva, los
hallazgos revelan desafíos persistentes con la coordinación de políticas de vivienda, desarrollo urbano
y uso del suelo. La distancia entre ambos objetivos busca sofocar las prácticas locales de sostenibilidad
urbana y continúa perpetuando prácticas territoriales que reproducen la segregación socio espacial.
Analíticamente, el documento sugiere que el movimiento hacia modelos urbanos más integrados
dependería de comprender el carácter político y social de la producción del espacio. La vivienda
colectiva vertical a la luz de una estrategia urbana holística puede ayudar en la reconstrucción de esta
lógica, aunque no es una solución automática y universalmente tolerable. Inherentemente está
influenciada por las condiciones institucionales, regulatorias y sociales bajo las cuales se establecerá,
seguida por la capacidad del estado para moldear el crecimiento urbano en interés común.
pág. 5762
Por último, el trabajo deja abiertas diferentes vías de investigación futura que requieren un mayor
desarrollo. Y de lo anterior destaco, por ejemplo, el examen empírico de experiencias prácticas de
vivienda colectiva vertical real en ciudades mexicanas, el examen de su aceptación social y el análisis
de sus efectos a mediano y largo plazo en la cohesión urbana y la calidad de vida. Tales cuestiones
necesitan ser abordadas y abiertas por otros investigadores, quienes deben extender la discusión y
ampliar la comprensión sobre modelos de vivienda que puedan responder a las demandas sociales y
ecológicas del desarrollo urbano y espacial.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aguilar, A. G. (2016). Expansión urbana y sustentabilidad en las ciudades mexicanas. Universidad
Nacional Autónoma de México.
Borja, J., & Castells, M. (2017). Local y global: La gestión de las ciudades en la era de la información.
Taurus.
Coulomb, R. (2015). La política habitacional en México y el derecho a la vivienda. Universidad
Autónoma Metropolitana.
Delgado, J. (2018). Ciudad, territorio y sustentabilidad: Una visión crítica. Universidad Nacional
Autónoma de México.
Gutiérrez, R. (2019). Planeación urbana y desarrollo sostenible en México. El Colegio de México.
Harvey, D. (2014). Ciudades rebeldes: Del derecho a la ciudad a la revolución urbana. Akal.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2022). Censo de población y vivienda 2020: Resultados
definitivos. INEGI.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2023). Estadísticas a propósito del día mundial del
hábitat. INEGI.
Lefebvre, H. (1974). La producción del espacio. Capitán Swing.
ONU-Hábitat. (2016). La nueva agenda urbana. Naciones Unidas.
ONU-Hábitat. (2020). World cities report 2020: The value of sustainable urbanization. Naciones
Unidas.
ONU-Hábitat. (2022). Housing at the centre of the new urban agenda. Naciones Unidas.
Pírez, P. (2019). La urbanización latinoamericana: Contradicciones y desafíos. CLACSO.
pág. 5763
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. (2021). Programa nacional de vivienda 2021
2024. Gobierno de México.
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. (2020). Política nacional de vivienda. Gobierno
de México.
Smolka, M. (2013). Implementación de políticas de suelo urbano en América Latina. Lincoln Institute
of Land Policy.
Ward, P. M. (2015). Housing policy in Mexico. Routledge.
Ziccardi, A. (2017). Vivienda, políticas urbanas y derecho a la ciudad en México. Universidad Nacional
Autónoma de México.