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destinada a atender las necesidades habitacionales de sectores urbanos en crecimiento. El inmueble
alberga a una familia de cuatro integrantes y su configuración arquitectónica cumple con los
lineamientos básicos establecidos para garantizar condiciones mínimas de habitabilidad (CONAVI,
2010).
El acceso principal conduce a un espacio común que integra sala, comedor y cocina en un esquema de
planta abierta el cual favorece el aprovechamiento del espacio disponible y promueve la interacción
cotidiana entre los habitantes. La sala funciona como área de convivencia y descanso; el comedor se
establece como punto central para la dinámica alimentaria familiar; y la cocina, equipada de manera
esencial, constituye el área destinada a la preparación de alimentos y actividades domésticas básicas.
El departamento cuenta con un baño completo, ubicado de manera estratégica para facilitar su acceso
desde las zonas comunes y privadas. Asimismo, dispone de tres recámaras, distribuidas de forma que
permiten separar las actividades sociales de los espacios destinados al descanso y la privacidad. Cada
habitación cumple una función específica en la organización interna del hogar, proporcionando áreas
individuales para los miembros de la familia.
A partir de esta distribución arquitectónica fue posible establecer los criterios para la elaboración de la
tabla 1 de cargas eléctricas correspondiente a la vivienda . La identificación de los espacios funcionales
permitió determinar los equipos, dispositivos y puntos de consumo presentes en cada área, lo cual
constituye el primer paso para estimar la demanda eléctrica de la vivienda. Con base en ello, se procedió
a seleccionar potencias unitarias típicas para iluminación, electrodomésticos y cargas de uso general,
considerando valores comúnmente reportados en catálogos residenciales y especificaciones de
fabricantes.
La metodologia empleada para la tabla 1, consistio en determinar el número de cargas conectadas a
cada circuito relacionado a cada área de la vivienda ( sala, comedor, recámaras, cocina, baño, pasillo)
se contabilizaron los puntos de iluminación y contactos generales, asignando una potencia unitaria de
180 W a las cargas de uso general y de 25 W a las cargas de menor consumo, de acuerdo con criterios
típicos de diseño residencial (Secretaria de Energía, 2012).
En el caso de los equipos de aire acondicionado, se consideró una potencia nominal de 1.3 kW por
unidad, registrando en la tabla únicamente la cantidad de equipos por circuito.