EL CÍRCULO DE LECTURA COMO ESTRATEGIA
PEDAGÓGICA PARA FOMENTAR LA LECTURA
LIBRE Y CRÍTICA EN ESTUDIANTES DE
EDUCACIÓN SUPERIOR
THE READING CIRCLE AS A PEDAGOGICAL STRATEGY TO
FOSTER FREE AND CRITICAL READING IN HIGHER
EDUCATION STUDENTS
Martha Xolyanetzin Rodríguez Villarreal
Universidad Autónoma de Nayarit, México
David Miguel Angel Acosta Cruz
Universidad Autónoma de Nayarit, México
pág. 1406
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i2.23191
El Círculo de Lectura como Estrategia Pedagógica para Fomentar la
Lectura Libre y Crítica en Estudiantes de Educación Superior
Martha Xolyanetzin Rodríguez Villarreal1
xolyanetzinrodriguez@uan.edu.mx
https://orcid.org/0009-0004-3876-4310
Universidad Autónoma de Nayarit
México
David Miguel Angel Acosta Cruz
davidacosta@uan.edu.mx
https://orcid.org/0009-0006-6226-1697
Universidad Autónoma de Nayarit
México
RESUMEN
La formación de lectores críticos es uno de los grandes retos en la educación superior, ya que muchos
estudiantes tienen una relación bastante limitada con la lectura, que se reduce a cumplir con requisitos
académicos y evaluativos. Este estudio se propuso analizar cómo el círculo de lectura puede ser una
estrategia pedagógica efectiva para fomentar una lectura más libre y crítica entre los estudiantes
universitarios. La investigación se llevó a cabo con un enfoque cualitativo, utilizando un diseño
descriptivo e interpretativo. Participaron 20 estudiantes que formaron parte de un círculo de lectura
durante un semestre académico. Para recolectar datos, se utilizaron técnicas como la observación
participante, un diario de campo y los registros reflexivos de los estudiantes. Los resultados mostraron
que el círculo de lectura ayudó a desarrollar el pensamiento crítico, a fomentar la participación activa y
a crear una relación más libre y significativa con la lectura. Los estudiantes expresaron un mayor interés
por leer, una mejor capacidad de reflexión y una mayor autonomía en la interpretación de los textos. En
conclusión, el círculo de lectura se presenta como una estrategia pedagógica eficaz para fortalecer la
formación de lectores críticos y promover un aprendizaje significativo en la educación superior.
Palabras clave: círculo de lectura, lectura crítica, educación superior, mediación lectora, aprendizaje
significativo
1
Autor principal.
Correspondencia: davidacosta@uan.edu.mx
pág. 1407
The Reading Circle as a Pedagogical Strategy to Foster Free and Critical
Reading in Higher Education Students
ABSTRACT
The development of critical readers remains one of the major challenges in higher education, as many
students maintain a limited relationship with reading, often restricted to academic and evaluative
requirements. This study aimed to analyze the reading circle as a pedagogical strategy to foster free and
critical reading among university students. The research was conducted using a qualitative approach
with a descriptive and interpretative design. A total of 20 higher education students participated in a
reading circle over the course of one academic semester. Data collection techniques included participant
observation, field journals, and students’ reflective records. The findings revealed that the reading circle
contributed to the development of critical thinking, increased active participation, and promoted a more
meaningful and autonomous relationship with reading. Students demonstrated greater interest in
reading, improved reflective capacity, and enhanced interpretative autonomy. It is concluded that the
reading circle represents an effective pedagogical strategy to strengthen the development of critical
readers and promote meaningful learning in higher education.
Keywords: reading circle, critical reading, higher education, reading mediation, meaningful learning
Artículo recibido 19 febrero 2026
Aceptado para publicación: 24 marzo 2026
pág. 1408
INTRODUCCIÓN
La lectura constituye una práctica esencial en la formación académica, cognitiva y personal de los
estudiantes de educación superior, ya que consiente el acceso al conocimiento, el desarrollo del
pensamiento crítico y la construcción de significados. Sin embargo, más allá de su dimensión
instrumental, la lectura es un proceso sociocultural que involucra la interacción entre el lector, el texto
y su contexto, favoreciendo la reflexión, la interpretación y la construcción del conocimiento. En este
sentido, el presente artículo aborda el círculo de lectura como una estrategia pedagógica encaminada a
fomentar la lectura libre, crítica y significativa en estudiantes de educación superior, contemplando este
espacio como un entorno formativo que promueve el diálogo, la participación y la construcción colectiva
de significados.
El problema que origina esta investigación se relaciona con la persistencia de prácticas educativas
tradicionales que plantea la lectura como una actividad obligatoria, evaluativa y centrada en la
reproducción de información, lo que restringe el desarrollo de lectores críticos y autónomos. En el
ámbito universitario, esta situación se refleja en la falta de motivación hacia la lectura, la dificultad para
interpretar textos de manera crítica y la escasa conexión personal entre el estudiante y los textos. Cassany
argumenta que leer no se trata solo de entender información de manera literal, sino de “interpretar, inferir
y construir significados a partir de la propia experiencia del lector”, lo que requiere un proceso activo y
reflexivo (Cassany, 2006). Sin embargo, cuando la lectura se trata únicamente como una exigencia
académica, pierde su dimensión formativa y su potencial como herramienta de construcción del
pensamiento.
La importancia de abordar el círculo de lectura como estrategia pedagógica reside en su capacidad para
transformar la lectura en una experiencia significativa, participativa y reflexiva. Los círculos de lectura
constituyen espacios donde los estudiantes logran expresar sus ideas, compartir sus interpretaciones y
construir conocimiento mediante el diálogo. Desde esta perspectiva, la lectura deja de ser una actividad
individual y obligatoria para convertirse en una práctica social que beneficia el desarrollo cognitivo y el
pensamiento crítico. Petit afirma que la lectura permite a los sujetos “construir sentido sobre su
experiencia y comprender el mundo que los rodea”, favoreciendo el desarrollo personal y la formación
de la identidad (Petit, 2001, p. 23). Esta perspectiva contempla la lectura como una práctica primordial
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en la formación de sujetos críticos y reflexivos.
El presente estudio se respalda en el enfoque sociocultural del aprendizaje, el cual considera que el
conocimiento se construye mediante la interacción social y el uso del lenguaje como herramienta de
mediación. Vygotsky expone que el aprendizaje ocurre primero en el plano social y posteriormente en
el plano individual, lo que evidencia la importancia de la interacción en la construcción del conocimiento
(Vygotsky, 1979). En esta perspectiva, el círculo de lectura constituye un espacio de mediación
pedagógica donde los estudiantes construyen conocimiento mediante el diálogo, la reflexión y la
interacción social. Asimismo, esta investigación se apoya en la pedagogía crítica propuesta por Freire,
quien sostiene que la educación debe promover la reflexión crítica y la participación activa del
estudiante. Freire afirma que “la lectura del mundo precede a la lectura de la palabra”, lo que implica
que el lector construye significados a partir de su experiencia y su contexto (Freire, 1984, p. 94). Esta
perspectiva reconoce la lectura como una herramienta de transformación personal y social.
Diversos estudios han demostrado el valor de los círculos de lectura como estrategia pedagógica en
distintos contextos educativos. Colomer (2005) afirma que los espacios de lectura compartida benefician
la formación de lectores críticos, al permitir la interpretación y el análisis colectivo de los textos.
Además, Munita (2014) destaca que la mediación lectora favorece el desarrollo de la comprensión
lectora y la reflexión crítica, al promover el diálogo entre el lector y el texto. De igual manera,
investigaciones sobre círculos de lectura han evidenciado que estos espacios favorecen la participación,
la motivación y el desarrollo de habilidades cognitivas, al permitir la construcción colectiva del
conocimiento y el intercambio de ideas entre los participantes
Sin embargo, aunque estos estudios han demostrado el valor pedagógico de los círculos de lectura, existe
la necesidad de considerar su impacto específico en estudiantes de educación superior, particularmente
en relación con el desarrollo de una lectura libre y crítica.
La presente investigación se desarrolla en el contexto de educación superior, específicamente con 20
estudiantes universitarios que participaron en un círculo de lectura implementado como estrategia
pedagógica durante un semestre académico. Este contexto se caracteriza por la necesidad de fortalecer
el hábito lector y el desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes, considerando que la lectura
constituye una competencia fundamental en la formación profesional. Asimismo, este estudio se
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enmarca en la necesidad de promover estrategias pedagógicas que favorezcan el aprendizaje
significativo y la formación de sujetos críticos, capaces de interpretar, analizar y reflexionar sobre la
información.
A partir de este contexto, se plantea como supuesto que la implementación del círculo de lectura
beneficia el desarrollo de una relación más libre, crítica y significativa entre el estudiante y la lectura,
contribuyendo al desarrollo del pensamiento crítico y al fortalecimiento del aprendizaje significativo. A
este respecto, el objetivo general del presente estudio es analizar el aporte del círculo de lectura como
estrategia pedagógica para fomentar la lectura libre y crítica en estudiantes de educación superior. Como
objetivos específicos, se busca identificar cómo el círculo de lectura favorece la participación de los
estudiantes, analizar su contribución al desarrollo del pensamiento crítico y comprender su impacto en
la relación del estudiante con la lectura.
Así, el presente estudio contribuye al campo de la educación superior al proporcionar evidencia sobre
el valor pedagógico del círculo de lectura como estrategia formativa, reconociendo su potencial para
fortalecer la formación de lectores críticos y promover el aprendizaje significativo en el contexto
universitario.
METODOLOGÍA
La presente investigación se desarrolló desde un enfoque cualitativo, el cual permite comprender los
fenómenos educativos a partir de los significados, experiencias e interacciones de los sujetos en su
contexto natural. Este enfoque contempla que la realidad educativa es una construcción social mediada
por el lenguaje, la interacción y la experiencia, por lo que resulta pertinente para analizar los procesos
formativos que emergen en el círculo de lectura. Según Denzin y Lincoln (2012), la investigación
cualitativa permite interpretar los fenómenos desde la perspectiva de los participantes, favoreciendo una
comprensión profunda de los procesos educativos.
Este enfoque se soporta en el paradigma interpretativo y sociocultural, el cual reconoce que el
aprendizaje se construye mediante la interacción social, el diálogo y la mediación. Desde este punto de
vista, el círculo de lectura se constituye como un espacio de interacción donde los estudiantes construyen
significados, reflexionan sobre los textos y desarrollan una relación más libre y crítica con la lectura.
El estudio es de tipo descriptivo e interpretativo. Es descriptivo porque busca caracterizar el círculo de
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lectura como estrategia pedagógica y analizar sus aportes en el desarrollo de la lectura crítica en
estudiantes de educación superior. También, es interpretativo porque busca comprender los significados
que los estudiantes construyen a partir de su participación en el círculo de lectura.
El alcance de la investigación es de carácter aplicativo, ya que el círculo de lectura fue implementado
como una estrategia pedagógica concreta orientada a fortalecer la formación lectora de los estudiantes,
lo que permitió analizar su impacto en el contexto educativo real.
El estudio se desarrolló mediante un diseño no experimental, de tipo observacional, longitudinal y
fenomenológico-interpretativo.
Es no experimental porque no se manipularon variables independientes, sino que se analizó el fenómeno
en su contexto natural. Es observacional porque el investigador registró las interacciones, experiencias
y procesos que emergieron durante el desarrollo del círculo de lectura. Es longitudinal porque el estudio
se desarrolló durante un periodo de 16 semanas, lo que permitió analizar la evolución de la relación de
los estudiantes con la lectura a lo largo del tiempo.
Asimismo, el diseño fenomenológico permitió comprender la experiencia vivida por los estudiantes en
el círculo de lectura, considerando sus percepciones, reflexiones y significados construidos durante el
proceso.
La investigación se desarrolló en una institución de educación superior, en el marco de un programa
orientado al fortalecimiento de las competencias lectoras y el desarrollo del pensamiento crítico en
estudiantes universitarios. Este contexto educativo se caracteriza por la necesidad de implementar
estrategias pedagógicas innovadoras que promuevan la lectura como una práctica formativa y
significativa.
El círculo de lectura fue implementado como una estrategia pedagógica complementaria, con el
propósito de generar un espacio de encuentro entre los estudiantes y la lectura, favoreciendo la reflexión,
el diálogo y la construcción colectiva del conocimiento.
Las sesiones se efectuaron en un aula destinada a actividades formativas, organizada de manera circular,
con el fin de favorecer la interacción, la participación y el diálogo entre los estudiantes. Este espacio
permitió generar un ambiente de confianza, respeto y apertura, elementos fundamentales para el
desarrollo del círculo de lectura.
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La población de estudio estuvo conformada por estudiantes de educación superior inscritos en
programas de formación profesional. La muestra estuvo integrada por 20 estudiantes universitarios,
seleccionados mediante un muestreo intencional no probabilístico. Este tipo de muestreo facilitó
seleccionar a los participantes teniendo en cuenta su disposición para participar en el círculo de lectura
y su interés en fortalecer su experiencia lectora.
Los participantes constituyeron informantes clave, ya que sus experiencias, reflexiones e interacciones
permitieron analizar el impacto del círculo de lectura como estrategia pedagógica.
Los estudiantes presentaron las siguientes características:
Edad entre 18 y 24 años
Estudiantes de licenciatura
Diversos niveles de experiencia lectora
Participación voluntaria
Disponibilidad para asistir a las sesiones durante el semestre
El grupo estuvo conformado por estudiantes con diferentes trayectorias lectoras, lo que permitió
enriquecer el diálogo y la diversidad de interpretaciones.
El círculo de lectura se desarrolló durante un semestre académico, con una duración total de 16 semanas.
Organización temporal:
Número total de sesiones: 16
Frecuencia: una sesión semanal
Duración por sesión: 90 minutos
Modalidad: presencial
Número de participantes: 20 estudiantes
La intervención pedagógica se organizó a través de un modelo de mediación lectora organizado en seis
fases formativas, orientadas a favorecer la construcción significativa del significado, el diálogo
interpretativo y la reflexión crítica. Esta estructura permitió sistematizar la experiencia lectora y
garantizar la coherencia pedagógica del proceso formativo, como se puede ver en la tabla 1. Cada fase
respondió a un propósito formativo específico y generó evidencias empíricas que posteriormente fueron
analizadas mediante el proceso de codificación cualitativa.
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Tabla 1. Estructura pedagógica del círculo de lectura
Fase
pedagógica
Objetivo
pedagógico
Actividades
principales
Rol de los
estudiantes
Recursos
didácticos
Evidencias
generadas
Categorías
de análisis
asociadas
1. Apertura
y activación
de saberes
previos
Activar
conocimient
os,
experiencia
s y
expectativas
sobre el
texto
Preguntas
detonadoras,
diálogo
inicial,
exploración
del título,
autor y
contexto
Expresan
ideas previas,
experiencias
lectoras y
expectativas
Texto
selecciona
do, guía de
preguntas,
cuaderno
de lectura
Registro de
participación
oral, notas
iniciales
Disposición
lectora,
identidad
lectora
2. Lectura
individual
significativ
a
Favorecer la
interacción
personal
entre lector
y texto
Lectura
silenciosa,
subrayado,
anotaciones
personales
Leen
activamente,
identifican
ideas,
emociones y
reflexiones
Libro o
texto,
marcadore
s, bitácora
de lectura
Subrayados,
anotaciones,
reflexiones
escritas
Apropiación
simbólica,
experiencia
estética
3. Diálogo
interpretati
vo colectivo
Construir
significados
compartidos
mediante el
diálogo
Discusión
grupal,
intercambio
de
interpretacio
nes,
preguntas
reflexivas
Comparten
interpretacio
nes,
escuchan,
dialogan,
argumentan
Guía de
discusión,
círculo de
diálogo
Grabaciones,
notas de
observación,
intervencione
s
Mediación
pedagógica,
construcción
social del
significado
4. Reflexión
crítica y
resignificac
ión
Favorecer la
interpretaci
ón crítica y
la conexión
con la
realidad
personal y
social
Relación
texto-vida,
análisis de
personajes,
dilemas
éticos,
reflexión
crítica
Analizan,
cuestionan,
reflexionan
críticamente
Cuaderno
reflexivo,
preguntas
orientador
as
Producciones
escritas,
comentarios
reflexivos
Pensamiento
crítico,
transformaci
ón del lector
5.
Producción
simbólica y
expresión
Consolidar
la
apropiación
del
significado
mediante la
expresión
personal
Escritura
creativa,
comentarios
críticos,
expresión
oral o
artística
Elaboran
textos,
opiniones,
creaciones
simbólicas
Bitácora,
hojas,
recursos
creativos
Narrativas
personales,
textos
reflexivos
Apropiación
simbólica,
identidad
lectora
6. Cierre y
metacognic
ión lectora
Promover la
toma de
conciencia
sobre el
propio
proceso
lector
Reflexión
sobre
aprendizajes,
emociones y
significado
de la
experiencia
Identifican
aprendizajes,
cambios y
significados
Bitácora,
guía de
reflexión
final
Reflexiones
finales,
autoevaluacio
nes
Transformac
ión
subjetiva,
experiencia
lectora
significativa
Fuente: construcción propia.
Nota. La estructura pedagógica del círculo de lectura es sustentada en el enfoque sociocultural del aprendizaje, la pedagogía
de la mediación lectora y el constructivismo, permitiendo la observación sistemática de los procesos de apropiación simbólica,
construcción colectiva del significado y transformación de la identidad lectora en estudiantes universitarios participantes del
estudio.
Técnicas de producción de datos
La producción de datos se llevó a cabo mediante un conjunto de técnicas cualitativas orientadas a
comprender en profundidad las experiencias, significados y transformaciones que los estudiantes
universitarios construyeron durante su participación en el círculo de lectura. Estas técnicas permitieron
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acceder tanto a las dimensiones subjetivas del proceso lector como a las dinámicas intersubjetivas que
emergieron en el espacio de mediación lectora. La selección de las técnicas respondió al principio de
complementariedad metodológica, favoreciendo la triangulación de fuentes y el fortalecimiento del rigor
científico del estudio.
Observación participante
La técnica principal fue la observación participante, desarrollada de manera sistemática durante las doce
sesiones del círculo de lectura. El investigador asumió un rol dual como mediador y observador, lo que
permitió registrar de forma directa las interacciones, comportamientos, expresiones verbales y no
verbales, así como los procesos de construcción colectiva del significado que emergieron durante las
sesiones.
Para garantizar la sistematicidad del proceso, se empleó una guía de observación estructurada que
contempló las siguientes dimensiones:
Nivel de participación de los estudiantes
Calidad del diálogo e interacción grupal
Expresiones de interpretación personal del texto
Manifestaciones de pensamiento crítico
Evidencias de apropiación simbólica del contenido
Actitudes hacia la lectura y disposición lectora
Los registros fueron consignados en una bitácora de campo inmediatamente después de cada sesión, lo
que permitió documentar de manera detallada el desarrollo del proceso y las transformaciones
observadas.
Bitácora de lectura de los estudiantes
Como técnica central de producción de datos subjetivos, se implementó la bitácora de lectura individual,
entendida como un instrumento de autorregistro reflexivo que permitió documentar las experiencias
lectoras desde la perspectiva de los propios participantes. Cada estudiante elabouna bitácora personal
durante todo el proceso, en la cual registró:
Reflexiones personales sobre las lecturas realizadas
Interpretaciones del contenido textual
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Emociones y experiencias asociadas al proceso lector
Relaciones entre el texto y su contexto personal y social
Valoraciones sobre su participación en el círculo de lectura
Este instrumento permitió acceder a los procesos de construcción de significado desde la subjetividad
del lector, convirtiéndose en una herramienta clave para el análisis de la transformación de la identidad
lectora.
Entrevistas semiestructuradas
Se realizaron entrevistas semiestructuradas a los 20 estudiantes participantes al finalizar el proceso de
intervención, con el propósito de profundizar en la comprensión de sus experiencias, percepciones y
transformaciones lectoras.
Las entrevistas se guiaron mediante un protocolo previamente diseñado, que incluyó preguntas
orientadas a explorar:
La percepción del círculo de lectura como espacio formativo
Cambios en la relación personal con la lectura
Desarrollo de habilidades interpretativas y críticas
Significados atribuidos a la experiencia lectora compartida
Impacto del círculo de lectura en su formación académica y personal
Las entrevistas tuvieron una duración aproximada de 30 a 45 minutos, fueron registradas mediante
grabación de audio y posteriormente transcritas para su análisis cualitativo.
Análisis documental de producciones escritas
Se realizó un análisis documental de las producciones escritas generadas por los estudiantes durante el
círculo de lectura, incluyendo comentarios críticos, reflexiones escritas y textos elaborados como parte
de las actividades formativas. Estas producciones sirvieron como evidencias directas de los procesos de
comprensión, interpretación y resignificación del texto.
El análisis de estos documentos permitió identificar patrones emergentes relacionados con el desarrollo
del pensamiento crítico, la apropiación simbólica del contenido y la construcción de la identidad lectora.
Triangulación de técnicas
La combinación de la observación participante, las bitácoras de lectura, las entrevistas semiestructuradas
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y el análisis documental permitió llevar a cabo la triangulación metodológica, lo que fortaleció la validez
y credibilidad del estudio. Este proceso facilitó la contrastación de la información obtenida desde
diversas fuentes, permitiendo una comprensión más profunda e integral del fenómeno investigado.
Además, esta estrategia metodológica contribuyó a garantizar el rigor científico, al permitir la
confirmación de los hallazgos mediante la convergencia de evidencias empíricas provenientes de
diferentes técnicas de producción de datos.
Instrumentos de recolección de datos
Se utilizaron los siguientes instrumentos:
Guía de observación estructurada
Diario de campo del investigador
Bitácora de sesiones
Guía de registro reflexivo de los estudiantes
Estos instrumentos permitieron registrar la información de manera sistemática y organizada.
Categorías de análisis
El análisis se desarrolló a partir de las siguientes categorías teóricas y emergentes:
Relación del estudiante con la lectura
Experiencia subjetiva de la lectura
Desarrollo del pensamiento crítico
Participación e interacción en el círculo de lectura
Lectura como experiencia libre
Construcción colectiva del conocimiento
Estas categorías permitieron analizar el impacto formativo del círculo de lectura.
Procedimiento de análisis de datos
Se utilizó el análisis de contenido cualitativo, siguiendo las fases propuestas por Bardin (2013):
Organización de la información
Codificación de los datos
Identificación de categorías
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Interpretación de los resultados
Este proceso permitió identificar patrones, significados y transformaciones en la experiencia lectora de
los estudiantes.
Criterios de rigor científico
Se aplicaron los criterios propuestos por Lincoln y Guba (1985):
Credibilidad: mediante la observación prolongada durante 16 semanas.
Transferibilidad: mediante la descripción detallada del contexto.
Dependencia: mediante el registro sistemático de la información.
Confirmabilidad: mediante el análisis riguroso y transparente.
Consideraciones éticas
Se respetaron los principios éticos de la investigación educativa:
Consentimiento informado
Participación voluntaria
Confidencialidad
Uso académico de la información
Los participantes fueron identificados mediante códigos (E1, E2, E3...).
Criterios de inclusión y exclusión
Inclusión
Estudiantes de educación superior
Participación voluntaria
Asistencia mínima del 80%
Exclusión
Inasistencia frecuente
Falta de consentimiento
Limitaciones del estudio
El estudio se desarrolló con una muestra específica, lo que limita la generalización de los resultados. Sin
embargo, el enfoque cualitativo permitió un análisis profundo de la experiencia formativa.
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RESULTADOS
El análisis de la información obtenida a través de la observación participante, las bitácoras de lectura,
las entrevistas semiestructuradas y las producciones escritas de los 20 estudiantes participantes permitió
detectar cambios significativos en su relación con la lectura, especialmente en la motivación lectora, la
participación dialógica, el desarrollo del pensamiento crítico y la resignificación de la lectura como
experiencia formativa. Los resultados se presentan organizados en función de las categorías de análisis
definidas en el diseño metodológico.
Transformación de la motivación lectora
Los resultados muestran un cambio gradual en la disposición de los estudiantes hacia la lectura. Durante
las primeras sesiones del círculo de lectura, 15 de los 20 participantes revelaron actitudes de lectura
asociadas al cumplimiento académico, caracterizadas por una participación limitada y una interpretación
centrada en la literalidad del texto. Esta situación fue registrada en las observaciones iniciales, donde se
identificaron intervenciones breves, escasa iniciativa y dependencia de la validación del mediador.
No obstante, a partir de la quinta sesión, se empezó a notar un aumento gradual en el interés y la
participación voluntaria. En las sesiones finales, 18 de los 20 estudiantes participaron activamente en
las discusiones, expresando interpretaciones personales, formulando preguntas y estableciendo
relaciones entre el contenido del texto y sus propias experiencias.
Las bitácoras de lectura constituyeron una evidencia relevante de este proceso de transformación. En
los registros iniciales predominaban descripciones generales del contenido, mientras que en los registros
finales se identificaron reflexiones más elaboradas, que incluían interpretaciones personales,
cuestionamientos y valoraciones críticas. Este cambio evidencia el tránsito de una lectura instrumental
hacia una lectura significativa.
Además, en las entrevistas finales, 17 de los 20 estudiantes comentaron que su percepción sobre la
lectura había cambiado a lo largo del proceso. Los participantes destacaron que el círculo de lectura les
permitió vivir la lectura como una actividad más libre y significativa, alejada de la evaluación académica
tradicional.
Fortalecimiento de la participación dialógica
El análisis de los registros de observación permitió identificar un incremento gradual en la participación
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y en la calidad de las interacciones entre los estudiantes. Durante las primeras sesiones, la participación
se concentró en un grupo reducido de estudiantes (6 de los 20 participantes), mientras que el resto
adoptaba una postura predominantemente receptiva.
Sin embargo, a medida que avanzaba el proceso, se observó una participación más equitativa. En las
últimas cuatro sesiones, la totalidad de los estudiantes intervino al menos una vez por sesión, y 14 de
ellos participaron de manera activa y recurrente.
Además del incremento en la frecuencia de participación, se identificó una transformación en la
naturaleza de las intervenciones. Inicialmente, las intervenciones se caracterizaban por la repetición de
ideas presentes en el texto. Posteriormente, los estudiantes comenzaron a formular interpretaciones
propias, expresar desacuerdos y establecer relaciones con su contexto personal y social.
Este cambio refleja el desarrollo de un espacio de diálogo horizontal, donde los estudiantes asumieron
un rol activo en la construcción del conocimiento. El círculo de lectura ayudó a establecer un ambiente
de confianza que facilitó la expresión de ideas y el intercambio de perspectivas.
Desarrollo del pensamiento crítico
Uno de los hallazgos más destacados del estudio fue el fortalecimiento de las habilidades de
interpretación crítica. El análisis de las producciones escritas y de las intervenciones orales permitió
identificar una evolución en los niveles de comprensión lectora.
En las primeras sesiones, las interpretaciones de los estudiantes se limitaban a una comprensión literal
del texto, con poca evidencia de análisis o reflexión crítica. Sin embargo, en las sesiones finales se
identificaron interpretaciones más complejas, que incluían análisis del contenido, cuestionamiento de
las ideas presentadas en el texto y establecimiento de relaciones con el contexto social.
Este proceso se evidenció en las bitácoras de lectura, donde 16 de los 20 estudiantes desarrollaron
reflexiones que trascendían la descripción del contenido e incorporaban elementos de análisis,
interpretación y valoración crítica.
Asimismo, en las entrevistas finales, los estudiantes expresaron una mayor conciencia sobre su propio
proceso lector. Los participantes comentaron que el círculo de lectura les permitió comprender que la
lectura implica interpretar, cuestionar y reflexionar, y no únicamente comprender el contenido literal del
texto.
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Resignificación de la lectura como experiencia formativa
Los resultados evidencian que la participación en el círculo de lectura contribuyó a transformar la
percepción de la lectura en los estudiantes. Inicialmente, la lectura era percibida como una actividad
obligatoria vinculada exclusivamente al ámbito académico. Sin embargo, al finalizar el proceso, los
estudiantes comenzaron a percibir la lectura como una experiencia significativa y formativa.
Este cambio se evidenció en las entrevistas finales, donde 18 de los 20 estudiantes manifestaron que el
círculo de lectura les permitió desarrollar una relación más cercana con la lectura. Los participantes
señalaron que la lectura dejó de percibirse como una obligación y comenzó a ser valorada como una
herramienta de reflexión y crecimiento personal.
Además, se identificó el desarrollo de una mayor autonomía lectora. Al finalizar el proceso, 14 de los
20 estudiantes manifestaron su intención de continuar participando en espacios de lectura, lo que
evidencia el fortalecimiento de la disposición hacia la lectura como práctica autónoma.
Construcción de la identidad lectora
El análisis integral de los datos permitió identificar que el círculo de lectura jugó un papel clave en el
fortalecimiento de la identidad lectora de los estudiantes. Este proceso se tradujo en un incremento de
la confianza en sus capacidades interpretativas, la disposición a participar en discusiones y la valoración
de la lectura como una práctica significativa.
Los registros de observación mostraron que, conforme avanzó el proceso, los estudiantes mostraron una
mayor seguridad al expresar sus interpretaciones. Esta evolución también se reflejó en las producciones
escritas, donde se identificó una mayor elaboración en las reflexiones y una mayor apropiación del
contenido textual.
La construcción de la identidad lectora se hizo evidente en la forma en que los estudiantes comenzaron
a asumirse como lectores activos, capaces de interpretar, cuestionar y construir significados.
Síntesis de los resultados
Los hallazgos del estudio demuestran que la implementación del círculo de lectura contribuyó de manera
significativa al fortalecimiento de la relación de los estudiantes con la lectura. Los resultados revelan
cambios notables en la motivación lectora, la participación, el pensamiento crítico y la construcción de
la identidad lectora.
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Estos resultados constituyen una evidencia empírica de la eficacia del círculo de lectura como estrategia
pedagógica para fomentar la lectura crítica en estudiantes de educación superior, al favorecer el
desarrollo de una relación más libre, significativa y reflexiva con la lectura.
DISCUSIÓN
Los resultados del presente estudio muestran que el círculo de lectura constituye una estrategia
pedagógica eficaz para transformar la relación de los estudiantes universitarios con la lectura,
particularmente en el desarrollo de la motivación intrínseca, el pensamiento crítico, la participación
dialógica y la construcción de la identidad lectora. Estos hallazgos confirman que la lectura, cuando se
desarrolla en un entorno dialógico y participativo, favorece procesos de apropiación simbólica y
construcción de significado. En este sentido, la lectura no es un acto pasivo, sino una experiencia activa
en la que el lector interactúa con el texto y construye su propio significado. Como señala Rosenblatt
(1996), “la lectura es un proceso transaccional en el cual el lector y el texto se influyen mutuamente en
la construcción del significado” (p. 27). Este planteamiento coincide con los resultados del estudio,
donde los estudiantes desarrollaron una relación más significativa y personal con la lectura a través de
su participación en el círculo de lectura.
Asimismo, el aumento en la participación y en la calidad del diálogo observado en los estudiantes
evidencia que el círculo de lectura favorece la construcción social del conocimiento. Los participantes
pasaron de una postura pasiva a una participación activa, expresando sus ideas, interpretaciones y
cuestionamientos. Este proceso puede explicarse desde la teoría sociocultural del aprendizaje, la cual
sostiene que el conocimiento se construye mediante la interacción social. Según Vygotsky (1979), “el
aprendizaje humano presupone una naturaleza social específica y un proceso mediante el cual los
individuos acceden a la vida intelectual de aquellos que los rodean” (p. 136). En este sentido, el círculo
de lectura se constituyó como un espacio de interacción que permitió a los estudiantes ampliar su
comprensión a partir del diálogo y la confrontación de ideas.
Del mismo modo, el desarrollo del pensamiento crítico observado en los estudiantes confirma que la
lectura crítica se fortalece en contextos donde los lectores pueden interpretar, cuestionar y reflexionar
sobre los textos. Los resultados mostraron que los estudiantes desarrollaron una mayor capacidad para
analizar el contenido de los textos, relacionarlos con su contexto y construir interpretaciones propias.
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Este hallazgo coincide con lo planteado por Freire (2004), quien afirma que “leer no es caminar sobre
las palabras; es interpretar el mundo” (p. 94). Desde esta perspectiva, la lectura crítica se convierte en
un proceso de reflexión que permite al lector comprender y cuestionar la realidad. El círculo de lectura
apoyó este proceso al ofrecer un espacio donde los estudiantes pudieron expresar sus ideas y desarrollar
una postura crítica frente a los textos.
Además, la resignificación de la lectura como experiencia formativa constituye uno de los hallazgos
más relevantes del estudio. Los estudiantes empezaron a ver la lectura como una herramienta de
reflexión, comprensión y crecimiento personal, y no únicamente como una actividad académica
obligatoria. Este resultado coincide con los planteamientos de Petit (2001), quien argumenta que la
lectura permite a las personas construir significado y comprender su realidad, ya que “la lectura
contribuye a la construcción de mismo y permite dar sentido a la experiencia” (p. 45). En este estudio,
el círculo de lectura facilitó este proceso al crear un espacio donde los estudiantes pudieron apropiarse
de la lectura desde su propia subjetividad.
De igual manera, los resultados muestran la construcción progresiva de la identidad lectora de los
estudiantes, manifestada en una mayor confianza en sus capacidades interpretativas y en una mayor
disposición hacia la lectura. Este hallazgo coincide con lo planteado por Colomer (2005), quien sostiene
que la formación de lectores implica el desarrollo de una relación significativa con la lectura, basada en
la experiencia, la interacción y la reflexión. Según esta autora, “formar lectores implica ofrecer espacios
donde la lectura tenga sentido y se convierta en una experiencia significativa(p. 89). El círculo de
lectura permitió precisamente la construcción de este espacio, favoreciendo el desarrollo de lectores más
autónomos y críticos.
Por otra parte, los resultados del estudio coinciden con investigaciones recientes que indican que los
círculos de lectura constituyen una estrategia eficaz para fomentar la lectura crítica y la participación
activa de los estudiantes. Cassany (2006) sostiene que la lectura crítica se desarrolla cuando los lectores
pueden dialogar, interpretar y cuestionar los textos, ya que “leer críticamente implica comprender que
el texto refleja una perspectiva particular y que el lector debe interpretarlo activamente” (p. 82). En este
estudio, el círculo de lectura permitió que los estudiantes desarrollaran estas habilidades mediante el
diálogo y la reflexión colectiva.
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La principal contribución científica del presente estudio radica en demostrar que el círculo de lectura no
sólo contribuye al desarrollo de habilidades lectoras, sino que también apoya la construcción de la
identidad lectora y el desarrollo del pensamiento crítico en estudiantes de educación superior. Estos
resultados ofrecen evidencia empírica sobre la importancia de incorporar estrategias pedagógicas que
promuevan la participación activa y la construcción significativa del conocimiento.
Desde un enfoque pedagógico, los hallazgos del estudio indican la necesidad de transformar las prácticas
tradicionales de enseñanza de la lectura en el contexto universitario, promoviendo espacios de mediación
lectora que favorezcan el diálogo, la reflexión y la participación activa de los estudiantes. El círculo de
lectura se presenta, en este sentido, como una estrategia pedagógica pertinente para fortalecer la
formación integral de los estudiantes y fomentar el desarrollo de lectores críticos y autónomos.
Finalmente, los resultados del estudio contribuyen al fortalecimiento del campo de investigación sobre
la mediación lectora en la educación superior, al ofrecer evidencia empírica sobre el impacto de los
círculos de lectura en el desarrollo del pensamiento crítico y la construcción de la identidad lectora.
Asimismo, estos hallazgos abren nuevas líneas de investigación orientadas a analizar el impacto de los
círculos de lectura en diferentes contextos educativos.
CONCLUSIONES
Los resultados de la investigación muestran que el círculo de lectura constituye una estrategia
pedagógica eficaz para transformar la relación de los estudiantes universitarios con la lectura,
favoreciendo el desarrollo de la autonomía, la participación activa y el pensamiento crítico. La evidencia
empírica obtenida con los 20 estudiantes participantes muestra que la mediación lectora basada en el
diálogo y la interpretación colectiva permite superar una concepción instrumental de la lectura,
promoviendo una relación más significativa y reflexiva con los textos, en concordancia con la
perspectiva transaccional de la lectura (Rosenblatt, 1996) y el enfoque sociocultural del aprendizaje
(Vygotsky, 1979).
Además, los hallazgos confirman que los espacios de lectura compartida son clave para la construcción
social del conocimiento y fortalecen la confianza de los estudiantes en sus capacidades interpretativas,
lo que contribuye a la formación de lectores críticos y autónomos. En este contexto, el círculo de lectura
se presenta como una estrategia valiosa para fortalecer los procesos formativos en la educación superior,
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al fomentar la participación activa y la construcción de significado.
Finalmente, el estudio abre nuevas líneas de investigación orientadas a analizar el impacto de los círculos
de lectura en otras competencias académicas, como la escritura y la argumentación, así como su efecto
a largo plazo en la formación de lectores. Estos aspectos representan un área importante para futuras
investigaciones que contribuyan al fortalecimiento de la mediación lectora en el ámbito universitario.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Cassany, D. (2012). En_línea: Leer y escribir en la red. Anagrama.
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entre prácticas didácticas, sistemas de creencias y trayectorias personales de lectura (Tesis
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Petit, M. (2001). Lecturas: Del espacio íntimo al espacio público. Fondo de Cultura Económica.
Petit, M. (2008). El arte de la lectura en tiempos de crisis. Océano.
Rosenblatt, L. M. (1996). La teoría transaccional de la lectura y la escritura. Universidad de Illinois.
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Vygotsky, L. S. (1986). Thought and language. MIT Press.
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