pág. 1711
La investigación, al centrarse en esta población específica, permite generar evidencia concreta sobre la
efectividad de estrategias pedagógicas adaptadas a adultos, consolidando la educación alternativa como
un espacio de desarrollo integral y aprendizaje continuo.
Marco teórico
La educación de adultos constituye un componente estratégico para el desarrollo de habilidades
transferibles a la vida personal, social y laboral, especialmente en entornos de educación alternativa
como los Centros de Educación Básica Alternativa (CEBA) (Knowles, 2019; Merriam & Bierema,
2023; OECD, 2022). Los estudiantes adultos poseen experiencias previas significativas que, cuando se
integran en procesos de aprendizaje mediado por principios andragógicos, facilitan la adquisición de
competencias cognitivas, personales y sociales, promoviendo motivación intrínseca, satisfacción y
relevancia del aprendizaje (Almufarreh et al., 2024; Chen et al., 2023; Alemu & Tadesse, 2025).
La andragogía enfatiza la adaptación de la enseñanza a las necesidades, intereses y experiencias de los
adultos, fomentando autonomía, aprendizaje significativo y participación activa (Knowles, 2019;
Almufarreh et al., 2024; Gascón González, 2024). Investigaciones recientes evidencian que la
implementación de estrategias andragógicas, como aprendizaje colaborativo, resolución de problemas
reales y autorreflexión, fortalece la motivación intrínseca y la percepción de logro educativo en adultos
(Rodrigo, Iniesto, & García Serrano, 2024; Chen et al., 2023; Green, 2024).
El desarrollo de competencias en adultos comprende dimensiones cognitivas, personales y sociales,
esenciales para enfrentar retos académicos y contextuales (OECD, 2022; Chen et al., 2023; Alemu &
Tadesse, 2025). Las competencias cognitivas incluyen comprensión, análisis y resolución de problemas;
las personales abarcan autoestima, autonomía y autorregulación; mientras que las sociales implican
comunicación, interacción y trabajo colaborativo (Tsiboukli & Babalis, 2025; Valverde et al., 2024).
Estudios recientes muestran que un enfoque centrado en competencias fortalece la autoconfianza, el
pensamiento crítico y la satisfacción en el aprendizaje, consolidando el compromiso del adulto con su
formación (Merriam & Bierema, 2023; Almufarreh et al., 2024; Knapke, Nowell, & Yang, 2024).
La relación entre desarrollo de competencias y satisfacción en el aprendizaje se encuentra mediada por
la andragogía. La evidencia indica que los estudiantes adultos que experimentan prácticas educativas
contextualizadas y adaptadas a sus experiencias previas perciben mayor relevancia, aplicabilidad y