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El desglose de la IEDT, por país de origen, muestra una prevalencia de Estados Unidos y España,
quienes concentran la mayor parte de esta inversión, cuantitativamente, la supremacía estadounidense
es absoluta, representando más del 50% del flujo acumulado en periodos críticos, diversificándose en
el sector inmobiliario de lujo en el Pacífico y segundas residencias. Por su parte, España, como segundo
principal inversionista en el sector, No solo participó con capital físico en hoteles de alta gama en el
sureste del país, sino que también ha reconfigurado el paisaje urbano y laboral en el estado de Quintana
Roo. Canadá se ha consolidado como el tercer actor estratégico, participando en inversiones de
proyectos de hospitalidad, dirigidas a turistas estacionales, específicamente en “turistas de invierno”,
así como de espacios dedicados a trabajadores de la minería. También destacan Francia y los Países
Bajos, en cuarto y quinto lugares respectivamente, participando principalmente en inversiones
inmobiliarias de lujo y servicios financieros., elevando el gasto promedio por visitante.
Valga señalar que la tendencia de inversión extranjera directa, en el país, se ha visto potenciada por
inversiones públicas masivas de la administración actual en infraestructura de comunicaciones,
específicamente en el sureste, destacando el tren Maya y el aeropuerto de Tulum, actuando estas como
un imán de certidumbre para el capital estadounidense canadiense y europeo, hacia el cierre de 2024.
Sin embargo, el desafío persiste: lograr que este flujo de capital internacional no se limite a la
acumulación de activos inmobiliarios de lujo, sino que genere encadenamientos productivos con
pequeñas y medianas empresas locales, sigue siendo el reto si se pretende democratizar el beneficio
económico en territorio nacional.
El destino de la IEDT puede ser analizada por subsector económico, lo que permite identificar el destino
físico del capital internacional y su impacto real en la formación de infraestructura turística en México.
Durante el periodo 2019-2024 esta inversión ya no se dirigió solamente a la infraestructura hotelera,
dispersándose en áreas de alta especialización inmobiliaria y servicios complementarios. Esta distinción
resulta fundamental para el análisis de la disparidad regionales, ya que mientras el sector hotelero
demanda infraestructura de uso intensivo y uso de servicios públicos masivos, los departamentos y casas
amuebladas responden a una lógica de propiedad privadas y rentas de corta estancia, transformando la
fisonomía de los destinos. La siguiente tabla muestra el comportamiento de esta inversión en diferentes
rubros, así como su tendencia dominante.