RELACIÓN ENTRE POLÍTICAS ECONÓMICAS
Y GOBERNABILIDAD EN EL PERÚ POST-1968
RELATIONSHIP BETWEEN ECONOMIC POLICIES
AND GOVERNANCE IN POST-1968 PERU
Miriam Ysela Condori Quispe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú
David Ernesto Aguilar del Carpio
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú
Adolfo Gerardo Bedoya Zaira
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú
Diego Rivera Caycho
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú

pág. 3898
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i2.23428
Relación entre Políticas Económicas y Gobernabilidad en el Perú
Post-1968
Miriam Ysela Condori Quispe1
mcondoriqui@unsa.edu.pe
https://orcid.org/0009-0009-6595-1310
Universidad Nacional de San Agustín de
Arequipa, Perú
David Ernesto Aguilar del Carpio
daguilar@unsa.edu.pe
https://orcid.org/0000-0001-9911-6537
Universidad Nacional de San Agustín de
Arequipa, Perú
Adolfo Gerardo Bedoya Zaira
gbedoyaza@unsa.edu.pe
https://orcid.org/0000-0003-2947-9804
Universidad Nacional de San Agustín de
Arequipa, Perú
Diego Rivera Caycho
driveraca@unsa.edu.pe
https://orcid.org/0000-0002-1121-3998
Universidad Nacional de San Agustín de
Arequipa, Perú
RESUMEN
La propuesta de artículo titulada “Relación entre políticas económicas y gobernabilidad en el Perú post-
1968, es fundamental para entender cómo los modelos económicos implementados por los sucesivos
gobiernos peruanos han influido en el desarrollo económico y social del país. Analizar esta evolución
permite esclarecer las bases sobre las que se han construido las políticas actuales, identificando los
aciertos y errores en la búsqueda de un desarrollo sostenible y equitativo. Así, los objetivos de
investigación son: OG1. Analizar el rol del Estado en el desarrollo económico desde el gobierno de
Juan Velasco Alvarado hasta el presente, enfocándose en las dinámicas de la lógica económica y su
impacto en la gobernabilidad; OE1.Evaluar las políticas económicas del gobierno de Velasco y su
enfoque en la gobernabilidad, OE2. Identificar los cambios en las políticas económicas con los
gobiernos posteriores, OE3. Relacionar el impacto de estas políticas con el desarrollo económico y la
estabilidad política en Perú. La investigación es cualitativa debido al análisis histórico y político-
económico porque se originó desde 1968 (gobierno de Velasco) hasta el presente (2024). La principal
discusión de la investigación fue el modelo económico intervencionista basado en la nacionalización
de industrias estratégicas y para justificar esta intervención se concluyó en el fortalecimiento del Estado
como garante del equilibrio entre la inversión privada y extranjera.
Palabras clave: Neoliberalismo, crecimiento, estructuralismo, recesión, estabilidad, intervencionismo,
intervención, hiperinflación.
1 Autor principal
Correspondencia: mcondoriqui@unsa.edu.pe

pág. 3899
Relationship Between Economic Policies and Governance in Post-1968 Peru
ABSTRACT
The proposed article entitled “Relationship between economic policies and governance in post-1968
Peru.” is fundamental to understand how the economic models implemented by successive Peruvian
governments have influenced the country's economic and social development. Analyzing this evolution
makes it possible to clarify the bases on which current policies have been built, identifying the successes
and mistakes in the search for sustainable and equitable development. Thus, the research objectives are:
GC1. To analyze the role of the State in economic development from the government of Juan Velasco
Alvarado to the present, focusing on the dynamics of economic logic and its impact on governance;
OE1.To evaluate the economic policies of the Velasco government and its focus on governance,
OE2.To identify the changes in economic policies with subsequent governments, OE3.To relate the
impact of these policies with economic development and political stability in Peru. The research is
qualitative due to the historical and political-economic analysis because it originated from 1968
(Velasco's government) to the present (2024). The main discussion of the research was the
interventionist economic model based on the nationalization of strategic industries and to justify this
intervention it was concluded in the strengthening of the State as guarantor of the balance between
private and foreign investment.
Keywords: neoliberalism, growth, structuralism, recession, stability, interventionism, intervention,
hyperinflation
Artículo recibido 28 febrero 2026
Aceptado para publicación: 28 marzo 2026

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INTRODUCCIÓN
El gobierno de Juan Velasco Alvarado marcó un punto de inflexión en la historia económica del Perú,
al implementar políticas radicales como la reforma agraria y la nacionalización de sectores estratégicos.
Estas medidas, con su enfoque en la redistribución y el fortalecimiento del Estado, generaron impactos
profundos tanto en el crecimiento económico como en la equidad social. Comprender su legado es
esencial para evaluar cómo afectaron la estructura productiva del país y las brechas sociales.
Posteriormente, los gobiernos que siguieron a Velasco se enfrentaron al desafío de mantener la
estabilidad política y económica, revirtiendo o reformando muchas de sus políticas. El análisis de estas
decisiones permite evaluar en qué medida la lógica económica aplicada —ya sea más estatista o más
orientada al mercado— contribuyó o limitó el desarrollo del país. Además, es clave investigar cómo
estas políticas impactaron en la estabilidad y gobernabilidad, ya que la cohesión social y la legitimidad
del Estado son fundamentales para un crecimiento económico sostenido.
Este proyecto de investigación es relevante no solo desde una perspectiva histórica, sino también para
la formulación de políticas futuras. Comprender las relaciones entre el rol del Estado, el desarrollo
económico y la gobernabilidad en el contexto peruano permitirá diseñar estrategias más efectivas que
favorezcan la estabilidad política, el crecimiento inclusivo y la reducción de las desigualdades
estructurales que aún persisten en el país.
Teorías del desarrollo económico:
Neoliberalismo: El neoliberalismo es una corriente de pensamiento que aboga por una intervención
mínima del Estado en la economía, favoreciendo los mecanismos del libre mercado como la mejor
forma de asignar recursos y promover el crecimiento. Inspirado por autores como Friedrich Hayek y
Milton Friedman, el neoliberalismo sostiene que el Estado debe limitarse a garantizar el orden público,
la propiedad privada y el cumplimiento de contratos, dejando al mercado la tarea de regularse por sí
mismo. La intervención estatal, según esta teoría, genera ineficiencia y distorsiona los incentivos
económicos, obstaculizando el crecimiento y el desarrollo económico.
Milton Friedman argumentó que "el gobierno debe ser un árbitro imparcial y no un participante activo
en el juego económico" (Friedman, 1962). Según esta visión, las políticas de desregulación,
privatización y reducción del gasto público son claves para el éxito económico.

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Estructuralismo: El estructuralismo, en contraste con el neoliberalismo, sostiene que el Estado debe
desempeñar un papel activo en la economía para corregir las fallas estructurales que impiden el
desarrollo, especialmente en países en vías de desarrollo. Esta teoría se originó en América Latina
durante la segunda mitad del siglo XX, con autores como Raúl Prebisch y Celso Furtado. Los
estructuralistas creen que el mercado por sí solo no puede resolver los desequilibrios inherentes a las
economías subdesarrolladas, como la dependencia de la exportación de materias primas y la
vulnerabilidad a los choques externos.
Prebisch argumentaba que "los países subdesarrollados no pueden dejar su desarrollo en manos del
mercado, debido a las relaciones asimétricas en el comercio internacional" (Prebisch, 1950). De este
modo, el Estado debe intervenir para diversificar la economía, industrializar el país y reducir la
dependencia externa.
Keynesianismo: Desarrollado por John Maynard Keynes durante la Gran Depresión, se basa en la idea
de que el Estado debe intervenir activamente en la economía, especialmente en tiempos de crisis, para
estabilizar el ciclo económico. Keynes argumentaba que, en épocas de recesión, la demanda agregada
tiende a caer, lo que puede llevar a un estancamiento económico prolongado. Para contrarrestar esto, el
Estado debe aumentar el gasto público y reducir los impuestos, estimulando así la demanda y
fomentando la recuperación económica.
Keynes afirmó que "el Estado debe estar preparado para incrementar su gasto durante las crisis
económicas para compensar la caída en la demanda privada" (Keynes, 1936). Esta intervención, según
los keynesianos, no solo promueve el crecimiento económico a corto plazo, sino que también puede
mejorar la estabilidad económica a largo plazo.
Gobernabilidad y desarrollo económico:
La gobernabilidad se refiere a la capacidad de las instituciones estatales para ejercer autoridad y
gestionar de manera efectiva los asuntos públicos, manteniendo el orden, la legitimidad y el
cumplimiento de las leyes dentro de un sistema democrático. Se trata de un concepto amplio que incluye
la calidad de las instituciones, la capacidad del gobierno para implementar políticas públicas, y la
legitimidad que recibe por parte de la ciudadanía.

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Según Kaufmann, Kraay y Mastruzzi (2009), la gobernabilidad incluye varios aspectos como la
estabilidad política, la calidad de la regulación, y el control de la corrupción.
La gobernabilidad se encuentra intrínsecamente ligada a la estabilidad política, ya que un sistema
político gobernable es aquel en el que las instituciones funcionan sin interrupciones frecuentes por
crisis, violencia o cambios abruptos de gobierno. Un gobierno que no logra ejercer gobernabilidad, es
más propenso a enfrentarse a conflictos internos, insurrecciones o pérdida de confianza por parte de los
ciudadanos, lo cual debilita el sistema democrático y su capacidad para mantener el orden social
(Fukuyama, 2013).
Por otro lado, la estabilidad económica también depende en gran medida de una adecuada
gobernabilidad. Un país con instituciones fuertes y eficientes es más capaz de implementar políticas
económicas que fomenten el crecimiento, controlen la inflación, y garanticen el bienestar social. La
falta de gobernabilidad, por el contrario, puede generar un ambiente de incertidumbre económica, donde
las inversiones disminuyen, y el desarrollo económico se ve truncado por la falta de previsibilidad en
las decisiones políticas (North, 1990). Así, la gobernabilidad es un pilar fundamental para el desarrollo
económico y político sostenible.
Modelo económico del gobierno de Velasco:
El gobierno de Juan Velasco Alvarado (1968-1975) en el Perú implementó un modelo económico que
se centraba en un fuerte intervencionismo estatal, con el objetivo de transformar la estructura económica
y social del país. Este modelo estuvo caracterizado por la búsqueda de mayor equidad social, la
redistribución de la riqueza y la intervención directa del Estado en sectores clave de la economía. Las
reformas estructurales impulsadas por su gobierno, especialmente la reforma agraria y las
nacionalizaciones, fueron pilares de su agenda económica.
El Estado como actor central: Durante el gobierno de Velasco, el Estado asumió un rol protagónico en
la economía, a través de la planificación centralizada y la intervención directa en la producción y
distribución de bienes. El Estado pasó a controlar sectores estratégicos, como la minería, el petróleo, la
electricidad y la industria pesada, bajo el argumento de que los recursos naturales del país debían estar
en manos de la nación y no de empresas extranjeras. Según Cotler (1978), este enfoque tenía como
objetivo eliminar la dependencia económica del capital extranjero y reducir las desigualdades sociales.

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Reforma agraria: Una de las políticas más emblemáticas de Velasco fue la reforma agraria, que tenía
como fin redistribuir las tierras de los grandes latifundios entre los campesinos y trabajadores agrarios.
La Ley de Reforma Agraria (1969) abolió el sistema de latifundios, expropiando tierras a grandes
propietarios y transfiriéndolas a cooperativas y comunidades campesinas. Esta política buscaba poner
fin a la explotación de los campesinos y lograr una mayor equidad social. Sin embargo, algunos autores
sostienen que, aunque se logró la redistribución de la tierra, la falta de asistencia técnica y acceso a
mercados dificultó el éxito económico de la reforma (Thorp & Bertram, 1978).
Nacionalizaciones: Otra característica central del modelo económico de Velasco fue la nacionalización
de sectores clave de la economía, como la minería, el petróleo y las telecomunicaciones. Empresas
extranjeras, que hasta entonces habían tenido el control de estos sectores, fueron expropiadas y puestas
bajo el control estatal. La Corporación Peruana del Petróleo (PETROPERÚ) y la Corporación Nacional
de Minería (MINEROPERÚ) fueron creadas como parte de este proceso. El objetivo de estas
nacionalizaciones era asegurar que los beneficios de los recursos naturales fueran para el Estado
peruano y se reinvirtieran en el desarrollo del país (Collier, 1979).
Transición hacia el neoliberalismo:
A partir de la década de 1980, el Perú experimentó un cambio radical en su enfoque económico,
abandonando el modelo de fuerte intervención estatal característico de los años anteriores. Este viraje
hacia una economía de mercado estuvo marcado por un proceso de liberalización económica, con un
énfasis en la reducción del rol del Estado en la economía, promoviendo el sector privado y la apertura
al comercio internacional. Este cambio se enmarca dentro de las políticas de ajuste estructural
impulsadas a nivel global por instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Mundial, las cuales influyeron profundamente en América Latina.
Crisis de los años 80 y el colapso del intervencionismo: Durante la década de 1980, Perú atravesó una
grave crisis económica caracterizada por hiperinflación, recesión y alta deuda externa. La incapacidad
del Estado para mantener un control efectivo sobre la economía, sumado a políticas intervencionistas
fallidas bajo el segundo gobierno de Fernando Belaúnde (1980-1985) y el primer gobierno de Alan
García (1985-1990), generó un colapso en la confianza en la capacidad estatal para dirigir el desarrollo

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económico (Crabtree, 1992). La hiperinflación de fines de los años 80, que alcanzó el 7,650% en 1990,
evidenció la ineficiencia del Estado para estabilizar la economía (Thorp & Bertram, 1978).
Neoliberalismo y reformas estructurales de los años 90: Con la llegada al poder de Alberto Fujimori en
1990, el Perú adoptó un modelo económico neoliberal, promoviendo el papel del mercado como motor
del crecimiento. La administración de Fujimori implementó profundas reformas estructurales conocidas
como el "Fujishock", que incluyeron la privatización de empresas estatales, la liberalización del
comercio, la reducción del gasto público, y la eliminación de subsidios. Estas medidas tuvieron como
objetivo reducir la participación del Estado en la economía y abrirla al capital privado, tanto nacional
como extranjero. Según Wise (2003), este enfoque se alineaba con el Consenso de Washington, que
abogaba por el libre comercio, la desregulación y la privatización como herramientas para alcanzar el
crecimiento económico en América Latina.
La privatización de empresas estatales, como en los sectores de minería, telecomunicaciones y
electricidad, fue una de las reformas más importantes. Esto permitió al gobierno reducir el déficit fiscal,
mejorar la eficiencia de estos sectores y atraer inversión extranjera. Entre 1991 y 1999, el Estado
privatizó más de 200 empresas, generando ingresos por aproximadamente 9 mil millones de dólares
(Crabtree, 2001).
Reducción del Estado y promoción del mercado: A partir de estas reformas, la lógica económica del
país se desplazó hacia la promoción del mercado como regulador principal de la actividad económica.
El Estado redujo su intervención directa en la producción de bienes y servicios, delegando este papel al
sector privado. La inversión extranjera directa aumentó significativamente en sectores estratégicos
como la minería y las telecomunicaciones, mientras que el Estado se enfocó en mantener la estabilidad
macroeconómica, a través de políticas fiscales y monetarias responsables.
La reforma también incluyó la creación de un marco legal que protegiera los derechos de propiedad y
promoviera la competencia. Esto fue clave para generar un ambiente favorable para la inversión. Sin
embargo, algunos críticos argumentan que estas políticas profundizaron las desigualdades y no lograron
resolver problemas estructurales como la informalidad y la pobreza, aunque sí lograron estabilizar la
economía y generar crecimiento en términos macroeconómicos (Morón & Sanborn, 2006).

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Gobernabilidad en el contexto peruano:
La gobernabilidad en el Perú está influenciada por una serie de factores interrelacionados, como los
conflictos sociales, la distribución de la riqueza y la estabilidad política. Estos elementos juegan un
papel crucial en la capacidad del Estado para ejercer autoridad, implementar políticas públicas y
mantener la cohesión social. A continuación, se analizan cada uno de estos factores y su impacto en la
gobernabilidad del país.
Conflictos sociales: Los conflictos sociales son uno de los factores más visibles que afectan la
gobernabilidad en el Perú. Estos conflictos, a menudo relacionados con disputas territoriales, demandas
de derechos sociales y ambientales, y oposición a proyectos extractivos, pueden generar tensiones entre
comunidades locales, empresas y el Estado. El Perú, al ser un país con abundantes recursos naturales,
ha experimentado numerosos conflictos socioambientales, especialmente en regiones donde las
comunidades locales perciben que las industrias extractivas, como la minería, no generan beneficios
equitativos o dañan el medio ambiente. Según De Echave (2011), más de la mitad de los conflictos en
el Perú son de carácter socioambiental, y la falta de un diálogo efectivo entre las partes involucradas
debilita la legitimidad del Estado y dificulta la gobernabilidad.
La incapacidad del Estado para mediar eficazmente en estos conflictos puede resultar en bloqueos,
protestas y disturbios, afectando la estabilidad política y económica del país. Además, estos conflictos
tienden a aumentar en contextos donde las instituciones estatales son débiles o percibidas como
corruptas.
Distribución de la riqueza: La desigualdad en la distribución de la riqueza es otro factor que afecta
directamente la gobernabilidad en el Perú. Aunque el país ha experimentado crecimiento económico en
las últimas décadas, los beneficios de este crecimiento no se han distribuido equitativamente entre la
población. Las disparidades económicas entre las regiones urbanas y rurales, así como entre diferentes
sectores sociales, han generado descontento y alimentado la percepción de injusticia. Según los datos
del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la pobreza en las zonas rurales es
significativamente mayor que en las áreas urbanas, lo que agudiza las tensiones sociales y políticas.
La persistente desigualdad económica no solo afecta la cohesión social, sino que también erosiona la
legitimidad del Estado.