USO DE ESTRÓGENOS VERSUS TIBOLONA
COMO TERAPIA DE REEMPLAZO HORMONAL EN
EL TRATAMIENTO DE SÍNTOMAS VASOMOTORES
DE PACIENTES MENOPAÚSICAS. UNA REVISIÓN
SISTEMÁTICA
USE OF ESTROGENS VERSUS TIBOLONE AS HORMONE
REPLACEMENT THERAPY IN THE TREATMENT OF
VASOMOTOR SYMPTOMS IN MENOPAUSAL PATIENTS:
A SYSTEMATIC REVIEW
María Caridad Cabrera Erazo
Universidad Estatal de Cuenca, Ecuador
Gabriela Cecilia Medina Pucha
Universidad Estatal de Cuenca, Ecuador
Erick Nicolás Díaz Landy
Universidad del Azuay, Ecuador

pág. 7355
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i2.23737
Uso de Estrógenos Versus Tibolona como Terapia de Reemplazo Hormonal
en el Tratamiento de Síntomas Vasomotores de Pacientes Menopaúsicas.
Una Revisión Sistemática
María Caridad Cabrera Erazo1
makari_9494@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0002-4762-207X
Universidad Estatal de Cuenca
Cuenca - Ecuador
Gabriela Cecilia Medina Pucha
Gabiceci5@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-0986-8940
Universidad Estatal de Cuenca
Cuenca - Ecuador
Erick Nicolás Díaz Landy
nicodiazlandy@gmail.com
https://orcid.org/0000-0001-6349-1941
Unidad de Ginecología y Obstetricia
Hospital Santa Ines
Docente GyO - Universidad del Azuay
Cuenca - Ecuador
RESUMEN
Objetivo: Determinar y comparar la eficacia clínica y el perfil de seguridad del uso estrógenos versus
tibolona frente a la terapia de reemplazo hormonal en el tratamiento de los síntomas vasomotores en
pacientes menopáusicas. Metodología: Siguiendo la normativa PRISMA (registro PROSPERO:
CRD420251017760), exploramos repositorios médicos de alto impacto como PubMed y Scopus,
abarcando literatura publicada desde 2007. El cribado priorizó investigaciones centradas en
termorregulación, arquitectura del descanso, funcionalidad sexual y hemostasia, consolidando
finalmente una muestra de ocho estudios para nuestra síntesis cualitativa. Resultados: La evidencia
revela un franco empate terapéutico: ambas rutas farmacológicas apagan los sofocos y estabilizan el
descanso nocturno sin distancias estadísticas reales (p > 0.05). Las verdaderas divergencias afloran en
los impactos sistémicos. La tibolona domina por completo la esfera íntima, logrando elevar las tasas de
deseo en un 86,56% y normalizando las métricas del IFSF. Por su parte, la ruta estrogénica —en especial
bajo administración transdérmica— garantiza un blindaje metabólico superior, frenando el aumento de
peso y propiciando un clima fibrinolítico que minimiza el riesgo tromboembólico venoso.
Conclusiones: Erradicar la inestabilidad térmica es un éxito factible con cualquiera de los abordajes,
restando importancia a la potencia antivasomotora al momento de prescribir. El desafío clínico actual
obliga a individualizar la indicación: reservar la tibolona para reactivar la vitalidad sexual y urogenital,
prefiriendo los estrógenos cuando impera la protección vascular y metabólica.
Palabras clave: menopausia; síntomas vasomotores; terapia de reemplazo hormonal; tibolona;
estrógenos
1 Autor principal
Correspondencia: makari_9494@hotmail.com

pág. 7356
Use of Estrogens Versus Tibolone as Hormone Replacement Therapy in
the Treatment of Vasomotor Symptoms in Menopausal Patients:
A Systematic Review
ABSTRACT
Objective: To determine and compare the clinical efficacy and safety profile of estrogens versus
tibolone as hormone replacement therapy in the treatment of vasomotor symptoms in menopausal
patients. Methodology: Following the PRISMA guidelines (PROSPERO registration:
CRD420251017760), we explored high-impact medical databases such as PubMed and Scopus,
covering literature published since 2007. The screening prioritized research focused on
thermoregulation, sleep architecture, sexual functionality, and hemostasis, ultimately consolidating a
sample of eight studies for our qualitative synthesis. Results: The evidence reveals a clear therapeutic
tie: both pharmacological routes suppress hot flashes and stabilize nocturnal rest with no real statistical
differences (p > 0.05). The true divergences emerge in the systemic impacts. Tibolone completely
dominates the intimate sphere, managing to raise desire rates by 86.56% and normalizing Female Sexual
Function Index (FSFI) metrics. On the other hand, the estrogenic route—especially under transdermal
administration—guarantees a superior metabolic shield, curbing weight gain and fostering a fibrinolytic
climate that minimizes the risk of venous thromboembolism. Conclusions: Eradicating thermal
instability is an achievable success with either approach, rendering the antivasomotor potency less
relevant at the time of prescription. The current clinical challenge requires individualizing the
indication: reserving tibolone to reactivate sexual and urogenital vitality, while preferring estrogens
when vascular and metabolic protection prevails.
Keywords: menopause; vasomoto symptoms; hormone replacement therapy; tibolone; estrogens
Artículo recibido 20 marzo 2026
Aceptado para publicación: 15 abril 2026

pág. 7357
INTRODUCCIÓN
La menopausia es una etapa natural de la mujer, que es definida por el cese permanente de la
menstruación, (1, 2) es decir, el cese de la actividad folicular ovárica de etiología no patológica, que se
presentan entre los 45 a 56 años. (3) Dado el aumento en la esperanza de vida actual (78 – 86 años), la
mujer contemporánea transcurre casi la mitad de su existencia en la etapa peri y posmenopáusica,
expuesta a las consecuencias clínicas de la deficiencia estrogénica. (4)
Sin embargo, al disminuir los niveles de estrógenos existe una variedad de síntomas climatéricos que
pueden afectar significativamente la calidad de vida. Entre estos síntomas vasomotores (SVM) están
los sofocos, sudoración nocturna, que son los mas prevalentes y los mas molestos, por lo que afecta el
nivel de de vida de las mujeres posmenopáusicas dificultando sus actividades cotidianas y el descanso
nocturno. (1, 2) Además, es muy importante también la alta incidencia en síntomas genitourinarios de
la menopausia caracterizado por atrofia vulvovaginal y sintomatología urinaria asociada. (3)
La terapia hormonal de la menopausia (THM), se basa normalmente en la administración de estrógenos
ya sean solos o combinados, siendo históricamente el tratamiento estándar de oro para los SVM, de
moderados a severos, ya que han demostrado eficacia en la reducción de la frecuencia y la intensidad
de los sofocos, (1, 6, 7). A pesar de sus beneficios a corto plazo, estudios a largo plazo han evidenciado
preocupaciones sobre su balance riesgo - beneficio de la terapia estrogénica tradicional, centrado en
riesgos cardiovasculares y neoplásicos, impulsando a tratamientos alternativos. (1, 6) Por lo que el
balance riesgo – beneficio es altamente favorable para mujeres sintomáticas menores de 60 años o en
los primeros 10 años de su posmenopausia a lo que se conoce como “ventana de oportunidad”. (8)
La tibolona como opción terapéutica, esta es un esteroide sintético con actividad tisular selectiva
(STEAR), que ejerce efecto estrogénico, progestagénico o androgénico en varios tejidos
proporcionando alivio sintomático y mejorando la función sexual (5), por lo que es efectiva en el manejo
de SVM y su perfil de seguridad debe ser evaluado cuidadosamente en comparación con los regímenes
de estrógenos convencionales. (5, 9)
Por lo que su elección terapéutica ideal sigue siendo debatible, evaluando la necesidad de individualizar
el manejo clínico y elegir la mejor opción que ofrezca la mayor eficacia con el menor riesgo, (6) además
se subraya la importancia de la protección endometrial adecuada y la individualización de la terapia,

pág. 7358
señalando así que no es conveniente imponer límites arbitrarios sobre el tiempo de duración del
tratamiento siempre y cuando los beneficios clínicos para la calidad de vida superen los riesgos
calculados. (8)
El objetivo central de este estudio es determinar mediante una revisión sistemática de la literatura, la
eficacia comparativa de la tibolona frente a la terapia hormonal con estrógenos en el alivio de los
trastornos vasomotores asociados al climaterio, analizando simultáneamente el perfil de seguridad de
ambas opciones terapéuticas en mujeres posmenopáusicas.
METODOLOGÍA
Revisión sistemática de la literatura, siguiendo la declaración PRISMA 2020. El protocolo de la revisión
se registró en la base de datos PROSPERO, el Registro Internacional Prospectivo de Revisiones
Sistemáticas, bajo el código CRD420251017760, accesible en línea mediante el enlace
https://www.crd.york.ac.uk/PROSPERO/view/CRD420251017760
Criterios de elegibilidad, Se incluyeron ensayos clínicos publicados en inglés y español, en mujeres
perimenopáusicas tratadas con estrógenos y tibolona. Se excluyeron estudios realizados en mujeres en
edad fértil y estudios realizados con otras terapias hormonales.
Fuentes de información. La búsqueda sistemática de estudios se realizó en Medline, Pubmed,
ScienceDirect y Scopus, por su alta cobertura de literatura científica en el área de la salud.
Adicionalmente se incluyeron fuentes especializadas como Embasem Cochrane Library, Web of
Science, Lilacs y Google Scholar, con el fin de ampliar la identificación de artículos relevantes por
escasa bibliografía.
Estrategias de búsqueda. Las estrategias de búsquedas se elaboraron utilizando descriptores en
ciencias de la salud (MeSH), y palabras claves libres, combinados mediante operadores boleanos (AND,
OR, NOT), para optimizar la recuperación de la información. Inicialmente, la búsqueda bibliográfica
se limitó se limitó a estudios publicados en idioma inglés y en los últimos cinco años con el fin de
obtener evidencia científica reciente. Sin embargo, debido a la limitada disponibilidad de publicaciones
relevantes en ese periodo, fue necesario ampliar el rango temporal de búsqueda, incluyendo estudios
publicados desde el año 2007, incluyendo estudios publicados desde el año 2007.

pág. 7359
Esta ampliación permitió identificar un mayor número de investigaciones pertinentes y garantizar una
revisión más completa de la evidencia disponible.
Menopause OR postmenopause OR postmenopausal women OR climacteric AND estrogen therapy OR
estrogens OR hormone replacement therapy OR HRT
AND tibolone AND vasomotor symptoms OR hot flashes OR night sweats OR menopausal symptoms
OR quality of life.
La pregunta de investigación se formuló siguiente el enfoque PICO (Población, Intervención,
Comparación y Resultado), con el objetivo de estructurar adecuadamente la búsqueda bibliográfica y
orientar la selección de los estudios incluidos en la revisión.
P (Población): mujeres posmenopáusicas o en etapa climatérica
I (Intervención): tratamiento con tibolona
C (comparacion): terapia hormonal con estrógenos o terapia de reemplazo hormonal
O (Resultados): alivio de los síntomas vasomotores y evaluación del perfil de seguridad.
Por lo tanto, la pregunta de investigación puede formularse de la siguiente manera: ¿Es la tibolona tan
eficaz como la terapia hormonal con estrógenos para el alivio de los síntomas vasomotores en mujeres
posmenopáusica?
Proceso de selección de estudios
Los estudios fueron evaluados de forma independiente por dos revisores (Dr. Nicolas Diaz, Md.
Gabriela Medina) utilizando el software Rayyan que permitió identificar los estudios válidos. Se
registró el número total de documentos obtenidos, posteriormente se seleccionaron aquellos
considerados relevantes y se realizó la lectura de los resúmenes, con el fin de decidir si la información
se ajusta al objetivo de estudio, de los elegidos se realizó la lectura completa del texto. También se
realizó la búsqueda manual en las listas de referencias de todos los artículos elegibles y revisiones
anteriores para obtener estudios adicionales.
Proceso de extracción de los datos
La información recolectada fue organizada en una matriz, utilizando el software Excel 2025, que
comprende datos relacionados con la revista, título, autores, año de publicación, objetivo del estudio,
metodología y resultados.

pág. 7360
Análisis
La literatura nos demuestra que, en el ámbito de los trastornos vasomotores, la tibolona constituye una
alternativa terapéutica con una eficacia comparable a los estrógenos para el manejo de la menopausia,
tanto ensayos clínicos aleatorizados como estudios de cohorte recientes coinciden en que ambas terapias
logran recudir los sofocos con una paridad en la eficacia termorreguladora, sin que existan diferencias
estadísticas relevantes entre los grupos (p> 0.05). De igual manera al analizar la función sexual, el
estado de ánimo y el dominio urogenital, la tibolona demuestra una ventana clínica mayor (p<0.05 en
dominios de deseo frente a E2/NETA) logrando una mejoría global del 86,56% reflejada en un aumento
del índice de función sexual (IFSF) de 23.19 +/- 6.41 a 28.02 +/- 6.63 puntos. y consistente frente a la
terapia estrogénica tradicional. Los efectos adversos fueron leves, siendo los más comunes: amenorrea
(85.82%), mastalgia (18.89%) y edema (17.32%).
No obstante, al hablar de la hemostasia, un estudio que contó con 83 mujeres que completaron el estudio
(28 recibieron estrógenos, 28 tibolona y 27 placebo) confirmó que ambas terapias son seguras en el
contexto de hemostasia inmediata posoperatorio, aunque ambas terapias promuevan un estadio
fibrinolítico, se observa que el estrógeno (sobre todo la transdérmica) ejerce un efecto más marcado
sobre ciertos marcadores de la coagulación y es superior para prevenir la ganancia de peso y mejorar
las escalas de calidad de vida. Por otro lado, al referirnos al sueño, la mejoría es un parámetro
directamente dependiente del control de los síntomas nocturnos, donde ambos régimenes terapéuticos
inducen beneficios de magnitud similar, manteniendo con una diferencia ajustada de apenas –0.359 (p
= 0.534), reduciendo el índice Calidad de Sueño de Pittsburgh en –3.76 con tibolona comparado con –
3.66 en TH combinada.
Finalmente, se aprecia que ambos tratamientos mejoraron significativamente la calidad del sueño a los
12 meses de iniciado su tratamiento (mejoría del 94,48%).
En conclusión, la elección terapéutica no debe fundamentarse en la potencia anti vasomotora, que se
evidencia que resulta similar en ambos fármacos, sino en personalizar según la prioridad de cada
paciente sobre todo en el control metabólico o la resolución de cormbilidades sexuales y urinarias.

pág. 7361
DISCUSIÓN
El propósito central de esta revisión sistemática fue comparar, sustentándonos en datos confiables, la
eficacia y el perfil de seguridad del uso de estrógenos frente a la tibolona como terapia hormonal
menopáusica para el tratamiento de los síntomas vasomotores. Partiendo de esta premisa y al analizar
el manejo de los síntomas vasomotores como eje central del tratamiento, la evidencia nos confirma que
la tibolona y estrógenos se mantienen como el pilar indiscutible para el control profundo se la
inestabilidad vasomotora, logrando ambos una supresión eficaz de los sofocos y la sudoración nocturna
sin diferencias estadísticas significativas, tal como lo demostraron Somunkin et al. en el 2007 en un
ensayo clínico realizado en Turquía (10), esto concuerda con Morga et al., en el 2024, quien en su
estudio internacional de revisión en Estados Unidos (18), nos indica que la tibolona mantiene una
eficacia superior en las tasas de respuesta más alta, de igual manera Malik et al. en el 2023 en un estudio
realizado en India (22), nos habla que este medicamento es altamente efectivo, seguro y bien tolerado
para reducir síntomas menopáusicos de moderados a severos a corto plazo, por lo que al elegir el
fármaco no depende de la potencia anti vasomotora, sino de perfiles secundarios.
La tibolona nos muestra una mejoría en síntomas generales del tracto urinario inferior, como, por
ejemplo, mejorar la nicturia de acuerdo con los hallazgos de Wang et al. en el 2025 (11) y Hsiao y
Chang en el 2024 (12), ambos en investigaciones llevadas a cabo en Taiwán. Esto refuerza los
resultados de Malik et al. (2023) en India (22), donde sus pacientes también mostraron una reducción
significativa en los síntomas genitourinarios al usar tibolona. Pero vemos que una distinción crucial
emerge de la esfera sexual, donde la tibolona demuestra una superioridad consistente en los dominios
de deseo y excitación según comprobaron nuevamente los estudios taiwaneses de Wang et al. (11) y
Hsiao y Chang (2024) (12), logrando recuperar esta en más del 86% de las pacientes elevando el IFSF
desde rangos disfuncionales hacia la normalidad, por lo que llega a ser la primera opción para el fenotipo
con deseo sexual hipoactivo.
Al recuperar esta función se evidencia una elevación robusta de la calidad de vida global, con tasas
superiores al 94% en la escala de MRS tal como lo evidenció Espitia De La Hoz en el 2021 en un
estudio cuasiexperimental realizado en Colombia (13)

pág. 7362
Por otra parte, se evidencia que los estrógenos transdérmicos han demostrado un control ligeramente
mayor sobre síntomas somáticos específicos y el control de ganancia de peso, como lo reportaron Kim
et al. en el 2019 en Corea del Sur (15) y Bhattacharya y Jha en el 2015 en India (17). Además, los
estrógenos ejercen un impacto bioquímico significativamente mayor sobre los factores específicos de
la coagulación, según el estudio de Demirol et al. llevado a cabo en el 2007 en Turquía (14); esto apoya
la teoría del estudio de Baik et al. en el 2024, realizado en una cohorte masiva en Estados Unidos (19),
quien nos indica que esta monoterapia se asocia a una disminución significativa en tromboembolismo
venoso.
Finalmente, hemos analizado que ambos régimenes terapéuticos inducen beneficios paralelos
secundarios al alivio vasomotor, reduciendo puntuaciones de insomnio en una magnitud casi idéntica
entre ambos, tal y como constató Song et al. en el 2025 en un estudio realizado en China (16). Así
mismo, Proserpio et al. en el 2020 en una investigación desarrollada en Italia (20), analiza desde la
farmacodinamia, la terapia de reemplazo hormonal actúa como un verdadero modulador dual de la
arquitectura del sueño, mientras que los estrógenos son clave para acelerar el inicio del descanso y
limitar la fragmentación del patrón del sueño. Por su parte, Virtanen et al. en el 2023 en un estudio
realizado en Finlandia (21), hacen énfasis que, en el grupo de terapia hormonal, el tiempo total de sueño
no se acortó y la cantidad de sueño profundo no disminuyó frente a alteraciones. Lo que nos lleva a la
conclusión que la prescripción y elección del tratamiento debe personalizarse; podemos decir que la
tibolona cuando se busca restaurar la integridad sexual y urogenital y estrógenos cuando la prioridad es
la neutralidad metabólica pura.
Si bien los hallazgos expuestos ostentan un gran valor clínico, es indispensable transparentar las
barreras metodológicas de esta revisión. El obstáculo más crítico fue la escasez de ensayos clínicos
recientes que comparen directamente la tibolona contra las terapias estrogénicas convencionales. Esta
sequía de publicaciones nos obligó a retroceder la búsqueda hasta el año 2007, corriendo el riesgo de
incluir esquemas posológicos que hoy podrían considerarse desfasados frente a las pautas de dosis
ultrabajas. A este vacío se suma una profunda heterogeneidad en el bloque de artículos seleccionados:
agrupamos diseños mixtos, poblaciones diversas y cuestionarios de medición clínica muy dispares
(como MRS, IFSF o PSQI).

pág. 7363
Esta dispersión vuelve inviable la ejecución de un metaanálisis cuantitativo estricto y subraya la
urgencia de impulsar nuevos estudios prospectivos, masivos y a largo plazo, para poder actualizar con
absoluta certeza las guías de manejo climatérico.
ILUSTRACIONES, TABLAS, FIGURAS
Necesariamente numeradas en forma correlativa que permitan su referencia inmediata en el texto. Con
cabeceras apropiadas con sus títulos correspondientes. Leyendas explicativas que aclaren símbolos,
abreviaturas, etc. así, también guías de datos, imágenes, estadísticas, etc. Al tratarse de las tablas, éstas
determinarán claramente en cada columna un encabezamiento, precisando el tipo de datos que se
registran en ella y las unidades de medida que se hubieren utilizado.
Lista de datos
Las variables analizadas fueron tipo de tratamiento, duración del tratamiento, frecuencia y severidad de
síntomas vasomotores, eventos adversos.
Figura 1
Registros eliminados antes
de la evaluación:
Registros duplicados
eliminados (n = 31)
Registros examinados
(n = 275 ) Registros excluidos**
(n = 75 )
Informes no recuperados
(n = 133)
Informes excluidos:
Animales (n = 19)
Reporte de caso (n = 7)
Revision narrativa (n = 30)
Estudios incluidos en la revisión
(n = 8)
Identificación de estudios a través de bases de datos y registros
IdentificaciónScreeningIncluidos
Informes evaluados para
determinar su elegibilidad
(n = 67)
Informes buscados para su
recuperación
(n = 200)
Registros identificados desde*:
Base de datos (n = 306)
Medline: 52
Scopus: 254

pág. 7364
Tabla 1
Autor, año Tipo de estudio Poblacion y grupo de edad Metogologia Resultado
Somunkiran A, Erel
CT, Demirci F,
Senturk ML. 2007
Ensayo
Controlado
Aleatorizado
(ECA) de diseño
Cruzado (Cross-
over)
Mujeres con menopausia
quirúrgica (pacientes que
habían sido sometidas a
ovariectomía). Grupo de Edad:
mujeres en etapa
posmenopáusica.
Grupos de Tratamiento: 1. Tibolona (dosis: 2.5
mg/día). 2. Estradiol (dosis: 2 mg/día).
Medición: Evaluación de los síntomas
climatéricos (ej. vasomotores, somáticos,
psicológicos y sexuales) mediante la escala
Kupperman Index y la Escala de Gravedad de los
Síntomas.
Síntomas Vasomotores: Ambos tratamientos mostraron
mejoras comparables en el alivio de los síntomas vasomotores
(sofocos). Otros Síntomas: Los hallazgos sugirieron que la
Tibolona puede mejorar los síntomas somáticos, el estado de
ánimo y la libido en mayor medida que la terapia con
estrógeno solo. (10)
Rui-Jun Wang,
Zhang Yi, Shuang-
Yao Wang, Xi-Ren
Ji,2025
Estudio
observacional
prospectovo y
no aleatorizado
Mujeres con síntomas
climatéricos (menopáusicos).
Muestra Inicial (Tibolona): 65
participantes. Muestra Final
(Tibolona): 26 participantes
(Gran deserción).
Asignación de participantes a grupos no
aleatorizados (Tibolona vs. TRH convencional).
Seguimiento: 3 puntos temporales (Basal, 4
semanas, 12 semanas)
Ambos tratamientos fueron efectivos para mejorar la función
sexual. Ventaja de Tibolona: La Tibolona demostró una
eficacia más favorable y ofreció un mayor alivio en los
síntomas generales de almacenamiento del tracto urinario
inferior (STUI) en comparación con la TRH estándar. (11)
Sheng-Mou Hsiao,
Shiow-Ru Chang,
2024
Estudio de
comparación
prospectiva o
consecutivo
196 mujeres recibieron THS Grupo 1 (Tibolona): Tibolona 2,5 mg/día. Grupo
2 (THC): Valerato de estradiol 1 mg + Acetato
de medroxiprogesterona 2,5 mg.
1.Beneficio Urinario: La Tibolona parece ser más beneficiosa
que la THS/TRH específicamente para tratar la nicturia
(micción nocturna) y los síntomas generales de
almacenamiento del tracto urinario bajo.
2.Función Sexual: Ambos tratamientos (Tibolona y
THS/TRH) demostraron tener efectos beneficiosos sobre la
función sexual femenina. A pesar de que cada uno mejoró
diferentes aspectos, la eficacia global entre ambos
tratamientos no fue significativamente distinta (12)
Franklin José
Espitia De La Hoz
2021
Cuasiexperimen
tal, de tipo antes-
después
127 mujeres posmenopáusicas
mayores de 40 años, con una
edad promedio de
56.91\pm7.34 años.
Se seleccionaron participantes con síntomas
climatéricos y última regla hace al menos 2 años.
Se administró tibolona (2.5 mg/día vía oral) con
seguimiento a 1, 2, 3, 4 y 5 años. Se evaluó la
efectividad mediante escalas validadas (MRS e
IFSF) y exámenes de laboratorio anuales
Mejoría de la sintomatología menopáusica en un 94.48%
(reducción de escala MRS de 15.91 a 6.18 puntos). La función
sexual mejoró en un 86.56% (aumento del IFSF de 23.19 a
28.02 puntos). Los efectos adversos fueron leves, siendo los
más comunes: amenorrea (85.82%), mastalgia (18.89%) y
edema (17.32%). (13)

pág. 7365
Aygul Demirol, MD.
Suleyman Guven, MD
∙Serafettin Kirazli, Ph
.D.Timur Gurgan, M
D.Ali Ayhan , MD
2007
estudio
aleatorizado,
doble ciego y
controlado con
placebo.
90 mujeres posmenopáusicas
entre 45 a 50 años
El grupo 1 (n = 30) recibió únicamente vitamina
E conjugada (Premarin, comprimidos orales de
0,625 mg/día; Wyeth, Estambul, Turquía); el
grupo 2 (n = 30) recibió tibolona (Livial,
comprimidos orales de 2,5 mg/día; Organon,
Estambul, Turquía); y el grupo 3 (n = 30) recibió
placebo,
Finalización: 83 mujeres completaron el estudio (28 en
estrogenos, 28 en Tibolona, 27 en Placebo).
Ambas terapias son seguras en el contexto de la hemostasia
inmediata posoperatoria, ya que ambas promueven un estado
fibrinolítico, aunque el Estrógeno tiene un efecto más
marcado sobre algunos marcadores de la coagulación. (14)
Hyun Kyun
Kim, Sung Hye
Jeon, Ki-Jin
Ryu, Tak
Kim y Hyuntae,
2019
Ensayo Clínico
Controlado
Aleatorizado
(ECA)
Población: Mujeres
posmenopáusicas con útero
intacto. Muestra Total: 57
mujeres. Edad Promedio:
aproximadamente 51 años.
Grupos: 1. Tibolona (26 mujeres, vía oral) 2. 31
mujeres Estrógeno Transdérmico +
Progestágeno (31 mujeres).
Duración: 6 meses de tratamiento.
Medición: Se utilizó la Menopause Rating Scale
(MRS) para evaluar los síntomas al inicio y a los
6 meses.
Eficacia General: Ambas opciones terapéuticas mejoraron los
síntomas menopáusicos en 6 meses.
Diferencias Clave:
1. El grupo de Estrógeno Transdérmico mostró mejoras
significativas en más ítems de la escala MRS.
2. El Estrógeno Transdérmico pareció ser más eficaz para
prevenir el aumento de peso que la Tibolona.
3. Las diferencias entre grupos en la mayoría de los síntomas
individuales fueron insignificantes después de ajustar
variables como el IMC y la hipertensión. (15)
Zicheng Song,
Changbin Li, Feng
Jin, et al
2025
Estudio de
cohorte
ambidireccional
(Retrospectivo y
Prospectivo)
285 participantes totales: 184
en la cohorte de tibolona y 101
en la cohorte de HT
combinada. Mujeres de entre
40 y 65 años en transición
menopáusica y
posmenopausia.
Los participantes recibieron tibolona o HT
combinada según la estratificación STRAW + 10
y su preferencia personal. Se utilizó el Índice de
Calidad de Sueño de Pittsburgh (PSQI) al inicio
y a los 12 meses después del tratamiento para
evaluar la mejoría en la calidad del sueño.
Ambos tratamientos mejoraron significativamente la calidad
del sueño a los 12 meses: los puntajes de PSQI disminuyeron
en –3.76 ± 4.12 con tibolona y –3.66 ± 4.23 con HT
combinada. La conclusión principal es que la tibolona y la HT
combinada mejoran el sueño en una medida similar tras los
ajustes estadísticos. (16)
S. M. Bhattacharya
& A. Jha, 2015
Estudio
Controlado
Aleatorizado
(ECA) de
etiqueta abierta
144 mujeres con menopausia
quirúrgica (realizada por
causas ginecológicas
benignas). de: 40 a 52 años de
edad. Duración de la
menopausia: 3 a 18 meses
Grupos de Tratamiento (ratio 1:1): 1. Grupo A:
Tibolona (2,5 mg, diario) por vía oral. 2. Grupo
B: Gel de Estradiol Transdérmico (0,06%; 2,5 g,
diario). Duración: 6 meses de tratamiento.
No hubo diferencias en los efectos terapéuticos de la Tibolona
oral y el Estradiol transdérmico en el IMC, la presión arterial,
el Calcio sérico y la Vitamina D3 después de 6 meses. (17)

pág. 7366
CONCLUSIONES
Por lo que, a partir de la evidencia analizada, logramos concluir que la tibolona y la terapia estrogénica
resultan ser clínicamente equivalentes frente a la inestabilidad vasomotora que es el síntoma cardinal
del climaterio, por lo que cumple con su objetivo primario: la supresión de los síntomas vasomotores.
Ninguno de los dos fármacos mostró diferencias estadísticas significativas en la mitigación de sofocos,
por lo que la toma de decisiones en cuanto a que fármaco usar, no debe fundamentarse en la eficacia
anti vasomotora, sino en el perfil de seguridad y las demandas fenotípicas particulares de cada paciente.
Por lo que vemos que la tibolona en situaciones en los que los estrógenos no se encuentran disponibles,
son una alternativa para aquellas mujeres que asocian su inestabilidad vasomotora con un marcado
deterioro urogenital y disfunción sexual, gracias a su comprobada capacidad para restaurar el deseo
sexual. Por otro lado, los esquemas estrogénicos sobre todo la transdérmica, representa la elección más
segura cuando el cuadro exige un control metabólico estricto, la prevención de la ganancia ponderal y
la minimización del riesgo tromboembólico venoso.
A modo de cierre, erradicar el síndrome climatérico es un éxito factible con cualquiera de las dos
terapias. El verdadero reto para el especialista radicará en orquestar un tratamiento hecho a la medida,
sopesando de forma estratégica la urgencia por rescatar la vitalidad sexual frente a la imperativa
protección vascular y metabólica de la paciente.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. Alonso P, Marzo M, Ribes M, Delgado A, Coutado A, Gutiérrez B. Guía de práctica clínica sobre
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