pág. 8831
LA IMPORTANCIA DE UNA
ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA EN
ESTUDIANTES DE BACHILLERATO

THE IMPORTANCE OF A BALANCED DIET IN

HIGH SCHOOL STUDENTS

Martha Genoveva Garza Arredondo

Tecnológico Nacional de México

María Soledad Acevedo Casillas

Universidad Interamericana del Bravo, México

María Reyna Popócatl Flores

Tecnológico Nacional de México

Diana Marina López Rodríguez

Tecnológico Nacional de México

Jessica Velázquez Castellanos

Tecnológico Nacional de México

Carlos Arredondo Herrera

Universidad Tecnológica del Norte de Coahuila, México
pág. 8832
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i2.23861
La Importancia de una Alimentación Equilibrada en Estudiantes de
Bachillerato

Martha Genoveva Garza Arredondo
1
martha.ga@piedrasnegras.tecnm.mx

Docente

Maestría en Planeación de Empresas

Instituto Tecnológico de Piedras Negras

Tecnológico Nacional de México

María Soledad Acevedo Casillas

aecsole@gmail.com

Docente

Doctorado en Planeación y Liderazgo Educativo

Universidad Interamericana del Bravo

México

María Reyna Popócatl Flores

reyna.pf@piedrasnegras.tecnm.mx

Docente

Maestría en ciencias en Ingeniería Industrial

Instituto Tecnológico de Piedras Negras

Tecnológico Nacional de México

Diana Marina López Rodríguez

diana.Ir@piedrasnegras.tecnm.mx

Docente

Maestría en Administración de Empresas

Instituto Tecnológico de Piedras Negras

Tecnológico Nacional de México

Jessica Velázquez Castellanos

jesssica.vc@piedrasnegras.tecnm.mx

Docente, Maestría en Planeación

Instituto Tecnológico de Piedras Negras

Tecnológico Nacional de México

Carlos Arredondo Herrera

profecarlos.tics@gmail.com

Docente, Maestría en Educación

Universidad Tecnológica del Norte de Coahuila

México

RESUMEN

Una alimentación equilibrada es esencial en la etapa del bachillerato, ya que impacta directamente en el
desarrollo físico, mental y emocional de los adolescentes. Durante esta etapa, el cuerpo experimenta
cambios importantes que requieren una adecuada ingesta de nutrientes para asegurar un crecimiento
saludable y un buen funcionamiento del cerebro. Este trabajo se desarrolla con la finalidad de analizar
las repercusiones de una mala alimentación en adolescentes y sus consecuencias. Diversos estudios,
incluida la Organización Mundial de la Salud, destacan que una buena nutrición mejora el rendimiento
académico, potencia la memoria, la concentración y contribuye al bienestar emocional. Además, ayuda
a prevenir trastornos como la ansiedad, el estrés y la depresión, muy comunes entre los jóvenes en edad
escolar. Actualmente enfrentamos dos grandes problemas: la desnutrición y el sobrepeso. La
desnutrición puede provocar retraso en el crecimiento y un deficiente desarrollo cognitivo. Una mala
alimentación también afecta el rendimiento escolar, provocando fatiga, falta de concentración y
problemas de conducta. Por eso, es fundamental promover hábitos alimenticios saludables desde la
adolescencia, ya que lo que se aprende en esta etapa suele mantenerse en la adultez. En conclusión, una
dieta equilibrada no solo es clave para la salud física, sino también para el bienestar emocional y el
desempeño académico. Fomentar una buena nutrición en los Estudiantes de bachillerato es una
herramienta poderosa para construir un futuro más saludable y exitoso. El presente estudio tiene como
objetivo general analizar la influencia de la alimentación en el rendimiento académico de los estudiantes
de nivel medio superior, considerando sus implicaciones en el desarrollo físico, cognitivo y emocional,
planteando la hipótesis de que existe una relación significativa ente el tipo de ingesta de alimentos con
el rendimiento escolar

Palabras clave: nutrición, adolescentes, rendimiento académico

1
Autor principal
Correspondencia:
martha.ga@piedrasnegras.tecnm.mx
pág. 8833
The
Importance of a Balanced Diet in High School Students
ABSTRACT

A balanced diet is essential during high school, as it directly impacts the physical, mental, and emotional

development
of adolescents. During this stage, the body undergoes significant changes that require an
adequate intake of nutrients to ensure healthy growth and proper brain function. This
work aims to
analyze
the repercussions of poor nutrition in adolescents and its consequences. Various studies,
including those from the World Health Organization, emphasize that good nutrition improves academic

performance, enhances memory and concentration, and contributes to emotional well
-being. In
addition, it helps prevent disord
ers such as anxiety, stress, and depression, which are very common
among school
-aged youth. Currently, we face two major problems: malnutrition and overweight.
Malnutrition
can cause stunted growth and poor cognitive development. Poor nutrition also affects
school performance, causing fatigue, lack of concentration, and behavioral issues. Therefore, it is

essential to promote healthy eating habits from
adolescence, as what is learned during this stage often
persists
into adulthood. In conclusion, a balanced diet is key not only to physical health but also to
emotional well
-being and academic performance. Promoting good nutrition in high school students is a
powerful tool for building a healthier and more successful future.
The present study has the general
o
bjective of analyzing the influence of diet on the academic performance of upper secondary level
students,
considering its implications in physical, cognitive, and emotional development, proposing the
hypothesis that there is a significant relationship between the type of food intake and school

performance.

Keywords
: nutrition, adolescents, academic, performance
Artículo recibido 02 abril 2026

Aceptado para publicación: 30 abril 2026
pág. 8834
INTRODUCCIÓN

La alimentación cumple con una función social primaria pues implica estructuras, valores culturales e
incluso es considerada como un evento compartido que refleja bienestar social y colectivo.

Actualmente, la alimentación tiende a ser un fenómeno social que se construye a partir del núcleo
familiar y se transmite en los diferentes grupos (Amon, 2005). En general, la alimentación se construye
en un conjunto de interacciones ambientales, fisiológicas, cognitivas y socioculturales (Domínguez &
Olivares, 2008).

La alimentación en la adolescencia es de vital importancia debido a que este periodo de la vida implica
un rápido crecimiento y desarrollo físico, así como cambios hormonales significativos. Durante la
adolescencia, el cuerpo experimenta un aumento en la demanda de energía, nutrientes y vitaminas para
satisfacer las necesidades del desarrollo y mantener la salud en general.

El estado nutricional de los adolescentes puede verse afectado por las presiones a las que están
sometidos, debido a las largas jornadas escolares o laborales, cambios de horario, tensiones psicológicas
y a los hábitos alimenticios inadecuados.

Los hábitos alimenticios entre los adolescentes no son estáticos, fluctúan a lo largo de esta etapa y tienen
una estrecha relación con el desarrollo cognitivo y durante la etapa de crecimiento se producen
importantes cambios físicos (Instituto Nacional de Salud Pública, 2021). La nutrición adecuada es
esencial para el fortalecimiento óseo, el crecimiento muscular y el óptimo desarrollo de órganos vitales,
así como para el desarrollo del cerebro. Nutrientes como ácidos grasos omega-3, hierro y vitaminas son
fundamentales para la función cognitiva y el rendimiento académico (Organización Panamericana de
la Salud, 2023).

La alimentación durante la etapa de 10 a 19 años en México tiene una gran relevancia para tener un
buen desarrollo físico, cognitivo y emocional en los adolescentes. La mala nutrición puede provocar
diversos problemas de salud, como enfermedades crónicas y retraso en el crecimiento. Desarrollo
físico: La adolescencia es un período de crecimiento rápido y cambios hormonales, por lo que la
alimentación es fundamental para satisfacer las necesidades energéticas y nutricionales.

Desarrollo cognitivo: La nutrición inadecuada puede afectar la función cognitiva, el rendimiento escolar
y la concentración.
pág. 8835
Salud mental: La alimentación también influye en el bienestar emocional, y la falta de una nutrición
adecuada puede aumentar el riesgo de problemas de salud mental.

Consumo de alimentos poco saludables: Los adolescentes suelen consumir más alimentos procesados,
bebidas azucaradas y comida rápida, lo que puede llevar a problemas de peso y enfermedades crónicas.

Falta de acceso a alimentos nutritivos: La pobreza y la falta de acceso a alimentos saludables pueden
dificultar la adopción de hábitos alimenticios saludables.

Influencia cultural: La cultura mexicana también influye en la alimentación, con hábitos alimenticios
que pueden no ser los más saludables.

Publicidad y marketing: La publicidad de alimentos poco saludables puede influir en la elección de los
adolescentes.

Obesidad y sobrepeso: El consumo excesivo de alimentos poco saludables puede llevar a la obesidad y
el sobrepeso, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares.

Desórdenes alimenticios: En algunos casos, la presión social y la preocupación por la imagen corporal
pueden llevar a la aparición de desórdenes alimenticios como anorexia y bulimia.

Enfermedades crónicas: La mala nutrición a largo plazo puede aumentar el riesgo de desarrollar
enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y algunos
tipos de cáncer.

Dentro del ámbito familiar, es importante promover la adopción de hábitos alimenticios saludables para
prevenir el riesgo de enfermedades y asegurar un desarrollo físico, cognitivo y emocional óptimo (OMS,
2023) es una etapa de profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales, los adolescentes
de 12 a 16 años enfrentan importantes desafíos académicos y personales, en un contexto donde las
decisiones alimentarias comienzan a depender más de sus propias elecciones que del control familiar.
En México, múltiples estudios señalan que esta población presenta desequilibrios importantes en su
dieta diaria, caracterizados por un bajo consumo de frutas, verduras y proteínas de calidad, y un alto
consumo de alimentos ultra procesados y bebidas azucaradas (Instituto nacional de la Salud, 2021)
corroborando que una alimentación deficiente en esta etapa impacta en el crecimiento físico, en el
rendimiento escolar, la atención, la memoria y la salud mental.
pág. 8836
Además, las condiciones socioeconómicas, los entornos familiares y las políticas educativas influyen
de forma significativa en los hábitos alimenticios de los adolescentes mexicanos.

El propósito es de analizar de forma integral cómo la alimentación influye en los estudiantes de media
superior, considerando las consecuencias de una dieta inadecuada, como las estrategias institucionales
y comunitarias que buscan promover una nutrición saludable, que, basándonos en literatura científica y
datos actuales, para determinar o visualizar una intervención más efectiva que prioricen la salud
nutricional como eje del bienestar estudiantil.

Antecedentes (Marco Teórico)

La alimentación equilibrada representa un pilar fundamental para el desarrollo físico, cognitivo y
emocional de los adolescentes. Durante la etapa del bachillerato, los estudiantes enfrentan exigencias
académicas y sociales significativas que requieren un estado óptimo de salud. Sin embargo, es común
que los hábitos alimenticios de los jóvenes se vean afectados por factores como el estrés, la falta de tiempo
o el desconocimiento nutricional. Este trabajo tiene como propósito analizar la importancia de una
alimentación equilibrada en estudiantes de nivel media superior, sus beneficios en el rendimiento
escolar y las consecuencias de una nutrición deficiente.

1.
Concepto de alimentación equilibrada. Una alimentación equilibrada se define como aquella que
incluye todos los grupos alimenticios en proporciones adecuadas, proporcionando los nutrientes
necesarios para el buen funcionamiento del organismo (OMS, 2020). Esto implica el consumo de
frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras, grasas saludables y una adecuada hidratación.

2.
Necesidades nutricionales en adolescentes. La adolescencia es una etapa de crecimiento acelerado
que demanda un alto requerimiento energético y nutricional. El cuerpo necesita nutrientes como
calcio, hierro, proteínas y vitaminas para asegurar un desarrollo adecuado (Fundación Española de
la Nutrición, 2022). La deficiencia en alguno de estos nutrientes puede afectar el desarrollo físico y
mental, así como el rendimiento escolar.

3.
Impacto de la alimentación en el rendimiento académico. Diversos estudios han demostrado una
relación directa entre los hábitos alimenticios saludables y el rendimiento académico. Un desayuno
equilibrado, por ejemplo, mejora la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje
pág. 8837
(Sánchez, 2019). Por el contrario, el consumo excesivo de alimentos ultra-procesados se asocia con
fatiga, distracción y bajo desempeño escolar.

4.
Problemas asociados a una mala alimentación. Los estudiantes que adoptan dietas desequilibradas
corren el riesgo de desarrollar problemas como sobrepeso, obesidad, anemia y trastornos
alimentarios. Además, una alimentación inadecuada puede afectar el estado emocional, generando
ansiedad, irritabilidad o depresión (González, 2021).

5.
Estrategias para fomentar hábitos saludables. La promoción de una alimentación saludable en las
escuelas debe incluir la educación nutricional, la participación de padres y docentes, y políticas que
regulen la venta de alimentos poco saludables en los planteles. Fomentar la preparación de alimentos
caseros y planificar menús equilibrados puede contribuir significativamente al bienestar estudiantil.

DESARROLLO

En los últimos años, los patrones alimentarios de los adolescentes mexicanos han experimentado una
transición significativa hacia dietas hipercalóricos, con alta presencia de alimentos ultra procesados,
bebidas azucaradas y botanas industrializadas. (Instituto Nacional de Salud Pública, 2021). La Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición reveló que más del 60% de los adolescentes de entre 12 y 16 años
consume refrescos al menos una vez al día y menos del 35% incluye frutas y verduras de forma regular
en su dieta. Entre 1999 y 2021, los adolescentes con obesidad representaban un 12 % aumentando a un
18%, Este cambio está influenciado por factores como la disponibilidad de productos poco saludables en
el entorno escolar, la publicidad dirigida al público juvenil, y la falta de educación alimentaria tanto en
las escuelas como en el núcleo familiar (Rivera et al, 2020)

México enfrenta una doble carga nutricional en su población adolescente: por un lado, altos índices de
sobrepeso y obesidad, y por otro, casos preocupantes de desnutrición crónica y anemia., el 36.4% de
los adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso u obesidad, mientras que alrededor del 10%
muestra signos de desnutrición. (Publica, 2021) Estas cifras reflejan desequilibrios dietéticos
importantes, marcados por un exceso de calorías vacías y una baja densidad de nutrientes esenciales. El
acceso limitado a alimentos frescos y nutritivos en zonas rurales y marginadas profundiza aún más las
desigualdades en la salud alimentaria.
pág. 8838
Factores que influyen en la dieta adolescente:

1.
Entorno familiar: La falta de disponibilidad de alimentos saludables en el hogar, y el nivel de
educación y costumbres de los padres, influyen directamente en la alimentación del adolescente

2.
Condición socioeconómica: Los adolescentes de hogares con menores ingresos suelen consumir
dietas más económicas, pero menos nutritivas, debido al costo y acceso limitado a alimentos frescos.

3.
Ambiente escolar: Muchas escuelas carecen de programas nutricionales integrales. Aunque existen
lineamientos para la venta de alimentos saludables, su aplicación es limitada.

4.
Influencia mediática y social: Las redes sociales, la publicidad y los pares ejercen una fuerte presión
sobre las elecciones alimenticias.

Así como diversos estudios han demostrado que los adolescentes con dietas desequilibradas son más
propensos a presentar trastornos del sueño, irritabilidad, ansiedad y síntomas depresivos. En particular,
el consumo elevado de cafeína y bebidas energéticas en esta población está relacionado con dificultades
para conciliar el sueño, somnolencia diurna y menor rendimiento en clase. Una dieta balanceada, en
cambio, puede favorecer la regulación emocional y mejorar la autoestima, ambos elementos clave para
el desempeño escolar y las relaciones sociales.

La obesidad en adolescentes no solo representa un riesgo para enfermedades crónicas como diabetes
tipo 2 o hipertensión, sino que también conlleva consecuencias emocionales y sociales. Muchos jóvenes
con sobrepeso son objeto de acoso escolar o discriminación, lo que puede provocar aislamiento, baja
autoestima e incluso abandono escolar (Salud., 2022).

Por otro lado, la desnutrición también genera efectos adversos, como menor masa muscular, fatiga, y
dificultades en el desarrollo neuromotor, lo cual reduce la participación en actividades físicas y
extracurriculares, limitando el desarrollo integral del adolescente.

La deficiencia del consumo de nutrientes esenciales, como hierro, zinc, calcio y vitamina A, puede
ocasionar anemia, debilidad muscular, retraso en el desarrollo óseo, problemas dermatológicos y un
sistema inmune deprimido (Food and Agriculture Organitzation, 2020).

Estos efectos comprometen el crecimiento adecuado de los adolescentes y aumentan su vulnerabilidad
ante enfermedades.
pág. 8839
La alimentación tiene una influencia directa en el rendimiento escolar. Diversos estudios han
demostrado que los adolescentes con deficiencias nutricionales presentan mayor dificultad para
concentrarse, menor velocidad de procesamiento mental y bajo rendimiento en matemáticas y lectura.
Por ejemplo, la anemia ferropénica afecta la oxigenación cerebral, reduciendo la capacidad de atención y
aprendizaje, impactando también en el bienestar emocional.

En México, la Estrategia Nacional para la Prevención del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes incluyó
los Lineamientos Generales para la Venta y Distribución de Alimentos y Bebidas en las Escuelas, los
cuales restringen productos ultra procesados y promueven frutas, agua natural y alimentos preparados
de manera saludable (Secretaría de Salud, 2023).

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) desarrollan campañas educativas, materiales didácticos
y estrategias para mejorar la educación alimentaria en adolescentes, con base en estudios y análisis
científicos. La alimentación inadecuada en adolescentes es un fenómeno multifactorial que involucra
condiciones estructurales, sociales, económicas, culturales y psicológicas. En esta etapa del desarrollo
humano, se consolidan muchos de los hábitos que acompañarán a la persona en la adultez, por lo que
resulta preocupante que gran parte de la población adolescente presente patrones alimentarios poco
saludables donde se destaca los siguientes:

Factores familiares y sociales. La dinámica familiar tiene una influencia directa en los hábitos
alimenticios de los adolescentes. La falta de tiempo para preparar alimentos en casa, derivada de
extensas jornadas laborales, suele propiciar el consumo de productos ultra procesados por su fácil acceso
y rápida preparación (Gutiérrez, 2018). Estos factores se ven reforzados por patrones de consumo
adquiridos desde la infancia y replicados en la adolescencia.

Influencia del entorno escolar. El entorno escolar juega un papel clave en el establecimiento de hábitos
alimenticios. Al no contar en las instituciones con políticas claras que regulen la oferta alimentaria
saludable dentro y a los alrededores de los planteles escolares ya que es común encontrar una alta
disponibilidad de productos ricos en grasas, azúcares y sodio.

Condicionantes económicos. Los factores económicos representan una barrera significativa para
acceder a una alimentación balanceada. En muchas comunidades, los alimentos saludables, como frutas,
verduras y proteínas de calidad, tienen precios más elevados que los productos ultra procesados, lo que
pág. 8840
limita su consumo en familias de bajos ingresos (FAO, 2021); asimismo, en regiones marginadas, la
infraestructura deficiente restringe el acceso a mercados que ofrezcan alimentos frescos.

Influencia de los medios de comunicación y la publicidad. La exposición constante a la publicidad
de alimentos poco saludables afecta considerablemente las decisiones alimentarias de los adolescentes.
La mercadotecnia dirigida a este grupo etario utiliza estrategias persuasivas que promueven el consumo
de comida rápida, bebidas azucaradas y snacks, reforzando hábitos alimentarios dañinos (Organización
Panamericana de la Salud, 2021).

Cambios psicológicos y biológicos propios de la adolescencia. Durante la adolescencia, los
individuos experimentan importantes transformaciones físicas y emocionales. El crecimiento acelerado
eleva los requerimientos energéticos, y la impulsividad característica de esta etapa puede llevar a tomar
decisiones alimentarias sin reflexión, Además, la presión social, el deseo de aceptación y la construcción
de identidad también influyen en los patrones de consumo, a menudo promoviendo modas alimentarias
poco saludables.

Falta de políticas públicas integrales. Aunque en México se han promovido regulaciones y programas
para mejorar la nutrición infantil y adolescente, muchos de ellos carecen de aplicación efectiva o
evaluación rigurosa. Es necesario fortalecer la colaboración entre sectores como salud, educación,
economía y medios de comunicación para garantizar una intervención eficaz y sostenible.

METODOLOGÍA

El presente estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo, con un diseño no
experimental y de corte transversal, cuyo propósito fue analizar las características de los hábitos
alimenticios y su relación con el rendimiento académico en estudiantes de nivel medio superior. La
investigación es de tipo descriptivo, ya que busca especificar las propiedades, características y perfiles
de la población estudiada, sin manipular las variables, permitiendo observar los fenómenos en su contexto
natural

Se utilizó un diseño no experimental, debido a que no se realizó manipulación de variables
independientes, y transversal, ya que la recolección de datos se llevó a cabo en un solo momento en el
tiempo
pág. 8841
La población estuvo conformada por estudiantes de nivel medio superior. La muestra se integró por 628
estudiantes, de los siguientes planteles; CBTIS 34, COBAC, CECYTEC, CONALEP,
MILITARIZADA, CECYTEC EJIDO PIEDRAS NEGRAS, LUIS DONALDO UAC, EMSAD
INFONAVIT.

Se utilizó una encuesta estructurada tipo Likert, conformada por 15 ítems, con cinco opciones de
respuesta (1 = Nunca, 2 = Rara vez, 3 = A veces, 4 = Frecuentemente, 5 = Siempre). Lo cual nos
permitió evaluar:

Cuestionario

Hábitos alimenticios

1.
Consumo desayuno antes de asistir a clases.
2.
Incluyo frutas y verduras en mi alimentación diaria.
3.
Consumo alimentos preparados en casa con regularidad.
4.
Bebo suficiente agua durante el día.
5.
Evito el consumo de comida rápida o ultra procesada.
Frecuencia de consumo de alimentos

1.
Consumo bebidas azucaradas (refrescos, jugos industrializados). +
2.
Consumo comida rápida (hamburguesas, papas fritas, etc.).
3.
Consumo botanas (papas, dulces, frituras) entre comidas.
4.
Consumo bebidas energéticas o con cafeína.
5.
Sustituyo comidas principales por alimentos poco saludables.
Percepción del rendimiento académico

1.
Me siento con energía suficiente durante mis clases.
2.
Tengo buena concentración durante las actividades escolares.
3.
Mi alimentación influye en mi desempeño académico.
4.
Me siento cansado(a), con sueño o dolor de cabeza durante clases.
5.
Considero que una buena alimentación mejora mi aprendizaje.
pág. 8842
0%

Su confiabilidad se determinó a través del coeficiente Alpha de Cronbach, obteniendo un valor de 0.85,
lo que indica una adecuada consistencia interna. En el proceso de la recolección de datos se realizó
mediante la aplicación directa del cuestionario a los estudiantes en su entorno escolar. Se garantizó el
anonimato de los participantes y el uso confidencial de la información.

Los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva, utilizando:

Frecuencias
Porcentajes
Medidas de tendencia central
Asimismo, se emplearon técnicas de análisis inferencial como Correlación de Pearson donde se
identificó una correlación positiva entre el ingreso económico y la calidad de la alimentación, mientras
que el consumo de alimentos ultra procesados mostró una correlación negativa significativa. Asimismo,
el número de comidas diarias se relacionó positivamente con una mejor alimentación, y el estrés
presentó una relación inversa para identificar la relación entre las variables estudiadas.

RESULTADOS

Durante la etapa del bachillerato, los estudiantes enfrentan exigencias académicas y sociales
significativas que requieren un estado óptimo de salud. Sin embargo, es común que los hábitos
alimenticios de los jóvenes se vean afectados por factores como el estrés, la falta de tiempo o el
desconocimiento nutricional.

Gráfico 1

Menos del 35% consumen verduras

Consumo de verduras

1

65%

10%

11%

4%

nunca
rara vez
a veces

frecuentemente

siempre
pág. 8843
Gráfico 2

Solo un 36% ingieren un desayuno

Gráfico 3

Un 58 % consume 3 ingestas diarias

Gráfico 4

Un 32% de la población estudiantil presenta sobrepeso y un 10% presenta desnutrición.

Ingestas diarias

58%

10%,

10%

18%

4%

nunca
rara vez
a veces

frecuentemente

siempre

Consumo de desayuno

10%

65%

10%

11%

4%

nunca
rara vez
a veces

frecuentemente

siempre

PESO

24%

46%

20%

10%

sobrepeso
sobrepeso alto
normal

debajo de su peso
pág. 8844
Gráfico 5

Un 68% consume alimentos ultra procesados (comidas rápidas, fritos dulces)

Gráfico 6

Un 45% consume bebidas energizantes.

Gráfico 7

Solo un 18% consumen al menos una comida en familia

Consumo de bebidas
energizantes

8%,
2%
10%,

45%

35%,

siempre
frecuentemente
casi siempre
casi nunca

nunca

20%

Consumo de alimentos ultra
procesados

30%

16%

25%

siempre
frecuentemente
casi siempre casi
nunca

nunca

Entorno familiar

20%
9%
16% 30%

25%

siempre
frecuentemente
casi siempre
casi nunca

nunca
pág. 8845
Gráfico 8

Un 9 % presenta síntomas de cansancio y dolor de cabeza en el horario escolar

CONCLUSIONES

La falta de acceso a opciones saludables. En el entorno escolar, y en el ámbito familiar, las dinámicas
de trabajo, el nivel de educación nutricional de los padres, y la influencia de la publicidad afectan la
calidad de la dieta diaria de los adolescentes. Como plantea Shamah Levy en su publicación en el año
2020 “los determinantes sociales de la nutrición deben ser atacados desde una perspectiva intersectorial
para lograr efectos sostenidos”.

Es importante destacar que la nutrición en esta etapa no sólo impacta el cuerpo, sino también la mente.
Los estudiantes mal alimentados no solo tienen más probabilidades de padecer enfermedades crónicas,
sino que también enfrentan dificultades escolares y emocionales que pueden limitar sus oportunidades
de desarrollo. y su futuro social y económico.

En México, la calidad de la alimentación del adolescente se ha deteriorado por múltiples factores
sociales, económicos y ambientales que favorecen el consumo de productos ultra procesados y reducen
el acceso a alimentos nutritivos. Las consecuencias de una alimentación inadecuada en este grupo etario
no solo incluyen sobrepeso y desnutrición, sino también baja concentración, rendimiento escolar
limitado, depresión y otros problemas emocionales.

Las estrategias más efectivas para revertir esta situación combinan políticas públicas, educación
nutricional desde edades tempranas, y participación activa de las familias y transformación del entorno

Síntomas de malestar durante clases

20%
9%
30%

25%

16%

siempre
frecuentemente
casi siempre casi
nunca

nunca
pág. 8846
alimentario escolar se requiere fortalecer la cooperación entre sectores para garantizar a todos los
adolescentes el derecho a una nutrición adecuada y equitativa.

El vínculo entre alimentación y salud emocional es bidireccional determinando que la adolescencia es una
etapa decisiva para consolidar hábitos alimentarios que impactan directamente en la salud, el
rendimiento académico y el bienestar emocional. Sin embargo, las intervenciones deben ser
implementadas y reconocer que la educación nutricional no es responsabilidad exclusiva de la escuela
o de la familia, sino una responsabilidad compartida entre instituciones, gobiernos, comunidades y
medios de comunicación.

El hogar es el primer entorno donde se construyen los hábitos alimenticios. Comer en conjunto,
planificar menús balanceados o involucrar a los adolescentes en la compra y preparación de alimentos,
favorecen una relación saludable con la comida.

RECOMENDACIONES:

Educar a los adolescentes sobre la importancia de una alimentación saludable: Promover el consumo de
frutas, verduras, proteínas magras y alimentos integrales.

Fomentar la actividad física: La actividad física ayuda a controlar el peso, mejorar la salud cardiovascular
y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

Disminuir el consumo de alimentos poco saludables: Reemplazar los alimentos procesados y
las bebidas azucaradas con opciones más saludables.

Crear un entorno escolar saludable: Ofrecer opciones de comida saludable en las cafeterías y
comedores escolares.

Fomentar la participación de los padres: Los padres deben ser modelos a seguir en la alimentación
y fomentar la adopción de hábitos saludables.

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