HEMORRAGIA SUBARACNOIDEA
ESPONTÁNEA: EXPERIENCIA CLÍNICA Y
EPIDEMIOLÓGICA EN UNA INSTITUCIÓN
PRESTADORA DE SALUD EN COLOMBIA

SPONTANEOUS SUBARACHNOID HEMORRHAGE:
CLINICAL AND EPIDEMIOLOGICAL EXPERIENCE IN A
HEALTH SERVICE PROVIDER INSTITUTION IN COLOMBIA

Santiago Andrés Rivera Parra

Fundación Universitaria Navarra, Colombia

Danna Isabella García Perdomo

Fundación Universitaria Navarra, Colombia

Johana Valentina Frasser Calderon

Fundación Universitaria Navarra, Colombia

Jose Daniel Charry Cuellar

Fundación Universitaria Navarra, Colombia
pág. 2184
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24202
Hemorragia Subaracnoidea Espontánea: Experiencia Clínica y
Epidemiológica en una Institución Prestadora de Salud en Colombia

Santiago Andrés Rivera Parra
1
santiago.rivera@uninavarra.edu.co

https://orcid.org/0009-0007-1454-9992

Fundación Universitaria Navarra -
UNINAVARRA

Colombia

Danna Isabella García Perdomo

danna.garcia@uninavarra.edu.co

https://orcid.org/0009-0000-3582-3371

Fundación Universitaria Navarra -
UNINAVARRA

Colombia

Johana Valentina Frasser Calderon

johana.frasser@uninavarra.edu.co

https://orcid.org/0009-0004-1782-5647

Fundación Universitaria Navarra -
UNINAVARRA

Colombia

Jose Daniel Charry Cuellar

jd.charry@uninavarra.edu.co

https://orcid.org/0000-0002-8789-7281

Centro de Investigaciones e Innovación de
UNINAVARRA - CIINA

Colombia

RESUMEN

Introducción: La hemorragia subaracnoidea espontánea es una entidad de alta morbimortalidad y gran
impacto en salud pública. En Colombia, especialmente en el sur del país, existe limitada evidencia sobre
su comportamiento clínico y epidemiológico. El objetivo fue describir las características clínicas,
epidemiológicas, manejo y desenlaces de pacientes con hemorragia subaracnoidea atendidos en un
hospital de referencia entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025. Metodología: Estudio
observacional descriptivo, retrospectivo. Se incluyeron pacientes con diagnóstico confirmado de
hemorragia subaracnoidea. Se recolectaron variables clínicas, epidemiológicas, hallazgos tomográficos
(clasificaciones de Hunt y Hess, WFNS, Fisher y Fisher modificado), manejo terapéutico y desenlaces
clínicos. Resultados: Se analizaron 65 pacientes, con edad media de 59 años; el 63.08% fueron mujeres.
El 53% presentaba comorbilidades, siendo la hipertensión arterial la más frecuente (41.54%). La cefalea
fue el síntoma principal (64.54%). El 35.5% presentó Glasgow entre 38. El 41.6% requirió
intervención quirúrgica, predominando el tratamiento endovascular con coils (77.7%). La mortalidad
intrahospitalaria fue del 52%. Conclusión: La hemorragia subaracnoidea espontánea presenta alta
mortalidad y evolución desfavorable. La hipertensión arterial es el principal factor asociado. La
tomografía computarizada permite diagnóstico oportuno, y el manejo endovascular continúa siendo la
estrategia terapéutica predominante.

Palabras clave: hemorragia subaracnoidea, epidemiología, hipertensión, tomografía computarizada,
procedimientos endovasculares

1
Autor principal
Correspondencia:
santiago.rivera@uninavarra.edu.co
pág. 2185
Spontaneous Subarachnoid Hemorrhage: Clinical and
Epidemiological
Experience
in a Health Service Provider Institution in Colombia
ABSTRACT

Introduction: Spontaneous subarachnoid hemorrhage is a condition associated with high morbidity
and mortality. In Colombia, particularly in the southern region, there is limited evidence regarding
its clinical and epidemiological profile. The aim was to describe clinical characteristics,
epidemiology, management, and outcomes of patients with subarachnoid hemorrhage treated at a
referral hospital between January 1, 2015, and December 31, 2025. Methods: A retrospective
descriptive observational study was conducted. Patients with confirmed subarachnoid hemorrhage
were included. Clinical, epidemiological, imaging findings (Hunt and Hess, WFNS, Fisher and
modified Fisher scales), treatment approaches, and outcomes were analyzed. Results: A total of 65
patients were included, with a mean age of 59 years; 63.08% were female. Comorbidities were
present in 53%, with hypertension being the most frequent (41.54%). Headache was the most
common presenting symptom (64.54%). A Glasgow Coma Scale score of 38 was observed in
35.5%. Surgical intervention was required in 41.6%, mainly endovascular coiling (77.7%). In-
hospital mortality was 52%. Conclusion: Spontaneous subarachnoid hemorrhage remains a highly
lethal condition with poor outcomes. Hypertension is the most relevant associated factor. Computed
tomography enables early diagnosis, and endovascular management remains the main therapeutic
approach.

Keywords: subarachnoid hemorrhage, epidemiology, hypertension, tomography, x-ray computed

Artículo recibido 25 marzo 2026

Aceptado para publicación: 25 abril 2026
pág. 2186
INTRODUCCIÓN

La hemorragia subaracnoidea espontánea (HSA) constituye una entidad neurológica de alta gravedad
clínica, responsable de aproximadamente el 2 % al 5 % de los eventos cerebrovasculares, pero con un
impacto desproporcionadamente elevado en términos de morbimortalidad y deterioro de la calidad de
vida. A pesar de su relativa baja frecuencia, su importancia radica en un pronóstico adverso, con tasas
de mortalidad que pueden alcanzar hasta el 50 %, particularmente en casos complicados por resangrado
temprano. En la mayoría de los pacientes (75 %85 %), la HSA es consecuencia de la ruptura de
aneurismas intracraneales saculares, los cuales suelen presentarse en edades más tempranas en
comparación con otros eventos cerebrovasculares, afectando de manera significativa a población en
edad productiva.

A nivel mundial, la incidencia anual de la HSA se estima entre 7 y 8 casos por cada 100 000 habitantes,
con variaciones geográficas importantes que oscilan entre 5,2 y 19,4 casos por 100 000 habitantes/año.
Regiones como Finlandia y Japón reportan las tasas más elevadas, mientras que en países como Estados
Unidos y el Reino Unido la incidencia anual se mantiene considerable, evidenciando que, a pesar de
una tendencia descendente atribuida al mejor control de factores de riesgo, la HSA continúa siendo un
problema relevante de salud pública. Entre los principales factores de riesgo se destacan aquellos
modificables, como la hipertensión arterial, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, así como
factores no modificables, entre ellos el sexo femenino, la edad con mayor incidencia entre los 50 y 60
años, los antecedentes familiares y ciertas condiciones genéticas.

El manejo de la HSA requiere un abordaje integral y oportuno, centrado en la estabilización inicial del
paciente, el control de variables fisiológicas críticas y la prevención de complicaciones potencialmente
fatales como el vasoespasmo cerebral, la hidrocefalia y el resangrado. El tratamiento definitivo se
orienta a la exclusión del aneurisma mediante clipaje quirúrgico o técnicas de embolización
endovascular, siendo esta última una estrategia ampliamente utilizada en la actualidad. No obstante, a
pesar de los avances en el diagnóstico y tratamiento, la mortalidad global sigue siendo elevada, cercana
al 40 %, y un número considerable de sobrevivientes presenta secuelas neurológicas, cognitivas y
funcionales que afectan de manera significativa su calidad de vida.
pág. 2187
Desde una perspectiva epidemiológica y clínica, persiste una brecha importante en el conocimiento
sobre la HSA, particularmente en contextos de países de ingresos medios y bajos. La mayoría de la
evidencia disponible proviene de entornos de altos ingresos, lo que limita su extrapolación a regiones
como Colombia, donde existen diferencias sustanciales en las condiciones sociodemográficas, el acceso
a los servicios de salud y la disponibilidad de recursos especializados. En el sur de Colombia,
específicamente en ciudades intermedias como Neiva, la información sobre el comportamiento clínico
y epidemiológico de la HSA es escasa, lo que dificulta la implementación de estrategias de manejo
basadas en evidencia local. El impacto de la HSA trasciende la fase aguda, dado que el pronóstico de
estos pacientes también depende de la identificación temprana de factores pronósticos adversos y del
acceso a procesos de rehabilitación integral. Sin embargo, la limitada disponibilidad de datos sobre
desenlaces funcionales, deterioro cognitivo y repercusiones psicosociales en el contexto local restringe
el diseño de intervenciones orientadas a mejorar la calidad de vida a largo plazo.

Dado todo lo descrito previamente, se hace evidente la necesidad de generar evidencia contextualizada
que permita comprender de manera integral la interacción entre factores de riesgo, características
clínicas, estrategias de manejo y desenlaces en pacientes con HSA en el sur de Colombia. Por ello, el
presente estudio tiene como objetivo describir las características clínicas, epidemiológicas y los
desenlaces de los pacientes con hemorragia subaracnoidea espontánea atendidos en un Hospital
Universitario de Colombia durante el período comprendido entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de
diciembre de 2025, con el propósito de aportar información relevante que contribuya a optimizar las
estrategias diagnósticas, terapéuticas y de rehabilitación en este contexto.

METODOLOGÍA

Tipo de estudio

Se realizó un estudio observacional descriptivo de tipo retrospectivo, basado en la revisión de
historias clínicas digitalizadas. La información fue obtenida a partir del sistema institucional Indigo
Cristal, mediante la identificación de pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea
espontánea, codificados según la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10 (códigos
I60.0I60.7). Se incluyeron los eventos registrados durante el periodo comprendido entre el 1 de
enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025.
pág. 2188
Este diseño permitió caracterizar las variables clínicas, epidemiológicas, imagenológicas,
terapéuticas y los desenlaces clínicos de los pacientes atendidos en un Hospital Universitario de
Colombia, a partir de información previamente consignada en los registros médicos.

Lugar del estudio

El estudio se llevó a cabo en un Hospital Universitario de Colombia. Esta institución es un centro
de referencia de alta complejidad que presta servicios de atención en salud a una población
aproximada de dos millones de habitantes. Su área de influencia abarca principalmente los
departamentos del Huila, Caquetá y Putumayo, así como el sur del Tolima y el norte del Cauca,
cubriendo un territorio cercano a los 150.000 kilómetros cuadrados. Debido a su capacidad
resolutiva y a la disponibilidad de servicios especializados, incluyendo atención en neurocirugía y
cuidados intensivos, el hospital constituye el principal centro de referencia para el manejo de
patologías neurológicas complejas en la región surcolombiana.

Población y Muestra

La población de estudio estuvo conformada por todos los pacientes con diagnóstico de hemorragia
subaracnoidea, identificados mediante los códigos de la Clasificación Internacional de
Enfermedades CIE-10 (I60.0I60.7). La muestra fue de tipo no probabilístico por conveniencia,
seleccionada a partir de la totalidad de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión
establecidos. Se incluyeron aquellos casos con diagnóstico confirmado de hemorragia
subaracnoidea espontánea y con información clínica completa disponible en las historias clínicas
digitalizadas.

Criterios de inclusión

Diagnóstico confirmado de hemorragia subaracnoidea, identificado mediante los códigos de la
Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10 (I60.0I60.7).

Atención en un Hospital Universitario de Colombia
Registro en historias clínicas digitalizadas completas en el sistema institucional.
Periodo de atención comprendido entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025.
Edad igual o mayor a 18 años.
pág. 2189
Criterios de exclusión

Pacientes menores de 18 años con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea.
Registros clínicos incompletos o con información insuficiente para el análisis de las variables
de interés.

Pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea secundaria a trauma (cuando dicha
información estuviera claramente documentada).

Técnicas y procedimientos para la recolección de datos

Se realizó una revisión documental sistemática de las historias clínicas digitalizadas de los pacientes
con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea, identificados mediante los códigos CIE-10
previamente definidos (I60.0I60.7). A partir de estas fuentes se recolectó la información
correspondiente a las variables clínicas, epidemiológicas, imagenológicas, terapéuticas y de
desenlace incluidas en el estudio.

Previo al inicio del proceso de recolección de datos, se obtuvo la aprobación del comité de ética en
investigación de la institución. Posteriormente, se solicitó a la oficina de sistemas del la base de
datos de los pacientes que cumplían con los criterios diagnósticos establecidos, correspondientes al
periodo comprendido entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025. Una vez
identificados los casos, los investigadores realizaron la revisión de las historias clínicas en el sistema
institucional, en horarios previamente establecidos según disponibilidad. La información fue
registrada en un instrumento de recolección de datos diseñado para el estudio, garantizando la
estandarización del proceso y la calidad de los datos. Adicionalmente, se implementaron
mecanismos de control de calidad, incluyendo la verificación cruzada de la información recolectada
y la depuración de inconsistencias, con el fin de asegurar la validez y confiabilidad de los datos
obtenidos.

Análisis estadístico

Los datos fueron recolectados en un instrumento estructurado y posteriormente digitados en una
base de datos en Microsoft Excel®. Se realizó un proceso de depuración y validación de la
información para garantizar su calidad, consistencia y completitud. El análisis estadístico se llevó a
cabo utilizando el software IBM SPSS Statistics® (versión 30).
pág. 2190
Se efectuó un análisis descriptivo de las variables incluidas en el estudio. Para las variables
cuantitativas, se calcularon medidas de tendencia central (media o mediana) y de dispersión
(desviación estándar o rango intercuartílico), de acuerdo con la distribución de los datos. La
normalidad de las variables se evaluó mediante pruebas estadísticas (por ejemplo, prueba de
Kolmogorov-Smirnov). Las variables cualitativas se describieron mediante frecuencias absolutas y
relativas (porcentajes). Los resultados se presentaron a través de tablas de distribución de
frecuencias y gráficos (barras, pastel o histogramas), según la naturaleza de las variables.

De manera exploratoria, se realizaron análisis bivariados para evaluar posibles asociaciones entre
variables clínicas, factores de riesgo y desenlaces, utilizando pruebas estadísticas como chi cuadrado
o prueba exacta de Fisher para variables categóricas, y t de Student o U de Mann-Whitney para
variables cuantitativas, según correspondiera. Se consideró un valor de p < 0,05 como
estadísticamente significativo.

Consideraciones éticas

El presente estudio se desarrolló conforme a los principios éticos para la investigación en seres
humanos establecidos en la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial y en la
normativa nacional vigente. De acuerdo con la Resolución 8430 de 1993 del Ministerio de Salud de
Colombia, específicamente en su Artículo 11, esta investigación se clasifica como sin riesgo, al
tratarse de un estudio observacional descriptivo de tipo retrospectivo basado en la revisión de
historias clínicas, sin intervención directa sobre los participantes.

El proyecto fue sometido y aprobado por el comité de ética en investigación de la institución. Todos
los procedimientos fueron realizados por personal calificado y competente, garantizando el
cumplimiento de estándares científicos y éticos. La responsabilidad del desarrollo del estudio recayó
en el investigador principal, quien contó con la idoneidad académica, técnica y científica requerida.
La confidencialidad de la información fue garantizada mediante la anonimización de los datos,
utilizando códigos alfanuméricos en lugar de información personal identificable. El acceso a las
bases de datos y a los instrumentos de recolección fue restringido exclusivamente a los
investigadores, en concordancia con lo establecido en el Artículo 8 de la Resolución 8430 de 1993.
pág. 2191
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Se realizó la recolección de datos a partir de las historias clínicas de pacientes con diagnóstico de
hemorragia subaracnoidea espontánea, atendidos durante el periodo comprendido entre el 1 de
enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025.

El proceso de recolección de la información se llevó a cabo entre enero y marzo de 2026.
Inicialmente, se identificaron 180 pacientes con diagnóstico compatible según los códigos CIE-10
establecidos. Posteriormente, tras la aplicación de los criterios de inclusión y exclusión, se
excluyeron 115 casos por no cumplir con los criterios definidos o por presentar información
incompleta, obteniéndose una muestra final de 65 pacientes incluidos en el análisis. En relación con
las características sociodemográficas, del total de pacientes incluidos, el 63,08 % (n=41)
correspondió al sexo femenino, mientras que el 36,92 % (n=24) perteneció al sexo masculino,
evidenciando una mayor frecuencia de presentación en mujeres.

En relación con las características demográficas, los pacientes incluidos en el estudio presentaron
un rango de edad entre 19 y 92 años. El 25 % de los pacientes tenía una edad inferior a 42 años,
mientras que el 75 % restante se encontraba entre los 42 y 92 años. La mediana de edad fue de 59
años, lo que evidencia una mayor concentración de casos en población adulta. Respecto al
aseguramiento en salud, se observó que el 72,3 % de los pacientes pertenecía al régimen subsidiado,
lo que refleja una mayor carga de la enfermedad en poblaciones con condiciones socioeconómicas
más vulnerables.

En cuanto a la procedencia geográfica, los pacientes provenían principalmente de los departamentos
del Huila, Tolima, Caquetá, Putumayo y Cundinamarca. Se evidenció un predominio de pacientes
del departamento del Huila, particularmente de la ciudad de Neiva, que representó el 44,62 % de
los casos, seguido por los municipios de Pitalito (10,7 %) y Garzón (7,6 %), lo cual es consistente
con el área de influencia de la institución.
pág. 2192
Tabla 3: Características sociodemográficas de los pacientes con diagnóstico de hemorragia
subaracnoidea atendidos durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de
diciembre de 2025

Variable
Frecuencia (n) Porcentaje (%)
Régimen de seguridad social

Contributivo
8 12,3
Subsidiado
47 72,3
Especial
3 4,6
Vinculado
7 10,7
Procedencia

Neiva
29 44,62
Pitalito
7 10,7
Garzón
5 7,6
Algeciras
4 6,1
Aipe
3 4,6
Otros
17 25,5
Estado civil

Casado
16 24,61
Soltero
39 60,0
Unión libre
8 12,3
Viudo
2 3,07
Fuente: Elaboración propia a partir de historias clínicas institucionales.

En relación con el estado civil, el 60 % de los pacientes eran solteros, mientras que el 36,91 %
contaba con pareja estable al momento de la hospitalización, lo que permite caracterizar el contexto
social de la población afectada.

El 53% de los pacientes incluidos en el estudio, padece al menos una de las patologías crónicas
mencionadas, siendo la hipertensión arterial la patología más reportada en estos pacientes con un
41.54%.

En cuanto al antecedente exposicional el más reportado fue tabaquismo con un 12.31%, esta
información se observa en la figura 1.
pág. 2193
Figura 1. Antecedentes personales de los pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea.

EL principal motivo de consulta de los pacientes se puede observar en la figura 2, donde la cefalea
con un 64.54%, de los cuales el 47.15% presento el síntoma de manera aislada y el 17.3% presento
cefalea asociada a síntomas como disartria, emesis y perdida de la conciencia; seguido de sincope
en un 23.08% de los casos, de los cuales el 20% lo presentaron de manera aislada y el 3.08%
asociado a convulsiones.

Figura 2. Motivo de consulta de los pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea

Durante su ingreso al servicio de urgencia los pacientes en promedio presentaron cifras tensiones
de 143mmHg para la sistólica, 81.1 mmHg para la diastólica y una tensión arterial media de 70
mmHg. Sin embargo, teniendo en cuenta la distribución de estos valores, se obtuvo que el 25% de
los pacientes presentó cifras tensionales entre 57-122 mmHg para sistólica; entre 40- 67mmHg para
diastólica; entre 46-90mmHg para media.
pág. 2194
El 75% de los pacientes cursaron con valores comprendidos entre 123-270mmHg para la sistólica,
68-150mmHg para la diastólica y 91-190mmHg para la media. Los valores de saturación de oxigeno
se encontraron entre 93- 98%, teniendo que el 50% de los pacientes se encontró con valores entre
93-97%; y el otro 50% con valores entre 97-98% Se encontró que el 33.8% de los pacientes no
contó con la toma de glicemia en el momento del ingreso hospitalario. Del resto de la población, se
obtuvieron cifras entre 49-439mg/dl, teniendo como promedio valor de 183.9mg/dl; estos valores
se distribuyeron en el 50% de la población entre 49 y 137mg/dl y el 50% restante presento valores
entre 137 y 439mg/dl.

El 78.4% de los pacientes presento respuesta pupilar bilateral adecuada durante el ingreso
hospitalario, contrastado con el porcentaje restante, que presento alteración del reflejo pupilar, para
el ojo derecho el 21.5% y para el ojo izquierdo el 18.54% no presentaron respuesta, estos resultados
se observan en la figura 3.

Figura 3. Reacción pupilar de ingreso a urgencias de los pacientes con diagnóstico de hemorragia
subaracnoidea.

Se observó una distribución similar en los extremos de severidad de la escala de Glasgow, teniendo así
que, el 35.5% de los pacientes obtuvieron un puntaje entre 3-8 (severo) y el 40% de los mismos,
obtuvieron un puntaje entre 14-15 (leve). Sin embargo, se observa dentro del grupo de pacientes con
puntuación para severo, que el 20 % se concentran en el valor de 3 puntos en la escala, y del grupo de
pacientes ubicados en categoría de leve, el 29.2% se centró en el valor 15 de la escala. El 100% conto
con una TAC simple al ingreso, un 13.8% con un angio TAC, y el 52.3% con una arteriografía, de igual
manera se observó, que ninguno conto con RM, en la figura 4 se observa los hallazgos.
pág. 2195
Figura 4. Lesiones predominantes en la TAC tomado al ingreso de los pacientes con diagnóstico de
hemorragia subaracnoidea.

La lesión predomínate en la TAC de ingreso fue hemorragia subaracnoidea difusa en el 89.9%.En
el 96% de los pacientes, fue evidente al momento de ingreso hospitalario, la presencia de hemorragia
subaracnoidea en TAC simple; también se evidencio hemorragia interventricular en el 52.3% de los
pacientes. Las lesiones menos encontradas fueron desviación de línea en un 7.6%, edema cerebral
en un 18.6% y cierre de las cisternas de la base en un 32.31%. Del total de paciente a quienes se les
realizo angio TAC, el 55.5% evidencio hemorragia subaracnoidea sin otra lesión. También se
encontró lesiones como aneurisma de la arteria cerebral media, aneurisma de la arteria comunicante
posterior y lesión gangliobasal en el 11.1% para cada una de ellas. En la arteriografía, la lesión
predominante hallada en los pacientes del estudio a quienes se les realizo, fue la ruptura
aneurismática en el 82.3%, seguida de malformaciones arteriovenosas en el 8.8%; no se evidencio
lesión en el 8.8% de los pacientes evaluados, estos resultados se describen en la figura 5 y 6 donde
se da la localización de los aneurismas.

Figura 5. Resultados de Angiografía de los pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea.
pág. 2196
De los pacientes evaluados, se encontró que, la ubicación más frecuente de aneurisma cerebral fue
la arteria comunicante anterior con un registro en el 29% de los casos, seguido de la arteria
comunicante posterior, con un 25%. El tercer lugar de afectación más frecuente fue arteria cerebral
media con un 22%; la arteria con menor compromiso fue la arteria basilar con un 2%.

Figura 6. Localización del aneurisma en los pacientes con diagnóstico de hemorragia
subaracnoidea.

De los pacientes evaluados, se encontró que los aneurismas ubicados en la arteria comunicante anterior
el 100% no tiene lateralidad. De los aneurismas ubicados en la arteria comunicante posterior el 57% no
especifican lateralidad de la lesión, seguido por lateralidad derecha con un 28.5%. De los aneurismas
ubicados en la arteria cerebral media un 54.5% no es especifican lateralidad, el resto se distribuye entre
lateralidad izquierda 27.2% y lateralidad derecha 18% Al ingreso todos los pacientes contaron con
evaluación que permitió clasificarlos bajo esta escala clínica Hunt y Hess y para el día 0 se obtuvo una
distribución uniforme; sin embargo hubo predomino de grado IV con el 24.6% y grado V con el 23%;
para los días siguiente se observa que predomina la variable “no aplica”, con un porcentaje de 49.2%
para el día 7 y 64.6% para el día 14; esto debido a que no se encontró registro de esta clasificación para
estos días; sin embrago, tomando los registros hallados se observa la tendencia hacia un nivel inferior
en la escala, esta información se observa en la figura 7.
pág. 2197
Figura 7. Evaluación clínica mediante la escala de Hunt y Hess, a los pacientes con diagnóstico de
hemorragia subaracnoidea.

Al ingreso todos los pacientes fueron estadificados bajo esta escala WFNS; se observa predominio
de grado V con 35.3% y grado I con 24.6%. Los siguientes días de hospitalización predomina la
variable “no aplica” con 49.2% para el día 7 y 66.1% para el día 14; sin embargo, los datos que si
fueron registrados permiten observar disminución de los pacientes en grado V, los resultados se
observan en la figura 8.

Figura 8. Evaluación clínica mediante la escala WNFS a los pacientes con diagnóstico de
hemorragia subaracnoidea.
pág. 2198
La Clasificación de Fisher en los pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea se realizó
Con base en la TAC simple de ingreso, se observó que el 59.6% de los pacientes se clasificaron en
grado IV, seguido de manera decreciente por los grados III 26.1%, grado II 15.7% y I grado 1.54%.
Se evidencio que no fue realizada una TAC de control para el día 7 en el 52.3% de los pacientes, ni
en el día 14 en el 67.9% de estos.

El 41.6% de los pacientes requirió intervención quirúrgica, ya fuera de tipo mínimamente invasivo
o cirugía expuesta, frente al 58.4% que no requirió manejo quirúrgico. Durante la estancia
hospitalaria, se encontró que, alrededor del 27% presento al menos una complicación, ya fuera de
tipo aguda o subaguda, pero no se evidencio la presencia de complicaciones de tipo crónica. Se
halló que la complicación más frecuente fue la hiponatremia en el 26.1% de los casos, seguida por
hiperglicemia y vasoespasmo en el 24.6% para cada uno de ellas. El resangrado se presentó en el
6.1% y la hidrocefalia se presentó en el 15.3% cuya presentación fue en etapa aguda. Del total de
pacientes incluidos en el estudio el 52% fallecieron durante su estancia hospitalaria y el 48%
egresaron vivos para sus hogares estos resultados se observan en la figura 9.

Figura 9. Desenlace clínico de los pacientes con diagnóstico de hemorragia subaracnoidea.

DISCUSIÓN

Los hallazgos del presente estudio son, en términos generales, consistentes con la evidencia
internacional en relación con las características sociodemográficas de la hemorragia subaracnoidea
(HSA). Aunque estudios clásicos como el WHO MONICA Project no evidenciaron una clara
predominancia por sexo, metaanálisis y revisiones sistemáticas más recientes han demostrado una
pág. 2199
mayor incidencia en mujeres, con un riesgo aproximado 1,4 veces superior en comparación con los
hombres. En concordancia, en nuestra cohorte se observó un predominio del sexo femenino (63,08%),
resultado que además coincide con estudios nacionales como EPINEURO, lo cual refuerza la hipótesis
de una mayor susceptibilidad en mujeres, posiblemente mediada por factores hormonales, cambios en
la pared vascular asociados a la menopausia y diferencias en la exposición a factores de riesgo.

En relación con la edad, la mediana de 59 años y la mayor concentración de casos entre la quinta y
séptima década de la vida son coherentes con lo descrito en la literatura, donde se ha documentado un
incremento progresivo de la incidencia a partir de los 50 años. Estos resultados consolidan la noción de
la HSA como una patología que afecta predominantemente a adultos, con implicaciones importantes en
términos de carga de enfermedad en población en edad productiva. Un aporte relevante de este estudio
radica en la inclusión de variables sociodemográficas poco exploradas en la literatura, como el estado
civil y el régimen de aseguramiento. La mayor proporción de pacientes solteros (60%) y afiliados al
régimen subsidiado (72,3%) sugiere una posible asociación entre condiciones socioeconómicas
desfavorables y el riesgo de presentación o la oportunidad en la atención de la HSA. Aunque estos
factores no han sido ampliamente estudiados, podrían reflejar desigualdades en el acceso a servicios de
salud, menor control de factores de riesgo y retrasos en la atención inicial, lo que plantea la necesidad
de investigaciones adicionales que aborden los determinantes sociales de la salud en esta patología.

En cuanto a los factores de riesgo, la hipertensión arterial se identificó como la comorbilidad más
frecuente (41,5%), en concordancia con la literatura que la reconoce como el principal factor
modificable asociado a la formación y ruptura de aneurismas intracraneales. La presencia de cifras
tensionales elevadas al ingreso refuerza su papel no solo como factor predisponente, sino también como
desencadenante del evento agudo. Asimismo, la alta prevalencia de sobrepeso/obesidad y la
hiperglucemia al ingreso evidencian un perfil metabólico adverso en esta población, lo que sugiere la
coexistencia de múltiples factores de riesgo que podrían influir en la evolución clínica. Desde el punto
de vista clínico, la cefalea fue el síntoma predominante (64,5%), en línea con la presentación clásica de
la HSA. Sin embargo, destaca la elevada proporción de pacientes con compromiso neurológico severo
al ingreso, con un 35,5% clasificados como graves según la escala de Glasgow, lo cual se correlaciona
con la alta necesidad de soporte ventilatorio (49,2%).
pág. 2200
Este hallazgo podría reflejar retrasos en la consulta, dificultades en el acceso a servicios de urgencias o
fallas en el reconocimiento temprano de los síntomas. La mayor consistencia observada con la escala
de Glasgow frente a Hunt y Hess y WFNS coincide con reportes previos que señalan una menor
variabilidad interobservador, lo que respalda su utilidad en la práctica clínica cotidiana.

En el ámbito diagnóstico, la tomografía computarizada (TAC) demostró una alta sensibilidad (89,9%),
cercana a lo reportado en la literatura para las primeras 72 horas, lo que confirma su papel como
herramienta de primera línea en la sospecha de HSA. La distribución anatómica de los aneurismas, con
predominio en la arteria comunicante anterior, seguida de la comunicante posterior y la cerebral media,
reproduce fielmente los patrones descritos a nivel global, lo que sugiere que, a pesar de las diferencias
contextuales, existen similitudes biológicas en la enfermedad.

En relación con el tratamiento, se evidenció una clara tendencia hacia el manejo endovascular, siendo
la embolización con coils la técnica más utilizada (77,7% de los procedimientos). Este hallazgo es
consistente con la transición global hacia estrategias mínimamente invasivas, respaldadas por estudios
como el ISAT, que han demostrado mejores desenlaces funcionales en grupos seleccionados de
pacientes. No obstante, la proporción relativamente baja de pacientes intervenidos (41,6%) sugiere la
existencia de barreras en el acceso a tratamiento especializado o la presencia de pacientes con
condiciones clínicas que contraindican la intervención, lo cual es particularmente relevante en contextos
de recursos limitados. Un aspecto llamativo fue la menor frecuencia global de complicaciones en
comparación con lo reportado en la literatura (27% vs. 75100%). Esta diferencia podría explicarse por
subregistro, limitaciones en el seguimiento o variabilidad en los criterios diagnósticos utilizados. A
pesar de ello, las tasas específicas de resangrado e hidrocefalia fueron comparables a las descritas
internacionalmente, mientras que la frecuencia de vasoespasmo fue superior a la esperada, lo cual podría
reflejar diferencias en la vigilancia clínica, el acceso a monitoreo avanzado o características propias de
la población estudiada.

La mortalidad observada (52%) fue elevada, aunque consistente con las cifras reportadas a nivel global,
lo que reafirma la gravedad de la HSA como evento cerebrovascular. En términos de desenlaces
funcionales, únicamente el 27,6% de los pacientes alcanzó una recuperación completa, mientras que
una proporción significativa presentó distintos grados de discapacidad.
pág. 2201
Estos resultados, ligeramente inferiores a los reportados en algunos estudios internacionales, podrían
estar influenciados por factores como el acceso limitado a programas de rehabilitación, las condiciones
socioeconómicas y la falta de seguimiento estructurado.

CONCLUSIONES

La hemorragia subaracnoidea espontánea en la población estudiada se presentó predominantemente en
mujeres mayores de 50 años, con mayor frecuencia en pacientes afiliados al régimen subsidiado y
procedentes de áreas urbanas, lo que sugiere una influencia importante de los determinantes
sociodemográficos en su distribución. En el ámbito clínico, la hipertensión arterial se consolidó como
el principal factor de riesgo modificable, acompañada de condiciones metabólicas como el sobrepeso y
la hiperglucemia. La cefalea fue el síntoma de presentación más frecuente, y una proporción
significativa de los pacientes ingresó con compromiso neurológico moderado a severo, reflejando la
gravedad del cuadro y posibles demoras en la atención inicial. Desde el punto de vista diagnóstico, la
tomografía computarizada demostró alta utilidad, confirmándose el predominio de aneurismas
intracraneales saculares localizados en la circulación anterior, en concordancia con la literatura
internacional.

En cuanto al manejo, se evidenció una tendencia hacia el abordaje endovascular, siendo la embolización
con coils la estrategia terapéutica más utilizada en los pacientes intervenidos, lo que refleja la adopción
de técnicas mínimamente invasivas en el contexto local, aunque con posibles limitaciones en el acceso.
A pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos, la hemorragia subaracnoidea continúa siendo una
patología de alta gravedad, asociada a desenlaces clínicos desfavorables, elevada mortalidad y una
considerable carga de discapacidad. En este sentido, los resultados resaltan la necesidad de fortalecer
las estrategias de prevención primaria, optimizar el diagnóstico temprano, garantizar el acceso oportuno
a tratamientos especializados y promover programas integrales de rehabilitación, especialmente en
contextos de recursos limitados como el sur de Colombia.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Macdonald RL, Schweizer TA. Spontaneous subarachnoid haemorrhage. Lancet.
2017;389(10069):65566.

Connolly ES Jr, Rabinstein AA, Carhuapoma JR, Derdeyn CP, Dion J, Higashida RT, et al. Guidelines
pág. 2202
for the management of aneurysmal subarachnoid hemorrhage. Stroke. 2012;43(6):171137.

Feigin VL, Lawes CM, Bennett DA, Barker-Collo SL, Parag V. Worldwide incidence and early case
fatality of subarachnoid hemorrhage. Stroke. 2009;40(3):76471.

Ingall T, Asplund K, Mähönen M, Bonita R. A multinational comparison of subarachnoid hemorrhage
epidemiology. Stroke. 2000;31(5):105461.

de Rooij NK, Linn FH, van der Plas JA, Algra A, Rinkel GJ. Incidence of subarachnoid haemorrhage.
Stroke. 2007;38(3):92732.

Etminan N, Rinkel GJ. Unruptured intracranial aneurysms. Lancet. 2016;388(10040):12435.

Vega C, Kwoon JV, Lavine SD. Intracranial aneurysms: current evidence and clinical practice. Am Fam
Physician. 2002;66(4):6018.

Nieuwkamp DJ, Setz LE, Algra A, Linn FH, de Rooij NK, Rinkel GJ. Changes in case fatality of
aneurysmal subarachnoid haemorrhage. Lancet Neurol. 2009;8(7):63542.

Rinkel GJ, Djibuti M, Algra A, van Gijn J. Prevalence and risk of rupture of intracranial aneurysms.
Stroke. 1998;29(1):2516.

Vlak MH, Rinkel GJ, Greebe P, Algra A. Lifetime risks for subarachnoid haemorrhage. Stroke.
2011;42(4):9637.

Greving JP, Wermer MJ, Brown RD Jr, Morita A, Juvela S, Yonekura M, et al. Development of the
PHASES score. Lancet Neurol. 2014;13(1):5966.

Juvela S, Poussa K, Porras M. Factors affecting formation and growth of intracranial aneurysms. Stroke.
2001;32(2):48591.

Korja M, Lehto H, Juvela S. Lifelong rupture risk of intracranial aneurysms. Stroke. 2014;45(7):1958
63.

Longstreth WT Jr, Nelson LM, Koepsell TD, van Belle G. Clinical course of spontaneous subarachnoid
hemorrhage. Ann Intern Med. 1993;118(3):1737.

van Gijn J, Kerr RS, Rinkel GJ. Subarachnoid haemorrhage. Lancet. 2007;369(9558):30618.

Diringer MN. Management of aneurysmal subarachnoid hemorrhage. Crit Care Med. 2009;37(2):432
40.

Bederson JB, Connolly ES Jr, Batjer HH, Dacey RG, Dion JE, Diringer MN, et al. Guidelines for
pág. 2203
management of aneurysmal subarachnoid hemorrhage. Stroke. 2009;40(3):9941025.

Weir B. Aneurysms affecting the nervous system. Baltimore: Williams & Wilkins; 1987.

Molyneux AJ, Kerr RS, Yu LM, Clarke M, Sneade M, Yarnold JA, et al. International Subarachnoid
Aneurysm Trial (ISAT). Lancet. 2002;360(9342):126774.

Molyneux AJ, Kerr RS, Birks J, Ramzi N, Yarnold J, Sneade M, et al. Risk of recurrent hemorrhage
after coiling vs clipping. Lancet. 2005;366(9488):80917.

Spetzler RF, McDougall CG, Albuquerque FC, Zabramski JM, Hills NK, Russin JJ, et al. Barrow
Ruptured Aneurysm Trial (BRAT). J Neurosurg. 2013;119(1):14657.

Oliveira AM, Paiva WS, Figueiredo EG, Oliveira HA, Teixeira MJ. Fisher revised scale. Arq
Neuropsiquiatr. 2011;69(6):9103.

de Oliveira Manoel AL, Jaja BN, Germans MR, Yan H, Qian W, Kouzmina E, et al. VASOGRADE
scale. Stroke. 2015;46(7):182631.

Connolly ES Jr. Aneurysmal subarachnoid hemorrhage: advances in management. Stroke.
2011;42(2):34550.

Dorhout Mees SM, Kerr RS, Rinkel GJ. Occurrence and impact of delayed cerebral ischemia. Stroke.
2009;40(12):370712.

Steiner T, Juvela S, Unterberg A, Jung C, Forsting M, Rinkel G. European Stroke Organization
guidelines. Cerebrovasc Dis. 2013;35(2):93112.

Rincon F, Rossenwasser RH, Dumont A. The epidemiology of aneurysmal subarachnoid hemorrhage.
Int J Stroke. 2013;8(6):40918.

Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Guía de práctica clínica para HSA. Bogotá:
Minsalud; 2015.