EDUCACIÓN FINANCIERA COMO
HERRAMIENTA PREVENTIVA DEL
ENDEUDAMIENTO EN ADULTOS JÓVENES:
UN ESTUDIO EXPLORATORIO EN MÉXICO

FINANCIAL EDUCATION AS A DEBT PREVENTION TOOL IN
YOUNG ADULTS: AN EXPLORATORY STUDY IN MEXICO

Alu Maldonado Monroy

Centro Universitario Continental, México
pág. 2672
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24252
Educación Financiera como Herramienta Preventiva del Endeudamiento
en Adultos Jóvenes: Un Estudio Exploratorio en México

Alu Maldonado Monroy
1
mamnal20a17@redcuc.edu.mx

Licenciatura en Administración

Centro Universitario Continental

México

RESUMEN

La educación financiera es crucial para el desarrollo personal, previniendo decisiones económicas
deficientes y el endeudamiento, especialmente en adultos jóvenes. Para abordar esta problemática, el
presente estudio exploratorio, de enfoque mixto, analizó la relación entre el nivel de educación
financiera y la prevención del endeudamiento en este grupo. El procedimiento metodológico incluyo la
aplicación de una encuesta a 55 individuos de entre 20 y 40 años. Los resultados revelaron que, si bien
el 81.8 % considera crucial la educación financiera y el 94.5 % cree que su aprendizaje escolar
prevendría problemas económicos, un 61. 8 % carece de formación formal. Asimismo, el 45.5 % de los
participantes tiene deudas activas, y el 18.2 % enfrenta dificultades para pagarlas, evidenciándose una
correlación con la falta de conocimientos básicos y el uso de tarjetas de crédito para compras esenciales
(41.8 %), no esenciales (23.6 %) o emergencias (20 %). La investigación concluye que una educación
financiera sólida, integrada desde niveles escolares, es crucial para empoderar a los jóvenes en la gestión
efectiva de su presupuesto, la planificación futura y la mitigación de riesgos crediticios, fomentando así
una cultura económica responsable.

Palabras clave: educación financiera, endeudamiento, adultos jóvenes, administración, toma de
decisiones

1
Autor principal
Correspondencia:
mamnal20a17@redcuc.edu.mx
pág. 2673
Financial
Education as a Debt Prevention Tool in Young Adults: An
Exploratory Study
in Mexico
ABSTRACT

Financial education is crucial for personal development, preventing poor financial decisions and debt,

especially among young adults. To address this issue, this exploratory, mixed
-method study analyzed
the relationship between financial education levels a
nd debt prevention in this group. The
methodological procedure included a survey of 55 individuals between the ages of 20 and 40. The

results revealed that while 81.8 %
consider financial education crucial and 94.5 % believe that learning
it at school woul
d prevent financial problems, 61.8 % lack formal training. Furthermore, 45.5 % of
participants have active debts, and 18.2 5 face difficulties repaying them. This correlation is evident

between a lack of basic knowledge and the use of credit cards for esse
ntial purchases (41.8 %), non-
essential purchases (23.6 %) or emergencies (20 %). The research concludes that solid financial

education, integrated from the elementary level, is crucial to empowering young people to effectively

manage their budgets, plan f
or the future, and mitigate credit risks, thus fostering a responsible
economic culture.

Keywords:
financial education, debt, young adults, management, decision-making
Artículo recibido 25 abril 2026

Aceptado para publicación
: 25 mayo 2026
pág. 2674
INTRODUCCIÓN

La educación financiera ha trascendido su concepción inicial como mera instrucción sobre productos
bancarios para consolidarse como una componente indispensable en el desarrollo económico y el
fomento del bienestar social de los individuos. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos (OCDE), la educación financiera se define como “el proceso mediante el cual
los individuos adquieren una mejor comprensión de los conceptos y productos financieros y desarrollan
las habilidades necesarias para tomar decisiones informadas, evaluar riesgos y oportunidades
financieras, y mejorar su bienestar”
(OECD, 2005). En un contexto global de creciente complejidad
económica y constante evolución de los mercados financieros, la capacidad de tomar decisiones
monetarias racionales y prudentes se ha vuelto imperativa.

Particularmente, los adultos jóvenes constituyen un segmento demográfico de especial vulnerabilidad.
La transición a la independencia económica, a menudo desprovista de una formación formal y
estructurada en finanzas personales, los expone a un mayor riesgo de adoptar comportamientos de gasto
impulsivos y de incurrir en niveles elevados de endeudamiento. Este fenómeno no solo repercute en la
estabilidad financiera individual y familiar, generando estrés y desequilibrio emocional y social, sino
que también tiene implicaciones significativas para la salud económica de la sociedad en su conjunto.
Datos de la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023 del INEGI en México revelan
que el 36.2 % de la población de 18 años y más reportó tener algún tipo de deuda, siendo el grupo de
18 a 29 años el que presento un mayor porcentaje de atraso en pagos (28.6 %)
(INEGI, inegi.org.mx,
2024)
, estos datos subrayan una problemática persistente que requiere atención.
La elección de este tema de investigación radica en la preocupación acuciante, tanto en el ámbito social
como en el académico, por el incremento del endeudamiento en la población joven y la hipótesis de que
una deficiente educación financiera es un factor predisponente fundamental. Diversos antecedentes
bibliográficos han establecido la correlación entre un bajo nivel de conocimientos financieros y una
mayor propensión al endeudamiento. Existen teorías del comportamiento fiananciero, como la
economía conductual donde se explican los sesgos cognitivos y atajos mentales que pueden llevar a
decisiones financieras subóptimas, la directiva de BBVA México resaltó en un artículo que “Estos
mecanismos, que ayudan al cerebro a procesar información rápidamente, también pueden llevar a
pág. 2675
errores, como comprar compulsivamente, acumular gastos hormiga o recurrir a créditos múltiples sin
evaluar los riesgos”
(BBVA, 2024). A pesar de la existencia de estudios generales sobre educación
financiera o sobre endeudamiento, persiste una brecha en la literatura que aborde específicamente la
percepción de los propios adultos jóvenes sobre la educación financiera como una herramienta
preventiva directa del endeudamiento, y cómo esta percepción se relaciona con sus patrones de deuda
en el contexto socioeconómico particular de México.

Objetivo general

Explorar la relación entre el nivel de educación financiera y su percepción como herramienta preventiva
del endeudamiento en adultos jóvenes, con el fin de identificar áreas de oportunidad para el diseño de
estrategias educativas que fortalezcan la toma de decisiones financieras responsables.

Justificación

El endeudamiento entre los adultos jóvenes se ha convertido en una preocupación creciente a nivel
nacional e internacional, tanto por sus consecuencias inmediatas como por sus efectos que tiene en la
construcción de un futuro financiero estable. En México, el acceso cada vez más fácil a productos
crediticios (tarjetas departamentales, préstamos en línea y créditos al consumo) no ha sido acompañado
de una adecuada formación financiera, lo que genera un entorno propicio para la toma de decisiones
económicas impulsivas o mal informadas.

Esta problemática se agrava si se considera que los adultos jóvenes, en su transición hacia la
dependencia económica, enfrentan una serie de retos financieros: desde la gestión del ingreso propio
hasta la planificación de gastos, el ahorro y el manejo de deudas. Sin embargo, muchos de ellos han
recibido poca o nula orientación en temas financieros desde el hogar o la escuela. Esta carencia
formativa es particularmente preocupante, ya que, como lo destacan organismos internacionales como
la OCDE y el Banco Mundial, la educación financiera temprana no solo influye en la salud financiera
individual, sino que también mejora indicadores sociales como la inclusión económica, la reducción de
la pobreza y la resiliencia ante crisis.

Desde la perspectiva social, esta investigación cobra relevancia al enfocarse en un grupo que, de no ser
atendido, podría perpetuar ciclos de endeudamiento, dependencia financiera y vulnerabilidad
económica.
pág. 2676
Identificar si los jóvenes perciben la educación financiera como una herramienta útil y preventiva
permite visibilizar sus necesidades reales de formación y entender cómo se vincula su conocimiento
financiero con sus comportamientos de endeudamiento.

A nivel académico, el presente estudio contribuye a una línea de investigación poco explorada: la
relación entre percepción y comportamiento financiero en jóvenes mexicanos. Aunque existen
numerosos estudios sobre educación financiera y endeudamiento por separado, son escasos los que
abordan el punto de vista de los propios jóvenes sobre su preparación financiera y cómo esta puede
influir en sus decisiones cotidianas de consumo y uso del crédito.

Además, al centrarse en la percepcn como categoría de análisis, este trabajo permite acceder a las
creencias, conocimientos previos, experiencias y actitudes que los jóvenes tienen respecto a su
formación financiera, lo que abre la puerta a diseñar intervenciones más contextualizadas y eficaces.
Los resultados pueden ser de utilidad para instituciones educativas, organizaciones no gubernamentales
e incluso entidades bancarias interesadas en promover programas de educación financiera accesibles,
atractivos y adaptados a las nuevas generaciones.

Finalmente, esta investigación busca no solo generar conocimiento, sino también incidir en la
transformación de prácticas educativas, impulsando el desarrollo de estrategias que promuevan la toma
de decisiones informadas, responsables y sostenibles, que ayuden a reducir el endeudamiento juvenil y
fortalezcan el tejido económico y social del país.

Limitaciones del estudio

Si bien este estudio busca visibilizar la percepción que los adultos jóvenes tienen sobre la educación
financiera como herramienta preventiva del endeudamiento, existen limitaciones inherentes al enfoque
metodológico adoptado. La recolección de datos se realizó mediante una encuesta en línea difundida a
través de redes sociales, lo que implica un muestreo no probabilístico y reduce la representatividad de
los resultados a nivel nacional. Aunque los hallazgos ofrecen una aproximación valiosa a la percepción
de un grupo específico de jóvenes, no pueden generalizarse a toda la población juvenil mexicana.
Además, el estudio se enfoca exclusivamente en la percepción subjetiva, sin incorporar una medición
objetiva del nivel real de sus conocimientos financieros de los encuestados, ni un análisis conductual
de sus decisiones económicas.
pág. 2677
Esto implica que, si bien se exploran vínculos entre percepción y comportamiento financiero, los
resultados no permiten establecer relaciones causales. Asimismo, el carácter transversal del estudio
impide observar cambios en el tiempo o evaluar el impacto de posibles intervenciones educativas. A
pesar de estas limitaciones, la investigación aporta insumos relevantes para entender mejor las
necesidades formativas de los adultos jóvenes y sentar las bases para futuros estudios con mayor alcance
y profundidad.

Ejes teóricos

Educación financiera

La educación financiera se ha consolidado como un elemento fundamental para el bienestar económico
de los individuos, especialmente en contextos donde el acceso a productos financieros es cada vez más
amplio. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OECD,
2005)
la educación financiera se define como el proceso mediante el cual los individuos adquieren
conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para tomar decisiones financieras informadas y
responsables. Este concepto no se limita únicamente el conocimiento teórico, sino que implica la
capacidad de aplicar dicho conocimiento en la vida cotidiana. En este sentido, la educación financiera
se compone de tres dimensiones principales: el conocimiento financiero, que incluye la comprensión
de conceptos como tasas de interés, inflación y diversificación; las habilidades financieras, relacionadas
con la elaboración de presupuestos, el ahorro y la planificación; y las actitudes financieras, que se
vinculan con el comportamiento responsable frente al consumo y el uso del crédito.

Diversos estudios han demostrado que un mayor nivel de educación financiera está asociado con una
mejor toma de decisiones económicas, lo que se traduce en una mayor estabilidad financiera y una
menor probabilidad de incurrir en deudas problemáticas. Por ello, se considera una herramienta clave
para el desarrollo económico individual y social, particularmente en poblaciones jóvenes que se
encuentran en proceso de consolidar sus hábitos financieros.

Teoría del capital humano

Esta teoría postula que la educación y la formación son inversiones en el individuo que aumentan su
productividad y mejoran su potencial de ingresos y bienestar. En el contexto de las finanzas, la
educación financiera concibe como una forma de capital humano.
pág. 2678
La teoría del capital humano, desarrollada principalmente por Gary Becker y Theodore Schultz, plantea
que la educación, las habilidades y los conocimientos adquiridos por los individuos constituyen una
forma de capital que incrementa su productividad y, en consecuencia, su bienestar económico. Desde
esta perspectiva, la inversión en educación no solo tiene beneficios individuales, sino también
repercusiones positivas en el desarrollo económico y social.

En el contexto de la educación financiera, esta teoría permite comprender cómo la adquisición de
conocimientos financieros (como el manejo del ahorro, el crédito, la inversión y la planificación
financiera) representa una inversión en capital humano que mejora la capacidad de los individuos para
tomar decisiones económicas informadas. En particular, en adultos jóvenes, el desarrollo de estas
competencias resulta fundamental, ya que es una etapa en la que comienzan a asumir responsabilidades
financieras relevantes, como el uso de tarjetas de crédito, la contratación de préstamos o la
administración de ingresos propios.

De acuerdo con este enfoque, una mayor educación financiera incrementa la capacidad de los individuos
para evaluar riesgos, comparar opciones de financiamiento y evitar prácticas perjudiciales como el
sobreendeudamiento. Esto implica que el conocimiento financiero no solo impacta en la generación de
ingresos, sino también en la optimización de su uso, promoviendo conductas responsables y sostenibles
en el tiempo. Por lo tanto, la educación financiera se posiciona como una herramienta preventiva del
endeudamiento al fortalecer el capital humano, dotando a los individuos de habilidades cognitivas y
prácticas que les permiten gestionar adecuadamente sus recursos económicos. En este sentido, la
promoción de programas de educación financiera contribuye no solo al bienestar individual, sino
también a la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.

Alfabetización financiera como base para la toma de decisiones económicas

La alfabetización financiera se refiere al conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que
permiten a los individuos comprender conceptos financieros básicos y utilizarlos eficazmente en la toma
de decisiones económicas. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE), la alfabetización financiera implica no solo el entendimiento de productos
financieros, sino también la capacidad de evaluar riesgos y oportunidades para mejorar el bienestar
económico.
pág. 2679
En el caso de los adultos jóvenes, la alfabetización financiera adquiere especial relevancia, ya que este
grupo poblacional se encuentra en la etapa de transición hacia la independencia económica. Durante
este periodo, los individuos comienzan a interactuar con instrumentos financieros formales, tales como
cuentas bancarias, créditos y sistemas de ahorro, lo que exige un nivel adecuado de conocimiento para
evitar decisiones perjudiciales.

Diversos estudios han demostrado que niveles bajos de alfabetización financiera están asociados con
un mayor uso inadecuado del crédito, escasa planificación financiera y una mayor probabilidad de
sobreendeudamiento. Por lo contrario, una adecuada alfabetización financiera permite a los individuos
desarrollar hábitos responsables, como el ahorro sistemático, el control del gasto y la evaluación crítica
de las condiciones de financiamiento.

En este sentido, la alfabetización financiera se posiciona como un elemento clave en la prevención del
endeudamiento, al dotar a los adultos jóvenes de herramientas cognitivas que facilitan la toma de
decisiones informadas y racionales. Así, su fortalecimiento contribuye no solo al bienestar individual,
sino también a la estabilidad económica en un contexto más amplio.

Economía conductual y sesgos en la toma de decisiones financieras

La economía conductual, impulsada por autores como Daniel Kahneman y Richard Thaler, integra
principios de la psicología con la teoría económica para explicar cómo los individuos toman decisiones
en contextos de incertidumbre. A diferencia del enfoque tradicional, que asume racionalidad plena, esta
corriente reconoce que las decisiones económicas están influenciadas por sesgos cognitivos, emociones
y limitaciones en el procesamiento de información.

En el ámbito financiero, estos sesgos pueden manifestarse en conductas como el exceso de confianza,
la preferencia por la gratificación inmediata o la subestimación de riesgos asociados al endeudamiento.
Por ejemplo, los adultos jóvenes pueden priorizar el consumo presente mediante el uso de crédito, sin
considerar adecuadamente las implicaciones futuras en términos de intereses y capacidad de pago.

Asimismo, fenómenos como la heurística de disponibilidad o el efecto anclaje pueden influir en la
percepción de los productos financieros, llevando a decisiones subóptimas. En este contexto, la falta de
educación financiera pueda exacerbar dichos sesgos, incrementando la probabilidad de incurrir en
endeudamiento excesivo.
pág. 2680
Desde esta perspectiva; la educación financiera no solo aporta conocimientos técnicos, sino que también
contribuye a mitigar los efectos de los sesgos cognitivos, promoviendo decisiones más reflexivas y
orientadas al largo plazo. En consecuencia, la integración de la economía conductual en el análisis
permite comprender de manera más integral las causas de endeudamiento en adultos jóvenes.

Teoría del comportamiento del consumidor en el contexto financiero

La teoría del comportamiento del consumidor analiza cómo los individuos toman decisiones
relacionadas con el consumo de bienes y servicios, considerando factores económicos, sociales y
psicológicos. Autores como Philip Kotler han señalado que las decisiones de consumo están
influenciadas no solo por la capacidad económica, sino también por percepciones, motivaciones y el
entorno social.

En el contexto financiero, esta teoría permite entender el uso del crédito como una extensión del
consumo, donde los individuos buscan satisfacer necesidades inmediatas sin disponer necesariamente
de los recursos económicos suficientes; en el caso de los adultos jóvenes, factores como la presión
social, el deseo de pertenencia y la influencia de tendencias de consumo pueden incentivar el uso
excesivo de instrumentos financieros.

Además, la disponibilidad de crédito y la facilidad de acceso a productos financieros han modificado
los patrones de consumo, promoviendo una cultura de inmediatez que pueden derivar en decisiones
poco sostenibles. En este sentido, la falta de educación limita la capacidad de los individuos para evaluar
las consecuencias de sus decisiones de consumo financiado.

Por lo tanto, la teoría del comportamiento del consumidor permite analizar el endeudamiento no solo
como un fenómeno económico, sino también como un proceso influenciado por variables sociales y
psicológicas. En este marco, la educación financiera se presenta como una herramienta fundamental
para fomentar un consumo responsable y prevenir el uso inadecuado del crédito en adultos jóvenes.

METODOLOGÍA

Diseño de la investigación

El presente estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo con un alcance descriptivo y exploratorio.
El diseño fue no experimental y transversal, recolectando datos en un solo momento para analizar la
percepción y los hábitos financieros de la muestra sin manipular las variables.
pág. 2681
Población y muestra

La muestra consistió en 55 adultos jóvenes residentes en México.

Perfil demográfico: El grupo se situó mayoritariamente entre los 20 y 30 años, destacando una
participación predominante del género femenino (76.4 %).

Situación laboral y académica: El 76.4 % de los encuestados no estudia actualmente, mientras que
el 52.7 % labora tiempo completo, lo que sitúa a la muestra en una etapa de vida con
responsabilidades económicas activas

Muestreo: Se utilizo un muestreo no probabilístico por conveniencia, difundido a través de canales
digitales.

Instrumento de recolección de datos

Se diseñó un cuestionario estructurado de 16 ítems, dividido en cuatro dimensiones clave:

1.
Conocimientos conceptuales: Evaluación de la comprensión de términos como “presupuesto
personal” e “intereses”, y la distinción entre tarjetas de crédito y débito.

2.
Hábitos de control y gasto: Frecuencia en el seguimiento de ingresos/gastos y la tendencia a gastar
más de lo percibido.

3.
Comportamiento crediticio: Uso de las tarjetas de crédito (destinadas a compras esenciales, no
esenciales o emergencias), solicitudes de préstamos personales y estatus actual de deuda.

4.
Percepción de la educación financiera: Valoración en escala Likert (1 al 5) sobre la importancia de
la educación financiera en su vida y su deseo de formación futura.

Procedimiento

El estudio se llevó a cabo bajo las siguientes etapas:

1.
Construcción: Elaboración del instrumento en la plataforma Google forms.
2.
Validación: Se incluyeron preguntas de control para asegurar que los encuestados pertenecieran al
rango de edad objetivo.

3.
Recolección: Difusión masiva del instrumento durante el periodo (Julio 2025)
4.
Procesamiento: Análisis estadístico de las 55 respuestas mediante el uso de frecuencias y
porcentajes para identificar la correlación entre la falta de educación formal (68.8 %) y la presencia
de dificultades para cubrir gastos mensuales (18.2 %).
pág. 2682
Consideraciones éticas

Se garantizó el anonimato y la confidencialidad de los datos, informando a los participantes que la
información sería utilizada únicamente con fines académicos y de investigación.

RESULTADOS Y ANÁLISIS

Dimensión educativa: El vacío de formación formal

Los datos revelan una contradicción estructural en el desarrollo del capital humano financiero. Aunque
el 81.8 % de los encuestados califica la educación financiera como “muy importante”, existe una
carencia de instrucción institucionalizada

Falta de formación formal: El 61.8 % de la muestra nunca ha recibido educación financiera formal
(figura 1).

La escuela como factor preventivo: Un contundente 94.5 % de los participantes está “muy de
acuerdo” en que una formación escolar temprana habría prevenido sus dificultades económicas
actuales.

Figura 1. Educación financiera formal

Fuente: Elaboración propia
pág. 2683
Cuadro 1. Percepción de la educación financiera

Variable
Porcentaje dominante Interpretación
Importancia percibida
81.8 % (Muy importante) Existe una alta valoración subjetiva y
conciencia sobre la relevancia del tema
para la vida personal y profesional.

Formación recibida
61.8 % (Ninguna) Se evidencia una brecha crítica entre la
necesidad percibida y la oferta educativa
formal recibida por los jóvenes.

Relevancia escolar
94.5 % (A favor) Los participantes reconocen a la
institución escolar como el ente
preventivo clave para evitar crisis
financieras futuras.

Fuente: Elaboración propia

Dimensión cognitiva: Conocimiento vs. Aplicación

El análisis muestra que los jóvenes poseen alfabetización financiera teórica, pero fallan en la
operatividad de sus finanzas (Hábitos).

Dominio conceptual: El 85.5 % sabe que es un presupuesto y el 83.6 % distingue entre crédito y
débito.

Falla en el control: A pesar de conocer los conceptos, solo el 36.4 % realiza el seguimiento frecuente
de sus gastos. Un 43.6 % de la muestra admite que sus gastos superan sus ingresos con regularidad.

Figura 2. Frecuencia con la que lleva un control de ingresos y gastos

Fuente: Elaboración propia

Comentario: Esto demuestra que el problema no es la ignorancia de términos, sino la falta de disciplina
financiera y hábitos arraigados.
pág. 2684
Dimensión conductual: El uso del crédito y endeudamiento

Esta sección identifica el riesgo real de la población estudiada. El 45.5 % de los jóvenes tiene deudas
activas.

Uso de tarjeta de crédito (TDC): El motivo principal de uso es para compras
esenciales/supermercado (41.8 %)

Dependencia del crédito: El uso de TDC para cubrir necesidades básicas, sumado a que un 34.5 %
a solicitado préstamos personales, indica que el crédito no se usa para inversión sino para suplir la
falta de liquidez inmediata.

Cuadro 2. Patrones de uso del crédito

Destino del gasto (TDC)
Porcentaje Nivel de riesgo
Compras esenciales
41.80% Crítico (Indica falta de solvencia)
Gastos personales
23.60% Moderado (Consumo impulsivo)
Emergencias
20.00% Alto (Falta de fondo de ahorro)
Fuente: Elaboración propia

Dimensión prospectiva: Interés de aprendizaje

Finalmente, los resultados proyectan una oportunidad de intervención. El 89.1 % de los jóvenes desea
capacitarse.

Temas de interés: La prioridad de los jóvenes se divide en inversiones (34.5 %) y administración/ahorro
(30.9 %). Esto sugiere que, una vez superada la crisis de endeudamiento, el joven busca el crecimiento
patrimonial.

Figura 3. Interés de los participantes en recibir formación sobre manejo de finanzas

Fuente: Elaboración propia
pág. 2685
Comentario: Los resultados demuestran que existe una alta demanda por capacitación en inversiones y
administración de ahorros, lo que sugiere que los jóvenes buscan herramientas de crecimiento
financiero, aunque descuidan áreas de previsión futura como seguros y retiro.

DISCUSIÓN

El análisis de los resultados permite contrastar la realidad de los adultos jóvenes encuestados con las
teorías del comportamiento financiero y estudios empíricos previos, revelando puntos de convergencia
críticos y algunas divergencias interesantes.

La paradoja del capital humano: Conocimiento vs Formación

Un hallazgo central es que, aunque el 81.8 % valora la educación financiera, el 61.8 % carece de
formación formal. Esta brecha coincide con la teoría del capital humano de Becker (1964), que postula
que la inversión en conocimientos específicos aumenta la eficiencia en la toma de decisiones. En este
estudio, la falta de inversión educativa formal se traduce en una “alfabetización financiera incompleta”:
los jóvenes conocen los términos (85.5 % entiende qué es un presupuesto), pero han desarrollado la
competencia para ejecutarlos.

Esta desconexión concuerda con lo hallado por Lusardi y Mitchell (2014) en sus estudios globales,
donde determinaron que el conocimiento teórico no se traduce automáticamente en bienestar si no existe
una instrucción temprana y estructurada, lo que explica por qué el 94.5 % de nuestra muestra señala a
la escuela como el eslabón perdido en su formación.

Convergencia con la economía conductual: El sesgo del presente

Los datos muestran que el 43.6 % de los jóvenes gasta más de lo que gana y un 41.8 % usa el crédito
para necesidades básicas. Este fenómeno encuentra una explicación sólida en la teoría de la economía
conductual (Kahneman & Tversky), específicamente en el “Sesgo del presente”. Los jóvenes priorizan
la satisfacción de necesidades inmediatas (compras esenciales o gustos) mediante el endeudamiento,
subestimando el costo futuro de los intereses.

A diferencia de estudios en poblaciones de mayor edad donde el crédito se usa para activos fijos, en
este grupo de 20 a 40 años el crédito actúa como un “suplemento de ingreso”, una divergencia
preocupante respecto a los modelos de consumo racional, ya que el 18.2 % ya presenta dificultades de
impago.
pág. 2686
Similitudes y divergencias en el uso de instrumentos

Existe una similitud importante con los reportes del INEGI (ENSAFI, 2023) en México, que señalan
que los jóvenes son los más propensos al atraso de pagos. Sin embargo, nuestro estudio revela una
divergencia positiva: el alto interés por la inversión (34.5 %).

Mientras que la literatura tradicional sugiere que las personas con deudas solo buscan “salir del bache”
(gestión de deuda), nuestra muestra presenta una aspiración de crecimiento patrimonial. Esto sugiere
que el adulto joven actual, influenciado posiblemente por la era digital y el acceso a plataformas de
trading, tiene una visión más proactiva del dinero que las generaciones anteriores, aunque carezca de
las bases administrativas (solo el 36.4 % controla sus gastos) para lograrlo con éxito.

La demanda de educación escolar como punto de consenso

La convergencia más fuerte se da en la percepción de la educación como herramienta preventiva.
Estudios de la OCDE (2020) subrayan que la educación financiera debe ser un proceso de “estilo de
vida” que comience en la infancia. El hecho de que el 94.5 % de la muestra coincida con esta postura
académica refuerza la validez de la hipótesis de este trabajo: el endeudamiento juvenil no es solo un
problema de falta de dinero, sino una falla sistémica en la formación de competencias económicas
básicas desde el sistema escolar.

CONCLUSIONES

Los hallazgos de esta investigación permiten concluir que el endeudamiento en los adultos jóvenes
mexicanos de entre 20 y 40 años no es un fenómeno aislado, sino la consecuencia directa de una
desconexión estructural entre el conocimiento financiero teórico y la ejecución de hábitos económicos
saludables. A través del análisis empírico, se ha demostrado que poseer una alfabetización conceptual
básica como la identificación de presupuestos o tasas de interés- resulta insuficiente para mitigar
comportamientos de riesgo, tales como el uso de tarjetas de crédito para cubrir necesidades básicas
(41.8 %). Esta aportación teórica sugiere que la educación financiera debe dejar de entenderse como
una transferencia de información para ser abordada como un desarrollo de competencias conductuales
y resiliencia ante el consumo impulsivo.

La investigación destaca, como aportación social fundamental, el consenso casi absoluto (94.5 %) de
los participantes sobre la necesidad de integrar la formación financiera en el currículo escolar básico.
pág. 2687
Este dato posiciona a la educación financiera no solo como una herramienta de superación personal,
sino como un imperativo de política y un derecho ciudadano orientado a la prevención de la
vulnerabilidad económica nacional. El alto interés manifestado por los jóvenes en temas de inversión
(34.5 %) y administración (30.9 %) revela una ventana de oportunidad para transformar una generación
dependiente del crédito en una generación de gestores de patrimonio, siempre que se cuente con el
respaldo institucional adecuado.

No obstante, es necesario reconocer las limitaciones inherentes a este estudio. El tamaño de la muestra
(n = 55) y el método de muestreo no probabilístico impiden la generalización de estos resultados a la
totalidad de la población juvenil mexicana. Asimismo, el carácter transversal de la investigación y el
uso de datos autorreportados introducen sesgos perceptuales que podrían subestimar la gravedad real
del sobreendeudamiento o sobreestimar el nivel de conocimientos de los encuestados. Estas
limitaciones, lejos de invalidar el estudio, delimitan su alcance exploratorio y sientan las bases para
investigaciones de mayor escala.

Finalmente, como líneas de investigación futura, se propone analizar la relación entre empleabilidad,
precariedad laboral y endeudamiento juvenil. Muchos adultos jóvenes enfrentan condiciones de empleo
informales, salarios variables o contratos temporales, lo que puede limitar su capacidad de ahorro y
aumentar la dependencia del crédito para cubrir necesidades básicas. Estudiar esta relación permitiría
vincular la educación financiera con variables del mercado laboral.

También sería importante investigar el impacto de las redes sociales y el consumo aspiracional en las
decisiones financieras. La exposición constante a estilos de vida idealizados, tendencias de consumo y
presión social digital puede incentivar compras impulsivas y gastos superiores a la capacidad económica
real. En este sentido, las futuras investigaciones podrían medir cómo plataformas digitales influyen en
la percepción del éxito financiero y en el uso del crédito.

Además, investigar la efectividad de campañas públicas de educación financiera masiva, impulsadas
por instituciones gubernamentales, universidades o entidades bancarias, medir el impacto real de estas
campañas en conocimientos, actitudes y comportamientos financieros permitiría optimizar futuras
intervenciones y fortalecer la cultura financiera nacional.
pág. 2688
En conjunto, estas líneas de investigación futuras evidencian que la salud financiera juvenil es un
fenómeno multidimensional, influido por variables económicas, sociales, tecnológicas y psicológicas,
lo que exige enfoques interdisciplinarios para su comprensión y atención efectiva.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BBVA. (08 de Noviembre de 2024). BBVA . Obtenido de
https://www.bbva.com/es/mx/salud-
financiera/como-impacta-la-economia-del-comportamiento-en-las-finanzas/

Becker, G. S. (1975).
Human Capital: A Theoretical and Empirical Analysis, whit Special Reference to
Education.
The Univerity of Chicago PRESS.
Ciro Peña Espino. (Junio de 2022). Obtenido de Vinculatégica:

https://vinculategica.uanl.mx/index.php/v/article/view/262/290

Córdova Gallegos, E. E. (2021). La Educación financiera en México: importancia e inclusión. Ciencias
de la Documentación .

Finanzas, I. I. (2025). Educación financiera e inclusión como elementos para el desarrollo de México.
Recuperado el Mayo de 2025, de IMEF:

https://www.imef.org.mx/descargas/2025/noviembre/ponencia-imef-2025-educacion-

financiera.pdf

Gutiérrez, M. T. (30 de Abril de 2026). El Financiero. Obtenido de

https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/mexicanos-primero/2026/04/30/educacion-

financiera-un-aprendizaje-que-si-cambia-vidas/

INEGI. (2021). INEGI. Obtenido de Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF):

https://www.inegi.org.mx/programas/enif/2021/#informacion_general

INEGI. (25 de Junio de 2024). inegi.org.mx. Obtenido de

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2024/ENSAFI/ENSAFI.pdf

José Alonso Caballero Márquez, R. C. (2017). Análisis de sesgos conductuales en la toma de decisiones
financieras . ANFECA .

Lara Serna, L. S. (2024). Educación financiera en Universidades Mexicanas: Desafíos y Oportunidades
de Mejora a Través de la Tecnología. Ciencia Latina Revista Cieníifica Multidisciplinar, 8(3),
10973-10991,
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i3.12253.
pág. 2689
Maya, S. S. (30 de Abril de 2026). ¿Por qué la educación financiera desde la infancia reduce el estrés
económico en México? Obtenido de El Economista:

https://www.eleconomista.com.mx/finanzaspersonales/educacion-financiera-infancia-reduce-

estres-economico-mexico-20260430-811317.html

México, F. (17 de junio de 2025). fintechmexico. Obtenido de Gen Z + FinTech: alfabetización
financiera como puente hacia una inclusión real y duradera:

https://www.fintechmexico.org/blog/gen-z-fintech-alfabetizacion-financiera-como-puente-

hacia-una-inclusion-real-y-duradera

México, G. d. (2025). Estrategia Nacional de Educación Financiera ENEF 2025-2030. (SHCP),
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Ciudad de México.

México, G. d. (s.f.). CONDUSEF. Obtenido de
https://inscripcion-diplomado.condusef.gob.mx
Mungaray, A. G. (23 de agosto de 2021). Educación financiera y su efecto en el ingreso en México.
Problemas del desarrollo, 52(205), 55-78.

OECD. (2005). OECDPUBLISHING. Obtenido de Improving Financial Literacy:

https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2005/11/improving-financial-

literacy_g1gh5cd2/9789264012578-en.pdf

Roberto, A. M. (2025). El contexto de la educación financiera en el nivel medio superior en México.
Revista Cientifica Multidisciplinaria NEYART.

Sampieri, R. H. (2014). Metodología de la investigación. Obtenido de

https://apiperiodico.jalisco.gob.mx/api/sites/periodicooficial.jalisco.gob.mx/files/metodologia

_de_la_investigacion_-_roberto_hernandez_sampieri.pdf

Schultz, T. W. (1961). The American Economic Review. American Economic Association.

UNIÓN, O. D. (Julio de 2018). foroconsultivo. Obtenido de

https://www.foroconsultivo.org.mx/INCyTU/documentos/Completa/INCYTU_18-018.pdf

Valores, C. N. (12 de Abril de 2019). Gobierno de México. Obtenido de

https://www.gob.mx/cnbv/articulos/cnbv-presenta-el-indice-de-alfabetizacion-financiera-en-

mexico