LAS EMOCIONES HUMANAS ASOCIADAS AL
CAMBIO CLIMÁTICO EN EL CAMPUS LA
MATRIZ DE LA UNIVERSIDAD TÉCNICA DE
COTOPAXI, ECUADOR

HUMAN EMOTIONS ASSOCIATED WITH CLIMATE CHANGE
AT THE LA MATRIZ CAMPUS OF THE TECHNICAL
UNIVERSITY OF COTOPAXI, ECUADOR

Manuel Patricio Clavijo Cevallos

Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador

Oscar René Daza Guerra

Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador

Gissela Lisbeth Moreno Guasti

Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador

Lesly Nicole Sangacha Tapuy

Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador
pág. 2959
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24282
Las Emociones Humanas Asociadas al Cambio Climático en el Campus la
Matriz de la Universidad Técnica de Cotopaxi, Ecuador

Manuel Patricio Clavijo Cevallos
1
manuel.clavijo@utc.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-2829-8406

Universidad
Técnica de Cotopaxi
Ecuador

Oscar René Daza Guerra

oscar.daza@utc.edu.ec

https://orcid.org/0000-0003-3641-6991

Universidad
Técnica de Cotopaxi
Ecuador

Gissela Lisbeth Moreno Guasti

gissela.moreno9261@utc.edu.ec

https://orcid.org/0009
-0006-1761-3809
Universidad
Técnica de Cotopaxi
Ecuador

Lesly Nicole Sangacha Tapuy

lesly.sangacha2385@utc.edu.ec

https://orcid.org/0009-0003-1228-0089

Universidad
Técnica de Cotopaxi
Ecuador

RESUMEN

La investigación tuvo como objetivo analizar las emociones humanas asociadas al cambio climático en
la comunidad universitaria, considerando su influencia en la percepción del riesgo ambiental y la acción
proambiental. El estudio se sustentó en la psicología ambiental y en aportes que vinculan cambio
climático y salud mental, incorporando conceptos como ecoansiedad, solastalgia, afecto positivo y
afecto negativo. Se aplicó un enfoque investigativo mixto con diseño descriptivo, utilizando la escala
PANAS antes y después de una exposición audiovisual informativa en una muestra de 400 participantes.
En la medición previa (PANAS 1) se observó predominio del afecto negativo en hombres 57,06% y
mujeres 66,38%, incrementándose tras la intervención (PANAS 2) a 61,35% y 77,59%,
respectivamente, mientras el afecto positivo disminuyó de 42,94% a 38,65% en hombres y de 33,62%
a 22,41% en mujeres. La prueba t para muestras emparejadas confirmó diferencias significativas: para
afecto positivo, la media descendió de 0,389 a 0,329 (t=4,87; p=0,00002) y para afecto negativo
aumentó de 0,610 a 0,694 (t=−3,12; p=0,0018). El análisis correlacional evidenció asociaciones
moderadas entre emociones negativas (angustiadotemeroso r=0,31; culpableavergonzado r=0,29;
molestonervioso r=0,26) y relaciones débiles entre emociones positivas (entusiasmadoactivo r=0,28;
interesadoinspirado r=0,21), configurando un perfil emocional mixto.

Palabras clave:
adaptación, ecoansiedad, mitigación, percepción ambiental, salud mental
1 Autor principal.

Correspondencia:
manuel.clavijo@utc.edu.ec
pág. 2960
Human Emotions Associated with Climate Change at the la Matriz Campus

of the Technical University of Cotopaxi, Ecuador

ABSTRACT

The research aimed to analyze human emotions associated with climate change within the university

community, considering their influence on environmental risk perception and pro
-environmental action.
The study was grounded in environmental psychology and c
ontributions linking climate change and
mental health, incorporating concepts such as eco
-anxiety, solastalgia, positive affect, and negative
affect. A mixed
-methods approach with a descriptive design was used, employing the PANAS scale
before and after an
informative audiovisual presentation with a sample of 400 participants. In the pre-
intervention measurement (PANAS 1), negative affect was predominant in men (57.06%) and women

(66.38%), increasing after the intervention (PANAS 2) to 61.35% and 77.59%, re
spectively, while
positive affect decreased from 42.94% to 38.65% in men and from 33.62% to 22.41% in women. The

paired
-samples t-test confirmed significant differences: for positive affect, the mean decreased from
0.389 to 0.329 (t=4.87; p=0.00002), and f
or negative affect, it increased from 0.610 to 0.694 (t=−3.12;
p=0.0018). Correlational analysis revealed moderate associations between negative emotions

(distressed
fearful r=0.31; guiltyashamed r=0.29; annoyednervous r=0.26) and weak relationships
betw
een positive emotions (enthusiasticactive r=0.28; interestedinspired r=0.21), resulting in a mixed
emotional profile.

Keywords:
adaptation, eco-anxiety, mitigation, environmental perception, mental health
Artículo recibido 25
abril 2026
Aceptado para publicación: 25
mayo 2026
pág. 2961
INTRODUCCIÓN

Las emociones humanas constituyen un sistema psicológico complejo que cumple funciones
adaptativas esenciales en la relación entre el individuo y su entorno permitiendo interpretar estímulos
evaluar riesgos y orientar conductas frente a situaciones de cambio incertidumbre o amenaza (González
& Parra-Bolaños, 2024). En este sentido las emociones no solo representan respuestas internas de
carácter subjetivo, sino que actúan como mediadoras entre la percepción cognitiva y la acción social
influyendo directamente en la toma de decisiones y en la construcción de actitudes individuales y
colectivas (Fhima, 2024). Desde esta perspectiva el análisis de las emociones adquiere una relevancia
particular cuando se aborda problemáticas globales que afectan de manera directa la vida cotidiana y el
bienestar psicológico como ocurre con el cambio climático (Rodríguez & García-Dominguez, 2024).

El cambio climático se ha consolidado como uno de los principales desafíos ambientales sociales y
económicos del siglo XXI debido a sus efectos persistentes y acumulativos sobre los sistemas naturales
y humanos (Vinueza, 2025). Este fenómeno se manifiesta a través del aumento de la temperatura global
la alteración de los patrones climáticos la intensificación de eventos extremos y la degradación
progresiva de los ecosistemas procesos que han sido ampliamente documentados y que se asocian
principalmente a la actividad humana y al modelo de desarrollo industrial dominante (Zamora Martínez,
2015). Más allá de sus consecuencias físicas el cambio climático ha comenzado a ser reconocido como
un factor que incide de manera directa en la salud mental y emocional de las poblaciones generando
respuestas afectivas complejas que influyen en la percepción del riesgo ambiental y en la disposición
para actuar frente a esta problemática (Vidal et al., 2021).

Desde la psicología ambiental se plantea que la relación entre las personas y el entorno no se limita a
un vínculo funcional, sino que involucra procesos emocionales profundos que condicionan la forma en
que los individuos interpretan los cambios ambientales y responden a ellos (Zamudio, 2019). En este
campo de estudio se reconoce que las emociones cumplen un rol central en la construcción de
significados ambientales y en la motivación para adoptar conductas sostenibles ya que sentimientos
como el miedo la preocupación o la culpa pueden activar procesos de alerta mientras que emociones
como el interés la esperanza o la motivación pueden favorecer la participación y el compromiso
ambiental (Poma, 2018; Peñafiel et al., 2025).
pág. 2962
Esta interacción entre emoción y ambiente resulta especialmente relevante en contextos educativos
donde se forman valores actitudes y comportamientos que inciden en la relación futura con el entorno
(Arboleda, 2019).

En los últimos años la literatura científica ha comenzado a visibilizar conceptos como ecoansiedad y
solastalgia para describir las respuestas emocionales negativas asociadas a la percepción del deterioro
ambiental y a la amenaza que representa el cambio climático para el bienestar individual y colectivo
(Garcés, 2025; Hoffmann, 2025). Estos estados emocionales se caracterizan por sentimientos
persistentes de angustia inquietud tristeza o impotencia frente a la pérdida de estabilidad ambiental y a
la percepción de un futuro incierto particularmente entre jóvenes y poblaciones con mayor exposición
a información climática (Cianconi et al., 2020). Dichas emociones no deben interpretarse únicamente
como manifestaciones patológicas sino como indicadores de una elevada conciencia ambiental y de una
sensibilidad creciente frente a los impactos del cambio climático (Rodríguez & Ecos, 2023).

En este marco la medición sistemática de las emociones se convierte en una herramienta clave para
comprender la dimensión psicológica del cambio climático. La escala de Afectividad Positiva y
Negativa conocida como PANAS ha sido ampliamente utilizada para evaluar estados emocionales en
distintos contextos debido a su capacidad para distinguir entre afecto positivo y afecto negativo como
dimensiones relativamente independientes (Benavides & Parra, 2020). Esta característica permite
analizar de manera diferenciada la coexistencia de emociones negativas como miedo ansiedad o culpa
con emociones positivas asociadas al interés la atención o la motivación (López-Gómez et al., 2015),
lo cual resulta particularmente útil en el estudio de problemáticas ambientales complejas donde el
malestar emocional puede coexistir con la disposición a la acción (Oliva et al., 2018).

Diversos antecedentes de investigación han demostrado que la percepción del cambio climático suele
estar acompañada por una predominancia del afecto negativo especialmente cuando se enfatizan los
riesgos futuros y la responsabilidad humana sobre el deterioro ambiental (Soria & Vásquez, 2025; Suazo
& Torres-Valle, 2021). Sin embargo, también se ha identificado que las emociones positivas no
desaparecen completamente, sino que se manifiestan como recursos psicológicos que facilitan la
reflexión crítica el aprendizaje y la adopción de comportamientos proambientales (Hickman et al.,
2021).
pág. 2963
Estos hallazgos sugieren que el impacto emocional del cambio climático no genera una respuesta
unidimensional sino un estado emocional mixto que puede influir tanto en la preocupación como en la
acción (Rodríguez & Poma, 2023).

En el contexto universitario estas dinámicas emocionales adquieren una relevancia particular ya que las
instituciones de educación superior no solo cumplen una función formativa, sino que también actúan
como espacios de socialización producción de conocimiento y construcción de conciencia ambiental
(Andrade et al., 2025). La comunidad universitaria integrada por estudiantes docentes y personal
administrativo se encuentra expuesta de manera constante a información científica sobre el cambio
climático, así como a sus efectos locales lo que puede intensificar la experiencia emocional asociada a
esta problemática y moldear las actitudes frente a la sostenibilidad (Morote & Olcina, 2022).

En Ecuador y específicamente en la Universidad Técnica de Cotopaxi el análisis de las emociones
humanas asociadas al cambio climático constituye un campo de estudio aún incipiente a pesar de la
vulnerabilidad ambiental del territorio y de la creciente preocupación institucional por la sostenibilidad.
Estudios recientes realizados en contextos universitarios ecuatorianos han evidenciado la presencia de
emociones negativas intensas frente al cambio climático junto con una disposición positiva hacia la
acción ambiental lo que pone de manifiesto la necesidad de profundizar en la comprensión del
componente emocional como base para el diseño de estrategias educativas más integrales (Clavijo
Cevallos et al., 2025; Torres et al., 2025).

En este sentido la presente investigación se orienta a analizar las emociones humanas asociadas al
cambio climático en la comunidad universitaria del Campus La Matriz de la Universidad Técnica de
Cotopaxi con el propósito de comprender cómo estas emociones influyen en la percepción del riesgo
ambiental y en las actitudes frente a esta problemática global. Abordar el cambio climático desde una
perspectiva emocional permite ampliar el enfoque tradicional centrado exclusivamente en la
información científica e incorporar dimensiones psicológicas fundamentales para fortalecer la
conciencia ambiental la responsabilidad colectiva y la construcción de respuestas sostenibles frente a
los desafíos climáticos actuales.
pág. 2964
METODOLOGÍA

Área de estudio

La presente investigación se realizó en el Campus la Matriz de la Universidad Técnica de Cotopaxi,
está ubicada en la parroquia Eloy Alfaro, cantón Latacunga, provincia de Cotopaxi, a una latitud 2,758
msnm. Este campus se encuentra a 10 minutos del centro de la ciudad. Cuenta con una población
estimada de 5.114 personas y constituye el principal centro académico y administrativo de la institución.

Figura 1. Ubicación del sitio de estudio.

Elaborado por: los investigadores.

Tipo de investigación

La investigación se desarrolló bajo un enfoque mixto al integrar procedimientos cuantitativos y
cualitativos con el propósito de comprender la relación existente entre las emociones humanas y el
cambio climático considerando tanto la medición de estados emocionales como la interpretación de
percepciones y vivencias de la comunidad universitaria lo que permitió una aproximación integral al
fenómeno estudiado (Medina et al., 2023).

Diseño de investigación

El diseño de la investigación fue de tipo descriptivo y exploratorio orientado a identificar las emociones
predominantes asociadas al cambio climático y su influencia en la percepción del riesgo ambiental
dentro del campus La Matriz de la Universidad Técnica de Cotopaxi permitiendo caracterizar los
estados emocionales presentes sin intervenir ni modificar las condiciones naturales del entorno
pág. 2965
estudiado.
Desde el enfoque cuantitativo se aplicó la escala PANAS como instrumento principal para
medir el afecto positivo y el afecto negativo asociados a la percepción del cambio climático utilizando
una escala tipo Likert de cinco niveles que permitió identificar la intensidad emocional experimentada
por los participantes antes y después de la exposición a información relacionada con esta problemática
ambiental (Benavides & Parra, 2020; Guerra & Cruz, 2021).

El enfoque cualitativo se empleó como apoyo interpretativo para profundizar en la comprensión de las
emociones percepciones y significados atribuidos al cambio climático por parte de los miembros de la
comunidad universitaria permitiendo contextualizar los resultados cuantitativos y aportar una visión
más humana y social del fenómeno sin recurrir a la presentación de esquemas ni representaciones
gráficas (PUCP, 2022).

Técnicas de investigación

El análisis estadístico incluyó el uso de estadística descriptiva mediante frecuencias porcentajes y
medidas de tendencia central así como la aplicación de la prueba t para muestras emparejadas con el fin
de identificar variaciones significativas en los estados emocionales y el coeficiente de correlación de
Pearson para establecer la relación entre el afecto positivo y el afecto negativo frente al cambio
climático lo que permitió evaluar la interacción entre ambas dimensiones emocionales (Nava, 2020).

Población

La población de estudio estuvo conformada por la comunidad universitaria del campus La Matriz de la
Universidad Técnica de Cotopaxi integrada por estudiantes
, docentes y personal administrativo a partir
de la cual se seleccionó una muestra de 400 participantes mediante criterios estadísticos para
poblaciones finitas garantizando un margen de error del tres por ciento y asegurando la
representatividad de los datos obtenidos.

Proceso de recolección

La recolección de datos se realizó mediante la aplicación directa del test PANAS y la sistematización
de la información obtenida se efectuó utilizando herramientas digitales para el procesamiento
estadístico y el análisis cualitativo garantizando la confiabilidad validez y consistencia de los resultados
obtenidos conforme a los objetivos planteados en la investigación.
pág. 2966
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La muestra
de estudio estuvo conformada por 400 participantes con una distribución de género
mayoritariamente femenina ya que el 58% correspondió a mujeres mientras que el 40,75% estuvo
representado por hombres y el 1,25% por personas que no especificaron su género lo que evidencia una
participación predominante del género femenino en la aplicación del test PANAS y define la
composición general del grupo analizado.

En relación con la edad los participantes se concentraron principalmente en rangos etarios intermedios
comprendidos entre los 19 y 28 años tanto en hombres como en mujeres observándose una menor
representación en los extremos del rango analizado Esta distribución refleja la participación mayoritaria
de jóvenes y adultos jóvenes lo cual resulta coherente con el contexto universitario y proporciona una
base demográfica homogénea para el análisis de las emociones asociadas al cambio climático
minimizando sesgos derivados de diferencias etarias marcadas.

Tabla 1. Características sociodemográficas de la muestra

Variable
Categoría Frecuencia Porcentaje (%)
Género
Masculino 163 40,75
Femenino
232 58,00
Sin especificar
5 1,25
Edad
1718 años 49 12,25
1920 años
79 19,75
2122 años
78 19,50
2324 años
87 21,75
2526 años
63 15,75
2728 años
44 11,00
Total
400 100
Nota. Indicadores sociodemográficos de los participantes en el estudio.

Afecto positivo y negativo asociado al cambio climático

Los resultados obtenidos en la primera aplicación del test PANAS evidenciaron una predominancia del
afecto negativo sobre el afecto positivo en los tres grupos analizados En el grupo masculino el afecto
negativo alcanzó el 57,06% frente al 42,94% del afecto positivo mientras que en el grupo femenino esta
pág. 2967
diferencia fue más pronunciada registrándose un 66,38% de afecto negativo y un 33,62% de afecto
positivo

En el grupo que no especificó su género se observó una distribución similar con predominio del afecto
negativo lo que indica que la percepción inicial del cambio climático estuvo asociada principalmente a
emociones de carácter negativo.

Tabla 2. Distribución del afecto positivo y negativo según género y aplicación del test PANAS

Aplicación
Afecto Masculino (%) Femenino (%) Sin especificar (%)
TEST PANAS 1
Afecto positivo (PA) 42,94 33,62 40,00
Afecto negativo (NA)
57,06 66,38 60,00
TEST PANAS 2
Afecto positivo (PA) 38,65 22,41 40,00
Afecto negativo (NA)
61,35 77,59 60,00
Nota. PANAS 1 corresponde a la medición previa a la exposición informativa mientras que PANAS 2 corresponde a la
medición posterior.

Tras la exposición informativa los resultados de la segunda aplicación del test PANAS mostraron un
incremento generalizado del afecto negativo y una reducción del afecto positivo en los tres grupos
analizados En el grupo masculino el afecto negativo aumentó hasta el 61,35% mientras que el afecto
positivo descendió al 38,65% En el grupo femenino el afecto negativo alcanzó el valor más elevado con
un 77,59% frente a un 22,41% de afecto positivo evidenciando una intensificación significativa de las
emociones negativas asociadas al cambio climático En el grupo sin especificar género el afecto negativo
se mantuvo en un 60% reflejando una respuesta emocional más moderada pero consistente con la
tendencia general.

La comparación entre ambas mediciones permitió identificar que la exposición informativa intensificó
las emociones negativas vinculadas al cambio climático especialmente aquellas relacionadas con el
miedo la preocupación la culpa y la angustia mientras que las emociones positivas asociadas al interés
la atención y la disposición a la acción permanecieron presentes aunque con menor intensidad Este
patrón evidencia que el cambio climático fue procesado emocionalmente como una problemática de
alto impacto generadora de inquietud sin que ello implique una ausencia total de motivación o reflexión.
pág. 2968
Figura 2. Comparación del afecto positivo y negativo antes y después de la exposición informativa.

Nota. Datos de los resultados de los afectos positivo y negativo.

De manera global los resultados confirman que el cambio climático activa un estado emocional mixto
caracterizado por la coexistencia de afecto negativo predominante y afecto positivo residual lo que
refleja una respuesta emocional compleja en la que la percepción del riesgo ambiental se combina con
procesos de atención interés y disposición a comprender la problemática lo cual resulta relevante para
la interpretación de actitudes y comportamientos frente al cambio climático en contextos universitarios.

Este patrón de afecto mixto con predominio del componente negativo y persistencia de un componente
positivo puede interpretarse como una respuesta afectiva funcional ante riesgos ambientales complejos,
debido a que la literatura indica que emociones como preocupación, miedo o angustia tienden a
intensificarse cuando el fenómeno se evalúa como amenazante y cercano, mientras que emociones como
interés, atención y motivación se mantienen activas como recursos de procesamiento y orientación hacia
la acción, de modo que el malestar no necesariamente se traduce en pasividad sino que puede coexistir
con disposiciones proambientales, lo cual es consistente con la revisión de Brosch (2021) sobre el papel
del afecto en la percepción y la acción climática, con los hallazgos multinacionales de Ogunbode et al.
(2022) que vinculan respuestas emocionales negativas con mayor atención al cambio climático y con
evidencia que muestra que tanto emociones negativas como positivas pueden asociarse con conductas
de acción climática cuando se articulan con mecanismos de afrontamiento y compromiso.

38,85
33,69
61,15
66,31
0
10
20
30
40
50
60
70
PANAS 1 PANAS 2
Comparación afecto positivo y
negativo
Afecto positivo (%) Afecto negativo (%)
pág. 2969
Coeficiente de correlación de escala de PANAS

Con el fin de identificar el grado de relación existente entre las emociones evaluadas en el test PANAS
se aplicó el coeficiente de correlación r utilizando las frecuencias totales de aparición de cada emoción
lo que permitió analizar la forma en que los estados emocionales se asocian entre sí frente a la
percepción del cambio climático.

Tabla 3. Rango de correlación de escala de PANAS

Emoción
Emoción r Correlación
Molesto
Nervioso 0,26 Moderada
Angustiado
Temeroso 0,31 Moderada
Culpable
Avergonzado 0,29 Moderada
Entusiasmado
Activo 0,28 Débil
Interesado
Inspirado 0,21 Débil
Los resultados evidenciaron correlaciones moderadas entre emociones negativas como molesto y
nervioso con r = 0,26 angustiado y temeroso con r = 0,31 y culpable y avergonzado con r = 0,29 lo que
indica que estas emociones tienden a presentarse de manera conjunta configurando patrones
emocionales coherentes asociados a la percepción de amenaza incertidumbre y responsabilidad frente
a una problemática ambiental compleja.

Estas asociaciones reflejan una cadena emocional en la que primero se activa la preocupación o el temor
ante el cambio climático y posteriormente emergen emociones morales como la culpa y la vergüenza
vinculadas al reconocimiento de la responsabilidad humana lo que favorece una experiencia emocional
compartida y refuerza la vivencia simultánea de emociones negativas más que su manifestación aislada.

En contraste las emociones positivas presentaron correlaciones débiles entre sí como entusiasmado y
activo con r = 0,28 e interesado e inspirado con r = 0,21 lo que sugiere que estas cumplen funciones
diferenciadas relacionadas con la motivación la energía y la curiosidad y no se activan de manera
uniforme ni sostenida en contextos donde predomina la inquietud sobre el bienestar.

Este comportamiento puede explicarse porque en procesos de sensibilización ambiental las emociones
positivas no buscan generar placer inmediato sino facilitar la comprensión reflexión y aprendizaje del
problema por lo que su intensidad y conexión tienden a ser más irregulares en comparación con las
emociones negativas.
pág. 2970
El análisis de la relación entre emociones positivas y negativas evidenció correlaciones inversas débiles
como interesado y culpable con r < 0,24 inspirado y angustiado con r < 0,27 orgulloso y avergonzado
con r < 0,22 y atento y temeroso con r < 0,25 lo que muestra que ambos tipos de emociones coexisten
sin excluirse completamente.

Tabla 4. Rango de correlación de las emociones

Emoción
Emoción r Correlación
Molesto
Nervioso 0,26 Moderada
Angustiado
Temeroso 0,31 Moderada
Culpable
Avergonzado 0,29 Moderada
Entusiasmado
Activo 0,28 Débil
Interesado
Inspirado 0,21 Débil
Esta relación inversa débil refleja la complejidad del procesamiento emocional frente al cambio
climático donde las emociones negativas actúan como mecanismos de alerta e inquietud mientras que
las emociones positivas funcionan como recursos para la atención el interés y el aprendizaje sin llegar
a neutralizarse entre sí.

En conjunto estos resultados evidencian que el impacto emocional del cambio climático no genera un
estado polarizado sino un perfil emocional mixto en el que la preocupación y la motivación coexisten
favoreciendo la reflexión crítica y constituyéndose en una base emocional adecuada para el desarrollo
de actitudes responsables y proambientales.

Estudios recientes sobre respuestas emocionales al cambio climático han mostrado que las correlaciones
entre emociones negativas y positivas suelen ser heterogéneas debido a diferencias funcionales en su
activación y propósito adaptativo lo cual coincide con la menor intensidad de correlaciones observada
en este estudio. La investigación de Kaplan (2024) con una muestra más amplia ha encontrado que las
emociones negativas, como la ansiedad, la preocupación o la tristeza, se asocian con respuestas más
intensas frente a los riesgos ambientales y con implicaciones tanto para la salud mental como para la
participación en comportamientos proambientales, mientras que las emociones positivas tienden a estar
vinculadas a la motivación y la resiliencia, mostrando correlaciones más débiles con las negativas
justamente por sus funciones diferenciadas en el afrontamiento emocional de la crisis climática.
pág. 2971
Prueba t para medias de dos muestras emparejadas

Con el propósito de identificar diferencias estadísticamente significativas en las puntuaciones del test
PANAS antes y después de la exposición al material audiovisual se aplicó la prueba t para medias de
dos muestras emparejadas considerando un total de 400 observaciones lo que permitió evaluar el efecto
de la intervención sobre el afecto positivo y el afecto negativo.

Tabla 5. Prueba de PANAS (aspectos positivos) antes y después del video

Prueba t para medias de dos muestras emparejadas
PA antes PA después
Media
0,389 0,329
Varianza
0,021 0,019
Observaciones
400 400
Coeficiente de correlación de Pearson
0,61
Diferencia hipotética de las medias
0
Grados de libertad
399
Estadístico t
4,87
P (T<t) una cola
0,000001
Valor critico de t (una cola)
1,648
P (T<t) dos colas
0,00002
Valor critico de t (dos colas)
1,966
Los resultados del afecto positivo evidenciaron una disminución de la media de 0,389 antes de la
intervención a 0,329 después de la misma con un valor del estadístico t de 4,87 y un nivel de
significancia bilateral de p = 0,00002 lo que confirma la existencia de una diferencia estadísticamente
significativa entre ambas mediciones indicando que la exposición al contenido sobre cambio climático
modificó de manera relevante la intensidad del afecto positivo.

Esta disminución del afecto positivo puede interpretarse como un proceso de reajuste emocional en el
que las emociones asociadas al bienestar inicial ceden ante una mayor reflexión y toma de conciencia
frente a la gravedad del problema ambiental lo que no implica desinterés sino una transición hacia
estados emocionales más acordes con la complejidad del fenómeno y con una sensibilidad ambiental
más elevada.

El análisis del afecto negativo mostró un incremento en la media de 0,610 antes de la intervención a
0,694 después de la visualización del video con un estadístico t de −3,12 y un nivel de significancia
pág. 2972
bilateral de p = 0,0018 lo que confirma la existencia de diferencias estadísticamente significativas en el
afecto negativo posterior a la intervención.

Una investigación controlada de Greaves et al. (2023) encontró que participantes expuestos a material
audiovisual sobre cambio climático presentaron un aumento significativo del afecto negativo y una
disminución estadísticamente significativa del afecto positivo después de la intervención en
comparación con un grupo control, lo que sugiere que la visión de escenarios de impacto puede activar
mecanismos de alerta emocional y reajuste cognitivo que reducen estados afectivos de bienestar sin
necesariamente disminuir la motivación para la acción proambiental. Estos hallazgos apoyan la
interpretación de que la disminución observada del afecto positivo en nuestro estudio puede obedecer a
la intensificación de la evaluación del riesgo climático y al procesamiento emocional profundo que
acompaña la reflexión crítica sobre el problema en lugar de representar una falta de interés o apatía.

Tabla 6. Prueba de PANAS (aspectos negativos) antes y después del video

Prueba t para medias de dos muestras emparejadas
PA antes PA después
Media
0,610 0,694
Varianza
0,022 0,018
Observaciones
400 400
Coeficiente de correlación de Pearson
-0,33
Diferencia hipotética de las medias
0
Grados de libertad
399
Estadístico t
-3,12
P (T<=t) una cola
0,0009
Valor critico de t (una cola)
1,648
P (T<=t) dos colas
0,0018
Valor critico de t (dos colas)
1,966
Este aumento del afecto negativo refleja que la exposición a información visual y narrativa sobre el
cambio climático genera una respuesta emocional intensa caracterizada por emociones como
preocupación angustia e inquietud las cuales se activan al interiorizar los riesgos ambientales las
consecuencias futuras y la percepción de vulnerabilidad frente a un problema de alcance global.

La intensificación de las emociones negativas no debe interpretarse como un efecto adverso en sí mismo
sino como una señal de sensibilidad y conciencia frente a la problemática climática ya que estas
pág. 2973
emociones funcionan como mecanismos de alerta que movilizan la reflexión crítica y pueden constituir
un punto de partida para el desarrollo de actitudes responsables siempre que se acompañen de estrategias
educativas orientadas a la acción y al afrontamiento emocional.

En conjunto los resultados de la prueba t evidencian que la intervención informativa produjo cambios
emocionales significativos tanto en el afecto positivo como en el afecto negativo confirmando que el
cambio climático no es procesado de manera superficial, sino que genera una implicación emocional
profunda lo que refuerza la necesidad de incorporar el componente emocional en los procesos
educativos relacionados con problemáticas ambientales.

El estudio empírico de Ogunbode et al., 2022 ha demostrado que la atención frecuente a contenidos
relacionados con el cambio climático y sus impactos incrementa significativamente estados
emocionales como ansiedad, preocupación y angustia, y dicho aumento emocional se vincula con una
menor sensación de bienestar mental, especialmente en poblaciones jóvenes expuestas repetidamente a
mensajes sobre riesgos ambientales y futuros inciertos, lo cual respalda la interpretación de que la
intensificación del afecto negativo observada tras la intervención no representa una respuesta aislada
sino un fenómeno generalizado en contextos de sensibilización climática.

DISCUSIÓN

Los resultados del estudio evidencian que las respuestas emocionales frente al cambio climático no
constituyen manifestaciones aisladas dentro de la muestra analizada, sino que forman parte de patrones
emocionales consistentes previamente documentados en la literatura científica. En este sentido,
investigaciones desarrolladas en contextos universitarios ecuatorianos han demostrado que la
exposición a fenómenos y discursos relacionados con el cambio climático genera una activación
predominante de emociones negativas como ansiedad, angustia y preocupación, las cuales se asocian
con la percepción de riesgo ambiental y con impactos directos sobre el bienestar psicológico de la
comunidad académica (Clavijo Cevallos et al., 2025). Estos hallazgos resultan concordantes con
estudios internacionales que señalan que la atención sostenida a información climática se vincula con
mayores niveles de ansiedad climática y preocupación emocional, especialmente en poblaciones
jóvenes y universitarias (Ogunbode et al., 2022).
pág. 2974
Asimismo, la coexistencia de emociones negativas con estados emocionales orientados al compromiso
como el interés y la motivación por actuar encuentra paralelo Brosch (2021) ha identificado que las
respuestas afectivas frente al cambio climático no solo incluyen sentimientos adversos sino también
motivaciones prosociales y proambientales de manera simultánea, lo que sugiere que estas emociones
no operan en un solo eje sino como un conjunto de estímulos que pueden influir en la percepción del
riesgo y el comportamiento sostenible.

En cuanto a las diferencias observadas entre géneros, el estudio de Pinho (2025) ha señalado que las
mujeres a menudo reportan niveles más altos de ansiedad climática y mayor preocupación por las
repercusiones sociales y ecológicas del cambio climático lo que puede reflejar una mayor sensibilidad
emocional frente a estos riesgos, así como tendencias observadas en investigaciones que han encontrado
variaciones por género en la respuesta emocional y en la implicación con comportamientos
proambientales asociadas a la percepción de vulnerabilidad

El análisis de la interrelación entre las distintas emociones muestra que las emociones negativas
vinculadas con la percepción del cambio climático tienden a agruparse entre sí lo que se alinea con
investigaciones que han documentado que estados emocionales negativos como la ansiedad y la
preocupación por el clima están asociadas entre sí y se relacionan con una menor sensación de bienestar
mental, así como con procesos psicológicos que reflejan la evaluación cognitiva de amenazas
ambientales (Martin et al., 2022; Ogunbode et al., 2022).

Por otro lado, las relaciones débiles o inversas entre emociones positivas y negativas son consistentes
con estudios previos que han descrito las eco-emociones como un conjunto heterogéneo donde
emociones como la esperanza o el interés pueden coexistir con ansiedad y preocupación sin anularse
completamente lo que sugiere que el afrontamiento emocional frente al cambio climático implica una
mezcla compleja de estados afectivos que pueden motivar tanto preocupación como voluntad de actuar
(McCaffery & Boetto, 2025).

Por último, la intensificación de las emociones negativas tras la exposición a información climática
concuerda con evidencia científica que indica que la atención sostenida y el aumento de exposición a
contenidos sobre cambio climático están asociados con mayores niveles de ansiedad climática lo cual
señaliza que la comunicación ambiental efectiva debe considerar no solo la transmisión de datos sino
pág. 2975
también el apoyo emocional para facilitar el procesamiento de estos riesgos de manera equilibrada y
constructiva (Ogunbode et al., 2022).

CONCLUSIONES

El estudio permitió evidenciar que el cambio climático genera un impacto emocional significativo en
la comunidad universitaria del Campus La Matriz de la Universidad Técnica de Cotopaxi, manifestado
a través de respuestas afectivas complejas y medibles. Los resultados obtenidos mostraron una
predominancia del afecto negativo en ambas mediciones del test PANAS, con valores que alcanzaron
el 66,38 % en mujeres y el 57,06 % en hombres antes de la exposición informativa, incrementándose
posteriormente hasta 77,59 % y 61,35 %, respectivamente. Estos datos confirman que el cambio
climático es percibido como una amenaza relevante y cercana, capaz de activar emociones intensas de
preocupación, miedo y angustia, las cuales influyen directamente en la forma en que las personas
interpretan y enfrentan esta problemática ambiental.

Asimismo, los resultados evidenciaron que, pese al predominio del afecto negativo, el afecto positivo
no desaparece completamente, sino que se mantiene activo como un componente complementario del
procesamiento emocional. En la primera medición, el afecto positivo alcanzó el 42,94 % en el grupo
masculino y el 33,62 % en el femenino, mientras que tras la exposición informativa se registraron
valores de 38,65 % y 22,41 %, respectivamente. Estos datos confirman que las dimensiones
emocionales operan de manera simultánea y no excluyente, lo que respalda la existencia de un estado
emocional mixto en el que emociones como el interés, la atención y la disposición al aprendizaje
coexisten con emociones negativas, facilitando procesos de reflexión y comprensión del fenómeno
climático.

El análisis estadístico mediante la prueba t para muestras emparejadas permitió comprobar cambios
emocionales estadísticamente significativos tras la intervención informativa. En el afecto positivo se
registró una disminución significativa de la media de 0,389 a 0,329 (t = 4,87; p < 0,001), mientras que
en el afecto negativo se observó un incremento significativo de 0,610 a 0,694 (t = −3,12; p = 0,0018).
Estos resultados indican que la exposición a contenidos audiovisuales sobre cambio climático
intensifica la carga emocional negativa y reajusta el equilibrio afectivo, lo que no debe interpretarse
pág. 2976
como un efecto adverso, sino como una manifestación de mayor conciencia, sensibilidad ambiental y
reconocimiento del riesgo.

Finalmente, los hallazgos de correlación evidenciaron que las emociones negativas tienden a agruparse
entre sí con correlaciones moderadas, como angustiadotemeroso (r = 0,31) y culpableavergonzado (r
= 0,29), mientras que las emociones positivas mostraron correlaciones débiles, lo que confirma
funciones emocionales diferenciadas. En conjunto, estos resultados permiten concluir que el impacto
emocional del cambio climático no genera respuestas polarizadas, sino un perfil emocional mixto que
combina preocupación y motivación, constituyéndose en una base relevante para el diseño de estrategias
educativas que integren la dimensión emocional, promuevan el afrontamiento saludable y fortalezcan
actitudes responsables y proambientales dentro del ámbito universitario.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Andrade Gamboa, D.; Manobanda, K.; Fiallos, S.; Vaca, P. 2025. La educación ambiental en las
universidades ecuatorianas y su rol en la formación integral profesional. Revista Conrado,
21(103): e4381.

Arboleda, J. 2019. Aprendizajes, Educación Ambiental y Emocional. Editorial Redipe.

Asociación Experientia. 2020. Psicología ambiental: una mirada psicológica al entorno que nos rodea.
Asociación Experientia.
https://www.asociacionexperientia.org/psicologia-ambiental-una-
mirada-psicologica-al-entorno-nos-rodea/

Baños Ruiz, I. 2022. Ecoansiedad: De la parálisis a la acción climática y ambiental.
Papeles de
Relaciones Ecosociales y Cambio Global 160: 79
90.
Brosch, T. 2021. Affect and emotions as drivers of climate change perception and action: a review.

Current Opinion in Behavioral Sciences
42: 1521. https://doi.org/10.1016/j.cobeha.2021.02.001
Clavijo Cevallos, M. P.; Solórzano Tito, S. K.; Torres Gutiérrez, H. I.; Vallejo Mena, C. E. V. 2025.

Human emotions associated with climate change at the Salache Campus of the Technical

University of Cotopaxi, Ecuador.
Journal of Lifestyle and SDGs Review 5(2): e04011.
Cianconi, P.; Betrò, S. & Janiri, L. 2020. The impact of climate change on mental health: a systematic

descriptive review.
Frontiers in Psychiatry 11: 74. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2020.00074
pág. 2977
Fhima, A. 2024. ¿Qué son las emociones? Fundamentos y gestión. Alberto Fhima Psicología.

https://albertopsicologo.com/emociones/que-son-las-emociones/

Galway, L. P.; Beery, T.; Jones
-Casey, K. & Tasala, K. 2019. Mapping the solastalgia literature: a
scoping review study. International
Journal of Environmental Research and Public Health 16:
2662.
https://doi.org/10.3390/ijerph16152662
Garcés Monsalve, L. 2025.
Relación entre el cambio climático y la salud mental en América Latina,
20202024: un análisis desde una revisión documental. Universidad de Antioquía.

González, R.; Parra-Bolaños, N. 2024. Neurociencia de las Emociones: Revisión Actualizada. Ciencia
Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(2): 4527-4557.

Greaves, S.; Harvey, C.; Kotera, Y. 2023. Exposure to Climate Change Information on Affect and Pro
-
Environmental Behavioural Intentions:
A Randomised Controlled Trial. Earth, 4(4), 845-858.
https://doi.org/10.3390/earth4040045

Guerra, J. L. B. & Cruz, A. H. 2021.
Utilización de encuesta de escala Likert para precisar el grado de
aplicación del modelo de control interno COSO 2013. Vinculatégica EFAN 7: 593603.

https://doi.org/10.29105/vtga7.2-47

Hickman, C.; Marks, E.; Pihkala, P.; Clayton, S.; Lewandowski, R. E.; Mayall, E. E.; Wray, B.; Mellor,
C. & Van Susteren, L. 2021.
Climate anxiety in children and young people and their beliefs about
government responses to climate change: a global survey.
The Lancet Planetary Health 5: e863
e873.
https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00278-3
Hoffmann, T. 2025. La Ecoansiedad: Desafíos y oportunidades en Latinoamérica para abordar el
impacto del cambio climático y las crisis ecológicas globales en la salud mental: Ecoanxiety.
SciComm Report, 4(1): 117.
https://doi.org/10.32457/scr.v4i1.2812
IMF Usangregorio. 2023. Qué es la psicología y cuáles son sus especialidades.
IMF Usangregorio.
https://globalimf.com.ec/usangregorio/psicologia/que
-es-la-psicologia-y-cuales-son-sus-
especialidades/

Kaplan Mintz, K. 2024. Emotional responses to climate change, mental health, and climate action: How

are they related?
Research Square. https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-4275680/v1
pág. 2978
López
-Gómez, I.; Hervas, G.; Vasquez, C. 2015. Adaptación de las “Escalas de afecto positivo y
negativo” (PANAS) en una muestra general española. Behavioral Psychology/Psicología
Conductual, 23(3): 529-548.

Magallón, R. 2021. Redes sociales y polarización: cuando el algoritmo amplifica las emociones
humanas.
Madrid: Editorial XYZ.
Martin, G.; Cosma, A.; Roswell, M.; Anderson, M.; Leslie, K.; Card, K. G.; Closson, K.; Kennedy, A.

M. & Gislason, M. K. 2022. Measuring negative emotional responses to climate change among

young people in survey research:
a systematic review protocol. BMJ Open 12: e062449.
https://doi.org/10.1136/bmjopen
-2022-062449
McCaffery, J. & Boetto, H. 2025. Eco
-emotional responses to climate change: a scoping review of social
work literature.
The British Journal of Social Work 55: 120140.
https://doi.org/10.1093/bjsw/bcae129

Medina Romero, M. A.; Hurtado Tiza, D. R.; Muñoz Murillo, J. P.; Ochoa Cervantes, D. & Rodríguez
Ordóñez, G. 2023. Método mixto de investigación: cuantitativo y cualitativo. Puno: Instituto
Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología INUDI Perú.

https://doi.org/10.35622/inudi.b.105

Morote, Á.-F. & Olcina, J. 2022. Cambio climático y educación: una revisión de la documentación
oficial.
Documents d’Anàlisi Geogràfica 69: 107134. https://doi.org/10.5565/rev/dag.749
Nava, J. 2020.
¿Qué es el análisis de datos? Tipos, usos y aplicaciones. Empower Talent.
https://empowertalent.com/que-es-analisis-de-datos/

Ogunbode, C. A.; Doran, R.; Hanss, D.; Ojala, M.; Salmela-Aro, K.; van den Broek, K. L.; Bhullar, N.;
Aquino, S. D.; Morot, T.; Aitken Schermer, J.; Wlodarczyk, A.; Lu, S.; Jing, F.; Acquadro Maran,
D.; Yadav, R.; Ardi, R.; Chegeni, R.; Ghanbarian, E.; Zand, S.; Najafi, R. & Karasu, M. 2022.

Climate anxiety, wellbeing and pro
-environmental action: correlates of negative emotional
responses to climate change in 32 countries.
Journal of Environmental Psychology 84: 101887.
https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2022.101887
pág. 2979
Ojala, M. 2012. Regulating worry, promoting hope: how do children, adolescents, and young adults

cope with climate change?
International Journal of Environmental and Science Education 7:
537
561.
Olivo, S.; Bustos, M.; Madero, O. 2018.
Manejo de las emociones negativas desde el aula: un reto para
el equilibrio, salud y conocimiento. REDHECS, 25(13).

Peñafiel Villavicencio, P.; Fernández Sánchez, L.; Sancho, D. 2025. Importancia de las emociones en
los procesos de enseñanza y aprendizaje: una revisión sistemática.
Revista invecom, 6(2).
https://doi.org/10.5281/zenodo.15825104

Pinho, M. 2025. Climate change anxiety and pro
-environmental behaviours: disentangling gender
disparities.
Frontiers in Sociology 10: 1589501. https://doi.org/10.3389/fsoc.2025.1589501
Piña Borrego, C. E. 2020.
Cambio climático, inseguridad alimentaria y obesidad infantil. Revista
Cubana de Salud Pública 45: e1964.

Poma, A. 2018. El papel de las emociones en la respuesta al cambio climático. Interdisciplina 6: 191
214.
https://doi.org/10.22201/ceiich.24485705e.2018.15.63843
PUCP, Facultad de Educación. 2022. La investigación descriptiva con enfoque cualitativo en educación.
Lima: Fondo Editorial PUCP.
https://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/182854
Rodríguez, M., y García-Domínguez, M. 2024. Un paseo emocionante: análisis bibliográfico sobre la
relevancia de las emociones en Educación Infantil y Primaria. Revista Internacional De
Educación Emocional Y Bienestar, 4(2): 115-141.

Rodríguez García, J.; Ecos Espino, A. 2023. Conciencia ambiental: Un estudio desde las dimensiones
cognitiva, afectiva, conativa y activa. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades, 4(5): 634-647.

Rodríguez Gudiño, I.; Poma, A. 2023. Emociones y emergencia climática: algunas claves para
comprender la eco parálisis. Sociedad y Ambiente, 26: 1-21. DOI: 10.31840/sya.vi26.2713

Soria Noroña, L.; Vásquez Venegas, N. 2025. Impacto del Cambio Climático mediante la variabilidad
de la precipitación y temperatura en el Cantón Lago Agrio. Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 9(1): 2378-2387. DOI: 10.37811/cl_rcm.v9i1.16014
pág. 2980
Suazo, L.; Torres-Valle, A. 2021. Percepciones, conocimiento y enseñanza de cambio climático y riesgo
de desastres en universidades hondureñas. Formación universitaria, 14(1). DOI: 10.4067/S0718-
50062021000100225.

Torres Gutiérrez, H. 2025. Las emociones humanas asociadas al cambio climático en la Comunidad de
San Pablo, parroquia Mulalillo, cantón Salcedo. Universidad Técnica de Cotopaxi.

https://repositorio.utc.edu.ec/items/74baa6d1-0e0a-4ea0-ad15-ec62cea2e4db

Vidal Cobo, J.; Vidal Mojena, M.; Villanueva, M. 2021. Repercusión del cambio climático en la salud
psicológica. Humanidades Médicas, 21(1).

Vinueza Ruiz, L. 2025. Análisis comparativo de la evolución de los bonos verdes en América latina.
Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Yale Program on Climate Change Communication. 2024. Yale climate opinion maps. Yale University.

https://climatecommunication.yale.edu/visualizations
-data/ycom-us/
Zamora Martínez, M. C. 2015. Cambio climático. Revista Mexicana de Ciencias Forestales 6: 47.

Zamudio Flores, D. 2019. Trascendencia de la psicología ambiental en la salud mental individual y
colectiva. Apunt. cienc. Soc. 9(1). DOI: 10.18259/acs.2019001