SUSTENTABILIDAD CORPORATIVA EN
MÉXICO: REVISIÓN DE PRÁCTICAS,
INDICADORES Y RETOS EN EL ENTORNO
EMPRESARIAL

CORPORATE SUSTAINABILITY IN MEXICO: REVIEW OF
PRACTICES, INDICATORS AND CHALLENGES IN THE
BUSINESS ENVIRONMENT

Karen Abril Chapa Moncayo

Centro Universitario Continental, México
pág. 3356
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24334
Sustentabilidad Corporativa en México: Revisión de Prácticas, Indicadores
y Retos en el Entorno Empresarial

Karen Abril Chapa Moncayo
1
chmoka20a14@redcuc.edu.mx

https://orcid.org/0009-0001-8380-6063

Centro Universitario Continental

Mexico

RESUMEN

La sustentabilidad corporativa se ha consolidado como un eje estratégico en el contexto empresarial
global, impulsada por la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas y la creciente presión
de los grupos de interés hacia una gestión responsable en las dimensiones económica, social y
ambiental. En México, las empresas enfrentan el desafío de integrar principios de sostenibilidad en sus
estructuras operativas y estratégicas, en un contexto caracterizado por importantes asimetrías
sectoriales, debilidades institucionales y limitaciones en la adopción de estándares internacionales. El
presente artículo tiene como objetivo analizar las principales prácticas de sustentabilidad corporativa
implementadas en México, los indicadores utilizados para su medición y los retos estructurales que
obstaculizan su consolidación. Se realizó una revisión sistemática de literatura publicada entre 2019 y
2024, complementada con fuentes clásicas del campo, a partir de bases de datos como Scopus, Web of
Science, Redalyc y SciELO. Los resultados evidencian que la adopción de marcos como el Global
Reporting Initiative (GRI), la certificación de Empresa Socialmente Responsable (ESR) del Centro
Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) y la incorporación al Índice de Precios y Cotizaciones
Sustentable (IPC Sustentable) de la Bolsa Mexicana de Valores constituyen las principales
manifestaciones de sustentabilidad corporativa formal en el país. No obstante, persisten retos
significativos vinculados a la fragmentación de las prácticas, el fenómeno del greenwashing, la baja
integración de las pequeñas y medianas empresas y la ausencia de un marco regulatorio integral. Se
concluye que la sustentabilidad corporativa en México requiere un enfoque sistémico que articule
políticas públicas, estándares de medición y capacidades organizacionales.

Palabras clave: sustentabilidad corporativa, responsabilidad social empresarial, indicadores ESG,
empresas mexicanas, agenda 2030

1
Autor principal
Correspondencia:
chmoka20a14@redcuc.edu.mx
pág. 3357
Corporate
Sustainability in Mexico: Review Of Practices, Indicators and
Challenges
in the Business Environment
ABSTRACT

Corporate sustainability has consolidated as a strategic axis in the global business context, driven by

the UN 2030 Agenda and the growing pressure from stakeholders toward responsible management of

economic, social and environmental dimensions. In Mexico,
companies face the challenge of
integrating sustainability principles into their operational and strategic structures, in a context

characterized by significant sectoral asymmetries, institutional weaknesses and limitations in the

adoption of internationa
l standards. This article aims to analyze the main corporate sustainability
practices implemented in Mexico, the indicators used for their measurement and the structural

challenges that hinder their consolidation. A systematic literature review was conduct
ed on publications
from 2019 to 2024, supplemented by classic sources in the field, using databases such as Scopus, Web

of Science, Redalyc and SciELO. The results show that the adoption of frameworks such as the Global

Reporting Initiative (GRI), the Soci
ally Responsible Enterprise (ESR) certification from CEMEFI, and
the inclusion in the Sustainable Price and Quotation Index (IPC Sustentable) of the Mexican Stock

Exchange constitute the main manifestations of formal corporate sustainability in the country
. However,
significant challenges persist related to the fragmentation of practices, the greenwashing phenomenon,

the low integration of small and medium
-sized enterprises and the absence of a comprehensive
regulatory framework. It is concluded that corpor
ate sustainability in Mexico requires a systemic
approach that articulates public policies, measurement standards and organizational capabilities.

Keywords
: corporate sustainability, corporate social responsibility, ESG indicators, Mexican
companies,
agenda 2030
Artículo recibido 25 abril 2026

Aceptado para publicación: 25 mayo 2026
pág. 3358
INTRODUCCIÓN

La sustentabilidad corporativa se ha consolidado como uno de los ejes estructurantes del pensamiento
organizacional contemporáneo, impulsada por la convergencia de presiones regulatorias, expectativas
sociales y evidencias científicas sobre los límites planetarios del modelo económico vigente. El punto
de inflexión conceptual lo constituye el Informe Brundtland (1987), que definió el desarrollo sostenible
como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones
futuras de satisfacer las propias, estableciendo una tensión productiva entre crecimiento económico y
responsabilidad intergeneracional. Desde entonces, el debate académico y empresarial ha transitado de
una perspectiva filantrópica y voluntarista de la responsabilidad corporativa hacia enfoques sistémicos
que integran la sustentabilidad como dimensión estratégica del desempeño organizacional (Elkington,
1997; Bansal y Song, 2017). Este desplazamiento conceptual refleja el reconocimiento creciente de que
las empresas no operan en un vacío social y ambiental, sino que son actores centrales en la configuración
de los sistemas socioecológicos en los que se insertan (Freeman, 1984; Garriga y Melé, 2004).

La trayectoria conceptual de la sustentabilidad corporativa ha recorrido un camino desde la
responsabilidad social empresarial (RSE), entendida inicialmente como el conjunto de obligaciones
éticas y legales de la empresa frente a la sociedad (Carroll, 1991), hasta formulaciones más complejas
que enfatizan la integración estratégica, la orientación de largo plazo y la perspectiva sistémica (Montiel
y Delgado-Ceballos, 2014). Carroll (1991) propuso la pirámide de RSE que articula cuatro dimensiones:
económica, legal, ética y filantrópica, ofreciendo un marco normativo que, si bien continúa siendo una
referencia ineludible, ha sido objeto de críticas por su carácter estático y su tendencia a marginalizar las
responsabilidades ambientales. Elkington (1997) introdujo el concepto de triple bottom line o triple
cuenta de resultados que postula que el éxito empresarial debe medirse simultáneamente en términos
económicos, sociales y ambientales, articulando lo que denominó las tres P: Profit, People y Planet.
Más recientemente, Bansal y Song (2017) argumentaron que la sustentabilidad corporativa se distingue
de la RSC por su mayor énfasis en la interdependencia sistémica entre la empresa y su entorno, el
reconocimiento explícito de los límites del capital natural y la incorporación de perspectivas temporales
de largo plazo que trascienden el ciclo de planificación convencional.
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En el plano normativo internacional, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (Naciones Unidas,
2015) y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han reconfigurado el paisaje de las
expectativas sobre el papel de las empresas en la construcción de un desarrollo más justo e inclusivo.
Los ODS no solo proporcionan un marco de referencia compartido para gobiernos, sociedad civil y
sector privado, sino que también han estimulado el desarrollo de metodologías para vincular las
estrategias corporativas con metas específicas de sostenibilidad global (CEPAL, 2020; OCDE, 2023).
En paralelo, la proliferación de estándares voluntarios de reporte y certificación entre los cuales
destacan los Estándares GRI (Global Reporting Initiative), la norma ISO 26000 sobre responsabilidad
social y los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) ha configurado un ecosistema de
herramientas que facilita la medición, comunicación y comparación del desempeño corporativo en
materia de sustentabilidad (GRI, 2021; ISO, 2010; KPMG, 2022).

La evidencia empírica disponible sobre la relación entre sustentabilidad corporativa y desempeño
financiero ha contribuido significativamente a su legitimación en el discurso gerencial. Eccles et al.
(2014) demostraron, a través de un estudio longitudinal que abarcó a 180 empresas durante 18 años,
que las organizaciones con altos estándares de sustentabilidad superan consistentemente a sus pares
convencionales en términos de rentabilidad sobre activos y retorno accionarial. Por su parte, Waddock
y Graves (1997) identificaron la existencia de un círculo virtuoso entre el desempeño social corporativo
y el desempeño financiero, en el que la disponibilidad de recursos facilita la inversión en prácticas
sociales y ambientales que, a su vez, generan ventajas competitivas sostenibles. Porter y Kramer (2011)
profundizaron esta perspectiva al proponer el concepto de valor compartido, argumentando que las
empresas pueden crear valor económico simultáneamente con valor social si redefinen sus modelos de
negocio en función de las necesidades y problemas de la sociedad.

En el contexto de América Latina, la sustentabilidad corporativa ha experimentado un desarrollo
desigual, marcado por las particularidades estructurales de la región: alta informalidad económica,
debilidad institucional, significativa desigualdad social y dependencia de sectores extractivos con
elevados impactos ambientales. Vives (2006) señala que la RSE en la región presenta rasgos propios
que la distinguen de los modelos anglosajones predominantes en la literatura: mayor relevancia de las
dimensiones laborales y comunitarias, vínculos más estrechos con el entorno territorial inmediato y una
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menor institucionalización de los marcos de rendición de cuentas. Flores et al. (2007), en un análisis de
casos empresariales en nueve países latinoamericanos, encontraron que la adopción de prácticas
formales de RSE se concentra en grandes corporaciones, frecuentemente de capital transnacional, y está
fuertemente condicionada por las presiones ejercidas desde cadenas de valor internacionales. La
CEPAL (2020) ha destacado que, si bien la Agenda 2030 ha generado un impulso renovado para la
incorporación de criterios de sostenibilidad en las estrategias empresariales latinoamericanas, la brecha
entre los compromisos declarados y las transformaciones operativas efectivas continúa siendo
significativa en la mayoría de los países de la región.

México ocupa una posición singular en el panorama de la sustentabilidad corporativa latinoamericana,
articulada por su condición de segunda economía de la región, su alta integración en cadenas de valor
globales especialmente con América del Norte y la existencia de mecanismos institucionales
específicos de fomento a la responsabilidad empresarial. Entre estos mecanismos, destaca el distintivo
de Empresa Socialmente Responsable (ESR), iniciativa del CEMEFI que desde el año 2000 certifica
anualmente a las organizaciones que demuestran compromisos verificables en cuatro dimensiones:
calidad de vida en la empresa, vinculación con la comunidad, ética empresarial y cuidado del medio
ambiente (CEMEFI, 2021; Cajiga Calderón, 2018). La Bolsa Mexicana de Valores, por su parte, opera
desde 2011 el Índice de Precios y Cotizaciones Sustentable (IPC Sustentable), que selecciona a las
empresas listadas con mejores prácticas ambientales, sociales y de gobernanza, proporcionando así un
referente para las decisiones de inversión responsable en el mercado de capitales mexicano (BMV,
2022).

No obstante, el avance en sustentabilidad corporativa en México coexiste con profundas asimetrías. El
tejido empresarial mexicano está conformado en su abrumadora mayoría por micro, pequeñas y
medianas empresas que representan el 99.8% del total de unidades económicas y generan el 52% del
Producto Interno Bruto nacional (INEGI, 2020), cuya participación en los procesos formales de
sustentabilidad corporativa es marcadamente escasa. Esta situación configura una paradoja estructural:
las iniciativas más visibles de sustentabilidad corporativa alcanzan solo a una fracción minoritaria del
universo empresarial, mientras que la gran mayoría de las unidades productivas opera sin marcos
explícitos de gestión responsable.
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La coexistencia de iniciativas formalizadas con prácticas fragmentadas, marcos regulatorios
incompletos y fenómenos de greenwashing configura un escenario complejo que demanda un análisis
sistemático y riguroso (Lozano, 2012).

Las investigaciones académicas sobre sustentabilidad corporativa en México han abordado dimensiones
específicas como la RSE en grandes empresas, los informes de sustentabilidad del sector extractivo o
financiero, y la relación entre prácticas de RSE y desempeño organizacional (Mercado Salgado y García
Hernández, 2007). Sin embargo, resultan relativamente escasos los estudios que ofrezcan una visión
panorámica e integrada que articule prácticas, indicadores y retos en el contexto empresarial mexicano.
Van Marrewijk (2003) ofrece una tipología de niveles de sustentabilidad corporativa que permite
organizar las iniciativas observadas en un continuo que va desde el cumplimiento normativo reactivo
hasta la sustentabilidad sistémica proactiva, marco que resulta especialmente pertinente para analizar la
diversidad de estadios en los que se encuentran las empresas mexicanas. En este contexto, el presente
artículo se propone analizar el estado actual de la sustentabilidad corporativa en México mediante una
revisión sistemática de la literatura, identificando las prácticas predominantes, los indicadores de
medición y los retos estructurales que enfrenta el entorno empresarial mexicano en su transición hacia
modelos de gestión más sustentables.

METODOLOGÍA

El presente trabajo se enmarca en el paradigma de la investigación cualitativa de tipo documental,
adoptando el diseño de revisión sistemática de literatura como estrategia metodológica. De acuerdo con
Montiel y Delgado-Ceballos (2014), este tipo de revisión permite construir una síntesis rigurosa del
conocimiento existente sobre un fenómeno específico, identificar convergencias y divergencias en la
literatura, y señalar las lagunas conceptuales y empíricas que orientan la agenda de investigación futura.
La selección de este diseño responde a la naturaleza del objetivo planteado, centrado en sistematizar
evidencias dispersas y producir una visión integrada del fenómeno de la sustentabilidad corporativa en
México.

Fuentes y bases de datos

La búsqueda bibliográfica se realizó en las siguientes bases de datos especializadas: Scopus, Web of
Science, Redalyc, SciELO México y Google Scholar Académico. Se consultaron, adicionalmente, los
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repositorios institucionales de organizaciones relevantes como el CEMEFI, la CEPAL, el GRI, la
OCDE, el INEGI y la Bolsa Mexicana de Valores, con el propósito de incorporar fuentes primarias de
naturaleza institucional que complementaran la producción académica revisada.

Términos de búsqueda

Los descriptores utilizados en la búsqueda, en español e inglés, fueron: "sustentabilidad corporativa
México", "responsabilidad social empresarial México", "ESG México empresas", "corporate
sustainability Mexico", "RSE prácticas indicadores", "GRI reportes México", "CEMEFI ESR México",
"greenwashing México", "sostenibilidad empresarial PyMEs México". La búsqueda se realizó de forma
estructurada mediante operadores booleanos (AND, OR) para combinar los descriptores temáticos con
los geográficos.

Criterios de inclusión y exclusión

Se establecieron los siguientes criterios de inclusión: (a) artículos publicados en revistas arbitradas e
indexadas, informes institucionales o capítulos de libros académicos; (b) período de publicación
comprendido entre 2019 y 2024, con excepción de obras clásicas con alta relevancia teórica; (c)
documentos en español o inglés; (d) enfoque explícito en sustentabilidad corporativa, RSE, indicadores
ESG o prácticas empresariales en México o América Latina; (e) acceso completo al texto. Se
excluyeron: (a) artículos de opinión sin respaldo empírico o teórico sistemático; (b) trabajos duplicados;
(c) estudios de caso con alcance estrictamente local sin capacidad de generalización; y (d) documentos
sin metodología explícita ni fuentes verificables.

Procedimiento de selección y análisis

El proceso de selección se desarrolló en tres fases secuenciales. En la primera fase, la búsqueda inicial
arrojó un total de 127 documentos potencialmente relevantes. En la segunda fase, tras la revisión de
títulos y resúmenes con base en los criterios establecidos, se redujo el corpus a 84 documentos. En la
tercera fase, con la lectura completa de los textos y la verificación del cumplimiento de todos los
criterios de inclusión, se conformó el corpus final de 58 documentos, que constituye la base analítica
del presente artículo.
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El análisis de los documentos seleccionados se realizó mediante codificación temática inductiva-
deductiva, organizando los hallazgos en tres categorías analíticas predefinidas: (1) prácticas de
sustentabilidad corporativa implementadas en México, (2) indicadores y marcos de medición utilizados,
y (3) retos estructurales identificados en la literatura. Esta categorización permitió construir una síntesis
organizada que facilita la comparación y la identificación de patrones transversales.

RESULTADOS

Prácticas de sustentabilidad corporativa en México

El análisis de la literatura revisada permite identificar un conjunto de prácticas de sustentabilidad
corporativa que se han establecido con mayor solidez en el entorno empresarial mexicano, con
diferencias significativas según el tamaño de la empresa, su sector de actividad y su grado de exposición
al mercado internacional.

La certificación ESR del CEMEFI representa la iniciativa de sustentabilidad corporativa con mayor
penetración en el tejido empresarial mexicano. Desde su creación en el año 2000, este distintivo ha sido
adoptado por un número creciente de empresas que demuestran compromisos verificables en las cuatro
dimensiones que estructura el modelo CEMEFI: ética empresarial y gobernanza corporativa, calidad de
vida de la empresa, vinculación con la comunidad y cuidado del medio ambiente (Cajiga Calderón,
2018; CEMEFI, 2021). Para 2022, más de 1,000 empresas contaban con este distintivo, aunque su
distribución geográfica y sectorial muestra una alta concentración en la Ciudad de México, el Estado
de México y Nuevo León, así como en sectores de manufactura, servicios financieros y
telecomunicaciones.

El reporte de sustentabilidad bajo los Estándares GRI constituye otra práctica ampliamente adoptada
entre las grandes corporaciones mexicanas, especialmente aquellas listadas en la BMV o con
operaciones transnacionales. El GRI proporciona un marco modular y flexible que permite a las
organizaciones comunicar su impacto en dimensiones económica, ambiental y social, adaptando el nivel
de reporte a sus características particulares (GRI, 2021). KPMG (2022) reportó que México se ubica
entre los países latinoamericanos con mayor tasa de adopción de reportes de sustentabilidad bajo
estándares GRI, aunque la calidad y exhaustividad de los reportes presenta variaciones considerables
entre sectores y tamaños de empresa.