RELACIÓN ENTRE CONSUMO DE ALCOHOL Y
FUNCIONALIDAD FAMILIAR EN ADOLESCENTES
DE UN TELEBACHILLERATO DE TUXPANGUILLO

THE RELATIONSHIP BETWEEN ALCOHOL CONSUMPTION AND
FAMILY FUNCTIONING AMONG ADOLESCENTS IN A DISTANCE
LEARNING HIGH SCHOOL IN TUXPANGUILLO

Jaxiry Jazmin Oltehua Colohua

Universidad Veracruzana, México

Oscar Daniel Luna Hernández

Universidad Veracruzana, México

Antonia Veronica Domínguez Soriano

Universidad Veracruzana, México

Sergio Martin Lozada Rodríguez

Universidad Veracruzana, México

Victor Manuel Aguilar Reyes

Universidad Veracruzana, México
pág. 3608
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24352
Relación entre Consumo de Alcohol y Funcionalidad Familiar en
Adolescentes de un Telebachillerato de Tuxpanguillo

Jaxiry Jazmin Oltehua Colohua
1
zS22005030@estudiantes.uv.mx

https://orcid.org/0009-0005-6761-2743

Universidad Veracruzana

México

Oscar Daniel Luna Hernández

osluna@uv.mx

https://orcid.org/0000-0003-0049-7865

Universidad Veracruzana

México

Antonia Veronica Domínguez Soriano

antdominguez@uv.mx

https://orcid.org/0009-0003-4531-3473

Universidad Veracruzana

México

Sergio Martin Lozada Rodríguez

slozada@uv.mx

https://orcid.org/0000-0002-5229-2661

Universidad Veracruzana

México

Victor Manuel Aguilar Reyes

vicaguilar@uv.mx

https://orcid.org/0009-0007-7929-7984

Universidad Veracruzana

México

RESUMEN

El consumo de alcohol en la adolescencia es un tema de interés en el área de salud pública debido al
alto impacto que trae consigo, pues su uso inadecuado es clasificado como una enfermedad y no
solamente un vicio ya que el uso inadecuado de la misma ocasionada hábitos de dependencia y a su vez
un deterioro al binomio mental y físico, es de saberse que no muestra una sintomatología específica,
pero si demuestra cambios significativos en el comportamiento del sujeto, encaminado a un deterioro
en el ámbito familiar, menor comunicación con los suyos, alejamiento y disfuncionalidad familiar. El
objetivo del presente estudio fue determinar la relación entre consumo de alcohol y funcionalidad
familiar en adolescentes de un Telebachillerato de Tuxpanguillo. Investigación con enfoque
cuantitativo, no experimental realizado en una muestra de 62 estudiantes del Telebachillerato de
Tuxpanguillo. Los datos a su vez fueron recolectados con los instrumentos AUDIT y Apgar familiar,
mismos que fueron aplicados en un formulario virtual, los resultados reportan una correlación negativa
y estadísticamente significativa entre las variables consumo de alcohol y funcionalidad familiar (p
bilateral <0.05). Es así entonces como se comprobó que el 82.3% de los adolescentes afirmó haber
consumido bebidas alcohólicas de los cuales solo el 64.5% es clasificado como consumidor sensato, el
resto es localizado en consumo dependiente y dañino. Concluyendo así que a menor funcionalidad
familiar mayor es la prevalencia de consumo de alcohol en la adolescencia.

Palabras clave: consumo de alcohol; funcionalidad familiar; adolescentes; bachillerato; dinámica
familiar

1
Autor princpal
Correspondencia:
zS22005030@estudiantes.uv.mx
pág. 3609
The Relationship Between Alcohol Consumption and Family Functioning

Among Adolescents in a Distance Learning High School in Tuxpanguillo

ABSTRACT

Alcohol consumption among adolescents is a topic of interest in the field of public health due to its

significant impact; indeed its misuse is classified as a disease rather tan merely a vice, since it leads to

dependency and, in turn to mental and physica
l deterioration. It should be noted that it does not present
specific symptoms, but it does demonstrate significant changes in the subject´s behavior, leading to

deterioration in the family enviaronment reduced communication with family members, withdrawal
,
and family dysfunction. The objective of this study was to determine the relationship between alcohol

consumption and family functioning among adolescents at a Telebachillerato in Tuxpanguillo. This was

a quantitative, non
-experimental study conducted on a sample of 62 students from the Tuxpanguillo
Telebachillerato. Data were collected using the AUDIT and Family Apgar scales, which were

administered via an online form. The results indicate a negative and statistically significant correlation

between the
variables of alcohol consumption and family functioning (two-tailed p < 0.05). Thus, it
was found that 82.3% of the adolescents reported having consumed alcoholic beverages, of whom only

64.5% were classified as moderate drinkers, while the remainder were
classified as dependent and
harmful drinkers. In conclusion, the lower the leve lof family functioning, the higher the prevalence of

alcohol use among adolescents.

Keywords
: alcohol use, family functioning, adolescents, distance learning high school, family dynamics
Artículo recibido 25 abril 2026

Aceptado para publicación: 25 mayo 2026
pág. 3610
INTRODUCCIÓN

Hoy en día el alcoholismo es considerada una enfermedad y no un vicio, puesto que después de haber
consumido la sustancia, esta da pauta a un comienzo de dependencia, dejando como resultado un
deterioro de la integridad humana, con mayor especificación en el binomio físico y mental. Se sabe que
no hay respuesta existente de sintomatología específica, pero, sin embargo, si comienzan a haber
cambios muy significativos en el comportamiento del sujeto que hace uso de ella Instituto Mexicano
del Seguro Social, IMSS, (2015).

De acuerdo con lo anterior, se han tenido registros observacionales con forme al paso del tiempo que
quien
padece la enfermedad de consumo de bebidas con alcohol, manifiesta la necesidad de consumir
en cualquier instante de su día a día sin mantener el control, por lo que se ha visto que puede realizar
todo tipo de acciones a cambio de obtener a cualquier modo la bebida, además de demostrar un gran
desinterés por su calidad de vida afectando consigo su bienestar y su aspecto físico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en publicaciones realizadas en el año 2019, en un
aspecto mundial se produjeron alrededor de 2.6 millones de muertes con atribución directa al consumo
de alcohol, constituido por 2 millones del sexo masculino y 0.6 del femenino. Considerando así que el
uso de la bebida afecta de manera específica a la población juvenil, pues datos mundiales sobre el
consumo de en este mismo año, desprendieron que alrededor de 400 millones de adolescentes con edad
de 15 años en adelante subsisten con trastornos por el uso inadecuado de la bebida, mientras que
aproximadamente 209 millones de ellos viven ya con la dependencia hacia la misma sustancia
(Organización Mundial de la Salud, 2024).

En México por su parte, se reveló que un 55% y 20.6% de los adultos y jóvenes de entre 10 y 19 años
respectivamente se encontraron en la disposición de estar consumiendo bebidas alcohólicas durante el
último año, mientras que por su parte el predominio de consumo en adolescentes osciló directamente
entre el 21.3 y 21.7% por otro lado, en adultos con un rango de 48.2 y 54.3% entre 2018 y 2020 dejando
al país en el puesto número 10 en lista mundial de consumo per cápita de alcohol, con un total de 7.2
litros anuales (Ramírez-Toscano et al., 2023).

Sin en cambio, también se destacó el dato de que en México posterior al confinamiento por la pandemia
Covid-19 mostró una asociación directa hacia el incremento de consumo de estas bebidas, elevando su
pág. 3611
ritmo de uso con mayor especificación en familias con pretensión de ingresos socioeconómicamente
elevados puesto que mostraban mayor posibilidad de acceso a las antes mencionadas (Ramírez-Toscano
et al., 2023).

Y es así como este proyecto tiene por objetivo principal estudiar la relación entre el consumo de alcohol
y la funcionalidad familiar en adolescentes de un telebachillerato de Tuxpanguillo, tema que se
considera relevante puesto que ha habido un incremento en las cifras relacionado directamente a la edad
de inicio de consumo de bebidas con alcohol.

Con respecto a la importancia que se le atribuye a la profesión de enfermería, puede verse reflejado en
el trabajo que se puede ejercer en cada uno de los adolescentes con respecto al interés que se tiene en
disminuir las cifras y concientizar a la población en estudio; en primera instancia redirigir a la detección
temprana de casos según cierto tipo de signos y síntomas que pueden señalar un abuso de la bebida
alcohólica, como el también tener la posibilidad de implementar estilos de educación preventiva en los
adolescentes y padres fomentando la adecuada comunicación relacionado directamente a los peligros
que puede ocasionar el alcohol.

METODOLOGÍA

La presente investigación, cuenta con un enfoque cuantitativo, no experimental, por su tipo de análisis,
con diseño descriptivo, trasversal y correlacional, plasmando las respuestas de manera numérica y
describiendo a su vez los hallazgos más importantes a fin de poder contrastar con los hechos empíricos.
Debido a que los eventos están cronometrados y la información registrada es prospectiva, los datos
fueron recabados de la fuente directa; por la secuencia del estudio durante el periodo febrero-julio 2026
por un método transversal, determinando así la relación entre consumo de alcohol y funcionalidad
familiar en adolescentes de un Telebachillerato de Tuxpanguillo (Canales, et al., 2013; Oritz & García,
2014; Grove y Gray, 2019: Hernández-Sampieri & Mendoza- Torres, 2023).

El estudio se llevó a cabo en la comunidad de Tuxpanguillo, Ixtaczoquitlán, Veracruz con alumnos del
Telebachillerato que estuvieron inscritos en la institución educativa obteniendo un total de 107
adolescentes, según el registro de inscripción que se encuentra en la dirección de dichas escuelas.

Para obtener la muestra del universo, se retomará a QualtricsÒXM (2023) donde se aplicó la fórmula
para poblaciones finitas con el 90.0% de significancia estadística (Z=1.645) y un margen de error de
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10% en el cual se obtuvo una muestra de 42 estudiantes, que representaban el 57.94% del total de
participantes. No obstante, dada la naturaleza de la población y el tamaño de esta se optó por aplicar el
número mínimo sugerido a estudios cuantitativos. Teniendo en cuenta que el presente estudio es
descriptivo y correlacional el tamaño mínimo de muestra es de 30 casos de grupo o segmentos de
universo. Aun así, considerando la distribución a las características de la población se aplicó el
instrumento a 62 estudiantes para garantizar el propósito de la estadística inferencial y el teorema del
límite central (Mertens, 2005; Borg & Gall, 1989 como se cita en Hernández-Sampieri & Luna, 2022).

La obtención de la muestra se obtuvo a través del método de muestreo no probabilístico por
conveniencia y cuotas que, según Canales et al. (2013), se caracteriza principalmente porque cada
individuo tiene la probabilidad de ser incluido en el estudio si reúne algunas características, que el
investigador haya establecido tomando en cuenta los fenómenos o variables a estudiar, para este caso
el consumo de alcohol y funcionalidad familiar, que fueran pertenecientes a dicha escuela y
respondieran tanto de forma afirmativa como negativa en cuestión a ya haber consumido en algún
momento de su vida una bebida alcohólica.

Para el adecuado desarrollo de este proyecto de investigación, se establecieron los criterios de selección
de la muestra, donde se especifican las características que se deben cubrir los participantes para ser
considerados aptos, así como aquellos que por condiciones específicas deberán ser excluidos o
eliminados del proceso.

En relación a los criterios de inclusión que hacen referencia a las características con las que debe de
contar el participante se incluyen a las personas que estén inscritos en la institución educativa
(Telebachillerato), que hasta el momento halla consumido por lo menos algún tipo de bebida alcohólica,
sexo indistinto, con disponibilidad de tiempo acorde a los horarios de clase, disposición a participar en
el trabajo de investigación, con autorización del padre o tutor por ser considerado menor de edad,
accediendo a responder de manera oportuna el instrumento y firma del asentimiento informado.

Se excluirán a estudiantes con diagnóstico de ansiedad, depresión o embarazos y que lo expresen antes
de iniciar con el llenado del instrumento, también a aquellos casos que muestren problemas auditivos o
amputación en algún miembro superior, pues esto limitará el poder responder el instrumento a aplicar,
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considerando que estos criterios se estipularon atendiendo a lo señalado en la Ley General de Salud
(DOF, 2020) y de riesgo para estudios de investigación.

Se eliminarán los instrumentos de las personas que no respondan de forma completa los instrumentos
proporcionados, que muestren poco interés a la investigación, confiabilidad en sus respuestas y que
deserten de participar en el proyecto de investigación (Tamayo, 2014).

Instrumentos de medición

Para la ejecución del proyecto de investigación se utilizó el método de encuesta, proceso que permite
recabar información pertinente de los sujetos de estudio, proporcionada por ellos mismos, sobre
opiniones, actitudes o sugerencias. Existen dos formas para la recabar la información: entrevista y
cuestionario (Canales, et al., 2013).

En este caso se hizo uso del cuestionario con el uso de dos instrumentos validados con criterios de
fiabilidad, validez y consistencia interna, de forma digital que permitieron evaluar las variables finales
de consumo de alcohol y funcionalidad familiar con la información que el participante proporcionó en
las mejores condiciones como: ambiente (espacio amplio sin exceso de ruido), temperatura (no mayor
a los 30°C), con apoyo de un dispositivo electrónico para responder el formulario (sin necesidad de
contar con datos o internet) ese será proporcionado por el encuestador.

Los instrumentos que se aplicaron fueron mediante la técnica de entrevista estructurada de manera
individual y en pequeños grupos con presencia de la responsable de la investigación, quien además hizo
inclusión de un apartado de datos sociodemográficos para conocer información referente cada
individuo.

Dentro de las ventajas del instrumento se puede mencionar al: costo relativamente bajo, capacidad para
proporcionar información sobre un mayor número de personas en un periodo bastante breve y la
facilidad de obtener, cuantificar, analizar e interpretar los datos proporcionados.

Los instrumentos fueron autoadministrados (la persona debe responderlo) y sólo en aquellos casos
específicos donde los participantes lo solicitaron, el responsable del proyecto pudo dirigir las preguntas
y asentar en el formulario la opción que emitía el participante, sin cuestionar o justificar.

Los instrumentos de investigación fueron acompañados por un asentimiento informado que explicaba
el objetivo de la investigación, así como la participación en el proyecto, de manera seguida se valoraban
pág. 3614
los datos sociodemográficos con 6 preguntas: género, religión, edad, estado civil, escolaridad y semestre
actual.

Por otro lado, en las 13 preguntas siguientes se exploraron aspectos como hijos, becas, horas de
convivencia en familia, salidas con amigos, aporte económico, consumo de alcohol, edad de inicio, con
quien, estructura familiar, horas en casa, comunicación en casa y actividades recreativas.

Para el análisis de consumo de alcohol, se utilizó el cuestionario de Identificación de los Trastornos
debidos al Consumo de Alcohol (AUDIT) (Babor et al., 2001) evaluado con el índice de Alpha de
Cronbach de 0.90, el cual constituía de 10 reactivos precodificados que examinan el consumo de alcohol
durante los últimos 12 meses y sus consecuencias. Este instrumento consta de 3 dimensiones; consumo
de riesgo de alcohol que abarca los ítems 1-3; síntomas de dependencia 4-6 y consumo perjudicial de
alcohol 7-10.

La primera pregunta que es sobre la frecuencia se mide en escala tipo Likert, y va de Nunca (0), Una o
menos veces al mes (1), 2 a 4 veces al mes (2), 2 a 3 veces a la semana (3) y 4 o más veces a la semana
(4). La pregunta dos que habla sobre el número de bebidas consumidas se evalúa 1 o 2 (0), 3 o 4 (1), 5
o 6 (2), 7 a 9 (3) y 10 o más (4). Con respecto a las preguntas 3-8 su estilo de respuesta engloba en
Nunca (0), Menos de una vez/mes (1), Mensualmente (2), Semanalmente (3) y A diario o casi a diario
(4). Y por último de las preguntas 9-10 son No (0), Si, pero no en el curso del último año (2) y Si, en el
último año (4). En cuanto al puntaje final de la variable, se considera 0 a 3 consumo de riesgo (consumo
sensato), 4 a 7 problemas para el consumo de alcohol (consumo dependiente) y 8 a 40 consumo de
riesgo elevado o dañino.

Mientras que, para el análisis de funcionalidad familiar, se hizo uso del cuestionario de Apgar de la
familia (Smilkstein, 1978), evaluado con el índice de Alpha de Cronbach de 0.77, constituido por 5
reactivos la primera en relación con la adaptación, la segunda implicación de los miembros de la familia
a la toma asertiva de decisiones, la tercera sobre la aceptación familiar ante la autorrealización la cuarta
relación cariño-amor y la quinta recursos familiares (tiempo de convivencia). El estilo de respuesta iba
desde casi siempre (2 puntos), algunas veces (1 punto) y casi nunca (0 puntos). Respecto a la puntuación
final de la variable, de 7 a 10 sugiere una familia muy funcional, de 4 a 6 se considera familia
moderadamente disfuncional y una puntuación de 0 a 3 sugiere una familia con grave disfunción.
pág. 3615
Análisis de datos

El plan de análisis se desarrolló con el programa Statistical Package for the Social Sciences (SPSS)
versión 15 para Windows en versión demo (SPSS. Inc 2017), está integrado por estadística descriptiva
(Celis & Labrada, 2014; Arceo et al., 2010), con el uso de frecuencia, porcentajes, medidas de tendencia
central (media, mediana, moda) y dispersión (desviación típica, mínimo y máximo); para evaluar la
normalidad de las variables, se utilizó la prueba de Kolmogorov Smirnov (García & Jornet, 2010), por
ser una muestra mayor a 60 participantes. Mediante el análisis de Rho Spearman (Díaz et al., 2014), se
determinó la correlación de variables (estadística inferencial).

RESULTADOS

Tabla 1 Datos sociodemográficos: religión, grupo de edad, estado civil por género

Religión del participante

Masculino
Femenino Total
F
% F % F %
Católica
13 21.0% 32 51.6% 45 72.6%
Cristiana
5 8.1% 4 6.5% 9 14.5%
Atea
6 9.7% 1 1.6% 7 11.3%
Otro
0 0% 1 1.6% 1 1.6%
Grupos de edad

15 a 16 años
13 21.0% 26 41.9% 39 62.9%
17 a 18 años
11 17.7% 12 19.4% 23 37.1%
Estado civil del participante

Soltero
22 35.5% 33 53.2% 55 88.7%
Casado
0 0% 1 1.6% 1 1.6%
Unión libre
2 3.3% 4 6.5% 6 9.7%
Hijos

No
24 38.7% 38 61.3% 62 100%
Total
24 38.7% 38 61.3% 62 100%
Nota: Fuente: cédula de identificación de datos sociodemográficos, F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

En la tabla 1, se observó la constitución de la población en estudio, empleando variables cuantitativas
como el grupo de edad y cualitativas en este caso (género, religión, estado civil y si los participantes
tienen hijos). Donde se pudo determinar que la religión que más profesan los adolescentes del
telebachillerato de Tuxpanguillo es la católica con un total de 72.6% de los cuales el 51.6% son del
género femenino y el 21.0% del masculino.
pág. 3616
Seguido por el cristianismo con un porcentaje total de 14.5% (8.1% por masculinos y 6.6% femeninas),
la religión atea con un total de 11.3% conformado por el 9.7% de masculinos y 1.6% de féminas,
dejando en un último lugar a la profesión de otro tipo de religión con el 1.6% representado por el género
femenino.

Referente al grupo de edad, se visualizó mayor prevalencia en el grupo de 15 a 16 años con un porcentaje
del 62.9% de los cuales 41.9% son mujeres y 21.0% hombres. Seguido del grupo de edad que abarca
de los 17 a 18 años con un 37.1% resaltando nuevamente a las mujeres con un 19.4% y hombres con
un 17.7%.

Ahora, de acuerdo con el estado civil del participante, se observó que el 88.7% de los encuestados son
solteros (53.2% femeninas y 35.5% masculinos), el 9.7% viven en unión libre con algún tipo de pareja
sentimental (6.5% mujeres y 3.3% hombres) y solamente el 1.6% afirma estar casado representado por
las féminas.

Y finalmente en cuestión a la variable de hijos, se observó un predominio total del 100% de la población
que refiere no temer hijos hasta la actualidad.

Tabla 2 Datos sociodemográficos: estructura familiar, actividades recreativas con familia y problemas
personales

Estructura familiar del
participante

Masculino
Femenino Total
F
% F % F %
Ambos padres
13 21.0% 27 43.5% 40 64.5%
Madre sola
9 14.5% 9 14.5% 18 29.0%
Padre solo
1 1.6% 0 0% 1 1.6%
Con abuelos
0 0% 1 1.6% 1 1.6%
Otros
1 1.6% 1 1.6% 2 3.2%
Actividades recreativas con la familia

Una o más veces por semana
9 14.5% 19 30.6% 28 45.2%
Una vez al mes
7 11.3% 12 19.4% 19 30.6%
Casi nunca
8 12.9% 7 11.3% 15 24.2%
¿Hablas sobre tus problemas en casa?

Si
7 11.3% 16 25.8% 23 37.1%
No
17 27.4% 22 35.5% 39 62.9%
Total
24 38.7% 38 61.3% 62 100%
Nota: Fuente: cédula de identificación de datos sociodemográficos, F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

Referente a la tabla número 2, se tomaron a consideración variables importantes para ente proyecto de
investigación como la estructura familiar de cada uno de los adolescentes, la frecuencia de actividades
recreativas que realizan cada uno de ellos con sus familias y una pregunta detonadora, si los estudiantes
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del telebachillerato de Tuxpanguillo platican sobre sus problemas personales en casa por cada género
de los encuestados.

Partiendo de la clasificación de estructura familiar se observó que predomina la vivencia familiar con
ambos padres con un 64.5% de los cuales el 43.5% son féminas y solo el 21.0% son masculinos. Por su
parte el 29.0% mencionó solo vivir con su mamá, 14.5% en ambos géneros respectivamente, el 1.6%
de los participantes habló de vivir solo con su figura paterna representado por el género masculino, de
igual manera otro 1.6% igual mencionó tener un hogar solo con abuelos representado por el género
femenino igualitariamente otro 1.6% dijo mantener un ambiente familiar con otro tipo de miembro
familiar representado por el género femenino.

En relación a las actividades recreativas con los integrantes de los hogares de cada uno de los
estudiantes, el 45.2% expresó realizar una más actividades con sus familiares con un 30.6% por parte
de las féminas y un 14.5 de los masculinos por semana es decir que si conviven con los suyos, el 30.6%
por su parte declaró solo realizar este tipo de actividades una vez al mes con un 19.4% del género
femenino y un 11.3% del masculino y lastimosamente el 24.2% afirmó casi nunca realizar este tipo de
actividades con los integrantes de su hogar representado por 12.9% de hombres y 11.3% de mujeres.

Con respecto a si la población trasmite sus problemas personales su familia, se observó que el 62.9%
no habla de ello con sus respectivas familias, con un 35.5% del género femenino y el 27.4% del
masculino; mientras que el 37.1% expresó si hacerlo, con un 25.8 de las féminas y el 11.3% de los
hombres.

Tabla 3 Datos sociodemográficos: consumo de alcohol, edad de inicio de consumo, Acompañado de
quien por género

¿Consumes bebidas alcohólicas?

Masculino
Femenino Total
F
% F % F %
Si
22 35.5% 29 46.8% 51 82.3%
No
2 3.2% 9 14.5% 11 17.7%
¿A qué edad probaste por primera vez una bebida alcohólica?

No consumo
1 1.6% 3 4.8% 4 6.5%
Menor de 10 años
5 8.1% 5 8.1% 10 16.1%
11 a 13 años
10 16.1% 6 9.7% 16 25.8%
14 a 16 años
8 12.9% 23 37.1% 31 50.0%
17 años o más
0 0% 1 1.6% 1 1.6%
pág. 3618
¿Con quién probaste por primera vez una bebida alcohólica?

Padre
8 12.9% 11 17.7% 19 30.6%
Madre
2 3.2% 6 9.7% 8 12.9%
Amigos
7 11.3% 8 12.9% 15 24.2%
Otros miembros de la familia
7 11.3% 13 21.0% 20 32.3%
Total
24 38.7% 38 61.3% 62 100%
Nota: Fuente: cédula de identificación de datos sociodemográficos, F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

En la tabla 3, se consideró las variables (consumo de alcohol y acompañados por quien la probaron por
primera vez) por género de los adolescentes involucrados en este proyecto de investigación. Es así
entonces como se determinó que la totalidad de participantes que han consumido bebidas alcohólicas
es del 82.3% con un 46.8% mujeres y 35.5% hombres; y por su parte el 17.7% expresó no haber
consumido bebidas con alcohol conformada por 14.5% de féminas y solamente 3.2% de masculinos.

Y con respecto a saber con quién fue la persona con la que probaron por primera vez una bebida
alcohólica el porcentaje mayor se lo llevó la categoría otros miembros de la familia con un 32.3% esto
referente al sexo femenino con el 21.0%, seguido del masculino con el 11.3%, después se visualizó la
categoría padre con un porcentaje total de 30.6% del cual el género femenino mencionó haber
consumido con su padre con un porcentaje del 17.7% y el género masculino con el 12.9%, los amigos
por su parte abarcaron el 24.2% de los cuales el 12.9 son señoritas y 11.3% son jóvenes finalizando así,
con la categoría madre con un 12.9% constituido el 9.7% de féminas y solamente el 3.2% de hombres.

Tabla 4 Edad de inicio de consumo de bebidas alcohólicas en adolescentes por género

¿A qué edad probaste por primera
vez una bebida alcohólica?

Masculino
Femenino Total
F
% F % F %
No consumo
1 1.6% 3 4.8% 4 6.5%
Menor de 10 años
5 8.1% 5 8.1% 10 16.1%
11 a 13 años
10 16.1% 6 9.7% 16 25.8%
14 a 16 años
8 12.9% 23 37.1% 31 50.0%
17 años o más
0 0% 1 1.6% 1 1.6%
Nota: Fuente: cédula de identificación de datos sociodemográficos, F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

Partiendo de la variable edad de inicio de consumo en la tabla 4, pudo ser visible el predominio total
del rango de edad 14 a 16 años con un porcentaje general del 50.0% representando un 37.1% al género
femenino, mientras que del masculino solo se obtuvo el 12.9%, seguido de la clasificación 11 a 13 años
con una prevalencia del 25.8% de los cuales el 16.1% fue conformado por el género masculino y el
9.7% del femenino.
pág. 3619
Ahora bien, el 16.1% expresó haber iniciado su consumo con una edad menor a 10 años con un
porcentaje equitativo del 8.1% en ambos géneros; el 6.5% afirmó no consumir bebidas con alcohol
representado por el 4.8% de féminas y solamente el 1.6% de hombres y finalmente el 1.6% de los
participantes declaró haber iniciado su consumo a los 17 años o más representado por el género
femenino.

Tabla 5 Clasificación del nivel de consumo de bebidas alcohólicas en adolescentes

Clasificación

Masculino

N= 24

Femenino

N= 38

Total

N= 62

F
%1 %2 F %1 %2 F %
0 a 3 consumo sensato
10 16.1% 41.6% 30 48.4% 78.94% 40 64.5%
4 a 7 consumo dependiente
6 9.7% 25% 5 8.1% 13.15% 11 17.7%
8 a 40 consumo de riesgo
elevado o dañino

8
12.9% 33.3% 3 4.8% 7.89% 11 17.7%
Total
24 38.7% 100.0% 38 61.3% 100.0% 30 100.0%
Variable
Medidas de tendencia central Medidas de dispersión
Media
Mediana Moda Mínimo Máx
imo

Desviaci
ón
estándar

Variable consumo de alcohol
en adolescentes

3.45
2.00 1 0 18 3.840
Nota: Fuente: Cuestionario de Identificación de Trastornos debidos al Consumo de Alcohol AUDIT (Babor et al., 2001). a:
existen múltiples nodos. Se muestra el valor más pequeño, %1 porcentaje obtenido de la población total por género, %2
porcentaje obtenido de la población total de participantes, F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

La clasificación de consumo de alcohol por género del participante se vio analizado específicamente en
la tabla número 5, en relación a la variable consumo de alcohol en adolescentes, el 64.5% se consideró
dentro de la clasificación de consumidor sensato; 17.7% como consumidor dependiente y
equitativamente otro 17.7% dentro de la clasificación de consumidor de riesgo elevado o dañino,
situación alarmante pues aproximadamente casi la mitad de la población se encuentra ubicado en un
consumo que no es considerado normal para un adolescente como lo son ellos.

De igual manera estas cifras se vieron respaldadas en las medidas de tendencia central: con una media
de 3.45, mediana 2.00 y moda de 1; medidas de dispersión: con una desviación estándar de 3.840 con
personas que obtuvieron un puntaje mínimo de 0 y máximo de 18 aspectos que ubican en el valor de 0
con una clasificación de consumo sensato de las bebidas alcohólicas y un valor máximo de 40
considerado ya como un consumo de riesgo elevado o dañino, según Babor et al. (2001).
pág. 3620
Por consiguiente, acorde al análisis de manera poblacional tranquilizó que el 48.4% de las femeninas
presentaron un nivel con clasificación de consumo sensato mientras que en cambio para el género
masculino solo el 16.1% se identificó en el mismo rango, ahora bien, es importante tomar en cuenta que
el 12.9% de los hombres se encuentra clasificado en un consumo elevado o dañino en contra parte del
femenino que solo se vio representado con el 4.8% y solo el 9.7% de los masculinos consume de manera
dependiente a diferencia del femenino con una cifra de 8.1%.

Lo que conlleva a determinar que más del 50.0% de los participantes si consume bebidas alcohólicas
pero sin excesos mientras que aproximadamente el 35.5% de ellos comparten un consumo dependiente
y dañino cifra que sobrepasa el límite de un consumo sensato habiendo mayor incremento en el género
masculino, determinando entonces que las mujeres suelen consumir bebidas alcohólicas pero no
superan el límite normal, mientras que más de la mitad de los hombres encuestados consumen bebidas
en cantidad mucho mayores las cuales ya afectan de manera proporcional al uso inadecuado del alcohol.

Tabla 6 Nivel de funcionalidad familiar

Clasificación

Masculino

N= 24

Femenino

N= 38

Total

N= 30

F
%1 %2 F %1 %2 F %
0 a 3 familia con grave
disfunción

6
9.7% 25.0% 5 8.1% 13.15% 11 17.7%
4 a 6 familia
moderadamente
funcional

10
16.1% 41.66% 11 17.7% 28.94% 21 33.9%
7 a 10 familia muy
funcional

8
12.9% 33.33% 22 35.5% 57.89% 30 48.4%
Total
24 38.7%% 100.0% 38 61.3% 100.0% 62 100.0%
Variable
Medidas de tendencia central Medidas de dispersión
Media
Mediana Moda Mínimo Máximo Desviación
estándar

Variable comunicación
familiar en adolescentes

6.45
6.00 10 0 10 2.702
Nota: Fuente: Cuestionario Apgar de la familia (Gabriel Smilkstein, 1978). a: existen múltiples nodos. Se muestra el valor más
pequeño, %1 porcentaje obtenido de la población total por género, %2 porcentaje obtenido de la población total de participantes,
F: frecuencia, %: porcentaje, n=62

Por su parte, la clasificación de Apgar de la familia que se encarga de medir la funcionalidad familiar
por género del participante reflejado en la tabla número 6, en relación con la variable comunicación
familiar en los adolescentes del Telebachillerato de Tuxpanguillo, el 48.4% se vio clasificado como una
familia muy funcional, el 33.9% como una familia moderadamente funcional y lastimosamente el
17.7% como una familia con grave disfunción.
pág. 3621
Situación que pone en alerta a la sociedad puesto que solo casi la mitad de la población en estudio vive
en una familia armoniosa y el otro cincuenta por ciento se ve divida en una familia con función modera
y con disfunción lo que pudiera ser la causa de decisiones impulsivas que toman hoy en día cada uno
de los adolescentes.

Valor respaldado en las medidas de tendencia central donde ubicamos una media: 6.45, mediana:6.00 y
moda de:10; medidas de dispersión: desviación estándar 2.702, un puntaje mínimo de 0 y máximo de
10, aspectos que se ven ubicados en el valor 0 con clasificación de familia con grave disfunción,
considerando que el valor 10 se considera una familia muy funcional según Smilkstein (1978).

En el análisis por población se observó que el 35.5% de las féminas vive en una familia muy funcional
contrario al masculino con solo un 12.9%; un 17.7% de las mujeres vive con una familia con función
moderada, dato casi equitativo al género masculino con un 16.1% y por su parte el 9.7% de los hombre
vive en un hogar con grave disfunción cifra mayor al de las mujeres quienes solo representaron este
rubro con el 8.1%, lo que conlleva a afirmar que las niñas son quienes viven en un hogar mucho más
completo y armoniosos mientras que alrededor del 66.6% de los niños son clasificados en vivir en un
hogar moderadamente funcional y con grave disfunción. Lo que dio a entender que la población en
estudio se ve seccionada pudiendo implementar ciertas de estrategias que mejoren la comunicación
entre padres e hijos para cambiar las características del ambiente familiar.

Tabla 7 Prueba de normalidad

Variable
Estadístico gl Sig.
Variable Consumo de alcohol en adolescentes
.244 62 .000
Edad del participante
.204 62 .000
Semestre actual
.277 62 .000
Horas en casa
.497 62 .000
Salida con amigos
.254 62 .000
Edad de inicio de consumo
.299 62 .000
Variable Comunicación familiar
.147 62 .002
Edad del participante
.204 62 .000
Número de horas de convivencia familiar
.302 62 .000
Nota: Fuente: Cuestionario de Identificación de Trastornos debidos al Consumo de Alcohol AUDIT (Babor et al., 2001);
Cuestionario Apgar de la familia (Gabriel Smilkstein, 1978), gl: grados de libertad, Sig.= significancia estadística n=62.

Para evaluar la prueba de normalidad de las variables en estudio, se realizó la prueba estadística
Kolmogorov-Smirnov (García et al., 2010), que se aplica para determinar el comportamiento de las
mismas cuando se tiene una población mayor a 50 casos (Celis & Librada, 2014).
pág. 3622
En la variable consumo de alcohol se rechazó el criterio normal debido a la obtención de un puntaje de
significancia inferior a (Sig. <0.05) donde se determinó utilizar la prueba de correlación Rho de
Spearman (Diaz et al., 2014) por no tener homocedasticidad. Ahora bien, en relación con la variable
comunicación familiar en adolescentes nuevamente se rechaza el criterio de normalidad a casusa de la
obtención de una significancia estadística menor a (Sig, <0.05) nuevamente confirmando el uso de la
prueba de correlación antes ya mencionada.

Tabla 8 Prueba de correlación

Clasificación del
instrumento AUDT

Clasificación del instrumento
Apgar de la familia

Clasificación del
instrumento AUDIT

Coeficiente de
correlación

Sig. (bilateral)

N

1.000

.

62

-.274*

.031

62

Clasificación del
instrumento Apgar de
la familia

Coeficiente de
correlación

Sig. (bilateral)

N

-.274*

.031

62

1.000

.

62

Nota: Fuente: Paquete estadístico Statical Package for the Socisl Sciences SPSS con resultados obtenidos del cuestionario de
Identificación de Trastornos debidos al Consumo de Alcohol AUDIT (Babor et al., 2001) y del Cuestionario Apgar de la
familia (Smilkstein, 1978). N: número de casos *: La correlación es significativa al nivel 0.05 (bilateral).

Finalmente, en la tabla 8, en la cual se interpretó la prueba de correlación según la clasificación de los
resultados que se obtuvieron acorde a los instrumentos empleados en este proyecto de investigación, el
nivel de significancia (0.031) es menor a 0.05, por lo que se ve en la necesidad de rechazar la hipótesis
nula, afirmando que existe una correlación negativa y estadísticamente significativa entre el consumo
de alcohol y la funcionalidad familiar en adolescentes del Telebachillerato de Tuxpanguillo determinado
por la clasificación de consumo (rs=-.274*, p=<0.05).

Además de verse visualizada una correlación negativa baja (ubicada en el rango (-0.2 y 0.39) y
directamente desproporcional por el signo negativo.

DISCUSIÓN

De acuerdo a los resultados obtenidos en este proyecto de investigación se puede afirmar que se obtuvo
aparentemente una respuesta equitativa al estudio realizado por (Hinojosa-García et al., 2025) quien
manifestaron que el 68.8% de sus encuestados afirmaron haber consumido alcohol en algún momento
de su vida, dato respaldado acorde a su población de estudio pues estuvo conformado por una población
pág. 3623
del 50.0% hombres y mujeres respectivamente y de igual manera, en el estudio de Molina-Quiñones &
Salazar-Taquiri (2022) quienes afirmaron que aproximadamente el 50.0% de los colegiales consumen
alcohol en relación con el último año; en controversia a éste proyecto pues aunque la población fue
constituida por un 61.3% mujeres y solamente el 38.7% hombres, se pudo afirmar que el 82.3% afirmó
ya haber consumo una bebida con alcohol con mayor prevalencia en el género femenino, afirmando
entonces un incremento en las cifras de consumo en la población adolescente.

Mientras que el estudio realizado por Santiago y Villareal (2023), quienes acorde a su investigación
“Funcionamiento familiar y consumo de alcohol en adolescentes jóvenes de un bachillerato de
Coatzacoalcos Veracruz” en sus resultados pudieron afirmar que solo el 57.5% de los participantes en
la encuesta no refieren haber consumo esta bebida, cifra que supera a la obtenida por los estudiantes del
Telebachillerato de Tuxpanguillo quienes solamente el 17.7% de ellos afirmaron no consumir este tipo
de bebidas alcohólicas.

Por otro lado, los adolescentes destacan por tener una preferencia de consumo con amistades en un
19.17%, un 15.83% con la misma familia y el 7.5% con parejas, lo cual muestra como evidencia final
una significancia equitativa a este estudio pues el 32.3% afirma consumir bebidas con algún otro
miembro de la familia, el 24.2% con los amigos y sorprendentemente el 30.6% con su padre.

Ahora en relación con la comunicación familiar, se hizo mediante la obtención de un porcentaje mayor
a la mitad de la población en estudio a través de una clasificación severa con el 74%, disfunción
moderada con el 8% y familia funcional con el 8% es decir que más de la mitad de los participantes
viven en un hogar con grave disfunción, diferente a lo obtenido aquí pues solamente el 17.7% afirmo
vivir así, por su parte el 33.9% dijo pertenecer a una familia moderadamente funcional y grandiosamente
el 48.4% en una muy funcional. A diferencia de los datos obtenidos en el estudio aplicado en
Coatzacoalcos afirmando entonces que los estudiantes del Telebachillerato de Tuxpanguillo viven en
un hogar mucho más funcional.

Castro-Ochoa y Moreta-Herrera (2023) encontraron a través de la aplicación del instrumento AUDIT a
los adolescentes con un margen de edad de 13 a 18 años, una representación de frecuencia baja, por su
parte el 42.6% reportaron ser abstemios en la primera pregunta, el 41.4% mantienen un consumo por
debajo del nivel de riesgo y solamente el 16% restante mostró un consumo de riesgo elevado
pág. 3624
acompañado de problemas asociados con el consumo diferente a este proyecto de investigación donde
se determinó que el 64.5% se consideró dentro de la clasificación de consumidor sensato; 17.7% como
consumidor dependiente y equitativamente otro 17.7% dentro de la clasificación de consumidor de
riesgo elevado o dañino, situación alarmante pues aproximadamente casi la mitad de la población se
encuentra ubicado en un consumo que no es considerado normal para un adolescente como lo son ellos.

Y finalmente, de acuerdo con el resultado emitido por Páez-Landeta et al., (2021) quien afirma que el
67% de los responsables del cuidado de los hijos son claramente diagnosticados con un consumo de
alcohol presenta dato que puede ser contra respondido por la funcionalidad obtenida en este estudio
donde se afirma que el 17.7% de los encuestados viven en un ambiente familiar clasificado en grave
disfunción, pudiendo ser el consumo de alcohol en los padres de familia la causa de que no haya tanta
comunicación y manejo adecuado de las situaciones en estos hogares.

CONCLUSIONES

El consumo de alcohol es considerado un factor que afecta desproporcionalmente al adolescente,
individuo que forma parte de la población vulnerable según la EBSCO quien afirma que en esta etapa
el grupo poblacional se encuentra en desventaja por distintos factores, incluyendo en ellos la edad, las
condiciones socioeconómicas y aspectos socioculturales provocando daños a nivel mental, personal,
familiar y social.

Pues el alcohol al ser considerada una bebida de fácil costo y acceso demuestra mayores ventajas a que
los jóvenes inicien con un consumo temprano de él, no dejando a un lado que pueda ser una puerta de
entrada a otro tipo de sustancias.

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