pág. 1405
AGONISTAS GLP-1 Y PROTECCIÓN
ONCOLÓGICA EN OBESIDAD: REVISIÓN
SISTEMÁTICA DE MECANISMOS
METABÓLICOS, INFLAMACIÓN SISTÉMICA
Y EVIDENCIA CLÍNICA
GLP-1 AGONISTS AND CANCER PROTECTION IN OBESITY:
A SYSTEMATIC REVIEW OF METABOLIC MECHANISMS,
SYSTEMIC INFLAMMATION, AND CLINICAL EVIDENCE
Ixchel Lorena Guevara Galindo
Universidad Anáhuac México
María Fernanda Álvarez
Universidad Anáhuac Cancún
Gibran Reynoso Hernández
Hospital Ángeles Pedregal
Sergio Javier Alzugaray Gonzales
Universidad Anáhuac México
Frida Desiree Lara Hernández
Universidad Anáhuac México
María del Carmen Gómez García
Hospital Ángeles Querétaro
Guadalupe Alejandra Villagómez Ramírez
Universidad Anáhuac México Campus Norte
Mayra Isabel Moreno Bautista
Universidad Anáhuac Cancún
Ricardo Pulido Guerrero
Hospital General de Occidente Zoquipan

pág. 1406
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25167
Agonistas GLP-1 y protección oncológica en obesidad: revisión sistemática
de mecanismos metabólicos, inflamación sistémica y evidencia clínica
Ixchel Lorena Guevara Galindo1
ixchel.lore@gmail.com
https://orcid.org/0009-0009-0452-7575
Universidad Anáhuac México
María Fernanda Álvarez
mariafernanda.alvarezj@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-7698-5047
Universidad Anáhuac Cancún
Gibran Reynoso Hernández
gibranreynosomd@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-7663-354X
Hospital Ángeles Pedregal
Sergio Javier Alzugaray Gonzales
sealzugaray@gmail.com
https://orcid.org/0009-0007-3635-5451
Universidad Anáhuac México
Frida Desiree Lara Hernández
fridadesy14@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-5768-6325
fridadesy14@gmail.com
María del Carmen Gómez García
mariadelcarmengmz2@gmail.com
https://orcid.org/0009-0001-3622-4730
Hospital Ángeles Querétaro
Guadalupe Alejandra Villagómez Ramírez
alexandravmz2893@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-9739-7087
Universidad Anáhuac México Campus Norte
Mayra Isabel Moreno Bautista
mayra.morenoba@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-0889-0245
Universidad Anáhuac Cancún
Ricardo Pulido Guerrero
ricardo01pulido09@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-0597-299X
Hospital General de Occidente Zoquipan
RESUMEN
Introducción: La obesidad se asocia con incremento del riesgo de múltiples neoplasias mediante
mecanismos metabólicos, inflamatorios, endocrinos e inmunológicos. Los agonistas del receptor del
péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1RA) han demostrado beneficios en reducción ponderal,
control glucémico y mejoría cardiometabólica, lo que ha generado interés sobre su posible papel en la
modificación del riesgo oncológico asociado a obesidad. Objetivo: Analizar la evidencia disponible
sobre agonistas GLP-1 y protección oncológica en obesidad, con énfasis en mecanismos metabólicos,
inflamación sistémica y evidencia clínica por tipo tumoral. Metodología: Se elaboró una revisión
sistemática siguiendo principios PRISMA a partir de 30 referencias proporcionadas por los autores. Se
incluyeron estudios observacionales, cohortes poblacionales, ensayos emulados, revisiones
sistemáticas, metaanálisis, revisiones traslacionales y estudios preclínicos relacionados con GLP-1RA,
obesidad y cáncer. Resultados: La evidencia poblacional sugiere asociaciones potencialmente
favorables entre GLP-1RA y menor riesgo de algunos cánceres vinculados a obesidad, aunque los
hallazgos no son uniformes por tipo tumoral. Los estudios sobre cáncer de mama, tiroides, esófago y
neoplasias gastrointestinales muestran resultados heterogéneos y requieren interpretación específica. La
evidencia mecanística respalda una posible protección indirecta mediada por pérdida de peso, reducción
de resistencia a la insulina, control glucémico y atenuación de la inflamación sistémica. Los datos sobre
tirzepatida y señalización GLP-1 en cáncer colorrectal son prometedores, pero aún exploratorios.
Conclusión: Los GLP-1RA representan terapias metabólicas con posible impacto indirecto sobre
factores asociados a carcinogénesis en obesidad. Sin embargo, la evidencia actual no permite
considerarlos agentes oncopreventivos directos. Se requieren estudios prospectivos con seguimiento
prolongado, desenlaces oncológicos preespecificados y análisis estratificados por tipo tumoral.
Palabras clave: agonistas GLP-1; obesidad; cáncer; protección oncológica; inflamación sistémica;
metabolismo; tirzepatida; revisión sistemática.
1 Autor principal
Correspondencia: ixchel.lore@gmail.com

pág. 1407
GLP-1 Agonists and Cancer Protection in Obesity: A Systematic Review of
Metabolic Mechanisms, Systemic Inflammation, and Clinical Evidence
ABSTRACT
Introduction: Obesity is associated with an increased risk of multiple malignancies through complex
metabolic, inflammatory, endocrine, and immunological pathways. Glucagon-like peptide-1 receptor
agonists (GLP-1RAs) have demonstrated significant benefits in weight reduction, glycemic control, and
cardiometabolic improvement, generating growing interest in their potential role in modifying obesity-
associated cancer risk. Objective: To evaluate the available evidence regarding the potential oncologic
protective effects of GLP-1 receptor agonists in obesity, with particular emphasis on metabolic
mechanisms, systemic inflammation, and clinical evidence across different tumor types. Methods: A
systematic review was conducted following PRISMA principles using 30 references provided by the
authors. Eligible studies included observational studies, population-based cohorts, target trial
emulations, systematic reviews, meta-analyses, translational reviews, and preclinical investigations
examining the relationship between GLP-1RAs, obesity, and cancer. Results: Population-based
evidence suggests potentially favorable associations between GLP-1RA use and a reduced risk of
certain obesity-related cancers; however, findings are not consistent across all tumor types. Studies
evaluating breast, thyroid, esophageal, and gastrointestinal malignancies have reported heterogeneous
results that require tumor-specific interpretation. Mechanistic evidence supports a possible indirect
protective effect mediated by weight loss, reduction of insulin resistance, improved glycemic control,
and attenuation of systemic inflammation. Emerging data on tirzepatide and GLP-1 signaling in
colorectal cancer are promising but remain exploratory. Conclusions: GLP-1 receptor agonists
represent metabolic therapies with the potential to indirectly influence pathways associated with
obesity-related carcinogenesis. Nevertheless, current evidence does not support their classification as
direct cancer-preventive agents. Further prospective studies with long-term follow-up, prespecified
oncologic outcomes, and tumor-specific stratified analyses are needed to clarify their role in cancer
prevention.
Keywords: GLP-1 receptor agonist; cancer; cancer prevention; systemic inflammation; metabolism;
tirzepatide; systematic review.
Artículo recibido 20 mayo 2026
Aceptado para publicación: 20 junio 2026

pág. 1408
INTRODUCCIÓN:
1. Obesidad, carcinogénesis y relevancia clínica del problema.
Tanto la obesidad como el cáncer son problemas crecientes de salud a nivel mundial, tanto en países
desarrollados como en vías de desarrollo. Desde hace años se ha sabido de la relación entre obesidad y
cáncer, e incluso se menciona a la obesidad como el segundo factor de riesgo para cáncer por debajo
del tabaquismo [1]. Actualmente existen demostrados al menos 13 tipos de malignidad asociados con
obesidad. Si bien, existen vías patogénicas diferentes para cada neoplasia, se ha evidenciado que la
resistencia a la insulina y a la leptina, y la disfunción adipocitaria aumentan los niveles de estrógenos,
insulina, y factores de crecimiento similares a la insulina que potencian la proliferación de las células
tumorales e inhiben su apoptosis (Tabla 1). [20] Además, la obesidad al ser una enfermedad inflamatoria
crónica, se caracteriza por un incremento de adipocinas, especies reactivas de oxígeno y citocinas
inflamatorias (IL-6, INF-γ, FN-kB) que impiden una respuesta inmunitaria adecuada. Por otro lado, en
la obesidad, los telómeros se encuentran acortados lo que aumenta la inestabilidad genómica y aumenta
la susceptibilidad a mutaciones. [1] Existen también comorbilidades que se asocian a daño tisular
directo que aumentan el riesgo específico de cáncer, como el reflujo gastroesofágico para el cáncer de
esófago, o la enfermedad esteatótica hepática para el carcinoma hepatocelular. [17]
Anteriormente se ha demostrado que la cirugía bariátrica y metabólica disminuye el riesgo de cánceres
asociados a obesidad. Bajo esta línea de pensamiento, y tomando en cuenta que las nuevas terapias para
obesidad, como lo son los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1RA),
mejoran la resistencia a la insulina y disminuyen la masa grasa, es posible que protejan contra cánceres
asociados con obesidad y diabetes. [20] El hecho que los GLP-1RA tengan receptores en múltiples
órganos como el tubo digestivo, páncreas, riñones, tiroides, corazón, pulmones, y sistema nervioso
central podría sugerir protección contra otros tipos de neoplasias distintas a las hasta ahora descritas.
La obesidad disminuye la supervivencia en pacientes oncológicos, con los GLP-1RA podríamos
mejorar dichas cifras.

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Tabla 1. Principales mediadores oncogénicos en obesidad
Mediador Vía
Leptina Elevada en obesidad. Se une a receptores tirosin-cinasa y mediante vía de
JAK/STAT y PI3K/AKT estimula proliferación celular
Induce ciclina D1 con lo cual estimula ciclo celular de G1 a S.
Estrógenos Relevantes en tumores dependientes de estrógenos (mama, ovario y
meningiomas)
Hiperglucemia Induce hiperinsulinemia, lo cual estimula IGF-1 en hepatocitos promoviendo
proliferación celular
IL-6 Elevada en obesidad, producida por macrófagos de tejido adiposo. Activa vías
STAT3, ERK y JNK y alterna AKT y mTOR
Adiponectina Disminuida en obesidad por TNF-alfa con lo cual no logra sus principales
acciones de suprimir crecimiento adipocitario, antiinflamatorio y sensibilización a
la insulina.
2. Agonistas GLP-1: mecanismos metabólicos, inflamatorios y posible protección.
Ante este panorama, el uso de terapias desarrolladas originalmente para el control glucémico, GLP-
1RA, ha despertado un creciente interés no solo por su eficacia en el tratamiento de las enfermedades
metabólicas, sino también por su posible papel protector y terapéutico en el ámbito oncológico.
El GLP-1 es una hormona incretina secretada principalmente por las células L del intestino en respuesta
a la ingesta de nutrientes. La activación de su receptor desencadena múltiples vías de señalización
intracelular que estimulan la secreción de insulina dependiente de glucosa, inhiben la liberación de
glucagón en estados de hiperglucemia, retrasan el vaciamiento gástrico y aumentan la sensación de
saciedad a nivel del sistema nervioso central. Estas acciones coordinadas favorecen el control
glucémico, reducen la ingesta calórica y promueven la pérdida de peso corporal. Asimismo, los GLP-
1RA ejercen efectos beneficiosos sobre el metabolismo lipídico y el tejido adiposo, disminuyendo la
acumulación ectópica de grasa y mejorando la sensibilidad a la insulina, mecanismos clave en el manejo
de la enfermedad metabólica.
Desde una perspectiva también molecular, se ha propuesto que estos fármacos podrían influir de manera
directa e indirecta en el metabolismo energético tumoral. Las células cancerosas presentan con
frecuencia una elevada dependencia de la glucólisis anaeróbica, incluso en presencia de oxígeno,
fenómeno conocido como “efecto Warburg”, que les permite satisfacer las demandas energéticas y

pág. 1410
biosintéticas asociadas a su rápida proliferación. Al mejorar la homeostasis metabólica sistémica y
reducir factores promotores del crecimiento tumoral, los agonistas del receptor GLP-1 podrían
contribuir a generar un entorno menos favorable para el desarrollo y progresión de determinados tipos
de cáncer.
Asimismo, investigaciones recientes han puesto de manifiesto la capacidad de los GLP-1RA para
modular la respuesta inflamatoria sistémica. La obesidad y la diabetes mellitus tipo 2 se caracterizan
por un estado de inflamación crónica de bajo grado que favorece el daño vascular y tisular, además de
contribuir a la carcinogénesis. Diversos estudios han demostrado que la activación del receptor GLP-1
puede reducir la producción de citocinas proinflamatorias, disminuir el estrés oxidativo y atenuar la
activación de vías inflamatorias implicadas tanto en la resistencia a la insulina como en la progresión
de enfermedades cardiovasculares, renales y neoplásicas.
3. Evidencia clínica disponible, controversia y objetivo de la revisión.
La evidencia clínica reciente sobre GLP-1RA y riesgo de cáncer ha aumentado de forma considerable.
Estudios poblacionales de gran escala han evaluado la asociación entre estos fármacos y múltiples
cánceres relacionados con obesidad, aportando información relevante sobre posibles efectos
diferenciales por tipo tumoral [1,2]. Asimismo, análisis en adultos con obesidad y cohortes nacionales
emuladas han permitido explorar el riesgo oncológico en escenarios de vida real, con mayor
representatividad clínica que los ensayos tradicionales diseñados exclusivamente para desenlaces
metabólicos o cardiovasculares [3,4].
No obstante, la evidencia disponible no es completamente uniforme. Algunas investigaciones sugieren
asociaciones favorables entre exposición a GLP-1RA y menor riesgo de ciertos cánceres asociados a
obesidad, mientras que otras se han enfocado en señales de seguridad específicas, particularmente en
cáncer tiroideo, esofágico, gastrointestinal y mamario [5,7,8,11–13,18]. En cáncer de mama, la
evidencia se ha orientado tanto a evaluar riesgo como a discutir el potencial papel de los GLP-1RA en
el manejo de obesidad y pronóstico oncológico [5,12,13]. En cáncer tiroideo, los estudios
observacionales disponibles han sido especialmente importantes por las preocupaciones históricas
derivadas de señales preclínicas y advertencias farmacológicas [8,11].

pág. 1411
El surgimiento de terapias incretinas más recientes, como tirzepatida, también ha ampliado la discusión.
Las revisiones sistemáticas y metaanálisis disponibles han comenzado a evaluar su perfil de seguridad
oncológica, aunque la duración relativamente limitada del seguimiento y la baja frecuencia de eventos
tumorales restringen la capacidad para establecer conclusiones definitivas [14,17]. Por otra parte, los
estudios de vida real sobre terapias GLP-1RA para pérdida de peso aportan información útil sobre
utilización, efectividad comparativa y seguridad en condiciones clínicas habituales [16].
En este contexto, resulta pertinente realizar una revisión sistemática que integre la evidencia clínica,
epidemiológica y mecanística sobre agonistas GLP-1 y protección oncológica en obesidad. El objetivo
de esta revisión es analizar la relación entre GLP-1RA y riesgo de cáncer en población con obesidad o
alteraciones metabólicas relacionadas, organizando los hallazgos en tres ejes principales: evidencia
clínica por tipo tumoral, mecanismos metabólicos e inflamatorios potencialmente protectores, y
limitaciones metodológicas de los estudios disponibles. Esta síntesis busca aportar una visión crítica y
equilibrada sobre el posible papel de los GLP-1RA en la reducción del riesgo oncológico asociado a
obesidad, sin asumir causalidad definitiva ni extrapolar más allá de la evidencia disponible.

pág. 1412
Resultados:
3.1. Identificación y selección de estudios
A partir de la bibliografía proporcionada por los autores, se identificaron 20 publicaciones
potencialmente relevantes para la presente revisión sistemática. Tras la revisión inicial de títulos,
objetivos y alcance temático, los 20 registros fueron considerados elegibles para síntesis cualitativa. No
se eliminaron duplicados, ya que cada referencia correspondía a un documento único. La selección final
incluyó estudios observacionales poblacionales, análisis nacionales de bases de datos, cohortes
emuladas, revisiones sistemáticas, metaanálisis, estudios preclínicos y revisiones traslacionales
centradas en la relación entre agonistas del receptor GLP-1, obesidad, metabolismo, inflamación
sistémica y riesgo oncológico [1–20].
Los estudios incluidos se agruparon en cinco categorías principales: evidencia clínica poblacional sobre
riesgo de cáncer asociado a obesidad; estudios centrados en tumores específicos; evidencia sobre cáncer
de mama; datos sobre tirzepatida y agonismo incretínico dual; y evidencia mecanística, preclínica o
traslacional. Esta clasificación permitió integrar los hallazgos desde una perspectiva clínica y biológica,
diferenciando entre asociaciones epidemiológicas, señales de seguridad y plausibilidad fisiopatológica.
3.2. Características generales de la evidencia incluida
La evidencia clínica más reciente estuvo dominada por estudios observacionales de gran escala y
análisis de vida real. Levy et al. evaluaron los efectos diferenciales de los agonistas GLP-1 sobre el
riesgo de cáncer en pacientes con obesidad mediante un análisis nacional de 1.1 millones de pacientes
[1]. Wang et al. analizaron la asociación entre GLP-1RA y 13 cánceres asociados a obesidad en
pacientes con diabetes mellitus tipo 2 [2]. Dai et al. abordaron específicamente la relación entre GLP-
1RA y riesgo de cáncer en adultos con obesidad [3]. Asimismo, Gamborg et al. emplearon un diseño
de ensayo emulado nacional en Dinamarca para analizar el riesgo de cáncer a largo plazo en usuarios
de agonistas GLP-1 [4].
Además de estos estudios poblacionales, se incluyeron revisiones clínicas y traslacionales que
proporcionan interpretación mecanística sobre la relación entre GLP-1RA, obesidad y cáncer
[5,6,10,20]. También se identificaron estudios enfocados en tumores específicos, como cáncer
esofágico [7], cáncer tiroideo [8,11], cáncer de mama [5,12,13], neoplasias gastrointestinales [18] y

pág. 1413
cáncer colorrectal desde aproximaciones moleculares o preclínicas [15,19]. Finalmente, la evidencia
sobre agonismo dual GIP/GLP-1, principalmente tirzepatida, fue abordada mediante una revisión
sistemática y metaanálisis, así como mediante un estudio preclínico sobre cáncer de colon [14,15].
3.3. Evidencia clínica poblacional sobre GLP-1RA y cáncer asociado a obesidad
Los estudios poblacionales incluidos sugieren que la relación entre agonistas GLP-1 y riesgo
oncológico en obesidad es compleja y probablemente dependiente del tipo tumoral. Levy et al.
realizaron un análisis nacional de gran escala que evaluó los efectos diferenciales de los GLP-1RA
sobre el riesgo de cáncer en población con obesidad [1]. Este estudio aporta evidencia relevante porque
permite explorar asociaciones en una cohorte amplia, representativa de la práctica clínica real, y no
limitada a desenlaces metabólicos tradicionales.
Wang et al. ampliaron esta perspectiva al evaluar la asociación entre GLP-1RA y 13 cánceres asociados
a obesidad en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 [2]. Este enfoque resulta clínicamente importante
porque la diabetes tipo 2 y la obesidad comparten mecanismos fisiopatológicos relacionados con
hiperinsulinemia, inflamación sistémica y disfunción del tejido adiposo, todos ellos potencialmente
implicados en carcinogénesis. La inclusión de múltiples tipos tumorales permitió observar que la
posible asociación entre GLP-1RA y cáncer no debe interpretarse como un efecto uniforme, sino como
un fenómeno variable según órgano, contexto metabólico y características basales del paciente.
Dai et al. analizaron el riesgo de cáncer en adultos con obesidad expuestos a GLP-1RA [3]. Este estudio
es particularmente relevante para la pregunta central de la revisión, ya que sitúa la evaluación
directamente en población con obesidad, independientemente de que la indicación terapéutica inicial
fuera metabólica o antiobesidad. La evidencia derivada de este tipo de análisis permite discutir si la
reducción ponderal farmacológica y la mejoría metabólica podrían traducirse en menor riesgo de
neoplasias asociadas a adiposidad.
Por su parte, Gamborg et al. evaluaron el riesgo de cáncer a largo plazo en usuarios de agonistas GLP-
1 mediante un ensayo emulado nacional en Dinamarca [4]. Este diseño aporta una aproximación
metodológica valiosa, ya que intenta reproducir algunas condiciones de un ensayo clínico utilizando
datos observacionales. La evaluación a largo plazo es especialmente importante en oncología, debido a
que los desenlaces tumorales suelen requerir periodos prolongados de latencia y seguimiento.

pág. 1414
En conjunto, los estudios poblacionales sugieren una señal potencialmente favorable para algunos
cánceres asociados a obesidad, aunque la evidencia no permite concluir un efecto protector causal
definitivo. Las asociaciones observadas podrían explicarse por pérdida de peso, mejoría del control
glucémico, reducción de hiperinsulinemia, disminución de inflamación sistémica o diferencias basales
entre pacientes tratados y no tratados. Por tanto, los hallazgos deben interpretarse como evidencia
clínica sugestiva, pero no concluyente.
3.4. Evidencia sobre cáncer de mama
El cáncer de mama fue uno de los tumores específicos más representados en la bibliografía incluida.
Xande y del Giglio plantearon que los agonistas GLP-1 podrían constituir una nueva frontera en el
manejo de obesidad y pronóstico en cáncer de mama [5]. Esta perspectiva se fundamenta en la relación
conocida entre adiposidad, inflamación, alteraciones hormonales y riesgo de cáncer de mama,
especialmente en mujeres posmenopáusicas. En este contexto, la reducción ponderal inducida por GLP-
1RA podría tener implicaciones indirectas sobre factores metabólicos y endocrinos relacionados con
progresión tumoral.
Piccoli et al. realizaron una revisión sistemática y metaanálisis enfocados en determinar si los GLP-
1RA incrementan el riesgo de cáncer de mama [12]. La inclusión de este estudio resulta fundamental
para la evaluación de seguridad, ya que permite integrar evidencia procedente de estudios clínicos
previos y valorar si existe una señal consistente de incremento de riesgo. De acuerdo con la orientación
general de esta evidencia, no se identifica una señal suficientemente sólida para considerar que los GLP-
1RA aumenten de forma consistente el riesgo de cáncer de mama, aunque persisten limitaciones
relacionadas con duración del seguimiento y frecuencia de eventos.
Parsons et al. revisaron el impacto y la seguridad de los agentes GLP-1 en cáncer de mama [13]. Esta
publicación aporta una visión clínica adicional al considerar no solo la incidencia, sino también el uso
potencial de estas terapias en pacientes con obesidad, sobrevivientes de cáncer o personas con riesgo
metabólico elevado. En este escenario, los GLP-1RA podrían ser útiles como parte de una estrategia
integral de manejo de obesidad, aunque no deben interpretarse como tratamiento oncológico ni como
intervención preventiva específica sin evidencia prospectiva directa.

pág. 1415
En conjunto, los datos sobre cáncer de mama sugieren que los GLP-1RA presentan un perfil de
seguridad clínicamente relevante y podrían aportar beneficios indirectos mediante reducción de peso y
mejoría metabólica. Sin embargo, la evidencia disponible no permite afirmar un efecto protector directo
contra cáncer de mama ni establecer recomendaciones oncológicas específicas.
3.5. Evidencia sobre cáncer tiroideo
El cáncer tiroideo constituye una de las principales áreas de vigilancia en relación con agonistas GLP-
1. Pasternak et al. evaluaron el uso de GLP-1RA y el riesgo de cáncer tiroideo en una cohorte
escandinava [8]. Este estudio resulta relevante por su diseño poblacional y por abordar una
preocupación de seguridad que ha acompañado históricamente a esta clase farmacológica.
Bezin et al. también analizaron la relación entre GLP-1RA y riesgo de cáncer tiroideo [11]. La inclusión
de ambos estudios permite discutir el balance entre señales preclínicas, advertencias farmacológicas y
evidencia clínica en humanos. Aunque la preocupación inicial se originó en observaciones
experimentales, los datos clínicos disponibles no permiten confirmar de manera definitiva un aumento
consistente del riesgo de cáncer tiroideo en humanos.
No obstante, la interpretación debe ser prudente. El cáncer tiroideo tiene baja incidencia absoluta, puede
estar sujeto a sesgo de detección por mayor vigilancia médica, y requiere seguimientos prolongados
para evaluar adecuadamente diferencias de riesgo. Por ello, aunque la evidencia disponible no respalda
una contraindicación generalizada de los GLP-1RA por riesgo tiroideo, sí justifica vigilancia clínica
individualizada, particularmente en pacientes con antecedentes personales o familiares relevantes.
3.6. Evidencia sobre cáncer esofágico y neoplasias gastrointestinales
Hardvik Åkerström et al. evaluaron el tratamiento con GLP-1RA y el riesgo de cáncer esofágico [7].
Este desenlace es importante porque la obesidad se asocia con reflujo gastroesofágico, esófago de
Barrett y adenocarcinoma esofágico, especialmente en presencia de adiposidad visceral. En este
contexto, los GLP-1RA podrían influir de forma indirecta sobre el riesgo mediante pérdida ponderal,
pero también han sido objeto de vigilancia por sus efectos gastrointestinales, como modificación del
vaciamiento gástrico y síntomas digestivos.
Wali et al. realizaron un metaanálisis integral sobre malignidades gastrointestinales y agonistas GLP-1
[18]. Esta síntesis es relevante porque agrupa tumores de localización digestiva, donde convergen

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factores como obesidad, microbiota, inflamación crónica, metabolismo de glucosa y exposición
farmacológica. Sin embargo, la categoría de neoplasias gastrointestinales es heterogénea, por lo que los
resultados deben interpretarse por sublocalización tumoral y no como un efecto global homogéneo.
La evidencia disponible sugiere que no puede asumirse un efecto uniforme de los GLP-1RA sobre
todos los tumores gastrointestinales. En algunos contextos, la mejoría metabólica podría asociarse con
menor riesgo; en otros, la baja frecuencia de eventos y la heterogeneidad metodológica impiden
conclusiones firmes. Por tanto, se requieren análisis específicos por órgano, duración de exposición y
perfil basal de riesgo gastrointestinal.
3.7. Tirzepatida y agonismo dual GIP/GLP-1
La evidencia sobre tirzepatida fue abordada principalmente por Kamrul-Hasan et al., quienes realizaron
una revisión sistemática y metaanálisis sobre riesgo de cáncer en individuos con y sin diabetes [14].
Esta información es relevante porque tirzepatida combina agonismo GIP y GLP-1, con efectos
importantes sobre peso corporal y control metabólico. Sin embargo, debido a su introducción más
reciente, el seguimiento acumulado para desenlaces oncológicos sigue siendo limitado.
Zhang et al. aportaron evidencia preclínica al evaluar el efecto de tirzepatida sobre el desarrollo de
cáncer de colon mediante regulación del metabolismo de la glucosa [15]. Este estudio proporciona
plausibilidad biológica para considerar que la modulación intensa del metabolismo energético podría
influir sobre procesos relacionados con carcinogénesis colorrectal. Sin embargo, al tratarse de evidencia
preclínica, no puede extrapolarse directamente a prevención o tratamiento oncológico en humanos.
En conjunto, los datos sobre tirzepatida son prometedores desde el punto de vista metabólico y
mecanístico, pero insuficientes para establecer conclusiones definitivas sobre protección oncológica.
La evaluación futura requerirá estudios clínicos con mayor duración, desenlaces tumorales
preespecificados y análisis por tipo de cáncer.
3.8. Metaanálisis y revisiones sistemáticas sobre riesgo de cáncer
Silverii et al. realizaron un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados sobre GLP-1RA y riesgo de
cáncer [17]. Este tipo de evidencia es relevante porque los ensayos clínicos reducen algunos sesgos
propios de los estudios observacionales. Sin embargo, los ensayos incluidos en metaanálisis de

pág. 1417
seguridad farmacológica frecuentemente no están diseñados específicamente para detectar diferencias
en incidencia oncológica, y suelen presentar seguimiento limitado para desenlaces de larga latencia.
Wali et al. complementaron esta perspectiva mediante un metaanálisis centrado en malignidades
gastrointestinales [18]. La integración de estos trabajos permite observar que los metaanálisis
disponibles son útiles para evaluar señales globales de seguridad, pero presentan limitaciones cuando
los eventos son infrecuentes, los tumores son heterogéneos y los seguimientos no son suficientemente
prolongados.
Por tanto, los metaanálisis incluidos no sugieren una señal oncológica adversa uniforme para GLP-
1RA, pero tampoco permiten confirmar un efecto protector robusto. Su principal contribución
consiste en contextualizar la seguridad general de esta clase farmacológica y señalar áreas donde se
requiere seguimiento postcomercialización y estudios específicos.
3.9. Mecanismos metabólicos e inflamatorios potencialmente implicados
La plausibilidad biológica de un posible efecto oncoprotector de los GLP-1RA se fundamenta
principalmente en la modificación del entorno metabólico asociado a obesidad. Wilbon y Kolonin
revisaron los efectos de los agonistas GLP-1 más allá de obesidad y diabetes, destacando que sus
acciones pueden extenderse a múltiples procesos sistémicos [10]. Estos efectos incluyen control
glucémico, reducción de peso, modificación del tejido adiposo y potencial atenuación de rutas
inflamatorias.
Valencia-Rincón et al. analizaron la evidencia clínica actual y las oportunidades traslacionales para
investigación preclínica sobre GLP-1RA y cáncer [6]. Esta revisión aporta un marco conceptual para
interpretar la relación entre señalización incretínica, metabolismo tumoral e inflamación. Desde esta
perspectiva, los GLP-1RA podrían influir sobre la carcinogénesis de forma indirecta al reducir
hiperinsulinemia, resistencia a la insulina, adiposidad visceral y mediadores inflamatorios asociados al
tejido adiposo disfuncional.
Hernando-Requejo y García de Quinto revisaron la relación entre obesidad y cáncer [20]. Este trabajo
proporciona el sustento fisiopatológico general para comprender por qué una terapia efectiva contra la
obesidad podría modificar factores de riesgo oncológico. La obesidad promueve un estado de
inflamación persistente y alteración metabólica que puede favorecer proliferación celular, angiogénesis

pág. 1418
y evasión inmunitaria. En este contexto, la reducción ponderal inducida por GLP-1RA podría
representar una vía indirecta de disminución de riesgo.
En conjunto, los mecanismos identificados incluyen: reducción de peso corporal, mejoría de
sensibilidad a la insulina, disminución de hiperinsulinemia, control glucémico, menor adiposidad
visceral, posible reducción de inflamación sistémica, modificación de adipocinas y potencial
interacción con rutas inmunológicas vinculadas al microambiente tumoral. No obstante, la contribución
relativa de cada mecanismo aún no ha sido establecida clínicamente.
Figura 1. Mecanismos metabólicos e inflamatorios posiblemente implicados.
3.10. Evidencia molecular, inmunológica y traslacional
La evidencia molecular e inmunológica fue representada principalmente por Zhu et al., quienes
realizaron análisis pronósticos e inmunológicos de genes relacionados con señalización GLP-1 en pan-
cáncer y validación en cáncer colorrectal [19]. Este estudio sugiere que la vía GLP-1 podría tener
relevancia biológica en determinados contextos tumorales, particularmente en relación con regulación
inmune y pronóstico tumoral.
La evidencia traslacional revisada por Valencia-Rincón et al. también destaca la necesidad de estudios
preclínicos que exploren de manera más precisa la expresión del receptor GLP-1 en tejidos tumorales,
su papel en proliferación celular, metabolismo tumoral, infiltrado inmune y respuesta terapéutica [6].
Actualmente, estos hallazgos deben considerarse generadores de hipótesis, ya que no permiten definir

pág. 1419
indicaciones clínicas ni establecer estrategias de prevención oncológica basadas exclusivamente en
GLP-1RA.
El estudio preclínico de Zhang et al. sobre tirzepatida y cáncer de colon aporta una aproximación
experimental relevante al sugerir que la regulación del metabolismo de la glucosa podría modificar el
desarrollo tumoral [15]. Sin embargo, la extrapolación a humanos requiere estudios clínicos
prospectivos, biomarcadores validados y seguimiento longitudinal.
Síntesis de los hallazgos:
En conjunto, los resultados de esta revisión indican que los agonistas GLP-1 se asocian con una
evidencia clínica emergente y biológicamente plausible respecto a la modificación del riesgo
oncológico en obesidad. Los estudios poblacionales sugieren posibles asociaciones favorables en
algunos cánceres relacionados con obesidad [1–4], mientras que los estudios por tipo tumoral muestran
la necesidad de análisis específicos para mama, tiroides, esófago y neoplasias gastrointestinales
[5,7,8,11–13,18].
La evidencia mecanística respalda que los posibles beneficios podrían estar mediados por pérdida
ponderal, reducción de resistencia a la insulina, control glucémico y atenuación de inflamación
sistémica [6,10,20]. Sin embargo, la existencia de un efecto antitumoral directo de los GLP-1RA no
está demostrada. Los estudios traslacionales y preclínicos sugieren rutas prometedoras de
investigación, particularmente en cáncer colorrectal y señalización inmunometabólica [15,19].
Por lo tanto, la evidencia actual debe interpretarse como sugestiva, no definitiva. Los GLP-1RA
no deben considerarse actualmente agentes oncopreventivos primarios, pero sí terapias
metabólicas con potencial impacto indirecto sobre factores asociados al riesgo de cáncer en
obesidad. La confirmación de esta hipótesis requerirá estudios prospectivos con seguimiento
prolongado, desenlaces oncológicos preespecificados, control riguroso de factores de confusión y
análisis estratificados por tipo tumoral.

pág. 1420
Tablas de resultados:
Tabla 1. Características generales de los estudios incluidos y principales aportes a la síntesis cualitativa
Ref. Autor/año Diseño o tipo de
evidencia Población/enfoque Desenlace o dominio
evaluado
Hallazgo o contribución principal
para la revisión
1 Levy et al., 2024 Análisis nacional de gran
escala
Pacientes con obesidad; 1.1
millones de registros
Riesgo diferencial de
cáncer asociado a GLP-
1RA
Aporta evidencia poblacional amplia
sobre asociaciones entre GLP-1RA y
distintos cánceres en obesidad; útil
para explorar señales diferenciales por
tipo tumoral.
2 Wang et al., 2024
Estudio observacional
con datos clínicos de vida
real
Pacientes con diabetes tipo
2
13 cánceres asociados a
obesidad
Evalúa múltiples tumores vinculados
con obesidad, reforzando que el efecto
potencial de GLP-1RA puede variar
según órgano y perfil metabólico.
3 Dai et al., 2025 Estudio clínico
observacional Adultos con obesidad Riesgo global de cáncer
Ubica la pregunta directamente en
población con obesidad y permite
discutir si la mejoría
ponderal/metabólica se asocia con
menor riesgo oncológico.
4 Gamborg et al.,
2025 Ensayo emulado nacional Usuarios de agonistas GLP-
1 en Dinamarca
Riesgo de cáncer a largo
plazo
Aporta aproximación metodológica
robusta de vida real para evaluar
desenlaces oncológicos de mayor
latencia.
5 Xande y del Giglio,
2025
Revisión
clínica/molecular
Cáncer de mama, obesidad
y GLP-1RA
Pronóstico y manejo de
obesidad en cáncer de
mama
Propone un marco clínico para
estudiar GLP-1RA como estrategia
metabólica en pacientes con cáncer de
mama u obesidad.
6 Valencia-Rincón et
al., 2025
Revisión clínica y
traslacional
Evidencia clínica y
oportunidades preclínicas
GLP-1RA, cáncer y
mecanismos biológicos
Integra evidencia clínica con hipótesis
mecanísticas sobre metabolismo
tumoral, inflamación y señalización
GLP-1.

pág. 1421
7 Hardvik Åkerström
et al., 2025 Estudio observacional Usuarios de GLP-1RA Riesgo de cáncer esofágico
Permite evaluar seguridad específica
en un tumor relacionado con obesidad,
reflujo y adiposidad visceral.
8 Pasternak et al.,
2024 Cohorte escandinava Usuarios de GLP-1RA Riesgo de cáncer tiroideo
Contribuye a la evaluación de una
señal histórica de seguridad
farmacológica en humanos.
9 Kristensen et al.,
2019
Revisión sistemática y
metaanálisis de ensayos
cardiovasculares
Pacientes con diabetes tipo
2
Desenlaces
cardiovasculares,
mortalidad y renales
Aporta contexto sobre beneficios
cardiometabólicos de GLP-1RA,
relevantes como mecanismos
indirectos de reducción de riesgo
sistémico.
10 Wilbon y Kolonin,
2023 Revisión mecanística GLP-1RA más allá de
obesidad y diabetes
Efectos sistémicos y
metabólicos
Sustenta la plausibilidad de efectos
extra-glucémicos relacionados con
inflamación, adiposidad y
metabolismo.
11 Bezin et al., 2022 Estudio observacional Pacientes expuestos a GLP-
1RA Riesgo de cáncer tiroideo
Complementa la evidencia de
seguridad tiroidea y subraya la
necesidad de vigilancia por baja
incidencia y posible sesgo de
detección.
12 Piccoli et al., 2020 Revisión sistemática y
metaanálisis Estudios sobre GLP-1RA Riesgo de cáncer de mama
Evalúa si existe señal de incremento
de cáncer de mama; útil para
seguridad oncológica específica.
13 Parsons et al., 2025 Revisión clínica Pacientes con cáncer de
mama o riesgo metabólico
Impacto y seguridad de
agentes GLP-1
Amplía la discusión hacia
sobrevivientes, manejo ponderal,
tolerabilidad y uso clínico en
oncología mamaria.
14 Kamrul-Hasan et
al., 2025
Revisión sistemática y
metaanálisis
Individuos con y sin
diabetes
Tirzepatida y riesgo de
cáncer
Evalúa seguridad oncológica del
agonismo dual GIP/GLP-1, aunque
con seguimiento clínico aún limitado.

pág. 1422
15 Zhang et al., 2025 Estudio preclínico Modelo de cáncer de colon
Tirzepatida, metabolismo
glucémico y desarrollo
tumoral
Aporta plausibilidad experimental
sobre regulación metabólica y cáncer
colorrectal, sin extrapolación clínica
directa.
16 Thomsen et al.,
2025
Revisión de evidencia de
vida real
Terapias GLP-1RA para
pérdida de peso
Utilización, efectividad
comparativa y seguridad
Contextualiza el uso clínico real de
GLP-1RA antiobesidad y sus efectos
esperados en práctica habitual.
17 Silverii et al., 2025 Metaanálisis de ensayos
clínicos aleatorizados Ensayos con GLP-1RA Riesgo global de cáncer
Aporta síntesis de seguridad desde
ensayos, limitada por baja frecuencia
de eventos y seguimiento insuficiente
para cáncer.
18 Wali et al., 2026 Metaanálisis integral Estudios sobre GLP-1RA Malignidades
gastrointestinales
Sintetiza seguridad y riesgo
gastrointestinal, destacando la
necesidad de interpretación por
sublocalización tumoral.
19 Zhu et al., 2024 Análisis pan-cáncer e
inmunológico
Genes relacionados con
señalización GLP-1;
validación en cáncer
colorrectal
Pronóstico, inmunología y
señalización GLP-1
Sugiere relevancia biológica de la vía
GLP-1 en determinados contextos
tumorales e inmunometabólicos.
20
Hernando-Requejo
y García de Quinto,
2024
Revisión clínica Obesidad y cáncer Marco fisiopatológico
general
Sustenta el vínculo obesidad-cáncer y
contextualiza el posible beneficio
indirecto de terapias antiobesidad.
GLP-1RA: agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1; GIP: polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa.

pág. 1423
Tabla 2. Síntesis de resultados por relevancia clínica e interpretación para protección oncológica.
Dominio de resultados Referencias Síntesis de hallazgos Interpretación para
protección oncológica Limitaciones principales
Evidencia poblacional en
obesidad y diabetes tipo 2 [1–4]
Evaluación de asociación de GLP-
1RA y riesgo de múltiples cánceres
relacionados con obesidad. La
evidencia apunta a efectos
diferenciales por tipo tumoral y
contexto metabólico.
Sugiere posible beneficio
indirecto por pérdida ponderal,
mejoría glucémica, menor
hiperinsulinemia y reducción de
inflamación sistémica. No
demuestra causalidad definitiva.
Predominio observacional;
posible sesgo por indicación;
comparadores heterogéneos;
seguimiento variable; dificultad
para aislar efecto farmacológico
directo de pérdida de peso.
Cáncer de mama [5,12,13]
La evidencia disponible se centra en
seguridad, riesgo e integración de
GLP-1RA en manejo de obesidad en
pacientes con cáncer de mama o
riesgo metabólico. No se identifica
una señal concluyente de aumento
consistente del riesgo.
Puede existir beneficio
indirecto por reducción de
adiposidad, inflamación y
alteraciones metabólico-
hormonales, especialmente en
obesidad. No debe considerarse
intervención oncopreventiva
específica.
Seguimiento limitado; baja
frecuencia de eventos en algunos
estudios; falta de ensayos
diseñados para incidencia,
recurrencia o supervivencia en
cáncer de mama.
Cáncer tiroideo [8,11]
Las cohortes observacionales abordan
una señal histórica de seguridad
relacionada con GLP-1RA y cáncer
tiroideo. La evidencia clínica humana
no confirma de forma concluyente un
aumento uniforme de riesgo.
La información es
relativamente tranquilizadora,
pero requiere vigilancia
individualizada en pacientes
con antecedentes tiroideos
relevantes.
Baja incidencia absoluta; posible
sesgo de detección; latencia
tumoral prolongada; extrapolación
limitada desde señales preclínicas.
Cáncer esofágico y
neoplasias
gastrointestinales
[7,18]
Se evalúa riesgo esofágico y
malignidades gastrointestinales, áreas
relevantes por la relación entre
obesidad, reflujo, microbiota,
inflamación y metabolismo.
No puede asumirse un efecto
homogéneo; la pérdida de peso
podría reducir factores de riesgo
en algunos contextos, pero la
evidencia debe analizarse por
sublocalización tumoral.
Heterogeneidad de tumores
digestivos; desenlaces
infrecuentes; seguimiento
insuficiente; diferencias en
definiciones y comparadores.

pág. 1424
Tirzepatida y agonismo
dual GIP/GLP-1 [14,15]
La evidencia combina una revisión
sistemática/metaanálisis de seguridad
oncológica y un estudio preclínico en
cáncer de colon asociado a regulación
del metabolismo glucémico.
Sugiere plausibilidad
metabólica, especialmente en
cáncer colorrectal, pero el
beneficio clínico oncológico no
está establecido.
Menor tiempo de seguimiento
acumulado; evidencia preclínica
no extrapolable directamente; falta
de desenlaces tumorales
preespecificados en estudios
clínicos prolongados.
Mecanismos metabólicos
e inflamatorios [6,9,10,16,20]
Los GLP-1RA se asocian con
reducción ponderal, control
glucémico, mejoría cardiometabólica
y potencial modulación de
inflamación sistémica y tejido adiposo
disfuncional.
Representa el fundamento más
sólido para una posible
protección indirecta frente a
cáncer asociado a obesidad.
Dificultad para cuantificar la
contribución de cada mecanismo;
ausencia de biomarcadores
homogéneos; evidencia indirecta
frente a desenlaces oncológicos
duros.
Evidencia molecular,
inmunológica y
traslacional
[6,15,19]
Los estudios traslacionales exploran
señalización GLP-1, metabolismo
tumoral, genes relacionados con GLP-
1 e inmunología tumoral, con interés
particular en cáncer colorrectal.
Genera hipótesis sobre efectos
directos o moduladores del
microambiente tumoral;
potencial línea futura de
investigación.
Datos principalmente
exploratorios; necesidad de
validación en humanos; falta de
biomarcadores predictivos y de
estudios clínicos mecanísticos.
Metaanálisis de seguridad
oncológica global [17,18]
Los metaanálisis no sugieren una
señal adversa uniforme, pero tampoco
confirman protección robusta y
causal. Son útiles para vigilancia
global de seguridad.
Respaldan un perfil general de
seguridad razonable, aunque
insuficiente para recomendar
GLP-1RA como prevención
oncológica.
Ensayos no diseñados para
cáncer; baja frecuencia de eventos;
seguimiento corto para
carcinogénesis; heterogeneidad
entre fármacos y poblaciones.

pág. 1425
Tabla 3. Tipos de tumores y uso de GLP-1.
Tipo de tumor o
dominio oncológico Referencias Tipo de evidencia
incluida Hallazgo principal Limitaciones e implicaciones para
investigación
Cánceres asociados a
obesidad (dominio
global)
[1–4]
Análisis nacional,
estudios poblacionales,
adultos con obesidad,
pacientes con diabetes
tipo 2 y ensayo emulado
nacional.
La evidencia sugiere
asociaciones variables entre
GLP-1RA y riesgo de cáncer en
obesidad o diabetes tipo 2. El
posible beneficio podría depender
del órgano y del perfil
metabólico.
Predomina evidencia observacional; existe
riesgo de sesgo por indicación, confusión
residual, diferencias en seguimiento y
heterogeneidad por tipo tumoral. Se
requieren cohortes prospectivas con
desenlaces oncológicos preespecificados.
Cáncer de mama [5,12,13]
Revisión clínica, revisión
sistemática/metaanálisis y
análisis de
seguridad/impacto de
GLP-1RA en cáncer de
mama.
No existe una señal consistente
de aumento de riesgo. Los GLP-
1RA podrían aportar beneficios
indirectos mediante pérdida de
peso y mejoría metabólica.
No se puede afirmar protección directa.Se
necesitan estudios prospectivos,
sobrevivientes de cáncer y subgrupos por
estado menopáusico, subtipo tumoral y
tratamiento oncológico concomitante.
Cáncer tiroideo [8,11]
Cohorte escandinava y
estudio observacional
sobre riesgo de cáncer
tiroideo asociado a GLP-
1RA.
La evidencia clínica disponible
no confirma de forma definitiva
un incremento consistente del
riesgo tiroideo en humanos,
aunque este tumor permanece
como área de vigilancia por
señales preclínicas y
consideraciones de
farmacovigilancia.
Baja incidencia absoluta, posible sesgo de
detección y necesidad de seguimiento
prolongado. Es prudente individualizar la
vigilancia en pacientes con antecedentes
personales o familiares relevantes.
Cáncer esofágico [7]
Estudio observacional
específico sobre
tratamiento con GLP-1RA
y riesgo de cáncer de
esófago.
El cáncer esofágico es relevante
por su relación con obesidad,
reflujo gastroesofágico y esófago
de Barrett. La pérdida ponderal
podría reducir factores de riesgo,
pero los efectos gastrointestinales
de GLP-1RA justifican análisis
específicos.
La evidencia se limita a estudios específicos
y requiere mayor seguimiento, estratificación
por subtipo histológico y control de factores
como reflujo, tabaquismo, alcohol y
obesidad visceral.

pág. 1426
Neoplasias
gastrointestinales [18]
Metaanálisis sobre riesgo
de malignidades
gastrointestinales con
GLP-1RA.
No puede asumirse un efecto
homogéneo para todos los
tumores digestivos. La
interpretación debe realizarse por
sublocalización anatómica, dado
que esófago, estómago, páncreas,
hígado, colon y recto tienen
mecanismos carcinogénicos
distintos.
Alta heterogeneidad clínica y anatómica. Se
requieren análisis por órgano, duración de
exposición y tipo de agonista, así como
evaluación de eventos raros y desenlaces a
largo plazo.
Cáncer colorrectal /
colon [15,19]
Estudio preclínico con
tirzepatida y análisis
pronóstico/inmunológico
de genes relacionados con
señalización GLP-1 en
pan-cáncer con validación
en cáncer colorrectal.
Los hallazgos sugieren que la
modulación metabólica e
inmunológica podría influir en
procesos relacionados con cáncer
colorrectal.
La evidencia es preclínica y traslacional; no
debe extrapolarse directamente a prevención
o tratamiento en humanos. Se necesitan
estudios clínicos con biomarcadores
metabólicos, inflamatorios e inmunológicos.
Pan-cáncer / señalización
GLP-1 relacionada con
genes tumorales
[19]
Análisis pronóstico e
inmunológico pan-cáncer
con validación en cáncer
colorrectal.
Sugiere que genes relacionados
con señalización GLP-1 podrían
tener relevancia biológica,
pronóstica o inmunológica en
ciertos contextos tumorales.
Refuerza la necesidad de integrar
oncología metabólica y biología
molecular.
No permite establecer causalidad ni utilidad
clínica inmediata. Requiere validación
funcional, análisis por tejido tumoral y
correlación con exposición farmacológica
real a GLP-1RA.
Riesgo oncológico
asociado a tirzepatida /
agonismo dual GIP-GLP-
1
[14,15]
Revisión
sistemática/metaanálisis
sobre tirzepatida y riesgo
de cáncer; estudio
preclínico en cáncer de
colon.
La evidencia inicial no permite
establecer un perfil oncológico
definitivo para tirzepatida. Su
potente efecto metabólico y
ponderal podría tener relevancia
indirecta, mientras que la
evidencia experimental en colon
genera hipótesis mecanísticas.
Seguimiento clínico acumulado aún limitado
para desenlaces de larga latencia. Se
requieren estudios postcomercialización,
cohortes prospectivas y análisis específicos
por tipo tumoral.
Cáncer gastrointestinal
como categoría de
seguridad farmacológica
[7,18]
Estudio específico de
cáncer esofágico y
metaanálisis de
Los tumores gastrointestinales
representan un área prioritaria de
seguridad por su relación con
La categoría es demasiado amplia para
conclusiones globales. Deben evitarse
interpretaciones agregadas sin análisis por
pág. 1427
malignidades
gastrointestinales.
obesidad, metabolismo e
inflamación.
sitio anatómico, latencia, exposición
acumulada y factores de riesgo digestivo.
Abreviaturas: GLP-1RA, agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1; GIP, péptido insulinotrópico dependiente de glucosa.

pág. 1428
Tabla 4. Limitaciones metodológicas.
LIMITACIÓN
METODOLÓGICA DESCRIPCIÓN BREVE IMPLICACIÓN PARA LA
INTERPRETACIÓN REFERENCIAS
Predominio de diseños
observacionales
Gran parte de la evidencia clínica procede de
cohortes, análisis poblacionales o estudios de vida
real.
Permite evaluar asociaciones en muestras amplias,
pero limita la inferencia causal y puede mantener
confusión residual.
[1–4,16]
Sesgo por indicación y
confusión residual
Los pacientes tratados con GLP-1RA pueden
diferir en obesidad, diabetes, comorbilidades,
acceso a salud, tamizaje y uso de fármacos
concomitantes.
Las diferencias observadas en riesgo de cáncer
podrían depender parcialmente del perfil basal del
paciente y no solo del fármaco.
[1–4]
Seguimiento insuficiente
para desenlaces
oncológicos
Muchos estudios de GLP-1RA fueron diseñados
para desenlaces metabólicos o cardiovasculares,
con periodos que pueden ser cortos para tumores
de larga latencia.
Puede subestimar riesgos raros o beneficios
preventivos que requieren exposición y
seguimiento prolongados.
[9,14,17]
Heterogeneidad por tipo
tumoral
Los estudios agrupan distintos cánceres asociados
a obesidad o analizan tumores específicos con
mecanismos biológicos diferentes.
No debe asumirse un efecto protector o adverso
uniforme; se requieren análisis por órgano y
subtipo tumoral.
[2,5,7,8,11–13,18]
Baja frecuencia de
algunos eventos
Tumores como cáncer tiroideo o eventos
oncológicos específicos pueden presentarse con
baja incidencia absoluta.
Disminuye la potencia estadística y dificulta
descartar riesgos infrecuentes. [8,11,17]
Evidencia preclínica no
extrapolable
directamente
Los estudios mecanísticos y moleculares aportan
plausibilidad biológica, pero no equivalen a
evidencia clínica de prevención oncológica.
Los hallazgos deben considerarse generadores de
hipótesis hasta contar con validación prospectiva
en humanos.
[6,15,19]
Desenlaces oncológicos
no siempre
preespecificados
En varios estudios, la incidencia de cáncer no fue
el objetivo principal o no se evaluó con
adjudicación oncológica detallada.
Limita la precisión para analizar estadio,
histología, recurrencia, mortalidad específica o
supervivencia oncológica.
[12,14,17,18]

pág. 1429
Discusión de resultados:
La presente revisión sistemática sintetiza la evidencia disponible sobre la relación entre agonistas del
receptor GLP-1, obesidad y posible protección oncológica, integrando estudios clínicos poblacionales,
revisiones sistemáticas, metaanálisis, evidencia traslacional y aproximaciones preclínicas. En conjunto,
los hallazgos sugieren que los GLP-1RA podrían asociarse con un perfil oncológico favorable en
determinados contextos metabólicos, particularmente en cánceres vinculados a obesidad. Sin embargo,
la evidencia actual debe interpretarse con cautela, ya que la mayoría de los estudios disponibles no
permite establecer causalidad directa ni definir a estos fármacos como agentes oncopreventivos
primarios [1–4].
4.1. Hallazgos principales
Uno de los principales hallazgos de esta revisión es que la relación entre GLP-1RA y cáncer parece ser
heterogénea y dependiente del tipo tumoral. Los estudios poblacionales de gran escala incluidos
muestran que la exposición a agonistas GLP-1 puede asociarse con diferencias en el riesgo de cáncer
en pacientes con obesidad o diabetes tipo 2, pero estas asociaciones no son uniformes para todos los
desenlaces oncológicos [1,2]. Esta observación es clínicamente relevante porque los cánceres asociados
a obesidad no comparten una fisiopatología única; aunque muchos están relacionados con inflamación
crónica, hiperinsulinemia y adiposidad visceral, cada órgano presenta mecanismos específicos de
susceptibilidad tumoral.
Los estudios de Levy et al., Wang et al., Dai et al. y Gamborg et al. representan el núcleo
epidemiológico de la evidencia incluida [1–4]. Su principal fortaleza radica en el tamaño muestral, el
uso de datos de vida real y la posibilidad de evaluar desenlaces oncológicos en poblaciones amplias.
Estos estudios permiten explorar asociaciones que difícilmente podrían observarse en ensayos clínicos
convencionales diseñados para desenlaces metabólicos o cardiovasculares. No obstante, su naturaleza
observacional introduce limitaciones relevantes, entre ellas sesgo por indicación, diferencias basales
entre grupos tratados y no tratados, variabilidad en duración de exposición, adherencia terapéutica,
intensidad de vigilancia médica y presencia de factores de confusión no medidos.

pág. 1430
4.2. Mecanismos fisiopatológicos.
Desde una perspectiva fisiopatológica, la plausibilidad de un efecto protector indirecto de los GLP-
1RA es consistente. La obesidad se asocia con resistencia a la insulina, hiperinsulinemia, inflamación
sistémica de bajo grado, disfunción del tejido adiposo, estrés oxidativo y alteración de la vigilancia
inmunitaria, todos ellos procesos potencialmente implicados en carcinogénesis [6,10,20]. Los GLP-
1RA, al inducir pérdida ponderal, mejorar el control glucémico y reducir la adiposidad visceral, podrían
modificar parcialmente este entorno protumoral. En este sentido, el beneficio oncológico potencial sería
más atribuible a la reversión del estado metabólico obesogénico que a un efecto antitumoral directo del
fármaco.
La evidencia traslacional respalda esta hipótesis, aunque todavía de forma preliminar. Valencia-Rincón
et al. destacan la necesidad de vincular la evidencia clínica con estudios preclínicos que exploren la
señalización GLP-1 en tejidos tumorales, metabolismo celular e inmunidad antitumoral [6]. De manera
complementaria, Wilbon y Kolonin describen efectos de los GLP-1RA más allá de obesidad y diabetes,
lo que refuerza la idea de que estas terapias pueden modificar procesos sistémicos de relevancia
biológica [10]. No obstante, hasta el momento no existe evidencia suficiente para afirmar que la
activación del receptor GLP-1 ejerza un efecto antineoplásico directo en humanos.
Figura 2. Posible mecanismo fisiopatológico y asociación de GLP-1
4.3. Mecanismos según el tipo de neoplasia.
El análisis por tipo tumoral revela áreas de mayor interés y controversia.

pág. 1431
Cáncer de mama:
En cáncer de mama, la evidencia disponible sugiere que los GLP-1RA podrían tener utilidad indirecta
al facilitar el control ponderal en pacientes con obesidad, un factor relevante para riesgo y pronóstico
oncológico [5]. La revisión sistemática y metaanálisis de Piccoli et al. no proporciona una señal
concluyente de incremento de riesgo de cáncer de mama asociada a GLP-1RA [12]. Asimismo, Parsons
et al. discuten la seguridad e impacto de estos agentes en el contexto de cáncer de mama, destacando la
necesidad de evaluar su uso en sobrevivientes y pacientes con riesgo metabólico elevado [13]. Sin
embargo, no puede afirmarse que los GLP-1RA reduzcan de manera directa el riesgo de cáncer de
mama, ya que faltan estudios prospectivos con desenlaces oncológicos preespecificados.
Cáncer de tiroides:
El cáncer tiroideo representa una dimensión distinta del debate, centrada principalmente en seguridad
farmacológica. Los estudios de Pasternak et al. y Bezin et al. abordan una preocupación histórica
derivada de señales preclínicas y advertencias regulatorias sobre neoplasias tiroideas [8,11]. En
humanos, la evidencia disponible no confirma de manera definitiva un aumento consistente del riesgo
de cáncer tiroideo, aunque tampoco permite descartar completamente riesgos raros o dependientes de
exposición prolongada. La baja incidencia absoluta de estos tumores, el posible sesgo de detección y
las diferencias en seguimiento obligan a interpretar los resultados con prudencia. Por ello, la vigilancia
clínica individualizada continúa siendo razonable, especialmente en pacientes con antecedentes
personales o familiares relevantes.
Tumores gastrointestinales:
En relación con tumores esofágicos y gastrointestinales, la evidencia también requiere interpretación
específica. El estudio de Hardvik Åkerström et al. sobre cáncer esofágico aporta información importante
en un contexto donde la obesidad, el reflujo gastroesofágico y el esófago de Barrett pueden converger
como factores de riesgo [7]. Por su parte, el metaanálisis de Wali et al. sobre malignidades
gastrointestinales permite evaluar señales agregadas, aunque la categoría “gastrointestinal” agrupa
neoplasias con fisiopatologías diferentes [18]. Esta heterogeneidad limita la posibilidad de establecer
conclusiones generales y refuerza la necesidad de análisis por sublocalización anatómica, como
esófago, estómago, páncreas, hígado, colon y recto.

pág. 1432
4.4. Terapia combinada GLP-1 y GIP.
La evidencia sobre tirzepatida y agonismo dual GIP/GLP-1 constituye un campo emergente. El
metaanálisis de Kamrul-Hasan et al. aporta una primera aproximación sobre riesgo de cáncer en
individuos con y sin diabetes [14]. Sin embargo, la introducción relativamente reciente de tirzepatida
implica un seguimiento acumulado limitado para desenlaces oncológicos, los cuales suelen requerir
periodos prolongados de observación. El estudio preclínico de Zhang et al., que sugiere atenuación del
desarrollo de cáncer de colon mediante regulación del metabolismo de la glucosa, ofrece una hipótesis
mecanística relevante [15]. Aun así, estos hallazgos no deben extrapolarse directamente a humanos ni
utilizarse para justificar indicaciones preventivas oncológicas.
Los metaanálisis incluidos aportan una perspectiva complementaria. Silverii et al. evaluaron el riesgo
de cáncer asociado a GLP-1RA en ensayos clínicos aleatorizados [17]. Este tipo de evidencia es valiosa
porque reduce ciertos sesgos de confusión, pero presenta una limitación fundamental: los ensayos
clínicos de GLP-1RA generalmente fueron diseñados para evaluar eficacia glucémica, pérdida de peso,
eventos cardiovasculares o seguridad general, no incidencia de cáncer como desenlace primario. En
consecuencia, la baja frecuencia de eventos, el seguimiento limitado y la falta de adjudicación
oncológica específica reducen la capacidad para detectar diferencias reales en riesgo tumoral.
4.5. Mecanismos de protección por GLP-1.
Un aspecto central de la discusión es diferenciar entre protección oncológica indirecta y efecto
antitumoral directo. La evidencia más sólida respalda la primera posibilidad. Es decir, los GLP-1RA
podrían disminuir factores de riesgo oncológico mediante reducción de peso, mejoría de sensibilidad a
la insulina, control glucémico, reducción de hiperinsulinemia y atenuación de inflamación sistémica
[6,10,20]. En contraste, la hipótesis de un efecto directo sobre células tumorales, señalización
intracelular o microambiente inmune sigue siendo exploratoria. Los análisis de Zhu et al. sobre genes
relacionados con señalización GLP-1 en pan-cáncer y validación en cáncer colorrectal sugieren una
posible relevancia inmunológica y pronóstica, pero aún no tienen traducción clínica establecida [19].
Desde el punto de vista clínico, estos hallazgos tienen implicaciones importantes. Los GLP-1RA deben
continuar indicándose conforme a sus usos aprobados en obesidad, diabetes tipo 2 y reducción de riesgo
cardiometabólico, no como intervención primaria de prevención oncológica. Sin embargo, en pacientes

pág. 1433
con obesidad, especialmente aquellos con alto riesgo metabólico, la pérdida ponderal sostenida y la
mejoría inflamatoria podrían contribuir a disminuir factores asociados a carcinogénesis. Por tanto, estos
fármacos podrían formar parte de una estrategia integral de reducción de riesgo en obesidad, siempre
que se evite atribuirles beneficios oncológicos no demostrados.
La interpretación de los resultados también debe considerar el papel de la duración del tratamiento.
Muchos cánceres tienen largos periodos de latencia, por lo que los estudios con seguimiento corto
pueden subestimar tanto beneficios como riesgos. Esta limitación es particularmente relevante para
fármacos de uso crónico, como los GLP-1RA, cuyo impacto metabólico puede mantenerse durante
años. La evaluación futura deberá diferenciar entre exposición breve, intermedia y prolongada, así como
considerar la magnitud de pérdida ponderal alcanzada, la recuperación de peso tras suspensión y la
adherencia terapéutica.
Otro aspecto relevante es el comparador utilizado. Algunos estudios comparan GLP-1RA con otros
antidiabéticos, mientras que otros analizan poblaciones tratadas frente a no tratadas. Esta diferencia
puede modificar sustancialmente la interpretación de los resultados, ya que fármacos como metformina,
insulina, sulfonilureas o inhibidores SGLT2 pueden tener perfiles metabólicos y asociaciones
oncológicas diferentes. Además, los pacientes que reciben GLP-1RA pueden tener mayor contacto con
sistemas de salud, mejor seguimiento metabólico y mayor probabilidad de tamizaje, lo cual puede
modificar la detección de cáncer.
4.6 Limitaciones metodológicas.
La presente revisión identifica varias limitaciones metodológicas en la literatura disponible.
1. Diseños de estudios: Existe una marcada heterogeneidad en el diseño de los estudios
incluidos, que abarcan desde cohortes observacionales hasta metaanálisis, revisiones narrativas,
estudios traslacionales y modelos preclínicos. Esta diversidad impide realizar una síntesis cuantitativa
uniforme y obliga a interpretar los hallazgos de manera narrativa.
2. Tipo de estudio: Gran parte de la evidencia clínica proviene de estudios observacionales,
susceptibles a sesgo por indicación y confusión residual. Los pacientes tratados con GLP-1RA pueden
diferir de los no tratados en edad, índice de masa corporal, duración de diabetes, comorbilidades, uso
concomitante de medicamentos, nivel socioeconómico, acceso a servicios de salud, intensidad de

pág. 1434
vigilancia médica y participación en programas de pérdida de peso. Aunque los estudios poblacionales
suelen aplicar métodos de ajuste estadístico, estos no eliminan completamente la posibilidad de
confusión no medida.
3. Desenlaces oncológicos como estudio principal: Los desenlaces oncológicos no siempre
fueron objetivos primarios de los estudios originales. Esto limita la precisión en la captura de eventos,
la adjudicación diagnóstica y el análisis por estadio tumoral, histología, subtipo molecular o mortalidad
específica por cáncer. Además, muchos estudios evalúan la incidencia de cáncer sin analizar desenlaces
clínicamente relevantes como recurrencia, progresión, respuesta terapéutica o supervivencia
oncológica.
4. Seguimiento: El tiempo de seguimiento puede ser insuficiente para tumores de larga latencia.
Esta limitación es especialmente importante para evaluar tanto riesgos raros como beneficios
preventivos. Un periodo de seguimiento corto podría no capturar cambios reales en incidencia de
cáncer, particularmente si el mecanismo protector depende de modificaciones metabólicas
acumulativas.
5. Tipo de evidencia: La evidencia mecanística y preclínica aún es limitada y no siempre
consistente. La expresión del receptor GLP-1 puede variar entre tejidos, tipos tumorales y condiciones
experimentales. Por ello, los hallazgos moleculares deben interpretarse como generadores de hipótesis
y no como fundamento suficiente para modificar la práctica clínica.
Fortalezas de la evidencia disponible:
A pesar de estas limitaciones, la evidencia revisada presenta fortalezas importantes. La inclusión de
estudios poblacionales de gran escala permite evaluar asociaciones en escenarios de práctica clínica real
y en muestras amplias [1–4]. La disponibilidad de metaanálisis y revisiones sistemáticas proporciona
síntesis comparativas útiles para la seguridad global [12,14,17,18]. Además, la combinación de
evidencia clínica y traslacional permite construir una interpretación más completa, integrando
plausibilidad biológica, mecanismos metabólicos e inflamatorios, y señales clínicas por tipo tumoral
[6,10,15,19,20].
Otra fortaleza es la actualidad de la evidencia incluida. Varias referencias corresponden a publicaciones
recientes, lo que refleja el rápido crecimiento del campo y la relevancia emergente de los GLP-1RA en

pág. 1435
obesidad, diabetes, oncología metabólica y farmacovigilancia. Esta actualización es particularmente
importante debido al aumento del uso clínico de semaglutida, liraglutida, tirzepatida y otras terapias
incretinas en poblaciones con obesidad.
4.7. Implicaciones para futuras investigaciones:
Los resultados de esta revisión señalan varias prioridades de investigación. En primer lugar, se
requieren cohortes prospectivas con seguimiento prolongado y desenlaces oncológicos
preespecificados. En segundo lugar, los estudios futuros deberían estratificar por tipo tumoral, sexo,
estado menopáusico, presencia de diabetes, grado de obesidad, pérdida ponderal alcanzada y duración
de exposición. En tercer lugar, será fundamental diferenciar entre efectos dependientes de pérdida de
peso y posibles efectos farmacológicos directos.
Asimismo, se necesitan estudios que incorporen biomarcadores metabólicos, inflamatorios e
inmunológicos, como insulina, hemoglobina glucosilada, marcadores de inflamación sistémica,
adipocinas, composición corporal, grasa visceral y perfiles inmunológicos tumorales. Esta
aproximación permitiría comprender mejor si la reducción del riesgo oncológico, en caso de
confirmarse, depende de la magnitud de la mejoría metabólica o de rutas específicas de señalización
GLP-1.
Finalmente, en pacientes con antecedente de cáncer, se requieren estudios de seguridad y efectividad
que evalúen recurrencia, supervivencia, tolerabilidad, interacciones con terapias oncológicas y calidad
de vida. Esta línea es especialmente relevante en cáncer de mama, cáncer colorrectal y tumores
gastrointestinales, donde la obesidad puede influir en pronóstico y respuesta terapéutica.
4.8. Síntesis de los hallazgos:
En síntesis, los resultados de esta revisión apoyan la existencia de una relación clínicamente relevante
entre GLP-1RA, obesidad y riesgo oncológico, pero aún no permiten concluir un efecto protector causal.
La evidencia actual debe entenderse como prometedora, heterogénea y en evolución. Los GLP-1RA
representan una herramienta metabólica de alto impacto, con posible repercusión indirecta sobre
factores asociados a cáncer, pero su papel como estrategia oncopreventiva requiere confirmación
mediante estudios prospectivos robustos.

pág. 1436
CONCLUSIONES:
1. Síntesis clínica y evidencia actual:
La evidencia antes presentada sugiere que la relación GLP-1RA y el cáncer es heterogénea y varía
según el tumor debido a la complejidad biológica entre las diferentes vías fisiopatológicas. Debido a
que no hay estudios clínicos aleatorizados que evalúen directamente la protección contra el cáncer como
desenlace con el uso de GLP-1RA, la mayor parte de la evidencia es de estudios observacionales y de
vida real a gran escala. Esto mismo implica cierto sesgo y factores confusores, como las características
basales de cada grupo, la adherencia y duración del tratamiento y seguimiento. En estudios preclínicos
sí se han evidenciado posibles efectos antitumorales con el uso de estos fármacos. No obstante, los
metaanalisis sugieren que el posible beneficio sobre el riesgo oncológico está mediado por la pérdida
de peso, mejorar la sensibilidad a la insulina y con esto, reducir la inflamación sistémica.
De momento no existe evidencia lo suficientemente sólida para recomendar el uso de GLP-1RA fuera
de sus indicaciones aprobadas (DT2 y obesidad). La interpretación de los resultados aquí expuestos
debe ser con precaución debido a la variabilidad metodológica y el tipo de comparador utilizado en cada
estudio. Sin embargo, es una posibilidad que en pacientes seleccionados, al mejorar factores
metabólicos asociados a la carcinogénesis, se puede contribuir indirectamente a disminuir el riesgo
oncológico. Esta revisión puede dar pie a realizar estudios prospectivos con un seguimiento más
prolongado para mejorar los factores de confusión y definir de manera más homogénea y precisa el
impacto de los GLP-1RA sobre el cáncer.
2. Mecanismos fisiopatológicos más relevantes y factores modificadores:
La evidencia disponible sugiere que el potencial efecto protector de los agonistas del receptor GLP-1
sobre el riesgo de cáncer en personas con obesidad estaría mediado principalmente por mecanismos
indirectos relacionados con la mejoría del entorno metabólico e inflamatorio. Entre los mecanismos
fisiopatológicos más relevantes destacan la reducción de peso corporal, la disminución de la adiposidad
visceral, la mejoría de la sensibilidad a la insulina, la reducción de la hiperinsulinemia y el control
glucémico, factores que podrían contribuir a revertir parcialmente el estado protumoral asociado a la
obesidad. Asimismo, la disminución de la inflamación sistémica de bajo grado, la modulación de

pág. 1437
adipocinas y las posibles modificaciones en la vigilancia inmunitaria representan vías biológicamente
plausibles mediante las cuales estos fármacos podrían influir sobre la carcinogénesis.
La evidencia molecular y traslacional también plantea la posibilidad de interacciones entre la
señalización GLP-1, el metabolismo tumoral y la regulación inmunológica; sin embargo, estos
hallazgos permanecen en una etapa exploratoria y actualmente no permiten confirmar un efecto
antineoplásico directo en humanos. Los estudios preclínicos y los análisis inmunogenómicos sugieren
rutas prometedoras de investigación, particularmente en neoplasias gastrointestinales y cáncer
colorrectal, pero requieren validación clínica prospectiva.
Entre los factores modificadores más importantes identificados se encuentran el grado de obesidad, la
magnitud de la pérdida ponderal alcanzada, la presencia de resistencia a la insulina, las características
metabólicas basales del paciente, el tiempo de exposición al tratamiento y el tipo específico de neoplasia
evaluada. La heterogeneidad observada entre los distintos tumores indica que los posibles beneficios
no son uniformes y que los mecanismos involucrados probablemente difieren según el contexto
biológico de cada cáncer.
En conjunto, los hallazgos respaldan la hipótesis de que los agonistas GLP-1 podrían contribuir a
reducir factores metabólicos e inflamatorios asociados al desarrollo de cáncer en personas con obesidad.
No obstante, la evidencia actual continúa siendo insuficiente para considerarlos agentes
oncopreventivos primarios, por lo que su posible impacto sobre el riesgo oncológico debe interpretarse
como una consecuencia potencial de la mejoría metabólica global más que como un efecto antitumoral
directo demostrado.
3. Limitaciones, seguridad y futuras líneas de investigación:
La interpretación de evidencia disponible debe realizarse con cautela debido a diferentes limitantes
metodológicas. En su gran mayoría los estudios incluidos son observacionales lo que limita la inferencia
en relaciones causales entre el uso de agonistas del receptor GLP-1 y la reducción del riesgo oncológico.
Asimismo, existe una marcada variabilidad en los diseños de investigación, los tipos tumorales
analizados, los comparadores utilizados y la duración del seguimiento, factores que influyen
significativamente en la valoración de incidencias, recurrencias y supervivencia asociadas a estas
neoplasias. Adicionalmente, la mayoría de los estudios no fueron concebidos con desenlaces

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oncológicos como objetivo primario, careciendo habitualmente de una adjudicación diagnóstica
detallada sobre el estadio, la histología o supervivencia específica.
Desde la perspectiva de la seguridad, los metanálisis y estudios poblacionales disponibles no muestran
una señal consistente que sugiere un incremento global del riesgo de cáncer asociado al uso de GLP-
1RA. No obstante, determinados tumores, en particular el carcinoma tiroideo y algunas neoplasias
gastrointestinales, persisten como áreas de monitoreo prioritario debido a la limitada duración del
seguimiento y a la baja frecuencia de eventos observados. Es por ello que los GLP-1RA deben continuar
utilizándose conforme a sus indicaciones aprobadas para obesidad y diabetes, evitando atribuirles un
efecto onco-preventivo directo que aún no ha sido demostrado. Sin embargo, la evidencia actual resulta
alentadora, ya que los beneficios metabólicos, la reducción sostenida de insulina y la disminución de la
inflamación sistémica podrían traducirse en una reducción indirecta de factores asociados a la
carcinogénesis relacionada a la obesidad.
Las futuras investigaciones deberán centrarse más en estudios prospectivos de larga duración con
eventos oncologicos preespecificados, análisis estratificados por tipo tumoral e incorporación de
biomarcadores metabólicos, inflamatorios e inmunológicos que permitan determinar los efectos
derivados los mecanismos involucrados. En términos generales, los hallazgos actuales posicionan a los
agonistas del receptor GLP-1 como una estrategia terapéutica prometedora dentro del campo emergente
de la oncología metabólica, con potencial para modificar de manera favorable el entorno biológico
asociado al desarrollo de cáncer en pacientes con obesidad. Finalmente, debido a la reciente
introducción de terapias de agonismo dual como la tirzepatida, se requieren estudios de
farmacovigilancia post-comercialización prolongados y ensayos específicos en las poblaciones
sobrevivientes de cáncer para determinar con precisión su impacto sobre la recidiva tumoral y la
seguridad clínica a largo plazo.
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