ECOGRAFÍA A LA CABECERA (POCUS) EN EL
PACIENTE CRÍTICO: APLICACIONES
CONSOLIDADAS, INCERTIDUMBRES
METODOLÓGICAS Y AGENDA DE
INVESTIGACIÓN PARA AMÉRICA LATINA
POINT-OF-CARE ULTRASOUND (POCUS) IN CRITICALLY
ILL PATIENTS: ESTABLISHED APPLICATIONS,
METHODOLOGICAL UNCERTAINTIES, AND RESEARCH
AGENDA FOR LATIN AMERICA
Leidy Dayana Mora Torrejano
Universidad de Santander
María Camila Jaimes Beltrán
Universidad de Santander
Laura Alejandra Ochoa Ortiz
Universidad autónoma de Bucaramanga

pág. 5025
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25491
Ecografía a la cabecera (POCUS) en el paciente crítico: aplicaciones
consolidadas, incertidumbres metodológicas y agenda de investigación para
América Latina
Leidy Dayana Mora Torrejano1
leidymo27@outlook.com
https://orcid.org/0009-0008-1348-0986
Universidad de Santander
María Camila Jaimes Beltrán
Camib2827@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-3317-7644
Universidad de Santander
Laura Alejandra Ochoa Ortiz
lochoa405@unab.edu.co
https://orcid.org/0009-0006-4573-881X
Universidad autónoma de Bucaramanga
RESUMEN
Introducción. La ecografía a la cabecera (point-of-care ultrasound, POCUS) se ha consolidado como
competencia nuclear en medicina crítica, pero la velocidad de su adopción ha superado la maduración
de su base empírica, con confusión sistemática entre aplicaciones de alta certeza y extrapolaciones
fisiopatológicas no validadas. Objetivo. Sintetizar críticamente la evidencia sobre POCUS en el
paciente crítico adulto, discriminando el nivel de certeza de cada dominio, analizando las fuentes de
sesgo y proponiendo una agenda de investigación priorizada viable en América Latina. Métodos.
Revisión narrativa (MEDLINE, Embase, Cochrane, Scopus, Web of Science y LILACS; enero 2008–
julio 2026), priorizando guías GRADE, consensos Delphi, revisiones sistemáticas, ensayos
aleatorizados y estudios de precisión diagnóstica; redacción ajustada a la escala SANRA. Síntesis. El
rendimiento diagnóstico es alto y consistente en preguntas anatómicas dicotómicas y en la guía de
procedimientos. Las guías SCCM 2024 sugieren —con recomendación condicional— la ultrasonografía
para guiar el manejo del choque séptico, la disnea o falla respiratoria aguda y el choque cardiogénico, y
para el manejo volémico dirigido; en paro cardíaco los datos son insuficientes. El metaanálisis de soporte
(17 ensayos; n=1765) estimó reducción de mortalidad (RR 0,79; IC 95 % 0,67–0,95; certeza baja). La
ecografía diafragmática predice el destete con precisión moderada (excursión: AUC 0,87; DOR 17,1;
n=1204). El VExUS se asocia a lesión renal aguda (OR 2,63; IC 95 % 1,06–6,54; I²=74 %), efecto
concentrado en cirugía cardíaca (OR 3,86; I²=0 %) y sin asociación con mortalidad. Conclusiones. El
POCUS reduce la incertidumbre diagnóstica con impacto probable, no establecido con certeza alta,
sobre desenlaces centrados en el paciente; su consolidación exige definiciones operacionales de la
intervención, umbrales de competencia preespecificados, algoritmos terapéuticos vinculados y
validación en escenarios de recursos restringidos.
Palabras clave: Sistemas de Atención de Punto; Ultrasonografía; Enfermedad Crítica; Cuidados
Críticos; Ecocardiografía; Choque.
1 Autor principal
Correspondencia: leidymo27@outlook.com

pág. 5026
Point-of-Care Ultrasound (POCUS) in Critically Ill Patients: Established
Applications, Methodological Uncertainties, and Research Agenda for
Latin America
ABSTRACT
Point-of-care ultrasound (POCUS) has become an essential skill in critical care medicine, but the pace
of its adoption has outstripped the maturation of its evidence base, leading to systematic confusion
between high-certainty applications and unvalidated pathophysiological extrapolations. Objective. To
critically synthesize the evidence on POCUS in critically ill adult patients, distinguishing the level of
certainty for each domain, analyzing sources of bias, and proposing a viable, prioritized research agenda
for Latin America. Methods. Narrative review (MEDLINE, Embase, Cochrane, Scopus, Web of
Science, and LILACS; January 2008–July 2026), prioritizing GRADE guidelines, Delphi consensus
statements, systematic reviews, randomized trials, and diagnostic accuracy studies; report structured
according to the SANRA scale. Synthesis. Diagnostic performance is high and consistent for
dichotomous anatomical questions and for guiding procedures. The 2024 SCCM guidelines suggest—
with a conditional recommendation—the use of ultrasound to guide the management of septic shock,
dyspnea or acute respiratory failure, and cardiogenic shock, as well as for targeted volume management;
for cardiac arrest, the evidence is insufficient. The supporting meta-analysis (17 trials; n=1,765)
estimated a reduction in mortality (RR 0.79; 95% CI 0.67–0.95; low certainty). Diaphragmatic
ultrasound predicts weaning with moderate accuracy (AUC 0.87; DOR 17.1; n = 1,204). VExUS is
associated with acute kidney injury (OR 2.63; 95% CI 1.06–6.54; I²=74%), an effect concentrated in
cardiac surgery (OR 3.86; I²=0%), and no association with mortality. Conclusions. POCUS reduces
diagnostic uncertainty with a probable impact—though not established with high certainty—on patient-
centered outcomes; its widespread adoption requires operational definitions of the intervention,
prespecified proficiency thresholds, linked treatment algorithms, and validation in resource-limited
settings.
Keywords: Point-of-Care Systems; Ultrasonography; Critical Illness; Critical Care; Echocardiography;
Shock.
Artículo recibido 20 junio 2026
Aceptado para publicación: 20 julio 2026

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1. INTRODUCCIÓN
Durante casi dos siglos la evaluación del enfermo grave descansó sobre la inspección, la palpación, la
percusión y la auscultación, cuya sensibilidad frente a la fisiología aguda es mediocre: la auscultación
detecta el derrame pleural con sensibilidad inferior al 60 %, y la estimación clínica de la volemia es
falible en el paciente sedado, ventilado y vasopléjico. Sobre ese déficit se edificó el argumento
fundacional del POCUS: no una radiología abreviada, sino una extensión del examen físico ejecutada
por el clínico tratante, en tiempo real, para responder preguntas binarias y accionables.1
La distinción conceptual importa. La ecografía consultiva es una prueba delegada que se solicita, ejecuta
e informa por un tercero; el POCUS invierte la secuencia: quien formula la pregunta adquiere la imagen,
la interpreta y actúa dentro del mismo ciclo cognitivo. Esa integración es su virtud y, a la vez, su
vulnerabilidad metodológica principal, pues el operador es prueba índice, intérprete y agente
terapéutico, lo que dificulta el cegamiento y abre la puerta al sesgo de incorporación. El consenso
ESICM «de la cabeza a los pies» alcanzó acuerdo fuerte en el 66,2 % de las declaraciones y ausencia de
consenso en el 19,9 %,2 perfil que retrata el estado del campo: un núcleo sólido rodeado de una periferia
disputada.
Existe, además, un vacío latinoamericano. La mayor parte de la evidencia procede de sistemas con alta
densidad de recursos diagnósticos alternativos —tomografía y ecocardiografía formal disponibles—,
precisamente el contexto donde el valor incremental del POCUS es menor. En América Latina, donde
la imagen avanzada es heterogénea y frecuentemente diferida, la razón de valor esperada es mayor, pero
la base empírica local es escasa. Esta revisión (i) sistematiza las aplicaciones por dominio discriminando
el nivel de certeza, (ii) analiza críticamente las limitaciones del cuerpo de evidencia y (iii) propone una
agenda PICO viable en el contexto colombiano y regional.
2. Métodos de la revisión
Se trata de una revisión narrativa, no sistemática, y esta distinción condiciona su interpretación: no se
registró protocolo en PROSPERO, no se aplicó PRISMA 2020, ni doble tamizaje independiente, ni
evaluación formal del riesgo de sesgo de los estudios primarios; la selección de fuentes fue orientada
por criterio experto y es susceptible de sesgo de selección. Para mitigarlo, la redacción se ajustó a los
seis dominios de la escala SANRA.5

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Se interrogaron MEDLINE/PubMed, Embase, Cochrane Library, Scopus, Web of Science y
LILACS/BVS, desde el 1 de enero de 2008 (protocolo BLUE) hasta el 20 de julio de 2026, en inglés,
español y portugués, combinando descriptores MeSH/DeCS con términos libres (POCUS, «critical care
ultrasound», «lung ultrasound», choque, insuficiencia respiratoria), complementados con búsqueda
manual en referencias y en los sitios de SCCM, ESICM, ACEP y ESPNIC. Se priorizaron guías GRADE
con marco evidence-to-decision, consensos Delphi documentados, revisiones sistemáticas con
metaanálisis, ensayos aleatorizados y estudios de precisión diagnóstica evaluados con QUADAS-2.
Toda cifra reproducida se contrastó contra el registro original indexado en PubMed y no contra fuentes
secundarias; cuando una revisión intermedia discrepaba del dato primario, prevaleció este último.
3. Marco conceptual: taxonomía por función de la pregunta
La organización habitual por órganos es didáctica pero epistémicamente engañosa, porque agrupa bajo
una etiqueta preguntas con niveles de certeza radicalmente distintos. Una taxonomía ordenada por la
función de la pregunta clínica (Tabla 1) determina tanto el nivel de evidencia exigible como el riesgo de
error. Tratar una inferencia de nivel 3 con la confianza de un hallazgo de nivel 1 es el error conceptual
más frecuente en la práctica y en la literatura: un derrame pericárdico está o no está; que un paciente
«responderá al volumen» es una predicción condicional cuya probabilidad depende de múltiples
covariables no medidas.
Tabla 1. Taxonomía funcional del POCUS y nivel de certeza asociado
Nivel Función de la pregunta Ejemplos Certeza
1 Detección anatómica dicotómica Derrame pericárdico/pleural,
neumotórax, líquido libre
Alta
2 Guía de procedimiento en tiempo
real
Acceso venoso central, drenajes Alta
3 Clasificación fisiológica / triaje Tipo de choque, perfiles pulmonares
BLUE
Moderada
4 Predicción condicional /
pronóstico
Respuesta a fluidos, VExUS, destete Baja–
incierta

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4. Marco normativo actual
Las guías SCCM sobre ultrasonografía de cuidado crítico del adulto (actualización focalizada 2024)
fueron desarrolladas por un panel interprofesional de 36 integrantes con políticas estrictas de conflicto
de interés, revisión sistemática, calificación GRADE y marco evidence-to-decision, abordando cinco
escenarios: paro cardíaco, sepsis, disnea o falla respiratoria aguda, manejo volémico y choque
cardiogénico.3 Sus conclusiones operativas merecen lectura literal:
● En choque séptico, disnea o falla respiratoria aguda, o choque cardiogénico, el panel sugiere el uso
de ultrasonografía para guiar el manejo.3
● Dada la evidencia de mejoría en mortalidad, sugiere la ultrasonografía para el manejo volémico
dirigido frente al cuidado usual.3
● En paro cardíaco, los datos fueron insuficientes para determinar si debe usarse por encima del
cuidado estándar.3
El verbo es «sugiere», no «recomienda»: en nomenclatura GRADE son recomendaciones condicionales,
apropiadas para la mayoría de los pacientes pero sujetas a valores, preferencias y contexto. La distancia
entre esta formulación prudente y el entusiasmo con que el POCUS se presenta en la formación de
posgrado es, en sí misma, objeto legítimo de análisis crítico.
5. Aplicaciones por dominio
5.1 Ecocardiografía focalizada y clasificación del choque
La ecocardiografía transtorácica focalizada clasifica en minutos la hipotensión en hipovolémica,
cardiogénica, obstructiva o distributiva, acelerando el diagnóstico y habilitando terapias específicas.10,11
Sus cuatro componentes mínimos son la estimación visual de la función sistólica del ventrículo
izquierdo, la evaluación del ventrículo derecho (relación VD/VI, TAPSE), el pericardio (derrame y
signos de taponamiento) y la integral velocidad-tiempo (VTI) del tracto de salida como estimador
semicuantitativo del volumen sistólico. El VTI evita la propagación cuadrática del error del diámetro
del tracto de salida y su variación tras una maniobra de precarga es uno de los índices dinámicos más
defendibles,17 aunque exige una ventana apical de calidad. La ecocardiografía focalizada no equivale a
la formal: no descarta endocarditis ni cuantifica valvulopatías con fiabilidad, y su sobreextensión de
alcance es una fuente documentada de error.2

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5.2 Ecografía pulmonar
El protocolo BLUE demostró que la combinación de perfiles ecográficos diagnostica la etiología de la
insuficiencia respiratoria aguda con precisión superior al 90 % en manos entrenadas.6 Su arquitectura
(perfiles A, B, A/B, C y punto pulmón) fue refinada por el consenso internacional de 20127 y actualizada
por un Delphi de 2026 (21 expertos; revisión de 1775 publicaciones)8 y por el consenso ESICM–
ESPNIC sobre ecografía pulmonar cuantitativa.9 Cuentan con respaldo consolidado el diagnóstico
diferencial de la disnea aguda,6 la detección de neumotórax (superior a la radiografía supina),7 la
cuantificación del derrame pleural y la monitorización del reclutamiento inducido por PEEP.14 Un
ensayo aleatorizado con enmascaramiento simple confirmó la mejoría del rendimiento diagnóstico en el
punto de atención.15 El lung ultrasound score, sin embargo, tiene propiedades psicométricas
incompletamente caracterizadas (responsiveness y diferencia mínima clínicamente importante mal
definidas), de modo que su uso como desenlace primario exige justificar su validez de constructo y un
análisis de anclaje frente a un desenlace clínico.
5.3 Evaluación hemodinámica: respuesta, tolerancia y congestión
Este dominio concentra la mayor densidad de literatura y, paradójicamente, la menor certeza. La
variación respiratoria de la vena cava inferior, antaño el índice más difundido, es hoy el más cuestionado:
su rendimiento se degrada con la ventilación espontánea, el volumen corriente bajo, la presión
intraabdominal elevada, la arritmia o la disfunción ventricular derecha —es decir, en la mayoría de los
pacientes críticos reales.17 La elevación pasiva de piernas (EPP) acoplada al VTI la ha desplazado como
maniobra de referencia (autotransfusión reversible de ~300 mL, independiente del ritmo y del modo
ventilatorio): el metaanálisis de referencia (21 estudios; 991 pacientes) estimó sensibilidad 0,85,
especificidad 0,91 y AUC 0,95 para el cambio de gasto cardíaco, con umbral ≥10 %.16 La advertencia
técnica es decisiva: cuando la EPP se juzga por la variación de la presión de pulso en lugar del gasto
cardíaco, el AUC cae de 0,95 a 0,77.16 La EPP solo rinde su potencial acoplada a una medición
ecográfica del volumen sistólico; interpretarla por la respuesta tensional —práctica extendida— degrada
una prueba excelente.
La tolerancia a fluidos es distinta de la respuesta: un paciente puede ser respondedor y estar
congestionado. El VExUS gradúa los patrones Doppler suprahepático, portal e intrarrenal a partir de una

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cava dilatada.18 Conviene recordar su procedencia: cohorte de derivación post hoc en 145 pacientes de
cirugía cardíaca, con selección del mejor de cinco prototipos —escenario clásico de sobreoptimismo.18
Un metaanálisis de 2025 (1036 pacientes; nueve estudios) halló asociación con lesión renal aguda (OR
2,63; IC 95 % 1,06–6,54; I²=74 %), fuerte y homogénea en cirugía cardíaca (OR 3,86; I²=0 %) y sin
asociación con mortalidad (OR 1,25; IC 95 % 0,71–2,19).19 La disparidad de heterogeneidad indica que
el efecto está impulsado por una población específica; el límite inferior global (1,06) roza la unidad, y
un estudio en críticos no cardíacos no confirmó capacidad predictiva.20 El VExUS es, hasta la fecha, un
marcador pronóstico de magnitud incierta y validez externa limitada, no un objetivo terapéutico
validado.
La síntesis de mayor relevancia normativa es un metaanálisis con análisis secuencial de 17 ensayos
(1765 pacientes) de manejo volémico guiado por ultrasonografía frente a no ultrasonografía: reducción
de mortalidad (RR 0,79; IC 95 % 0,67–0,95; certeza baja) y del balance hídrico a 72 h (diferencia de
medias 0,72 L menor; IC 95 % 1,5 L menor a 0,07 L mayor; certeza baja), con desenlaces secundarios
uniformemente inciertos.4 El intervalo de confianza del balance hídrico cruza el valor nulo,
configurando una inconsistencia mecanística: se observa efecto sobre el desenlace duro sin
demostración robusta del efecto sobre el mediador presumido. Vías causales alternativas (diagnóstico
etiológico más temprano), sesgo de publicación, potencia diferencial o un hallazgo espurio son
explicaciones plausibles y no excluyentes. La certeza baja de GRADE es una calificación honesta: citar
este metaanálisis como prueba de que «el POCUS salva vidas» sobreinterpreta el dato.
5.4 Ecografía diafragmática y destete
La debilidad diafragmática asociada a enfermedad crítica es prevalente, precoz y consecuente,22,23 y se
cuantifica por la excursión (modo M subcostal) y la fracción de engrosamiento (DTF, zona de
aposición). Un metaanálisis de 2023 liderado por investigadores colombianos (19 estudios cuantitativos;
1204 pacientes; QUADAS-2 y GRADE) reportó, para la excursión, sensibilidad 0,80, especificidad
0,80, AUC-SROC 0,87 y DOR 17,1; y para la DTF, sensibilidad 0,85, especificidad 0,75, AUC-SROC
0,87 y DOR 17,2, identificando la posición del paciente como fuente significativa de heterogeneidad.24
Un metaanálisis previo más conservador (16 estudios; 816 pacientes) mostró perfiles con menor
sensibilidad y mayor especificidad, con moduladores en la prevalencia del fracaso, el punto de corte y

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el riesgo de sesgo de flujo y tiempo.25 El perfil —especificidad superior a sensibilidad— define un uso
asimétrico: un valor anormal aumenta la probabilidad postest de fracaso y justifica diferir la extubación,
pero un valor normal no lo descarta, porque las causas cardíacas, neurológicas y metabólicas
permanecen intactas. Usar la ecografía diafragmática como regla de exclusión es un error de
razonamiento con consecuencias sobre la tasa de reintubación.
Tabla 4. Rendimiento diagnóstico de la ecografía diafragmática para predecir el destete
Parámetro / síntesis Sensibilidad Especificidad AUC-SROC
Excursión (Parada-Gereda 2023) 0,80 0,80 0,87
DTF (Parada-Gereda 2023) 0,85 0,75 0,87
Excursión (Le Neindre 2021) 0,71 0,80 0,82
DTF (Le Neindre 2021) 0,70 0,84 0,82
La heterogeneidad no es ruido inevitable: sus causas —posición, punto de corte y prevalencia— son
corregibles por diseño. La intervención de mayor rendimiento y menor costo del campo no es
tecnológica sino protocolaria: estandarizar el decúbito y preespecificar el umbral no requiere equipo
nuevo, solo disciplina metodológica, y es una oportunidad concreta para grupos con recursos limitados.
5.5 Dominio abdominal, renal y gástrico
Incluye la extensión E-FAST, la detección de líquido libre, la hidronefrosis y el globo vesical como
causas reversibles de lesión renal posrenal, y la estimación del volumen gástrico. La ecografía gástrica
evalúa el riesgo de broncoaspiración y la intolerancia enteral; evidencia pediátrica documenta que la
medición del residuo gástrico por aspiración es inexacta frente a la estimación ecográfica, cuestionando
una práctica arraigada cuyo mecanismo de error es transferible al adulto.27

pág. 5033
5.6 Neuro-POCUS
El diámetro de la vaina del nervio óptico y el Doppler transcraneal son las aplicaciones destacadas.2 El
diámetro de la vaina es un marcador de presión transmitida, no de presión intracraneal, con relación no
lineal, histéresis y umbrales publicados entre ~4,8 y 6,0 mm;28 su valor es de tamizaje y seguimiento de
tendencia, no de sustituto de la monitorización invasiva. Un valor normal en un paciente con deterioro
progresivo no autoriza a suspender la escalada diagnóstica.
5.7 Vascular y guía de procedimientos
Es el dominio con la evidencia más sólida. La guía ecográfica en tiempo real para la canalización venosa
central reduce el fracaso, el número de punciones y las complicaciones mecánicas frente a las referencias
anatómicas.29,47 La compresión venosa de dos o tres puntos para la trombosis venosa profunda proximal
supera el 90 % de sensibilidad y especificidad en manos entrenadas.2 En la práctica latinoamericana
ofrece el argumento de implementación más contundente: desenlace duro, medible, atribuible al
procedimiento y con impacto económico calculable. Iniciar un programa de POCUS por la guía
procedimental es la estrategia con mejor relación esfuerzo-beneficio.
5.8 Paro cardíaco
El POCUS identifica causas reversibles (taponamiento, tromboembolia masiva con dilatación aguda del
VD, hipovolemia grave, neumotórax a tensión) y aporta información pronóstica,32 pero las guías SCCM
2024 concluyeron que los datos son insuficientes.3 Su uso se asocia a prolongación de las pausas en las
compresiones,30,31 y como la fracción de compresión se relaciona con la supervivencia, un examen mal
ejecutado puede causar daño neto. La recomendación operativa es estricta: ventana subxifoidea,
transductor posicionado antes de la pausa, adquisición máxima de 10 segundos, grabación de asa para
interpretación diferida y un protocolo estructurado tipo CASA que asigne una pregunta a cada
verificación de ritmo.
6. Protocolos integrados
Los abordajes multiorgánicos (RUSH,12 FALLS, SHoC, FATE, BLUE6) sustituyen la exploración
exhaustiva por una secuencia jerarquizada de preguntas binarias; su virtud es cognitiva (reducen la carga
de memoria y habilitan la auditoría) y su limitación es la rigidez, que puede inducir cierre diagnóstico
prematuro. El ensayo SHoC-ED, primer aleatorizado multicéntrico en hipotensión indiferenciada

pág. 5034
(270/273 con seguimiento completo), no halló diferencias en supervivencia (diferencia 0,35 %; IC 95
% −10,2 % a 11,0 %).33 La clave interpretativa, habitualmente omitida, es que el diagnóstico más
frecuente fue sepsis oculta: cuando la etiología dominante es séptica, el POCUS aporta poca información
discriminante adicional, y su ganancia se concentra en las causas obstructivas y cardiogénicas,
minoritarias en esa muestra. El resultado nulo no prueba ausencia de valor; prueba que una prueba
evaluada donde su hallazgo es infrecuente rinde nulo por construcción. Además, la ganancia diagnóstica
no se traduce en ganancia terapéutica cuando el algoritmo de intervención posterior no es obligatorio:
un ensayo de POCUS sin algoritmo vinculado evalúa la información, no la intervención.
7. Análisis crítico de las limitaciones de la evidencia
La aplicación de QUADAS-235 revela que los dominios «prueba índice» y «flujo y tiempo» concentran
el mayor riesgo de sesgo. El sesgo de incorporación aparece cuando el hallazgo ecográfico integra el
estándar de referencia, sobrestimando la precisión; la verificación diferencial infla la sensibilidad al
someter más al estándar a los pacientes con ecografía anormal; el sesgo del espectro degrada el
rendimiento al transferir cohortes de alta prevalencia y presentaciones típicas a poblaciones no
seleccionadas; la ausencia de cegamiento es estructural e inevitable; y la selección post hoc de
umbrales en la misma muestra produce sobreoptimismo, corregible preespecificando el corte y
reportando la calibración.
En los estudios de intervención, el operador es una covariable no medida: casi ningún ensayo verifica
su competencia mediante evaluación objetiva, y los propios autores del metaanálisis volémico reconocen
no haber podido explorar el efecto de los umbrales de competencia.4 La cointervención no controlada
(protocolos de resucitación, educación, mayor presencia médica) sobrestima la contribución específica
de la ecografía; la definición imprecisa de «POCUS» y la ausencia de descripción según TIDieR36
impiden la replicación y la síntesis válida; el efecto Hawthorne y la contaminación del control sesgan
hacia el nulo; y los tamaños muestrales insuficientes (promedio de 104 pacientes por ensayo) generan
estimadores inestables y error de magnitud sustancial.4
Validez externa y contexto latinoamericano. La mayoría de los estudios proviene de centros de altos
ingresos con intensivistas certificados. La transferencia a la región enfrenta tres discontinuidades: una
estructura del talento humano distinta (unidades operadas por médicos generales y residentes en turnos

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nocturnos), la ausencia de una certificación estandarizada transversal a las especialidades, y la paradoja
del valor incremental —el POCUS aporta más donde la alternativa diagnóstica es menos accesible—,
por lo que el efecto verdadero en nuestro medio podría ser mayor que el reportado. Es una hipótesis
contrastable, clínicamente relevante y no sometida a prueba formal en la región, y constituye la
oportunidad de investigación más valiosa disponible para grupos latinoamericanos. Las limitaciones
propias de esta revisión incluyen el sesgo de selección de un único autor, la ausencia de evaluación
formal del riesgo de sesgo, el sesgo idiomático y la ausencia de metaanálisis propio.
8. Formación, competencia y gobernanza
La operador-dependencia es la limitación estructural del POCUS. Los marcos de competencia articulan
tres componentes:37,38 formación teórica sobre física del ultrasonido y artefactos —sistemáticamente
subvalorada, pese a que la mayoría de los errores en ecografía pulmonar derivan de la incomprensión
del origen artefactual de las líneas B—, un número mínimo de exámenes supervisados (umbrales de 25–
50 por ventana, sin base empírica fuerte, lo que sugiere migrar de la acreditación por volumen a la
acreditación por competencia demostrada) y la evaluación objetiva con revisión de imágenes por un
evaluador independiente.37 El componente más descuidado es la gobernanza: archivo de imágenes,
trazabilidad, documentación en la historia clínica y auditoría de discordancias. Un POCUS no
documentado es un acto clínico sin registro. En sistemas como el SGSSS colombiano, donde el acto
carece de código de facturación y de marco normativo claro, esta ausencia de gobernanza es una barrera
de implementación tan relevante como la disponibilidad del equipo.
9. Inteligencia artificial aplicada al POCUS
La incorporación de IA se orienta a la guía de adquisición en tiempo real, la clasificación automática de
vistas y la medición automatizada. La evidencia prospectiva documenta que la guía por IA permite a
operadores no expertos obtener vistas diagnósticamente adecuadas, con adecuación superior al 90 %
para preguntas nucleares de triaje y concordancia estrecha de la fracción de eyección automatizada.39
No obstante, la propia literatura advierte que esa evidencia sustenta la factibilidad de la adquisición,
medida por la adecuación de imagen, y que el trabajo futuro debe examinar si se traduce en desenlaces
centrados en el paciente.40 La adecuación de imagen es un desenlace sustituto de un desenlace sustituto:
que un novato obtenga una vista apical interpretable no implica interpretación correcta ni beneficio

pág. 5036
clínico. La IA resuelve el cuello de botella ergonómico de la adquisición y deja intacto —o agrava, por
sesgo de automatización— el cognitivo de la integración clínica. El reporte de estos modelos debe seguir
TRIPOD+AI41 (validación externa, calibración, curva de decisión, equidad algorítmica). La ausencia de
validación en poblaciones latinoamericanas —con su distribución de hábito corporal y de
miocardiopatía chagásica— es un vacío de equidad documentable y corregible con estudios de
complejidad moderada.
10. Agenda de investigación priorizada
Del análisis se derivan cinco líneas viables en el contexto colombiano (Tabla 5). La línea de ensayo
terapéutico debe evitar el error del SHoC-ED: la estandarización obligatoria del algoritmo posterior al
hallazgo es condición indispensable. La estandarización del protocolo diafragmático es la de mayor
relación viabilidad-impacto (no requiere financiación sustancial), y el desarrollo de un conjunto de
desenlaces consensuado es la de mayor efecto multiplicador, porque la heterogeneidad de desenlaces es
hoy el principal obstáculo para la síntesis cuantitativa válida.
Tabla 5. Agenda de investigación priorizada (formato PICO)
Línea Pregunta PICO abreviada Diseño
1 En choque indiferenciado, ¿el POCUS con algoritmo terapéutico
obligatorio vs. cuidado usual mejora la supervivencia?
ECA multicéntrico
2 ¿El VExUS-guiado vs. cuidado usual reduce la lesión renal aguda
en críticos no quirúrgicos?
ECA / cohorte
3 ¿Un protocolo diafragmático con decúbito y corte
preespecificados mejora la precisión predictiva del destete?
Estudio de precisión
diagnóstica
4 Desarrollo de un core outcome set para POCUS crítico Consenso Delphi
5 Validación externa de modelos de IA en población
latinoamericana
Validación
(TRIPOD+AI)

pág. 5037
11. CONCLUSIONES
El POCUS ha alcanzado el estatus de competencia nuclear, plenamente justificado para un subconjunto
delimitado de aplicaciones: identificación de estructuras anatómicas macroscópicas, clasificación
fisiológica inicial del choque, diagnóstico diferencial de la insuficiencia respiratoria aguda y guía de
procedimientos invasivos, donde la evidencia es consistente y el beneficio es plausible o, en el caso
procedimental, demostrado. Fuera de ellos la confianza debe calibrarse a la baja, como reconocen las
guías al formular recomendaciones condicionales:3 la ecografía diafragmática es útil como regla de
inclusión y peligrosa como regla de exclusión; el VExUS es un hallazgo pronóstico heterogéneo y sin
validación terapéutica; el manejo volémico guiado muestra una señal favorable sobre mortalidad con
certeza baja y una inconsistencia mecanística no resuelta; y la IA mejora la adquisición pero no ha
demostrado impacto sobre desenlaces. La brecha decisiva no es tecnológica sino metodológica: faltan
definiciones operacionales de la intervención, umbrales preespecificados de competencia y de corte,
algoritmos terapéuticos vinculados, conjuntos de desenlaces consensuados y validación externa en las
poblaciones donde el POCUS podría rendir su mayor beneficio marginal —entre ellas la
latinoamericana—. Cerrar esa brecha es una tarea de diseño para la cual los grupos de la región están,
por su contexto, particularmente bien situados.
Declaraciones
Conflictos de interés. Los autores declaran no tener conflictos de interés. Financiación. Sin
financiación específica. Consideraciones éticas. Revisión de literatura publicada; no requirió
aprobación ética ni consentimiento. Disponibilidad de datos. No aplica. Uso de IA. Declarar según la
política de la revista de destino, precisando que los autores asumen responsabilidad plena por el
contenido, la exactitud de las citaciones y la integridad científica.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Díaz-Gómez JL, Mayo PH, Koenig SJ. Point-of-care ultrasonography. N Engl J Med.
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