pág. 5655
La ética en la impartición de justicia
Desde esta perspectiva, será importante considerar un alto estándar ético de aquellos quienes ejercen
funciones jurisdiccionales, sean jueces, magistrados, ministerio público, etc., para asegurar que sus
decisiones sean justas e imparciales, buscando en efecto, el bien común.
Esto implicará no solo la aplicación de la ley de manera técnica, sino también, el estudio de las causas
que rodean al hecho delictivo, respetando la dignidad y derechos humanos de las personas, evitando
abusos de poder, y priorizando en todo momento emitir una resolución justa.
Para Aristóteles la justicia se constituye como un bien extraño, en relación a que no se ejerce para uno
mismo, sino, más bien, para los demás. De esta manera, serán los jueces los encargados de definir el
impacto de la acción efectuada por el sujeto y determinar cuál es, en consecuencia, la pena con la cual
se buscará reparar el daño ocasionado.
En el caso en concreto del sistema de impartición de justicia penal mexicano para la determinación de
esta pena deberá ser necesario delimitar la legislación aplicable, así como realizar un estudio exhaustivo
del hecho considerando el grado de culpabilidad, la gravedad del acto, circunstancias atenuantes o
agravantes del hecho, las cualidades de la víctima, así como las cualidades personales del sujeto que ha
cometido el hecho, tales como la edad, la educación, las costumbres, condiciones sociales y económicas,
además de los motivos que lo impulsaron a delinquir, lo anterior de acuerdo al artículo 52 del Código
Penal Federal Mexicano.
Fontán & Fullat refieren que una pena para ser éticamente aceptable deberá tener como finalidad la
corrección del delincuente para que así este pueda reintegrarse a la sociedad con el pleno uso de sus
derechos. En este sentido, la reinserción social será pues el fin de la pena, la cual no solo implicará la
reincorporación del sujeto a la vida en sociedad, sino que también deberá procurar la protección de los
derechos humanos y la dignidad del mismo, promoviendo la eliminación de aquellos estigmas en torno
al sujeto que ha delinquido y que puedan traducirse como obstáculos para su vida en sociedad.
Códigos de ética
Por consiguiente, la actuación de la autoridad jurisdiccional no solo deberá sustentarse en la debida
especialización profesional del juzgador, de igual manera deberá presentar un estricto apego a los
códigos de ética judicial.