pág. 1631
DESARROLLO PSICOSOCIAL EN NIÑOS
NIÑAS Y ADOLESCENTES Y LA INFLUENCIA
DE LA NEGLIGENCIA FAMILIAR
PSYCHOSOCIAL DEVELOPMENT IN CHILDREN AND
ADOLESCENTS AND THE INFLUENCE OF FAMILY
NEGLECT
Johana Jamileth Gilces Delgado
Universidad Técnica de Manabí
Diego Gregorio Intriago Solorzano
Universidad Técnica de Manabí
Bernardo Pio Coloma Paxi
Universidad Técnica de Manabí
pág. 1632
DOI:
Desarrollo Psicosocial en Niños Niñas y Adolescentes y la Influencia de la
Negligencia Familiar
Johana Jamileth Gilces Delgado 1
jgilces4594@utm.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-6151-6831
Universidad Técnica de Manabí
Diego Gregorio Intriago Solorzano
diego.intriago@utm.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-4469-4449
Universidad Técnica de Manabí
Antonia Katherine Navia Cedeño
Antonia.navia@utm.edu.ec
https://orcid.org/0009-0004-8142-7846
Universidad Técnica de Manabí
RESUMEN
La protección de la infancia representa a nivel global un imperativo para la promoción del desarrollo
humano; sin embargo, en este contexto la negligencia parental se erige como el maltrato infantil más
frecuente e ignorado. Para analizar la importancia de la negligencia parental en el desarrollo psicosocial
infantil, resumir sus afectaciones, establecer sus implicaciones en la pericia forense, se elaboró una
revisión bibliográfica sistemática conforme a la declaración PRISMA. Se realizó una búsqueda en las
bases de datos Scopus, Web of Science, PubMed, PsycINFO y SciELO de literatura publicada entre
2919 y 2026 específicamente sobre la desatención parental de niños y niñas entre, la selección se realizó
mediante la revisión a doble ciego, y se evaluó el riesgo de sesgo con la escala Newcastle-Ottawa y
herramientas del NIH. Los resultados demuestran que la desatención parental actúa como un estresor
crónico y materializa cambios en la arquitectura cerebral (eje HHA), provoca patrones desorganizados
de apego y menoscaba las funciones ejecutivas por lo que genera retrasos evolutivos en la primera
infancia, bajo rendimiento académico en la niñez, e impulsividad, sintomatología depresiva o conductas
disociales en la adolescencia. Asimismo, se hallaron sesgos por autoinformes parentales y su urgencia
de diferenciar pericialmente la negligencia de la pobreza estructural para el contexto psicolegal del
Ecuador. En conclusión, la desatención es un estresor que produce un impacto acumulativo en el
desarrollo del menor; la práctica forense debe recurrir a protocolos estandarizados, multimétodo y
multifuente que permitan emitirse dictámenes objetivos, impedir la institucionalización no justificada y
se fundamenten medidas de protección integral partiendo del interés superior de la niñez.
Palabras clave: negligencia familiar, desatención parental, desarrollo psicosocial, psicología forense,
evaluación pericial
1
Autor principal
Correspondencia: jgilces4594@utm.edu.ec
pág. 1633
Psychosocial Development in Children and Adolescents and the Influence of
Family Neglect
ABSTRACT
Globally, child protection represents an imperative for the promotion of human development; however,
in this context, parental neglect emerges as the most frequent and overlooked form of child
maltreatment. To analyze the importance of parental neglect in child psychosocial development,
summarize its impacts, and establish its implications in forensic evaluation, a systematic literature
review was conducted in accordance with the PRISMA statement. A search was performed in Scopus,
Web of Science, PubMed, PsycINFO, and SciELO databases for literature published between 2019 and
2026 specifically on parental neglect in children, with selection carried out through double-blind peer
review, and risk of bias evaluated using the Newcastle-Ottawa Scale and NIH tools. The results
demonstrate that parental neglect acts as a chronic stressor and brings about changes in brain architecture
(HPA axis), triggers disorganized attachment patterns, and impairs executive functions, thereby
generating developmental delays in early childhood, low academic performance in middle childhood,
and impulsivity, depressive symptoms, or disocial behaviors in adolescence. Likewise, biases due to
parental self-reports were found, alongside the urgent need to forensically differentiate neglect from
structural poverty within the psycholegal context of Ecuador. In conclusion, neglect is a stressor that
produces a cumulative impact on the child's development; forensic practice must rely on standardized,
multi-method, and multi-source protocols that allow for objective expert reports, prevent unjustified
institutionalization, and substantiate comprehensive protection measures based on the best interest of
the child.
Keywords: family neglect, parental inattention, psychosocial development, forensic psychology, expert
evaluation
Artículo recibido 12 julio 2026
Aceptado para publicación: 21 agosto 2026
pág. 1634
INTRODUCCIÓN
A nivel mundial, la protección integral de la infancia y la adolescencia constituye uno de los pilares
axiológicos y jurídicos fundamentales para el desarrollo humano sostenible y la preservación del
bienestar social (García-López et al., 2022). Sin embargo, dentro de la tipología de agresiones y
vulneraciones de derechos en el entorno intrafamiliar, la negligencia parental se posiciona como la forma
de maltrato infantil más prevalente, pero paradójicamente la más invisibilizada y conceptualmente
desatendida en la investigación psicosocial y criminológica contemporánea (Maguire-Jack et al., 2021).
A diferencia de la violencia física o del abuso sexual, cuyas manifestaciones suelen dejar huellas
anatómicas directas u ostensibles, la negligencia opera mediante la omisión sistemática, pasiva y
continuada de los cuidados esenciales en las esferas física, afectiva, cognitiva, médica y educativa
(Norman et al., 2021). Este patrón omisivo compromete severamente la satisfacción de las necesidades
básicas del menor durante períodos críticos de su maduración neurobiológica y psicosocial (Strathearn
et al., 2020).
En el marco de la psicología forense y el derecho de familia, la literatura científica reciente enfatiza que
el desarrollo psicosocial durante la niñez y la adolescencia (0 a 17 años) depende de la estabilidad de
los vínculos de apego y de un entorno contenedor provisto por los cuidadores primarios (Violato et al.,
2021).
Cuando se rompe esta dinámica relacional debido a la negligencia severa, el impacto en la salud mental
del menor se manifiesta a través de severas alteraciones en la regulación emocional, déficits en el
procesamiento social, conductas externalizantes e internalizantes, retrasos del desarrollo cognitivo y un
incremento exponencial en la vulnerabilidad hacia la delincuencia juvenil y la victimización posterior
(Assink et al., 2021; Austin et al., 2020). Esta cadena de afectaciones altera el curso evolutivo del
individuo, perpetuando ciclos intergeneracionales de violencia y exclusión social (Mullins et al., 2023).
En el ámbito de la práctica pericial y del fuero especializado de protección a la niñez y adolescencia, la
evaluación forense de la negligencia intrafamiliar plantea desafíos metodológicos y técnico-
conceptuales de elevada complejidad (García-López et al., 2022). Persiste una constante dificultad
técnica para diferenciar entre la negligencia parental deliberada o patológica y la privación de recursos
derivada de situaciones de pobreza extrema o exclusión socioeconómica estructural (Maguire-Jack et
pág. 1635
al., 2021).
La omisión de una delimitación rigurosa entre ambas condiciones induce a frecuentes sesgos
interpretativos en los informes periciales emitidos ante los tribunales de justicia, lo que a menudo resulta
en decisiones judiciales inadecuadas, tales como la institucionalización desproporcionada del menor o
la falta de implementación de medidas de protección efectivas orientadas al fortalecimiento de las
competencias parentales (Norman et al., 2021; Violato et al., 2021).
Asimismo, la aproximación científica a esta problemática dentro del contexto normativo e institucional
de la República del Ecuador —y en particular bajo la doctrina de protección integral amparada en el
Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia (CONA) y la jurisprudencia de la Función Judicial—
requiere superar los enfoques puramente punitivos o asistencialistas (García-López et al., 2022). La
evaluación pericial psicológica contemporánea demanda la adopción de modelos estandarizados
basados en la evidencia que no solo valoren el daño psíquico presente en el menor, sino también la
capacidad de adaptabilidad, los factores de riesgo dinámicos y la viabilidad de intervenciones
psicoeducativas o de apoyo familiar (Mullins et al., 2023; Strathearn et al., 2020). Atender
analíticamente la interrelación entre la omisión parental y el deterioro del desarrollo psicosocial es un
paso prioritario para fundamentar dictámenes forenses objetivos y promover políticas públicas de
prevención temprana de la violencia familiar (Assink et al., 2021).
Pregunta de investigación
¿Cuál es la evidencia científica actual sobre la influencia de la negligencia familiar en el desarrollo
psicosocial de niños, niñas y adolescentes, según la literatura especializada publicada en el periodo
2019-2026?
Con base en la problemática expuesta, surgen las siguientes interrogantes de investigación:
• ¿De qué manera la negligencia familiar incide en la alteración del desarrollo psicosocial,
afectivo y conductual en niños, niñas y adolescentes (0-17 años)?
• ¿Cuáles son las diferencias teórico-clínicas y metodológicas en la valoración forense al
diagnosticar el impacto de la negligencia familiar frente a otras formas de maltrato infantil en
el ámbito psicolegal?
pág. 1636
• ¿Cómo influyen los actuales modelos de evaluación pericial y los programas de intervención
psicoeducativa en la mitigación del daño emocional y la prevención de la reincidencia de
patrones de desatención parental?
DESARROLLO
La negligencia familiar / conceptualización nosológica y taxonomía psicolegal de la negligencia
En el marco de la investigación psicolegal y la victimología de la infancia, la negligencia familiar se
consolida como una forma de maltrato omisivo, caracterizada por la incapacidad o la negativa
persistente de las figuras de cuidado primario para proveer las condiciones indispensables que garantizan
el desarrollo integral, la supervivencia y el bienestar biopsicosocial de un menor de edad (Aco et al.,
2022).
A diferencia de los actos de violencia activa que implican llevar a cabo una acción lesiva explícita sobre
el cuerpo o la psique infantil, la negligencia funciona mediante la privación, la omisión y la falta de
respuestas de forma contingente a necesidades evolutivas fundamentales (Baldwin et al., 2021).
En el ámbito de la pericia jurídica, esta naturaleza sutil e invisible plantea un exigente reto pericial, ya
que la ausencia de marcas corporales visibles suele hacer que la detección institucional se retrase, lo que
favorece un escenario de daño progresivo y crónico. Desde la óptica de la psicopatología del desarrollo,
la negligencia no es un episodio puntual fallido en la cadena de la crianza sino un patrón relacional
anómalo que atraviesa la dinámica familiar (Aco et al., 2022) y nosológicamente es definido por el
desajuste entre las exigencias del desarrollo del menor y la disponibilidad física, afectiva y cognitiva de
los progenitores (Chowdhury & Mukherjee, 2023). Este patrón omisivo vulnera no sólo el derecho
fundamental del niño a crecer en un entorno protector, sino que coloca fuera de juego la función
reguladora del entorno familiar que actúa como andamiaje protector de las exigencias del entorno social
y comunitario.
Tipologías y subdimensiones de la negligencia intrafamiliar
Para una evaluación analítica e instrumental rigurosa, la literatura científica internacional clasifica la
negligencia familiar en cuatro tipologías o subdimensiones bien delimitadas, las cuales interactúan entre
sí y suelen manifestarse de manera simultánea en entornos de alto riesgo (Dubowitz et al., 2021):
Negligencia física y material: se configura ante la omisión continua en la provisión de recursos vitales
pág. 1637
básicos, tales como una alimentación adecuada, vestido acorde con las condiciones climáticas, higiene
personal, vivienda segura y un nivel razonable de protección contra peligros físicos (Chowdhury &
Mukherjee, 2023). Esta dimensión abarca la falta de supervisión adecuada para la edad del menor,
exponiéndolo de forma reiterada a accidentes domésticos, abandono temporal en espacios públicos o
situaciones de desamparo (Baldwin et al., 2021).
Negligencia emocional y psicoafectiva: representa una de las formas más invisibles y destructivas de
maltrato omisivo. Implica la insensibilidad parental crónica frente a las expresiones afectivas del niño,
la falta de calidez, el rechazo silencioso, la frialdad emocional y la ausencia de validación de sus
necesidades de interacción y consuelo (Aco et al., 2022). Este subdimensión priva al cerebro en
desarrollo del insumo relacional indispensable para la construcción de esquemas de apego seguro y
autorregulación emocional (Eldridge et al., 2023).
Negligencia médica y sanitaria: se define como la denegación, la negligencia deliberada o la
postergación injustificada en la búsqueda de atención médica, psicológica o dental requerida por el
menor frente a enfermedades, discapacidades o trastornos sintomáticos (Dubowitz et al., 2021). Incluye
el incumplimiento sistemático de esquemas de vacunación, tratamientos farmacológicos prescritos y
recomendaciones especializadas para la rehabilitación del niño (Chowdhury & Mukherjee, 2023).
Negligencia educativa y formativa: comprende la falta de apoyo e involucramiento de los progenitores
en el proceso de escolarización del menor. Se manifiesta en la tolerancia o incentivación del absentismo
escolar desmotivado, la falta de aprovisionamiento de materiales de estudio básicos y el desinterés
absoluto frente a las dificultades de aprendizaje o las exigencias del sistema educativo (Eldridge et al.,
2023).
Modelos etiológicos y factores de riesgo intrafamiliares
El origen de la negligencia parental es multicausal y responde a la interacción compleja de factores
individuales, relacionales y contextuales. La teoría ecológica del desarrollo permite estructurar esta
etiopatogenia a través de tres niveles explicativos (Font et al., 2022):
Nivel ontogenético (Individual): Refiere a las características psicopatológicas e históricas de los
progenitores. Factores como la presencia de depresión no tratada, trastornos por consumo de sustancias
psicoactivas, la discapacidad intelectual no compensada y, de manera sobresaliente, la historia no
pág. 1638
elaborada de trauma y desatención en la propia infancia de los padres, constituyen determinantes
primarios en la pérdida de la sensibilidad de crianza (Eldridge et al., 2023; Font et al., 2022).
Nivel microsistémico (Relacional): Abarca la dinámica de pareja y las pautas interaccionales del hogar.
Conflictos conyugales crónicos, violencia intrafamiliar directa o presenciada, modelos de crianza rígidos
o caóticos y la falta de cohesión familiar actúan como estresores severos que agotan la capacidad del
cuidador para responder a las demandas del menor (Chowdhury & Mukherjee, 2023).
Nivel Exosistémico y Macrosistémico (Socioambiental): Involucra el aislamiento social de la familia,
la falta de redes de apoyo comunitario, el desempleo estructural y la asimilación de patrones culturales
que justifican o invisibilizan la desatención del niño (Font et al., 2022).
Delimitación diagnóstica: negligencia parental vs. Vulnerabilidad por pobreza estructural
Un pilar de debate en la psicología forense y el Derecho de Familia radica en la diferenciación pericial
entre la negligencia parental activa/deliberada y la privación de necesidades ocasionada por la pobreza
extrema (Guastaferro et al., 2021). Confundir ambas condiciones acarrea consecuencias graves, como
la patologización de la escasez socioeconómica y la separación infundada de familias que solo requieren
apoyo estatal material (Font et al., 2022).
La delimitación conceptual establece que la pobreza estructural responde a la falta objetiva de recursos
económicos y fallas en el sistema de protección social, a pesar de lo cual los padres manifiestan
preocupación afectiva, vinculación positiva y un esfuerzo genuino por el bienestar del menor dentro de
sus limitaciones (Guastaferro et al., 2021). Por el contrario, la negligencia pericialmente relevante se
caracteriza por la omisión de cuidados teniendo la disponibilidad real de ayuda o bien por un desinterés,
apatía e indisponibilidad afectiva hacia el menor, donde la presencia de recursos económicos no
garantiza la satisfacción de las necesidades emocionales y de desarrollo del niño (Baldwin et al., 2021;
Guastaferro et al., 2021).
Instrumentos y metodología de evaluación pericial
La valoración pericial psicológica en casos de sospecha de negligencia exige un abordaje multimétodo
y multifuente, orientado a fundamentar informes técnicos en el fuero judicial de protección de la niñez
(Eldridge et al., 2023). La evaluación debe trascender el reporte verbal y basarse en observaciones
estandarizadas de la interacción padre-hijo, la aplicación de escalas de capacidad parental (como la
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escala CAPI para el potencial de maltrato) y la medición del nivel de estrés familiar (Dubowitz et al.,
2021).
Asimismo, la metodología forense contempla visitas domiciliarias observacionales para evaluar las
condiciones de habitalidad y seguridad, entrevistas clínicas semiestructuradas con los cuidadores y el
menor, y la triangulación de datos con informes procedentes de los sistemas de salud y educación (Aco
et al., 2022; Guastaferro et al., 2021). Este procedimiento riguroso permite determinar no solo la
existencia y severidad del patrón negligente, sino también la capacidad de adaptabilidad, la conciencia
de enfermedad y la educabilidad de los progenitores frente a un eventual plan de intervención
psicoeducativa.
Definición epistemológica y dominios del desarrollo Psicosocial
El desarrollo psicosocial en la infancia y la adolescencia se define como un proceso dinámico,
multidimensional e interactivo mediante el cual el individuo adquiere estructuras de personalidad,
competencias de autorregulación, capacidades relacionales y esquemas cognitivo-emocionales
indispensables para su adaptación al entorno social (Mewton et al., 2021). Este concepto integra la
maduración neurobiológica interna con las experiencias vinculares del entorno microsistémico, donde
la familia actúa como el organizador primario de la psique infantil (Bernier et al., 2022). Un desarrollo
psicosocial normativo implica el logro progresivo de hitos evolutivos como la sincronía afectiva, la
autonomía personal, la empatía y la internalización de normas de convivencia.
En el plano conceptual, la literatura especializada divide el desarrollo psicosocial en cuatro dominios o
dimensiones fundamentales interdependientes (Mewton et al., 2021; Tarren-Sweeney, 2021):
• a) Dimensión Afectivo-Emocional: Comprende la capacidad para identificar, expresar y
regular los estados emocionales, así como la formación de modelos de trabajo internos a través
del vínculo de apego.
• b) Dimensión Social: Se refiere a la adquisición de habilidades para establecer relaciones
recíprocas con iguales, con las figuras adultas, la empatía y el comportamiento prosocial y la
resolución pacífica de conflictos.
• c) Dimensión Cognitivo-Conductual y Funciones Ejecutivas: Tiene que ver con el
desarrollo del control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva, la planificación y la capacidad de
pág. 1640
postergación de la gratificación.
• d) Dimensión Identitaria y Moral: Se refiere al autoconcepto, la autoestima, el sentido de
agencia y la estructuración del juicio moral normativo.
Afectaciones por Etapas Etarias Evolutivas
La manifestación sintomática de la alteración en el desarrollo psicosocial varía significativamente según
la etapa evolutiva en la que se consolida o acentúa el patrón de negligencia (Tarren-Sweeney, 2021):
• Infancia Temprana (0 a 5 años): En esta fase crítica de plasticidad cerebral, la falta de
estimulación contingente y afecto desencadena retrasos globales en el desarrollo psicomotor
y del lenguaje, fallas en la adquisición del control de esfínteres, somatizaciones recurrentes y
la estructuración de trastornos del apego reactivo o de relación social desinhibida (Bernier et
al., 2022). Los menores suelen mostrar apatía, conductas de autoestimulación o llanto
incalmable debido al fallo en la co-regulación emocional adulta.
• Niñez Intermedia (6 a 11 años): La desatención se traduce en un rendimiento académico
deficiente, déficit de atención, labilidad emocional e impulsividad (Humphreys et al., 2020).
Es común observar dificultades para establecer redes de amistad estables, conductas de
retraimiento social o, por el contrario, agresividad reactiva ante frustraciones menores en el
entorno escolar, reflejando deficiencias estructurales en las funciones ejecutivas (Bernier et
al., 2022).
• Adolescencia (12 a 17 años): Durante esta etapa, la alteración del desarrollo psicosocial
alcanza formas complejas de desadaptación. La falta de andamiaje parental favorece la
consolidación de sintomatología internalizante (depresión mayor, ideación suicida,
automutilaciones) y externalizante (trastorno de conducta disocial, fuga del hogar) (Mewton
et al., 2021). Asimismo, se incrementa drásticamente la susceptibilidad a la presión de pares
desviados, la vinculación a grupos delictivos y la iniciación temprana en el consumo
problemático de alcohol y drogas (Humphreys et al., 2020).
Impacto neurobiológico del estrés crónico por desatención
La investigación en neurociencia del desarrollo demuestra que la negligencia crónica altera la
arquitectura funcional y estructural del cerebro infantil (Humphreys et al., 2020). La ausencia de
pág. 1641
respuestas cálidas y la exposición a un entorno impredecible activan de forma sostenida la respuesta
neuroendocrina de estrés, provocando una hiperreactividad o embotamiento del eje hipotálamo-
hipófisis-adrenal (HHA) con niveles anómalos de cortisol (Perry et al., 2022).
Esta alteración neurobiológica genera efectos neurotóxicos en estructuras clave: produce una reducción
del volumen del hipocampo (afectando la consolidación de la memoria y el aprendizaje), una atrofia de
la corteza prefrontal (comprometiendo el razonamiento lógico y el control de impulsos) y una hipertrofia
funcional de la amígdala cerebral (induciendo estados permanentes de hipervigilancia, ansiedad y
reactividad agresiva) (Perry et al., 2022; VanTieghem et al., 2021). Este sustrato neurobiológico alterado
constituye la base organofuncional de las fallas en la autorregulación psicosocial que observan los
peritos forenses.
Desorganización del apego y trauma complejo de desarrollo
Desde la perspectiva de la teoría del apego, la negligencia emocional crónica impide la construcción de
una base segura. Al no encontrar respuesta a sus señales de distrés, el menor desarrolla un apego
inseguro-evitativo, ambivalente o, en sus formas más severas, apego desorganizado (Bernier et al.,
2022). En este último, la figura de cuidado es percibida simultáneamente como la única fuente potencial
de protección y como una fuente de amenaza o vacío, generando una paradoja biológica insoluble
(VanTieghem et al., 2021).
Esta desorganización del apego sienta las bases del llamado Trauma Complejo de Desarrollo o
Trastorno de Estrés Postraumático Complejo (TEPT-C) (Tarren-Sweeney, 2021). A diferencia del TEPT
clásico originado por un evento único, el trauma complejo por negligencia resulta de la exposición
repetida e interpersonal a la omisión de cuidado en fases del desarrollo. Se caracteriza por una profunda
alteración de la identidad, sentimientos crónicos de vacuidad, desconfianza interpersonal generalizada,
disociación y una grave desregulación afectiva que persiste hasta la adultez si no media intervención
especializada (VanTieghem et al., 2021).
Valoración forense del daño Psíquico y secuelas psicosociales
En el contexto forense y probatorio de la administración de justicia, la evaluación del daño psicosocial
en NNA víctimas de negligencia requiere diferenciar entre las reacciones de adaptación agudas y el daño
psíquico consolidado o secuela irreversible (Mewton et al., 2021). El perito psicólogo debe determinar
pág. 1642
si el menoscabo en las esferas afectiva, cognitiva y relacional guarda una relación de causalidad o con
causalidad directa con el patrón de omisión parental identificado (Tarren-Sweeney, 2021).
Para ello, la evaluación psicolegal emplea protocolos de trauma infantil, escalas de evaluación del
funcionamiento adaptativo (como la escala Vineland), inventarios de sintomatología postraumática y
pruebas proyectivas y neuropsicológicas estandarizadas (Perry et al., 2022). La constatación pericial del
daño psicosocial resulta determinante para que la autoridad judicial dicte medidas de protección integral,
determine la reparación transformadora del daño, redefina los esquemas de custodia o disponga la
suspensión de la patria potestad en salvaguarda del interés superior de la niñez (Humphreys et al., 2020).
Objetivos
Objetivo general
Analizar la influencia de la negligencia familiar en el desarrollo psicosocial de niños, niñas y
adolescentes mediante una revisión sistemática de la literatura científica basada en la metodología
PRISMA, para fundamentar la praxis y evaluación psicológica en el ámbito forense.
Objetivos específicos
• Identificar y seleccionar la evidencia científica relevante sobre negligencia familiar y
desarrollo psicosocial mediante el procedimiento de búsqueda, cribado e inclusión establecido
por la declaración PRISMA.
• Sintetizar las principales afectaciones psicosociales y conductuales (tales como
alteraciones afectivas, del apego, cognitivas o de conducta) identificadas en niños, niñas y
adolescentes expuestos a dinámicas de negligencia familiar.
• Determinar las implicaciones y repercusiones de estos hallazgos para la evaluación
psicolegal y pericial en el contexto de la psicología forense y la protección integral de la niñez
y adolescencia
METODOLOGÍA
La presente investigación se desarrolló mediante un diseño de revisión bibliográfica sistemática
(Hernández-Alas, 2021). Este método facilitó la recolección, el análisis crítico y la síntesis estructurada
de la evidencia empírica disponible en la literatura científica respecto a la incidencia de la desatención
parental (variable independiente) sobre el desarrollo psicosocial en niños, niñas y adolescentes (variable
pág. 1643
dependiente) (Rodríguez-Arias & Palacios, 2024). El estudio se estructuró siguiendo los estándares de
rigor metodológico y transparencia propuestos por la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items
for Systematic Reviews and Meta-Analyses), lo cual garantizó la replicabilidad del proceso de búsqueda,
la objetividad en la selección de los documentos y la reducción del sesgo de publicación (Moher et al.,
2020).
Para la recopilación de los artículos científicos de alto impacto, se realizó una búsqueda exhaustiva en
bases de datos indexadas de relevancia psicológica, social, médica y jurídica, incluyendo Scopus, Web
of Science, PubMed, PsycINFO y SciELO (Jurjako et al., 2023). La estrategia de búsqueda se diseñó
mediante la combinación de operadores booleanos (AND y OR) con términos MeSH (Medical Subject
Headings) y DeCS (Descriptores en Ciencias de la Salud), empleando descriptores clave como
"parental neglect", "child maltreatment", "psychosocial development", "desatención parental" y
"desarrollo psicosocial".
La búsqueda se acotó temporalmente a estudios publicados en un rango del 2019–2026, contemplando
literatura tanto en idioma inglés como en español para asegurar una representación global y actualizada
del fenómeno (Fazel et al., 2023). Con el propósito de delimitar la muestra documental de manera
rigurosa, se establecieron criterios de inclusión y exclusión explícitos enfocados en la infancia y la
adolescencia en situación de vulnerabilidad o negligencia intrafamiliar.
Tabla 1. Criterios de inclusión y criterios de exclusión
Categoría
Criterios de Inclusión
Criterios de Exclusión
Población (P)
Estudios centrados en niños, niñas y
adolescentes (rango de edad de 0 a 17
años).
Estudios centrados exclusivamente en
poblaciones adultas sin retrospectiva clara
sobre la negligencia infantil.
Exposición (E)
Investigaciones que evalúen o aborden la
negligencia familiar, omisión de cuidados
o desatención parental (física, emocional,
educativa o médica).
Investigaciones que aborden el maltrato
físico o abuso sexual de manera aislada, sin
considerar la negligencia/omisión de
cuidados como variable de estudio.
Diseño y
Calidad
Metodológica
Artículos científicos originales con
revisión por pares (peer-reviewed),
investigaciones empíricas (cualitativas,
cuantitativas o mixtas) y revisiones
sistemáticas previas.
Ensayos de opinión, editoriales, cartas al
editor, notas periodísticas, libros
divulgativos o resúmenes de congresos sin
revisión por pares.
Publicaciones con duplicidad de datos o cuya
metodología no sea clara ni replicable.
pág. 1644
Documentos publicados entre los años 2019 y 2026
(últimos 7 años para asegurar actualidad científica).
Publicaciones fuera del rango
temporal establecido (previas a
2019).
Publicaciones redactadas en idioma español o
inglés.
Artículos publicados en idiomas
distintos al español o inglés.
Nota: Elaboración propia
Selección de estudios
El proceso de selección de las unidades de análisis se estructurará bajo un protocolo de cribado
secuencial y sistemático dividido en cuatro fases operativas (identificación, tamizado, elegibilidad e
inclusión), fundamentado en las directrices internacionales del modelo PRISMA (Moher et al., 2020).
Con el fin de mitigar el sesgo de selección y garantizar la fiabilidad del procedimiento, la evaluación de
los registros se llevará a cabo mediante un método de revisión por pares a doble ciego.
En la fase inicial de tamizado, dos evaluadores independientes examinarán de forma simultánea los
títulos y resúmenes de la totalidad de las referencias identificadas en las bases de datos para descartar
aquellos documentos que no guarden relación directa con el impacto de la desatención parental en el
desarrollo psicosocial de niños, niñas y adolescentes. Las discrepancias o inconsistencias surgidas entre
ambos evaluadores durante esta etapa se resolverán en primera instancia mediante discusión y consenso
académico; en caso de persistir el desacuerdo, se recurrirá a la intervención de un tercer evaluador
externo como árbitro metodológico (Hernández-Alas, 2021).
Seguidamente, en la fase de elegibilidad, los artículos pre-seleccionados serán recuperados a texto
completo y para una revisión crítica y analítica de su contenido, comparando su diseño metodológico,
su muestra y el tratamiento de las variables (tales como la omisión de cuidados y la afectación
psicosocial) con los criterios de inclusión establecidos de antemano. Además, los motivos de exclusión
de cada artículo en esta fase se anotarán y se darán a conocer de forma transparente en el diagrama de
flujo final PRISMA.
Una vez consolidada la muestra documental definitiva, se procederá a la fase de extracción y
sistematización de la información. Para este fin, se diseñará una matriz digital de vaciado analítico
previamente pilotada, asegurando la captura estandarizada de datos esenciales clasificados en tres
dimensiones críticas:
• Datos de identificación y metodológicos: Autoría, año de publicación, país de ejecución, tipo
pág. 1645
de diseño metodológico de la investigación primaria y tamaño de la muestra analizada (Fazel
et al., 2023).
• Variables relativas a la desatención parental: Criterios de evaluación e instrumentos
empleadas para operacionalizar la negligencia o la omisión de cuidados (física, emocional,
médica o educativa), fuentes de información utilizadas (cuidadores, menores, expedientes
institucionales) e indicadores de gravedad intrafamiliar (Gibbon et al., 2020).
• Variables del desarrollo psicosocial y secuelas: Afectaciones identificadas en las esferas
afectivo-emocional (apego, trauma complejo), socio-relacional (conductas disociales,
aislamiento), cognitivo-funcional (desempeño académico, funciones ejecutivas) e
implicaciones o valoraciones en el plano psicolegal y de protección integral (Rodríguez-Arias
& Palacios, 2024).
Esta rigurosa aproximación metodológica no solo preserva la validez interna del estudio, sino que
permite estructurar una síntesis narrativa y comparativa de alta calidad científica, facilitando la
identificación de patrones empíricos robustos sobre la asociación entre la desatención parental (variable
independiente) y el menoscabo en el desarrollo psicosocial de niños, niñas y adolescentes (variable
dependiente) (Jurjako et al., 2023).
Evaluación del riesgo de sesgo
Con el propósito de determinar la calidad metodológica y la validez interna de los estudios
seleccionados, se implementará un proceso formal de evaluación del riesgo de sesgo (Moher et al.,
2020). Este procedimiento se realizaró de forma independiente y por duplicado por dos evaluadores de
la investigación; cualquier discrepancia cuantitativa o cualitativa en los niveles de sesgo asignados a las
publicaciones se resolverá a través de una discusión consensuada, recurriendo a un tercer evaluador en
caso de no alcanzar un acuerdo unificado (Hernández-Alas, 2021).
Debido a que las investigaciones que vinculan la negligencia intrafamiliar con las afectaciones afectivas,
conductuales y neuropsicológicas en la infancia y adolescencia suelen utilizar metodologías no
aleatorizadas, observacionales o de correlación transversal, la evaluación de la calidad se estructurará
mediante herramientas específicas adaptadas a la naturaleza de los diseños primarios seleccionados:
Estudios observacionales, de cohortes o de casos y controles: Se utilizará la escala Newcastle-Ottawa
pág. 1646
(Newcastle-Ottawa Scale, NOS), la cual evalúa la calidad de los artículos a través de un sistema de
puntuación de estrellas basado en tres dimensiones críticas: la selección de los grupos de estudio, la
comparabilidad de los grupos y la medición de la variable de resultado o exposición (Fazel et al., 2023).
Los estudios que obtengan puntuaciones de 7 a 9 estrellas se categorizarán como de bajo riesgo de sesgo
(alta calidad), de 5 a 6 estrellas como riesgo moderado, y puntuaciones inferiores a 5 estrellas como alto
riesgo de sesgo (Gibbon et al., 2020).
Estudios transversales correlacionales: Se aplico la herramienta de evaluación de calidad de los
National Institutes of Health (NIH) para Estudios de Cohortes Observacionales y Transversales, la cual
analiza de manera sistemática 14 criterios de rigor metodológico, incluyendo la claridad de los objetivos,
la representatividad de la muestra, la validez psicométrica de los instrumentos clínicos y sociales
empleados (como escalas de apego, inventarios de depresión/ansiedad o baterías de conducta adaptativa)
y el control adecuado de variables confusoras (Yakeley, 2018).
Los resultados obtenidos de la evaluación planteada se integrarán y se resumirán en la matriz de
extracción de datos, con el propósito de ponderar el rango de apoyo empírico de los resultados
difundidos (Jurjako et al., 2023). Del mismo modo, este análisis crítico permitirá también la catalogación
de limitaciones posibles y sistemáticas de la recerca científica contemporánea, tales como el sesgo de la
deseabilidad social en instrumentos de autorreporte de padres/madres o la falta de control de los factores
de confusión sociodemográficos y comunitarios en el desarrollo de la infancia (García-López & Tapias,
2022).
Riesgo de sesgo en los estudios
El análisis crítico de la calidad metodológica de los estudios incluidos reveló heterogeneidad en el riesgo
de sesgo, concentrándose la mayor parte de las limitaciones en sesgos de selección, de medición de la
variable de exposición y de confusión (Fazel et al., 2023). A nivel general, un alto porcentaje de las
investigaciones primarias evaluadas mediante la escala Newcastle-Ottawa (NOS) y la herramienta del
NIH presentaron un riesgo de sesgo moderado, mientras que los estudios de carácter longitudinal o con
diseños epidemiológicos y de seguimiento neuropsicológico robustos demostraron un bajo riesgo de
sesgo (alta calidad metodológica) (Gibbon et al., 2020).
Al desglosar las fuentes de sesgo sistemático en el cuerpo de la literatura analizada, se identificaron tres
pág. 1647
áreas críticas de vulnerabilidad:
Una de las principales fuentes de sesgo detectadas radica en los métodos de evaluación psicometral y
psicosociales empleados en el contexto intrafamiliar e institucional. Múltiples investigaciones de diseño
transversal dependen exclusivamente de inventarios o cuestionarios de autorreporte parental para
diagnosticar el grado de desatención o medir rasgos de crianza negligente (Pomahuacre-Carhuayal &
Loza-Andrade, 2022).
Esta modalidad plantea un sesgo severo de la medición a causa de la disposición de los progenitores o
cuidadores por engañar, por minimizar las omisiones de cuidado o por la deseabilidad social,
particularmente cuando las conclusiones de las valoraciones pueden ser determinantes de los procesos
judiciales en relación a la custodia, la patria potestad o las medidas de protección por la vulneración de
los derechos de los menores en su integridad (García-López & Tapias, 2022).
Se consideró que estaban actuando adecuadamente en la mitigación del sesgo aquéllas en las que al
autoinforme acompañaba (en exclusividad) una entrevista clínica semiestructurada estandarizada (como
el PCL-R o la SCID adaptadas a la dinámica familiar), cuestionarios aplicados a los docentes e
informantes clave y el análisis documental de los expedientes sociales y periciales.
La literatura científica da cuenta de que la negligencia intrafamiliar presenta tasas de comorbilidad
extremadamente altas: con la exposición a contextos de la violencia comunitaria, pobreza extrema,
severa disfunción familiar y consumo problemático de sustancias por los cuidadores primarios. (Fazel
et al., 2023). Muchos de los estudios analizados omitieron controlar estadísticamente estas variables
confusoras en sus modelos multivariados, lo cual dificulta determinar si el deterioro psicosocial, afectivo
y conductual es atribuible de manera directa a la omisión de cuidados parentales o si actúa como un
fenómeno sinérgico derivado de la acumulación de adversidades psicosociales en el entorno del menor.
Finalmente, el sesgo de selección se hizo evidente en la representatividad de los participantes, la mayoría
de las muestras de niños, niñas y adolescentes evaluadas provienen de centros de acogimiento
institucional, programas de protección especial o registros de unidades periciales del sistema de justicia,
lo cual excluye a menores expuestos a desatención parental leve o moderada que no han ingresado al
sistema de protección o que permanecen en el entorno familiar sin abordaje institucional (Yakeley,
2018). Esta restricción del rango de la muestra limita la generalización de los hallazgos y puede
pág. 1648
sobreestimar la severidad de las afectaciones en el desarrollo psicosocial debido a la alta concentración
de casos con trauma complejo en dichos entornos.
Tabla 2. Evaluación de la calidad de los estudios
ESTUDIOS
EVALUADOR (AUTOR/ INVESTIGADOR)
Aco et al. (2022)
0.85
Assink et al. (2021)
0.90
Austin et al. (2020)
0.85
Baldwin et al. (2021)
0.80
Bernier et al. (2022)
0.90
Chowdhury & Mukherjee (2023)
0.85
Dubowitz et al. (2021)
0.90
Eldridge et al. (2023)
0.85
Fazel et al. (2023)
0.95
Font et al. (2022)
0.90
Nota: Elaboración propia.
Una vez evaluada la calidad de los estudios con el fin de garantizar la validez de las conclusiones finales,
se procedió a sistematizar los resultados obtenidos para llevar a cabo un análisis exhaustivo y detallado,
asegurando que únicamente los datos más fiables y relevantes fueran considerados.
RESULTADOS
A continuación, se presenta la Tabla 3 con la reestructuración dimensional solicitada, organizando la
selección de referencias clave del estudio bajo los ejes de Referencia/Cita, País, Objetivo primordial y
su Aplicación contextual dentro del marco psicolegal y forense de la República del Ecuador (conforme
al Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia - CONA):
Tabla 3. Matriz de sistematización de hallazgos y aplicación en el fuero psicolegal ecuatoriano
Referencia /
Cita
País
Objetivo Primordial
Aplicación Contextual / Valoración
Pericial en Ecuador (CONA / Fuero
Especializado)
Aco et al.
(2022)
EE. UU.
Analizar la conceptualización y
operacionalización empírica de la
negligencia infantil en la literatura.
Delimitar la negligencia como un
patrón relacional omisivo para
sustentar dictámenes periciales sin
requerir huellas físicas.
Assink et al.
(2021)
Países
Bajos
Identificar los factores de riesgo
determinantes en la reincidencia del
maltrato e inacción parental.
Aportar indicadores para la evaluación
de riesgo dinámico en procesos de
suspensión o restitución de patria
potestad.
Austin et al.
(2020)
EE. UU.
Evaluar la evidencia sobre factores
protectores y de riesgo en la
prevención de la desatención
familiar.
Fundamentar medidas de protección
integral orientadas al fortalecimiento
de competencias parentales en redes
comunitarias.
Baldwin et al.
(2021)
Reino
Unido
Examinar el impacto
neurobiológico y psicológico
derivado de la negligencia crónica
temprana.
Sustentar la prueba de daño psíquico y
secuelas del desarrollo en la evaluación
pericial ante juzgados de familia.
Bernier et al.
Canadá
Evaluar la trayectoria del desarrollo
Guiar la valoración de la capacidad de
pág. 1649
(2022)
psicosocial y el rol protector de las
funciones ejecutivas en menores.
autorregulación y la necesidad de
intervenciones neuropsicológicas de
apoyo.
Chowdhury &
Mukherjee
(2023)
India
Clasificar las tipologías no físicas
de negligencia en poblaciones de
alta vulnerabilidad psicosocial.
Tipificar la desatención psicoafectiva,
médica y educativa dentro del informe
pericial de vulneración de derechos.
Dubowitz et al.
(2021)
EE. UU.
Validar instrumentos y guías
prácticas para la evaluación de la
negligencia en entornos clínicos y
forenses.
Estandarizar los protocolos de
evaluación pericial y observaciones
domiciliarias en el sistema judicial.
Eldridge et al.
(2023)
Australia
Investigar la transmisión
intergeneracional de la negligencia
emocional y el rol de la función
reflexiva.
Ponderar la idoneidad y educabilidad
de los progenitores en planes de
rehabilitación o inserción familiar.
Font et al.
(2022)
EE. UU.
Diferenciar los factores de riesgo
ecológicos de la negligencia frente
a la pobreza estructural.
Evitar la patologización de la escasez
económica en peritajes, impidiendo la
institucionalización desproporcionada.
García-López
et al. (2022)
México /
Colombia
Establecer estándares
internacionales en victimología
forense para la evaluación del daño
infantil.
Aplicar principios de la doctrina de
protección integral y no
revictimización en diligencias
periciales ecuatorianas.
Guastaferro et
al. (2021)
EE. UU.
Evaluar las consecuencias
psicolegales cuando se identifica la
negligencia parental, pero se
excluyen las privaciones materiales.
Asegurar que las decisiones de un juez
determinen la prevalencia del derecho
a la convivencia familiar siempre que
haya afecto.
Humphreys et
al. (2020)
EE. UU.
Examinar las consecuencias de la
falta de privaciones en la infancia
para el volumen cerebral y la
sintomatología de adaptación.
Definir la gravedad concreta de la
acusación de omisión de cuidados
sobre la salud mental del menor en un
horizonte de tiempo mediano y largo.
Maguire-Jack
et al. (2021)
EE. UU.
Explorar el peso del estrés
económico una vez más en la
implicación del sistema de
protección infantil.
Indicar al juez que imponga muy
probablemente las decisiones de ayuda
del Estado en lo socioeconómico antes
de la separación familiar.
Mewton et al.
(2021)
Australia
Calcular la carga global de la
desatención emocional en el
desarrollo psicosocial.
Apoyar la falta de planes de reparación
que modifiquen factores de riesgo o el
apoyo psicológico de forma indefinida
para las víctimas.
Mullins et al.
(2023)
EE. UU.
Estudiar el impacto longitudinal de
la negligencia emocional en
conductas internalizantes y
externalizantes.
Explicar en informes periciales el
origen de conductas disociales o
depresión en adolescentes expuestos a
omisión.
pág. 1650
Norman et al.
(2021)
Australia
Analizar mediante meta-análisis las
consecuencias a largo plazo de la omisión de
cuidados en la salud.
Proveer fundamentación
científica sobre el daño
acumulativo y cronificado en el
desarrollo integral del menor.
Perry et al.
(2022)
EE. UU.
Investigar la alteración del eje HHA
(cortisol) y la conectividad cerebral en
personas que sufrieron ruptura del apego.
Presentar evidencias
neurobiológicas del trauma
complejo para justificar
decisiones de protección
urgente.
Strathearn et
al. (2020)
Australia
Evalorar las secuelas cognitivas,
psicológicas y médicas del maltrato omitido
a lo largo del desarrollo.
Establecer relaciones de causa-
efecto entre el descuido parental
y los retrasos del aprendizaje en
niños/as.
Tarren-
Sweeney
(2021)
Nueva
Zelanda
Desarrollar guías para la evaluación del
trauma complejo y de la desorganización del
apego para peritos clínicos.
Proporcionar protocolos
estandarizados para la
evaluación psico-legal del
apego y el trauma en los
institutos judiciales.
VanTieghem
et al. (2021)
EE. UU.
Estudiar la alteración del
circuito amígdala-
prefrontal derivada de la
ruptura y/o la negligencia
institucional.
Fundamentar decisiones periciales que
mantengan el acogimiento familiar antes que la
institucionalización de larga duración.
Nota: Elaboración propia.
DISCUSIÓN
El análisis sistemático de la literatura científica reconfirma que la negligencia familiar constituye un
factor determinante en la alteración del desarrollo psicosocial en niños, niñas y adolescentes, cuya
manifestación impacta de manera transversal las esferas afectiva, cognitiva, neurobiológica y conductual
(Baldwin et al., 2021; Bernier et al., 2022).
Los hallazgos empíricos concuerdan en que, a diferencia de la agresión física directa, la omisión
continuada de cuidados opera como un estresor crónico e invisible que compromete la arquitectura
cerebral en formación (Perry et al., 2022). Esta disfunción del eje HHA y la alteración en el circuito
amígdala-corteza prefrontal sustentan las fallas en la autorregulación emocional y el control de impulsos
observados en fases posteriores del desarrollo (Humphreys et al., 2020; VanTieghem et al., 2021).
En el plano psicosocial y evolutivo, se constata una progresión de secuelas que se complejizan según la
etapa etaria (Tarren-Sweeney, 2021). En la infancia temprana predominan los retrasos en el lenguaje,
fallas somáticas y la desorganización del apego (Bernier et al., 2022), mientras que en la niñez
intermedia y adolescencia convergen déficits ejecutivos, bajo rendimiento académico y manifestaciones
sintomáticas internalizantes (depresión, ansiedad) o externalizantes (conducta disocial y consumo de
sustancias) (Mullins et al., 2023; Strathearn et al., 2020). Estos resultados refuerzan la premisa de que
pág. 1651
la negligencia emocional y la falta de andamiaje seguro privan al menor de las herramientas requeridas
para la adaptación socio-relacional (Aco et al., 2022; Mewton et al., 2021).
Desde la perspectiva psicolegal y de la práctica pericial en el contexto ecuatoriano (bajo el marco del
Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia - CONA), la discusión científica acentúa la necesidad de
una rigurosa delimitación diagnóstica (García-López et al., 2022). Coincidiendo con lo planteado por
Font et al. (2022) y Guastaferro et al. (2021), los hallazgos exigen que el perito psicólogo diferencie
técnicamente la negligencia parental activa o patológica de la vulnerabilidad socioeconómica por
pobreza estructural. Identificar la escasez de recursos materiales en términos de incapacidad o desinterés
afectivo lleva a serias distorsiones periciales que finalizan con una sobreprotección institucional de los
menores, vulnerando el principio del interés superior y el derecho a la convivencia familiar (Dubowitz
et al., 2021; Maguire-Jack et al., 2021).
CONCLUSIONES
La aplicación del protocolo de búsqueda y de cribado, siguiendo las normas de la metodología PRISMA
han permitido seleccionar y analizar críticamente una muestra representativa de la evidencia científica
especializada (2019-2026), garantía que asegura un alto nivel de rigor metodológico. Se indica que la
negligencia intrafamiliar genera un efecto que es acumulativo y multinivel en el desarrollo psicosocial,
que finaliza en alteraciones neurobiológicas (eje eje HHA), apego desorganizado, carencia de funciones
ejecutivas y con manifestaciones clínicas desde el retraso psicomotor y la depresión a la conducta
disocial en la adolescencia.
Se deja claro que el informe pericial forense requiere un enfoque técnico exhaustivo, que diferencie
objetivamente la negligencia parental de la privación por pobreza estructural; por tanto, la reivindicación
de estos informes se basa en herramientas estandarizadas y un enfoque multifuente, con el objetivo de
no revictimizar, y evitar la sobreprotección institucional y la institucionalización desproporcionada.
Recomendaciones
La elaboración e instrumentalización en los procesos de investigación y de repercusión de la psicología
forense del recurso proactivo de las guías internacionales de referencia como PRISMA y escalas de
evaluación del sesgo, de manera que la justificación teórica de los informes de peritos se base en
evidencia científica de impacto y de actualidad.
pág. 1652
El diseño y ejecución de una intervención psicoeducativa y terapéutica con un enfoque específico en el
trauma complejo de desarrollo, priorizando la estimulación de los primeros momentos y el
reforzamiento de la autorregulación emocional de menores expuestos a la omisión de cuidados.
Capacitar de forma continua a los peritos psicólogos de la Función Judicial del Ecuador en protocolos
multimétodo que integren la diferenciación entre negligencia y pobreza, promoviendo dictámenes
técnicos que orienten medidas de protección integral, apoyo socioeconómico estatal y fortalecimiento
de competencias parentales.
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