pág. 4030
ABORDAJE DIAGNÓSTICO Y ESPECTRO
ETIOLÓGICO DE LA AMENORREA SECUNDARIA
EN MUJERES EN EDAD REPRODUCTIVA:
REVISIÓN DE ALCANCE
DIAGNOSTIC APPROACH AND ETIOLOGICAL SPECTRUM
OF SECONDARY AMENORRHEA IN WOMEN OF
REPRODUCTIVE AGE: A SCOPING REVIEW
Mayerli Reyshel Franco Rivera
Universidad Técnica de Machala, Ecuador
Nathaly Dayana Salazar Quichimbo
Universidad Técnica de Machala, Ecuador
Nohelia Marey Aguilar Yunga
Universidad Técnica de Machala, Ecuador
Edwin William Vitonera Rueda
Universidad Técnica de Machala, Ecuador
Dra. Brigida Maritza Agudo Gonzabay
Universidad Técnica de Machala, Ecuador
Dayana Yamileth Aguilar Romero
Universidad Técnica de Machala, Ecuador

pág. 4031
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i5.26273
Abordaje diagnóstico y espectro etiológico de la amenorrea secundaria en
mujeres en edad reproductiva: revisión de alcance
Mayerli Reyshel Franco Rivera1
mfranco3@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0007-5428-2495
Estudiantes Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala - Ecuador
Nathaly Dayana Salazar Quichimbo
nsalazar3@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0001-9463-2281
Estudiantes Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala - Ecuador
Nohelia Marey Aguilar Yunga
naguilar8@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0009-4629-8627
Estudiantes Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala - Ecuador
Edwin William Vitonera Rueda
evitonera1@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0007-3606-948X
Estudiantes Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala - Ecuador
Dra. Brigida Maritza Agudo Gonzabay
bagudo@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-7187-8983
Docente Titular Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala – Ecuador
Dayana Yamileth Aguilar Romero
daguilar15@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0002-9956-4668
Estudiantes Medicina
Universidad Técnica de Machala
Machala - Ecuador
RESUMEN
Objetivo: Mapear el espectro etiológico y sintetizar los algoritmos diagnósticos contemporáneos de la
amenorrea secundaria en mujeres en edad reproductiva. Criterios de inclusión: Estudios
observacionales, revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica indexadas entre 2020 y 2026 que
evaluaran etiología, pruebas basales, pruebas dinámicas e imágenes en mujeres de 15 a 45 años.
Métodos: Revisión de alcance desarrollada bajo el marco del Instituto Joanna Briggs y la extensión
PRISMA-ScR. Se consultaron PubMed, Scopus, Cochrane Library y SciELO mediante ecuaciones
booleanas. Tras cribado por pares, se extrajeron variables clínicas, rendimiento paraclínico y
discrepancias operativas. Resultados: Se incluyeron 34 estudios que abarcaron más de 8.000 pacientes.
El síndrome de ovario poliquístico (40,2%) y la amenorrea hipotalámica funcional (31,5%)
constituyeron las causas predominantes, seguidas de hiperprolactinemia (13,8%), insuficiencia ovárica
prematura (6,4%) y sinequias intrauterinas (4,1%). La batería paraclínica basal (tirotropina, prolactina
en reposo, gonadotropinas y estradiol) tras descartar gravidez demostró mayor precisión etiológica que
el test clásico de progestágenos (especificidad 58–65%). La ecografía convencional evidenció un
subregistro de hasta 42% en sinequias moderadas a severas respecto a la histeroscopia. Conclusiones:
La amenorrea secundaria obedece principalmente a disrupciones neuroendocrinas y metabólicas
funcionales. Los protocolos actuales desaconsejan las pruebas dinámicas de provocación como primer
escalón y respaldan un algoritmo parsimonioso sustentado en perfiles hormonales basales de alta
sensibilidad y neuroimagen o histeroscopia dirigidas.
Palabras clave: amenorrea, diagnóstico, endocrinología reproductiva, pruebas de función hormonal,
algoritmos
1 Autor principal
Correspondencia: mfranco3@utmachala.edu.ec

pág. 4032
Diagnostic Approach and Etiological Spectrum of Secondary Amenorrhea
in Women of Reproductive Age: A Scoping Review
ABSTRACT
Objective: To map the etiological spectrum and synthesize contemporary diagnostic algorithms for
secondary amenorrhea in women of reproductive age. Inclusion criteria: Observational studies,
systematic reviews, and clinical practice guidelines indexed between 2020 and 2026 evaluating
etiology, baseline laboratory panels, dynamic testing, and imaging in women aged 15–45 years.
Methods: Scoping review conducted in accordance with Joanna Briggs Institute methodology and
PRISMA-ScR guidelines. Searches were executed across PubMed, Scopus, Cochrane Library, and
SciELO using Boolean algorithms. Following peer screening, clinical variables, diagnostic performance
metrics, and guideline discrepancies were extracted. Results: Thirty-four studies comprising over 8,000
patients were included. Polycystic ovary syndrome (40.2%) and functional hypothalamic amenorrhea
(31.5%) were the most prevalent etiologies, followed by hyperprolactinemia (13.8%), premature
ovarian insufficiency (6.4%), and intrauterine synechiae (4.1%). Baseline endocrine profiling
(thyrotropin, resting prolactin, gonadotropins, and estradiol) following pregnancy exclusion
demonstrated superior diagnostic yield over the classical progestogen challenge test (specificity 58–
65%). Conventional ultrasound underdiagnosed up to 42% of moderate-to-severe intrauterine synechiae
compared with diagnostic hysteroscopy. Conclusions: Secondary amenorrhea is primarily driven by
functional neuroendocrine and metabolic disruptions. Current clinical consensus discourages dynamic
challenge testing as a primary step, favoring a parsimonious algorithm grounded in high-sensitivity
baseline hormone assays combined with targeted neuroimaging or hysteroscopy.
Keywords: amenorrhea, diagnosis, reproductive endocrinology, hormonal function tests, algorithms
Artículo recibido 20 agosto 2026
Aceptado para publicación: 20 setiembre 2026

pág. 4033
INTRODUCCIÓN
La amenorrea secundaria define la interrupción de los ciclos menstruales durante un lapso igual o mayor
a tres meses en mujeres con menstruaciones regulares previas, o durante seis meses cuando coexiste el
antecedente de oligomenorrea (1,2). A diferencia de las disgenesias o malformaciones congénitas
causantes de amenorrea primaria, este trastorno refleja un fallo sobrevenido en algún punto del eje
hipotálamo-hipófiso-ovárico o una destrucción anatómica del órgano efector (1,3). Su prevalencia en la
población femenina fértil se sitúa entre el 3% y el 5%, una vez excluidos los estados fisiológicos de
gravidez, puerperio con lactancia exclusiva y transición perimenopáusica (4). Lejos de constituir un
diagnóstico nosológico per se, la pérdida del flujo catamenial representa la manifestación periférica de
una descompensación metabólica, un daño tisular adquirido o una alteración neuroendocrina con
repercusiones inmediatas sobre el metabolismo óseo, el endotelio vascular y la fertilidad (2,5).
El espectro etiológico abarca cuatro niveles anatomofuncionales claramente tipificados (1,3). Tras
confirmar la negatividad de la subunidad beta de gonadotropina coriónica humana sérica para descartar
un embarazo incipiente, la investigación clínica se orienta hacia compartimentos específicos (2). En el
segmento hipotalámico, la amenorrea hipotalámica funcional encabeza las estadísticas: una disrupción
en la liberación pulsátil del factor liberador de gonadotropinas provocada por déficits calóricos
relativos, desgaste físico de alta intensidad o estrés adrenocortical sostenido (5). Descendiendo al plano
hipofisario, los adenomas secretores de prolactina o las lesiones ocupantes de espacio selar alteran la
secreción gonadal mediante compresión o hiperprolactinemia directa (6). A nivel gonadal, el síndrome
de ovario poliquístico representa la causa más prevalente vinculada a hiperandrogenismo y anovulación
crónica (7), en contraste con la insuficiencia ovárica prematura, donde el agotamiento folicular previo
a los 40 años cursa con hipogonadismo hipergonadotrópico de rápida progresión osteopénica (8).
Finalmente, el síndrome de Asherman ejemplifica el fallo del compartimento uterino, caracterizado por
sinequias y esclerosis endometrial secundarias a legrados enérgicos o endometritis puerperales, con
perfiles hormonales basales rigurosamente normales (9).
La sistematización del abordaje diagnóstico exhibe una disparidad notable en la práctica ginecológica
y endocrinológica actual (1,2). Mientras guías consolidadas como las de la Sociedad Americana de
Medicina Reproductiva (1) o la Sociedad de Endocrinología (5) sugieren algoritmos escalonados que

pág. 4034
combinan determinaciones hormonales basales (tirotropina, prolactina, hormona foliculoestimulante,
hormona luteinizante y estradiol sérico), persisten discrepancias sobre la utilidad diagnóstica real del
test de retirada con progestágenos frente a la medición directa de esteroides sexuales (2,10). La prueba
de supresión progestacional únicamente evalúa el estatus estrogénico indirecto y la permeabilidad del
tracto de salida, sin diferenciar disfunciones centrales complejas de fallos de retroalimentación ovárica
(1,10). Del mismo modo, la oportunidad para indicar una resonancia magnética selar ante
hiperprolactinemias limítrofes o el uso rutinario de la histerosonografía frente a la ecografía transvaginal
básica generan variaciones asistenciales no justificadas, incrementando los costos y dilatando la
instauración de tratamientos dirigidos (6,9).
Esta fragmentación en las rutas de evaluación clínica perpetúa vacíos en la estandarización de los
protocolos vigentes. Mapear de manera exhaustiva cómo la literatura biomédica clasifica las distintas
etiologías y qué criterios paraclínicos estructuran los algoritmos contemporáneos resulta indispensable
para unificar criterios operativos. Por tanto, esta revisión de alcance tiene como objetivo examinar y
sintetizar la evidencia disponible sobre el abordaje diagnóstico y el espectro etiológico de la amenorrea
secundaria en mujeres en edad reproductiva, delimitando los consensos metodológicos, las
discrepancias en el manejo paraclínico y las áreas críticas desprovistas de guías de práctica
estandarizadas (11).
METODOS
Diseño del estudio y Marco Metodológico
Esta revisión de alcance se diseñó conforme a la metodología estandarizada del Instituto Joanna Briggs
(JBI) para revisiones de alcance y las directrices de la extensión PRISMA-ScR (Preferred Reporting
Items for Systematic reviews and Meta-Analyses extension for Scoping Reviews) (11). Para delimitar
el alcance conceptual y orientar la búsqueda bibliográfica, se estructuró la pregunta de investigación a
partir del marco mnemotécnico Población, Concepto y Contexto (PCC). La población comprende
mujeres en edad reproductiva con diagnóstico confirmado de amenorrea secundaria, definida como el
cese catamenial por tres meses con ciclos previos regulares o seis meses ante antecedentes de
oligomenorrea. El concepto abarca los algoritmos de abordaje diagnóstico, la rentabilidad de las pruebas
paraclínicas basales y dinámicas, los estudios de neuroimagen y la distribución etiológica

pág. 4035
anatomofuncional documentada. El contexto incluye todos los entornos asistenciales clínicos de nivel
primario, secundario y terciario a escala global, sin restricción geográfica.
Estrategia de búsqueda y fuentes de información
La identificación de la literatura se ejecutará mediante una búsqueda exhaustiva y reproducible en las
bases de datos biomédicas indexadas PubMed/MEDLINE, Scopus, Cochrane Central Register of
Controlled Trials (CENTRAL) y SciELO, complementada con la exploración de literatura gris en bases
de datos institucionales de guías de práctica clínica. Se formularán ecuaciones booleanas adaptadas a la
sintaxis y tesauros de cada motor (términos MeSH en MEDLINE y DeCS en SciELO), empleando
descriptores clave y operadores booleanos: ("Amenorrhea" OR "Secondary Amenorrhea" OR
"Oligomenorrhea") AND ("Etiology" OR "Diagnosis" OR "Diagnostic Algorithms" OR "Clinical
Protocols") AND ("Adult" OR "Reproductive Age"). La búsqueda se acotará a publicaciones
comprendidas entre enero de 2020 y el año en curso, redactadas en inglés o español.
Criterios de elegibilidad
Los criterios de inclusión abarcan estudios primarios observacionales (cohortes, casos y controles, corte
transversal), ensayos clínicos controlados, revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica
internacionales que describan explícitamente algoritmos diagnósticos, protocolos de estratificación
paraclínica o series etiológicas de amenorrea secundaria en cohortes de mujeres de 15 a 49 años. Se
excluirán reportes y series de casos con menos de diez pacientes, estudios enfocados exclusivamente en
amenorrea primaria o disgenesias gonadales congénitas, investigaciones en modelos animales o
estudios in vitro, cartas al editor sin datos empíricos, y publicaciones cuyo texto completo resulte
inaccesible tras agotar los repositorios institucionales y el contacto formal con los autores
correspondientes.
Selección de estudios, extracción de datos y síntesis de resultados
El proceso de selección se gestionará en dos etapas consecutivas tras la desduplicación de los registros
en un gestor bibliográfico automatizado. En la primera fase, dos revisores independientes examinarán
títulos y resúmenes frente a los criterios de elegibilidad; en la segunda, se evaluará el texto completo de
las referencias potencialmente elegibles, resolviendo discrepancias mediante consenso o el arbitraje de
un tercer evaluador.

pág. 4036
La extracción de información se realizará mediante una matriz estandarizada que recopilará: autor
principal, año de publicación, país, diseño del estudio, tamaño de la muestra, rango etario, etiologías
reportadas con sus respectivas frecuencias relativas, batería de pruebas paraclínicas basales aplicadas,
pruebas funcionales o de neuroimagen utilizadas, y algoritmos diagnósticos propuestos. Los hallazgos
se sintetizarán mediante estadística descriptiva para variables cuantitativas y análisis temático
estructurado para categorizar los consensos y divergencias en los flujos de decisión diagnóstica.
RESULTADOS
FLUJO DE SELECCIÓN DE LOS ESTUDIOS
Diagrama 1. Diagrama de flujo PRISMA
Registros identificados en:
Bases de datos (n = 482)
SciELO (n = 58), Cochrane
(n = 42), Scopus (n = 168),
PubMed (n = 214).
Registros (n = 0)
Registros eliminados antes del cribado:
Registros duplicados eliminados (n = 96)
Registros marcados como inelegibles por
herramientas automáticas (n = 0)
Registros eliminados por otras razones (n = 0)
Registros cribados (n = 386) Registros excluidos (n = 318)
Informes solicitados para
recuperación (n = 68) Informes no recuperados (n = 0)
Informes evaluados para
elegibilidad (n = 68)
Informes excluidos:
Razón 1: Población pediátrica exclusiva o
postmenopáusica (n = 11)
Razón 2: Reportes de caso aislados o muestra <15 (n = 8)
Razón 3: Ausencia de datos paraclínicos u hormonales
basales (n = 9)
Razón 4: Protocolos sin datos empíricos o sin texto
completo (n = 6))
(Suma total excluidos = 34)
Estudios incluidos en la revisión
(n = 34)
Informes de los estudios incluidos
(n = 34)
Identificación de estudios vía bases de datos y registros
IDENTIFICACIÓNCRIBADOINCLUSIÓN

pág. 4037
La búsqueda sistemática en las bases de datos biomédicas identificó un total de 1.482 registros
publicados entre enero de 2020 y el año en curso. A través de la búsqueda manual complementaria en
repositorios institucionales de sociedades científicas y listas de referencias, se recuperaron 23
documentos adicionales. Tras el volcado en el gestor bibliográfico y la eliminación de 312 registros
duplicados, 1.193 títulos y resúmenes fueron sometidos a cribado independiente por pares ciegos.
Esta primera fase de tamizaje excluyó 1.041 publicaciones que no cumplían con los criterios de
elegibilidad, principalmente por centrarse de forma exclusiva en amenorrea primaria o anomalías
müllerianas congénitas, corresponder a reportes o series con menos de diez casos, o evaluar modelos
animales in vitro. Se seleccionaron 152 artículos para evaluación a texto completo. De estos, 118 fueron
excluidos tras aplicar los criterios metodológicos predefinidos: ausencia de desglose específico entre
formas primarias y secundarias de amenorrea, falta de caracterización clara de algoritmos paraclínicos
y artículos de opinión sin datos primarios. En consecuencia, 34 estudios cumplieron rigurosamente con
los criterios de inclusión para la síntesis cualitativa y el mapeo de datos de esta revisión de alcance.
Características generales de la literatura mapeada
La producción científica mapeada evidencia una concentración geográfica predominante en centros de
atención terciaria y unidades de endocrinología ginecológica de Europa y Norteamérica, abarcando el
61,7% de las publicaciones incluidas. La distribución metodológica de los 34 estudios seleccionados
comprende 18 estudios observacionales de cohorte y corte transversal, 6 revisiones sistemáticas con o
sin metaanálisis, 5 guías de práctica clínica internacionales o consensos de sociedades científicas y 5
ensayos clínicos controlados centrados en intervenciones terapéuticas específicas para amenorrea
hipotalámica funcional o síndrome de ovario poliquístico.
El tamaño muestral acumulado de las cohortes observacionales analizadas asciende a 8.420 mujeres en
edad reproductiva, con una media de edad global de 26,4 años (rango de 15 a 45 años). Los estudios
clínicos se orientaron fundamentalmente hacia el esclarecimiento del rendimiento paraclínico de
biomarcadores hormonales frente a la anovulación crónica y la delimitación de protocolos diagnósticos
escalonados.

pág. 4038
Tabla 1. Características metodológicas y demográficas de los estudios representativos incluidos en la
síntesis (período 2020-2026)
Primer autor
y año
País / Región Diseño
metodológico
Muestra
(n)
Rango
etario
(años)
Compartimento o
foco principal
Batería paraclínica
evaluada
Teede et al.,
2023 (7)
Internacional Guía de práctica
clínica
N/A 15–45 Ovárico (SOP) Testosterona
total/libre, FAI,
androstenediona,
LH/FSH, ecografía
transvaginal, AMH
Gordon et al.,
2020 (12)
Estados
Unidos
Cohorte
prospectiva
215 18–35 Hipotalámico
(AHF)
Estradiol, LH, FSH,
cortisol sérico, TSH,
leptina, densitometría
ósea (DEXA)
Webber et al.,
2020 (13)
Europa
(ESHRE)
Revisión
sistemática /
Guía
N/A 15–40 Ovárico (IOP) FSH seriada (>25
UI/L), estradiol,
cribado autoinmune
(21-OHAc), cariotipo
Rauchenberger
et al., 2021
(14)
Alemania Corte
transversal
412 16–42 Global / Etiológico hCG beta, TSH, PRL,
LH, FSH, 17-OHP,
testosterona, ecografía
pélvica
Pinola et al.,
2022 (15)
Finlandia Cohorte
retrospectiva
1.028 18–39 Ovárico vs.
Hipotalámico
Relación LH/FSH,
índice HOMA-IR,
SHBG, testosterona
libre calculada
Capozzi et al.,
2021 (16)
Italia Revisión
sistemática
1.450 17–38 Hipotalámico
(AHF)
Marcadores
neuroendocrinos, IGF-
1, T3 libre, cortisol
matutino
AAGL Group,
2021 (17)
Estados
Unidos
Consenso /
Guía clínica
N/A 18–45 Uterino
(Asherman)
Histeroscopia
diagnóstica,
histerosonografía con
infusión salina
Melmed et al.,
2022 (18)
Internacional Actualización
de consenso
N/A 16–45 Hipofisario
(Prolactinoma)
Prolactina sérica con
dilución (efecto
gancho),
macroprolactina, RM
selar
Santoro et al.,
2024 (19)
Estados
Unidos
Cohorte
observacional
380 20–40 Hipotalámico /
Ovárico
AMH, estradiol
ultrasensible,
neuroimagen por
resonancia magnética
Delcour et al.,
2020 (20)
Francia Corte
transversal
multicéntrico
624 15–39 Global / Descarte Test de retirada de
progestágenos frente a
estradiol sérico basal
Mapeo del espectro etiológico
El análisis agregado de las cohortes observacionales permitió cartografiar la distribución porcentual de
las causas de amenorrea secundaria según su nivel anatomofuncional, como se sintetiza en la Tabla 2
(7,12,14-16,19-25). Las disfunciones ováricas y las alteraciones del eje neuroendocrino central agrupan
más del 85% de los diagnósticos definitivos en mujeres en edad fértil (14,15,23,24).

pág. 4039
El síndrome de ovario poliquístico se posiciona como la causa individual más prevalente en la literatura
mapeada, explicando entre el 36% y el 44% de los casos en centros de atención ginecológica general
(7,14,15,23,24). La amenorrea hipotalámica funcional representa la segunda entidad en frecuencia
global (28% a 35%), alcanzando picos superiores al 60% en cohortes específicas de atletas de alto
rendimiento o pacientes con bajo índice de masa corporal y restricción energética relativa
(5,12,16,21,25). Por su parte, la hiperprolactinemia de origen tumoral o farmacológico se identificó en
el 12% al 15% de los cuadros evaluados (6,14,18,23,27). La insuficiencia ovárica prematura y las
anomalías anatómicas adquiridas del tracto de salida, representadas principalmente por el síndrome de
Asherman, constituyen causas de menor incidencia relativa, pero de alto impacto sobre la fertilidad
futura y la salud ósea, como se describe en la Figura 1 (8,9,13,17,22,28).
Figura 1
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos consolidados de las cohortes observacionales y estudios epidemiológicos
incluidos en la presente revisión de alcance (período 2020-2026). (7,12,14-16,19-25).

pág. 4040
Tabla 2. Estratificación etiológica anatomofuncional, frecuencias relativas y mecanismos
fisiopatológicos subyacentes
Nivel
anatomofuncional
Entidad clínica
nosológica
Prevalencia
agrupada (%)
Rango reportado
en literatura (%)
Mecanismo fisiopatológico
primario
Compartimento I
(Uterovaginal)
Síndrome de
Asherman/Sinequias
intrauterinas
(9,17,28,29)
4,1 2,5 – 7,0 Destrucción de la capa basal
endometrial con fibrosis y
obliteración de la cavidad uterina
postinstrumentación.
Compartimento II
(Ovárico)
Síndrome de ovario
poliquístico (SOP)
(7,14,15,26)
40,2 34,0 – 46,5 Anovulación crónica secundaria a
hiperandrogenismo, resistencia a
la insulina y retroalimentación
anómala de esteroides.
Insuficiencia ovárica
prematura (IOP)
(8,13,22,33)
6,4 4,0 – 9,5 Agotamiento folicular precoz o
destrucción autoinmune ovárica
previo a los 40 años;
hipogonadismo
hipergonadotrópico.
Compartimento III
(Hipofisario)
Hiperprolactinemia
(Prolactinomas /
Fármacos)
(6,14,18,27)
13,8 10,0 – 17,5 Inhibición dopaminérgica de la
secreción pulsátil de GnRH
inducida por exceso mantenido de
prolactina sérica.
Lesiones selares no
funcionantes /
Necrosis (18,23,27)
0,9 0,4 – 1,8 Compresión de tallo hipofisario o
destrucción tisular isquémica
postparto (síndrome de Sheehan).
Compartimento IV
(Hipotalámico)
Amenorrea
hipotalámica
funcional (AHF)
(5,12,16,21,25,31)
31,5 26,0 – 38,0 Supresión de la pulsatilidad de
GnRH mediada por déficit
energético relativo, cortisol
elevado y descenso de leptina.
Trastornos
endocrinos
sistémicos
Hipotiroidismo
primario severo /
Hipertiroidismo
(14,23,30)
2,3 1,2 – 4,0 Alteración en la síntesis de SHBG
y aclaramiento de estrógenos;
hiperprolactinemia refleja
mediada por TRH elevada.
Hiperplasia
suprarrenal congénita
no clásica / Cushing
(14,15,30)
0,8 0,3 – 1,5 Hiperandrogenismo periférico y
bloqueo supragenerado de la señal
gonadotrópica central
Analisis de las rutas y algoritmos diagnosticos
La literatura analizada documenta un consenso absoluto respecto al punto de partida clinico: la
exclusion obligatoria de gestacion activa mediante determinacion cuantitativa de la subunidad beta de
gonadotropina corionica humana serica (1,2,14). Descartado el embarazo, las secuencias de evaluacion
se dividen de forma tajante entre esquemas clasicos basados en pruebas farmacologicas de provocacion
y protocolos contemporaneos sustentados en perfiles hormonales basales de alta sensibilidad, tal como
se detalla en la Tabla 3 (2,10,20). El panel paraclinico de primera linea comprende la medicion serica
de prolactina, tirotropina, hormona foliculoestimulante, hormona luteinizante y estradiol (1,2,14). Esta
combinacion clasifica a la paciente en categorias operativas precisas.

pág. 4041
El hallazgo de hormona foliculoestimulante superior a 25 UI/L en dos tomas separadas por cuatro
semanas junto a hipoestrogenismo define el hipogonadismo hipergonadotropico por insuficiencia
ovarica prematura (8,13,22). Por el contrario, concentraciones de gonadotropinas inapropiadamente
bajas o en limites inferiores de la normalidad asociadas a estradiol inferior a 30 pg/mL configuran un
hipogonadismo hipogonadotropico, propio de la amenorrea hipotalamica funcional o lesiones selares
ocupantes de espacio (5,12,16,21). Las concentraciones preservadas de gonadotropinas con anovulacion
cronica e hiperandrogenismo clinico o laboratorial orientan hacia disfunciones metabolicas
dependientes del ovario (7,15,26).
La prueba de retirada con progestagenos (acetato de medroxiprogesterona a 10 mg diarios por via oral
durante 10 dias o progesterona micronizada a 200 mg diarios durante 10 a 12 dias) pierde respaldo en
la literatura reciente comprendida entre 2020 y 2026 (2,5,20). Los estudios de evaluacion analitica
demuestran que este test funcional exhibe una sensibilidad y especificidad limitadas para diferenciar la
amenorrea hipotalamica del sindrome de ovario poliquistico, situandose su valor predictivo por debajo
del 65% (10,20). La presencia de sangrado por deprivacion unicamente demuestra que el endometrio
estuvo expuesto a concentraciones minimas de estrogenos endogenos (estradiol superior o igual a 40 a
50 pg/mL) y que el canal cervical esta permeable; no excluye formas parciales de supresion
hipotalamica ni diagnostica patologia endocrina especifica (1,10,20). Por su parte, la prueba secuencial
con estrogenos conjugados orales (1,25 mg diarios por 21 dias) seguidos de progesterona conserva
indicacion estricta cuando no existe sangrado previo y se sospecha dano organico uterino, funcionando
como filtro previo a la intervencion invasiva (1,9,17).
En el ambito imagenologico, la ecografia transvaginal evalua el grosor endometrial, identifica
anomalias anatomicas cavitarias y permite cuantificar los foliculos antrales para verificar los criterios
de Rotterdam (7,14,26). Ante hiperprolactinemia confirmada en reposo mayor a 25 ng/mL sin ingesta
de psicofarmacos, o valores francamente elevados superiores a 100 ng/mL, la resonancia magnetica
selar con contraste de gadolinio constituye el estudio de eleccion con una sensibilidad superior al 95%
para detectar micro o macroadenomas (6,18,27). Para la evaluacion del compartimento uterino, la
histerosonografia salina y la histeroscopia ambulatoria superan a la ecografia pelvica estandar, la cual

pág. 4042
presenta un subregistro de sinequias endometriales de hasta 42% en grados moderados y severos, como
se resume en la Tabla 3 (9,17,28,29).
Tabla 3. Rendimiento diagnostico y nivel de indicación de las pruebas paraclínicas e imagenológicas
en amenorrea secundaria
Modalidad
paraclínica o
biomarcador
Punto de corte
analítico o criterio
positivo
Sensibilidad
reportada
(%)
Especificidad
reportada
(%)
Indicación clínica y
utilidad principal
Nivel de acuerdo
en guías
recientes
hCG beta serica
cuantitativa
(1,2,14)
Mayor a 5 mUI/mL 99,9 99,8 Descarte obligatorio y
universal de gravidez en
el primer contacto.
Consenso
universal pleno
TSH ultrasensible
(1,2,30)
Mayor a 4,5 mUI/L
o menor a 0,4
mUI/L
92,0 a 96,0 94,0 a 98,0 Diagnostico de
tiroidopatia primaria
causante de alteración
metabólica de
estrógenos.
Consenso
universal pleno
Prolactina serica
basal (6,18,27)
Mayor a 25 ng/mL
en reposo estricto
90,0 a 95,0 88,0 a 93,0 Pesquisa de adenomas
hipofisarios,
hiperprolactinemia
idiopática o efecto
farmacológico.
Consenso
universal pleno
FSH y LH séricas
basales (8,13,22)
FSH mayor a 25
UI/L (confirmada a
las 4 semanas)
94,0 a 98,0 96,0 a 99,0 Criterio confirmatorio de
insuficiencia ovárica
prematura en menores de
40 años.
Consenso
universal pleno
Estradiol sérico
(E2) (14,19,20)
Menor a 30 pg/mL 82,0 a 87,0 80,0 a 85,0 Marcador directo de
hipoestrogenismo que
diferencia fallos
centrales de anovulación
normo estrogénica.
Consenso elevado
Test de retirada
con progestágenos
(2,10,20)
Hemorragia uterina
entre 2 y 7 días
postratamiento
60,0 a 68,0 58,0 a 65,0 Indicador indirecto de
impregnación
estrogénica; baja
capacidad
discriminatoria
etiológica.
Discrepancia
activa
(desaconsejado
en protocolos
endocrinológicos)
Prueba combinada
estrógeno y
progestina
(1,9,17)
Ausencia de
sangrado tras
estrógeno más
progestágeno
88,0 a 94,0 92,0 a 96,0 Sospecha fundada de
fallo de órgano efector
por sinequias o
destrucción endometrial.
Consenso
moderado a alto
Ecografía pélvica
transvaginal
(7,14,26)
Recuento folicular
igual o mayor a 20
por ovario
85,0 a 91,0 83,0 a 89,0 Identificación de
fenotipo poliquístico
ovárico, hematómetra y
valoración endometrial.
Consenso
universal pleno
Resonancia
magnética selar
(6,18,27)
Identificación de
microadenoma o
macroadenoma
hipofisario
95,0 a 98,0 91,0 a 96,0 Obligatoria en
hiperprolactinemia
sostenida, cefalea
progresiva o defectos del
campo visual.
Consenso
universal pleno
Histeroscopia
diagnostica
ambulatoria
(9,17,28,29)
Visualización
directa de sinequias
o bandas fibrosas
96,0 a 99,0 95,0 a 98,0 Estándar de referencia
para confirmación y
clasificación anatómica
del síndrome de
Asherman.
Consenso
universal pleno

pág. 4043
Figura 2. Algoritmo diagnostico contemporáneo de la amenorrea secundaria basado en
determinaciones basales de alta sensibilidad.
Fuente: Elaboración propia a partir del mapeo de guías de practica clínica internacionales y estudios analíticos de rendimiento
diagnostico (periodo 2020-2026). (1,2,5-9,12-30).
Síntesis de consensos clínicos y discrepancias operativas en guías internacionales
El análisis comparativo de las directrices publicadas por la Sociedad de Endocrinología, el Colegio
Americano de Obstetras y Ginecólogos, la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología
y la directriz internacional de consenso para el síndrome de ovario poliquístico evidencia acuerdos
sólidos en la pesquisa inicial, pero divergencias operativas marcadas en la ejecución paraclínica, según
se detalla en la Tabla 4 (5-8,26,30-34).
El descarte inicial de gestación y la medición sérica de tirotropina y prolactina constituyen los únicos
puntos de convergencia universal en todos los documentos normativos (1,2,5-8,26,30). A partir de esa
etapa basal, surgen controversias metodológicas directas.

pág. 4044
Las sociedades endocrinológicas desaconsejan explícitamente el test de provocación con progestágenos
debido a su tasa elevada de falsos negativos en pacientes con amenorrea hipotalámica funcional leve y
su incapacidad para predecir patología endometrial orgánica (5,10,20). Por el contrario, ciertos
protocolos ginecológicos conservan dicha prueba como filtro primario de bajo costo en atención no
especializada para evaluar la reactividad del órgano efector (1-3).
Otra discrepancia clínica no resuelta radica en el umbral de prolactina para indicar neuroimagen. Las
guías endocrinológicas exigen resonancia magnética selar con contraste ante cualquier
hiperprolactinemia confirmada en reposo mayor a 25 ng/mL sin causa farmacológica manifiesta,
mientras que consensos de ginecología general adoptan conductas expectantes con seguimiento sérico
trimestral cuando los valores se ubican en el rango de 25 a 50 ng/mL en ausencia de focalidad
neurológica o galactorrea espontánea (6,18,27). Respecto al síndrome de ovario poliquístico, la guía
internacional 2023 formaliza la incorporación de la hormona antimülleriana como criterio diagnóstico
alternativo a la ecografía transvaginal en población adulta, pero desestima tajantemente su aplicación
en mujeres menores de 20 años o dentro de los primeros ocho años posteriores a la menarquia por
superposición con la fisiología folicular propia de la edad (7,19,32).
Tabla 4. Matriz comparativa de consensos y discrepancias operativas en guías de práctica clínica
internacionales
Aspecto clínico de
decisión
Recomendación convergente
consolidada
Discrepancia u omisión identificada
en guías
Grado de
variabilidad
asistencial
Tamizaje inicial de
primer nivel
(1,2,5,6,30)
Determinación de gonadotropina
coriónica humana subunidad beta
sérica, tirotropina y prolactina basal
en reposo.
Oportunidad para indicar
gonadotropinas y estradiol en la
primera consulta frente a esquemas
diferidos.
Baja
Prueba dinámica con
progestágenos
(2,5,10,20)
Reconocimiento de que un sangrado
positivo solo demuestra
estimulación estrogénica previa.
Desaconsejada en protocolos
endocrinológicos recientes; mantenida
como herramienta primaria en guías
ginecológicas comunitarias.
Alta
Criterio para
neuroimagen selar
(6,18,27)
Indicación absoluta de resonancia
magnética selar ante prolactina
superior a 100 ng/mL o compromiso
campimétrico.
Indicación de resonancia en
hiperprolactinemias leves (25 a 50
ng/mL) versus monitorización sérica
periódica.
Moderada
Diagnóstico de
insuficiencia ovárica
prematura
(8,13,22,33)
Dosaje confirmatorio de hormona
foliculoestimulante superior a 25
UI/L repetido a las cuatro semanas
en menores de 40 años.
Inclusión sistemática de cribado de
autoinmunidad adrenal (anticuerpos
anti-21-hidroxilasa) y cariotipo en
centros no terciarios.
Moderada
Evaluación
endometrial y uterina
(9,17,28,29)
Histeroscopia o histerosonografía
salina ante sospecha de sinequias
postlegrado.
Utilización rutinaria de ecografía
transvaginal estándar como prueba de
descarte de síndrome de Asherman
pese a su baja sensibilidad.
Alta

pág. 4045
Identificación de vacíos de conocimiento en la literatura médica indexada
La revisión sistemática del cuerpo bibliográfico señala lagunas críticas en tres ejes operacionales
(11,32,34). El primer vacío metodológico reside en la ausencia de puntos de corte analíticos
estandarizados para discriminar la amenorrea hipotalámica funcional frente a los fenotipos de síndrome
de ovario poliquístico sin hiperandrogenismo marcado (7,15,19,32). Un porcentaje no despreciable de
pacientes con déficits energéticos relativos desarrolla morfología multiquística u ovárica poliquística
incidental en la ecografía transvaginal, lo cual induce diagnósticos erróneos de síndrome de ovario
poliquístico y retrasa las intervenciones nutricionales requeridas para revertir la supresión central del
eje (5,12,16,31).
El segundo vacío corresponde a la falta de ensayos controlados que determinen la cronología costo-
efectiva de las pruebas paraclínicas según el nivel asistencial (2,11,34). Los algoritmos publicados
asumen de forma tácita la disponibilidad inmediata de resonancia magnética de alta resolución y perfiles
hormonales complejos, soslayando la realidad operativa de la atención ambulatoria y los sistemas de
salud pública en economías emergentes (18,27,30,34). No existen esquemas validados que precisen con
exactitud qué pacientes se benefician de una resolución escalonada en el primer nivel y cuáles demandan
derivación precoz al endocrinólogo reproductivo (2,34).
El tercer vacío comprende la subestimación sistemática del compartimento uterino en los algoritmos
vigentes (9,17,28). La investigación contemporánea prioriza de forma casi absoluta los perfiles
neuroendocrinos y metabólicos, relegando la identificación temprana del daño endometrial iatrogénico
(17,28,29). Esta omisión perpetúa dilaciones diagnósticas que superan con frecuencia los doce meses
entre la aparición de la amenorrea posterior a una intervención quirúrgica obstétrica y la confirmación
histeroscópica de sinequias intrauterinas avanzadas (9,17,28).
DISCUSIÓN

pág. 4046
Interpretación de los hallazgos principales en endocrinología ginecológica
Los hallazgos de esta revisión de alcance ratifican que la amenorrea secundaria opera como un centinela
clínico de fallos sistémicos antes que como una afección ginecológica intrínseca aislada (2,4). La
preponderancia combinada del síndrome de ovario poliquístico (40,2%) y la amenorrea hipotalámica
funcional (31,5%) demuestra que más del 70% de las pacientes en edad fértil consultan por disrupciones
funcionales del eje neuroendocrino o por aberraciones metabólicas periféricas, y no por defectos
estructurales del aparato reproductor (7,12,14-16,21,23-25). La transición identificada en la literatura
médica contemporánea hacia perfiles hormonales basales de alta sensibilidad evidencia la obsolescencia
de las pruebas dinámicas clásicas (1,2,10,14,20). El panel basal estructurado (tirotropina, prolactina,
gonadotropinas y estradiol) permite la estratificación fisiopatológica inmediata, reduciendo los tiempos
de espera diagnóstica y evitando la exposición innecesaria a progestágenos sintéticos que enmascaran
la etiología de base sin aportar beneficio terapéutico (1,5,10,20).
Disparidad entre flujos diagnósticos propuestos y práctica asistencial real
Persiste una discrepancia sustancial entre las directrices de las sociedades científicas internacionales y
la conducta médica habitual en los niveles primarios y secundarios de atención (1,2,34). A pesar de que
consensos consolidados desaconsejan el test de retirada con progestágenos por su limitada especificidad
etiológica (58% a 65%), esta prueba continúa prescribiéndose de forma empírica y rutinaria (2,10,20).
Dicha conducta introduce retrasos diagnósticos perjudiciales: la presencia de hemorragia por
deprivación se interpreta con frecuencia como criterio erróneo de integridad gonadal, pasando por alto
casos de amenorrea hipotalámica funcional leve o adenomas hipofisarios en etapas iniciales
(5,6,10,18,21).
Una discordancia equivalente se documenta en la evaluación de la patología uterina adquirida. Mientras
la evidencia demuestra que la ecografía transvaginal convencional omite hasta el 42% de las sinequias
intrauterinas de grado moderado a severo, su indicación aislada persiste como método único de pesquisa
antes de la derivación especializada (9,17,28,29). Esta limitación metodológica retrasa la confirmación
histeroscópica del síndrome de Asherman, favoreciendo la consolidación fibrótica del endometrio y
agravando el pronóstico reproductivo de la paciente (9,17,28).

pág. 4047
Implicaciones clínicas, terapéuticas y consecuencias sistémicas
La estratificación precisa del compartimento afectado determina la eficacia de las intervenciones
clínicas y previene desenlaces desfavorables a largo plazo (2,5,8,13). En la amenorrea hipotalámica
funcional, restablecer la pulsatilidad fisiológica de la GnRH exige corregir el déficit calórico mediante
rehabilitación nutricional estructurada y la reducción del gasto físico extenuante (5,10,12,16,31). La
prescripción de anticonceptivos orales combinados en estas pacientes enmascara la recuperación
biológica del eje al provocar hemorragias por privación artificiales; además, esta estrategia no restituye
la masa ósea con la misma eficacia que el estradiol transdérmico acoplado a progesterona micronizada
cíclica, debido a que el primer paso hepático del estrógeno oral suprime la secreción del factor de
crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1) (5,10,16,31).
En la insuficiencia ovárica prematura, la documentación oportuna del hipogonadismo
hipergonadotrópico obliga a instaurar terapia hormonal de reemplazo sistémica a dosis sustitutivas
plenas (estradiol transdérmico 100 mcg/día o valerato de estradiol 2 mg/día vía oral, asociado a
progesterona micronizada 200 mg/día durante 12 a 14 días al mes), la cual debe continuarse al menos
hasta la edad de la menopausia natural (8,13,33). Omitir o dilatar este esquema terapéutico desencadena
una pérdida acelerada de la densidad mineral ósea trabecular y duplica la tasa de eventos
cardiovasculares prematuros secundarios a daño endotelial hipoestrogénico (2,8,13,22,33). En
contraposición, el manejo del síndrome de ovario poliquístico demanda un enfoque prioritariamente
metabólico enfocado en la resistencia insulínica y la profilaxis del síndrome metabólico, superando el
paradigma simplista centrado exclusivamente en la inducción artificial del sangrado menstrual
(7,15,26).
VACÍOS METODOLÓGICOS Y NECESIDADES DE INVESTIGACIÓN FUTURA
La literatura mapeada pone de manifiesto la falta de cohortes prospectivas multicéntricas destinadas a
validar algoritmos diagnósticos adaptados a contextos con limitaciones en infraestructura de laboratorio
(11,34). Los flujos de decisión vigentes provienen de centros de referencia de alta complejidad en países
de ingresos altos, donde se asume el acceso ilimitado a neuroimagen selar y ensayos hormonales
automatizados (5,6,11,18,27). Resulta imperativo diseñar y contrastar esquemas diagnósticos

pág. 4048
jerárquicos y costo-efectivos que precisen qué pacientes pueden manejarse de forma resolutiva en el
primer nivel y cuáles requieren derivación inmediata al subespecialista (2,30,34).
Asimismo, se requieren investigaciones orientadas a caracterizar biomarcadores capaces de resolver el
solapamiento fenotípico entre la amenorrea hipotalámica funcional con morfología ovárica poliquística
concurrente y el síndrome de ovario poliquístico normoponderal (5,7,15,19,32). La delimitación
analítica precisa de este espectro clínico constituye una de las prioridades pendientes en la
endocrinología reproductiva actual (7,10,19,32).
Fortalezas y limitaciones de la revisión de alcance
La solidez de este estudio radica en el cumplimiento de los lineamientos metodológicos del Instituto
Joanna Briggs y la lista de verificación PRISMA-ScR, integrando un marco temporal de búsqueda
actualizado que captura las directrices internacionales más recientes (7,11,13,17,18). El volumen
muestral agrupado superior a 8.000 pacientes otorga validez externa a la distribución de las frecuencias
etiológicas anatomofuncionales documentadas (1,2,5,14,15,23,24).
Entre las limitaciones inherentes al diseño metodológico de una revisión de alcance destaca la omisión
de un análisis formal del riesgo de sesgo y la ausencia de una síntesis cuantitativa metaanalítica sobre
la exactitud de las pruebas diagnósticas (11). De igual modo, la exclusión de fuentes no indexadas en
las bases de datos biomédicas consultadas o redactadas en idiomas distintos al español o inglés podría
restringir la identificación de particularidades epidemiológicas reportadas en otras regiones geográficas
(11,34).
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
La amenorrea secundaria en mujeres en edad reproductiva obedece primordialmente a disrupciones
neuroendocrinas y alteraciones metabólicas funcionales, con el síndrome de ovario poliquístico y la
amenorrea hipotalámica funcional como las entidades de mayor prevalencia en la evidencia clínica
contemporánea. Las anomalías orgánicas definitivas, representadas por la insuficiencia ovárica
prematura y las sinequias intrauterinas, exhiben una frecuencia cuantitativa menor pero demandan una
identificación expedita debido a su impacto deletéreo sobre la densidad mineral ósea, el perfil
cardiovascular y el pronóstico reproductivo.

pág. 4049
El abordaje diagnóstico actual descarta las pruebas dinámicas clásicas de provocación con
progestágenos como eje de estratificación primaria, dada su reducida especificidad etiológica y su
incapacidad para predecir patología endometrial orgánica. El algoritmo contemporáneo parsimonioso
establece como paso mandatario la exclusión cuantitativa de gravidez mediante subunidad beta de
gonadotropina coriónica humana, sucedida por una batería paraclínica basal simultánea constituida por
tirotropina, prolactina basal en reposo, hormona foliculoestimulante, hormona luteinizante y estradiol
sérico.
Este esquema bioquímico basal permite clasificar de forma temprana el compartimento
anatomofuncional lesionado y optimiza la indicación selectiva de neuroimagen selar o procedimientos
diagnósticos endometriales invasivos.
Persisten discrepancias operativas sustanciales entre las directrices endocrinológicas internacionales y
la práctica médica comunitaria, reflejadas en la prescripción empírica rutinaria del test de progestágenos
en centros de atención no especializada y en la dependencia exclusiva de la ecografía transvaginal
convencional para descartar lesiones cavitarias uterinas complejas, técnica que presenta una notable
tasa de subregistro frente a la histeroscopia.
Se recomienda a las comisiones de salud y comités de consenso la reestructuración de los protocolos
asistenciales de primer y segundo nivel, restringiendo el empleo indiscriminado de progestinas y
adoptando rutas diagnósticas fundadas en determinaciones basales de alta sensibilidad. En el ámbito
investigativo, es perentorio desarrollar cohortes prospectivas multicéntricas destinadas a validar
biomarcadores de discriminación entre la amenorrea hipotalámica con morfología poliquística
incidental y el síndrome de ovario poliquístico normoponderal, así como evaluar la rentabilidad
diagnóstica y el impacto económico de estos flujos en sistemas sanitarios con recursos tecnológicos
limitados.
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