IMPLEMENTACIÓN DE LAS FUNCIONES
EJECUTIVAS EN LA ESCUELA DESDE UN
MODELO INTEGRADOR: TEORÍA DE LA
INTELIGENCIA EJECUTIVA. ANÁLISIS
NARRATIVO CRÍTICO
IMPLEMENTATION OF EXECUTIVE FUNCTIONS IN SCHOOLS
BASED ON AN INCLUSIVE MODEL: THE THEORY OF EXECUTIVE
INTELLIGENCE. CRITICAL NARRATIVE ANALYSIS
Gilberto Arnulfo Cáceres Cristancho
Universidad Santo Tomás, Colombia
Luis Alfredo Bernal Hidalgo
Universidad Santo Tomás, Colombia
Alvelayis Nieto Mejía
Universidad Santo Tomás, Colombia
Universidad del Tolima, Colombia
Universidad Santo Tomás, Colombia

pág. 5313
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i5.26384
Implementación de las Funciones Ejecutivas en la Escuela desde un Modelo
Integrador: Teoría de la Inteligencia Ejecutiva. Análisis Narrativo Crítico
Gilberto Arnulfo Cáceres Cristancho1
gilbertocaceres@usantotomas.edu.co
https://orcid.org/0000-0002-8396-7844
Universidad Santo Tomás
Colombia
Luis Alfredo Bernal Hidalgo
luisbernalh@usta.edu.co
https://orcid.org/0000-0001-8206-1461
Universidad Santo Tomás
Colombia
Alvelayis Nieto Mejía
anietom@ut.edu.co
https://orcid.org/0000-0002-4532-0732
Instituto de Educación a Distancia (IDEAD)
Universidad del Tolima
Colombia
RESUMEN
En el mundo reciente aun muchas escuelas se mantienen en la tradicional educación de la inteligencia
cognitiva, centrada en lo académico, sin darse la oportunidad de conocer nuevas tendencias de la
educación del siglo XXI, como la formación de las funciones ejecutivas. Actualmente la neurociencia
está aportando elementos valiosos a la educación, afirmando que la escuela debe formar seres humanos
multidimensionales, capaces de establecerse objetivos en la vida, gestionar su conducta y decidir
conscientemente su actuar en el mundo. Este artículo tiene como propósito comprender los resultados
obtenidos en las últimas décadas por diferentes investigaciones que han querido implementar las
funciones ejecutivas en contextos escolares, qué límites han afrontado y qué brecha se sigue
presentando; además, se plantea la teoría de la inteligencia ejecutiva como un posible modelo teórico
integrador, que aborda un nuevo concepto de formación escolar y propone una nueva pedagogía para
el fortalecimiento de todas las funciones ejecutivas. Bajo el paradigma interpretativo y el enfoque
cualitativo, se utilizó el método de revisión narrativa crítica de la literatura actual, analizando diversas
fuentes documentales de varias partes del mundo y diferentes contextos escolares. Como hallazgo
central se encontró que los intentos realizados hasta el momento para implementar las funciones
ejecutivas en el ámbito educativo están desarticulados y requieren una visión teórica unificadora, que
cambie el concepto escolar de inteligencia, impregne las bases epistemológicas del currículo y elabore
nuevas estrategias pedagógicas fundamentadas en la gestión de todas las funciones ejecutivas de los
estudiantes.
Palabras clave: funciones ejecutivas, inteligencia ejecutiva, análisis crítico narrativo, currículo,
pedagogía
1 Autor principal.
Correspondencia: gilbertocaceres@usantotomas.edu.co

pág. 5314
Implementation of Executive Functions in Schools Based on an Inclusive
Model: The Theory of Executive Intelligence. Critical Narrative Analysis
ABSTRACT
In today’s world, many schools still adhere to traditional education focused on cognitive intelligence
and academics, without giving themselves the opportunity to explore new trends in 21st-century
education, such as the development of executive functions. Today, neuroscience is contributing
valuable insights to education, affirming that schools must develop multidimensional human beings
capable of setting goals in life, managing their behavior, and consciously deciding how to act in the
world. The purpose of this article is to understand the results obtained in recent decades by various
studies that have sought to implement executive functions in school settings, the limitations they have
encountered, and the gaps that remain; furthermore, it proposes the theory of executive intelligence as
a potential integrative theoretical model that addresses a new concept of school education and suggests
a new pedagogy for strengthening all executive functions. Using an interpretive paradigm and a
qualitative approach, the authors employed a critical narrative review of the current literature, analyzing
various documentary sources from different parts of the world and diverse school contexts. A key
finding was that attempts to date to integrate executive functions into the educational setting have been
disjointed and require a unifying theoretical vision that transforms the school’s concept of intelligence,
permeates the epistemological foundations of the curriculum, and develops new pedagogical strategies
grounded in the management of all students’ executive functions.
Keywords: executive functions, executive intelligence, critical narrative analysis, curriculum, pedagogy
Artículo recibido 20 agosto 2026
Aceptado para publicación: 20 setiembre 2026

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INTRODUCCIÓN
La escuela ha sido criticada en los últimos años porque no está dando respuesta a las necesidades
actuales de sus estudiantes, pues sigue enfocada en currículos rígidos, centrados en lo académico; en
otras palabras, sigue entendiendo la educación como la formación de la inteligencia cognitiva
(Espinosa, 2017). Esto ha traído como consecuencia que los esfuerzos de los entes educativos se
enfoquen en transmitir conocimientos teóricos mientras olvidan enseñar a los más jóvenes cómo
resolver problemas reales de la vida cotidiana (Balayar y Langlais, 2021).
El fundamento epistemológico de esta tradición se remonta a la teoría de inteligencia cognitiva,
propuesta por Charles Spearman a inicios del siglo XX, en The nature of intelligence and the principles
of cognition, donde afirmó que la inteligencia es una capacidad de orden cognitivo que establece las
diferentes maneras en que las personas resuelven problemas específicos (Spearman, 1923). Esta
definición se expandió en la educación formal y se convirtió en el fundamento teórico de muchas
estructuras curriculares nacionales y locales. Por ello, las escuelas se centraron en transmitir conceptos
académicos organizados en disciplinas separadas (Adey y Shayer, 1994), cuyo resultado se suele
evaluar con instrumentos principalmente cuantitativos, que miden la respuesta del estudiante a temas
escolares pero no dicen nada sobre su vida personal futura (Gardner, 2011).
Como reacciones críticas a esta forma de entender la educación han surgido varias propuestas teóricas,
entre las que se destaca la educación de las funciones ejecutivas. Varios neurocientíficos se dieron a la
tarea de estudiar las funciones ejecutivas del cerebro y su aplicación en la educación. Lezak (1982) fue
quien creó el concepto de funciones ejecutivas, definiéndolas como las capacidades del ser humano
para el establecimiento de metas, la gestión de la conducta y el actuar eficaz. Por su parte, el astrofísico
y neurocientífico Guillén (2017) se dedicó a enseñarle a la escuela que debe ampliar su manera de
educar hacia una visión multidimensional del aprendizaje.
En las últimas décadas se han dado los primeros pasos hacia la educación de las funciones ejecutivas
en la escuela con intervenciones específicas en contextos educativos concretos. Sin embargo, con los
estudios y ejercicios realizados se han obtenido sólo resultados limitados y variados. Esto parece indicar
que no ha habido unidad de criterios y que se requiere, por consiguiente, un escenario común e
integrador que proponga una transformación más completa de la escuela desde lo curricular y lo

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pedagógico. En otras palabras, se necesita un modelo escolar unificador que organice la educación de
las funciones ejecutivas como parte esencial de todo el quehacer educativo. Como posible modelo se
presenta la teoría de la inteligencia ejecutiva de J. A. Marina, quien define que la escuela está llamada
a educar todas las funciones ejecutivas, no solo los conocimientos teóricos, sino las emociones, la
solución de problemas, la elaboración de propósitos de vida, el uso adecuado de la libertad personal
(Marina, 2018).
A partir de estas premisas, surgen varias preguntas: ¿qué se sabe hoy de la formación de las funciones
ejecutivas en el mundo escolar? ¿qué resultados han dado las intervenciones realizadas hasta el
momento? ¿qué limitaciones se han encontrado?¿qué podría aportar el modelo de inteligencia ejecutiva
de Marina para la renovación de la escuela como formadora de seres humanos capaces de gestionar
todas sus dimensiones personales, sus conocimientos, sus emociones y sus decisiones?
Surge, entonces, la pregunta de investigación de este artículo: ¿cómo ha funcionado hasta hoy la
educación de las funciones ejecutivas y cómo puede contribuir la teoría de la Inteligencia Ejecutiva
como modelo integrador?
El objetivo de este análisis es: comprender qué resultados han dado las intervenciones de educación de
las funciones ejecutivas en la escuela y cómo puede aportar la teoría de la inteligencia ejecutiva para
convertirse en un modelo integrador.
METODOLOGÍA
Este artículo se fundamenta en el paradigma de investigación interpretativo, que busca comprender la
realidad desde la hermenéutica y la dialéctica (Bisquerra, 2009). El enfoque escogido es el cualitativo,
que se centra en las variables que explican los fenómenos de la vida humana relacionados con el
problema investigado (Bisquerra, 2009).
Para este análisis se utilizó el método de revisión narrativa crítica de literatura, orientado a la
identificación, análisis y síntesis de fuentes documentales actuales sobre intervenciones educativas
encauzadas a la formación de las funciones ejecutivas en ámbitos escolares. La selección de esta
metodología se dio por la convergencia de diversos tipos de estudios, entre los que aparecen
metaanálisis, estudios experimentales, implementaciones, experiencias pedagógicas y teoría de la
inteligencia ejecutiva. Esta revisión narrativa crítica pretendió analizar conceptualmente el aporte de las

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fuentes con el fin de dar respuesta a la pregunta de investigación. Sobre el método de revisión
documental crítica, Grant y Booth (2009) señalan que permite una evaluación de la pertinencia y calidad
de las fuentes, añade síntesis y análisis y favorece la interpretación conceptual.
La técnica usada fue el análisis documental de literatura científica, que constó de búsqueda estructurada,
selección de documentos, lectura crítica, obtención de información pertinente, síntesis. Como
instrumento se diseñó una matriz de análisis documental, que incluyó la siguiente información:
Categoría de la fuente, autores, año de publicación, países donde se desarrolló la investigación,
resultados principales, limitaciones.
Para la recolección de fuentes, se realizó la búsqueda en bases de datos científicas tales como: Web of
Science, Scopus, SciELO, PubMd/MEDLINE, PsycINFO, ERIC, LILACS y Embase. Se utilizaron los
siguientes parámetros con uso de los operadores booleanos AND y OR: Executive functions AND
education, Executive functions AND school, Executive functions AND classroom, Executive functions
AND curriculum, Executive intelligence AND education, Executive intelligence AND school,
Inteligencia Ejecutiva AND educación, Inteligencia Ejecutiva AND aula, Inteligencia Ejecutiva AND
funciones ejecutivas. El sondeo se realizó en dos idiomas: inglés y español.
Se hizo una indagación exploratoria y progresiva de literatura científica y se aplicaron unos criterios de
delimitación del corpus documental. Inicialmente se encontraron 35 fuentes documentales; para la
decisión final, se incluyeron las 11 fuentes documentales que cumplieron las siguientes características:
publicaciones entre 2016 y 2026 (de manera excepcional se incluye un texto de Marina anterior al 2016,
por su función fundamental en la explicación del modelo de inteligencia ejecutiva); que tuvieran como
tema central las funciones ejecutivas y su implementación en contextos escolares; que identificaran
estrategias de integración curricular, evaluaran resultados, presentaran revisiones sistemáticas,
metaanálisis o estudios experimentales; que estuvieran publicadas en revistas académicas indexadas.
Se excluyeron documentos con estos rasgos: fuentes con intervenciones clínicas o de otra índole sin
contexto educativo; estudios que expresaban solamente correlaciones sin intervención; estudios
centrados en lo académico sin referencia principal a las funciones ejecutivas; materiales sin respaldo
académico suficiente.

pág. 5318
En definitiva, para este estudio se escogieron los siguientes documentos:
▪ Metaanálisis y revisiones sistemáticas: Takacs y Kassai, 2019; Kassai et al., 2019; Dietrichson et
al., 2026
▪ Documentos de implementación de funciones ejecutivas: Globe et al., 2021; Solomon et al., 2018;
Diamond et al., 2019
▪ Fuentes con resultados de experiencias pedagógicas: Vita-Barrull et al., 2023; Barnes et al., 2021
▪ Documentos con la teoría de la inteligencia ejecutiva: Marina y Pellicer, 2015; Marina, 2016;
Marina, 2022.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Después de realizados los pasos de la metodología, los resultados y la discusión se estructuraron en
cinco momentos: evidencias en metaanálisis y revisiones sistemáticas de intervenciones realizadas,
revisión de resultados de implementaciones escolares de las funciones ejecutivas, estudio de
experiencias pedagógicas, presentación del modelo unificador de las funciones ejecutivas, y análisis
crítico de la implementación de las funciones ejecutivas.
Revisiones sistemáticas y metaanálisis
- Un metaanálisis conformado por 90 estudios, con 8.925 niños menores de 12 años fue realizado en
varios países (Takacs y Kassai, 2019). Las funciones ejecutivas se intervinieron a través de diversas
acciones conductuales implícitas y explícitas, computarizadas y no computarizadas. Como
resultados principales, los autores sostuvieron que sí es posible mejorar las funciones ejecutivas en
la infancia; que hubo efectos moderados del entrenamiento explícito y que la mindfulness puede
traer resultados en el desarrollo típico. Sin embargo, también afirmaron que no encontraron
evidencia suficiente para asegurar el mantenimiento de los cambios durante el seguimiento; los
efectos conseguidos fueron variables, según las poblaciones y las modalidades. Concluyeron que el
entrenamiento explícito no tiene mayor sentido que las intervenciones implícitas, las cuales suelen
ser muy eficaces, más divertidas y más fáciles de integrar a las actividades cotidianas de los niños.
- Un metaanálisis evaluó los efectos de transferencia cercana y lejana en el entrenamiento de
funciones ejecutivas como el control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva y la memoria de trabajo
(Kassai et al., 2019). Ellos encontraron evidencias relevantes para afirmar que sí es posible

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fortalecer las funciones ejecutivas en la niñez a través del entrenamiento específico; pero su
relevancia práctica se limita solo a las funciones específicas que se entrenaron y no producen
transferencia amplia a otras funciones no entrenadas.
- Una revisión sistémica se propuso verificar si las intervenciones en ambiente escolar,
específicamente en habilidades lingüísticas y matemáticas, podían mejorar las funciones ejecutivas
en los estudiantes (Dietrichson et al., 2026). Abordaron 51 estudios, 47 de ellos con ensayos
aleatorios controlados. No les fue posible identificar posibles intervenciones que fueran más
eficaces para fortalecer las funciones ejecutivas; en otras palabras, entrenar ciertas funciones
ejecutivas parece tener efectos limitados en el rendimiento académico y se requieren más
investigaciones para determinar la relación entre habilidades académicas y mejoramiento de las
funciones ejecutivas.
Implementación de las funciones ejecutivas en ambientes escolares
- Un estudio fue realizado en Head Start, EE.UU, en 17 organizaciones a lo largo de 10 estados
(Globe et al., 2021). Trabajaron una muestra de 75 docentes y 738 niños, aplicando el programa
Tools of the Mind (uno de los programas de desarrollo de funciones ejecutivas más famosos en el
ámbito escolar). La intervención fue realizada a través de docentes que fueron capacitados, quienes
realizaron modificaciones en las actividades de juego y aprendizaje de los estudiantes. Los
investigadores obtuvieron ganancias en las funciones ejecutivas en algunos docentes y en algunas
aulas escolares. Sin embargo, los resultados no fueron homogéneos, debido a las diferencias en la
experiencia y formación de los docentes, la fidelidad al programa y su estructuración al aplicarlo.
- Se hizo una intervención en 20 centros YMCA (sedes de la Asociación Cristiana de Jóvenes) de
Toronto, Canadá, tomando una muestra de 260 niños de preescolar, utilizando el programa Tools
of Mind y el YMCA Playing to Learn, modelo Jugando para Aprender, de la YMCA (Solomon et
al., 2018). Capacitaron a un grupo de educadores incluyendo una integración del currículo escolar
completo. Obtuvieron mejores resultados de incremento de las funciones ejecutivas de los niños
con hiperactividad y poca atención inicial; en cambio, no tuvieron efectos generalizados en todos
los estudiantes. Concluyeron que los dos programas utilizados son opciones eficaces para el

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currículo en la educación infantil; no obstante, el programa de Tools of Mind fue más adecuado en
niños con problemas de autorregulación.
- Otro estudio fue realizado en 18 escuelas públicas de Canadá, con una muestra de 351 niños de
preescolar, mediante el programa Tools of the Mind (Diamond et al., 2019). Mediante la
participación de los docentes se realizó una intervención curricular que produjo resultados
positivos: reducción del acoso escolar, mejoras en la amabilidad y la solidaridad y entusiasmo en
los docentes, gracias a un currículo que enfatizó el juego, la autorregulación, el trabajo en equipo y
el aprendizaje práctico. Sin embargo, recalcan que los resultados dependen del contexto y de las
condiciones de la implementación.
Resultados de experiencias pedagógicas
- Se llevó a cabo una experiencia a través de 8 juegos de mesa, en 12 sesiones durante 6 semanas,
con 99 niños de escuelas rurales de España (Vita-Barrull et al., 2023). Trabajaron la flexibilidad
cognitiva y otras funciones ejecutivas. Obtuvieron resultados positivos en la mejora de la
flexibilidad y del cálculo matemático en los niños participantes. Concluyeron que el uso de juegos
de mesa en las clases puede ser un método de entrenamiento cognitivo y de mejora de las
habilidades académicas más efectivo que las clases regulares. Sin embargo, este estudio fue
realizado con una muestra pequeña en un contexto rural limitado.
- Un estudio con 626 estudiantes de 36 aulas, de prejardín a grado 4º, fue ejecutado en escuelas
públicas de gestión privada localizadas en distritos urbanos de Estados Unidos (Barnes et al., 2021).
Utilizaron como estrategia los Brain Games (Juegos para activar capacidades cognitivas como
memoria, lógica, atención y rapidez mental), estableciéndolos como programa de aula. Trabajaron
funciones ejecutivas a nivel global, especialmente la autorregulación. Encontraron que es posible
mejorar en los niños la regulación emocional y el comportamiento social mediante la aplicación de
estrategias sencillas para el aula. Sin embargo, no lograron resultados uniformes, pues algunas
variables mejoraron de manera considerable, pero otras tuvieron conclusiones nulas o negativas.

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Como síntesis de las fuentes documentales que presentan resultados de la implementación de funciones
ejecutivas, se muestra la Tabla 1.
Tabla 1 Fuentes documentales con resultados de implementación de funciones ejecutivas
Categoría Autores (año) – países Resultados Limitaciones
Metaanálisis Takacs y Kassai (2019) –
internacional
Es posible mejorar las
funciones ejecutivas.
No hay suficiente
evidencia para afirmar
que los cambios se
mantienen con el tiempo.
Metaanálisis Kassai et al. (2019) –
internacional
El entrenamiento sirve
para mejorar el
autocontrol, la
flexibilidad y la
memoria.
No se comprueba la
transferencia amplia en
otras funciones que no se
entrenaron
Revisión sistémica Dietrichson et al. (2026)
– internacional
Intervenciones en
lenguaje y matemáticas
para mejorar las
funciones ejecutivas
No se verifica la relación
entre habilidad
académica y mejora de
las funciones ejecutivas
Implementación de
funciones ejecutivas
Globe et al. (2021) –
Estados Unidos
Se logró incremento de
las funciones ejecutivas
No fueron resultados
homogéneos, debido a
deficiencias en el actuar
de los docentes
Implementación de
funciones ejecutivas
Solomon et al. (2018) –
Canadá
Incremento de funciones
ejecutivas en niños con
hiperactividad
No hubo efectos
significativos en el resto
de la población
Implementación de
funciones ejecutivas
Diamond et al. (2019) –
Canadá
Intervención curricular
que mejoró la
convivencia y el
compromiso docente
Los efectos dependen del
contexto
Experiencias
pedagógicas
Vita-Barrull et al. (2023)
– España
El uso de juegos mejoró
las habilidades
académicas
Estudio limitado en
contexto rural con
pequeña muestra
Experiencias
pedagógicas
Barnes et al. (2021) –
Estados Unidos
Es posible mejorar la
autogestión emocional y
social
Los resultados fueron
variables
La teoría de la inteligencia ejecutiva: un posible modelo teórico integrador
Hasta el momento se han presentado estudios de carácter científico y empírico que muestran los
resultados de intervenciones para mejorar las funciones ejecutivas en ambientes escolares.

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Sin embargo, ya se vislumbran limitaciones en las prácticas realizadas, pues se repite como constante
que las funciones ejecutivas pueden ser modificadas con intervenciones pedagógicas concretas, pero
los efectos en la transformación de las funciones ejecutivas en general son limitados y variados. Es
cierto que se logran más beneficios cuando la intervención se realiza de manera conjunta como una
transformación del currículo escolar y de las acciones pedagógicas en el aula. A pesar de ello, sigue
haciendo falta un elemento unificador. Por eso se presenta aquí la teoría de la inteligencia ejecutiva de
Marina, que puede asumir este papel. Vale la pena aclarar que se presenta esta teoría no como un modelo
ya empíricamente probado a nivel internacional, sino como una teoría que puede llenar el vacío de la
dispersión de los esfuerzos realizados parcialmente en diversos ámbitos escolares.
José Antonio Marina, filósofo, pedagogo e investigador español propuso la Teoría de la inteligencia
ejecutiva como el modelo actual más completo e integrador, basado en estudios neurocientíficos sobre
la importancia de las funciones ejecutivas del cerebro en la educación humana, y con posibilidad de
aplicación concreta en la educación. Para Marina y Pellicer (2015), la inteligencia va más allá de las
capacidades académicas, pues es la encargada de dirigir todo el comportamiento humano y de resolver
los problemas que se plantean en la vida cotidiana. Este autor conecta directamente la inteligencia con
la acción consciente: el ser humano es inteligente en la medida en que añade a la lógica natural,
determinada por las causas eficientes, una acción intencional determinada por la elección libre de sus
propias metas (Marina, 2022). Además, Marina afirma que la inteligencia se educa entrenando los
talentos personales a través de la práctica deliberada que lleva al aprendizaje profundo (Marina, 2016).
Ante este panorama de incertidumbre y ambigüedad actual en la implementación de las funciones
ejecutivas en la educación, se presenta la teoría de Marina como una alternativa unificadora.
Análisis crítico de la implementación de las funciones ejecutivas
Los metaanálisis y revisiones sistemáticas presentan un panorama variado: muestran que sí es posible
y necesario educar las funciones ejecutivas en la escuela desde la infancia (Takacs y Kassai, 2019), y
que el desarrollo de las competencias académicas, que se hace tradicionalmente en la escuela, podría
mejorar algunas funciones ejecutivas (Dietrichson et al., 2026). Pero, por otra parte, también verifican
que los cambios logrados en intervenciones puntuales no se mantuvieron en el tiempo, pues solo se

pág. 5323
realizaron mediante entrenamientos fraccionados y parciales (Takacs y Kassai, 2019). Lo que queda
claro es que hay que implementar todas las funciones ejecutivas y de una manera más estructural.
Los documentos que contienen las implementaciones de las funciones ejecutivas en ámbitos escolares
van más a fondo en la propuesta de cómo lograr un crecimiento más general de las funciones ejecutivas.
La importancia del docente es central en este aspecto: la preparación del maestro en el conocimiento de
la pedagogía de las funciones ejecutivas, su actitud y su compromiso personal son fundamentales para
el éxito de este proceso (Globe et al., 2021). Además, más allá de intervenciones parciales y aisladas,
se requiere aplicar las funciones ejecutivas a todo el currículo institucional, para lograr mejores efectos
y más regularidad en el entrenamiento de los estudiantes en capacidades académicas, relaciones
interpersonales, autogestión y aprendizaje práctico (Solomon et al., 2018). Sobre este aspecto es
fundamental, al momento de incluir las funciones ejecutivas en el currículo, respetar el contexto
educativo y establecer metas claras y a largo plazo (Diamond et al., 2019).
Las fuentes que contienen las experiencias pedagógicas coinciden en la importancia de escoger
instrumentos adecuados como el juego, para lograr el interés de los estudiantes en el entrenamiento de
las funciones ejecutivas (Vita-Barrull et al., 2023). Sin embargo, advierten que el uso de estrategias
simples es útil, pero no logran resultados generalizados de forma automática, pues se requiere, como se
mencionaba anteriormente, de toda una estructura curricular centrada en esta prioridad de educar las
funciones ejecutivas.
Las principales limitaciones que se encuentran en el análisis de estos documentos son las siguientes:
▪ Cualquier intervención para mejorar las funciones ejecutivas en la escuela no es útil y no asegura
permanencia en el tiempo.
▪ Diferentes implementaciones de funciones ejecutivas pueden lograr resultados heterogéneos.
▪ Una intervención puede obtener logros positivos en unos estudiantes pero no en otros.
▪ Docentes no preparados y no motivados pueden ser un obstáculo en el mejoramiento de las
funciones ejecutivas en los estudiantes.
▪ No hay unidad teórica ni pedagógica en los estudios analizados en esta investigación.
En síntesis, la literatura internacional sobre la implementación de las funciones ejecutivas muestra
muchos tipos de intervenciones pero que actúan de manera desorganizada y fragmentada. Se requiere

pág. 5324
de un modelo educativo, basado en las funciones ejecutivas, que establezca un camino integral y
permanente desde lo curricular y la acción pedagógica.
Este análisis lleva a la deducción de que no hay que escoger qué tipo de intervención particular sirve
más para educar unas funciones ejecutivas u otras, sino buscar un sistema teórico que integre una
propuesta articulada. Para ello se presenta como ejemplo la teoría de la inteligencia ejecutiva de Marina.
Este autor propone, en primer lugar, cambiar el concepto de inteligencia cognitiva por un concepto de
inteligencia ejecutiva en el currículo, de manera que se salga de lo estrictamente académico y se pase a
educar el talento, las decisiones y las acciones de los estudiantes (Marina, 2022). Posteriormente,
Marina y Pellicer (2015) presentan un modelo de pedagogía y didáctica de las funciones ejecutivas, en
el que proponen gestionar la energía, la acción, el aprendizaje y el pensamiento, como se ve en la Figura
1.
Figura 1 Pedagogía y didáctica de las funciones ejecutivas de Marina
Actualmente existen estrategias de aplicación de la teoría de la inteligencia ejecutiva. Marina creó una
cátedra de inteligencia ejecutiva en la Universidad de Nebrija en España (Fundación Trilema, s.f.).
También fundó la Universidad de Padres en España, donde capacita a los padres y madres en la
formación de sus hijos a partir de la inteligencia ejecutiva (Universidad de Padres, s.f.). Además, Marina
•Activación
•Atención y gestión
•Motivación
•Emociones
Gestión de la energía
•Impulsividad
•Planificación de metas
•Organización e inicio
•Mantenimiento del esfuerzo
•Flexibilidad
Gestión de la acción
•Memoria
Gestión del aprendizaje
•Metacognición
Gestión del pensamiento

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y Pellicer constituyeron la Fundación Trilema, que se encarga de elaborar materiales e instrumentos
para escuelas de Europa, África y América con el modelo de la inteligencia ejecutiva (Fundación
Trilema, s.f.). No obstante, la teoría de Marina no se presenta aún como un modelo comprobado
mediante evidencias experimentales, sino como una propuesta teórica para la organización de la
educación de las funciones ejecutivas en la práctica pedagógica de las escuelas.
CONCLUSIONES
Esta investigación se ha propuesto comprender los resultados de las intervenciones que se han realizado
para mejorar las funciones ejecutivas en la escuela y analizar cómo puede aportar la teoría de la
inteligencia ejecutiva. Se encontró que las implementaciones realizadas en diferentes países y contextos
educativos han ejecutado esfuerzos parciales y desarticulados que solo han conseguido resultados
heterogéneos y de corto plazo, porque se ha caído en el error de ejecutar estas acciones como prácticas
aisladas y sin un horizonte teórico suficiente.
El reduccionismo que se le critica a la escuela tradicional, al fijar su misión educativa en lo académico
limitando así la inteligencia humana a lo simplemente cognitivo, se puede estar repitiendo en la
implementación de las funciones ejecutivas: activar solamente algunas funciones ejecutivas en unas
cuantas prácticas pedagógicas, con la intervención de docentes sin preparación y compromiso, y durante
tiempos cortos, produce resultados variables, poco duraderos y que no convencen de la importancia de
la educación de las funciones ejecutivas para la escuela del Siglo XXI. Al respecto, Jesús Guillén afirma
que la neurociencia agrega a la educación actual la comprensión de cómo la funcionalidad biológica del
ser humano puede apoyar la multidimensionalidad de la educación, no solo la cognición sino los
aspectos fenomenológicos, emocionales, sociales y culturales del aprendizaje integral (Guillén, 2025).
El principal aporte de este estudio es que se debe continuar en todos los países de manera decidida la
formación de las funciones ejecutivas de los estudiantes, pero de otra manera, más organizada y mejor
fundamentada en lo teórico y en lo pedagógico. Por eso se propone la teoría de la inteligencia ejecutiva
que, aunque aún no tiene el camino suficiente para ser considerada todavía una teoría global, sí se
presenta como un modelo de organización de todas las funciones ejecutivas, fundamentadas en una
nueva teoría de la inteligencia humana, y desarrollada mediante prácticas pedagógicas concretas,
respaldadas por nuevas orientaciones curriculares que apuntan a la importancia de formar nuevas

pág. 5326
generaciones capaces de aprender a gestionar sus emociones y motivaciones, sus acciones y decisiones,
sus conocimientos y sus metas personales.
Se requieren nuevos estudios que profundicen en la manera práctica de implementar la teoría de la
inteligencia ejecutiva de Marina en los diferentes contextos nacionales, locales e institucionales de las
escuelas. También se deben desarrollar investigaciones que apliquen la teoría y obtengan resultados que
ayuden a comprender su utilidad y a mejorar sus procesos para lograr cambios integrales y duraderos
en toda la población estudiantil. De igual manera, se requieren nuevas investigaciones que propongan
otros modelos teóricos que incorporen la educación de las funciones ejecutivas al currículo escolar
como una propuesta de educación multimodal.
Se necesita, antes que nada, un cambio de mentalidad en quienes manejan las políticas educativas en
los diferentes países, para que se abran a estas nuevas epistemologías y transformen la escuela en un
agente social capaz de formar personas que tomen las mejores decisiones para su futuro personal y el
de sus propias sociedades.
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