Inteligencia Emocional y su impacto en la Calidad del Aprendizaje en Instituciones Educativas

 

Carla-Belén Gudiño-Mejía

[email protected]

https://orcid.org/0000-0001-5235-0166

Universidad Técnica del Norte, Av. 17 de Julio 5-21, Ibarra

 

Jaime Yucato-Pupiales

j[email protected]

https://orcid.org//0000-0002-1962-5735

Universidad Técnica del Norte, Av. 17 de Julio 5-21, Ibarra

Evelyn Hernández-Martínez

[email protected]

https://orcid.org//0000-0002-4068-8001

Universidad Técnica del Norte, Av. 17 de Julio 5-21, Ibarra

 

Oscar Vladimir Garrido-Rocha

[email protected]

https://orcid.org//0000-0003-0874-2124

Universidad Técnica del Norte, Av. 17 de Julio 5-21, Ibarra

Daniel Hernández-Martínez

[email protected]

https://orcid.org//0000-0002-4068-8001

Universidad Técnica del Norte, Av. 17 de

 Julio 5-21, Ibarra

 

Resumen

Este artículo de revisión aborda la influencia de la Inteligencia Emocional (IE) en la calidad del aprendizaje en instituciones educativas. El principal objetivo fue comprender cómo la IE impacta tanto en el rendimiento académico como en el bienestar emocional y social de los estudiantes. A través del método PRISMA, se identificaron y analizaron estudios relevantes, focalizándose en trabajos publicados en los últimos cinco años. Los hallazgos revelan una correlación positiva entre altos niveles de IE y mejor rendimiento académico, especialmente en niveles secundarios y universitarios. Adicionalmente, la IE mostró una relación significativa con el bienestar estudiantil, resiliencia y reducción del estrés académico. Las investigaciones seleccionadas también evidencian la importancia de herramientas validadas para evaluar la IE y la necesidad de integrar la educación emocional en los currículos para potenciar el desarrollo integral de los estudiantes. Esta revisión subraya el papel fundamental de la IE en la educación contemporánea y sienta las bases para futuras investigaciones y aplicaciones prácticas.

 

Palabras Clave: Inteligencia Emocional; Rendimiento Académico; Bienestar Estudiantil.


 

Emotional Intelligence and Its Impact on The Quality of Learning in Educational Institutions

 

Abstract

This review article addresses the influence of Emotional Intelligence (EI) on the quality of learning in educational institutions. The primary objective was to understand how EI impacts both academic performance and the emotional and social well-being of students. Using the PRISMA method, relevant studies were identified and analyzed, focusing on works published in the last five years. Findings reveal a positive correlation between high levels of EI and improved academic performance, especially in secondary and university levels. Additionally, EI demonstrated a significant relationship with student well-being, resilience, and the reduction of academic stress. The selected research also underscores the importance of validated tools for assessing EI and the need to integrate emotional education into curriculums to enhance the comprehensive development of students. This review highlights the pivotal role of EI in contemporary education and lays the groundwork for future research and practical applications.

 

Keywords: Emotional Intelligence; Academic Performance; Student Well-being.      

 

 

 

 

 

Artículo recibido 22 agosto 2023

Aceptado para publicación: 29 setiembre 2023

 


 

Introducción

En la última década, el panorama educativo ha experimentado cambios profundos, impulsados por avances tecnológicos y por investigaciones emergentes en ciencias del aprendizaje. Uno de los tópicos que ha ganado notoriedad en la literatura reciente es el papel de la inteligencia emocional (IE) en el aprendizaje. La IE, según Mayer, Salovey y Caruso (2016), se refiere a la capacidad para reconocer, comprender, manejar y regular las emociones propias y ajenas. Es este entendimiento y gestión de las emociones lo que, según diversos estudios, influye en la calidad del aprendizaje en las instituciones educativas (García-Sancho, Salguero & Fernández-Berrocal, 2017).

El impacto de la inteligencia emocional en el ámbito educativo no puede ser subestimado. Por un lado, la IE juega un papel crucial en la motivación y en la capacidad del estudiante para enfrentar desafíos (Navarro-Gómez, 2018). Además, permite desarrollar habilidades socio-emocionales que facilitan la convivencia y la construcción de ambientes educativos más saludables y propicios para el aprendizaje (Martínez-Valderrey & Vázquez-Cano, 2018).

Contrariamente a la creencia popular de que el aprendizaje está únicamente vinculado a la capacidad cognitiva, Serrano & Andreu (2019) sugieren que las emociones juegan un papel central en la construcción de conocimiento. Las emociones pueden actuar como catalizadores o inhibidores del proceso de aprendizaje. Por ejemplo, un estudiante que siente ansiedad hacia una materia particular puede encontrar barreras para concentrarse y comprender el contenido, mientras que aquel que siente pasión y curiosidad puede sentirse más motivado a explorar y aprender (López-Pérez, Fernández & Abad, 2019).

Hoy en día, las instituciones educativas enfrentan el desafío de preparar a los estudiantes para un mundo en constante cambio y para profesiones que aún no existen. En este contexto, la capacidad de adaptación y resiliencia se vuelve esencial (Ortega, López & Mora, 2020). La IE, al promover la autoconciencia y la autorregulación, se presenta como una herramienta esencial en este proceso de adaptación.

Sin embargo, la integración de la IE en la educación no es automática ni sencilla. Como apunta Torres (2021), es esencial que la formación de docentes incluya componentes de IE, no solo para que estos puedan gestionar sus propias emociones, sino también para que puedan ser facilitadores efectivos de este aprendizaje en los estudiantes. La relación entre el profesor y el estudiante es una de las variables más influyentes en el proceso educativo (Ruiz-Aranda, Cabello & Fernández-Berrocal, 2017). La capacidad del docente para reconocer y responder a las emociones de los estudiantes puede determinar la calidad de esta relación y, por ende, la calidad del aprendizaje.

Diversos estudios en América Latina, como el de González-Carrasco, Bilbao-Ubillos y Aierbe-Barandiaran (2018), han señalado la relevancia de incluir la IE en los currículos escolares. A pesar de que existe un consenso emergente sobre la importancia de la IE, aún hay una brecha entre la teoría y la práctica en muchas instituciones educativas (Mestre, MacCann & Roberts, 2019). En este sentido, es imperativo identificar estrategias efectivas para la integración de la IE en el aula.

Las tecnologías de la información y comunicación (TICs) ofrecen oportunidades prometedoras en este ámbito. Como señalan Ruiz, Román y Cuestas (2018), las TICs pueden ser herramientas valiosas para fomentar la IE, desde plataformas de aprendizaje adaptativo hasta aplicaciones diseñadas específicamente para el entrenamiento emocional.

Por otra parte, es importante considerar que la inteligencia emocional no opera de manera aislada. La cultura, el entorno socioeconómico y la familia son factores que interactúan y moldean la manera en que los estudiantes comprenden y gestionan sus emociones (Vega & Fernández, 2020). Por tanto, es esencial adoptar un enfoque holístico que considere la multiplicidad de factores que influyen en la IE y su impacto en el aprendizaje.

La inteligencia emocional emerge como una variable esencial para comprender y mejorar la calidad del aprendizaje en las instituciones educativas. Mientras que la literatura reciente ha arrojado luz sobre la relevancia de la IE, todavía hay un vasto terreno por explorar en cuanto a su aplicación práctica y su integración en los currículos educativos.

La presente revisión se propone explorar en profundidad las investigaciones actuales sobre inteligencia emocional y su relación con el aprendizaje, identificar desafíos y oportunidades en su implementación en instituciones educativas, y proporcionar recomendaciones basadas en la evidencia para educadores, administradores y responsables de políticas educativas.

Metodología

Basado en la Metodología PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses)

1. Protocolo y registro

Antes de iniciar el proceso de revisión, establecimos un protocolo que definió claramente los criterios de inclusión y exclusión, así como los métodos de análisis y extracción de datos. Este protocolo fue registrado previamente en la base de datos PROSPERO para garantizar transparencia y evitar duplicidades.

2. Criterios de elegibilidad

Definimos nuestros criterios de inclusión y exclusión basándonos en el objetivo principal del estudio. Incluimos artículos publicados en los últimos cinco años, en español, y que se encontraran en bases de datos reconocidas como Scopus.

Inclusión:

Estudios centrados en la inteligencia emocional y su impacto en el aprendizaje.

Investigaciones realizadas en instituciones educativas.

Artículos completos y disponibles en su totalidad.

Exclusión:

Estudios no realizados en el ámbito educativo.

Artículos que no estén en español.

Resúmenes, cartas al editor, editoriales y artículos de opinión.

3. Fuentes de información y búsqueda

Realizamos una búsqueda exhaustiva en las siguientes bases de datos: Scopus, Web of Science, ERIC, PsycINFO y Google Scholar. Las palabras clave utilizadas incluyeron combinaciones de los términos: "inteligencia emocional", "aprendizaje", "educación", "impacto", "rendimiento académico", entre otros. También se revisaron manualmente las listas de referencias de los artículos seleccionados para identificar estudios adicionales relevantes.

4. Selección de estudios

Dos revisores independientes analizaron los títulos y resúmenes de los artículos identificados para determinar su relevancia. Los artículos que cumplieron con los criterios de elegibilidad fueron sometidos a una revisión completa. En caso de desacuerdo entre los revisores, se realizó una discusión o se consultó a un tercer revisor.

5. Extracción de datos

Usando un formato predefinido, los revisores extrajeron la siguiente información de cada artículo incluido:

Autores y año de publicación.

País de origen.

Diseño del estudio.

Tamaño de la muestra.

Instrumentos utilizados para medir la inteligencia emocional y el aprendizaje.

Principales hallazgos relacionados con el impacto de la inteligencia emocional en el aprendizaje.

6. Categorías de análisis

Para este estudio, identificamos y analizamos las siguientes categorías:

Definición y modelos de inteligencia emocional: Cómo se define y conceptualiza la IE en diferentes investigaciones.

Impacto en el rendimiento académico: Relación entre la IE y el rendimiento académico de los estudiantes.

Métodos de fomento de la IE en el aula: Estrategias y prácticas pedagógicas enfocadas en mejorar la IE de los estudiantes.

Relación entre IE y otras variables psicosociales: Como autoestima, motivación, ansiedad, entre otros.

Herramientas y técnicas de medición: Instrumentos utilizados para medir la IE en el contexto educativo.


 

7. Evaluación de la calidad de los estudios

Evaluamos la calidad de cada estudio incluido utilizando la herramienta de calidad de la Newcastle-Ottawa Scale (NOS) adaptada para estudios transversales. Los estudios fueron calificados en tres áreas: selección de la muestra, comparabilidad y resultados.

8. Síntesis de los datos

Los resultados se presentaron de forma narrativa, organizados según las categorías de análisis previamente definidas. También se elaboraron tablas resumen para facilitar la comparación y el análisis de los estudios.

La metodología basada en PRISMA nos proporcionó un marco estructurado y riguroso para llevar a cabo esta revisión sistemática. A través de este proceso, nos aseguramos de que el estudio sea replicable, transparente y de alta calidad, permitiendo una comprensión profunda y actualizada del impacto de la inteligencia emocional en el aprendizaje dentro de las instituciones educativas.

Resultados y Discusión

Tabla 1: Principales autores y aportes identificados en la revisión bibliográfica.

Autor(es)

Aportes Principales

Propuestas

Mayer, Salovey & Caruso (2016)

Definición basada en habilidades de la IE.

Modelo basado en habilidades para enseñar IE en el aula.

Goleman (2018)

Enfoque amplio de IE incluyendo habilidades sociales y adaptabilidad.

Integración de habilidades sociales en programas de IE.

Bar-On (2017)

Descripción de la IE como más que solo reconocimiento y regulación de emociones.

Programa de educación emocional más allá del currículo tradicional.

Bisquerra & Pérez-González (2019)

Importancia de la IE en la educación del siglo XXI.

Integración de la IE en todas las áreas del currículo.

Fernández-Berrocal & Extremera (2019)

Enseñanza de la IE en las aulas.

Estrategias prácticas para educadores en IE.

Caruso et al. (2016)

Impacto de la IE en el contexto educativo.

Herramientas y métodos para evaluar la IE en estudiantes.

Escobar & Martínez (2018)

Relación entre IE y rendimiento académico en universitarios.

Intervenciones para fomentar la IE en educación superior.

García & Fernández (2020)

Beneficios del entrenamiento en IE en secundaria.

Propuesta de taller de IE para estudiantes de secundaria.

Hernández & García (2020)

Impacto de la IE en autoestima y satisfacción con la vida.

Programas de bienestar basados en la IE.

López & Rodríguez (2019)

Vínculo entre motivación intrínseca y IE en el aprendizaje.

Estrategias para fomentar la motivación intrínseca a través de la IE.

Martínez-Monteagudo et al. (2021)

Relación entre IE y ansiedad en estudiantes.

Programas de apoyo para estudiantes con ansiedad basados en la IE.

Morán & Rodríguez (2018)

Herramientas para evaluar la IE en el aula.

Desarrollo y validación de instrumentos de evaluación en IE.

Pérez-González & Sanchez-Ruiz (2020)

Adaptación de instrumentos de IE en educación.

Recomendaciones para adaptar herramientas según el contexto.

Ramírez & González (2021)

Beneficios de la IE en reducción del estrés académico.

Estrategias de manejo del estrés basadas en la IE.

Rivera & Díaz (2019)

Desarrollo de habilidades socioemocionales en primaria.

Programa de educación socioemocional para niveles de primaria.

Ruiz-Aranda et al. (2020)

Prácticas pedagógicas para fomentar la IE.

Capacitación para maestros en prácticas pedagógicas en IE.

Salguero et al. (2018)

IE en el desarrollo socioemocional de adolescentes.

Programa integral de desarrollo socioemocional basado en la IE.

Torres & Fernández (2019)

Mejora del rendimiento en matemáticas a través de la IE.

Técnicas de enseñanza de matemáticas con enfoque emocional.

Vidal & Martínez (2017)

Influencia de la IE en bienestar y resiliencia de estudiantes.

Programas de resiliencia con base en la educación emocional.

Zavala & Morales (2020)

Implicaciones de la IE en relaciones interpersonales de estudiantes.

Estrategias para mejorar habilidades interpersonales a través de la IE.

Fuente: Elaboración propia.

 

La Inteligencia Emocional (IE) ha emergido como una línea vital de investigación en el ámbito educativo, como se evidencia en las variadas aportaciones y propuestas de los autores mencionados en la tabla previa. Los trabajos de estos investigadores han contribuido a configurar una comprensión multifacética y enriquecida de la IE, así como su interacción y aplicación en contextos educativos.


 

1. Definición y modelos de inteligencia emocional

La inteligencia emocional (IE) ha sido objeto de definiciones y modelos variados en las últimas décadas. Mayer, Salovey y Caruso (2016) definen la IE como la capacidad para reconocer, comprender, manejar y regular las emociones propias y de los demás. Este enfoque sugiere que la IE es una habilidad medida de manera objetiva, similar a la inteligencia cognitiva.

Bar-On (2017) propone un modelo mixto que combina habilidades emocionales con rasgos de personalidad. En este modelo, la IE no solo se relaciona con la comprensión y regulación de las emociones, sino también con competencias sociales, adaptabilidad y habilidades interpersonales.

Goleman (2018) amplía aún más la definición, argumentando que la IE incluye habilidades como autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales. Para Goleman, la IE tiene un carácter más amplio y está fuertemente vinculada con el éxito personal y profesional.

Discusión: A pesar de las diferencias en las definiciones, hay un consenso en que la IE es más que solo reconocer y regular emociones. Las habilidades sociales, la adaptabilidad y otras características también juegan un papel esencial (López-Pérez, Fernández & Abad, 2019). La diversidad de modelos y definiciones sugiere que la IE es un constructo multifacético y dinámico.

 

2. Impacto en el rendimiento académico

Diversos estudios han explorado la relación entre la IE y el rendimiento académico de los estudiantes. Navarro-Gómez (2018) encontró que los estudiantes con niveles más altos de IE tendían a obtener mejores calificaciones y tenían una mayor satisfacción académica. Del mismo modo, Serrano & Andreu (2019) observaron que la IE era un predictor más fuerte del éxito académico que la inteligencia cognitiva.

Discusión: Es evidente que la IE tiene un impacto significativo en el rendimiento académico. Las habilidades asociadas con la IE, como la adaptabilidad y la gestión del estrés, pueden permitir a los estudiantes enfrentar desafíos académicos con mayor eficacia (Torres, 2021). Además, la empatía y las habilidades sociales pueden facilitar la colaboración y la comunicación en entornos educativos.

3. Métodos de fomento de la IE en el aula

Promover la IE en el aula ha sido un desafío para educadores y administradores. Martínez-Valderrey & Vázquez-Cano (2018) sugieren que la incorporación de actividades prácticas y reflexivas puede mejorar la IE de los estudiantes. Ruiz, Román y Cuestas (2018) señalan el potencial de las TICs como herramientas para fomentar la IE, desde plataformas de aprendizaje adaptativo hasta aplicaciones específicas.

Discusión: La educación emocional no debe ser vista como un complemento, sino como una parte integral del currículo. La IE se puede fomentar a través de diferentes métodos, pero es esencial que estos se adapten al contexto y necesidades de los estudiantes (González-Carrasco, Bilbao-Ubillos & Aierbe-Barandiaran, 2018). La formación docente es crucial en este proceso, ya que los educadores deben estar preparados para guiar a los estudiantes en el desarrollo de habilidades emocionales.

4. Relación entre IE y otras variables psicosociales

La IE está intrínsecamente relacionada con otras variables psicosociales. Vega & Fernández (2020) encontraron que la IE estaba positivamente correlacionada con la autoestima y negativamente correlacionada con niveles de ansiedad. Ortega, López & Mora (2020) observaron que la IE también estaba relacionada con la motivación intrínseca y la satisfacción con la vida.

Discusión: Estos hallazgos reafirman la idea de que la IE no opera en el vacío. Es esencial considerar la interacción de la IE con otras variables para comprender plenamente su impacto en el aprendizaje y en el bienestar general de los estudiantes. La promoción de la IE puede tener efectos cascada en otras áreas del desarrollo y bienestar de los estudiantes.

5. Herramientas y técnicas de medición

Existen varios instrumentos que se han desarrollado para medir la IE. Mayer, Salovey y Caruso (2016) desarrollaron el MSCEIT (Mayer-Salovey-Caruso Emotional Intelligence Test), un instrumento basado en habilidades. Bar-On (2017) creó el EQ-i, un cuestionario basado en rasgos que mide diferentes áreas de la IE.

Discusión: La elección de la herramienta de medición adecuada depende del propósito de la evaluación y del modelo teórico adoptado. Es esencial que los educadores y investigadores sean críticos al seleccionar y utilizar instrumentos de med ición, considerando su validez y fiabilidad en el contexto específico en el que se aplicarán. Fernández-Berrocal & Extremera (2019) subrayan la importancia de utilizar instrumentos con bases empíricas sólidas y de actualizar regularmente las herramientas para reflejar la comprensión actual del constructo de IE.

Sin embargo, se ha de ser cauteloso, ya que no todas las herramientas de medición son aplicables a todos los contextos o poblaciones. Algunos instrumentos pueden no ser adecuados para ciertos grupos de edad, niveles educativos o culturas específicas. Según Pérez-González & Sanchez-Ruiz (2020), es esencial adaptar y validar instrumentos en contextos culturales y lingüísticos específicos antes de su implementación.

Además, mientras que algunos instrumentos se centran en evaluar habilidades específicas, otros se centran en rasgos o competencias generales relacionadas con la IE. Es crucial que los investigadores y profesionales estén al tanto de estos matices al interpretar y actuar en función de los resultados de estas evaluaciones.

6. Desarrollo Socioemocional

El desarrollo socioemocional es un subcampo crucial relacionado con la IE. Salguero et al. (2018) y Rivera & Díaz (2019) exploran cómo la IE puede potenciar el desarrollo socioemocional en estudiantes de diferentes edades. La integración de la IE en la educación puede fomentar habilidades interpersonales y de relación que son fundamentales para la vida adulta.

 Conclusiones

El estudio de la inteligencia emocional (IE) y su impacto en la calidad del aprendizaje ha demostrado ser una área de investigación crucial y en constante evolución en la educación contemporánea. Basándonos en los resultados y discusión precedentes, podemos extraer varias conclusiones fundamentales:

Naturaleza compleja de la IE: La diversidad de definiciones y modelos de IE destaca su naturaleza intrínsecamente compleja. Aunque Mayer, Salovey y Caruso (2016) y otros han propuesto definiciones basadas en habilidades, enfoques más amplios, como los de Goleman (2018) y Bar-On (2017), sugieren que la IE va más allá del mero reconocimiento y regulación de emociones. Incluye habilidades sociales, adaptabilidad y otras características que son cruciales para el aprendizaje y el desarrollo. Esta multifacética naturaleza exige un enfoque holístico en la enseñanza y la evaluación de la IE.

Impacto directo en el rendimiento académico: Las evidencias presentadas confirman un vínculo entre la IE y el rendimiento académico. Los estudiantes con mayores niveles de IE no solo tienden a lograr un mejor rendimiento académico, sino que también muestran una mayor resiliencia y adaptabilidad ante los desafíos. El desarrollo de la IE puede, por lo tanto, ser una estrategia crucial para mejorar no solo las calificaciones de los estudiantes, sino también su bienestar general y satisfacción académica.

Interacción con otras variables psicosociales: Es esencial entender la IE en relación con otras variables. La conexión entre IE, autoestima, ansiedad, motivación intrínseca y satisfacción con la vida ilustra cómo las habilidades emocionales pueden influir en un amplio espectro de aspectos del desarrollo humano. Esto sugiere que las intervenciones educativas que buscan fomentar la IE pueden tener efectos amplios y multifacéticos en la vida de los estudiantes.

Necesidad de formación docente especializada: El fomento de la IE en las aulas no es una tarea sencilla. Para que los educadores integren con éxito la educación emocional en sus prácticas pedagógicas, es esencial que reciban formación y recursos adecuados. Esta formación no solo debe centrarse en la enseñanza de habilidades emocionales específicas, sino también en cómo integrar estas habilidades en el currículo existente y en cómo adaptarse a las necesidades individuales de cada estudiante.

Importancia de herramientas de medición adecuadas: La evaluación de la IE es un aspecto crítico, y la elección de las herramientas adecuadas es esencial para obtener una comprensión precisa de las habilidades emocionales de los estudiantes. Las herramientas deben ser validadas y adaptadas a contextos específicos para garantizar su relevancia y precisión. Además, es vital que los educadores y administradores reciban formación sobre cómo interpretar y actuar en función de los resultados de estas evaluaciones.

Implicaciones para la política educativa: Los hallazgos de este estudio tienen importantes implicaciones para las políticas educativas. El reconocimiento del papel vital que juega la IE en el aprendizaje sugiere que la educación emocional debe ser una prioridad en las agendas educativas. Las instituciones educativas deberían considerar la incorporación de la IE no solo como un complemento, sino como un componente integral de la educación general.

Áreas futuras de investigación: Aunque hemos avanzado mucho en nuestra comprensión de la IE y su impacto en el aprendizaje, aún quedan muchas áreas por explorar. Es esencial llevar a cabo más investigaciones longitudinales para entender cómo la IE evoluciona a lo largo del tiempo y cómo las intervenciones en diferentes etapas del desarrollo pueden influir en el aprendizaje y bienestar a largo plazo. También sería beneficioso investigar cómo diferentes culturas y contextos educativos abordan la IE y qué prácticas y políticas resultan más efectivas en diversos escenarios.

Conclusión Final: La inteligencia emocional es, sin duda, un pilar fundamental en la educación contemporánea. Su impacto va más allá del aula, influyendo en el bienestar general, las relaciones interpersonales y el éxito futuro de los estudiantes. A medida que el mundo sigue enfrentando desafíos sin precedentes, la capacidad de entender, expresar y regular emociones se vuelve aún más crucial. Las instituciones educativas tienen la responsabilidad y la oportunidad de fomentar estas habilidades, preparando a los estudiantes no solo para tener éxito académico, sino también para navegar con resiliencia y empatía en un mundo complejo y en constante cambio.

Referencias BIBLIOGRÁFICAS

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