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INTRODUCCIÓN
Este artículo aborda el impacto de la motivación identificando las estrategias de aprendizaje que utilizan
los estudiantes para alcanzar un adecuado rendimiento escolar. Hoces (2023) menciona que el estudiante
universitario debe reconocer y emplear conscientemente en su formación profesional la motivación y las
estrategias de aprendizaje, siendo el binomio perfecto para un adecuado aprovechamiento escolar. Existen
diferentes investigaciones que han confirmado que existe una asociación directa entre la motivación y el
rendimiento académico (Cook, D., y Artino, A., 2016).
El TECNM campus Chilpancingo. (2021) en su Informe de Rendición de Cuentas 2021 tuvo una eficiencia
terminal de 31.44%, la cual fue muy por debajo de la meta de eficiencia terminal de 72% para ese año. En
la Encuesta Nacional sobre Acceso y Permanencia en la Educación (ENAPE) 2021 (INEGI, 2022, pág. 14)
el 73% de los encuestados está muy de acuerdo con la frase “Mientras más escolaridad tenga la persona,
tendrá mayor posibilidad de mejorar su nivel de vida”. Lo anterior nos impulsó a estudiar este tema tan
importante.
La motivación es un elemento esencial para el logro de una meta, la cual puede ser intrínseca o extrínseca,
en la motivación intrínseca el estudiante tiene un interés auténtico en aprender, experimenta una sensación
de control personal elevando su autoestima, y cuando es extrínseca, muestra más interés en factores externos
como reconocimiento, incentivos, recompensas, no se origina en el estudiante sino en otras
personas(Jiménez-Reyes, Molina & Lara, 2019; Cid, 2018; Cook y Artino, 2016). Gallardo Vázquez &
Camacho Herrera (2016) menciona que la motivación tiene cierto grado de voluntariedad, persistencia la
cual se mantiene por un cierto tiempo, y va dirigida a metas y objetivos, todo ello es autorregulado para
lograr la ejecución de la tarea. Asimismo, si los estudiantes están motivados van a aprender con mayor
rapidez y eficacia que aquellos que no están motivados (Jiménez-Reyes, Molina & Lara, 2019).
Masso Viatela et al., (2021, pág. 3) considera a “las estrategias de aprendizaje como actividades
intencionales, deliberadas, planificadas y conscientemente comprometidas, que guían las acciones a seguir
para alcanzar determinadas metas y objetivos”, para ello se tiene que identificar las actividades, recursos,
tiempo y lugar ideal para gestionar de manera eficaz el aprendizaje, de manera personal, asistido por el